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UNIVERSIDAD ESTATAL DE BOLÍVAR

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD Y DEL SER


HUMANO

ESCUELA DE ADMINISTRACIÓN PARA DESASTRES Y


GESTIÓN DE RIESGO

TEMA:

ERUPCIONES VOLCÁNICAS

DOCENTE:

ING GUIDO TAMAYO

ALUMNOS: ANDRES MONTERO, VERÓNICA GARCÍA, JUAN


CARLOS RAMOS, DANIEL GAVILÁNEZ

CURSO:

SÉPTIMO “A”
¿Qué es Riesgo Volcánico?

FUENTE: (Ramón, 2019), Volcan Antisana, Recuperado de: https://www.igepn.edu.ec/antisana

“El impacto sobre el hombre, es cada vez mayor debido al crecimiento demográfico
concentrado en la actualidad en grandes ciudades, así como el desarrollo social e
industrial” (España, pág. 19).

“El vulcanismo es la manifestación más espectacular de la dinámica interna de la Tierra


y sus causas han despertado la curiosidad científica desde que Empédocles tomo la
imprudente decisión de descender al cráter del Etna” (Araña, 1993) . El vulcanismo como
ciencia en si nació de la curiosidad de saber que contienen los volcanes dentro de ellos,
así también estudiar su composición física y química.

Los Estudios geológicos que ayudaron a los geólogos establecer las condiciones de
presión y temperatura que se necesitan para fundir las rocas y formar el magma; según
(Araña, 1993) dice que “significaron el paso definitivo para entender la amplia diversidad
de los magmas que pueden formarse por procesos de diferenciación durante la
solidificación. Sin embargo no fue hasta que se desarrolló la teoría de la tectónica de
placas en los últimos veinte años, que el magnetismo ha podido considerarse dentro del
contexto del modelo de dinámica general de la Tierra.”

El autor (Tecnologia, 2017) nos dice que, “desde de la Antigüedad los grupos
humanos han localizado sus asentamientos en zonas volcánicas por su importante
fertilidad para la agricultura. Es por esta razón que a lo largo de la historia se ha
producido un nombre importante de desastres causados por la manifestación de este
riesgo natural. La primera descripción escrita de una erupción volcánica catastrófica
fue la hecha por Plinio el Joven sobre la erupción del Vesubio (Italia) en el año 79
a C, que enterró las ciudades de Pompeya y Herculano. Otras erupciones que cabe
destacar por su incidencia fueron la del volcán de la isla de Santorini (Grecia) en el
año 1650 a C, las de Tambora (1815) y la del Krakatoa (1883) en Indonesia, la del
Monte Pelée (1902) en la isla caribeña de la Martinica, la del Nevado del Ruiz
(1985) en Colombia y la de Pinatubo (1991) en Filipinas.” De todas maneras, en el
conjunto de desastres naturales, las erupciones volcánicas representan el 2% de las
pérdidas cada año.

LOS VOLCANES Y SU ORIGEN

FUENTE: (Geofico, Guagua Pichincha)

“Gran parte de los volcanes aparecen en los bordes principales de las placas y
consecuentemente la formación del magma está conectada con los procesos que generan
y destruyen las placas tectónicas. Así también aparecen otro tipos de volcanes puntos
calientes que aparecen fuera de los límites de placas y que reflejan la existencia de
convección dentro del manto terrestre”. (Araña, 1993)

“Un volcán es un punto de la superficie terrestre por donde sale al exterior el material
fundido (magma) generado en el interior de la Tierra y, ocasionalmente, material no
magmático. Estos materiales se depositan alrededor del centro emisor, dando lugar a
pequeños relieves positivos con morfologías diversas. Según esta definición, un volcán
no representa únicamente una morfología (en forma de montaña), sino que es el resultado
de un complejo proceso que incluye la formación, ascenso, evolución, emisión del magma
y depósito de estos materiales”. (K, 2004)

Los diferentes materiales que conforman los volcanes son liberados en forma de energía
violenta y repentina a la superficie terrestre. “Los volcanes son una manifestación en
superficie de la energía interna de la Tierra. La temperatura y la presión se incrementan a
medida que nos acercamos al centro de la Tierra, consiguiendo temperaturas de 5000ºC
en el núcleo” (K, 2004). Dentro de los volcanes podemos encontrar las siguientes capas:

La corteza, fría y muy rígida, es la capa externa.

El manto, con temperaturas superiores a los 1000ºC, presenta un comportamiento


semirrígido. En los niveles superiores es donde se originan los magmas por fusión parcial
de las rocas que se encuentran ahí. En el manto inferior (astenosfera), los materiales se
mueven lentamente a causa de las corrientes de convección originadas por las diferencias
de temperatura entre la parte superior y el núcleo, provocando el movimiento de las placas
tectónicas.

El núcleo es la parte más interna y más densa de la Tierra. Se encuentra a una temperatura
cercana a los 5000ºC. A causa de esta elevada temperatura, los materiales se comportan
como un líquido (núcleo externo); pero en la zona más profunda se encuentran de forma
sólida como consecuencia de la elevadísima presión que soportan.

La estructura actual interna de la Tierra se ha ido formando a medida que el planeta ha


ido envejeciendo y resfriándose. Inicialmente, toda la superficie estaba constituida por
materiales fundidos, que se han ido solidificándose en el transcurso de miles de millones
de años. La actividad volcánica actual es sólo una parte de este proceso. (K, 2004)
PROCESOS VOLCÁNICOS

FUENTE: (geofisico)

La inestabilidad asociadas a procesos volcánicos se caracteriza se caracteriza


por su escala regional, y se producen principalmente asociadas a las fases de
rápido crecimiento subaéreo aunque también pueden darse en fases erosivas.
Su importancia bajo el punto de vista de la peligrosidad y el riesgo es
indiscutible, aunque al estar asociados a complejos factores geológicos de
muy larga recurrencia su peligrosidad es muy baja. (Vallejo, 2006)

Para estudiar los procesos de inestabilidad en los procesos volcánicos se realizan estudios
geotécnicos como son suelos, depósitos piroclásticos sueltos, rocas piroclásticas diques y
pitones, coladas basálticas.

Cabe recalcar que “Algunas erupciones volcánicas pueden ser muy violentas, como por
ejemplo la producida en el año 1980 en el Monte St. Helens en la zona suroccidental del
estado de Washington, en EEUU, donde la cima es de 2900m. Perdió con la explosión
400 metros de altura, y expulsó un kilómetro cúbico de ceniza y roca” (Vallejo, 2006).
Donde gracias al material expulsado en este tipo erupciones se puede realizar estudios
geotécnicos de la composición de los mismos entre ellos nombramos los siguientes
componentes de un volcán:
El Magma

FUENTE: (Rice, 2010)

Se forma bajo la tierra, en la parte superior del manto y en la parte inferior de


la corteza. Para generar magma hacen faltan temperaturas altísimas y la
cantidad de presión exacta estas condiciones precisas de temperatura y
presión suelen darse en los bordes de las placas, estos bordes se llaman
límites. El magma es más liviano que la roca que tiene a su alrededor eso hace
que se mueva hacia arriba asciende atraves de grietas y otras aberturas, al
llegar a la superficie entra en erupción. El magma es principalmente líquido,
sin embargo no en su totalidad esto se debe a partir que el magma se compone
de diferentes tipos de rocas. Las rocas tienen su mismo punto de fusión. (Rice,
2010).

La lava que llega a la superficie terrestre recibe el nombre de lava pero no es otra cosa
más que magma.
1. Propiedades químicas

FUENTE: https://www./2009/06/volcan_pinatubo

La composición química del magma depende del tipo de roca del que proceda y de
su evolución hasta salir al exterior. El análisis de la composición de las rocas
volcánicas nos proporciona información sobre su origen, dado que no podemos
analizar el magma directamente en su lugar de formación en el mantel.

Cada ambiente geológico donde se pueden generar magmas (zona de subducción


continental, zona de subducción oceánica, dorsal oceánica, rifts intercontinentales,
etc.) impone unas características geoquímicas determinadas, de forma que podemos
hablar de diferentes grupos o series de rocas ígneas.

Debemos señalar que no hay una serie magmática exclusiva de un ambiente


geológico y que en una misma área podemos encontrar rocas pertenecientes a
diferentes series, aunque siempre hay un claro predominio de una de ellas.
(Sostenible, 2017)

Este tipo de composición deberá salir a la superficie en forma de energía liberada


bruscamente en las erupciones volcánicas, que posteriormente a su expulsión la misma
que es rica en minerales ayudara a la fertilidad de los suelos.

2. Propiedades físicas

Temperatura: depende de la temperatura de fusión de la roca y del tiempo de


ascenso hacia la superficie. La medida más elevada en un volcán ha alcanzado
los 1170ºC, aproximadamente, y la más baja unos 400ºC (Ol Doinyo Lengai,
Tanzania).

Viscosidad: es el parámetro físico que controla el movimiento de un fluido y


varía en función de la composición química y de la temperatura (por ejemplo:
el agua es un fluido poco viscoso y el aceite es un fluido viscoso). En general,
el aumento de temperatura disminuye la viscosidad, mientras que el aumento
del contenido en sílice hace incrementar fuertemente la viscosidad.

Densidad: es un parámetro definido como la masa por unidad de volumen


(por ejemplo, un quilogramo de hierro y otro de paja pesan igual, pero su
volumen es diferente). La densidad de un magma depende de su composición
química, pero especialmente del contenido en burbujas de gas, que lo haría
menos denso. (Sostenible, 2017)

2. Evolución de los magmas

FUENTE: https:// 54/Evolucion+del+magma.jpg

“La evolución de los magmas alcalinos con posterioridad a su individualización en el


manto superior es menos problemática, hay evidencias de procesos evolutivos muy
poco desarrollados: diferenciación por cristalización fraccionada de olivino en los
magmas básicos y ferromagnesianos” (Higueras, 1995)

Al magma original se le denomina magma primario o magma juvenil; cuando


este se enriquece en gas, aumenta su viscosidad, disminuye la temperatura y
se enriquece en SiO2, hablaremos de magma evolucionado. Esta evolución
puede comportar erupciones cada vez más violentas o explosivas. Todo el
proceso se conoce como evolución magmática y la vida de un volcán se
considera des de que se producen las primeras erupciones y se forman las
cámaras magmáticas, hasta que se agotan, completando así un ciclo
magmático.

Otros fenómenos que pueden ocurrir son la mezcla de magmas y la absorción


de los minerales de la roca que lo envuelve. Por ejemplo, un magma puede
llevar mucho tiempo retenido en una cámara magmática y verse entonces
afectado por una nueva inyección de magma joven proveniente de las zonas
más profundas. Al mismo tiempo, intercambia elementos químicos con las
rocas de la corteza que lo envuelven. (Sostenible, 2017)

LA ACTIVIDAD ERUPTIVA

FUENTE: USGS

La erupción es el resultado de la llegada del magma a la superficie del planeta. El magma


puede llegar directamente des de la zona de generación situada a entre 7 y 10 km de
profundidad, ascendiendo por fracturas abiertas durante fases distensivas de la corteza.
Otras veces lo hace después de haber reposado en cámaras magmáticas, interviniendo en
el inicio de la erupción diferentes procesos de desgasificación, mezclas de magmas y de
la actividad tectónica.

La actividad volcánica se clasifica en función del grado de explosividad y está controlada


por la cantidad de gas presente en el magma; a medida que aumenta es mayor la
explosividad resultante. El magma contiene gases disueltos con una proporción de peso
que puede llegar al 5%, en algunos casos puede incorporar agua procedente del mar o de
acuíferos, que se traduce en un incremento del gas disponible. Los componentes
principales del gas volcánico son: agua (H2O, casi el 80% del total), dióxido de carbono
(CO2), anhídrido sulfuroso (SO2) y ácido sulfhídrico (H2S), en menor proporción
hidrogeno (H2), cloro (Cl), flúor (F), etc.

La clasificación tradicional de la actividad volcánica y los mecanismos que provocan la


erupción están actualmente en proceso de revisión después de los estudios realizados en
las ultimas erupciones (Pinatubo, 1991, Filipinas; Unzen, 1991, Japón; Isla de Montserrat,
1997; Rebentador, 2002, Ecuador; etc…). En el año 1982, Newhall y Self establecieron
el Índice de Explosividad Volcánica (VEI), en función del volumen de material emitido
y la altura de la columna explosiva.

La descarga muy rápida de la atmosfera de un gran volumen de gas y gotas de magma a


alta temperatura, da lugar a una columna eruptiva que consigue grandes alturas. A medida
que asciende se va resfriando, hasta llegar a una altura en la cual la columna y la atmosfera
tienen la misma temperatura, momento en el que el ascenso cesa. A partir de aquí, los
materiales son arrastrados por el viento y empiezan a caer, primero los más grandes y
pesados, mientras que los más finos pueden estar mucho tiempo en la estratosfera. El
índice describe también el grado de inyección de cenizas que la erupción provoca a la
atmosfera y estratosfera. (Emergencias, 2004)

ÍNDICE DE EXPLOSIVIDAD VOLCÁNICA (VEI)

VEI ALTURA VOLUMEN CLASSIFICACIÓN EJEMPLO


DE LA DE
PLUMA EYECCIÓN
0 <100 m 1000s m3 Hawaiano Kilauea
1 100-1000 10000s m3 Hawaiano/Estromboliano Stromboli
m
2 1-5 Km 1000000s m3 Estromboliano/Vulcaniano Galeres (1992)
3 3-15 Km 10000000 m3 Vulcaniano Ruiz (1985)
4 10-25 Km 100000000s Vulcaniano/Pliniano Galunggung
m3 (1982)
5 >25 Km 1 Km3 Peleano St. Helens (1980)
6 >25 Km 10s Km3 Pliniano/ Pliniano Krakatau (1883)
7 >25 Km 100s Km3 Ultra-Pliniano Tambora (1815)
8 >25 Km 1000s Km3 Ultra-Pliniano Toba (74 c a)
FUENTE: (Emergencias, 2004)

TIPOS DE VOLCANES

FUENTE: INSTITUTO GEOFISICO

“Los volcanes se pueden clasificar según el tipo de sus erupciones. Éstas se diferencian
por la intensidad y la naturaleza de la actividad explosiva del volcán. El grado de
explosividad depende, en gran parte, de la viscosidad de la lava: los más viscosos
producen erupciones más violentas, que generan grandes nubes piroclásticas, mientras
que otras erupciones con magma de baja viscosidad no son muy violentas.” (Dobeck,
2011). Cada erupción volcánica nos ayudara a determinar qué tipo de volcán es ya que
unos emanan gases y su actividad eruptiva es lenta mientras que otros su actividad
eruptiva puede ser violenta o brusca.

Las clasificaciones más utilizadas han estado la de Walker (1973) que estableció una
clasificación cuantitativa de los piroclastos de caída, y la de Self y Sparks (1978).

Erupciones hawaianas: los magmas son muy fluidos y pobres en gases, de composición
básica, sobretodo basaltos. El magma asciende a gran velocidad con coladas de lava
intermitentes. La emisión de coladas construye un edificio volcánico de pendientes suaves
y forma de escudo. La lava acostumbra a salir por la cima formando grandes apilamientos.
También entran en erupción a partir de fisuras, formando surtidores.
Son peligrosos por la formación de ríos de lava que pueden llegara distancias
quilométricas provocando incendios y destruyendo infraestructuras. Estos tipos de
volcanes en las islas de Hawái, el Kilauea y el Mauna Loa.

Foto: USGS
Erupción hawaiana del volcán Mauna Loa

Erupciones estrombolianas: las erupciones son de duración limitada, los gases atrapados
se acumulan bajo la lava y periódicamente son expulsadas al aire masas de lava y cenizas,
el magma asciende lentamente mezclado con burbujas de gas que producen explosiones
intermitentes de lava basáltica. No generan grandes columnas convectivas, son volcanes
con pendientes muy pronunciadas, ya que las pequeñas erupciones de lava muy espesa
des del cráter principal no llegan lejos, hecho que conlleva que el cono vaya creciendo en
altura. Son erupciones de peligrosidad baja; el volcán tipo es el Estromboli, en las islas
Eólicas de Italia.
FUENTE: SGS
Erupción Estromboliana en Estrómboli - Italia

Erupciones vulcanianas: emiten magmas de composición intermedia (andesitas


basálticas). Son erupciones medianas provocadas al destaparse los conductos volcánicos
obstruidos por lavas o domos de erupciones anteriores. Las explosiones se producen en
intervalos de pocos minutos a horas y casi siempre con la intervención de agua
sobrecalentada. Están caracterizadas por espectaculares nubes oscuras compuestas de
cenizas y vapor de agua. Normalmente van alternando erupciones de lava y erupciones
de gases; por esta razón también se les denomina estratovolcanes, ya que sus emisiones
se depositan en estratos. Normalmente son erupciones de baja peligrosidad, a pesar de
que pueden emitir de forma balística grandes bloques a distancias considerables. El
volcán tipo es el Vulcano, en las islas Eólicas, Italia
FUENTE: USGS

Erupción vulcaniana en Papua - Nueva Guinea

Erupciones plinianas: se producen con magmas silicios de alta viscosidad. Son


erupciones ricas en gases, que al disolverse en el magma provocan su fragmentación en
piroclastos, expulsando gran cantidad de piedra pómez y cenizas. Son erupciones de alto
riesgo, se emiten de forma estable, tanto en volumen como en velocidad. Los
acontecimientos más largos pueden durar desde unos días hasta unos meses. Forman
grandes columnas de humo y ceniza en forma de champiñón que cogen mucha altura y
pueden llegar hasta la estratosfera; al caer la ceniza fina puede depositarse sobre grandes
áreas, en gruesas capas. Las explosiones son muy violentas y destrozan a menudo la parte
superior del cráter, que colapsa y forma calderas de grandes dimensiones.

Un buen ejemplo de este tipo de erupción lo tenemos también en Italia con el Vesubio,
que en el año 79 a.C. enterró la ciudad de Pompeya y Herculano. Otros ejemplos de
erupciones plinianas conocidas han sido la del Krakatoa (Indonesia) en 1883 y la erupción
del monte Saint Helens en la costa oeste de Estados Unidos.
FUENTE: USGS

ERUPCIÓN PLINIANA, volcán Mount Spurr - Alaska

Erupciones peleanas: El magma es extremadamente viscoso y se consolida con gran


rapidez, llegando a tapar por completo el cráter; la enorme presión de los gases, sin salida,
provoca una enorme explosión que levanta este tapón que se eleva formando una gran
aguja.

Son erupciones muy peligrosas, ya que la mayor parte del material emitido lo hace en
forma de flujos piroclásticos que forman una nube muy densa cargada de gases, aire y
material sólido magmático que se desplaza a gran velocidad por las vertientes del volcán.
Puede llegar a distancias superiores a los 100km desde el punto de emisión. Las
explosiones peleanas con flujos piroclásticos son las que causan mayor destrucción y
pérdida de vidas humanas; también pueden producir grandes columnas de humo que
impactan ambientalmente en el entorno.

Un ejemplo de este tipo de erupciones es la que sucedió en el Monte Pelée, en la isla de


Martinica el 1902, cuando las paredes del volcán cedieron, abriendo un conducto por el
que salieron con extraordinaria fuerza los gases acumulados y una temperatura muy
elevada. Los gases, mezclados con ceniza, formaron la nube ardiente que mató a unas
28.000 personas en la ciudad de Saint Pierre. (Lutgends, 2004)
FUENTE: USGS

ERUPCIÓN PELEANA volcán Mayón – Filipinas

Los volcanes se pueden clasificar también por su forma y composición:

En escudo: Se caracterizan por la baja viscosidad del magma, de forma que fluye a través
de la chimenea y sale a la superficie formando coladas de lava.

Volcán compuesto: también conocido como estratovolcán. Cuando el magma es viscoso,


las burbujas de volátiles lo fragmentan en escapar y los fragmentos producidos se conocen
como piroclastos, que son lanzados al aire por los dichos volátiles. Nos encontraremos
así con un volcán formado por coladas y capas de piroclastos alternantes.

Cono de escorias: formado únicamente por piroclastos.

Domo: formado por capas de magma ácido que no llegan a abandonar el conducto, estas
crecen sobre él y liberan de forma ocasional los volátiles en coladas piroclásticas.

Caldera: formada por el colapso del techo de una cavidad magmática después de una
erupción masiva, en general piroclástica.

Hay fenómenos que pueden anunciar la activación de un volcán y una posible erupciones
volcánicas:

Seísmos producidos por la apertura de fisuras en profundidad por ascenso del magma.
Deformaciones del suelo, cambio del ángulo de pendiente y aumento del volumen del
volcán provocado por la subida del magma.

Emanaciones de gases y actividad fumarólica.

Cambios en la composición química del agua.

Fenómenos volcánicos peligrosos

Los volcanes originan un conjunto de procesos geológicos peligrosos que comportan un


riesgo importante en las zona.

Los volcanes originan un conjunto de procesos geológicos peligrosos que conllevan un


riesgo importante en las zonas donde hay la presencia de actividad humana. La salida del
magma a la superficie se produce de tres formas: líquido (lavas), gases y proyección de
fragmentos sólidos (piroclastos, fragmentos). La cantidad de gas presente en el magma
es el condicionante para que la erupción sea tranquila o explosiva, y que predomine la
emisión de lavas o piroclastos. Recordemos que una explosión es el resultado de la
expansión brusca del gas, un material explosivo corresponde a una reacción química que
produce en muy poco tiempo una gran cantidad de gas.

Coladas de lava; en función de su composición pueden cubrir extensas áreas. Las lavas
de composición basáltica son muy fluidas y se mueven a velocidades relativamente altas,
por ejemplo en el Mauna Loa se han medido velocidades de 64km/h, éstas pueden cubrir
amplias superficies de cientos de km2. Las lavas de composición silícea como la riolita,
son muy viscosas y quedan muy cerca del centro de emisión. Los mayores peligros de
estos procesos se producen por enterramiento, presión e incendio. Es muy difícil de prever
qué extensión exacta tendrán las emisiones de lava. Los mecanismos defensivos que se
utilizan para evitar el riesgo de las lavas son la construcción de barreras, canalizaciones
de desvío, remojar con agua para acelerar el resfriamiento y consolidación. En algunos
volcanes la reactivación de la actividad eruptiva se produce muy lentamente, esto puede
provocar la aparición de domos de lava que crecen progresivamente hasta alcanzar
grandes dimensiones y colapsar, pueden emitir nubes piroclásticos de grandes
dimensiones (volcán Merapi de Indonesia ).

Flujos y caída de piroclastos, Los fragmentos sólidos o piroclastos expulsados durante


una erupción volcánica provienen de la fragmentación del magma producida por la
expansión violenta de las burbujas del gas que contiene. Los piroclastos pueden tener una
gran variedad de tamaños, recibiendo diferentes nombres según sus dimensiones:

FUENTE: (Lutgends, 2004)

Estos materiales fragmentarios son arrastrados violentamente por el gas hasta la boca de
emisión. Los más grandes son proyectados a grandes distancias (40 km en el volcán
Asama en Japón), mientras que los más pequeños se incorporan a la columna. Una parte
de estos materiales se acumulan alrededor del centro emisor formando un cono de
escorias.

En algunos casos, la columna no tiene suficiente fuerza de ascenso para elevar todo el
material incorporado, produciendo el colapso de la misma, este material cae sobre el
volcán, bajando rápidamente por las laderas y formando densos flujos que se mueven a
gran velocidad (500 km / hora) y temperaturas muy elevadas (700 º C), pueden recorrer
hasta 100 km de distancia. Este fenómeno se conoce como colada piroclástica o nubes
piroclásticos.

El erupciones del volcán Pinatubo de Filipinas en 1991 produjo una lluvia de piroclastos
con consecuencias importantes para el clima debido a los altos contenidos de ceniza y
azufre, el verano de 1992 presentó temperaturas medias más frío por la presencia de
partículas que obstaculizaron las radiaciones solares.

Lahares, flujos de lodo provenientes de materiales volcánicos no consolidados,


especialmente cenizas que se han acumulado sobre el cono, y que son movilizadas por el
agua ladera abajo. La mayor parte de los lahares siguen la red de drenaje fluvial, se
canalizan y recorren grandes distancias a gran velocidad con gran poder destructivo. El
agua necesaria para iniciar el proceso puede proceder de lluvias intensas o de la fusión
parcial del hielo presente en la cima del volcán, como sucedió en 1985 durante la erupción
del volcán Nevado de Ruiz en Colombia cuando murieron 24.740 personas, en la ciudad
de Armero. (Lutgends, 2004)
FUENTE: Dirección General de Protección Civil
Lahar en la ciudad de Plymouth (isla de Montserrat)

Emanaciones de gases; los gases, contenidos en el magma, se emiten a elevada


temperatura y suben en forma de columna convectiva, hasta que tienen la misma
temperatura que la atmósfera y cesan el ascenso. La columna tiene capacidad para
arrastrar gran cantidad de piroclastos y materiales sólidos arrancados del conducto. Como
ya se ha indicado anteriormente el gas es el causante del mayor o menor grado de
explosividad de la erupción.

Como ya hemos visto, la mayor parte de los gases emitidos por los volcanes son vapores
de agua, el resto lo componen gases como el CO, CO2, óxidos de azufre, sulfuro de
hidrógeno, cloro y flúor, que pueden ser muy peligrosos. Estos gases se transportan como
aerosoles y pueden permanecer mucho tiempo en la atmósfera. Si los compuestos de
azufre, cloro o flúor reaccionan con el agua se convierten en ácidos tóxicos para las
personas y animales. Cuando el CO2 proveniente de una erupción se acumula en el fondo
de un lago, por diversas y saturación puede salir a la superficie y ocasionar la muerte por
asfixia de los seres vivos de la zona, este es el caso del Lago Nyos en Camerún, dónde
murieron 1.746 personas. (CARLOS, 2015)

“Hundimientos, son hundimientos del cono volcánico, las laderas del que ceden
repentinamente desencadenando un devastador alud de derrubios. Son fenómenos
normales en los grandes volcanes debido a la gran inclinación de la ladera del cono. Los
hundimientos volcánicos suelen ir acompañados de erupciones explosivas”. (Sostenible,
2017)

“Terremotos volcánicos, el desplazamiento del magma provoca fracturas que originan


terremotos de magnitudes que no superan el 5-6 grados de la escala de Richter. El riesgo
sísmico es pequeño, pero estos movimientos pueden desestabilizar los edificios
volcánicos y provocar deslizamientos y desprendimientos”. (Sostenible, 2017)

“Tsunamis, olas gigantes de agua producidas por terremotos marinos o erupciones


volcánicas acompañadas de hundimiento del cono, en zonas costeras. Es un fenómeno
poco habitual pero que ha ocasionado un gran número de víctimas cuando se ha
producido; el tsunami provocado por el volcán Krakatoa en 1883 mató 30.000 personas
en Indonesia”. (Sostenible, 2017)

METODOLOGÍA

Para la evaluación del riesgo volcánico se utilizara la metodología de la amenaza


intrínseca y extrínseca (cerro Machín) quien nos ayudara a determinar el área de
influencia.

UNA NUEVA ECUACIÓN PARA LA DETERMINACIÓN DEL RIESGO

El investigador Cardona en su trabajo de tesis nos dice que, “tradicionalmente la


definición de riesgo hace referencia a la probabilidad de que a un elemento determinado
le ocurra algo nocivo o dañino. La expresión conceptual más sencilla para expresar el
riesgo ha sido R=A.V, donde A=Amenaza, entendida como condición latente derivada de
la probabilidad de ocurrencia de un fenómeno físico de origen natural, socio-natural o
antrópico no intencional, que puede causar daño al elemento o grupo de elementos
expuestos, y V: Vulnerabilidad, entendida como la susceptibilidad o característica del
elemento o grupo de elementos de ser dañados total o parcialmente por el impacto de la
amenaza” (Cardona, 2011).
Para efectos de este estudio, la evaluación integral del riesgo constituye un proceso con
enfoque holístico, sistémico y ambiental y por lo tanto, la definición del riesgo hace
referencia a la probabilidad de que a un medio ambiente determinado o a un segmento o
elemento del mismo (ecosistema, sector público, sector económico, sociedad civil), le
ocurra algo nocivo o dañino. En este contexto, y luego de adelantar múltiples y sucesivos
ensayos y aproximaciones conceptuales y metodológicas, se logró ajustar una nueva
expresión para la determinación, a manera de índice, del Riesgo frente a amenazas
volcánicas, como se muestra en la siguiente ecuación.
(1)ÅR=Åa·Vb donde:
R: Índice de riesgo.

Å: Índice de amenaza intrínseca.

V: Índice de vulnerabilidad.

a = [b – c. ln (V)]

b y c: coeficientes de forma en el ajuste de la familia de curvas correspondiente a


la ecuación de riesgo (1), como se muestra en la Figura 2

).

1. Download full-size imagen


Figura 2. Familia de curvas en la ecuación de riesgo.

EL ÍNDICE DE AMENAZA INTRÍNSECA

La amenaza intrínseca es un índice que representará a dimensionalmente y bajo una


misma escala, las características intrínsecas de las diferentes amenazas volcánicas
consideradas. Se fundamenta en la cuantificación de la energía de una amenaza que se
aplica a un sitio de interés o unidad de análisis determinada en relación con su potencial
de daño (Cardona, 2005). El índice de amenaza intrínseca se determina para cada
amenaza j de cada escenario de análisis en función de su probabilidad de ocurrencia y de
sus características intrínsecas de intensidad, duración, extensión y acumulación, de
acuerdo con la siguiente expresión:

(2)ÅÅj=P(0,6·Ij+0,2·Dj+0,1·Ej+0,1·Aj)

La calificación de cada una de las características que determinan el índice de amenaza


intrínseca se realiza con base en las categorías de valoración del Cuadro 1.
Cuadro 1. Valoración del Índice de Amenaza Intrínseca

0 -
Índice de amenaza Irrelevante 0.24
calculado para cada
amenaza j en las
0.25 -
unidades de análisis. Moderada
0.49
AMENAZA Depende de su
Å
INTRÍNSECA probabilidad de
0.50 -
ocurrencia y de sus Severa
0.74
características intrínsecas
de intensidad, duración,
extensión y acumulación. Crítica 0.75 -
1.00

Probabilidad de Nula 0
PROBABILIDAD DE
P ocurrencia de la
OCURRENCIA
amenaza. Total 1

Baja 0.001
Cantidad de energía que
se manifiesta, en la
Media 0.01
unidad de análisis, está
I INTENSIDAD
relacionada con el
Alta 0.1
potencial destructivo de
la amenaza.
Muy alta 1

Tiempo que dura la Inmediato 0.01


amenaza ocurriendo, en
la unidad de análisis. Medio Plazo 0.1
D DURACIÓN Inmediato (menor a
horas), medio plazo
(horas a días), largo plazo Largo Plazo 1
(días a semanas).
Nula 0
Cubrimiento que tiene la
E EXTENSIÓN amenaza en la unidad de Parcial 0.1-0.9
análisis.
Total 1

Una amenaza es Simple 0.1


acumulativa si se
manifiesta en la unidad
A ACUMULACIÓN
de análisis varias veces y
Acumulativa 1
esto aumenta su potencial
de daño.

FUENTE: METODOLOGÍA CERRO MACHIN

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Figura 3. Familia de curvas en la ecuación de vulnerabilidad.
La calificación de cada una de las características que determinan el índice de
vulnerabilidad se realiza con base en las categorías de valoración que se describen en
el Cuadro 2.
Cuadro 2. Valoración del Índice de Vulnerabilidad
Índice de 0 -
Irrelevante
Vulnerabilidad, 0.24
calculado para cada
elemento expuesto i 0.25 -
Moderada
del medio ambiente 0.49
frente a cada
amenaza j. Está en Severa 0.50 -

V VULNERABILIDAD función del grado de 0.74

exposición espacial
y temporal y de la
capacidad de
respuesta intrínseca 0.75 -
Crítica
y extrínseca de los 1.00

elementos
expuestos.

Grado de exposición Ninguna 0.00


espacial del
elemento a la Baja 0.25
amenaza. Se califica
de acuerdo con el Media 0.50

EE EXPOSICIÓN ESPACIAL espacio o área


Alta 0.75
expuesta a la
amenaza clasificada
en porcentaje, para
ello se emplea el Total 1.00

SIG.

Generalmente la Ninguna 0.00


EXPOSICIÓN
ET exposición temporal
TEMPORAL
Horas a días 0.25
corresponde con la
vida útil del Días a
0.50
elemento. Para semanas
escenarios
determinísticos, Semanas a
0.75
corresponde con el meses
tiempo que dura el
elemento expuesto
cuando la amenaza Permanente 1.00
ocurre.

Capacidad del Ninguna 0.00


elemento expuesto
(ecosistema, Baja 0.25
construido,
población) de Media 0.50

CAPACIDAD DE reaccionar y resistir


Alta 0.75
CRI RESPUESTA físicamente al
INTRÍNSECA impacto de una
amenaza y de
recuperarse
posteriormente por Muy Alta 1.00

sí mismo de la
afectación causada.

Capacidad Ninguna 0.00


institucional de
gestionar Baja 0.25
CAPACIDAD DE integralmente el
CRE RESPUESTA riesgo en Media 0.50
EXTRÍNSECA cumplimiento de las
Alta 0.75
funciones sistémicas
básicas de
Muy Alta 1.00
planificación,
manejo y
evaluación.

La capacidad de respuesta intrínseca

Ésta será entendida como un índice que representa a dimensionalmente la capacidad de


cada elemento expuesto (ecosistema, construido, población) de reaccionar y/o resistir
físicamente al impacto de una amenaza y de recuperarse posteriormente por sí mismo de
la afectación causada.

La CRI se fundamenta en el concepto de resiliencia, cuya definición del término proviene


del campo de la física, refiriéndose “a la capacidad de un material de recobrar su forma
original después de haber estado sometido a altas presiones” y que en su acepción más
general se le describe como “elasticidad” (Cerisola, 2003). Posteriormente, por múltiples
similitudes y analogías, el concepto de resiliencia se extendió al campo de los sistemas
naturales y sociales, pero en todo caso, denotando siempre “el grado con el cual un
sistema se recupera o retorna a su estado anterior ante la acción de un estímulo externo”
(Chamochumbi, 2005).
En consecuencia, la CRI dependerá de cada tipo de amenaza en particular y será calculada
de manera independiente para cada elemento expuesto en función de una valoración
ponderada de atributos, según la siguiente ecuación genérica.
(4) a CRI=∑Pn·WnPnmá donde:

Pn: Valoración de atributos según características de cada elemento expuesto.

Wn: Factor de ponderación.

La capacidad de respuesta intrínseca de ecosistemas (CRIe) es definida como la capacidad


de un ecosistema de reaccionar y resistir físicamente al impacto de una amenaza y de
recuperarse posteriormente por sí mismo de la afectación causada. Depende de cada tipo
de amenaza en particular y puede ser calculada independientemente para cada elemento
expuesto del ecosistema (ríos; páramos, bosques y rastrojos; pastos y cultivos) en función
de una valoración ponderada de descriptores y atributos relacionados con el estado
ambiental de los ecosistemas en términos de la cantidad, calidad y disponibilidad
ecológica de bienes y servicios ambientales; el grado de intervención o presión antrópica,
en términos del uso y del deterioro ocasionado sobre dichos bienes y servicios
ambientales.
La capacidad de respuesta intrínseca de elementos construidos (CRIc) es definida como la
capacidad de un elemento construido de resistir físicamente el impacto de una amenaza y
de mantener su funcionalidad luego de la afectación recibida. Depende de cada tipo de
amenaza en particular y puede ser calculada para cada elemento construido expuesto
(edificaciones, vías terrestres, infraestructuras). (Cerisola, 2003)
La capacidad de respuesta intrínseca de la población (CRIp) es definida como la capacidad
de una población determinada de reaccionar y resistir físicamente al impacto de una
amenaza y de recuperarse posteriormente por sí misma de la afectación causada. Puede
ser calculada para un grupo poblacional expuesto en función de una valoración ponderada
de descriptores y atributos relacionados con la planificación (percepción del riesgo, nivel
de escolaridad, necesidades básicas insatisfechas, participación en simulacros,
participación en comités de emergencia, conocimiento rutas de evacuación y albergues)
(Cerisola, 2003)

La capacidad de respuesta extrínseca

Será entendida como un índice que representa a dimensionalmente la capacidad


institucional de las entidades encargadas de la gestión integral del riesgo de
responder ordenada y eficientemente frente a situaciones de emergencia que genere
una o varias amenazas determinadas. No depende de las amenazas y por lo tanto se
calcula para cada grupo poblacional expuesto (país, departamento, municipio,
corregimiento, vereda) de acuerdo con la siguiente ecuación genérica.
(5) a CRE=∑Pn·WnPnmáx donde:

Pn: Valoración de atributos de capacidad institucional.

Wn: Factor de ponderación.

En concordancia con las funciones generales de un Sistema de Comando de


Incidentes (SCI), (USAID, 2005), se plantean los siguientes descriptores y atributos
para la CRE: planificación (identificación y caracterización de riesgos; planes de
emergencia; disponibilidad de rutas de evacuación y albergues; programación y
coordinación de simulacros; conformación y coordinación de comités de
emergencia). Operación (distancia óptima de asistencia; tipo y calidad de ruta;
población a ser asistida; asistencia social; asistencia médica; asistencia técnica en
búsqueda y rescate). Logística (disponibilidad y manejo de suministros; sistema de
comunicaciones y alerta temprana; medios de transporte; instalaciones y equipos).

Enfoque metodológico

El enfoque metodológico utilizado en este estudio es concordante con el marco


conceptual previamente descrito. El manejo alfanumérico y geoespacial de la
información se realizó a través del uso de herramientas tecnológicas como el Arc
Gis y el ArcInfo (IGAC, 2004), con las cuales fue posible la conformación de un
SIG específico para el desarrollo del estudio, tal como se esquematiza en lo
siguiente:

FUENTE: (IGAC, 2004)

Lo que sigue en este proceso (luego de la línea roja punteada en la Figura 4), será
la evaluación del riesgo para la toma de decisiones en concordancia con la retención
y transferencia del riesgo financiero y con el análisis de costo–beneficio (Cardona,
2006), que permita definir lineamientos de política claros, precisos y consensuados
de ordenamiento territorial, así como los correspondientes planes de emergencia y
de contingencia.
El marco lógico de evaluación integral del riesgo

FUENTE: (Cardona, 2006)

SISTEMAS DE VIGILANCIA DE LOS VOLCANES


“La vigilancia de volcanes se hace midiendo instrumentalmente la actividad sísmica, la
deformación, la emisión de gases y temperaturas anómalas, complementado la
información obtenida con la observación directa” (Emergencias, 2004)

LA OBSERVACIÓN DIRECTA:

FUENTE: IG

Hay fenómenos fácilmente observables como ruidos, leves movimientos sísmicos,


aparición de fumarolas, contaminación de aguas con gases volcánicos, variación del nivel
de los pozos de agua. Desde los inicios de la antigüedad el hombre ha hecho seguimiento
de los fenómenos volcánicos y tenemos constancia de la observación de los fenómenos
volcánicos, recogidos en textos clásicos, por ejemplo las erupciones de Santorini (Grecia)
y la evacuación anticipada de Pompeya y Herculano (Italia). (Sostenible, 2017)
Vigilancia sísmica

FUENTE: IG

El seguimiento de la actividad sísmica es la más antigua de las técnicas de vigilancia de


volcanes, los primeros instrumentos para el estudio de los temblores del Vesubio son de
finales del siglo XVIII. La instrumentación consiste en la instalación de un sismómetro,
añadiendo otras técnicas de vigilancia a medida que las posibilidades económicas lo
permiten. Cada vez hay más volcanes instrumentados, hecho que se debe al mayor
desarrollo que presenta la sismología a todas las universidades y centros de
investigación, al menor coste aparente de la instrumentación sísmica y la mayor
facilidad para realizar un análisis elemental de los datos obtenidos. (Ugalde, 2009)

CONTROL DE LA DEFORMACIÓN
FUENTE: USGS

Es otra de las técnicas de vigilancia de volcanes más extendidas y eficaces. Es


especialmente útil en volcanes en los que las características del magma puedan provocar
grandes deformaciones en los edificios. Un magma muy fluido produce una deformación
mínima ya que se puede mover fácilmente por fracturas de pocos centímetros de anchura,
salvo en los casos donde interviene un gran volumen de magma, situación que provocaría
deformaciones apreciables. Por el contrario, un magma viscoso deberá abrir conductos
muy amplios, incluso de cientos de metros para moverse y las deformaciones serán
enormes. Hay que tener presente que la deformación varía con la distancia y sólo muy
cerca del centro de emisión alcanza valores importantes. Las técnicas para la medición de
la deformación utilizan aparatos como el teodolito, nivel, distanció metro, inclinó metro
e imágenes de satélite.

Los gases: cuando el sistema volcánico evoluciona, se produce un desequilibrio en la


composición de los gases, este desequilibrio es el indicador de la actividad. Los gases
procedentes del magma circulan por el sistema de fracturas, interaccionando con los
diferentes acuíferos y saliendo a la superficie en forma de fumarolas o fuentes termales.
El SO2 y el CO2 se consideran los componentes más significativos de la presencia de
magma. Para obtener información completa sobre la composición del gas volcánico, la
única manera consiste en realizar un muestreo directo de las fumarolas, analizándolo
posteriormente en el laboratorio mediante las técnicas químicas habituales. Se han
desarrollado instrumentos que permiten medir gases concretos a distancia de manera
automatizada y que son especialmente útiles en las fases de reposo o pre-eruptiva. Otra
técnica consiste en analizar los gases disueltos en las aguas procedentes del volcán, tanto
superficiales como en acuíferos. (Sostenible, 2017)
MEDIDAS PREVENTIVAS ANTE RIESGO VOLCÁNICO

FUENTE: SNGR

El número de víctimas ocasionadas por los volcanes y fenómenos asociados desde 1600
hasta la actualidad es muy inferior al producido por las inundaciones o terremotos. La
mayor parte de los muertos, un 67,3%, ha sido en Indonesia y el 12,9% en el Caribe, en
muchos casos asociados a largos periodos de hambre como consecuencia de la
destrucción de cultivos. Las zonas menos desarrolladas son las más expuestas y las más
débiles, por la dependencia de la agricultura y una falta de adopción de medidas
preventivas por parte de los gobiernos.

No sólo las vidas humanas son los elementos de riesgo, nuestra sociedad tiene y depende
de estructuras básicas muy vulnerables, como son los sistemas de comunicación o las
redes de distribución de agua y energía. Además, la complejidad de la sociedad
tecnológica actual hace que seamos mucho más vulnerables que las sociedades primitivas
de subsistencia. La emisión de cenizas a la atmósfera durante las erupciones del volcán
islandés en abril de 2010, supuso que el tráfico aéreo entre Europa y el resto de
continentes fuera mínimo, generara grandes pérdidas económicas para diferentes sectores
económicos como el turístico y a las compañías aéreas.

Para minimizar el riesgo volcánico debe adoptarse un conjunto de medidas preventivas


que implican actuar antes de que tenga lugar una erupción y durante el desarrollo de ésta.
Cualquier medida de prevención exige un conocimiento previo de los procesos volcánicos
y los peligros derivados, en función de las características particulares de cada área
volcánica. (Sostenible, 2017)

LAS PRINCIPALES MEDIDAS DE PREVENCIÓN DEBEN CONTEMPLAR EN


LOS SIGUIENTES PUNTOS:

Medidas estructurales

Hay un amplio conjunto de sistemas constructivos para hacer frente a las consecuencias
de los diferentes peligros volcánicos como son los diques, las barreras, construcción de
túneles, sistemas de resfriamiento con agua, con el objetivo de desviar o detener los flujos
de lava que pueden amenazar elementos vulnerables.

Conocimiento de la actividad volcánica

El conocimiento de la actividad volcánica de la zona permite determinar las


características de las erupciones futuras. Se estudian las erupciones ocurridas en el pasado
desde una óptica pluridisciplinar (geología, geofísica, geomorfología, geografía, historia),
que nos proporcionan la base del conocimiento sobre el estado actual del volcán y su
comportamiento futuro. Con esta información se elaboran los mapas de peligrosidad y
riesgo, que incluyen diferentes parámetros y que tienen en cuenta la probabilidad de que
ocurra un fenómeno y los daños que puede ocasionar. (Universitarios, 2017)

SISTEMA DE VIGILANCIA PERMANENTE


El sistema de vigilancia es el adecuado a las características de la actividad volcánica
presente en la zona, incorporando nuevos instrumentos y técnicas en función del
incremento de la actividad y del riesgo. Debe determinar el nivel de actividad del volcán
para permitir a las autoridades la gestión de la crisis e informar a la población.

Ordenación de los usos y gestión del territorio

En función de la información proporcionada por los mapas de peligro volcánico se


planifica el uso y gestión del territorio, para mitigar el impacto que pueda provocar la
erupción. Estos mapas de peligro deben ser tenidos en cuenta en la elaboración de los
planes de ordenación del territorio, para que las actividades humanas y sus usos sean
compatibles en las zonas de afectación de las erupciones volcánicas. El objetivo final
debe ser el de evitar la exposición de la población al peligro, con lo que el riesgo volcánico
se reducirá. (Universitarios, 2017)

Planificación de emergencias

La planificación constituye una estrategia global de preparación ante catástrofes. La


adopción de una respuesta planificada ante una situación de riesgo, es una medida
preventiva muy importante para evitar daños grave a la población. Los planes deben
contemplar los sucesos peligrosos, los elementos vulnerables y la respuesta de los
grupos actuantes para adoptar medidas de protección sobre la población.

Educación y divulgación

Es muy importante que la población, cuerpos de emergencia y organismos reciban una


información precisa sobre los fenómenos volcánicos y las medidas de prevención
existentes. De poco sirve un plan de emergencia si éste no se conoce y si no es asumido
por la población; muchos de los desastres han sido causados por la falta de conocimiento
de los fenómenos peligrosos.

Para reducir el riesgo es muy importante la educación de la población. El objetivo


principal es que la población conozca su territorio, asimile sus peculiaridades físicas y
los riesgos inherentes a él y desarrolle técnicas de autoprotección. Todo ello dentro de
un marco en el que se mantengan ausentes los sensacionalismos y las situaciones de
alarma injustificadas, pero en el que quede bien claro que una erupción puede llegar a
ser catastrófica si no se gestiona adecuadamente y si no se toman las medidas necesarias
para la protección de la población. Asimismo, es conveniente desterrar la idea de que el
conocimiento del riesgo volcánico supone un impedimento al desarrollo económico de
la región. (Universitarios, 2017)

MEDIDAS DE PREVENCIÓN EN CASO DE UNA ERUPCIÓN


VOLCÁNICA
 Mantente alejado de volcanes activos.
 Si vives cerca de un volcán activo, prepara un kit de emergencia que incluya gafas
de seguridad, una máscara, una linterna y una radio en buen estado que funcione
con pilas.
 Elabora una ruta de evacuación y ten el depósito de gasolina del coche siempre
lleno.
 Evacuar siguiendo las recomendaciones de las autoridades para no encontrarte
lava y barro, así como rocas y escombros que puede arrojar el volcán.
 Evita zonas de ríos y regiones bajas.
 Antes de abandonar tu casa, ponte una camisa de manga larga y pantalones largos;
usa gafas de seguridad o normales, sin lentillas. Ponte una máscara de
emergencia o envuélvete la cara con un paño húmedo.
 Si no vas a evacuar, cierra puertas y ventanas, y bloquea la chimenea y otros
puntos de ventilación para evitar que la ceniza entre en la casa.
 Ten en cuenta que la ceniza puede sobrecargar el tejado y puedes necesitar
retirarla. Durante la limpieza, lleva elementos de protección
 La ceniza puede dañar motores y piezas metálicas, así que evita conducir. Si debes
conducir, no superes los 55 kilómetros por hora.
 FUENTE: (SNGR, 2019)

TIPO DE ENERGÍA LIBERADA POR UN VOLCAN

La energía geotérmica supone la explotación de un producto renovable, que apenas


emite gases a la atmósfera y que, además, beneficia a la población. El Lago Kivu se
encuentra situado en la zona de los grandes volcanes de África que son, además, los más
activos. (MediasetEspaña, 2013)

TIPOS DE ALERTA
FUENTE: SNGR

ELEMENTOS ANALIZARSE EN VULCANISMO


ANÁLISIS DE VOLCANES DE LABORATORIO MEDIANTE SENSORES
KINECT

Un sistema para el uso conjunto de cámaras y el nuevo sensor Microsoft Kinect v2 para
la monitorización precisa de experimentos de laboratorio sobre la deformación que
sufren los volcanes antes de una erupción.

Una de las técnicas utilizadas para estudiar estos fenómenos es la llamada modelización
análoga, que consiste en la recreación en el laboratorio de fenómenos de la naturaleza,
en escalas espaciales y temporales accesibles para los investigadores. Estas técnicas se
están estableciendo en los últimos años como una potente herramienta para estudiar la
evolución de procesos naturales. Investigadores del Área de Geología de la URJC
reproducen así procesos de deformación en volcanes en el laboratorio, utilizando conos
de arena, como modelos de volcanes, y sirope como modelo del magma. El sirope entra
desde la base del cono de arena, abriéndose camino hacia la superficie, como lo hace el
magma en los volcanes reales antes de una erupción. (CARLOS, 2015)
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 Cardona, O. (2011). Estimación holística del riesgo sísmico utilizando sistemas


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 K, E. J. (2004). Ciencias de la Tierra . Madrid: Pearson.

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