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ANÁLISIS PENSIONES CONTRIBUTIVAS Y PENSIONES NO

CONTRIBUTIVAS EN ESPAÑA

ÍNDICE
1- INTRODUCCIÓN
2- PENSIONES CONTRIBUTIVAS
3- PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS
4- PENSIONES CONTRIBUTIVAS VERSUS NO CONTRIBUTIVAS
5- SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA DE PENSIONES ACTUAL
6- CONCLUSIONES
7- BIBLIOGRAFÍA

Carchano Alcaraz, Marcos

1. INTRODUCCIÓN
Para comenzar definimos cual es el fin con el que se crearon las pensiones, en principio
surgen para garantizar unas óptimas condiciones de vida a los trabajadores desde el final
de su vida laboral.
El sistema de pensiones actual presenta graves problemas de viabilidad, para esta
afirmación nos basamos en el déficit que acumula la Seguridad Social desde hace 7 años.
En otras palabras, la denominada “hucha de las pensiones” se encuentra en mínimos
históricos con 8.000 millones de euros cuando hace tan solo 7 años se encontraba en
cifras cercanas a los 70.000 millones de euros. Pero esto, ¿a qué se puede deber?,
nosotros señalamos principalmente dos problemas estructurales con los que cuenta
nuestro sistema de pensiones actual: 1) Problema demográfico y 2) Problema de
empleo.
Una vez introducido la situación actual las pensiones, hemos decidido analizar los
diferentes tipos de pensiones, contributivas y no contributivas.
Del análisis que hemos hecho de la evolución de las pensiones y pensionistas deducimos
que preocupa mucho la situación futura que nos espera, ya que va habiendo más
personas de avanzada edad que jóvenes, lo que hace difícil su manutención, y, además,
los que ahora son jóvenes en su vejez tendrán más dificultades a la hora de recibir su
pensión.
2. PENSIONES CONTRIBUTIVAS
Las pensiones contributivas son prestaciones económicas y de duración indefinida,
aunque no siempre, cuya concesión está generalmente supeditada a una previa relación
jurídica con la Seguridad Social (acreditar un período mínimo de cotización en
determinados casos), siempre que se cumplan los demás requisitos exigidos. La cuantía
de estas vendrá determinada por las aportaciones realizadas por el trabajador y la
empresa (en caso de trabajador por cuenta ajena), durante el periodo considerado a
efectos de la base reguladora de la pensión que se trate.
Dentro de las pensiones contributivas nos encontramos:
1. Por jubilación: ya sea jubilación ordinaria, jubilación anticipada por tener la
condición de mutualista, jubilación anticipada sin tener la condición de
mutualista, jubilación anticipada derivada del cese no voluntario en el trabajo,
jubilación anticipada por voluntad del trabajador, jubilación anticipada por
reducción de la edad mínima debido a la realización de actividades penosas,
tóxicas e insalubres, jubilación anticipada de trabajadores con discapacidad,
jubilación parcial, jubilación flexible y jubilación especial a los 64 años.
2. Por incapacidad permanente: que puede ser total, absoluta o gran invalidez.
3. Por fallecimiento: será viudedad, orfandad o en favor de familiares.
4. Por Vejez e Invalidez (SOVI): nos encontramos con pensiones por vejes, invalidez
y viudedad.

Nuestro punto de partida en este caso será el análisis sobre la evolución de dichas
pensiones a lo largo del tiempo, en nuestro caso hemos seleccionado un periodo de 7
años, 2011- 2017, el cual varía en los distintos análisis debido a la disponibilidad de los
datos.

Evolución de las pensiones contributivas (total)

940.00
920.00
900.00
880.00
860.00
840.00
820.00
800.00
780.00
760.00
740.00
2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017
Gráfico 1
Como se puede observar en el gráfico 1, nos encontramos ante una tendencia creciente
con respecto a las pensiones contributivas, dándose así una subida continua y ligera de
este tipo de pensiones, sin embargo, destacamos que el poder adquisitivo de las familias
se ha visto reducido, llegando en 2017 a niveles de casi 920 euros de media. Situación
que se ratifica observando el gráfico 2, que refleja la evolución de los distintos tipos de
pensiones contributivas.

Evolución pensiones contributivas por categorías


1,200.00
1,000.00
800.00
600.00
400.00
200.00
0.00
2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017

Incapacidad permanente Jubilación


Viudedad Orfandad
Favor familiar

Gráfico 2

3. PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS
Las pensiones no contributivas son prestaciones económicas que se reconocen a
aquellos ciudadanos que, encontrándose en situación de necesidad protegible, carezcan
de recursos suficientes para su subsistencia en los términos legalmente establecidos,
aun cuando no hayan cotizado nunca o el tiempo suficiente para alcanzar las
prestaciones del nivel contributivo.
Podemos destacar dos tipos:
1. Pensiones no contributivas por invalidez.
2. Pensiones no contributivas por jubilación.
Cabe destacar que la gestión de estas pensiones no contributivas está atribuida a los
órganos competentes de cada Comunidad Autónoma y a las Direcciones provinciales del
Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) en las ciudades de Ceuta y Melilla.
Tal y como hemos hecho en el caso anterior, llegados a este punto realizamos un análisis
gráfico de este tipo de pensiones, y desagregándolas en segundo lugar según los
subtipos. En este caso el periodo objeto de análisis será igualmente de 7 años, 2011-
2017.

Evolución de las pensiones no contributivas (total)

2,450,000,000.00

2,400,000,000.00

2,350,000,000.00

2,300,000,000.00

2,250,000,000.00

2,200,000,000.00

2,150,000,000.00

2,100,000,000.00
AÑO AÑO AÑO AÑO AÑO AÑO AÑO
2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017

Gráfico 3
Pensiones no contributivas

1,400,000,000.00
1,200,000,000.00
1,000,000,000.00
800,000,000.00
600,000,000.00
400,000,000.00
200,000,000.00
0.00
AÑO AÑO AÑO AÑO AÑO AÑO AÑO
2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017

JUBILACIÓN INVALIDEZ

Gráfico 4

Haciendo referencia tanto al gráfico 3 como al gráfico 4, en ambos podemos observar


una subida de las pensiones no contributivas, tanto en general como si desagregamos.
Destacamos la aceleración de dicho crecimiento, que se hace más latente durante los
primeros años de estudio, y se estabiliza llegados los últimos años.
A modo de resumen incluimos esta figura, que nos ofrece una comparativa directa entre
los principales tipos de pensiones de los que está dotado nuestro sistema actual.
4. PENSIONES CONTRIBUTIVAS VS PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS
Como hemos podido observar en los apartados anteriores, se observa un crecimiento
de las pensiones, tanto si nos referimos a pensiones contributivas como si hacemos
referencia a pensiones no contributivas. También es cierto que, a la vez, se observa un
mayor incremento de las primeras con respecto a las segundas.
Por tanto, el fin principal de este apartado es señalar las causas de dichos incrementos.
En nuestro caso, como hemos mencionado en la introducción, el sistema de pensiones
se ve amenazado por dos grandes factores estructurales, uno demográfico y otro de
empleo, los cuales vamos a proceder a analizar.
En primer lugar, vamos a referirnos al problema demográfico, partiendo de la
afirmación de que “nuestro mundo está envejeciendo”, es por ello que vamos a analizar
uno de los componentes principales de la estructura demográfica:
1. Esperanza de vida:
Uno de los fenómenos demográficos que ha caracterizado nuestro país en los últimos
años ha sido el fuerte envejecimiento de la población, fenómeno que se hace extensivo
a los demás países desarrollados. Una de las principales causas de ello es el surgimiento
de nuevos tratamientos médicos, acceso a cuidados sanitarios básicos por la mayoría de
los países y regiones (que nos permite evitar enfermedades mortíferas como las
pandemias), a lo que podemos sumar el desarrollo de mejoras tanto en alimentación
como en nutrición.
Según los últimos datos publicados por la Organización Mundial de la Salud, España se
encuentra en la cuarta posición mundial en lo que a esperanza de vida se refiere con un
promedio de 82, 8 años.

Gráfico 5
Observando ese incremento de la esperanza de vida en nuestro país, podemos concluir
que una persona que se jubila hoy va a cobrar durante más tiempo que aquella que se
jubilaba hace 100 años, como consecuencia del incremento de la esperanza de vida
comentado anteriormente.
En segundo lugar, pasamos al análisis del problema del empleo. En este caso, para
entender el incremento de las pensiones, no atenderemos tanto a la creación de empleo
si no a la destrucción de el mismo. Para ello nos vamos a valer de la gráfica 6.
Gráfica 6
Procederemos al análisis de la evolución del desempleo desde el año 2001 hasta el año
2017, de lo que podemos observar que, lejos de tratarse de un problema actual, más
bien constituye un problema estructural, debido principalmente a que la tasa de
desempleo en nuestro país ha sido históricamente elevada. Los resultados que nos
arrojan este gráfico demuestran cierta estabilidad entre los años 2000 y 2008, situación
que se revierte con la llegada de la crisis, llegando a tasas preocupantes en 2013
alcanzando niveles históricos del 28%. Por tanto, existe una relación directa entre el
desempleo y las pensiones, tanto contributivas como no contributivas.
Llegados a este punto, y teniendo en cuenta el análisis realizado hasta ahora, nos
preguntamos si será sostenible este sistema de pensiones actual, análisis que se
desarrollará en el siguiente apartado.
5. SOSTENIBILIDAD DEL SISTEMA DE PENSIONES ACTUAL
Nuestro punto de partida en este caso será la definición de nuestro actual sistema
vigente: un sistema de reparto contributivo basado en el principio del reparto, de forma
que las pensiones se deberían financiar mediante las cotizaciones de los trabajadores
coexistentes con ellos. Es, por tanto, un mecanismo de transferencia inter-generacional
de recursos. Por ello, se verá amenazado por distintos factores.
1. Tasa de natalidad:
A diferencia del caso anterior, España se sitúa entre los países desarrollados con tasas
de natalidad más bajas, con un índice de fecundidad de 1,32 hijos de media por mujer
en edad fértil. Esto puede ser explicado por factores como el cambio en el sustentador
principal de los hogares, el incremento de las mujeres y el consiguiente decremento de
los hombres (véase gráfico 6). Otro de los factores explicativos es el crecimiento
vegetativo (número de nacimientos menos número de defunciones), situado
actualmente en valores negativos, lo que significa que se da un mayor número de
muertes que de nacimientos (véase gráfico 7).

Gráfico 7

Gráfico 8
2. Estructura demográfica:
Se ve un profundo cambio en la estructura por edades de la población debido al
envejecimiento, que se acrecentará con el paso del tiempo. La población mayor de 65
años crece, el grupo de los más mayores, con 80 o más años, es el que más aumenta: en
2050 supondrían el 13% de la población. Por lo tanto, no sólo cabe esperar una mayor
presencia de mayores en la sociedad, sino que, además, nuestros mayores serán más
mayores, como consecuencia del aumento de su longevidad.
Gráfico 9
3. Empleo:
Debemos hacer referencia, nuevamente, al desempleo, pero ahora desde la perspectiva
del sostenimiento de nuestro sistema de pensiones. El problema surge cuando las
cotizaciones de los trabajadores son insuficientes para hacer frente a las pensiones, que
se debe principalmente, como hemos visto antes, a la baja tasa de natalidad y a la
destrucción de empleo en épocas de crisis.
Es por lo anterior que se dice que el empleo es una pieza clave para la sostenibilidad de
las pensiones, ya que la principal fuente de financiación de las mismas son los ingresos
de cotizaciones sociales de trabajadores actuales.

Gráfico 10
En el periodo anterior a la crisis, los ingresos por cotizaciones eran suficientes para
financiar los gastos en las pensiones. Sin embargo, como podemos ver en el gráfico, a
partir de mediados de 2011, esta situación cambió drásticamente, dándose la situación
inversa, por la notable disminución del empleo, que hizo, a su vez, que disminuyeran las
cotizaciones a la seguridad social, entre otros motivos.
Ahora pasamos a analizar la relación entre trabajadores y pensionistas, teniendo en
cuenta lo comentado anteriormente, la relación intergeneracional en pago de
pensiones.

Gráfico 11
Según previsiones del INE, el número de trabajadores por pensionista irá disminuyendo
hasta igualarse ambos, prácticamente, en el año 2050. En términos de ratio actualmente
nos situamos en un 2,28% de trabajadores en activo, y teniendo en cuenta estas
previsiones en el año 2050 nos situaríamos en un trabajador por pensionista.
Teniendo en cuenta todo lo mencionado a lo largo de este apartado, nos esperan unas
perspectivas complicadas, por las previsiones de disminución de población activa, que,
unido al envejecimiento demográfico, nos lleva al problema de insostenibilidad
financiera de nuestro sistema de pensiones.
Ante esto se han propuesto diferentes alternativas, tales como:
a) retrasar la edad de jubilación, impulsando la contratación de personas de mayor edad,
b) conceder una cantidad o pago único en el momento de retirarse para retrasar la edad
de jubilación de los españoles, de muestra como un sistema efectivo de distribuir de
forma periódica las mejoras adicionales en las pensiones,
c) aumentar la contribución con medidas como: tomar en consideración toda la vida
activa del trabajador y no sólo los últimos 15 años; o el aumento en el número de años
requeridos para acceder a la pensión máxima,
d) la gran mayoría de prejubilaciones en España son obligatorias, por lo que la pensión
que recibe es menor de lo que recibiría si se le permitiera jubilarse a la edad de 65 años.
Esto provoca también que la Seguridad Social deja de percibir el nivel de cotización que
recibiría en caso de que no hubiera tal prejubilación, y se elimina a trabajadores de la
población activa que estaría en condiciones de trabajar,
e) crear planes de previsión privados complementarios, que ofrezcan a los trabajadores
destinar una parte de su salario a dichos planes o fondos (de forma voluntaria).
Lógicamente estos planes deben de tener incentivos fiscales,
f) fomento de la natalidad, por ejemplo, Francia ha desarrollado una política de apoyo a
la infancia y a la conciliación de la vida familiar y profesional.

6. CONCLUSIONES

Después de haber hecho un análisis sobre las pensiones, contributivas y no


contributivas, en nuestro país centrándonos en un periodo que va de 2011 a 2017,
hemos podido llegar a algunas ideas finales.
En primer lugar, el hecho de que haya habido una ligera subida de las pensiones en los
últimos años no ha impedido que se haya perdido poder adquisitivo, muestra de ello
pueden ser las multitudinarias manifestaciones que se han producido a lo largo del país
en favor de la subida de las pensiones conforme al IPC. También se ha acrecentado la
importancia de las pensiones en el seno de las familias por la reciente crisis económica,
que ha supuesto pérdida de muchos empleos, y ha provocado que sean precisamente
los pensionistas los que han asumido los gastos económicos de las familias, que en
muchos casos se han revelado insuficientes.
Por último, hemos de destacar el grave problema de sostenibilidad que acecha al
sistema de pensiones español, debido a los problemas de demografía y de empleo que
lleva detrás. Problemas que además son a largo plazo, en el sentido de que parten de la
propia estructura de nuestro país, e igualmente su solución será en un futuro más lejano
que cercano.
Lo que está claro es que de aquí a treinta años el panorama no es alentador y deberían
tomarse medidas ahora que se puede. En todo caso, algunas de las propuestas sugeridas
aquí nos han parecido especialmente acertadas, podemos mencionar la conciliación de
la vida laboral y personal para fomentar la natalidad, por ejemplo, dando ayudas de
guardería, facilitando la flexibilidad de horario..., la eliminación de la prejubilación
obligatoria en ocupaciones donde los prejubilados podrían seguir trabajando, y el
impulso del empleo mediante medidas políticas y fiscales, que incrementen la población
ocupada.

7. BIBLIOGRAFÍA

- Apuntes de clase
- www.bde.es
- https://www.laboral-social.com
- https://sede.seg-social.gob.es