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Sobre el thriller

Género cinematográfico, literario, de televisión y hasta de videojuegos que persigue


despertar la emoción, la tensión, el suspenso y a veces miedo a partir de un ritmo rápido,
acción frecuente y con héroes ingeniosos que deben frustrar planes de más poderosos
y mejor equipados (villanos). Importante esto de frustrar planes, ya que no se trata, o
no de forma central, de descubrir culpables tomando el rol de detectives, ya que para
esto están los policiales. Lo importante es el frustrar planes de los enemigos. En el
caso del capo, Gobierno Nacional, DEA, gobierno nacional y gobierno de los Estados
Unidos, así como de Pacífico Blanco, y en el Capo 3, de mafias rusas y la Mano
Negra.
Características
Dice Wikipedia, que todos los elementos de la producción: personajes, conflicto, ritmo,
etc., están al servicio de una intriga (acción que se ejecuta con acción y ocultamente).
Dice tener mayor “consistencia” y “argumentación”.
Busca provocar emociones, lo que es vital en el melodrama, pero ofreciendo también
interés de carácter mental.
El protagonista suele ser un personaje duro, acostumbrado a la violencia. Aunque
habitualmente son hombres, las mujeres están siendo cada vez más involucradas.
Los antagonistas suelen ser políticos corruptos, asesinos, mafiosos.
Objetivo: Frustrar planes de poderosos, descubrir procedimientos extraños (Dr. House)
Desarrollo: Debe tener elementos de peligro constante, alta intensidad, elementos
sorpresa.
Temáticas comunes: frustrar asesinatos, evitar derrocamientos de gobiernos, revelar
engaños políticos, sociales o religiosos.

Locaciones habituales: desiertos, regiones polares, ciudades extranjeras, etc.


Escenarios que sean desconocidos para una determinada audiencia; mejor si
despierta algún tipo de misterio.

Suspenso no es misterio, porque el crimen ya ha sucedido en este último. Se trata,


entonces, de evitar que el crimen suceda.

Dice Estefanía Herrera Agudelo que el thriller no es suspense

Que el suspense es un recurso expresivo o dramático –no un género– que puede ser utilizado
como y conductor de la estructura del thriller u otros géneros cinematográficos, o sea, no es un género.

“Siempre, desde una perspectiva puramente dramática, el thriller pretenderá mantener el sentimiento de

estrés al máximo y generar ciertos efectos estéticos y éticos que mediante antagonismos que opriman la
voluntad y deseo del protagonista despierten emociones cognitivas que, como lo estuvo una vez el
querido John Robie, nos mantengan “al borde de la cornisa”.”
No hay en el capo esta atmósfera angustiosa con la que algunos, como la autora, caracterizam el thriller,

por lo que habría que pensar en el suspenso como recurso o en otra definición que mejor se ajuste. Lo

que queda claro es que no es un género puro el del Capo, sino una hibridación o un transgénero, en vías

de, a medio camino, entrelugar, entre el melodrama y el thriller, ya que su estructura por capítulos no

permitiría tener al espectador con el corazón en la boca durante 250 noches. Insostenible. Además, el

formato telenovelesco precisa de lo melodramático para conectar con lo emotivo del espectador y tender

un vínculo de mediación donde se refleja y critica la sociedad. Lo que resta ver es si hablamos de lo

melodramático en el thriller, al revés, o la modificación de un formato que no admite solamente lo

melodramático como retórica de identificación; es decir, la ausencia de una urdimbre intelectual, de


acción, de ritmo y de crítica develamiento de ciertos procesos y estados políticos.