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Alexa Gloss 09/19/17

Matr. 2013-5709

Reporte de lectura

Historia del Derecho

De la Prehistoria al final de la edad Media


De los pueblos primitivos surgieron el lenguaje y la familia; ciertas ideas morales,
jurídicas y religiosas. Así como el uso dominado del fuego y armas, al igual que os
origines de las diversas artes, sobre todo las plásticas.
De la época paleolítica tenemos conocimiento de que reino el apego de vivir únicamente
de la caza. Es de aquí donde se formarán las posteriores manifestaciones de la cultura,
tanto material como espiritual.
La situación de la mujer en esta época estaba determinada por la caza que ejercicio el
hombre. Ya que por el tipo de actividad que primeriaba (la caza) se ve relegada por el
hombre a quedarse en el hogar hacer los deberes cotidianos.
Respecto a la caza, la única regla fija debe haber sido la destrucción del animal salvaje.
Del ingenio humano aplicado a la caza del animal grande, quedan huellas de trampas
colocadas en los lugares de abrevadero.
En cuanto a la época del neolítico, a pesar de no ser la más representativa de las épocas
culturales de la prehistoria, es la más rica en su contenido. Pues es en esta época donde
se creó las bases primeras y solidas de toda la civilización: aparecen los cimientos de la
“colonización agrícola” de Europa, se empieza a llevar una vida de campesino, dedicado
a la agricultura, dejando a tras la caza primitiva.
Es en esta época donde se forma la economía de apropiación y de reproducción. A la
par de la caza, la pesca y la recolección de los frutos silvestres, se encuentran ya la cría
de los animales y el cultivo de plantas, por lo que comenzó a establecerse el abismo
entre el mundo humano y la típicamente animal.
En el neolítico los objetos disponibles para el conocimiento de los habitantes y los
poblados para el conocimiento de las habitaciones y los poblados son muy numerosos.
Con frecuencia en el neolítico varios poblados se reunían para formar aldeas o granjas
colectivas. Los materiales que se encuentran dentro de esas construcciones indican si
eran lugares destinados a cocinas, habitaciones para dormir o recogeré o simplemente
talleres.
Ciertamente el neolítico significo el paso de la prehistoria a la historia en la vida del
hombre, pero la experiencia, el cambio que más ha durado ha sido la idea de dominar a
sus semejantes. De aquí empiezan la época de guerras e invasiones, que dio lugar al
nacimiento de las clases sociales: los ricos se convirtieron en aristócratas y los pobres
en siervos o esclavos, los caudillos comerciales o militares se convirtieron en reyes.
La dominación del hombre por el hombre fue uno de los procesos más importantes en la
historia de la civilización. Creo las bases para la fundación de imperios poderosos, así
como una civilización refinada, Y señaló el camino que había de seguir el hombre para
llegar a ser tirano duelo y señor de la tierra. Con ella, y con la dominación del hombre
empezó la poca moderna.
Toda lo antes dicho nos ha servido para confirmar históricamente, los cimientos del
derecho que conocemos hoy día. De esta época primitiva, todas presentan las siguientes
características generales: primero, todo él es derecho de familia; segundo, la religión de
esa familia es un punto esencial en la vida y desenvolvimiento de la misma; tercero, que
el derecho es sobrio, ceremonioso y sobre todo simbólico, puesto que, como ha afirmado
Michelet, en aquella época del desarrollo jurídico “la mano transmite, la boca confirma,
el oído atestigua, el beso sella, el pie toma posesión”.
De aquí empiezan la organización de las distintas clases sociales, teniendo su origen en
Italia. Como se ha mencionado anteriormente, junto con esta organización surgieron las
guerras, pues algo que siempre ha imperado en nuestra especie es que el hombre
siempre ha aplicado todo su intelecto y destreza para crear armas cada vez mayores,
para acabar con el mutuamente.

Genesis de la civilización egipcia

La cultura Egipcia nació en el valle bajo del Nilo en el cuarto milenio antes de Cristo y
murió en el siglo quinto de la Era Cristiana. Entre lo más sorprendente que dejo fueron
sus pirámides, quienes aún en la actualidad existen.
La sociedad egipcia era fuertemente jerárquica, y en ella los esclavos ocupaban el nivel
más bajo. Poco más arriba en jerarquía estaban los campesinos y artesanos, dedicados
a duras labores manuales. Más arriba estaban los funcionarios del Estado: burócratas
encargados de funciones administrativas. Sobre ellos estaban los soldados y jefes
militares, dedicados a la defensa y conquista. El próximo escalón correspondía a
sacerdotes y astrólogos, administradores de los asuntos religiosos y encargados de
prever acciones a futuro. Una casta especial la constituían los escribas, funcionarios
encargados de llevar registro y contabilidad de las actividades del reino.
El peldaño más alto correspondía al Faraón, gobernante soberano y absoluto, además
de considerado una deidad.
De aquí nació la doctrina del rey-dios, y es que para el pueblo Egipto, a diferencia de
otras sociedades, el faraón era un dios que gobernaba los dos países y condescendía
en vivir entre los mortales. Por lo que podemos decir que el Egipto era al mismo tiempo
un país asilado e internamente dividido. El propio faraón proclamaba que él era un ser
divino venido del cielo como el halcón, el Horus y sostenía que dentro de su cuerpo
habitaban “las Dos Señoras”, diosas del alto y del bajo Egipcio.
De los Egipcios tenemos los orígenes del derecho tributario, pues durante el reinado del
faraón Har-Em-Hab, se proclamó un edicto por el cual el Estado declaro su derecho de
percibir los impuestos, impulsando el trabajo de los individuos y protegiendo los haberes
de las “gentes pobres” contra los asaltos de los soldados y los cobradores.
Los tributos al Estado se pagaban en especie, de tal modo que el Estado conservaba
inmensos almacenes donde acumulaban toda la riqueza que recibía de sus súbditos.
En cuanto al derecho de familia, vemos que el incesto era permitido en el Egipto. Solo
se permitía, sino que hasta propagado, pues se consideraba, al menos dentro de la
familia real, casi como una obligación que el faraón se casara con su propia hermana y
hay casos en que hasta con sus propias hijas, con lo cual se pretendía mantener la
pureza de la sangre real.
En cuanto al divorcio, este no fue frecuente en el Egipto sino al llegar a las dinastías
decadentes. El hombre tenía derecho de expulsa de la casa a la mujer sorprendida en
adulterio, sin dale ninguno de los bienes familiares; pero si acaso la razón del divorcio no
era el adulterio, entonces si debía darle cuantiosa parte de la fortuna familiar.
En cuanto a la propiedad, el conjunto urbano predinástico que denominaríamos aldea
mantenía unos depósitos d granos comunes, que generalmente estaban constituidos por
inmensos cestos de palma enterrados en el suelo.
Los derechos sobre la tierra, así como los derechos sobre el agua tan indispensable para
aquella, estuvieron desde muy al principio reunidas en las manos de pocas familias
poderosas, las cuales trasmitían a sus descendientes. La otra gran parte de las tierras u
las aguas paso a manos de los sacerdotes, como intermediarios de los dioses.
En cuanto a los contratos, como toda sociedad primitiva, el más común de estos, fue el
trueque. Por medio de él se hicieron la mayoría de las transacciones comerciales del
Egipto.

China

China era una de esas pocas sociedades antiguas que permanecen vivas. La presencia
humana en China existe desde los primeros asentamientos humanos en el Río Amarillo,
hacia el 10.000 a.C. Los hallazgos dan indicios de que la zona se prestó rápidamente
para la sedentarización y el desarrollo de la agricultura, con la consiguiente formación de
aldeas en los milenios posteriores.
Hay que destacar que China cubre un territorio bastante extenso del continente asiático,
y las diferentes regiones presentan también ciertas diferencias culturales, lo mismo que
la extensión de lo que se considera el país ha variado con el paso de los siglos.
La sociedad china, como muchas otras sociedades antiguas, estaba fuertemente
jerarquizada. En el estrato inferior de esta jerarquía se hallaban los esclavos, que con
frecuencia eran prisioneros de guerra reducidos a esa condición.
Los campesinos ocupaban el peldaño más bajo en la sociedad china; a ellos tocaba el
grueso del trabajo manual, agricultura y ganadería. Mucho de lo que producían se debía
entregar en tributos al Estado, dueño de cuanto había y se producía. Comerciantes,
militares, cortesanos, y burócratas continuaban esta pirámide social, cada clase social
con sus propias limitaciones y privilegios.
Existía una clase especial sumamente privilegiada en la sociedad china: los mandarines,
que eran una suerte de virreyes o gobernadores, que cumplían directamente las
funciones administrativas del gobierno. Solían estar emparentados con el Emperador o
formar parte de su entorno cercano.
Por encima de los mandarines sólo se hallaba el Emperador. Una deidad en la Tierra. En
cierto momento se construyó un complejo palaciego llamado Ciudad Prohibida, diseñado
para protección imperial, y de la que era imposible entrar o salir a menos que el
Emperador lo permitiera.
La historia política de china de desarrollo a lo largo de la historia por las distintas dinastías
que gobernaron el país.