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COMENTARIO FRAGMENTO CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA.

Se trata de un texto literario perteneciente a Crónica de una muerte anunciada,


en el que el autor, Gabriel García Márquez, crea un universo de ficción utilizando
técnicas innovadoras. En este fragmento predomina la narración, aunque en el párrafo
final también aparece la descripción de los cuchillos utilizados para perpetrar el crimen.
En cuanto al modo de elocución, predomina la modalidad enunciativa, y el texto
posee un carácter subjetivo, que se manifiesta en rasgos como la presencia del narrador
en primera persona (“éramos muy pocos....”) y de un narrador omnisciente en tercera
persona que conoce a los personajes y sus pensamientos (“a Clotilde Armenta le pareció
imposible...).
Se utilizan características lingüísticas propias de la narración. Así, a nivel
morfológico predominan las formas verbales del pretérito perfecto simple (“bramó,
mandó”), que indican acción terminada en un tiempo también finalizado, o bien las del
pretérito pluscuamperfecto (“habían contado, había acabado”), que apuntan a una acción
pasada anterior a otra. En el nivel sintáctico las estructuras narrativas se manifiestan en
las oraciones enunciativas, en la relevancia de los complementos circunstanciales de
lugar (“allí, en la casa de enfrente”) y de tiempo (“después de las cuatro”). Asimismo,
abundan las oraciones subordinadas adverbiales, sobre todo temporales (“Cuando
bramó...”), y las coordinadas copulativas, que permiten la organización lógica de las
acciones. Por último, a nivel semántico la narración se manifiesta en la presencia de
verbos de movimiento y acción (“fueron, volvieron...”).
Además de la narración, en el fragmento hay estructuras descriptivas. Así, en
el plano morfológico podemos destacar los verbos en imperfecto (“era, parecía”),
tiempo característico de la descripción, que indica pasado y aspecto imperfectivo. En
cuanto al nivel sintáctico y semántico, hay que citar las oraciones con verbos atributivos
que expresan cualidad y estado. En el párrafo descriptivo adquiere importancia
asimismo el uso del sustantivo para nombrar lo escrito, así como los adjetivos o
expresiones equivalentes funcionalmente con el fin de caracterizar las acciones. Entre
los adjetivos destacan los especificativos (“hoja oxidada, cuchillos alemanes”).
Por lo que se refiere a las funciones del lenguaje, predomina la función
referencial, que proporciona información relacionada con el núcleo argumental de la
obra, el crimen de los hermanos Vicario. Por ejemplo, el comienzo del fragmento: “Los
hermanos Vicario les habían contado...”. También aparece la función expresiva en el
uso de la primera persona (“éramos muy pocos...”), en la que el narrador interviene en
los hechos. Finalmente, y aunque no de manera explícita, debemos señalar que por
tratarse un texto literario está presente la función poética, sobre todo en el uso de
recursos como la animalización (“bramó el duque del obispo”).
El fragmento se adscribe a un registro culto, ya que emplea con propiedad y
corrección el idioma. Además posee riqueza y variedad léxica (“pormenores,
rudimentarios”), así como una sintaxis elaborada y compleja. A pesar de tener rasgos
del nivel culto, va dirigido al público en general y por ello es de fácil comprensión.
En definitiva, este fragmento pertenece a Crónica de una muerte anunciada,
obra representativa del llamado “realismo mágico”, y su interés radica en sus
innovaciones narrativas (minuciosidad descriptiva, suspense, crónica periodística) y en
exponer los condicionantes socio-culturales que marcan la existencia del ser humano.