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Gentrificación

la gentrificación, como potente mecanismo económico y político, resultado político deseado


de la gestión capitalista de lo urbano, ha quedado oculta bajo conceptos como renovación,
regeneración, revitalización urbana o el concepto de reurbanización, aunque en la actualidad
haya un cierto consenso en que la rehabilitación urbana de nueva construcción (new build
gentrification) es parte integrante del proceso de gentrificación30. En este sentido, autores
como Lambert y Boddy, Boddy y Butler, bajo el argumento de que los procesos de
rehabilitación urbana de nueva construcción no desplazaban a una población residencial
preexistente ni desalojaban como la gentrificación normalmente lo hace, propusieron que
debería llamarse “reurbanización” o “residencialización”. Por el contrario, Davidson y Lees
criticaron la utilización de este eufemismo aplicado para ocultar el de gentrificación.

Así, recordaron el argumento de Marcuse, que afirma que el desplazamiento es más que el
desplazamiento directo de los habitantes, algo que demostraron con la investigación empírica
de Davidson sobre desplazamiento indirecto en zonas adyacentes a estas áreas reurbanizadas.
En esta misma línea, otros autores han argumentado que este tipo de gentrificación
contribuye a la reconfiguración del perfil socio-demográfico de las poblaciones en las
ciudades contemporáneas, por lo que – siguiendo las cuatro características mencionadas
anteriormente con que Davidson y

Lees definen la gentrificación– vemos que sigue compartiendo una serie de semejanzas con
el proceso estudiado. Por su parte, Tom Slater38 resuelve que el proyecto neoliberal
despliega un lenguaje cuidadosamente seleccionado para defenderse de las críticas y de la
resistencia, y que llega a impregnar el propio cientificismo social. Bajo estas nociones
adoptadas en positivo se facilita realmente que los gobiernos locales y regionales usen este
proceso en términos de política pública y de inversión, trabajando con el sector privado y con
los promotores urbanos para establecer la consolidación de estos procesos de gentrificación.

Periurbanización

La periurbanización sería el proceso de urbanización, o de una ocupación intensa y


diversificada del suelo periurbano, aunque la ocupación territorial por diversas actividades
socio económicas, no se traduzca en una urbanización típica del centro de la ciudad.
El proceso de periurbanización actual se diferencia de los procesos de ocupación de la
periferia verificados en décadas anteriores (suburbanización), por el hecho de que entonces,
ha sido una ocupación para uso casi exclusivamente residencial y para las clases de pocos
recursos.

En cambio, hoy se verifica que se trata no sólo de ocupación para uso residencial, sino que
además se instalan diversas actividades socio económicas. Por otra parte, se registra una
diversificación de los estratos sociales (bajos, medio/bajos, altos) en dicha ocupación,
promoviéndose la irreversible segregación socio-espacial.

Los procesos de periurbanización se producen respetando diferentes modelos de expansión


urbana, como: a) desarrollo discontinuo (la franja periurbana surge en torno a la ciudad
central de manera irregular dando origen a un área de baja densidad de población); b)
desarrollo radial (siguiendo los ejes trazados por las principales vías de acceso a la ciudad) y
c) desarrollo a saltos (la periurbanización actúa como núcleos de usos del suelo urbano en
medio de usos exclusivamente rurales).

Carter (1974) sostiene que el periurbano se expande al azar, produciéndose avances


significativos y rápidos en algunos sectores y sin progresar nada en otros. Según De Mattos
(1999), en el nuevo escenario económico, en las áreas metropolitanas latinoamericanas se
observan cambios en tres dimensiones. Por un lado en la modalidad de expansión
metropolitana y en la morfología resultante (los efectos morfológico–territoriales se expresan
por medio de la conformación en forma de archipiélago, al que ya se hizo referencia); en
segundo lugar, en la situación y organización social de la aglomeración (efectos socio–
territoriales: segregación urbana); y, en tercer y último término, en la estructura física de la
metrópoli, como consecuencia de los impactos provocados por la irrupción de nuevos
elementos urbanos (shoppings por ejemplo), los cuales pueden asociarse a los avances de la
globalización (efectos físico–territoriales). Todos estos procesos acentúan la fragmentación
territorial y la segregación socio-territorial.

Invasión

La invasión urbana, también conocida como la expansión urbana, es un concepto clave en la


planificación y uso del suelo. Aunque las definiciones varían ampliamente, la expansión
urbana se caracteriza por el desarrollo económico y de negocios fuera de los centros urbanos
concentrados. La expansión urbana se caracteriza por una baja densidad de viviendas y el
desarrollo al por menor en las zonas suburbanas adyacentes a los grandes centros urbanos.

El analista de política Anthony Downs ha identificado 10 rasgos de la expansión urbana.


Según Downs, la expansión urbana se caracteriza por una "extensión ilimitada hacia fuera"
del desarrollo más allá de un área urbana compacta; el "desarrollo a saltos", en el que se
produce el desarrollo residencial cerca del centro urbano y no pasa por las parcelas de tierra
adecuadas más cerca del centro urbano; el desarrollo de baja densidad residencial y
comercial; la dispersión del poder entre muchas localidades pequeñas en lugar de un gobierno
local; automóviles en lugar de transporte público como el principal medio de transporte; el
desarrollo de la franja comercial; el desarrollo no planificado de la tierra sin planificación
central o agencia de control; grandes disparidades económicas y desigualdades entre
localidades; el uso de la tierra que se separa en diferentes zonas, como residencial y
comercial; y la dependencia en lo que Downs llama "gota a gota" de los procesos para
proporcionar viviendas a residentes de bajos ingresos.

Densificación

La densificación es un concepto y propuesta de política pública que ha sido promovido por


gobiernos, expertos y organismos internacionales como una solución al problema de
dispersión de las ciudades. Densificar quiere decir, en breve, utilizar de forma más intensiva
el suelo urbano.

Algunas medidas que caracterizan a los planes de densificación son la construcción de


viviendas verticales, incluyendo la conversión de predios que se denominan subutilizados
(un ejemplo sería un estacionamiento en una zona central de la ciudad o un edificio pequeño
en una zona con calles amplias) y la creación de usos de suelo mixto, que mezclan comercios
con viviendas.

Los promotores de la densificación señalan que estas medidas pueden disminuir la dispersión
poblacional, reducir el tiempo de transporte, hacer a las ciudades más eficientes y
sustentables, y generar desarrollo urbano (Fundación IDEA, 2014). La mayoría coinciden,
además, en que la clave para una densificación exitosa es la existencia de políticas públicas
que la guíen en el objetivo de construir ciudades más justas y sustentables.

Bibliografía

Engels, F. ([1875] 1995). The Housing Question. Co-operative Publishing Society of Foreign
Workers.

Fundación IDEA. (2014). México Compacto: Las condiciones para la densificación urbana
inteligente en México. Ciudad de México: Fundación IDEA – Senado de la República –
SIMO Consulting.

Harvey, D. (1985). The Urbanisation of Capital. Oxford: Blackwell.

Harvey, D. (1989). From Managerialism to Entrepeneuralism: the Transformation of Urban


Governance in Late Capitalism. Geografiska Annaler. Series B, Human Geography, Vol. 71,
No. 1, 3-17.

Harvey, D. (2013). Rebel Cities: From the Right to the City to the Urban Revolution.
Londres: Verso Books.

Smith, N. (1996). The New Urban Frontier: Gentrification and the Revanchist City. Londres:
Routledge.