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Estrategia de Localización

2.1. La importancia de las decisiones de localización. Hechos que las condicionan

La selección del emplazamiento en el que se van a desarrollar las operaciones de la empresa es


una decisión de gran importancia. La significación de su impacto y las implicaciones que sederivan
de ella justifican una atención y consideración adecuada por parte de la Dirección. Además, su
carácter infrecuente hace que muchos directivos no estén habituados a afrontar este tipo de
cuestiones (muchos de ellos no lo han hecho nunca o acaso una sola vez a lo largo de su carrera), y
las interrelaciones con otras decisiones, ya de por si complejas, dificultan la comprensión de la
verdadera importancia que tienen.

Esta importancia viene justificada por dos razones principales. En primer lugar, las decisiones de
localización de instalaciones entrañan una inmovilización considerable de recursos financieros a
largo plazo, pues las instalaciones son generalmente costosas, sobre todo si se trata de
sofisticadas plantas de fabricación. Una vez construidas, la inversión efectuada no es recuperable
sin sufrir graves perjuicios económicos (alguno de los costes en que se incurre no son realizables),
y ello además del tiempo y el esfuerzo empleado. Por tanto, se trata de una decisión rígida que
compromete a la empresa durante un largo periodo de tiempo; no obstante, en algunos casos, la
firma puede optar por instalaciones menos costosas o por alquilarlas, lo cual permite restar rigidez
a esta decisión.

En segundo lugar, son decisiones que afectan a la capacidad competitiva de la empresa; así una
buena decisión favorecerá al desarrollo de las operaciones de forma eficiente y competitiva,
mientras que una incorrecta impondrá considerables limitaciones a las mismas. Todas las áreas de
la empresa pueden verse afectadas por la localización, no sólo el área de Operaciones, sino
también la función Comercial, la de Personal, la Financiera, etc. Por otro lado hay que tener
presente que las consecuencias negativas de una mala localización no resultan siempre evidentes,
pues suelen manifestarse en forma de costes de oportunidad y, por tanto, no vienen recogidas en
los informes tradicionales de las empresas.

La influencia de la localización sobre la competitividad no solo procede de su influencia sobre los


costes, sino también sobre los ingresos de la empresa.

Es evidente que, para las empresas de servicios, la proximidad a los mercados es crítica para
determinar la capacidad de atraer clientes; en empresas fabriles, la localización de las
instalaciones en relación con el mercado influye sobre el tiempo de entrega de los productos y el
nivel de servicio a los consumidores, lo cual afecta a su vez al volumen de ventas. Por lo que
respecta a los costes la localización puede influir en una gran diversidad de ellos (como por
ejemplo los derivados de los terrenos, de la mano de obra, de las materias primas o de
distribución y transporte).

Las consideraciones anteriores muestran claramente que la selección del lugar en el cual van a
ubicarse las operaciones no es una cuestión menor, sino que, requiere la debida atención por
parte de la Dirección y de las distintas áreas empresariales implicadas, que deberán analizar todas
las consecuencias que de ellas se pueden derivar.
Existen una serie de acontecimientos cuya presencia en un momento dado puede dar lugar a la
necesidad de tomar una decisión relacionada con la localización de las instalaciones productivas,
entre ellos, destacan los siguientes:

 Insuficiente o excesiva capacidad productiva. En el primer caso puede tratarse de


unmercado en expansión, lo que plantea la necesidad de ampliar la fábrica actual, cerrar
lafábrica y construir otra nueva de mayor capacidad o mantener la fábrica actual e
instalaruna nueva. Una contracción en la demanda puede conllevar el cierre de
instalaciones,teniendo que decidir cuales permanecen en funcionamiento.
 Lanzamiento o eliminación de productos. Por un lado, el lanzamiento de un
nuevo producto puede exigir cambios en la localización de las plantas productivas con el
fin de disponer de los recursos necesarios para atender los mercados del nuevo producto.
Por otro lado, la eliminación de productos puede implicar el cierre de las instalaciones
donde el producto se había fabricado hasta entonces.
 Cambios tecnológicos. La aparición de una nueva tecnología de proceso que ocasione la
obsolescencia de la que actualmente utiliza la empresa, se traduce, a menudo, en la
creación de una nueva planta más moderna cuya ubicación debe decidir la empresa.
 Cambios en los inputs
 El coste o la localización de la mano de obra, de las materias primas y de otros recursos
puede cambiar, lo que obliga a la empresa a reconsiderar su

D. La mano de obra El factor humano constituye, sin duda, uno de los principales inputs, habiendo
sido, además uno de los componentes que, tradicionalmente, han tenido mayor importancia en
los costes de las empresas, aunque dicho aspecto esté perdiendo peso en entornos productivos
tecnológicamente desarrollados. No es extraño, pues, que suela seguir siendo considerado uno de
los factores más importantes en las decisiones de localización, sobre todo para empresas de
trabajo intensivo. Son muchos los aspectos referentes a la mano de obra que pueden ser
relevantes y merecen ser valorados. El primero de ellos es la disponibilidad de suficientes efectivos
para cubrir las necesidades de las empresas. La mayoría de éstas se nutren de trabajadores de la
zona en la que están emplazadas y, aunque algunas tratan de evitar ser los mayores empleadores,
ya que esto las ata fuertemente a la comunidad, otras, en cambio, juzgan este hecho
positivamente. Otro factor a valorar es que las capacidades o habilidades de los empleados sean
las requeridas por la empresa; de otro modo será necesario entrenarlos y formarlos, con el
consiguiente coste y consumo de tiempo. En base a ello, por ejemplo, las empresas de alta
tecnología están interesadas en localizarse cerca de centros de investigación, donde encuentran el
personal técnico y científico que necesitan. Otro dato fundamental, especialmente para la
localización de instalaciones de trabajo intensivo, es el coste de la mano de obra (nivel de los
salarios y otras prestaciones adicionales). Esta es la principal razón por la que muchas empresas
instalan plantas de ensamble en países de bajo coste salarial (por ejemplo: México o los países
asiáticos). El coste del factor trabajo, puede ser, pues, un factor discriminador entre países o
regiones, aunque debe ser interpretado en relación con la productividad de los trabajadores, que
puede variar mucho entre lugares diferentes. Un coste muy bajo de la mano de obra puede ser
contrarrestado por una peor formación, una productividad más baja o una peor calidad. El grado
de asociacionismo o sindicalización es, a veces, otro factor importante para las empresas ya que
puede traducirse en poder de presión y en un potencial de hostilidad. Otros aspectos significativos
de la mano de obra son el nivel de absentismo, la rotación de los empleados y sus actitudes ante el
trabajo (por ejemplo, los trabajadores de centros urbanos pueden tener actitudes diferentes que
los rurales). Todas estas consideraciones permiten determinar las zonas más favorables de
acuerdo con este criterio, las cuales, como hemos visto, no tienen por qué coincidir siempre con
las de salarios más bajos. E. Los suministros básicos Cualquier instalación necesita de recursos
básicos, tales como la energía y el agua, pero ello es especialmente crítico en las plantas de
fabricación. La disponibilidad y el coste de las diversas fuentes de energía pueden influir sobre la
localización, especialmente cuando las cantidades requeridas por la instalación sean muy
elevadas. Otras consideraciones necesarias son la fiabilidad del suministro y otros servicios útiles
para la empresa que puedan ser ofrecidos por los suministradores (por ejemplo: tarifas nocturnas,
servicios de asistencia e instalación). Del mismo modo, las instalaciones en las que se desarrollen
procesos que necesiten de mucha agua pueden verse afectadas en su localización por la
disponibilidad y el coste de la misma. Asimismo, cuando el proceso requiere aguas de cierto nivel
de pureza, la calidad será un factor importante, pues, si ésta no es suficiente, la empresa tendrá
que tratarla y controlarla, con el consiguiente coste. F. La calidad de vida Es un factor muy
apreciado y considerado por las empresas en la localización de instalaciones, pues influye en la
capacidad de atraer y retener al personal (sobre todo a directivos, técnicos y

mano de obra cualificada), resultando más crítico en empresas de alta tecnología o en las
dedicadas a la investigación. Aunque es difícil medir la calidad de vida, algunos aspectos de la
misma son: la educación (existencia de escuelas y universidades con un buen nivel), el coste de la
vida (vivienda, alimentación, ropa, etc.), las ofertas culturales y de ocio, baja criminalidad, sanidad
adecuada, transporte público, clima, etc. G. Las condiciones climatológicas de la zona El proceso
productivo puede verse afectado por la temperatura, el grado de humedad la pluviometría etc.,
por lo que pueden ser datos a tener en cuenta. Así, por ejemplo, una zona con inviernos duros o
fuertes lluvias podría impedir la actividad algunos días al año, producir cortes de suministro de
energía o teléfonos, retrasar entregas, etc. Asimismo, las condiciones climatológicas pueden hacer
necesaria la instalación de calefacción o refrigeración y, con ello, incrementar los costes. H. El
marco jurídico Las normas comunitarias, nacionales, regionales y locales inciden sobre las
empresas, pudiendo variar con la localización. Un marco jurídico favorable puede ser una buena
ayuda para las operaciones, mientras que una desfavorable puede entorpecer y dificultar el
desarrollo de las mismas. Entre la legislación a considerar se incluye: la laboral, que inciden sobre
el coste, la sindicalización y otros aspectos de la mano de obra; la del suelo, que establece
restricciones para determinadas áreas en cuanto a las instalaciones que en ellas se pueden ubicar
o a las condiciones a cumplir en las instalaciones; la medioambiental, muy importante para
empresas cuyos procesos generan desechos, olores, gases, ruidos o cualquier otra forma de
contaminación o molestia (una legislación muy estricta puede requerir gastos extras en la
eliminación o tratamiento de éstos problemas éstos puedan ser resueltos a medio o largo plazo).
El nivel de burocratización de las administraciones también puede ser un elemento obstaculizador
si los procedimientos administrativos (tales como los permisos de construcción) son largos y
complejos. L. Los impuestos públicos y los servicios La presión fiscal varía entre las diferentes
naciones, pero también entre las diferentes localidades (impuestos locales); si ésta es alta reduce
el atractivo de un lugar, tanto para las empresas (al afectar a sus costes y al beneficio) como para
los empleados. Los incentivos tributarios son un arma en poder de las autoridades para atraer
empresas a sus territorios. Ahora bien, tasas demasiado bajas pueden ser sinónimo de malos
servicios públicos (bomberos, policía, carreteras, drenaje, etc.; cuando ese sea el caso, puede ser
preferible aceptar impuestos más altos. J. Las actitudes hacia la empresa La actitud de las
autoridades puede ser desfavorable a la localización de ciertas empresas en su territorio (por
ejemplo: industrias contaminantes o peligrosas). Si ello es así, será un importante obstáculo a
considerar, si por el contrario, existe una actitud favorable, el desarrollo de las operaciones se verá
muy beneficiado. En general las autoridades intentan atraer empresas a sus dominios, ya que son
fuente de riqueza, empleo y contribuciones fiscales; esta actitud se refleja muchas veces en
incentivos, no sólo fiscales, sino también en ayudas financieras (préstamos, subvenciones,
reducciones en tipos de interés), construcción de infraestructuras y otros beneficios (tal es el caso
de los parques tecnológicos o de las zonas de industrialización). También cuenta la actitud de la
comunidad que puede no coincidir con la de las autoridades. La opinión pública puede ser muy
contraria a la instalación de ciertos tipos de industria, aunque no haya legislación contra ellas y los
poderes públicos se muestren conformes, pudiendo surgir muchos problemas si no se modifica
esta reacción. K. Los terrenos y la construcción La existencia de terrenos donde ubicarse a precios
razonables, así como de moderados costes de construcción, son factores adicionales a considerar,
pues ambos aspectos pueden variar mucho en función del lugar. A veces, adquirir un edificio ya
existente puede ser la única posibilidad o puede resultar la más conveniente. También hay que
considerar la disponibilidad de terreno extra en previsión de futuras ampliaciones. L. Otros
factores Sin duda alguna, se podrían mencionar otros muchos factores que pueden influir en la
localización. Así, por ejemplo, aspectos tales como la lengua, la cultura, la estabilidad política y
social, la moneda, las trabas aduaneras, etc., pueden resultar muy importantes para las empresas
que operan en el ámbito internacional. En un estudio de localización estos factores podrían ser
agrupados según diferentes niveles de análisis geográfico, por ejemplo, como aparece analizado
en el epígrafe siguiente
Métodos de evaluación de las alternativas de localización

Métodos heurísticos: Método Electre y Método Heurístico de Ardalán


Métodos Cuantitativos de Localización: Método de los factores ponderados, Método del centro de
gravedad, Método del transporte y Uso del análisis del punto de equilibrio.

Métodos cualitativos de Localización: Método de Brown y Gibson y Método Delphi