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Materia

Común
1.

No. Registro: 170,916


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Noviembre de 2007
Tesis: 1a./J. 62/2007
Página: 176

QUEJA INTERPUESTA CONTRA LA RESOLUCIÓN INCIDENTAL QUE


DECIDE SOBRE LA DENUNCIA DE VIOLACIÓN A LA SUSPENSIÓN
DEFINITIVA. NO QUEDA SIN MATERIA POR EL HECHO DE QUE SE
RESUELVA EL JUICIO DE AMPARO EN LO PRINCIPAL.
El objetivo de las ejecutorias de amparo es de distinta naturaleza a las
resoluciones emitidas en materia de violación a la suspensión del acto
reclamado, en virtud de que los procedimientos de los cuales emanan y los
fines que persiguen son diferentes; así, mientras aquéllas establecen la posible
violación a garantías individuales, la materia de la denuncia de violación a la
suspensión o, en su caso, del recurso de queja interpuesto contra la resolución
pronunciada en esa denuncia consiste en evidenciar si existió o no violación a
la medida cautelar, de manera que si se resuelve que sí existió desacato a la
suspensión, conforme al artículo 206 de la Ley de Amparo, la consecuencia
inmediata es resolver respecto de la responsabilidad en que incurrió la
autoridad responsable y determinar si procede dar vista al Ministerio Público de
la Federación, para que en caso de encontrar elementos suficientes integre la
averiguación previa correspondiente consignándola, si procediere, al Juez
competente y una vez agotado el proceso respectivo, eventualmente aplique la
sanción conducente a la autoridad responsable que incurrió en desacato. En
congruencia con lo anterior, no procede declarar sin materia el recurso de queja
interpuesto contra la resolución dictada en la denuncia de violación a la
suspensión definitiva, a pesar de que se hubiere resuelto el juicio de amparo en
definitiva. Además, si se atiende a que la resolución dictada en materia de
violación a la suspensión es equiparable a la emitida después de concluido el
juicio en primera instancia, es indudable que lo resuelto en el principal, incluso
en el propio incidente de suspensión, es independiente de lo que se decide en
el diverso de violación a la medida cautelar decretada a favor del gobernado.
2.

No. Registro: 172,694


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Abril de 2007
Tesis: 1a./J. 24/2007
Página: 335

QUEJA PREVISTA EN EL ARTÍCULO 95, FRACCIÓN VI, DE LA LEY DE


AMPARO. PROCEDE CONTRA LAS RESOLUCIONES DE TRÁMITE DEL
INCIDENTE DE SUSPENSIÓN EN LAS QUE SE OMITA ALGÚN
PRONUNCIAMIENTO LEGAL, Y LAS DICTADAS DESPUÉS DE FALLADO EL
JUICIO DE GARANTÍAS EN PRIMERA INSTANCIA, SIEMPRE QUE LA
AFECTACIÓN QUE PRODUZCAN NO SEA REPARABLE POR LA AUTORIDAD
QUE LAS PRONUNCIE O POR LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA
NACIÓN.
De los artículos 83, 91, fracción IV, y 95, fracción VI, de la Ley de Amparo, que
establecen los supuestos de procedencia de los recursos de revisión y queja, así
como de los numerales 76 a 80 de dicha Ley, se advierte que este último recurso
procede contra las resoluciones del juzgador en las que se le atribuya la omisión
de algún pronunciamiento legal solamente en dos supuestos: 1) cuando la omisión
que pueda causar algún daño o perjuicio tiene lugar en la tramitación del incidente
de suspensión, por no ser reparable en la sentencia definitiva; y 2) si las
resoluciones se dictan después de fallado el juicio en primera instancia, por Jueces
de Distrito o el superior de la autoridad responsable en términos del artículo 37 del
citado ordenamiento legal, siempre que el daño o la lesión provocada al recurrente
no sea reparable por la autoridad que las pronunció o por la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en los términos de Ley. Lo anterior es así, ya que los daños o
perjuicios causados con las omisiones en el incidente de suspensión (que se
tramita en forma separada del juicio principal), no pueden repararse en la
sentencia definitiva, pues los artículos 76 a 80 de la Ley de Amparo, que indican
los elementos que deben contener las sentencias del juicio de garantías, no
señalan alguna obligación del juzgador al respecto. Además, los proveídos que
contengan alguna omisión del Juez que pueden causar un daño o perjuicio a
alguna de las partes, dictados durante la tramitación del juicio de amparo o en la
audiencia constitucional, son reparables en la sentencia definitiva con motivo de la
interposición del recurso de revisión, por lo que es inconducente impugnar este
tipo de determinaciones a través de la queja, en tanto que el artículo 83, fracción
IV, de la Ley mencionada faculta al promovente del recurso de revisión para
impugnar los acuerdos pronunciados en la audiencia constitucional, y el artículo
91, fracción IV, de la aludida legislación autoriza a que se revoque la sentencia
recurrida y se ordene reponer el procedimiento, si en la revisión de una sentencia
pronunciada en amparo indirecto el órgano revisor encontrare que se violaron las
reglas fundamentales que norman el procedimiento en el juicio de garantías, o que
el Juez de Distrito o la autoridad que haya conocido del juicio en primera instancia
incurrió en alguna omisión que hubiere dejado sin defensa al recurrente o pudiere
influir en la sentencia que deba dictarse en definitiva.
3.

No. Registro: 173,255


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Febrero de 2007
Tesis: 1a./J. 91/2006
Página: 407

LEGITIMACIÓN PROCESAL DEL PROMOVENTE DEL JUICIO DE AMPARO.


AL SER UNA CUESTIÓN CUYO ANÁLISIS CORRESPONDE AL JUICIO
PRINCIPAL, NO ES DABLE EXAMINARLA EN EL INCIDENTE DE
SUSPENSIÓN.
El incidente de suspensión es de previo y especial pronunciamiento y en él
solamente se discuten cuestiones relativas a los requisitos que exige el artículo
124 de la Ley de Amparo para la procedencia de la suspensión de los actos
reclamados. En ese sentido, se concluye que en dicho incidente no es dable
examinar aquellas cuestiones que versen sobre la legitimación procesal del
promovente del juicio de amparo, porque ello corresponde hacerlo en el juicio
principal; de ahí que basta la orden de formar y dar trámite al incidente de
suspensión derivado del juicio de garantías de que se trate, para tener por
acreditado el requisito establecido en la fracción I del artículo 124 citado,
quedando excluida de la litis incidental la prueba de personalidad de quien lo
promueve.
4.

No. Registro: 173,484


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Tesis: 1a./J. 92/2006
Página: 380
QUEJA. EL TÉRMINO PARA INTERPONER ESTE RECURSO EN CONTRA DEL
AUTO QUE CONCEDA O NIEGUE LA SUSPENSIÓN PROVISIONAL, DEBE
COMPUTARSE A PARTIR DE LAS CERO HORAS DEL DÍA SIGUIENTE AL EN
QUE SURTA EFECTOS SU NOTIFICACIÓN.
En la Ley de Amparo no se indica expresa ni específicamente que el recurso de
queja a que se refiere su artículo 95, fracción XI, deba interponerse en un término
que se cuente de momento a momento, pero sí se dispone que para su
interposición, dicho término inicia para cada parte desde el día siguiente a aquel en
que haya surtido sus efectos la notificación de la resolución recurrida, por así
precisarlo el artículo 24, fracción III, de dicha Ley, lo cual es coincidente con el
artículo 99, último párrafo, del mencionado ordenamiento, en cuanto indica que la
queja debe interponerse dentro del término de veinticuatro horas contadas a partir
del día siguiente a la fecha en que para la parte recurrente surta efectos la
notificación que conceda o niegue la suspensión provisional. En este tenor, se
infiere que al no estar expresada directa o especialmente la regla que debe regir
en los incidentes de suspensión, y porque específicamente es aplicable para el
término de los recursos como el de queja, éste no debe contarse de momento a
momento, cuya regla contenida en el artículo 24, fracción II, de la referida Ley se
aplica a los términos en el incidente de suspensión y, por tanto, no debe regir para
la interposición del recurso de queja. Además, lo anterior no resulta incompatible
con el objeto de la suspensión consistente en mantener viva la materia del amparo
e impedir que se consumen irreparablemente el acto o los actos reclamados, ni
con el requisito de peligro en la demora, ya que debe permitirse la intervención
eficaz y oportuna tanto de los particulares quejosos como de los terceros
perjudicados en los recursos que interpongan en materia de suspensión y, en su
caso, del Ministerio Público, toda vez que la defensa de sus intereses y
representación no debe obstaculizarse con una interpretación aislada, rigorista y
literal del aludido artículo 24, fracción II; máxime que no existe impedimento
jurídico para que si el recurrente lo estima necesario, interponga el recurso
inmediatamente después de que se pronuncie o se le notifique la resolución
recurrida, sin esperar a que se agote el término de que dispone para dicha
impugnación; y, por otro lado, de exigirse la interposición del recurso en un plazo
que se computare de momento a momento, la inconforme se vería limitada e
incluso imposibilitada para expresar correcta y oportunamente los agravios
respectivos, lo que ocasionaría daños y perjuicios al quejoso, a los terceros
perjudicados o incluso a los intereses representados por el Ministerio Público de la
Federación; de ahí que el término de veinticuatro horas a que también se refiere la
fracción IV del artículo 97 de la citada Ley para interponer el recurso, no debe
contarse de momento a momento, sino que inicia a las cero horas del día siguiente
al en que surta efectos la notificación recurrida, y concluye a las veinticuatro horas
de ese mismo día.
5.

No. Registro: 173,702


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Diciembre de 2006
Tesis: 2a./J. 197/2006
Página: 211

QUEJA CONTRA EL AUTO QUE DECIDE SOBRE LA SUSPENSIÓN


PROVISIONAL. PARA DECLARARLA SIN MATERIA ES NECESARIO QUE
EL TRIBUNAL COLEGIADO DE CIRCUITO SE CERCIORE DE QUE SE
DICTÓ LA RESOLUCIÓN RELATIVA A LA SUSPENSIÓN DEFINITIVA Y NO
INFERIRLO CON BASE EN PRESUNCIONES.
Conforme al artículo 131 de la Ley de Amparo, el Juez de Distrito debe celebrar
la audiencia incidental en la fecha programada para tal efecto y resolver lo
conducente, sin embargo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha
determinado que excepcionalmente procede su diferimiento. Por tanto, no
basta con atender a la fecha y hora programadas para la celebración de la
audiencia incidental, para considerar que se llevó a cabo y que por tal motivo
debe declararse sin materia el recurso de queja que se hace valer contra el
auto que decide sobre la suspensión provisional, sino que es necesario que el
Tribunal Colegiado del conocimiento se cerciore de que se dictó la resolución
relativa a la suspensión definitiva, a fin de no dejar en estado de indefensión al
quejoso, habida cuenta que en atención a las garantías de legalidad y
seguridad jurídica contenidas en los artículos 14 y 16 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, las causas que impiden al juzgador
pronunciarse sobre el fondo del negocio sometido a su jurisdicción deben
demostrarse fehacientemente a través de cualquiera de los medios de prueba
que prevé la ley y no inferirse con base en presunciones.
6.

No. Registro: 173,875


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Noviembre de 2006
Tesis: 2a./J. 156/2006
Página: 333

SUSPENSIÓN EN AMPARO INDIRECTO. EL AUTO QUE DESECHA DE


PLANO EL INCIDENTE DE MODIFICACIÓN O REVOCACIÓN DE LA
RESOLUCIÓN QUE LA CONCEDE O NIEGA, ES IMPUGNABLE A TRAVÉS
DEL RECURSO DE QUEJA.
De los artículos 83, fracción II, y 95, fracción VI, de la Ley de Amparo, se
advierte que tratándose de la suspensión del acto reclamado, el recurso de
revisión procede únicamente contra resoluciones que deciden sobre la
suspensión definitiva, lo que de suyo implica un análisis de las pruebas
aportadas por las partes en el incidente respectivo, ya sea para conceder o
negar la referida medida suspensional, o bien, para revocar o modificar dicha
determinación y, por exclusión, los autos o resoluciones que se dicten durante
el trámite del incidente respectivo y que no decidan sobre el otorgamiento,
modificación o revocación de la suspensión definitiva del acto reclamado, serán
impugnables a través del recurso de queja, siempre que por su naturaleza
trascendental y grave puedan ocasionar un daño o perjuicio a alguna de las
partes no reparable en la sentencia definitiva. En esa tesitura, contra el auto
que desecha el incidente de modificación o revocación de la resolución que
concede o niega la suspensión (provisional o definitiva) del acto reclamado,
procede el recurso de queja, ya que al excluir cualquier pronunciamiento sobre
la determinación que se pretende modificar o revocar, constituye un auto de
trámite dictado dentro del incidente de suspensión, que no admite
expresamente el recurso de revisión y que por su naturaleza trascendental y
grave puede ocasionar un daño o perjuicio a alguna de las partes no reparable
en la sentencia definitiva, pues no debe soslayarse que por virtud del
desechamiento del aludido incidente, el auto que concede o niega la
suspensión surte efectos hasta en tanto no se dicte sentencia ejecutoriada en
el juicio principal.
7.

No. Registro: 174,174


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Septiembre de 2006
Tesis: 2a./J. 127/2006
Página: 308

REVISIÓN. LA AUTORIDAD QUE NIEGA LA EXISTENCIA DEL ACTO


RECLAMADO CARECE DE LEGITIMACIÓN PARA INTERPONER AQUEL
RECURSO CONTRA LA RESOLUCIÓN QUE CONCEDE LA SUSPENSIÓN
DEFINITIVA.
La legitimación para que las autoridades responsables interpongan el recurso
de revisión en los casos a que se refiere el artículo 83, fracción II, inciso a), de
la Ley de Amparo, sólo se genera cuando la resolución que decida sobre la
suspensión definitiva del acto reclamado pueda causar una afectación en
detrimento de sus intereses, derechos o atribuciones; pero tal perjuicio no debe
ser meramente hipotético, sino un hecho real, cuya demostración incumbe a las
autoridades que invoquen su presencia, como uno de los presupuestos
necesarios para interponer el recurso. Ahora bien, si al rendir informe previo las
autoridades recurrentes negaron la existencia de los actos que les fueron
atribuidos, y a pesar de tal negativa, sin prueba en contrario, el Juez de Distrito
o superior de la autoridad responsable, en su caso, concede la suspensión
definitiva, esa resolución no puede ocasionar perjuicio a las autoridades
recurrentes, porque ante la inexistencia de los actos reclamados, según su
informe, la suspensión otorgada no les priva del derecho a ejecutar acto
alguno, ni restringe su libertad de acción; circunstancia que implica una falta
de interés jurídico para que el Tribunal Colegiado que conozca del recurso
confirme, modifique o revoque la resolución impugnada; de ahí que, siendo la
posible afectación al interés jurídico un presupuesto indispensable para la
legitimación del recurrente en el juicio de garantías, el recurso de revisión que
se interponga en esas condiciones resulta improcedente conforme al artículo
87 de la Ley citada.
8.

No. Registro: 174,462


Tesis aislada
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Agosto de 2006
Tesis: P. LI/2006
Página: 12

FIANZA ILUSORIA O INSUFICIENTE. CONFORME A LA INTERPRETACIÓN


DE LA FRACCIÓN XVII DEL ARTÍCULO 107 DE LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LA CONDUCTA DE
UNA AUTORIDAD RESPONSABLE CONSISTENTE EN ADMITIR AQUÉLLA
CUANDO PROVEE SOBRE LA SUSPENSIÓN DEL ACTO RECLAMADO,
GENERA RESPONSABILIDAD PENAL.
En la fracción X del texto original del artículo 107 constitucional se establecía
que: "La autoridad responsable será consignada a la autoridad
correspondiente, cuando no suspenda el acto reclamado, debiendo hacerlo, y
cuando admita fianza que resultare ilusoria o insuficiente, siendo en estos dos
últimos casos solidaria la responsabilidad penal y civil de la autoridad, con el
que ofreciere la fianza y el que la prestare.", supuesto normativo que con
motivo de la reforma constitucional publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 19 de febrero de 1951, se incorporó a la fracción XVII del mismo
numeral, debiendo destacarse que aun cuando en el texto vigente de esta
fracción, derivado de aquella reforma, ya no se hace referencia a la
responsabilidad penal que generan las conductas precisadas en ella, esa
supresión no implicó eliminar su carácter delictivo, sino únicamente suprimir la
mención a que existiría una solidaridad penal de la autoridad responsable con
el que ofreciere la fianza y el que la prestare, al considerarse que en el ámbito
penal no es procedente hablar de tal solidaridad, tal como se expresó en el
dictamen emitido por la Cámara de Diputados el 17 de noviembre de 1950
dentro del procedimiento de reforma constitucional respectivo, lo cual resulta
revelador de que las conductas a que alude la mencionada fracción XVII son
hechos delictivos cuya comisión genera responsabilidad penal.
9.

No. Registro: 175,019


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Tesis: 2a./J. 60/2006
Página: 325

QUEJA INTERPUESTA POR LA AUTORIDAD RESPONSABLE. CÓMPUTO


DEL PLAZO EN CASO DE LA SUSPENSIÓN PROVISIONAL.
Los artículos 24, fracción III, y 34, fracción I, de la Ley de Amparo, establecen
que para la interposición de los recursos los términos correrán para cada parte
desde el día siguiente a aquel en que para ella haya surtido sus efectos la
notificación relativa, y que las notificaciones que se hagan a las autoridades
responsables surtirán sus efectos desde la hora en que hayan quedado
legalmente hechas. Por su parte, los artículos 95, fracción XI, 97, fracción IV, y
99, último párrafo, del citado ordenamiento, prevén que el recurso de queja
contra la resolución que concede o niega la suspensión provisional deberá
presentarse ante el Juzgado de Distrito dentro del plazo de veinticuatro horas
contadas a partir del día siguiente a la fecha en que surta efectos la notificación
correspondiente. En ese sentido, se concluye que tratándose de la
interposición del mencionado recurso por parte de las autoridades
responsables, el plazo de veinticuatro horas aludido deberá computarse a partir
de las cero horas del día hábil siguiente al en que haya quedado legalmente
hecha la notificación de la resolución recurrida hasta las veinticuatro horas de
ese mismo día.
10.

No. Registro: 175,421


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Marzo de 2006
Tesis: 2a./J. 15/2006
Página: 419

SUSPENSIÓN DEL ACTO RECLAMADO. EL JUZGADOR NO DEBE


DETERMINAR LA NATURALEZA DE LA GARANTÍA QUE EL QUEJOSO
HABRÁ DE EXHIBIR PARA QUE AQUÉLLA SURTA EFECTOS, SALVO LO
PREVISTO POR EL ARTÍCULO 135 DE LA LEY DE AMPARO.
De lo previsto por los artículos 125, 126, 127, 128, 173 y 174 de la citada Ley,
se advierte que el Juez de Distrito o la autoridad que conoce del juicio de
garantías o de la suspensión no están facultados para determinar la naturaleza
de la garantía o caución que deba presentar el quejoso para que surta efectos
la suspensión del acto reclamado, por lo que basta determinen su monto para
que se exhiba en cualquiera de las formas establecidas por la ley, salvo lo que
establece el artículo 135 del mismo ordenamiento legal, respecto del cobro de
contribuciones.
11.

No. Registro: 176,068


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 1a./J. 165/2005
Página: 637

VIOLACIÓN A LA SUSPENSIÓN. LA DENUNCIA PUEDE HACERSE DESDE


QUE LA RESOLUCIÓN QUE LA CONCEDIÓ SE HAYA NOTIFICADO A LA
AUTORIDAD RESPONSABLE.
La denuncia de violación a la suspensión del acto reclamado puede hacerse
desde que la resolución que la concedió haya sido legalmente notificada a las
autoridades responsables, pues desde ese momento surge su obligación de
acatarla y, por ende, es innecesario un posterior requerimiento por parte del
Juez de Distrito, pues éste, en todo caso, formará parte del procedimiento para
lograr su cumplimiento, aspecto diverso a la desobediencia en que pudiera
haber incurrido la responsable. Ello es así en virtud de que el cumplimiento del
auto de suspensión en materia de amparo está regulado en dos sistemas
diferentes que funcionan paralelamente: el primero, previsto en los artículos
104 y 105, párrafo primero, 107 y 111 de la Ley de Amparo, que proporciona al
juzgador los medios legales para requerir a las autoridades responsables y
lograr de ellas el cumplimiento de la resolución que concedió la suspensión del
acto reclamado, sea provisional o definitiva; y el segundo, contenido en el
artículo 206 de la ley invocada, que establece la forma y momento en que
habrá de sancionarse a la autoridad responsable que no dé cumplimiento a esa
medida. Así, el Juez de Distrito podrá aplicarlos simultáneamente, es decir, una
vez que tiene conocimiento de que no ha sido cumplida la referida resolución,
está facultado para requerir a la responsable que informe sobre su
cumplimiento y agotar los medios legales para lograrlo, sin que ello se
contraponga a que resuelva sobre si la autoridad responsable incurrió o no en
desacato, toda vez que para su configuración es suficiente que aquélla haya
tenido conocimiento del fallo de referencia, pues conforme a los artículos 123 y
139 de la citada Ley, la obligación de las autoridades de cumplir con la
suspensión del acto reclamado, con la salvedad de que tratándose de actos
con efectos positivos, la autoridad tiene veinticuatro horas para cumplir, sea de
manera provisional o definitiva, surge cuando les es notificada y,
consecuentemente, a partir de ese instante deben realizar las diligencias
necesarias para suspender inmediatamente la ejecución del acto reclamado, ya
que no hacerlo implica un desacato.
12.

No. Registro: 176,102


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 1a./J. 141/2005
Página: 619

SUSPENSIÓN PROVISIONAL. NO EXISTE IMPEDIMENTO LEGAL PARA LA


DEVOLUCIÓN DE LA GARANTÍA OTORGADA CON MOTIVO DE SU
CONCESIÓN, UNA VEZ EXHIBIDA LA CORRESPONDIENTE A LA
DEFINITIVA.
Al decretar la suspensión provisional de los actos reclamados en un juicio de
amparo, el Juez de Distrito está imposibilitado materialmente para determinar el
monto de una garantía que responda por los daños y perjuicios que pudieran
ocasionarse al tercero perjudicado durante la secuela procesal, por lo que
únicamente lo hará de manera provisional, hasta en tanto se celebre la
audiencia incidental, momento procesal en el que, de concederse la
suspensión, podrá fijar una garantía definitiva, y la determinada
provisionalmente perderá su fundamento de existencia y no podrá surtir efecto
alguno, independientemente de que haya regido la situación de los actos
reclamados por lapso determinado. Por tanto, al fijar el monto de la garantía
definitiva, el juzgador deberá considerar que sea suficiente para responder por
los daños y perjuicios que pudieran ocasionarse al tercero perjudicado con
motivo de la concesión de la suspensión en cualquiera de los momentos
procesales, siempre que tengan como antecedente aquélla. Así ambas
garantías (provisional y definitiva) cumplen con el artículo 125 de la Ley de
Amparo, pero no se justifica que subsistan simultáneamente, pues ello
contravendría dicho precepto, porque al concederse definitivamente la
suspensión la determinación provisional se sustituye, sucediendo lo mismo con
la respectiva garantía, ya que la otorgada con motivo de la suspensión
definitiva no sólo garantiza un periodo determinado, sino que responde por los
daños que pudieran ocasionarse al tercero perjudicado por la suspensión en
general, en virtud de que no se trata de dos suspensiones que requieran dos
garantías diversas, sino que la suspensión del acto reclamado en el juicio de
amparo es una sola, aunque se resuelva en dos momentos procesales
diversos; de ahí que no exista impedimento legal para que una vez exhibida la
garantía decretada al conceder en definitiva la suspensión de los actos
reclamados en un juicio de amparo, se devuelva la otorgada con motivo de la
concesión provisional, ya que los daños y perjuicios que pudieran haberse
ocasionado automáticamente quedan respaldados con la garantía que se
exhiba con motivo de la suspensión definitiva.
13.

No. Registro: 179,170


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Febrero de 2005
Tesis: 2a./J. 7/2005
Página: 321

SUSPENSIÓN DEFINITIVA EN AMPARO. ANTE LA OMISIÓN DE RENDIR EL


INFORME PREVIO, EL JUEZ DE DISTRITO DEBE PRESUMIR CIERTOS
LOS ACTOS FUTUROS, AUNQUE PRESCINDIENDO DE LOS
CALIFICATIVOS A LOS ACTOS RECLAMADOS, SIN PERJUICIO DEL
ANÁLISIS QUE DEBA REALIZAR SOBRE LA SATISFACCIÓN DE LOS
REQUISITOS LEGALES PARA OTORGARLA.
De conformidad con el tercer párrafo del artículo 132 de la Ley de Amparo, la
falta de informe previo de las autoridades responsables establece la presunción
de ser cierto el acto que se estima violatorio de garantías, para el solo efecto
de la suspensión. En tal virtud, ante la falta de informe previo se debe presumir
cierta la realización de actos que el quejoso aduce se van a producir y ejecutar
en su contra, aunque sin tomar en cuenta los calificativos sobre ellos, los que
en su caso serán materia del juicio en lo principal, sin perjuicio del examen de
los requisitos que para otorgar la medida cautelar prevé el artículo 124 y demás
aplicables de la Ley de Amparo.
14.

No. Registro: 180,238


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XX, Octubre de 2004
Tesis: 1a./J. 61/2004
Página: 315

SUSPENSIÓN EN AMPARO DIRECTO. PARA QUE SURTA EFECTOS LA


CAUCIÓN, SU MONTO DEBE RESPONDER ÚNICAMENTE POR LOS
DAÑOS Y PERJUICIOS QUE PUDIERAN CAUSARSE AL TERCERO
PERJUDICADO CON ESA MEDIDA.
La suspensión de los actos reclamados en el juicio de amparo se constriñe a
asegurar la efectividad de la justicia constitucional, mientras que la caución que
se otorga para que surta efectos esa medida cautelar debe responder por los
daños y perjuicios que pudieran causarse al tercero perjudicado si no se otorga
la protección constitucional. En ese contexto, la suspensión no es una figura
jurídica que tenga un fin en sí misma, sino que depende del proceso principal y,
por ende, sus efectos no inciden en la validez y existencia del acto reclamado;
igualmente la caución tampoco puede jurídicamente tener por objeto preservar
y garantizar la existencia de la prerrogativa que se incorporaría a la esfera
jurídica del tercero perjudicado como consecuencia de la validez del acto
reclamado, ya que únicamente se dirige a garantizar las consecuencias
derivadas directamente de la suspensión de éste, es decir, los daños y
perjuicios que pudieran causarse al tercero perjudicado por no haber
incorporado en su patrimonio, desde el momento en que se concedió la
suspensión y hasta que se resuelva el juicio de amparo, las prerrogativas que
le confiere el acto reclamado. Consiguientemente, la caución no debe atender a
un monto que no se pierde o menoscaba por el acto judicial cuyos efectos se
condicionan al otorgamiento de la suspensión del acto reclamado, en virtud de
que ésta obra sobre su ejecución y es ajena al acto reclamado, de manera que
si únicamente debe responderse por los daños y perjuicios derivados de los
efectos de la concesión de la medida cautelar, se concluye que éstos no
pueden asimilarse al monto total a que asciende la condena en el juicio natural.
15.

No. Registro: 182,527


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Diciembre de 2003
Tesis: 2a./J. 117/2003
Página: 98

SUSPENSIÓN EN AMPARO. EL MONTO DE LA CONTRAGARANTÍA PARA


LEVANTARLA PUEDE FIJARSE AUNQUE NO SE HAYAN PAGADO AL
QUEJOSO LOS GASTOS QUE REALIZÓ PARA OBTENERLA, PERO
DEBEN CUBRIRSE ANTES DE DEJARLA SIN EFECTOS.
De lo dispuesto en los artículos 107, fracción X, de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos y 126 de la Ley de Amparo, se advierte que
para fijar el monto de la contragarantía, ofrecida por el tercer perjudicado para
que quede sin efectos la suspensión, debe atenderse a dos aspectos: 1) La
restitución de las cosas al estado que guardaban antes de la violación de
garantías y 2) El pago de los daños y perjuicios que puedan ocasionarse al
quejoso con la ejecución del acto reclamado, no así los gastos realizados por
éste para presentar la garantía con la que obtuvo la suspensión, pues conforme
al segundo párrafo del referido artículo 126, el pago de dichas erogaciones no
es un requisito para la procedencia de la contrafianza, ni para la fijación de su
monto, sino para su efectividad, el cual debe ser satisfecho antes de que el
Juez deje sin efectos la suspensión. En congruencia con lo antes expuesto, si
el tercero perjudicado solicita que le sea fijada la contragarantía para dejar sin
efectos la suspensión y estar en posibilidad de que se ejecute el acto
reclamado, el Juez de Distrito, al mismo tiempo que da vista al quejoso con esa
solicitud, requiriéndolo mediante notificación personal para que acredite el
monto de los gastos efectuados, debe pronunciarse sobre la procedencia de la
solicitud del tercero y, en su caso, fijar el monto de la contragarantía, la cual
sólo debe comprender los aspectos antes señalados, pero no puede dejar sin
efectos la suspensión, con la sola exhibición de la contragarantía ni comunicar
tal circunstancia a las autoridades responsables, sino hasta que el tercero
pague al quejoso el importe de los gastos que demuestre haber realizado con
motivo de la garantía que presentó, pues de no ser así, la suspensión seguirá
surtiendo efectos.
16.

No. Registro: 182,528


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Diciembre de 2003
Tesis: P./J. 83/2003
Página: 6

SUSPENSIÓN DEFINITIVA RESPECTO DE LAS RESOLUCIONES QUE


DIRIMEN LA CUESTIÓN DE PERSONALIDAD. PROCEDE CONCEDERLA
PARA EL EFECTO DE QUE, SIN PARALIZAR EL PROCEDIMIENTO, EL
JUEZ NATURAL SE ABSTENGA DE DICTAR SENTENCIA MIENTRAS SE
DECIDE EL AMPARO.
El artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo establece como requisito para
conceder la suspensión de los actos reclamados que no se contravengan
disposiciones de orden público, destacando que en ninguno de los supuestos
que prevé, de manera enunciativa, se contempló la suspensión de un
procedimiento, por lo que el legislador no dispuso expresamente que tal
suspensión fuera improcedente. Aunado a lo anterior, del análisis histórico de la
tesis del Tribunal Pleno, publicada en el Apéndice al Semanario Judicial de la
Federación 1917-2000, Tomo VI, página 292, de rubro: "PROCEDIMIENTO
JUDICIAL, SUSPENSIÓN DEL.", se advierte que el criterio de que la
continuación del procedimiento es de orden público y, por ende, su suspensión
lo contraviene, se fundó en el anterior artículo 64 de la Ley de Amparo de 1919,
cuyo contenido, en esencia, se reitera en el artículo 138, primer párrafo, de la
ley vigente, por lo que, conforme a este precepto, debe resolverse sobre la
procedencia de la suspensión definitiva respecto de la resolución que dirime la
cuestión de personalidad. En congruencia con lo antes expuesto, si del
contenido del precepto últimamente citado deriva que el aspecto medular que
debe dilucidarse, para determinar si la suspensión puede tener o no el efecto
de paralizar el procedimiento, es la irreparabilidad del daño ocasionado al
quejoso, y en atención a que ésta se materializa sólo con el dictado de la
sentencia definitiva en el procedimiento del cual derive el acto reclamado por
operar un cambio de situación jurídica que vuelve improcedente el juicio de
amparo, es indudable que la suspensión definitiva debe concederse al quejoso
para el efecto de que el Juez natural continúe con el procedimiento hasta su
resolución, pero debe abstenerse de dictar la sentencia definitiva hasta que se
resuelva el juicio de garantías correspondiente.
17.

No. Registro: 182,529


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Diciembre de 2003
Tesis: 2a./J. 111/2003
Página: 98

SUSPENSIÓN DEFINITIVA. CUANDO EL QUEJOSO ÚNICAMENTE


SOLICITE LA MEDIDA CAUTELAR SOBRE LAS CONSECUENCIAS DE LOS
ACTOS RECLAMADOS, EL JUEZ DE DISTRITO SOLAMENTE DEBE
CONCEDER O NEGAR DICHA MEDIDA RESPECTO DE AQUÉLLAS.
De la interpretación armónica de la fracción I del artículo 124, en relación con el
artículo 131, ambos de la Ley de Amparo, se advierte que para que el Juez de
Distrito pueda pronunciarse sobre la concesión o negativa de la suspensión
definitiva del acto reclamado, es requisito que el agraviado la haya solicitado
expresamente. Ahora bien, cuando el quejoso solamente solicita la suspensión
respecto de las consecuencias del acto reclamado, el Juez Federal debe
resolver si concede o niega la suspensión definitiva, única y exclusivamente
respecto de ellas, y cerciorarse previamente de la existencia de los actos
reclamados a los que se les atribuyen, a fin de que el pronunciamiento que
realice sobre la medida cautelar se sustente sobre actos ciertos.
18.

No. Registro: 184,385


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVII, Abril de 2003
Tesis: 2a./J. 33/2003
Página: 201

SUSPENSIÓN, LA DENUNCIA RELATIVA A SU VIOLACIÓN DEBE


TRAMITARSE EN VÍA INCIDENTAL, CONFORME A LO PREVISTO EN LOS
ARTÍCULOS 358 Y 360 DEL CÓDIGO FEDERAL DE PROCEDIMIENTOS
CIVILES, DE APLICACIÓN SUPLETORIA A LA LEY DE AMPARO.
Del análisis de lo dispuesto en los artículos 104, 105, párrafo primero, 107, 111
y 143 de la Ley de Amparo, que regulan la ejecución y cumplimiento del auto
de suspensión, se desprende que no señalan el trámite que debe seguir la
autoridad que conozca del juicio de amparo indirecto en relación con la
denuncia de violación a la suspensión. Sin embargo, dada la naturaleza penal
de la sanción prevista en el artículo 206 de la ley citada, que puede llegar a
aplicarse a la autoridad que no obedezca un auto de suspensión, resulta
indispensable que se respeten las formalidades esenciales del procedimiento
previstas en el artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, entre las cuales se encuentra la oportunidad de ofrecer y
desahogar las pruebas en que se finque la defensa y, por ende, cuando se trate
de aquella denuncia, debe ordenarse la apertura del incidente innominado a
que se refieren los artículos 358 y 360 del Código Federal de Procedimientos
Civiles, de aplicación supletoria conforme al segundo párrafo del artículo 2o. de
la Ley de Amparo, en el cual las partes podrán ofrecer los medios de prueba
contenidos en los artículos 93, 94 y 361, del mencionado código, a fin de
acreditar sus afirmaciones, sin que en el caso sea aplicable la limitación
probatoria que establece el artículo 131 de la ley indicada, pues éste sólo
regula el trámite del incidente de suspensión en el juicio de amparo indirecto.
19.

No. Registro: 185,215


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVII, Enero de 2003
Tesis: 1a./J. 71/2002
Página: 33

COPIAS FOTOSTÁTICAS SIMPLES. CARECEN, POR SÍ SOLAS, DE VALOR


PROBATORIO PLENO Y, POR ENDE, SON INSUFICIENTES PARA
DEMOSTRAR EL INTERÉS JURÍDICO DEL QUEJOSO QUE SE OSTENTA
COMO TERCERO EXTRAÑO AL JUICIO, PARA OBTENER LA
SUSPENSIÓN DEFINITIVA DE LOS ACTOS RECLAMADOS,
CONSISTENTES EN EL ACTO DE PRIVACIÓN O DE MOLESTIA EN BIENES
DE SU PROPIEDAD O QUE TIENE EN POSESIÓN.
Esta Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido, en reiteradas
ocasiones, que para que el quejoso esté legitimado para solicitar la suspensión
definitiva de los actos reclamados, debe acreditar, aunque sea en forma
presuntiva, que tiene interés jurídico para obtener dicha medida cautelar, esto
es, que es titular de un derecho respecto del cual recae el acto que se estima
inconstitucional; aunado a ello, de lo dispuesto en el artículo 217 del Código
Federal de Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria por disposición
expresa del diverso numeral 2o. de la Ley de Amparo, se advierte que el valor
probatorio de las copias fotostáticas simples queda al prudente arbitrio judicial.
Atento lo anterior, se concluye que las copias fotostáticas sin certificación
(simples) carecen, por sí mismas, de valor probatorio pleno y, por ende, son
insuficientes para demostrar el interés jurídico del quejoso que se ostenta como
persona extraña a juicio, para obtener la suspensión definitiva de los actos
reclamados, consistentes en el acto de privación o de molestia en bienes de su
propiedad o que tiene en posesión, según sea el caso, si no existe en autos
otro elemento que, relacionado con aquéllas, pudiera generar convicción de
que el acto reclamado afecta real y directamente sus derechos jurídicamente
tutelados, pues con tales documentos no se acredita el primer requisito para
que opere la prueba presuncional, relativo al conocimiento de un hecho
conocido, esto es, a la existencia del bien mueble o inmueble respecto del cual
se aduce que recae el acto que se impugna como lesivo de garantías
individuales; sin que sea óbice a lo anterior el hecho de que en el juicio
principal obren los documentos originales o copias certificadas de éstos, pues
como el incidente de suspensión es un procedimiento que se sigue por cuerda
separada, únicamente pueden ser tomadas en cuenta las probanzas que se
ofrezcan en éste.
20.

No. Registro: 186,504


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Julio de 2002
Tesis: 2a./J. 52/2002
Página: 296

ORDEN PÚBLICO E INTERÉS SOCIAL PARA EFECTOS DE LA


SUSPENSIÓN EN EL AMPARO. CUANDO ES EVIDENTE Y MANIFIESTA SU
AFECTACIÓN, NO SE REQUIERE PRUEBA SOBRE SU EXISTENCIA O
INEXISTENCIA.
Si bien es cierto que en el incidente de suspensión las partes tienen el derecho
de allegar al Juez de Distrito las pruebas que la Ley de Amparo permite para
acreditar la existencia del acto reclamado y la afectación o no afectación al
orden público y al interés social con motivo de la suspensión del acto
reclamado en el amparo, también lo es que los elementos probatorios son
innecesarios cuando dicha afectación es evidente y manifiesta, por lo que en tal
supuesto si las partes aportan pruebas para acreditar tal extremo y éstas les
son desechadas, ninguna afectación les causa tal acto, ya que el juzgador
debe atender a la evidente y manifiesta afectación aludida, para denegar la
suspensión solicitada.
21.

No. Registro: 189,848


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIII, Abril de 2001
Tesis: P./J. 43/2001
Página: 268

SUSPENSIÓN PROVISIONAL. SURTE SUS EFECTOS DESDE LUEGO, SIN


QUE PARA ELLO SE REQUIERA DE LA EXHIBICIÓN DE LA GARANTÍA
RESPECTIVA.
De la interpretación armónica de lo dispuesto en los artículos 125, 130 y 139 de
la Ley de Amparo, que regulan lo relativo a la suspensión provisional y
definitiva de los actos reclamados, y a la garantía que el quejoso debe otorgar
en los casos en que aquéllas sean procedentes, para reparar el daño e
indemnizar los perjuicios que se puedan ocasionar al tercero perjudicado si no
se obtiene sentencia favorable en el juicio de amparo, y atendiendo a la
naturaleza, objeto, requisitos de procedencia y efectividad de la medida
cautelar de que se trata, así como al principio general de derecho que se
refiere a que donde existe la misma razón debe existir la misma disposición, se
arriba a la conclusión de que respecto a la suspensión provisional que se
puede decretar con la sola presentación de la demanda, cuando exista peligro
inminente de que se ejecute el acto reclamado con notorios perjuicios para el
quejoso, tomando el Juez de Distrito las medidas que estime convenientes para
que no se defrauden derechos de tercero, y a virtud de la cual se ordena
mantener las cosas en el estado que guardan hasta en tanto se notifique a la
autoridad responsable la resolución que se dicte sobre la suspensión definitiva,
surte sus efectos, al igual que ésta, inmediatamente después de que se
concede y no hasta que se exhiba la garantía fijada, porque de lo contrario no
se cumpliría con su finalidad, que es la de evitar al quejoso perjuicios de difícil
reparación. Además, debe tomarse en cuenta que ante el reciente
conocimiento de los actos reclamados, el quejoso está menos prevenido que
cuando se trata de la suspensión definitiva, y si ésta surte sus efectos desde
luego, aun cuando no se exhiba la garantía exigida, lo mismo debe
considerarse, por mayoría de razón, tratándose de la suspensión provisional,
sin que ello implique que de no exhibirse garantía deje de surtir efectos dicha
suspensión.
22.

No. Registro: 189,850


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIII, Abril de 2001
Tesis: P./J. 31/2001
Página: 236

SUSPENSIÓN POR HECHO SUPERVENIENTE. LA REVOCACIÓN O


MODIFICACIÓN ESTABLECIDA EN EL ARTÍCULO 140 DE LA LEY DE
AMPARO PROCEDE TANTO EN LA PROVISIONAL COMO EN LA
DEFINITIVA.
Es verdad que el artículo 140 de la Ley de Amparo, al establecer que: "Mientras
no se pronuncie sentencia ejecutoriada en el juicio de amparo, el Juez de
Distrito puede modificar o revocar el auto en que haya concedido o negado la
suspensión, cuando ocurra un hecho superveniente que le sirva de
fundamento.", presenta, entre otras, la inquietud de no precisar expresamente
qué tipo de suspensión es la que puede ser modificada o revocada por un
hecho superveniente, es decir, si se trata de la suspensión provisional o de la
suspensión definitiva. Sin embargo, no menos cierto es que al señalar dicho
numeral que la revocación o modificación puede solicitarse en cualquier
momento mientras no se pronuncie sentencia ejecutoriada, el cual abarca todo
el procedimiento del juicio desde la presentación de la demanda de garantías y
hasta antes de que sea declarada firme la sentencia ejecutoriada, resulta claro
que la citada modificación o revocación por hechos supervenientes procede
tanto en la suspensión provisional (siempre que no se haya resuelto la
definitiva) como en la definitiva, por estar inmersas ambas dentro del lapso que
establece el citado artículo 140. Opinar lo contrario, ya sea considerando que
sólo procede dicha revocación o modificación respecto de una u otra, no haría
posible alcanzar íntegramente la finalidad que persigue la figura de la
suspensión que es la de detener, paralizar o mantener las cosas en el estado
que guarden para evitar que el acto reclamado, su ejecución o consecuencias,
se consumen destruyendo la materia del amparo, o bien, produzcan notorios
perjuicios de difícil o imposible reparación al quejoso o, en su caso, el de los
terceros perjudicados.
23.

No. Registro: 190,667


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Diciembre de 2000
Tesis: P./J. 143/2000
Página: 23

SUSPENSIÓN PROVISIONAL. DEBE NOTIFICARSE PERSONALMENTE AL


TERCERO PERJUDICADO EL PROVEÍDO QUE LA CONCEDE.
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la tesis de
jurisprudencia número 309, publicada en el Apéndice al Semanario Judicial de
la Federación 1917-1995, Tomo III, página 223, de rubro: "NOTIFICACIONES
PERSONALES EN EL AMPARO. CRITERIO EN VIGOR.", estableció que la
facultad que se confiere al juzgador en el primer párrafo del artículo 30 de la
Ley de Amparo, para ordenar, cuando lo estime conveniente, que se haga
personalmente determinada notificación a cualquiera de las partes en el juicio
de amparo, no puede quedar sujeta únicamente a la discreción de aquél, sino
que debe ejercerse atendiendo a la trascendencia del acto, acuerdo o
resolución a notificar, a su naturaleza, a las circunstancias de tiempo y lugar,
así como a los casos especiales, a efecto de que todas aquellas resoluciones
de importancia para las partes lleguen a su conocimiento oportunamente. En
congruencia con tal criterio, debe decirse que cuando en la demanda de
garantías el quejoso solicita la suspensión provisional del acto reclamado y el
Juez de Distrito la concede, debe ordenar que dicho proveído se notifique
personalmente al tercero perjudicado, a efecto de que tenga oportunidad de
interponer en su contra el recurso de queja, ya que de acuerdo con lo
establecido en los artículos 95, fracción XI, 97, fracción IV y 99, último párrafo,
de la Ley de Amparo, el plazo de veinticuatro horas para que recurra se
computa tomando como base la notificación de la resolución provisional; de lo
que se infiere la importancia que adquiere dicha notificación, pues si ésta se
hace por medio de lista y el tercero perjudicado todavía no se notifica del
principal, se corre el riesgo de que transcurra el plazo que tiene para recurrir en
queja. No obstante lo anterior, en el supuesto excepcional de que llegue el día
señalado para la audiencia incidental sin haber podido notificar personalmente
al tercero perjudicado, el Juez de Distrito debe decidir sobre la suspensión
definitiva, en contra de la cual procede, en su caso, el recurso de revisión.
24.

No. Registro: 190,718


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Diciembre de 2000
Tesis: P./J. 119/2000
Página: 22

SUSPENSIÓN EN AMPARO. NO PROCEDE DIFERIR LA AUDIENCIA


INCIDENTAL SI EN ELLA SE DA CUENTA CON EL INFORME PREVIO.
Si se toma en consideración que el incidente de suspensión se rige por el
principio de celeridad y que el artículo 131 de la Ley de Amparo exige que la
audiencia incidental se celebre dentro del plazo de setenta y dos horas con
informe o sin él, es inconcuso que no procede diferir aquélla, si el Juez de
Distrito da cuenta con dicho informe durante la celebración de la audiencia,
tanto más si las autoridades responsables al rendir su informe niegan la
existencia del acto reclamado, en virtud de que en la propia audiencia, los
quejosos están en aptitud de ofrecer las pruebas documental y de inspección
ocular tendentes a desvirtuar dicha negativa, lo que no produce la indefensión
de aquéllos, pues de conformidad con lo dispuesto en el artículo 136, último
párrafo, de la ley de la materia, las partes pueden objetar en cualquier tiempo el
contenido del informe previo.
25.

No. Registro: 191,374


Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional, Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XII, Agosto de 2000
Tesis: P./J. 75/2000
Página: 18

ARRESTO COMO MEDIO DE APREMIO. A LA SUSPENSIÓN EN SU


CONTRA NO LE SON APLICABLES ANALÓGICAMENTE LAS MEDIDAS DE
ASEGURAMIENTO DEL QUEJOSO PREVISTAS POR LOS ARTÍCULOS 130
Y 136 DE LA LEY DE AMPARO.
El arresto como medida de apremio, que tiene su fundamento en el artículo 17
constitucional que exige como garantía individual la de una administración de
justicia pronta, completa e imparcial, persigue vencer la resistencia de quien se
opone a acatar un mandato judicial. En cambio, las órdenes de aprehensión,
detención o retención dictadas por autoridades judiciales del orden penal, por el
Ministerio Público o por autoridades administrativas, se refieren a un acto
tipificado como delito por la ley y del que se presume probable responsable al
quejoso. Las medidas de aseguramiento a que aluden los artículos 130 y 136
de la Ley de Amparo, que debe tomar en cuenta el Juez de Distrito al conceder
la suspensión contra las órdenes de aprehensión, detención o retención
aludidas, no pueden exigirse al concederse la suspensión contra el arresto
como medio de apremio en aplicación analógica de los preceptos citados, en
virtud de que el origen y los fines perseguidos en cada tipo de órdenes son
distintos y, además, en las segundas no están presentes las razones que
justifican el dictado de esas medidas respecto de las primeras porque en
aquéllas no hay necesidad de devolver al quejoso a la autoridad responsable
en caso de que se niegue el amparo pues no hay hecho delictivo respecto del
que deba purgarse pena privativa de la libertad. Además, conforme a la
jurisprudencia de la Suprema Corte el arresto como medida de apremio no
puede exceder del plazo de treinta y seis horas previsto por el artículo 21
constitucional, por lo que el dictado de medidas de aseguramiento en ese
supuesto podría ocasionar la consumación irreparable de los efectos del acto
reclamado, tornándose nugatorios los fines de la suspensión al agotarse la
materia del amparo. Por último, frente al interés particular del quejoso de
obtener su libertad en ambos tipos de órdenes en las que derivan de un hecho
delictivo, el interés social exige que quien resulte responsable purgue la pena
correspondiente, mientras que en las otras sólo exige el acatamiento al
mandato judicial, lo que puede hacer el quejoso en cualquier momento.
26.

No. Registro: 197,239


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
VI, Diciembre de 1997
Tesis: P./J. 96/97
Página: 23

SUSPENSIÓN PROVISIONAL CUANDO SE RECLAMA EL


DESPOSEIMIENTO DE UN BIEN. EL JUEZ DEBE PARTIR DEL SUPUESTO
DE QUE LOS ACTOS RECLAMADOS SON CIERTOS, PERO PARA
ACREDITAR EL REQUISITO DEL ARTÍCULO 124, FRACCIÓN I, DE LA LEY
DE AMPARO, EL QUEJOSO DEBE DEMOSTRAR, AUNQUE SEA
INDICIARIAMENTE, QUE TALES ACTOS LO AGRAVIAN.
Cuando se solicita la suspensión provisional señalándose como acto reclamado
el desposeimiento de un bien, el Juez de Distrito, atendiendo a las
manifestaciones bajo protesta de decir verdad, debe partir del supuesto de que
los actos reclamados son ciertos, pero en acatamiento a lo establecido en el
artículo 124, fracción I, de la Ley de Amparo, debe constatar si el quejoso
demuestra, aunque sea indiciariamente, que tales actos lo agravian. Es verdad
que para acreditar la posesión, según criterio generalmente aceptado, la
prueba idónea es la testimonial, medio de convicción cuya recepción no es
factible en la hipótesis examinada, pero también es verdad que puede
acreditarse de manera indiciaria, entre otros elementos, con escritura pública
de propiedad, certificación del Registro Público de la Propiedad y de Comercio,
documento privado de contrato de compraventa debidamente inscrito,
inmatriculación judicial o administrativa, recibo del impuesto predial a nombre
del promovente, contrato de arrendamiento, certificado de derechos agrarios, fe
de hechos ante fedatario público y otras probanzas que, por sí solas, no son
aptas para acreditar plenamente la posesión y que, por tanto, pueden ser
desvirtuadas en la secuela del procedimiento, pero que pueden ser suficientes
para conceder la suspensión provisional, ya que el dictado de la medida
cautelar no presupone un análisis en cuanto a la calidad de la posesión, es
decir, si ésta es originaria, derivada, legítima, ilegítima, de buena fe o de mala
fe, porque la finalidad es, solamente, decidir si procede suspender los actos
que presumiblemente causarán daños y perjuicios de difícil reparación al
agraviado.
27.

No. Registro: 197,242


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
VI, Diciembre de 1997
Tesis: P./J. 92/97
Página: 20

PRUEBAS EN EL JUICIO DE AMPARO INDIRECTO Y EN EL INCIDENTE DE


SUSPENSIÓN. SU OFRECIMIENTO Y DESAHOGO.
De conformidad con los artículos 2o., 131, 150 y 151 de la Ley de Amparo, las
reglas para el ofrecimiento de pruebas en el cuaderno principal del juicio de
garantías difieren de las relativas al incidente de suspensión. Ello implica que
las ofrecidas y desahogadas en un cuaderno no pueden ser tomadas en
consideración en el otro, salvo por dos condiciones: que se pida la compulsa
respectiva, o que se solicite la expedición de copias certificadas, y obtenidas
éstas se exhiban en el expediente en el que deban surtir sus efectos. Esta
regla trae como consecuencia la improcedencia del ofrecimiento con la
pretensión de que en un cuaderno "se tengan a la vista al momento de
resolver", las existentes en el otro, porque, de actuar así, ello puede repercutir
en la debida marcha del proceso, sea del juicio principal o en el incidente de
suspensión, pues la circunstancia de que uno y otro se tramiten por cuerda
separada, les incorpora autonomía e independencia por cuanto hace a sus
elementos probatorios. Además, dada la naturaleza de ambos, pudiera no
coincidir en un mismo estadio procesal, de modo tal que si uno de ellos se
encontrara en revisión y el otro aún en primera instancia, en éste sería
imposible resolver por la falta de elementos. De ahí que, indefectiblemente,
deben ofrecerse y desahogarse en el cuaderno respectivo los medios de
prueba cuya valoración se pretenda. Se hace la aclaración de que el único
caso en que se puede tomar en cuenta el mismo elemento probatorio "para
ambos cuadernos" es cuando se ordena proveer sobre la suspensión
provisional en el auto admisorio de la demanda pues, en esa hipótesis, el
juzgador está obligado a apreciar las pruebas que se acompañaron a aquélla y
valorarlas, para determinar si es o no procedente la suspensión provisional
solicitada. Esto último obedece a que es en dicho momento cuando el juzgador,
además de las copias destinadas a integrar el incidente de suspensión,
también tiene a la vista el original de la demanda y, en su caso, los documentos
que se acompañan a esta última, razón por la que está en aptitud de valorar, de
manera directa, el material probatorio aportado por el promovente del juicio y
resolver lo conducente, tanto en el cuaderno principal como en los incidentales,
aunque con posterioridad a ese momento se haga la separación formal y
material del original de la demanda de amparo y sus copias.
28.

No. Registro: 200,137


Jurisprudencia
Materia(s): Común, Administrativa, Constitucional
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
III, Abril de 1996
Tesis: P./J. 16/96
Página: 36
SUSPENSION. PROCEDENCIA EN LOS CASOS DE CLAUSURA EJECUTADA POR
TIEMPO INDEFINIDO.
El artículo 107, fracción X de la Constitución General de la República, establece como uno de
los requisitos para la procedencia de la suspensión del acto reclamado en el amparo, el de
tomar en cuenta la naturaleza de la violación alegada; esto es, el juzgador deberá realizar un
juicio de probabilidad y verosimilitud del derecho del solicitante, que podrá cambiar al dictar la
sentencia definitiva, pues el hecho de que anticipe la probable solución de fondo del juicio
principal, es un adelanto provisional, sólo para efectos de la suspensión. Tal anticipación es
posible porque la suspensión se asemeja, en el género próximo, a las medidas cautelares,
aunque es evidente que está caracterizada por diferencias que la perfilan de manera singular y
concreta. Sin embargo, le son aplicables las reglas de tales medidas, en lo que no se opongan
a su específica naturaleza. En este aspecto cabe señalar que son dos los extremos que hay
que llenar para obtener la medida cautelar: 1) Apariencia de buen derecho y 2) Peligro en la
demora. La apariencia de la existencia del derecho apunta a una credibilidad objetiva y seria
que descarte una pretensión manifiestamente infundada, temeraria o cuestionable, lo que se
logra a través de un conocimiento superficial, dirigido a lograr una decisión de mera
probabilidad respecto de la existencia del derecho discutido en el proceso; el peligro en la
demora consiste en la posible frustración de los derechos del pretendiente de la medida, que
puede darse como consecuencia de la tardanza en el dictado de la resolución de fondo. En
síntesis, la medida cautelar exige un preventivo cálculo de probabilidad sobre el peligro en la
dilación, que no puede separarse de otro preventivo cálculo de probabilidad, que se hace sobre
la existencia del derecho cuya tutela se solicita a los tribunales. Consecuentemente, si toda
medida cautelar descansa en los principios de verosimilitud o apariencia del derecho y el
peligro en la demora, el Juez de Distrito puede analizar esos elementos en presencia de una
clausura ejecutada por tiempo indefinido, y si la provisión cautelar, como mera suspensión, es
ineficaz, debe dictar medidas que implican no una restitución, sino un adelanto provisional del
derecho cuestionado, para resolver posteriormente, en forma definitiva, si el acto reclamado es
o no inconstitucional; así, el efecto de la suspensión será interrumpir el estado de clausura
mientras se resuelve el fondo del asunto, sin perjuicio de que si se niega el amparo, porque la
"apariencia del buen derecho" sea equivocada, la autoridad pueda reanudar la clausura hasta
su total cumplimiento. Lo expuesto anteriormente se sustenta en la fracción X del dispositivo
constitucional citado, que establece que para conceder la suspensión deberá tomarse en
cuenta la naturaleza de la violación alegada, lo que supone la necesidad de realizar un juicio de
probabilidad y verosimilitud del derecho esgrimido, con miras a otorgar la medida cautelar para
evitar daños y perjuicios de difícil reparación al quejoso y conservar viva la materia del juicio, si
con ello no se lesionan el interés social y el orden público, lo cual podrá resolver la sensibilidad
del Juez de Distrito, ante la realidad del acto reclamado, pues si el perjuicio al interés social o al
orden público es mayor a los daños y perjuicios de difícil reparación que pueda sufrir el
quejoso, deberá negar la suspensión solicitada, ya que la preservación del orden público y el
interés de la sociedad están por encima del interés particular afectado.
29.

No. Registro: 200,136


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
III, Abril de 1996
Tesis: P./J. 15/96
Página: 16

SUSPENSION. PARA RESOLVER SOBRE ELLA ES FACTIBLE, SIN DEJAR


DE OBSERVAR LOS REQUISITOS CONTENIDOS EN EL ARTICULO 124 DE
LA LEY DE AMPARO, HACER UNA APRECIACION DE CARACTER
PROVISIONAL DE LA INCONSTITUCIONALIDAD DEL ACTO RECLAMADO.
La suspensión de los actos reclamados participa de la naturaleza de una
medida cautelar, cuyos presupuestos son la apariencia del buen derecho y el
peligro en la demora. El primero de ellos se basa en un conocimiento
superficial dirigido a lograr una decisión de mera probabilidad respecto de la
existencia del derecho discutido en el proceso. Dicho requisito aplicado a la
suspensión de los actos reclamados, implica que, para la concesión de la
medida, sin dejar de observar los requisitos contenidos en el artículo 124 de la
Ley de Amparo, basta la comprobación de la apariencia del derecho invocado
por el quejoso, de modo tal que, según un cálculo de probabilidades, sea
posible anticipar que en la sentencia de amparo se declarará la
inconstitucionalidad del acto reclamado. Ese examen encuentra además
fundamento en el artículo 107, fracción X, constitucional, en cuanto establece
que para el otorgamiento de la medida suspensional deberá tomarse en
cuenta, entre otros factores, la naturaleza de la violación alegada, lo que
implica que debe atenderse al derecho que se dice violado. Esto es, el examen
de la naturaleza de la violación alegada no sólo comprende el concepto de
violación aducido por el quejoso sino que implica también el hecho o acto que
entraña la violación, considerando sus características y su trascendencia. En
todo caso dicho análisis debe realizarse, sin prejuzgar sobre la certeza del
derecho, es decir, sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad de los actos
reclamados, ya que esto sólo puede determinarse en la sentencia de amparo
con base en un procedimiento más amplio y con mayor información, teniendo
en cuenta siempre que la determinación tomada en relación con la suspensión
no debe influir en la sentencia de fondo, toda vez que aquélla sólo tiene el
carácter de provisional y se funda en meras hipótesis, y no en la certeza de la
existencia de las pretensiones, en el entendido de que deberá sopesarse con
los otros elementos requeridos para la suspensión, porque si el perjuicio al
interés social o al orden público es mayor a los daños y perjuicios de difícil
reparación que pueda sufrir el quejoso, deberá negarse la suspensión
solicitada, ya que la preservación del orden público o del interés de la sociedad
están por encima del interés particular afectado. Con este proceder, se evita el
exceso en el examen que realice el juzgador, el cual siempre quedará sujeto a
las reglas que rigen en materia de suspensión.
30.

No. Registro: 394,478


Jurisprudencia
Materia(s): Común
Séptima Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Apéndice de 1995
Tomo VI, Parte SCJN
Tesis: 522
Página: 343

SUSPENSION DEL ACTO RECLAMADO, CONCEPTO DE ORDEN PUBLICO


PARA LOS EFECTOS DE LA.
De los tres requisitos que el artículo 124 de la Ley de Amparo establece para
que proceda conceder la suspensión definitiva del acto reclamado, descuella el
que se consigna en segundo término y que consiste en que con ella no se siga
perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden público.
Ahora bien, no se ha establecido un criterio que defina, concluyentemente, lo
que debe entenderse por interés social y por disposiciones de orden público,
cuestión respecto de la cual la tesis número 131 que aparece en la página 238
del Apéndice 1917-1965 (Jurisprudencia Común al Pleno y a las Salas),
sostiene que si bien la estimación del orden público en principio corresponde al
legislador al dictar una ley, no es ajeno a la función de los juzgadores apreciar
su existencia en los casos concretos que se les sometan para su fallo; sin
embargo, el examen de la ejemplificación que contiene el precepto aludido para
indicar cuándo, entre otros casos, se sigue ese perjuicio o se realizan esas
contravenciones, así como de los que a su vez señala esta Suprema Corte en
su jurisprudencia, revela que se puede razonablemente colegir, en términos
generales, que se producen esas situaciones cuando con la suspensión se
priva a la colectividad de un beneficio que le otorgan las leyes o se le infiere un
daño que de otra manera no resentiría.
31.

No. Registro: 352,069


Tesis aislada
Materia(s): Común
Quinta Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
LXXIII
Tesis:
Página: 3961

FIANZA PARA LA SUSPENSION, CUANDO NO HAY ASEGURAMIENTO EN


EL JUICIO COMUN.
La Primera Sala de la Suprema Corte ha establecido que cuando durante la
tramitación del juicio del orden común que dio origen al amparo, no hayan sido
asegurados bienes del demandado, y el agraviado pueda, por virtud de la
suspensión, no solamente detener la ejecución de la sentencia que recurre en
el juicio constitucional, sino además, ejecutar actos lesivos para el tercero
perjudicado, el monto de la fianza debe ser bastante para responder: por
concepto de daños, de las prestaciones a que fue condenado en el juicio del
orden común, y además, por concepto de perjuicios, de los intereses legales
sobre estas prestaciones, en tres años.
32.

No. Registro: 351,454


Tesis aislada
Materia(s): Común
Quinta Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
LXXV
Tesis:
Página: 6584

FIANZA, MONTO DE LA, CUANDO NO EXISTE ASEGURAMIENTO DE


BIENES.
Cuando durante la tramitación del juicio del orden común que dio origen al
amparo, no hayan sido asegurados bienes del demandado y el agraviado
puede, por virtud de la suspensión, no solamente detener la ejecución de la
sentencia que recurre en el juicio constitucional, sino además, ejecutar actos
lesivos para el tercero perjudicado, el monto de la fianza debe ser bastante
para responder, por el concepto de daños, de las prestaciones a que fue
condenado en el juicio del orden común, y además, por concepto de perjuicios,
de los intereses legales sobre esas prestaciones, en tres años. Por tanto, no
debe aplicarse al caso, la jurisprudencia que se refiere a la fianza ilimitada, en
virtud de que la misma fue elaborada durante la vigencia de la Ley de Amparo
anterior, que no contenía, como la vigente, un artículo como el 128, conforme al
cual, los Jueces de Distrito deben fijar el monto de la garantía y contragarantía,
precepto aplicable tratándose de un incidente en suspensión, correspondiente
a un juicio de amparo directo, atento lo prevenido en el párrafo 2o. del artículo
173 de la propia ley.
Materia
Administrativa
33.

No. Registro: 170,017


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVII, Marzo de 2008
Tesis: 2a./J. 33/2008
Página: 175

SECRETARIOS DE ACUERDOS DE LOS JUZGADOS DE PRIMERA


INSTANCIA. ES IMPROCEDENTE, POR REGLA GENERAL, OTORGAR LA
SUSPENSIÓN PROVISIONAL CONTRA LA ORDEN DE CAMBIO DE
ADSCRIPCIÓN (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE GUERRERO).
Conforme a la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado Libre y Soberano de
Guerrero y al Reglamento Interior del Tribunal Superior de Justicia, Juzgados
de Primera Instancia y de Paz de la citada entidad federativa, los secretarios de
acuerdos de los juzgados de primera instancia son auxiliares de los órganos
jurisdiccionales a los que están adscritos, y en el desempeño de sus funciones
coadyuvan con sus titulares para que los procedimientos de los juicios que
tramitan se ajusten a las leyes y se haga eficiente la administración de justicia,
por lo que sus actividades están intrínsecamente relacionadas con la
encomienda del Juez de impartir justicia de manera pronta, completa, imparcial
y gratuita en términos del artículo 17 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, lo que a su vez refleja que el ejercicio de su cargo tiene
como destinataria a la sociedad y, por ende, es a ésta a quien le importa que
sus actividades se realicen en términos de las disposiciones aplicables por ser
una función propia y de índole prioritaria para el Estado. En ese sentido, contra
la orden de cambio de adscripción de los servidores públicos de referencia,
resulta improcedente, por regla general, conceder la suspensión provisional, al
no colmarse los requisitos previstos por las fracciones II y III del artículo 124 de
la Ley de Amparo, en virtud de que se sigue perjuicio al interés social y se
contravienen disposiciones de orden público, pues cualquier acto que tienda a
suspender su actividad en el lugar en el que se requiera su ayuda involucra un
obstáculo a la garantía de tutela jurisdiccional que resentirá la sociedad al no
poder gozar del derecho a que se le administre justicia por tribunales que
estarán expeditos para impartirla de manera pronta en los plazos y términos
que fijen las leyes. Además, el cambio de adscripción no es un acto irreparable
ni ocasiona al quejoso daños y perjuicios de difícil reparación, porque en caso
de obtener resolución favorable se le restituiría en el goce de la garantía
individual violada a través de su reincorporación al lugar en el que se
encontraba adscrito. La conclusión anterior no varía para el supuesto de que el
cambio de adscripción sea para una ciudad distinta, porque siendo de un
juzgado a otro de la misma instancia, es en igualdad de funciones, términos y
condiciones, y las molestias que pudiera sufrir por ello no están por encima de
los intereses de la sociedad a quien le interesa que en el lugar que se requiera
una mejor administración de justicia se destinen los recursos humanos para
cumplir con esa función primordial del Estado.
34.

No. Registro: 170,171


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVII, Febrero de 2008
Tesis: 2a./J. 12/2008
Página: 697

SUSPENSIÓN. PROCEDE OTORGARLA CONTRA LOS ACTOS DE


CLAUSURA DE CONSTRUCCIONES, SIN QUE SE REQUIERA TOMAR EN
CONSIDERACIÓN SI DE NEGARSE EL AMPARO SE OCASIONARÍAN
MAYORES DAÑOS A LA PARTE DEMANDANTE CON LA DEMOLICIÓN DE
AQUÉLLAS.
El artículo 124 de la Ley de Amparo establece los requisitos para conceder la
suspensión, entre los que se encuentran que la solicite la parte quejosa, que no
se siga perjuicio al interés social ni se contravengan disposiciones de orden
público y que sean de difícil reparación los daños y perjuicios que se causen al
agraviado con la ejecución del acto; de lo anterior se advierte que para
determinar si procede o no otorgar la suspensión solicitada contra la clausura
de construcciones no se requiere tomar en consideración si de negarse el
amparo se ocasionarían mayores daños a la parte demandante con la
demolición de aquéllas, pues dicha medida solamente tiene como finalidad
evitarle perjuicios de difícil reparación, lo que se logra con la concesión de la
misma, quedando a su cargo ponderar si le conviene o no seguir construyendo
antes de que se dicte la sentencia, pues ese es un juicio de valor que no le
corresponde al juzgador por no permitírselo la ley de la materia.
35.

No. Registro: 170,689


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Diciembre de 2007
Tesis: 2a./J. 212/2007
Página: 209

NORMA OFICIAL MEXICANA DE EMERGENCIA NOM-EM-012-SCFI-2006.


PROCEDE NEGAR LA SUSPENSIÓN SOLICITADA EN SU CONTRA, YA
QUE DE CONCEDERSE SE SEGUIRÍA UN PERJUICIO AL INTERÉS
SOCIAL.
El juzgador de amparo, para decidir sobre el otorgamiento de la suspensión
debe examinar, mediante un juicio de ponderación y un análisis razonado, la
apariencia del buen derecho y la no afectación al interés social y al orden
público, en el entendido de que tal ponderación deberá hacerse incluso cuando
se esté en presencia de cualquiera de los supuestos previstos en los diferentes
incisos de la fracción II del artículo 124 de la Ley de Amparo. En esa virtud y
derivado de la ponderación razonada de los citados factores relevantes,
procede negar la medida suspensional solicitada contra la Norma Oficial
Mexicana de Emergencia NOM-EM-012-SCFI-2006, bebidas alcohólicas-
bebidas alcohólicas-destilados de agave-especificaciones, información
comercial, etiquetado y métodos de prueba, o su aviso de prórroga, ya que con
su otorgamiento sí se produce un perjuicio al interés social, que se concreta en
los derechos fundamentales de los miembros de la sociedad, en tanto que
éstos, como consumidores, actuales o potenciales de bebidas alcohólicas
producidas a partir de materias primas vegetales de la familia de las
agaváceas, tienen derecho a una información veraz y clara de la publicidad
comercial de tales bebidas, máxime que una publicidad que carezca de tales
atributos (veracidad y claridad) o que induzca al error con respecto a la
naturaleza y características del producto pone en serio riesgo la salud y
seguridad de las personas, habida cuenta que sus derechos a la salud y a la
información están garantizados constitucionalmente, así como los intereses de
los consumidores, conforme a los artículos 5o., 6o. y 28, párrafo tercero, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, esto es, existe un
riesgo real a la salud y seguridad de las personas, ya que la adulteración de
tales bebidas puede causar daños irreversibles a la salud, razón por la cual la
apariencia del buen derecho debe ceder en este caso frente al interés social.
36.

No. Registro: 171,189


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Octubre de 2007
Tesis: 2a./J. 197/2007
Página: 241

EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS. ES PROCEDENTE LA SUSPENSIÓN


EN EL JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA LOS EFECTOS DE LA ORDEN
DE BAJA DEL ACTIVO Y ALTA EN SITUACIÓN DE RETIRO "POR INUTILIDAD".
Con fundamento en el artículo 197, último párrafo, de la Ley de Amparo, la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación modifica la jurisprudencia 2a./J.
157/2006, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, Tomo XXIV, diciembre de 2006, página 199, con el rubro: "EJÉRCITO Y
FUERZA AÉREA MEXICANOS. ES IMPROCEDENTE LA SUSPENSIÓN EN EL
JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA LOS EFECTOS DE LA ORDEN DE
BAJA DEL ACTIVO Y ALTA EN SITUACIÓN DE RETIRO POR INUTILIDAD DE SUS
MIEMBROS.", en virtud de que el Pleno de este Alto Tribunal al declarar la
inconstitucionalidad del artículo 226, Segunda Categoría, fracción 45, de la Ley del
Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas en vigor, por ser
contrario a las garantías de igualdad y de no discriminación, fijó el criterio consistente
en que la única causa que justifica la baja del activo de las Fuerzas Armadas y el alta
en situación de retiro por motivos de salud, es la inutilidad, entendida como la no
aptitud física o mental para el servicio de las armas, y no la sola existencia de un
padecimiento o enfermedad, como pueden ser, entre otros, el virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH). En consecuencia, cuando se solicite la suspensión
de la resolución en la cual se ordene la baja y alta precitadas, deberá hacerse una
apreciación provisional de inconstitucionalidad de ella, que el Pleno del Máximo
Tribunal consideró permitida para constatar la apariencia del buen derecho y el peligro
en la demora, siempre y cuando se cumplan los requisitos del artículo 124 de la Ley de
Amparo, según se advierte de la jurisprudencia P./J. 15/96, publicada en el indicado
medio de difusión, Tomo III, abril de 1996, página 16, con el rubro: "SUSPENSIÓN.
PARA RESOLVER SOBRE ELLA ES FACTIBLE, SIN DEJAR DE OBSERVAR LOS
REQUISITOS CONTENIDOS EN EL ARTÍCULO 124 DE LA LEY DE AMPARO,
HACER UNA APRECIACIÓN DE CARÁCTER PROVISIONAL DE LA
INCONSTITUCIONALIDAD DEL ACTO RECLAMADO.". Por tanto, con base en la
declaración del Tribunal Pleno, debe considerarse presuncionalmente inconstitucional
la resolución en la cual se ordena la baja del servicio activo de un miembro de las
Fuerzas Armadas Mexicanas y su alta en situación de retiro por motivos de salud; por
lo que es procedente otorgar la suspensión de los efectos y consecuencias de esa
resolución, a fin de que el quejoso continúe prestando sus servicios como miembro
activo del Ejército Mexicano, perciba sus haberes y todas las prestaciones generadas
que por estar en activo le correspondan legalmente; sea en la misma área en la cual
ha realizado sus labores o en una distinta acorde a sus capacidades, derivadas de su
estado de salud.
37.

No. Registro: 170,578


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVI, Diciembre de 2007
Tesis: P./J. 80/2007
Página: 15

SUSPENSIÓN DE OFICIO. PROCEDE DECRETARLA DE PLANO CONTRA


LA EXPULSIÓN DE EXTRANJEROS ORDENADA POR UNA AUTORIDAD
ADMINISTRATIVA CON FUNDAMENTO EN LA LEY GENERAL DE
POBLACIÓN.
El artículo 123, fracción I, de la Ley de Amparo establece que procede
conceder la suspensión de oficio, entre otros actos, contra la deportación, cuyo
fundamento se encuentra en el artículo 11 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, y que consiste en el acto jurídico administrativo
dictado por la autoridad migratoria para hacer abandonar el territorio nacional al
extranjero que no reúne o deja de satisfacer los requisitos sanitarios,
migratorios o ambos, para su internación y permanencia en nuestro país. Ahora
bien, la primera Ley General de Población expedida en nuestro país coincidía
con la de Amparo en lo relativo al acto de deportación ejecutado por autoridad
administrativa, pero en la vigente, publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 7 de enero de 1974, el legislador federal introdujo el concepto de
expulsión, en lugar del de deportación sin mayor justificación, manteniendo la
identidad en sus efectos y en las causas que la originan, lo que significa que
para los efectos de la Ley de Amparo, en específico para el capítulo de la
suspensión, el término deportación y el de expulsión son términos equivalentes.
En ese tenor, resulta indudable que contra el acto de expulsión previsto en la
Ley General de Población, y emanado de la autoridad administrativa, procede
la suspensión de oficio, en términos del artículo 123, fracción I, de la Ley de
Amparo.
38.

No. Registro: 173,061


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 2a./J. 26/2007
Página: 299

CUENTAS BANCARIAS. LA SUSPENSIÓN CONTRA SU EMBARGO


PRECAUTORIO SURTE EFECTOS SIN GARANTÍA ALGUNA.
De los artículos 125 y 135 de la Ley de Amparo se advierte que tratándose de
la materia tributaria, para que la suspensión surta efectos, la quejosa debe
garantizar el interés fiscal cuando previamente se ha determinado algún crédito
por la autoridad o, en su caso, puedan causarse daños y perjuicios a un
tercero. En esa virtud, cabe concluir que la suspensión contra el embargo
precautorio a cuentas bancarias del contribuyente efectuado por la autoridad
fiscal, al actualizarse el supuesto del artículo 145, fracción III, del Código Fiscal
de la Federación (actualmente 145-A, fracción III), esto es, sin existir crédito
fiscal y por haberse negado a proporcionar la contabilidad que acredite el
cumplimiento de las disposiciones fiscales, la medida cautelar surte efectos sin
necesidad de otorgar garantía, sin prejuzgar sobre las consecuencias fiscales
que pudieran actualizarse por la conducta omisiva del contribuyente. Lo
anterior es así, en virtud de que no existe crédito fiscal determinado ni tercero
perjudicado que pudiera resultar afectado en términos del artículo 125 indicado,
sin que pueda estimarse como tercero perjudicado a la autoridad fiscal, ya que
ésta, conforme al artículo 11 de la Ley citada, tiene el carácter de autoridad
responsable y no puede reunir ambas calidades en las mismas circunstancias.
39.

No. Registro: 173,404


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Febrero de 2007
Tesis: 2a./J. 6/2007
Página: 670

AGENTE DEL MINISTERIO PÚBLICO DE LA FEDERACIÓN. ES


IMPROCEDENTE OTORGAR, POR REGLA GENERAL, LA SUSPENSIÓN
PROVISIONAL CONTRA LA ORDEN DE CAMBIO DE ADSCRIPCIÓN.
Al tener el Agente del Ministerio Público de la Federación funciones que son de
interés público conforme a la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos y a la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, que
tienden a promover la pronta y debida procuración e impartición de justicia, en
particular en materia penal, e interviene en los juicios en que la Federación es
parte, por ello la sociedad está interesada en que dichas funciones las realice
de la mejor manera, y toda vez que su cambio de adscripción se hará conforme
a las necesidades del servicio, en términos del Reglamento del Servicio de
Carrera de Procuración de Justicia Federal, se concluye que contra el cambio
de adscripción previsto en el artículo 30, fracción I, inciso b), de la Ley
Orgánica de la Procuraduría General de la República, resulta improcedente,
por regla general, conceder la suspensión provisional, por no satisfacerse el
requisito establecido por el artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo, ya
que el perjuicio del interés social y la contravención a disposiciones de orden
público quedan acreditados, pues las funciones que realiza tienen como
destinataria a la sociedad y, por ende, a ésta es a quien le importa que tales
actividades se realicen en términos de las disposiciones aplicables, sin que en
el caso se vea afectada la organización de la representación social federal para
su debido funcionamiento, ni que el mencionado cambio de adscripción
constituya un acto de imposible reparación, atento a que de concederse el
amparo, al quejoso se le restituirá en el goce de la garantía violada a través de
su reincorporación en el lugar en que se encontraba adscrito.
40.

No. Registro: 173,658


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Diciembre de 2006
Tesis: 2a./J. 195/2006
Página: 224

SUSPENSIÓN EN AMPARO CONTRA EL COBRO DE CONTRIBUCIONES


RECAUDADAS PERIÓDICAMENTE. NO ES OBSTÁCULO PARA
CONCEDERLA QUE NO SE PUEDA DETERMINAR EL MONTO DEL
DEPÓSITO A CUYA SATISFACCIÓN ESTARÁ CONDICIONADO EL
SURTIMIENTO DE SUS EFECTOS.
El artículo 135 de la Ley de Amparo prevé un requisito para hacer efectiva la
suspensión concedida contra el cobro de contribuciones, consistente en el
depósito del total en efectivo de la cantidad a nombre de la Tesorería de la
Federación o la de la entidad federativa o Municipio que corresponda, el cual
tendrá que cubrir el monto de las contribuciones, aprovechamientos, multas y
accesorios que se lleguen a causar, asegurando con ello el interés fiscal. Ahora
bien, en los casos en que se reclama una ley que prevé la causación de
contribuciones cuyo entero debe efectuarse periódicamente, resulta evidente
que el juzgador de amparo está imposibilitado para determinar de antemano el
monto del depósito a cuya satisfacción estará condicionado el surtimiento de
efectos de la suspensión, sin que ello sea obstáculo para conceder la
providencia cautelar, pues el requisito de efectividad consistente en la garantía
a que se refiere el indicado artículo 135, se surte mediante el depósito inicial a
nombre de la Tesorería que corresponda por el monto al que asciende la
cantidad a pagar derivada del acto concreto de aplicación que motiva el juicio
de amparo, condicionando la efectividad de la suspensión al depósito relativo
cada vez que se genere la obligación de enterar la contribución, en el
entendido de que dicha medida dejará de surtir efectos si la quejosa no exhibe
ante el Juez de Distrito del conocimiento la garantía respectiva dentro del plazo
de 5 días conforme al artículo 139 de la Ley de Amparo.
41.

No. Registro: 173,775


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Diciembre de 2006
Tesis: 2a./J. 157/2006
Página: 199

EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS. ES IMPROCEDENTE LA


SUSPENSIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA LOS
EFECTOS DE LA ORDEN DE BAJA DEL ACTIVO Y ALTA EN SITUACIÓN
DE RETIRO POR INUTILIDAD DE SUS MIEMBROS.
No procede conceder la suspensión definitiva en contra de los efectos de la
orden de baja del activo y alta en situación de retiro de un militar, consistentes
en: a) la cesación de la prestación de sus servicios al Ejército Mexicano y, b) la
cesación de percibir el haber correspondiente y demás beneficios económicos,
en virtud de haberse consumado la orden de baja del activo y haber causado
alta en situación de retiro, con la cual se producen los efectos precisados; por
tanto, para que puedan gozar nuevamente de sus haberes y seguir prestando
sus servicios dentro de las Fuerzas Armadas Mexicanas deberán ser dados de
alta como miembros activos, lo que implicaría darle efectos restitutorios a la
medida cautelar, que sólo son propios, en su caso, de ejecutorias favorables en
el juicio principal, sin que se haga pronunciamiento sobre la suspensión en lo
referente a la atención médica, incluyendo medicamentos, consultas,
hospitalización y todo lo necesario para su tratamiento, pues tal aspecto no fue
materia de la contradicción.
42.

No. Registro: 174,962


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Mayo de 2006
Tesis: 2a./J. 74/2006
Página: 330

SUSPENSIÓN PROVISIONAL CUANDO SE RECLAMA EL COBRO DE


CONTRIBUCIONES. SURTE SUS EFECTOS DE INMEDIATO, PERO SU
EFECTIVIDAD ESTÁ SUJETA A QUE EL QUEJOSO EXHIBA LA GARANTÍA EN
LOS TÉRMINOS SEÑALADOS POR EL JUEZ (APLICACIÓN DE LA
JURISPRUDENCIA P./J. 43/2001).
El Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sostuvo la
jurisprudencia P./J. 43/2001, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta, Novena Época, Tomo XIII, abril de 2001, página 268, con el rubro:
"SUSPENSIÓN PROVISIONAL. SURTE SUS EFECTOS DESDE LUEGO, SIN
QUE PARA ELLO SE REQUIERA DE LA EXHIBICIÓN DE LA GARANTÍA
RESPECTIVA.", criterio que también es aplicable respecto de la garantía prevista
en el artículo 135 de la Ley de Amparo, que prevé la suspensión cuando se
reclama el cobro de contribuciones, ya que, en primer lugar, en la ejecutoria de la
que derivó la jurisprudencia de mérito, se señaló expresamente que los requisitos
de procedencia de la suspensión (a petición de parte) son aquellas condiciones
que se deben reunir para que surja la obligación jurisdiccional de conceder la
suspensión y que éstas se prevén en el artículo 124 de la Ley de Amparo, mientras
que los requisitos de efectividad están contenidos en los artículos 125, 135, 136 y
139 de la misma Ley, dependiendo de la naturaleza del acto reclamado, y se
constituyen por las condiciones que el quejoso debe llenar para que surta efectos
la suspensión concedida; y que a diferencia de los requisitos de procedencia de la
suspensión, los de efectividad se refieren a la causación de los efectos de dicha
medida, por lo que bien puede acontecer que la suspensión haya sido concedida
por estar colmadas las condiciones de su procedencia y que, sin embargo, no
opere la paralización o cesación del acto reclamado o de sus consecuencias, por
no haberse aún cumplido los requisitos que la ley señala para su efectividad. En
segundo lugar, porque la ratio legis de la garantía prevista en el artículo 135 de la
Ley de Amparo tiende a satisfacer los fines relativos a salvaguardar, mediante la
garantía, el interés fiscal de la Federación, Estado o Municipio; es decir, garantizar
que el quejoso cubrirá el crédito fiscal que combate mediante el juicio de amparo,
que esencialmente se asemejan a los perseguidos por los artículos 125, 130 y 139
de la Ley señalada, los cuales se examinan en la ejecutoria de mérito; por tanto,
atendiendo al principio de derecho que establece "donde existe la misma razón
debe regir la misma disposición", ha de sostenerse válidamente que los
argumentos contenidos en la tesis de jurisprudencia, encaminados a determinar
que la suspensión provisional surte sus efectos de inmediato y durante el plazo de
5 días que establece el citado artículo 139, para dar oportunidad a que el quejoso
exhiba la garantía fijada, a la que se encuentra sujeta su oportunidad, pueden ser
aplicados respecto de la suspensión provisional en materia fiscal, cuando se
reclama el cobro de contribuciones.
43.

No. Registro: 176,015


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: 2a./J. 6/2006
Página: 658

COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD. PARA QUE SURTA EFECTOS LA


SUSPENSIÓN CONTRA LA ORDEN DE CORTE O SUSPENSIÓN DEL
SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA, EL QUEJOSO DEBE
GARANTIZAR SU PAGO ANTE EL JUEZ DE DISTRITO O ACREDITAR
HABERLO HECHO ANTE AQUEL ORGANISMO.
De los artículos 125 y 135 de la Ley de Amparo, se advierte que cuando
proceda la suspensión pero pueda ocasionar daño o perjuicio a terceros (no
necesariamente al tercero perjudicado), o se pida contra el cobro de
contribuciones, se concederá si el quejoso otorga garantía bastante para
reparar el daño e indemnizar a los interesados si no obtiene sentencia
favorable en el juicio de amparo. Ahora bien, la correlación existente entre el
servicio de suministro de energía eléctrica prestado por la Comisión Federal de
Electricidad y el monto de la tarifa relativa (precio fiscal) que el usuario debe
pagar, no participa de la naturaleza jurídica de los derechos que como
contribución percibe el Estado por los servicios que presta en sus funciones de
derecho público, establecidos en la Ley Federal de Derechos; sin embargo,
debe tomarse en cuenta que en dicha contraprestación concurren
características semejantes, pues en términos de los artículos 27, sexto párrafo,
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1o., 8o. y 9o. de
la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, el servicio relativo es prestado
por el Estado a través de la Comisión Federal de Electricidad en su carácter de
organismo público descentralizado, y la tarifa se fija en función de los
kilowattshora consumidos por el usuario. En congruencia con lo anterior, se
concluye que cuando se impugne el corte o suspensión del suministro de
energía eléctrica y proceda conceder la suspensión del acto reclamado, el Juez
de Distrito debe condicionar su efectividad a que el quejoso garantice
suficientemente el pago del suministro de energía eléctrica que sobrepase el
monto previamente garantizado en el momento de la celebración del contrato
correspondiente, o acredite haberlo pagado ante la Comisión Federal de
Electricidad.
44.

No. Registro: 175,950


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: 2a./J. 2/2006
Página: 660

EJÉRCITO Y FUERZA AÉREA MEXICANOS. PROCEDE CONCEDER LA


SUSPENSIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO PROMOVIDO CONTRA LA
DECLARATORIA DE PROCEDENCIA DE RETIRO POR ENFERMEDAD DE
SUS MIEMBROS (INICIO DEL PROCEDIMIENTO DE BAJA).
De conformidad con lo previsto en los artículos 124, fracción II y 138 de la Ley
de Amparo, procede otorgar la suspensión del citado acto reclamado, para el
único efecto de que el militar quejoso continúe prestando sus servicios como
miembro activo del Ejército Mexicano, percibiendo los haberes
correspondientes y la atención médica que requieren él y su familia, incluyendo
medicamentos, consultas, hospitalización y todo lo que resulte necesario para
su tratamiento médico, en el entendido de que el procedimiento de retiro
respectivo deberá continuar hasta el dictado de la resolución correspondiente y
sin perjuicio de que los mandos militares competentes lo reubiquen acorde a su
estado de salud.
45.

No. Registro: 175,743


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Febrero de 2006
Tesis: 2a./J. 176/2005
Página: 786

SUSPENSIÓN. ES IMPROCEDENTE TRATÁNDOSE DEL CORTE DE


SUMINISTRO DE ENERGÍA ELÉCTRICA, CUANDO EN EL INCIDENTE SE
ACREDITE QUE EL QUEJOSO SE UBICA EN LOS SUPUESTOS DE LAS
FRACCIONES II, V O VI DEL ARTÍCULO 26 DE LA LEY DEL SERVICIO
PÚBLICO RELATIVO.
Los actos relacionados con el servicio de energía eléctrica son de orden
público, conforme al artículo 2o. de la Ley del Servicio Público de Energía
Eléctrica, la cual tiene como propósito establecer las normas indispensables
para la prestación del servicio relativo en condiciones de continuidad, eficiencia
y seguridad, según se advierte de sus numerales 21 y 22. Por su parte, las
fracciones II, V y VI del artículo 26 de la Ley citada, establecen que el
suministro de energía eléctrica se cortará cuando se acredite el uso de dicho
servicio a través de instalaciones que alteren o impidan el funcionamiento
normal de los instrumentos de control o de medida; cuando se esté
consumiendo energía eléctrica sin haber celebrado el contrato respectivo; o
cuando se haya conectado un servicio sin la autorización de la Comisión
Federal de Electricidad. Asimismo, acorde con los artículos 253, 254 y 254 ter
del Código Penal Federal, la afectación a los ingresos públicos que significa la
falta de pago de la tarifa correspondiente, a través de cualquier alteración de
equipos o instalaciones del servicio público de energía eléctrica, es
considerada como delito contra el consumo y riqueza nacionales; además, en
términos del artículo 368 del mismo Código, el uso o aprovechamiento de
energía eléctrica sin derecho y sin consentimiento de la persona que
legalmente pueda disponer de ella se equipara al robo. Ahora bien, cuando en
el incidente relativo se demuestre que el quejoso se ubica en alguno de los
supuestos que prevén las fracciones II, V o VI del artículo 26 de la Ley del
Servicio Público de Energía Eléctrica, resulta evidente que no procede la
suspensión respecto del corte de ese servicio, porque el artículo 124, fracción
II, segundo párrafo, de la Ley de Amparo, señala que se considerará, entre
otros casos, que se sigue perjuicio al interés social o se contravienen
disposiciones de orden público, cuando de concederse la suspensión se
permita la consumación o continuación de delitos o de sus efectos, y la
suspensión no puede válidamente tener por efecto constituir derechos de los
que se carece; aunado a que de concederse, se causaría perjuicio al interés
social y se contravendrían disposiciones de orden público, ya que la sociedad
está interesada en que el servicio público de energía eléctrica, cuyos ingresos
constituyen parte de la riqueza nacional, se preste en estricto apego a las
normas técnicas y de seguridad que lo regulan.
46.

No. Registro: 176,101


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIII, Enero de 2006
Tesis: 2a./J. 177/2005
Página: 1227

SUSPENSIÓN. PRUEBAS ADMISIBLES CUANDO SE RECLAME EN EL


JUICIO DE AMPARO INDIRECTO EL CORTE EN EL SUMINISTRO DE
ENERGÍA ELÉCTRICA.
Conforme al artículo 131 de la Ley de Amparo, en el incidente de suspensión
únicamente pueden recibirse las pruebas documental o de inspección ocular
cuando se trate de algún acto diverso a los señalados en el artículo 17 del
mismo ordenamiento; fuera de esas restricciones, no existe impedimento para
que el Juez de Distrito base su determinación de conceder o negar la
suspensión del acto reclamado en las pruebas que aporten las partes en el
incidente respectivo, o bien, sin prueba alguna cuando sea evidente y
manifiesta la afectación al orden público, como lo sostuvo esta Segunda Sala
en la tesis de jurisprudencia 2a./J. 52/2002, de rubro: "ORDEN PÚBLICO E
INTERÉS SOCIAL PARA EFECTOS DE LA SUSPENSIÓN EN EL AMPARO.
CUANDO ES EVIDENTE Y MANIFIESTA SU AFECTACIÓN, NO SE
REQUIERE PRUEBA SOBRE SU EXISTENCIA O INEXISTENCIA.". Ahora
bien, la apreciación de las pruebas aportadas por las partes que realiza el Juez
de Distrito al resolver sobre la suspensión del acto reclamado no prejuzga
sobre el fondo del asunto, pero sí constituye una apreciación provisional de la
inconstitucionalidad de aquél, que el Pleno de este Alto Tribunal consideró
permitida para constatar la apariencia del buen derecho y el peligro en la
demora, siempre y cuando se satisfagan los requisitos del artículo 124 de la
Ley mencionada, según se advierte de la tesis de jurisprudencia P./J. 15/96,
publicada con el rubro: "SUSPENSIÓN. PARA RESOLVER SOBRE ELLA ES
FACTIBLE, SIN DEJAR DE OBSERVAR LOS REQUISITOS CONTENIDOS EN
EL ARTÍCULO 124 DE LA LEY DE AMPARO, HACER UNA APRECIACIÓN DE
CARÁCTER PROVISIONAL DE LA INCONSTITUCIONALIDAD DEL ACTO
RECLAMADO.". Así, como uno de los requisitos que establece el último
numeral citado en su fracción II, es que con la suspensión no se contravenga el
orden público ni se afecte el interés social, si tal requisito no se satisface
tratándose de la suspensión en el suministro de energía eléctrica, cuando se
demuestre en el incidente respectivo que el quejoso incurre en alguno de los
supuestos de las fracciones II, V o VI del artículo 26 de la Ley del Servicio
Público de Energía Eléctrica, debe negarse la medida cautelar solicitada, sin
perjuicio de que en el expediente principal pueda aportar las pruebas tendentes
a demostrar lo contrario y así obtener el amparo.
47.

No. Registro: 176,523


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Diciembre de 2005
Tesis: 2a./J. 148/2005
Página: 365

MULTAS ADMINISTRATIVAS NO FISCALES. PARA QUE SURTA EFECTOS


LA SUSPENSIÓN CONTRA SU COBRO, EL QUEJOSO DEBE GARANTIZAR
EL INTERÉS FISCAL ANTE LA AUTORIDAD EXACTORA O ACREDITAR
HABERLO HECHO.
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la tesis de
jurisprudencia 2a./J. 8/97, publicada en el Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta, Novena Época, Tomo V, marzo de 1997, página 395, con el rubro:
"MULTAS ADMINISTRATIVAS O NO FISCALES. PRINCIPIO DE
DEFINITIVIDAD EN EL AMPARO CONTRA LAS.", sostuvo que conforme a los
artículos 124, 125 y 139 de la Ley de Amparo, para la suspensión que en su
caso proceda contra el cobro de multas administrativas no fiscales debe
exigirse garantía bastante para reparar el daño e indemnizar los perjuicios que
con la suspensión se causaren a algún tercero. Sin embargo, este órgano
colegiado considera pertinente abandonar parcialmente tal criterio, para
determinar que cuando se impugne el cobro de una multa administrativa no
fiscal a través del juicio de amparo, deberá concederse la suspensión del acto
reclamado siempre que se reúnan los requisitos señalados por el citado artículo
124, pero condicionada su efectividad a que el quejoso garantice el interés
fiscal ante la autoridad exactora o en todo caso acredite que ya lo hizo, pues en
términos de los artículos 125 y 130 de la Ley indicada, el Juez de Distrito
deberá resguardar los derechos de terceros y de las propias partes, hasta
donde sea posible, por lo que la garantía del interés fiscal tendrá precisamente
ese efecto, tanto en la suspensión provisional como en la definitiva.
48.

No. Registro: 177,160


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Septiembre de 2005
Tesis: 2a./J. 112/2005
Página: 493

RESPONSABILIDADES DE LOS SERVIDORES PÚBLICOS. PROCEDE


CONCEDER LA SUSPENSIÓN EN EL AMPARO CONTRA LOS ACTOS DE
REGISTRO O INSCRIPCIÓN DE LA SANCIÓN DE INHABILITACIÓN
TEMPORAL.
La posibilidad de dictar medidas cautelares aptas para evitar la consumación
de actos que se estiman contrarios a derecho, constituye una de las
manifestaciones del derecho a la tutela judicial efectiva garantizado en el
artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, toda
vez que tales medidas tienden a evitar, por una parte, que la afectación en la
esfera jurídica del particular resulte irreparable y, por otra, que el propio
proceso principal instituido para la defensa de los derechos sea inútil a esos
efectos. En ese sentido, el otorgamiento de la suspensión de los actos de
registro o inscripción de la sanción de inhabilitación temporal en el cargo del
servidor público no encuentra el obstáculo del interés público y social previsto
en el artículo 124, fracción II, de la Ley de Amparo, tomando en cuenta que
dicho registro definitivo o inscripción puede afectar irreversiblemente el derecho
del gobernado a su propia imagen, en el ámbito personal y profesional, lo que
es de mayor peso que el interés consistente en registrar, para efectos
administrativos, transitorios y meramente preventivos, la sanción temporal
impuesta, máxime que ésta se halla cuestionada jurídicamente a través del
juicio de garantías y que, en todo caso, el registro para tales fines puede
esperar a la firmeza de la resolución sancionatoria respectiva.
49.

No. Registro: 177,778


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Julio de 2005
Tesis: 2a./J. 83/2005
Página: 495

SUSPENSIÓN EN MATERIA DE COBRO DE CUOTAS DE SEGURIDAD


SOCIAL. SU CONCESIÓN RESPECTO DE LAS QUE DERIVAN DE LA
APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 237 DE LA LEY DEL SEGURO SOCIAL,
VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE JULIO DE 1997, SE RIGE POR EL
ARTÍCULO 135 DE LA LEY DE AMPARO.
Las consecuencias del aseguramiento obligatorio de los trabajadores
asalariados, eventuales y permanentes en actividades del campo a que se
refiere el artículo 237 de la Ley del Seguro Social, se traducen en el pago de
las respectivas cuotas de seguridad social por parte del patrón al Instituto
Mexicano del Seguro Social en la forma y términos que la propia ley establezca
y conforme a las modalidades que al efecto disponga el Reglamento de
Afiliación. Por tanto, en atención a que dichas cuotas tienen el carácter de
contribuciones, para decidir sobre el otorgamiento de la suspensión no rigen las
reglas generales contenidas en el artículo 124 de la Ley de Amparo, sino la
norma especial a que se contrae el numeral 135 de la propia ley, conforme a la
cual podrá concederse discrecionalmente la suspensión contra el cobro de
tales cuotas, previo depósito de la cantidad respectiva para que surta efectos la
medida cautelar, con la salvedad de que tal depósito no se exigirá cuando se
aprecie que se trata del cobro de sumas que excedan de la posibilidad del
quejoso, cuando previamente se haya constituido la garantía del interés fiscal
ante la autoridad exactora, o cuando se trate de persona distinta del causante
obligado directamente al pago, supuesto en el cual se asegurará el interés
fiscal por cualquiera de los medios de garantía permitidos por las leyes fiscales
aplicables.
50.

No. Registro: 181,659


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Abril de 2004
Tesis: 2a./J. 34/2004
Página: 444

RESPONSABILIDADES ADMINISTRATIVAS. SUSPENSIÓN EN EL JUICIO


DE AMPARO. SÓLO PROCEDE CONCEDERLA CONTRA LA SANCIÓN DE
SUSPENSIÓN TEMPORAL DE SERVIDORES PÚBLICOS, NO ASÍ EN
RELACIÓN CON EL CESE, PUES EN ESTE ÚLTIMO CASO SE AFECTA EL
INTERÉS PÚBLICO.
La sanción que se impone al aplicar la Ley Federal de Responsabilidades de
los Servidores Públicos, consistente en la suspensión temporal en el cargo, no
tiene por objeto salvaguardar el servicio de manera directa, de ahí que sea
patente que el interés público no se ve afectado al otorgarse la suspensión
provisional del acto, pues de cualquier manera, una vez ejecutada la sanción,
aquél se reincorporará a sus funciones en las mismas condiciones en que
venía prestando el servicio, aunado a que en esta hipótesis, de no otorgarse la
medida cautelar y permitir que la suspensión temporal se ejecute, se causarían
al servidor público daños y perjuicios de difícil reparación, pues su imagen se
vería desacreditada, aspecto que no se repararía, ni aun obteniendo sentencia
favorable en el juicio de amparo.
51.

No. Registro: 181,833


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa, Común
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIX, Marzo de 2004
Tesis: 2a./J. 27/2004
Página: 354

SUSPENSIÓN PROVISIONAL EN AMPARO ADMINISTRATIVO. EL JUEZ DE


DISTRITO PUEDE RECABAR OFICIOSAMENTE PRUEBAS PARA MEJOR
PROVEER, PERO NO POSTERGAR SU DECISIÓN.
En términos de lo dispuesto en el artículo 2o. de la Ley de Amparo, a falta de
disposición expresa debe atenderse a las prevenciones del Código Federal de
Procedimientos Civiles, ordenamiento legal que en el artículo 79 establece que
para conocer la verdad, el juzgador puede valerse de cualquier persona y de
cualquier documento, sin más limitaciones que las de que las pruebas estén
reconocidas por la ley y tengan relación inmediata con los hechos
controvertidos. En este contexto, tratándose de la suspensión provisional en el
juicio de amparo administrativo, debe considerarse que la regla general es que
una vez satisfechos los requisitos a que aluden los artículos 120 y 124 de la
Ley de Amparo, el Juez de Distrito debe proveer de inmediato sobre dicha
solicitud; sin embargo, esto no obsta para que cuando se prevenga al
promovente para que subsane alguna irregularidad de la demanda, en el
mismo acuerdo se requiera a las autoridades responsables la presentación de
algún documento que se considere indispensable para mejor proveer, pero una
vez desahogada la prevención al quejoso, acatado o no el requerimiento
formulado a las responsables, el Juez de Distrito debe proveer de inmediato en
relación a la suspensión de los actos reclamados.
52.

No. Registro: 186,110


Jurisprudencia
Materia(s): Administrativa
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Agosto de 2002
Tesis: 2a./J. 90/2002
Página: 376

SUSPENSIÓN DE OFICIO EN MATERIA AGRARIA. DEBE DECRETARSE


INDEFECTIBLEMENTE EN LOS SUPUESTOS PREVISTOS POR EL
ARTÍCULO 233 DE LA LEY DE AMPARO, PARA LO CUAL BASTA QUE EL
PROMOVENTE ACREDITE CONTAR CON LEGITIMACIÓN PROCESAL
ACTIVA.
Cuando un núcleo de población promueve juicio de amparo en contra de actos
que tienen o pueden tener como consecuencia la privación total o parcial,
temporal o definitiva de sus bienes agrarios o la sustracción del régimen
jurídico ejidal, el Juez Federal está obligado, de conformidad con lo previsto en
el artículo 233 de la Ley de Amparo, a decretar indefectiblemente la suspensión
de oficio y de plano en el mismo auto en el que admita la demanda, para lo cual
basta que el promovente acredite contar con legitimación procesal activa según
lo dispuesto en los artículos 213, 214 y 215 de la ley citada. Por tanto, no es
factible sujetar la procedencia de dicha providencia cautelar a los requisitos
contenidos en el artículo 124 del indicado ordenamiento normativo, en virtud de
que este precepto regula la suspensión a petición de parte agraviada,
institución diversa a la que procede de oficio prevista en el referido artículo 233,
lo que impide sujetarlas a reglas similares de procedibilidad.
Materia
Constitucional
53.

No. Registro: 170,037


Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVII, Marzo de 2008
Tesis: P./J. 29/2008
Página: 1471

QUEJA RELATIVA AL INCIDENTE DE SUSPENSIÓN EN CONTROVERSIA


CONSTITUCIONAL. NO QUEDA SIN MATERIA SI DURANTE SU
TRAMITACIÓN EL REFERIDO MEDIO DE CONTROL CONSTITUCIONAL ES
RESUELTO.
De la tesis del Tribunal en Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
de rubro: "SUSPENSIÓN EN CONTROVERSIA CONSTITUCIONAL.
NATURALEZA Y FINES.", y de la interpretación de los artículos 55, fracción I y
58, fracción I, de la Ley Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo 105
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se concluye que
si bien la queja tiene como finalidad que este Alto Tribunal ordene los actos a
ejecutar para lograr el cumplimiento del auto de suspensión, no debe perderse
de vista que la finalidad consistente en prevenir un daño trascendente que
pudiera ocasionarse a las partes y a la sociedad en general en tanto se
resuelve el juicio principal que persigue, tiene su origen por mandato del Poder
Reformador de la Constitución en la Ley, es decir, es autónoma a la
subsistencia del bien jurídico tutelado provisionalmente con aquella medida
cautelar, pues la responsabilidad de la autoridad nace en el momento en el que
no se acata la resolución en la que se otorga la suspensión; de ahí que aun en
el caso de que hayan cesado los efectos de la suspensión por resolverse el
juicio en lo principal, tal circunstancia no obsta para determinar si existió
contumacia de la autoridad y, de resolverse en sentido afirmativo, se
establezca su responsabilidad y se adopten las acciones pertinentes para que
sea sancionada en los términos que fija el Código Penal para el delito de abuso
de autoridad, por cuanto hace a la desobediencia cometida,
independientemente de cualquier otro delito o responsabilidad a que se refieren
los artículos 108 al 114 de la Constitución Federal. La conclusión a la que se
arriba hace efectivo el propósito del Poder Reformador de la Constitución de
1994, de que el Máximo Tribunal cuente con dos tipos de facultades, a saber: la
relativa al imperio necesario para hacer que se cumpla con las resoluciones
que se dictan y la concerniente a la posibilidad de sancionar
constitucionalmente a quien incurra en desacato de sus determinaciones, entre
ellas, las que otorgan la suspensión.
54.

No. Registro: 170,038


Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVII, Marzo de 2008
Tesis: P./J. 28/2008
Página: 1470

QUEJA RELATIVA AL INCIDENTE DE SUSPENSIÓN EN CONTROVERSIA


CONSTITUCIONAL. CORRESPONDE A LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
DE LA NACIÓN FIJAR LOS EFECTOS DE LA RESOLUCIÓN RELATIVA Y SI
EXISTIÓ VIOLACIÓN A AQUÉLLA.
Para estar en condiciones de determinar en el recurso de queja derivado del
incidente de suspensión en controversia constitucional, si en un caso concreto
existió violación, exceso o defecto en la ejecución o cumplimiento de un auto o
resolución a través de la cual se otorgó la suspensión primero debe analizarse
la resolución que concedió la suspensión, con el fin de precisar su alcance y
efectos para, posteriormente, establecer si la conducta asumida por la
autoridad la desatendió. Así, corresponde a la Suprema Corte de Justicia de la
Nación determinar los alcances de la suspensión decretada y si en un caso
concreto existió violación o no a la medida cautelar, de ahí que la parte
afectada por tal violación pueda acudir directamente ante el Ministerio Público a
denunciar la probable comisión de un delito. Lo anterior es así pues, por una
parte, la sección II del Capítulo VIII del Título II de la Ley Reglamentaria de las
Fracciones I y II del Artículo 105 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos establece el procedimiento que debe seguirse en esos
casos, que es precisamente la tramitación de la queja y, por otra, el
representante social carecería de elementos para integrar la averiguación
previa ante la ausencia de la resolución del Alto Tribunal en la que determinó la
existencia de la violación. Sostener lo contrario, esto es, considerar que sí es
factible que la parte que estime se violó la suspensión concedida en una
controversia constitucional acuda directamente ante el Ministerio Público para
denunciar la posible comisión de un delito, implicaría dejar a cargo del
representante social la atribución para fijar los alcances y efectos de la medida
cautelar.
55.

No. Registro: 170,007


Jurisprudencia
Materia(s): Constitucional
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVII, Marzo de 2008
Tesis: P./J. 27/2008
Página: 1472

SUSPENSIÓN EN CONTROVERSIA CONSTITUCIONAL. NATURALEZA Y


FINES.
La suspensión en controversias constitucionales, aunque con características
muy particulares, participa de la naturaleza de las medidas cautelares, por lo
que en primer lugar tiene como fin preservar la materia del juicio, asegurando
provisionalmente el bien jurídico de que se trate para que la sentencia que, en
su caso, declare el derecho de la parte actora, pueda ejecutarse eficaz e
íntegramente y, en segundo, tiende a prevenir el daño trascendente que
pudiera ocasionarse a las partes y a la sociedad en general en tanto se
resuelve el juicio principal, vinculando a las autoridades contra las que se
concede a cumplirla, en aras de proteger el bien jurídico de que se trate y
sujetándolas a un régimen de responsabilidades cuando no la acaten. Cabe
destacar que por lo que respecta a este régimen, la controversia constitucional
se instituyó como un medio de defensa entre poderes y órganos de poder, que
tiene entre otros fines el bienestar de la persona que se encuentra bajo el
imperio de aquéllos, lo que da un carácter particular al régimen de
responsabilidades de quienes incumplen con la suspensión decretada, pues no
es el interés individual el que se protege con dicha medida cautelar, sino el de
la sociedad, como se reconoce en el artículo 15 de la Ley Reglamentaria de las
Fracciones I y II del Artículo 105 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
Materia
Laboral
56.

No. Registro: 173,433


Jurisprudencia
Materia(s): Laboral
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Enero de 2007
Tesis: 2a./J. 209/2006
Página: 819

SUSPENSIÓN EN AMPARO DIRECTO LABORAL. DEBE NEGARSE POR EL


MONTO NECESARIO PARA ASEGURAR LA SUBSISTENCIA DE LOS
TRABAJADORES AL SERVICIO DEL ESTADO, MIENTRAS SE RESUELVE
EL JUICIO DE AMPARO.
El artículo 174 de la Ley de Amparo establece que tratándose de laudos o de
resoluciones que pongan fin al juicio, dictados por tribunales del trabajo, la
suspensión de su ejecución se concederá en los casos en que, a juicio del
Presidente del tribunal respectivo, no se coloque a la parte trabajadora en
peligro de no poder subsistir mientras se resuelve el juicio de amparo, pero en
cambio sí se podrá suspender la ejecución del laudo en cuanto exceda de lo
necesario para asegurar tal subsistencia, y en este último caso, la medida
cautelar surtirá efectos si se otorga caución bastante para responder de los
daños y perjuicios que se puedan ocasionar al tercero perjudicado. Ahora bien,
en virtud de que esta disposición no hace distinción alguna entre los
trabajadores de la iniciativa privada y aquellos al servicio del Estado que
hubiesen obtenido un laudo favorable a su pretensión de reinstalación, los del
sector público también tienen derecho a la misma protección cuando han sido
separados de su empleo de manera ilegal -por así haberlo declarado el órgano
jurisdiccional que les corresponde- por lo que la subsistencia del servidor
público debe garantizarse por la entidad pública quejosa, con la entrega que se
le haga del importe equivalente del salario que le correspondería por el tiempo
estimado de duración del juicio de amparo directo, suspendiendo la ejecución
del laudo por lo que hace a la reinstalación, y por el excedente del monto
económico de la condena.
57.

No. Registro: 174,033


Jurisprudencia
Materia(s): Laboral
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Octubre de 2006
Tesis: 2a./J. 150/2006
Página: 368

QUEJA CONTRA EL AUTO QUE NIEGA O CONCEDE LA SUSPENSIÓN O


QUE FIJA EL MONTO DE LA FIANZA EN EL AMPARO DIRECTO LABORAL.
EL TRIBUNAL COLEGIADO DE CIRCUITO ESTÁ FACULTADO PARA
REPARAR, POR REGLA GENERAL, LOS VICIOS QUE SE EXPONGAN EN
RELACIÓN CON SU FUNDAMENTACIÓN Y MOTIVACIÓN.
De la interpretación de los artículos 107, fracciones X y XI, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, 170, 173 y 174 de la Ley de
Amparo, se advierte que corresponde al Presidente del Tribunal o Junta
responsable pronunciarse sobre la suspensión de la ejecución de los actos
reclamados en el juicio de amparo directo en materia laboral, así como, en su
caso, fijar el monto de la fianza, actuando en auxilio de la Justicia Federal y en
ese aspecto se convierte en un órgano de amparo al decidir sobre esa medida
cautelar, cuyas decisiones puede revisar un Tribunal Colegiado de Circuito a
través del recurso de queja previsto en el artículo 95, fracción VIII, de la
mencionada ley reglamentaria. En ese sentido, resulta evidente que el Tribunal
Colegiado de Circuito, al resolver dicho recurso, puede asumir plenitud de
jurisdicción para subsanar los vicios relacionados con la fundamentación y
motivación del acuerdo recurrido, por tratarse de irregularidades cometidas en
una resolución de amparo directo, no en una instancia común, además de que
la suspensión en este tipo de juicios se resuelve de plano, dada la urgencia e
inmediatez de esa medida, por lo que sería contrario a su naturaleza la
existencia del reenvío, en virtud de que ello ocasionaría retardo de la ejecución,
generalmente, de los laudos que benefician a la parte obrera, produciéndole
perjuicios de difícil reparación; lo anterior, salvo que el Tribunal Colegiado no
cuente con los elementos jurídicos necesarios para emitir un pronunciamiento
completo en la indicada queja, pues de actualizarse este supuesto de
excepción debe reenviarse el asunto al Tribunal o Junta laboral para que
subsane la omisión o imprecisión advertida, con base en el material que no
haya puesto a disposición del órgano revisor.
58.

No. Registro: 178,862


Jurisprudencia
Materia(s): Laboral
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Marzo de 2005
Tesis: 2a./J. 19/2005
Página: 312

SUSPENSIÓN EN AMPARO DIRECTO LABORAL. DEBE NEGARSE


RESPECTO DE LA CONDENA A LAS PRESTACIONES EN ESPECIE QUE
LA LEY DEL SEGURO SOCIAL ESTABLECE A FAVOR DEL TRABAJADOR
QUE SUFRE UN RIESGO DE TRABAJO, A FIN DE ASEGURAR SU
SUBSISTENCIA, EN TÉRMINOS DEL ARTÍCULO 174 DE LA LEY DE
AMPARO.
En materia de riesgos de trabajo, el legislador estableció las prestaciones en
dinero y en especie a que tiene derecho el asegurado que sufre un riesgo de
trabajo, por lo que una vez determinada en un laudo la incapacidad del
trabajador, ya sea por la lesión orgánica o perturbación funcional que le
produce un accidente de trabajo, o bien por el estado patológico motivado por
una enfermedad profesional, la condena a las prestaciones en especie que
prevé la Ley del Seguro Social deben considerarse indispensables para su
subsistencia dada la naturaleza de la acción principal de la que derivan
-reconocimiento de la incapacidad producida por un riesgo de trabajo-. En
consecuencia, cuando en el laudo se condena al Instituto Mexicano del Seguro
Social a otorgar al asegurado asistencia médica, quirúrgica y farmacéutica,
servicio de hospitalización, aparatos de prótesis y ortopedia, y rehabilitación,
debe negarse la suspensión respecto de dichas prestaciones en especie, a fin
de garantizar la subsistencia del asegurado mientras se resuelve el juicio de
garantías, atendiendo al artículo 174 de la Ley de Amparo.
59.

No. Registro: 183,192


Jurisprudencia
Materia(s): Laboral
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Septiembre de 2003
Tesis: 2a./J. 70/2003
Página: 556

SUSPENSIÓN EN AMPARO DIRECTO LABORAL. EL HECHO DE QUE EL


LAUDO SÓLO CONDENE AL PAGO DE PRESTACIONES SECUNDARIAS,
NO DA LUGAR A CONSIDERAR LA NECESIDAD DE ASEGURAR LA
SUBSISTENCIA DEL TRABAJADOR MIENTRAS SE RESUELVE EL JUICIO
DE AMPARO.
El artículo 174 de la Ley de Amparo establece que la suspensión de los laudos
favorables al trabajador, se concederá en los casos en que, a juicio del
presidente del tribunal de trabajo, no se ponga al obrero en peligro de no poder
subsistir mientras se resuelve el juicio de garantías, pues de estimarse que
existe ese peligro, la suspensión de la ejecución del laudo procederá sólo en
cuanto exceda de lo necesario para asegurar tal subsistencia y deberá negarse
por el monto estimado que permita al obrero subsistir mientras se resuelve el
juicio de amparo. Sin embargo, esta regla específica no es aplicable cuando el
laudo reclamado absuelve de la acción principal, ya sea de reinstalación o de
indemnización constitucional por despido injustificado, en virtud de que al
participar la suspensión en el juicio de garantías de la naturaleza de una
medida cautelar, la decisión preventiva que se adopte en favor de una de las
partes necesariamente tendrá que atender a la existencia de un derecho,
respecto del cual no se prejuzga su constitucionalidad o inconstitucionalidad,
de modo que si el trabajador tercero perjudicado no tiene en su favor una
condena específica derivada de su acción por despido injustificado, la medida
suspensional no puede tener el efecto de salvaguardarle un derecho que no ha
sido incorporado en su esfera jurídica, esto es, si el laudo condena sólo al pago
de prestaciones secundarias, el trabajador no tendrá reconocido el derecho a la
estabilidad en el empleo derivado de una condena de reinstalación que permita
asegurar su subsistencia mediante su ejecución, ni el derecho a la
indemnización que dé lugar a negar la suspensión por un monto estimado que
asegure tal subsistencia mientras se resuelve el amparo promovido por el
patrón.
60.

No. Registro: 185,482


Jurisprudencia
Materia(s): Laboral
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVI, Noviembre de 2002
Tesis: 2a./J. 119/2002
Página: 438

SUSPENSIÓN DEL ACTO RECLAMADO EN AMPARO DIRECTO LABORAL.


PARA DECIDIR SI EL TRABAJADOR ESTÁ EN PELIGRO DE NO PODER
SUBSISTIR MIENTRAS SE RESUELVE EL JUICIO DE GARANTÍAS, EL
PRESIDENTE DE LA JUNTA DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE DEBE
RESOLVER CON LAS PRUEBAS DEL EXPEDIENTE O LOS DOCUMENTOS
QUE LE ALLEGUEN LAS PARTES, PERO SIN FORMAR INCIDENTE, SINO
DE PLANO.
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 174 de la Ley de Amparo, la
suspensión se concederá en los casos en que a juicio del presidente del
tribunal de trabajo no se ponga al obrero en peligro de no poder subsistir
mientras se resuelve el juicio de garantías; la urgencia de esta decisión
suspensional no impide que para considerar la cuestión mencionada, se
valoren las pruebas que obren en el expediente y aun las que alleguen las
partes, siempre que no impliquen preparación e impidan resolver de plano,
pero si el patrón solicita la suspensión del laudo reclamado y ofrece pruebas
para demostrar que no es necesario que garantice la subsistencia del
trabajador, y tales pruebas requieren tiempo para su desahogo, el presidente
no puede, jurídicamente, abrir un incidente probatorio, ya que su trámite
retardaría la resolución sobre la suspensión y, en su caso, la ejecución del
laudo, lo cual haría nugatoria la tutela jurídica del trabajador que ya obtuvo fallo
favorable. No obsta a la anterior conclusión el hecho de que el referido
precepto no establezca restricción alguna para que el quejoso pueda aportar
pruebas en materia de suspensión, pues si la intención del legislador hubiese
sido establecer un periodo probatorio para ese efecto, así lo habría
contemplado en forma expresa, como lo hizo al regular la suspensión en
amparo indirecto, respecto de la cual el artículo 131 de la citada Ley establece
la posibilidad de que en la audiencia incidental se reciban sólo ciertas pruebas,
como la documental, la inspección ocular y, excepcionalmente, la testimonial,
incidente que no se establece en la suspensión del amparo directo.
61.

No. Registro: 189,366


Jurisprudencia
Materia(s): Laboral
Novena Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIII, Junio de 2001
Tesis: 2a./J. 21/2001
Página: 293

SUSPENSIÓN EN AMPARO EN MATERIA LABORAL. DEBE NEGARSE POR


EL MONTO QUE SEA NECESARIO PARA ASEGURAR LA SUBSISTENCIA
DEL TRABAJADOR DURANTE LA TRAMITACIÓN DE CADA UNO DE LOS
JUICIOS DE GARANTÍAS PROMOVIDOS POR EL PATRÓN EN CONTRA DE
LAUDOS SUCESIVOS QUE BENEFICIAN A AQUÉL.
Si se toma en consideración que la cantidad respecto de la cual el presidente
del tribunal de trabajo responsable niega la suspensión del laudo, asegura la
subsistencia del trabajador únicamente durante el periodo en que se tramita y
se resuelve el juicio de amparo dentro del cual se decreta, resulta que es
jurídicamente imposible estimar que la subsistencia del trabajador se encuentra
asegurada con la cantidad que el patrón le entregó para tal efecto al solicitar la
suspensión del laudo en un juicio de garantías anterior en el que obtuvo
sentencia favorable y que motivó la emisión del nuevo laudo impugnado, pues
de la recta interpretación de lo dispuesto en los artículos constitucionales y
legales que regulan la institución de la suspensión del acto reclamado a través
del juicio de amparo directo en materia laboral y de los diversos criterios que
sobre el particular ha sustentado la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se
desprende que el artículo 174 de la Ley de Amparo impone al presidente del
tribunal de trabajo responsable el deber jurídico de negar la suspensión de la
ejecución de un laudo que beneficia a la parte obrera por el monto que estime
necesario para su subsistencia durante la tramitación y resolución del juicio de
garantías respectivo, sin establecer excepciones o condicionantes a dicho
deber, de lo que se concluye que tal subsistencia, inexcusablemente, debe
asegurarse durante la tramitación de todos y cada uno de los juicios de amparo
que el patrón promueva en contra de los laudos sucesivos que benefician a
aquél, sin que sea óbice a lo anterior el hecho de que el nuevo laudo
impugnado se haya emitido en cumplimiento de una sentencia de amparo
dictada en un anterior juicio de garantías.
Materia Civil
62.

No. Registro: 174,590


Jurisprudencia
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Julio de 2006
Tesis: 1a./J. 28/2006
Página: 264

SUSPENSIÓN EN EL JUICIO DE AMPARO. SU CONCESIÓN DEBE


CONDICIONARSE A LA EXHIBICIÓN DE GARANTÍA SUFICIENTE CUANDO
SE RECLAMA UNA ORDEN DE ARRESTO DECRETADA EN UN JUICIO
CIVIL O MERCANTIL Y LA MEDIDA CAUTELAR PUEDA OCASIONAR
DAÑOS O PERJUICIOS AL PATRIMONIO DEL TERCERO PERJUDICADO.
La necesidad de fijar una garantía al conceder la suspensión en el juicio de
amparo contra la ejecución de una orden de arresto decretada como medida de
apremio en un procedimiento de naturaleza civil o mercantil depende de la
naturaleza del requerimiento que se haya formulado al quejoso, en tanto que
en ese tipo de procedimientos pueden dictarse requerimientos que, de no
cumplirse, afectan los bienes o derechos de la contraparte. En ese tenor, en la
hipótesis referida es necesario condicionar la concesión de la suspensión a la
exhibición de garantía suficiente para la reparación e indemnización de los
daños y perjuicios que pudieran ocasionarse al tercero perjudicado, en caso de
que la dilación en el cumplimiento del requerimiento -origen de la orden de
arresto- no sólo implique un retraso en el trámite del procedimiento natural, sino
una afectación directa a los bienes o derechos del tercero perjudicado que se
traduzca en un daño a su patrimonio; regla que debe entenderse referida
únicamente al supuesto de las partes en el juicio natural, esto es, actor y
demandado.
63.

No. Registro: 177,784


Jurisprudencia
Materia(s): Civil
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXII, Julio de 2005
Tesis: 1a./J. 53/2005
Página: 354

SUSPENSIÓN DEFINITIVA DE LA REDUCCIÓN DE LA PENSIÓN


ALIMENTICIA PROVISIONAL. EL JUEZ DEBE VALORAR EN CADA CASO
SI PROCEDE OTORGAR LA GARANTÍA CORRESPONDIENTE, A FIN DE
SALVAGUARDAR LA SUBSISTENCIA TANTO DEL ACREEDOR COMO DEL
DEUDOR ALIMENTARIO.
El artículo 125 de la Ley de Amparo dispone que en los casos en que la
suspensión del acto reclamado pueda ocasionar daño o perjuicio a tercero,
dicha medida se concederá si el quejoso otorga garantía bastante para reparar
el daño e indemnizar los perjuicios que con ella pudieran causarse si no se
obtiene sentencia favorable en el juicio de garantías. Ahora bien, cuando el
acto reclamado consiste en la resolución que decide reducir la pensión
alimenticia provisional, para determinar si procede el otorgamiento de alguna
garantía, el juzgador debe valorar cada situación particular, ya que debe
verificar que con su resolución no se ponga en riesgo la subsistencia del
acreedor -de acuerdo a sus necesidades- ni tampoco la del deudor alimentario
-según sus posibilidades reales-.
64.

No. Registro: 242,477


Jurisprudencia
Materia(s): Civil
Séptima Época
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
6 Cuarta Parte
Tesis:
Página: 103

SUSPENSION. FIANZA CUANDO EXISTE ASEGURAMIENTO DE BIENES.


Cuando hay bienes secuestrados que alcancen a cubrir la suerte principal en
un negocio, la fianza que se fije al otorgar la suspensión sólo debe responder
de los perjuicios que ésta pueda causar, los que deben calcularse por los
intereses respectivos al tipo legal y durante el tiempo probable dentro del cual
se ha supuesto que debe resolverse el fondo del principal.
65.

No. Registro: 271,590


Tesis aislada
Materia(s): Civil
Sexta Época
Instancia: Tercera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Cuarta Parte, XXXII
Tesis:
Página: 247

REIVINDICACION. CONTRAFIANZA EN CASO DE.


Tratándose de devolución y entrega del bien inmueble a virtud de una
sentencia en juicio reivindicatorio, ha sido el criterio de esta Sala el de que es
procedente el otorgamiento de la contragarantía para dejar sin efecto la
suspensión lograda por el quejoso, atentos los efectos eminentemente
restitutorios de la sentencia del juicio de garantías que concede el amparo.
Materia
Penal
66.

No. Registro: 170,432


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXVII, Enero de 2008
Tesis: 1a./J. 149/2007
Página: 371

SUSPENSIÓN PROVISIONAL CONTRA ACTOS QUE AFECTAN LA


LIBERTAD PERSONAL. LA OBLIGACIÓN DEL QUEJOSO DE
COMPARECER ANTE EL JUEZ DE LA CAUSA O EL MINISTERIO PÚBLICO
ES EXIGIBLE HASTA QUE SE TIENE CERTEZA RESPECTO DE LA
EXISTENCIA DEL ACTO RECLAMADO Y DE LA AUTORIDAD QUE LO
EMITIÓ.
El artículo 138, segundo párrafo, de la Ley de Amparo debe interpretarse en el
sentido de que cuando la suspensión se haya concedido contra actos
derivados de un procedimiento penal que afectan la libertad personal, la
obligación del quejoso de comparecer dentro del plazo de tres días ante el juez
de la causa o el Ministerio Público, apercibido que de no hacerlo la suspensión
concedida dejará de surtir efectos, se actualiza hasta que se tiene certeza
respecto de la existencia del acto reclamado (orden de aprehensión o de
presentación) y de la autoridad que lo emitió. Ello es así, porque ante la
eventualidad de que en la demanda de garantías se señalara una multiplicidad
de posibles autoridades responsables, resultaría innecesario y desproporcional
que se constriñera al quejoso a presentarse ante cada una de ellas; de ahí que
en tal supuesto el juez de amparo que conceda la suspensión provisional debe
hacerlo en términos de los artículos 124 Bis, 136 y 138 de la Ley de Amparo,
pero en el entendido de que la mencionada medida de aseguramiento será
exigible hasta que se tenga certeza respecto de la existencia del acto
reclamado y, en su caso, de la autoridad que lo emitió, lo cual ocurre, en el
juicio de amparo indirecto, cuando las autoridades señaladas como
responsables rinden informe previo dentro del término de veinticuatro horas y
en él manifiestan, entre otras cosas, si es o no cierto el acto que se les
atribuye, cuestión que deberá notificarse personalmente al quejoso.
67.

No. Registro: 172,458


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Mayo de 2007
Tesis: 1a./J. 35/2007
Página: 430

ORDEN DE COMPARECENCIA. AL AFECTAR TEMPORALMENTE LA


LIBERTAD PERSONAL DEL QUEJOSO, PROCEDE LA SUSPENSIÓN DE SU
EJECUCIÓN DENTRO DEL JUICIO DE GARANTÍAS, PARA LOS EFECTOS
ESTABLECIDOS EN LOS ARTÍCULOS 124 BIS, 130, 136 Y 138 DE LA LEY DE
AMPARO.
Contra la ejecución de una orden de comparecencia procede la suspensión
provisional, aun cuando se trate de delitos de pena alternativa o que no ameriten
pena privativa de la libertad, en virtud de que concurren los requisitos del artículo
124 de la Ley de Amparo, pues constituye un acto que puede causar daños y
perjuicios de difícil reparación, ya que su ejecución implica una afectación material
y temporal del derecho fundamental de la libertad personal, aunque en menor
grado que la orden de aprehensión. Así, conforme a los artículos 124 bis, 130, 136
y 138 de la Ley de la materia, la suspensión que se conceda contra la ejecución de
una orden de comparecencia será para el efecto de que el quejoso quede a
disposición del Juez de Distrito por cuanto hace a su libertad personal y a
disposición del Juez de la causa únicamente respecto a la continuación del
procedimiento que se le instruye, el cual no debe obstaculizarse o paralizarse, para
no transgredir disposiciones de orden público. Además, para que no cesen los
efectos de la suspensión concedida, el quejoso debe cumplir con los siguientes
requisitos: a) en el plazo que establezca el juzgador de amparo que conozca del
asunto, otorgar la garantía que éste decrete; b) comparecer ante el Juez de la
causa, dentro de los tres días siguientes al en que surta efectos la notificación de
la resolución que concede la suspensión, para la continuación del procedimiento
penal, conforme al artículo 138 de la Ley de la materia, lo que deberá acreditar
ante el Juez de garantías dentro de las setenta y dos horas siguientes a dicha
comparecencia, mediante la constancia respectiva de la que se advierta el sello del
juzgado responsable; c) presentarse ante el Juez de la causa cuantas veces sea
citado, y en caso de inasistencia éste deberá informarlo al Juez de amparo para
que revoque la concesión de la suspensión decretada y, d) señalar domicilio a fin
de que puedan hacerle las notificaciones respectivas; asimismo, se le apercibirá
que de no cumplir con los requisitos fijados en los aludidos incisos b) y c), se hará
efectiva la garantía otorgada en favor del erario federal. Lo anterior, a fin de que el
quejoso pueda ser devuelto al Juez responsable en caso de no obtener el amparo
federal solicitado, y sin perjuicio de las que adicionalmente el juzgador estime
imponer, acorde a las circunstancias del caso concreto y en uso de las amplias
facultades que los señalados preceptos legales le conceden para decretar las
medidas de aseguramiento pertinentes para prevenir que el indiciado se sustraiga
de la acción de la justicia y evitar perjuicios a terceros y al interés social.
68.

No. Registro: 172,967


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXV, Marzo de 2007
Tesis: 1a./J. 5/2007
Página: 151

ORDEN DE COMPARECENCIA. ES UN ACTO QUE AFECTA LA LIBERTAD


PERSONAL, POR LO QUE PARA LA PROCEDENCIA DE LA SUSPENSIÓN
DEBE ESTARSE A LAS REGLAS ESTABLECIDAS EN LOS ARTÍCULOS 124
BIS Y 138 SEGUNDO PÁRRAFO DE LA LEY DE AMPARO.
La orden de comparecencia dictada por un Juez, se emite en todos aquellos
casos en que el delito no dé lugar a aprehensión, sino que, a pedimento del
Ministerio Público se librará dicha orden en contra del inculpado, a fin de que
rinda su declaración preparatoria, siempre que estén acreditados el cuerpo del
delito y su probable responsabilidad. En este sentido, esta Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, considera que la orden de
comparecencia, es un acto que afecta la libertad personal para efectos de la
suspensión solicitada en la demanda de amparo, ello a partir de los "efectos"
que provoca en el proceso penal, esto es, de sujetar al indiciado a la
jurisdicción del Juez penal que lleva el proceso correspondiente. En
consecuencia, para la procedencia de la suspensión del acto reclamado,
consistente en la orden de comparecencia, debe estarse a las reglas aplicables
que establecen los artículos 124 bis, y 138 de la Ley de Amparo,
correspondientes a cuando el acto reclamado afecte la libertad personal del
quejoso.
69.

No. Registro: 174,426


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXIV, Agosto de 2006
Tesis: 1a./J. 34/2006
Página: 135

LIBERTAD PROVISIONAL BAJO CAUCIÓN. EL JUEZ DE DISTRITO NO


PUEDE RESOLVER SOBRE ELLA EN EL INCIDENTE DE SUSPENSIÓN,
CUANDO EL JUEZ RESPONSABLE YA SE PRONUNCIÓ EN EL SENTIDO
DE NEGARLA, A PESAR DE QUE NO LA HAYA SOLICITADO EL
INCULPADO, SINO QUE DICHA NEGATIVA FUE A SOLICITUD DEL
MINISTERIO PÚBLICO.
De acuerdo al proceso legislativo que originó la reforma al artículo 20 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en el Diario
Oficial de la Federación el tres de julio de mil novecientos noventa y seis,
tomando en cuenta el momento en que pueden hacer la solicitud respectiva el
inculpado, o bien, el Ministerio Público, para la determinación del otorgamiento
o negativa de la libertad provisional bajo caución, se establece una regla
general y un caso de excepción: a) la regla, la constituye cuando el inculpado
solicita la libertad provisional bajo caución, la que deberá otorgársele, siempre
y cuando no se trate de delitos en que por su gravedad la ley prohíba
expresamente conceder ese derecho, a lo cual podrá oponerse el Ministerio
Público, mediante la solicitud correspondiente de que se niegue la misma; b) la
excepción a dicha regla, es cuando el Ministerio Público solicita que se niegue
la libertad de mérito, sin que exista previa solicitud del inculpado de que se le
otorgue. En ambos casos, la solicitud del Ministerio Público en el sentido de
que se niegue la libertad provisional bajo caución, debe reunir como requisitos
constitucionales: que no se trate de delito grave; que la solicitud sea hecha
ante el Juez; que el inculpado haya sido condenado anteriormente por algún
delito grave; o, cuando el Ministerio Público aporte elementos al Juez para
establecer que la libertad del inculpado representa, por su conducta precedente
o por las circunstancias y características del delito cometido, un riesgo para el
ofendido o para la sociedad. Ahora bien, de la interpretación literal, armónica y
teleológica del vigente artículo 20, apartado A, fracción I, constitucional y del
numeral 136, párrafo séptimo, de la Ley de Amparo, se colige que dentro del
incidente de suspensión el Juez de Distrito puede otorgar al quejoso la libertad
provisional bajo caución, pero para hacerlo debe constatar la actualización de
las siguientes premisas: 1. que el Juez o Tribunal responsable que conozca de
la causa penal respectiva no se haya pronunciado en el proceso sobre la
libertad provisional del inculpado, y 2. que la falta de pronunciamiento del
juzgador ordinario sobre dicho beneficio obedezca a que el inculpado no lo
haya solicitado. En este sentido, si falta cualquiera de estos dos requisitos, que
son a los que se refiere la jurisprudencia de esta Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, publicada con el número 56/2003 en la página
68 del Tomo XVIII, noviembre de 2003, del Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta, Novena Época, con el rubro: "LIBERTAD PROVISIONAL BAJO
CAUCIÓN. PARA QUE EL JUEZ DE DISTRITO PUEDA DECIDIR SOBRE
ELLA EN EL INCIDENTE DE SUSPENSIÓN, ES NECESARIO QUE EL
JUZGADOR RESPONSABLE NO SE HAYA PRONUNCIADO SOBRE ESE
BENEFICIO, PORQUE EL INCULPADO NO SE LO HUBIERE SOLICITADO.",
el Juez de Distrito al conocer del juicio de amparo, ya no puede pronunciarse
sobre la libertad provisional bajo caución en el incidente de suspensión
respectivo. Así, cuando a solicitud del Ministerio Público el juzgador del proceso
niegue el aludido beneficio y posteriormente el inculpado lo solicite al Juez de
Distrito al promover el juicio de amparo, señalando como acto reclamado, entre
otros, dicha negativa, resulta inconcuso que éste no puede decidir al respecto
en tanto que no se reúne el primero de los requisitos mencionados; además, no
sería válido ni conveniente que, a pesar de que el juzgador ordinario ya se
hubiera pronunciado sobre la libertad provisional, y haya determinado que el
inculpado no tiene derecho a obtenerla, de cualquier forma el Juez de Distrito
sin respetar esa resolución del órgano instructor decretase la libertad bajo
caución, en el incidente de suspensión, a favor del quejoso, en contravención a
lo establecido en el precepto constitucional de referencia, que dispone que en
caso de delitos no graves y a solicitud del Ministerio Público, el Juez podrá
negar la libertad provisional cuando se cumplan las condiciones ahí
establecidas.
70.

No. Registro: 178,866


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XXI, Marzo de 2005
Tesis: 1a./J. 120/2004
Página: 188

SUSPENSIÓN DEFINITIVA. NO QUEDA SIN MATERIA EL INCIDENTE POR


EL HECHO DE QUE EL QUEJOSO SE PRESENTE ANTE LA
RESPONSABLE A RENDIR SU DECLARACIÓN PREPARATORIA.
En términos de los párrafos primero del artículo 136 y segundo del artículo 138
de la Ley de Amparo si se reclama la orden de aprehensión y el quejoso
compareció ante el Juez de la causa a rendir su declaración preparatoria, ello
no significa que la suspensión contra dicho mandamiento quede sin materia, en
tanto que el primer párrafo de ese numeral prevé que la suspensión en esos
casos únicamente produce el efecto de que el quejoso quede a disposición de
la autoridad de amparo por lo que respecta a la libertad personal, y de la
autoridad responsable para la continuación del procedimiento penal, y el
segundo párrafo del numeral 138 de la Ley en cita, exige que el quejoso
comparezca ante el Juez de la causa o el Ministerio Público dentro del plazo de
tres días y que, en caso de no hacerlo, dejará de surtir efectos la suspensión
concedida, lo cual no puede considerarse que por cumplir el quejoso con la
obligación que le exige la ley, traiga como consecuencia, en su perjuicio, que
se deje sin materia el incidente, puesto que aquélla puede seguir surtiendo
efectos hasta en tanto se resuelva el juicio principal, ya que conforme a los
citados preceptos, la concesión de la suspensión sólo puede dejar de surtir sus
efectos en caso de no presentarse ante las citadas autoridades, lo que implica
que, de hacerlo, no procede hacer efectivo ese apercibimiento.
71.

No. Registro: 182,816


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Noviembre de 2003
Tesis: 1a./J. 56/2003
Página: 68

LIBERTAD PROVISIONAL BAJO CAUCIÓN. PARA QUE EL JUEZ DE


DISTRITO PUEDA DECIDIR SOBRE ELLA EN EL INCIDENTE DE
SUSPENSIÓN, ES NECESARIO QUE EL JUZGADOR RESPONSABLE NO
SE HAYA PRONUNCIADO SOBRE ESE BENEFICIO, PORQUE EL
INCULPADO NO SE LO HUBIERE SOLICITADO.
De la interpretación literal, sistemática y teleológica del artículo 136, párrafo
séptimo, de la Ley de Amparo, en relación con el artículo 20, apartado A,
fracción I, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se
deduce que el Juez de Distrito únicamente puede determinar si concede la
libertad caucional al quejoso, en el incidente de suspensión, cuando el Juez o
tribunal que conozca de la causa haya omitido resolver sobre ese beneficio y la
falta de ese pronunciamiento obedezca a que el presunto responsable no lo
hubiera solicitado. Estas condiciones son necesarias porque, podría suceder
que, al momento de decretar el Juez Federal esa prerrogativa a favor del
agraviado, aunque éste estuviera procesado por un delito no grave, en
respuesta a su solicitud el Juez o tribunal de la causa pudiera ya haberse
pronunciado, y determinado que el inculpado no tiene derecho a obtenerla. En
cambio, con la actualización de las mencionadas condiciones, se evita que la
decisión del Juez de Distrito se contraponga a la que sobre ese punto ya
hubiera decretado o esté por hacerlo el Juez que instruye el proceso. En
consecuencia, si el inculpado ya hizo una solicitud ante el juzgador responsable
para que sea puesto en libertad provisional bajo caución, en el incidente de
suspensión del amparo que haya promovido en contra del acto que importe un
ataque a su libertad personal ya no puede solicitar ante el Juez Federal ese
beneficio, sino que tiene que esperar a que aquél decida sobre dicha petición, y
una vez que le dé respuesta, si no está conforme, debe impugnarla por la vía
legal correspondiente.
72.

No. Registro: 182,754


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XVIII, Noviembre de 2003
Tesis: 1a./J. 53/2003
Página: 99

SUSPENSIÓN PROVISIONAL. EFECTOS CUANDO SE RECLAMA UNA


ORDEN DE REAPREHENSIÓN RESPECTO DE DELITO GRAVE.
Cuando el acto reclamado afecta la libertad del quejoso, quien se encuentra en
libertad provisional bajo caución, el artículo 136 de la Ley de Amparo, establece
que los efectos de la suspensión consisten en que éste quede a disposición de
la autoridad de amparo en cuanto a su libertad personal y a disposición del
juzgador del conocimiento del procedimiento penal para la continuación del
mismo, por ser éste de orden público y, por tanto, no suspendible; por ello,
cuando el acto controvertido mediante la acción constitucional es una orden de
reaprehensión que está vinculada con ilícitos que conforme a la ley no permiten
la libertad provisional bajo caución (por calificarlos de graves), la suspensión
únicamente produce el efecto de que el amparista, en su momento, sea puesto
a disposición del tribunal de amparo, en lo que corresponde a su libertad
personal en el lugar en que sea recluido y a disposición del Juez de la causa
para la continuación del proceso; en virtud de que tanto genéricamente, como
por analogía, es una figura que por sus efectos se encuentra contenida en el
artículo 136 de la Ley de Amparo.
73.

No. Registro: 188,346


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIV, Noviembre de 2001
Tesis: 1a./J. 94/2001
Página: 26

SUSPENSIÓN EN CONTRA DE UNA ORDEN DE APREHENSIÓN. DE


CONFORMIDAD CON LO DISPUESTO EN EL ARTÍCULO 138, SEGUNDO
PÁRRAFO, DE LA LEY DE AMPARO, EL JUEZ DE DISTRITO AL
CONCEDERLA GOZA DE LA MÁS AMPLIA FACULTAD PARA IMPONER AL
QUEJOSO LA OBLIGACIÓN DE COMPARECER ANTE EL JUEZ DE LA CAUSA
PARA RENDIR SU DECLARACIÓN PREPARATORIA, COMO REQUISITO DE
EFECTIVIDAD DE ESA MEDIDA.
Del criterio sustentado por esta Primera Sala en la tesis de jurisprudencia 1a./J.
16/97, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena
Época, Tomo V, mayo de 1997, página 226, así como de la exposición de motivos
de la iniciativa que adicionó un segundo párrafo al artículo 138 de la Ley de
Amparo, por decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el ocho de
febrero de mil novecientos noventa y nueve, y de los preceptos de dicha ley que
rigen la suspensión del acto reclamado, se desprende que el Juez de amparo
cuenta con las más amplias facultades para fijar las medidas de aseguramiento
que estime pertinentes cuando conceda la suspensión tratándose de una orden de
aprehensión emitida en contra del quejoso, entre ellas, la prevista en el citado
párrafo, consistente en su comparecencia ante el Juez de la causa, como requisito
para que surta efectos la suspensión concedida; medida que tiene como finalidad
que el quejoso sea devuelto a la autoridad responsable en caso de que le sea
negado el amparo, que no se sustraiga a la acción de la justicia, y que la
concesión de la suspensión no constituya un obstáculo para la continuación del
procedimiento penal, en virtud de que de conformidad con lo dispuesto por el
primer párrafo del propio artículo 138, dicho procedimiento debe continuar para
asegurar un equilibrio entre el interés particular del agraviado que solicita amparo
en contra de un acto que afecta su libertad personal y el interés de la sociedad en
general. De manera que aun cuando el segundo párrafo del citado precepto, no
establece expresamente que la comparecencia del quejoso ante el juzgado de la
causa tenga por objeto que rinda su declaración preparatoria, del análisis de los
elementos antes citados se advierte que esa es precisamente su finalidad, toda
vez que al ser dicha declaración parte de la instrucción, resulta necesaria para la
continuación del proceso seguido en contra del quejoso, quien no puede quedar
eximido de rendirla por gozar de la suspensión. Lo anterior, sin menoscabo del
beneficio que en favor del gobernado prevé la fracción II del artículo 20 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, consistente en que no
podrá ser obligado a declarar, prerrogativa que puede hacer valer en el momento
en que comparezca ante el Juez de la causa, al desahogo de dicha diligencia.
74.

No. Registro: 188,074


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIV, Diciembre de 2001
Tesis: 1a./J. 75/2001
Página: 141

SUSPENSIÓN DEFINITIVA. SU OTORGAMIENTO, TRATÁNDOSE DE


ACTOS RESTRICTIVOS DE LA LIBERTAD PERSONAL, NO DEPENDE DEL
INCUMPLIMIENTO DE LAS MEDIDAS DE ASEGURAMIENTO
DECRETADAS POR EL JUEZ DE DISTRITO EN LA PROVISIONAL.
De conformidad con lo dispuesto en los artículos 130 y 136 de la Ley de
Amparo, que establecen lo relativo a la suspensión del acto reclamado en sus
dos formas, provisional y definitiva, tratándose de aquellos restrictivos de la
libertad personal, se advierte que aun cuando tienen como finalidad paralizar el
acto reclamado para que no se ejecute por la autoridad responsable, exigen la
satisfacción de diversos requisitos para su otorgamiento, aunado a que de lo
previsto en el primero de dichos preceptos y en el diverso 131 de la propia ley,
se desprende que su dictado se realiza en dos estadios procesales diferentes
y, por lo mismo, las condiciones para ese fin, en una y otra, son
independientes. En razón de lo anterior, debe estimarse que el otorgamiento de
la suspensión definitiva del acto reclamado, no depende del incumplimiento del
quejoso respecto de las medidas de aseguramiento dictadas para la
provisional, pues, por un lado, si en esta última no se cumplen las medidas
señaladas, lo decretado en ella quedará sin efecto y podrá la responsable
ejecutar el acto, en tanto no se dicte la suspensión definitiva y, por el otro,
porque el Juez de Distrito para normar su criterio y resolver sobre ella cuenta
con el informe de las autoridades responsables y con las pruebas que
conforme a la ley pueden ofrecerse y desahogarse, elementos que no tenía al
resolver sobre la suspensión provisional, por lo que podrá, si lo estima
conveniente, decretar estas medidas, o bien, otras diferentes.
75.

No. Registro: 188,725


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIV, Septiembre de 2001
Tesis: 1a./J. 66/2001
Página: 434

SUSPENSIÓN PROVISIONAL. CUANDO SE RECLAMAN ÓRDENES DE


DETENCIÓN GIRADAS POR AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS Y EL
QUEJOSO AÚN NO HA SIDO PRIVADO DE SU LIBERTAD, EL JUZGADOR DE
AMPARO DEBE EXIGIR GARANTÍA PARA QUE SURTA EFECTOS AQUÉLLA.
Si se toma en consideración que las actuaciones del Ministerio Público y de la
Policía Judicial realizadas durante la etapa de averiguación previa, forman parte
del procedimiento penal y son fundamentalmente de investigación, aunque existen
dos supuestos (flagrancia y urgencia), autorizados por la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, en los cuales dichas autoridades pueden ordenar o
proceder a la detención de una persona, mientras que aquellas que practica la
autoridad judicial conforman el proceso penal, cuando se promueve juicio de
amparo en contra de una orden de detención girada por autoridades
administrativas dentro del procedimiento penal y el quejoso aún se encuentra en
libertad, el juzgador deberá conceder la suspensión provisional, cuyo efecto
consistirá en que no se le prive de dicha libertad hasta en tanto se le notifique a la
autoridad responsable la resolución sobre la suspensión definitiva, según lo
establece el artículo 130 de la Ley de Amparo, siendo indispensable, para que
surta efectos la provisional, el que el juzgador exija una garantía. Ello es así,
porque de no fijarse ésta se corre el riesgo de que el quejoso se sustraiga de la
acción de la justicia y se entorpezca el procedimiento penal, en franca violación a
los principios contenidos en los artículos 124, 124 bis, 130, 136, 138 y 139 de la
ley de la materia, así como en la exposición de motivos y en los dictámenes de las
Cámaras de Origen y Revisora relativos a la adición del artículo 124 bis al citado
ordenamiento legal, pues en ellos se ha establecido que la suspensión no puede
constituir un medio que permita la consumación o continuación de delitos o de sus
efectos y, por tanto, el Juez de Distrito puede tomar las medidas que estime
pertinentes para asegurar al quejoso aun cuando se trate de actos derivados de un
procedimiento penal, y el quejoso tiene el deber de comparecer ante el Ministerio
Público dentro de los tres días siguientes para que continúe surtiendo efectos la
suspensión; de tal suerte que cuando el artículo 124 bis de la mencionada ley
prevé que "Para la procedencia de la suspensión contra actos derivados de un
procedimiento penal que afecten la libertad personal, el Juez de amparo deberá
exigir al quejoso que exhiba garantía, sin perjuicio de las medidas de
aseguramiento que estime convenientes.", indudablemente establece para el
juzgador la obligación de fijar una garantía cuando los actos privativos de la
libertad provengan de autoridades administrativas y el presunto responsable aún
no haya sido privado de ella, pues con tal medida de aseguramiento se pretende
salvaguardar tanto la garantía constitucional de libertad personal como el deber de
perseguir los delitos, aspecto este último en el cual se encuentra interesada la
sociedad.
76.

No. Registro: 189,853


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIII, Abril de 2001
Tesis: P./J. 30/2001
Página: 218

SUSPENSIÓN. EN LOS CASOS DE ASEGURAMIENTO DE BIENES


INMUEBLES EN MATERIA PENAL PROCEDE CONCEDERLA SIEMPRE Y
CUANDO NO SE AFECTE EL INTERÉS SOCIAL NI EL ORDEN PÚBLICO,
CONFORME AL ARTÍCULO 124, FRACCIÓN II, DE LA LEY DE AMPARO Y
ALGUNA OTRA LEY.
Si bien es cierto que el aseguramiento de bienes es un acto consumado porque
éste se realiza en un solo momento, también lo es que sus efectos se
prolongan en el tiempo sin poderse precisar cuándo quedan definitivamente
ejecutados. Por tanto, al existir un derecho que necesita protección provisional
y urgente, por el daño producido por el aseguramiento, cuando éste se refiera a
bienes inmuebles, procede otorgar la suspensión, siempre que no se afecte el
interés social ni el orden público. En efecto, conforme a lo dispuesto por el
artículo 107, fracción X, de la Constitución Federal, para conceder la
suspensión del acto reclamado debe tomarse en cuenta, entre otros datos, la
naturaleza de la violación alegada; por ello, cuando la verosimilitud del derecho
y el peligro en la demora lo ameriten, el Juez de Distrito puede otorgar,
excepcionalmente, la medida suspensional sobre el estado de aseguramiento
de inmuebles, en virtud de que siendo la finalidad del mismo, entre otras,
impedir que desaparezca el objeto del delito, para evitar que se dificulte la
comprobación de aquél; proteger la eventual aplicación de la pena de
decomiso; garantizar el pago de un crédito reclamado con base en el
documento correspondiente e impedir que el demandado eluda el cumplimiento
de sus obligaciones, cuando tal aseguramiento se refiere a bienes inmuebles,
que por su naturaleza no son de fácil ocultación, no se lesiona el orden público,
debiéndose exigir fianza si existe tercero a quien puede perjudicar la
suspensión. Lo anterior no significa que tenga efectos restitutorios, propios de
la sentencia de amparo, ya que el acto sigue existiendo, pues el inmueble
continúa en su carácter de asegurado a disposición del Juez de la causa
mientras se resuelve el fondo del asunto. Por tanto, los efectos de la
suspensión serán, en su caso, levantar los sellos y otorgar al quejoso la
posesión sobre el inmueble asegurado, lo que se traduce en que podrá
disfrutar de él pero no disponer del mismo.
77.

No. Registro: 189,854


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
XIII, Abril de 2001
Tesis: 1a./J. 6/2001
Página: 428

SUSPENSIÓN DEFINITIVA. LAS MEDIDAS DE ASEGURAMIENTO


PREVISTAS EN EL PÁRRAFO CUARTO DEL ARTÍCULO 136 DE LA LEY DE
AMPARO, PUEDEN INCREMENTARSE AL OTORGARSE AQUÉLLA, SI EL
QUEJOSO INCUMPLE CON ALGUNA DE LAS DECRETADAS EN LA
PROVISIONAL, COMO LA DE PRESENTARSE ANTE EL JUEZ NATURAL A
RENDIR DECLARACIÓN PREPARATORIA.
En los casos en que el quejoso no cumple con alguna de las medidas de
aseguramiento decretadas en la suspensión provisional, como la de
comparecer ante el Juez de la causa para el efecto de rendir declaración
preparatoria, no es contrario a los preceptos que rigen el incidente relativo, el
que al otorgarse la suspensión definitiva se incrementen las medidas de
aseguramiento del peticionario de garantías para que pueda ser devuelto a la
autoridad responsable en el supuesto de que no se le conceda el amparo,
porque ante el desacato referido, existe la presunción fundada de que el
promovente pretende evadirse de la acción de la justicia. Lo anterior en razón
de que conforme a lo dispuesto en el cuarto párrafo del artículo 136 de la Ley
de Amparo, los Jueces de Distrito gozan de amplitud de criterio para fijar dichas
medidas a fin de cumplir el cometido legal de efectuar la devolución respectiva;
sin que esto implique la exigencia de requisitos mayores a los consignados por
el precepto 124 de la ley de la materia para la procedencia de la medida
cautelar, pues en realidad se trata sólo del ejercicio de facultades de parte del
juzgador para cumplir eficazmente el cometido indicado, así como evitar que el
quejoso, dada su contumacia, se sustraiga de la acción de la justicia y se
suspenda el procedimiento penal.
78.

No. Registro: 198,729


Jurisprudencia
Materia(s): Penal
Novena Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
V, Mayo de 1997
Tesis: 1a./J. 16/97
Página: 226

SUSPENSIÓN PROVISIONAL. MEDIDAS DE ASEGURAMIENTO QUE


PUEDE IMPONER EL JUEZ DE AMPARO TRATÁNDOSE DE ACTOS
RESTRICTIVOS DE LA LIBERTAD PERSONAL.
De los artículos 124, 136 y 138 de la Ley de Amparo se desprende, entre otros
aspectos, que la suspensión se decretará cuando no se siga perjuicio al interés
social ni se contravengan disposiciones de orden público; que el Juez de
amparo tiene las más amplias facultades para fijar las medidas de
aseguramiento que estime convenientes, a fin de que el quejoso no se
sustraiga a la acción de la justicia y que el otorgamiento de la medida cautelar
no constituya un impedimento para la continuación del procedimiento que haya
motivado el acto reclamado. Lo anterior lleva a considerar que al proveer
respecto de la suspensión de los efectos del acto reclamado, tratándose de la
restricción de la libertad personal, es menester que se guarde un prudente
equilibrio entre la salvaguarda de esa delicadísima garantía constitucional, los
objetivos propios de la persecución de los delitos y la continuación del
procedimiento penal, aspectos sobre los que se encuentra interesada la
sociedad. Para lograr dicho equilibrio, el artículo 136 de la Ley de Amparo
dispone que en los juicios constitucionales en los que se reclamen actos
restrictivos de la libertad, el Juez de Distrito dictará las medidas que estime
necesarias, tendientes al aseguramiento del quejoso, con el fin de que sea
devuelto a la autoridad responsable, en caso de que no se le concediera el
amparo que hubiere solicitado, de donde se desprende que los Jueces de
Distrito gozan de amplitud de criterio para fijar dichas medidas, tales como
exigir fianza; establecer la obligación de que el quejoso proporcione su
domicilio, a fin de que se le puedan hacer las citaciones respectivas; fijarle la
obligación de presentarse al juzgado los días que se determinen y hacerle
saber que está obligado a comparecer dentro de determinado plazo ante el
Juez de su causa, debiendo allegar los criterios que acreditan esa
comparecencia, o cualquier otra medida que considere conducente para el
aseguramiento del agraviado. Asimismo, debe tomarse en cuenta que atento lo
preceptuado por el artículo 138 de la Ley de Amparo, en los casos en que la
suspensión sea procedente, ésta se concederá en forma tal que no impida la
continuación del procedimiento en el asunto que haya motivado el acto
reclamado. Por lo anterior, se concluye que los aludidos requisitos que se
impongan al quejoso, al otorgar la suspensión provisional en el juicio de
amparo en el que se reclamen actos restrictivos de la libertad personal, son
congruentes con los preceptos que regulan la suspensión.

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