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EL TESTAMENTO OLOGRAFO EN EL PERU

EL TESTAMENTO OLOGRAFO:

Deberá ser escrito, fechado y firmado por el propio testador. Sólo podrá tener
efecto si es protocolizado, siempre que exista previa comprobación judicial en
el plazo de un año que será contado desde la muerte del testador.

En este caso, habrá una persona que conserve el testamento ológrafo. La


persona estará obligada a presentarlo ante el juez competente en el plazo de
treinta días de tener conocimiento de la muerte del testador.

Deberá presentarse ante el juez una copia certificada de la partida de


defunción del testador o de la declaración judicial de muerte presunta. Para
ello el juez citará a los presuntos herederos. El juez dispondrá lo necesario a
fin de comprobar la autenticidad de la letra y firma del testador.

El testamento ológrafo:

Es aquél que el testador escribe por sí mismo, el cual es válido, siempre y


cuando contenga los requisitos legales que seguidamente se comentarán.

En este tipo de testamento no interviene el Notario, aunque tiene como


inconvenientes las posibilidades de su falsificación, desconocimiento, extravío
o destrucción, así como las incorrecciones jurídicas en las que puede caer el
testador, a la hora de expresar su voluntad, algunas de carácter esencial y que
dificultarán mucho la partición hereditaria, pues el dicho testador ha hecho el
testamento sin un asesoramiento jurídico o legal. Se recomienda, como
mínimo, consultar con un abogado a la hora de otorgar este tipo de
testamento.

Tampoco debe de olvidarse que existe el plazo de cinco años para su


protocolización, contados desde la muerte del testador.

EN EL TESTAMENTO OLOGRAFO

Escribes tu voluntad, lo guardas en un cajón de la casa y al fallecer, el


heredero solo tiene 30 días posteriores a tu deceso para llevarlo al Juzgado de
Primera Instancia del último domicilio que tuviste en vida. El juez lo envía al
notario y este último, en un plazo de un año, debe convertir el testamento, un
documento privado, en público. Recién tus bienes pasarán a manos de tus
herederos.

DATOS
* La ley te obliga a repartir tu patrimonio por partes iguales entre tu pareja e
hijos (si te casaste). ¿Y si quieres dejarle algo a otra persona? En este caso,
solo tendrás un tercio de todos tus bienes disponible para beneficiar a una
persona o fundación. También puedes mejorar con este tercio la herencia de
uno de tus hijos.* Si no te has casado, el 50 % de tu herencia se dividirá entre
tus padres, y la otra mitad podrás dárselo a quien desees o mejorar aún más la
situación de tus progenitores.* Si hiciste el testamento y al momento de tu
muerte, tu pareja está embarazada, ese documento queda sin efecto porque
ese niño no está incluido. Se hará un nuevo procedimiento para que todos
reciban lo que les corresponde.

De acuerdo con la ley, puedes variar tu testamento cuantas veces lo creas


necesario, solo debes poner la fecha actual e indicar que dejas sin efecto el
anterior.

Qué dice la ley de testamento ológrafo en Perú


El testamento solamente puede ser elaborado por el propio testador, por escrito y
mano. Es decir, si se elabora por medio de una máquina de escribir u otro medio
mecánico, el testamento ológrafo será considerado nulo.

Según el art. 678 CC

Se llama ológrafo el testamento cuando el testador lo escribe por sí mismo en la


forma y con los requisitos que se determinan en el artículo 688.

APERTURA:

¿Qué pasos debemos seguir para abrir un testamento?

El documento no tiene que estar obligatoriamente firmado ante notario,


aunque es algo que evita problemas posteriores

«En los últimos años, con la crisis económica, ha aumentado en un 20 por


ciento el rechazo de herencias debido al pago del impuesto de sucesiones y la
plusvalía municipal», afirma Enrique Perianes Carrasco, letrado y miembro de
la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Abogados de Badajoz. Esa es una
de las apreciaciones que este abogado pacense hace cuando se le pregunta
por su experiencia ante casos relacionados con testamentos, la forma jurídica
por la que alguien expresa su deseo personal de cómo han de ser distribuidos
sus bienes y patrimonio después de su fallecimiento. Confiesa que «los
herederos suelen tener muchas dudas ante el proceso al que se enfrentan al
abrir el testamento para conocer su contenido».
Lo primero que se debe hacer es obtener el certificado de defunción de la
persona que ha realizado el testamento. Este trámite se puede llevar a cabo en
el Registro Civil.

Posteriormente, abonando unas tasas (en el 2015 se paga 3,70 euros), se


consigue un certificado de Actos de Última Voluntad que expide el Ministerio
de Justicia e indica la notaría en la que se realizó el testamento. «En este
punto, hay veces que surgen dudas. No sabemos si nuestro ser querido ha
hecho el testamento de la forma correcta. En muchas ocasiones nos
encontramos con escritos que no se han realizado ante notario. Sin embargo,
si cumplen una serie de requisitos, sí tienen validez», asevera Basilio Hermoso,
abogado cacereño especializado en Derecho Civil.

Para que valga el denominado testamento ológrafo, el realizado de puño y


letra, debe estar escrito, con bolígrafo o pluma, de modo íntegro por el
testador y firmado por él. Uno hecho a ordenador o a máquina de escribir
dejaría de ser efectivo. Tampoco son válidos otros soportes como el vídeo o el
DVD. Es imprescindible que figure el día, el mes y el año en que se otorga.

Tendrá efecto cuando lo convalide un juez. Por eso, es necesario


protocolizarlo. Para ello, se tiene que presentar el documento ante el juez de
primera instancia del último domicilio del testador o en el lugar donde éste
haya fallecido. El plazo para hacer el trámite es de cinco años desde el día en
el que se registró el deceso. Si pasa este tiempo, aunque después se encuentre
el testamento o alguien lo entregue, no será valido.

Qué dice la Ley si no hay testamento


La Ley establece que si no hay testamento el primer lugar para recibir una herencia
lo ocupan los descendientes. Cuando hay hijos, estos serán los herederos a partes
iguales, así como los nietos o bisnietos. No importa si son biológicos o adoptados, ni
si se han tenido dentro o fuera del matrimonio.

Si no hay descendientes, recibirán la herencia los padres. Cuando uno de ellos no


vive, el otro obtendrá todos los bienes. Si ambos han fallecido, pasarán a los abuelos
y en ausencia de estos, a los bisabuelos. Después está el cónyuge, que sin
testamento solo hereda si no hay descendientes y ascendientes.

En cuarto lugar se encuentran los hermanos, que se repartirán los bienes a partes
iguales. Si alguno de ellos hubiese fallecido, sus hijos -sobrinos del difunto- recibirán
la parte que les corresponda.
Por último, dentro de la línea familiar están los primos. Si no los hay, será el Estado
quien se quede con los bienes de la persona fallecida.

En el caso de que exista testamento ante notario, las personas que sean herederas
según la legislación o que tuvieran derecho a dicha herencia deberán solicitar este
documento al profesional con el que el testador lo llevó a cabo. Este trámite puede
realizarse en persona o por correo. «El coste de hacer testamento ante notario no es
caro. La complejidad no afectará al precio, pues el notario no cobra por
asesoramiento», añade Basilio.

Tras este paso, el fedatario informará a los herederos que solicitaron la apertura del
contenido del testamento acerca de los detalles. Teniendo en cuenta la herencia que
disponga, los herederos acordarán la firma del cuaderno particional, donde se acepta
y reparten los bienes.

) Apertura y protocolización del testamento cerrado

El escrito secreto que contiene la voluntad del causante es un documento


privado, al no haber intervenido en su redacción fedatario público, por lo que,
tras la apertura, se impone su protocolización.

Establece el artículo 714 CC que para la apertura y protocolización del


testamento cerrado se observará lo prevenido en la Ley de Enjuiciamiento Civil
(la de 1881—artículos 1958 y ss.— que disponen el examen de la cubierta, con
citación del no-81/13 Civil

tario y de los testigos, si los hubiere, la comprobación de la integridad de los


sellos, la apertura y lectura de testamento concluyendo con el auto ordenado
la protocolización cuando se hayan guardado las solemnidades prevenidas por
la Ley).

A diferencia de lo que ocurre con el testamento ológrafo, no se precisa la


adveración del testamento, ya que al haber sido cerrado y sellado a presencia
notarial y no aparecer quebrantada la cubierta es suficiente para tener por
cierta su autenticidad.
Apertura y comprobación:

d.1. Competencia notarial: Son competentes los notarios públicos para conocer
los procesos de apertura y comprobación de testamentos cerrados, mediante
petición escrita por el que tenga vínculo familiar con el causante; por quien sea
acreedor del testador o del presunto sucesor.

El medio probatorio que debe anexarse a la solicitud es el acta notarial de


otorgamiento extendida en el sobre o cubierta.

d.1. Competencia notarial: Son competentes los notarios públicos para conocer
los procesos de apertura y comprobación de testamentos cerrados, mediante
petición escrita por el que tenga vínculo familiar con el causante; por quien sea
acreedor del testador o del presunto sucesor.

El medio probatorio que debe anexarse a la solicitud es el acta notarial de


otorgamiento extendida en el sobre o cubierta.

d.2. Competencia judicial: Producida la muerte del testador, el juez a petición


de parte, ordenará al notario la presentación del testamento. Diligencia que se
llevará a efecto con citación de los presuntos herederos o legatarios.
Presentando el testamento por el notario, el Juez procederá a su comprobación
o autenticación previa apertura del sobre o cubierta.

Si el Juez observa que la cubierta está deteriorada de modo que haga presumir
el cambio del pliego testamentario, dispondrá que el testamento valga como
un testamento ológrafo si es que reúne los requisitos de ley, es decir si ha sido
escrito, fechado y firmado por el testador de su puño y letra.

e) Protocolización: Después de producida la apertura y comprobación del


testamento cerrado debe ser protocolizado por el notario, consistente en elevar
el expediente de comprobación a escritura pública; procediéndose luego a su
inscripción en el Registro de Testamentos de los registro públicos.

COMPROBACION:

PROCESO DE COMPROBACIÓN JUDICIAL DE TESTAMENTO OLÓGRAFO

a) Concepto:

Testamento ológrafo es el testamento que el testador otorga personalmente,


redactándolo de su puño y letra, pudiendo utilizar tinta o lápiz.
De acuerdo a la doctrina se afirma que el testamento ológrafo es la forma
testamentaria que ofrece menos garantías para los herederos por ser
privadísimo, por cuanto en dicho testamento no interviene ni el notario ni
testigos, además después de otorgarlo puede conservarlo el testador si así lo
desea o terceras personas, que puede ser cónyuge o cualquiera de sus
presuntos herederos, por lo que puede ser fácilmente ocultado o destruido.

b) Formalidades:

Las formalidades esenciales de este testamento son:

1) Debe ser escrito totalmente por la mano del testador.

2) Debe ser fechado, indicándose el lugar, el día, el mes y el año de su


otorgamiento.

3) Debe ser firmado por la mano del testador, colocando su firma y su


rúbrica.

c) Comprobación y protocolización:

El testamento ológrafo para que tenga validez y surta efectos jurídicos, debe
solicitarse en primer lugar la comprobación judicial a efecto que el Juez
competente proceda a autenticar el contenido y la suscripción del pliego
testamentario; y en segundo lugar después de producida la comprobación
debe ser protocolizado, consistente en elevar el expediente de comprobación
a escritura pública.

Asimismo, en el Art. 709 del Código Civil en que contiene la comprobación


judicial del testamento ológrafo se configura una disposición de carácter
eminentemente procesal, que viene a ser complementaria de la norma
establecida en el artículo 708 ( ésta si parte de quien lo tenga en su poder,
dentro del plazo de treinta días de haber tomado el conocimiento del
fallecimiento del testador El numeral 709 se ocupa entonces del trámite
posterior a la presentación del testamento ológrafo, es decir a la
comprobación (por vía judicial) de su autenticidad.

No obstante el referido carácter procesal del artículo 709, su inclusión en Civil


de 1984 obedeció a que en la época de la dación de dicho código se
encontraba vigente el antiguo código de Procedimientos Civiles de 1912, que
no contenía una norma alguna que regulara lo concerniente a la
comprobación de los testamentos ológrafos (Lanatta). Sin embargo, la opción
del legislador es desde el punto de vista técnico desacertado, como ha
ocurrido también en otros partes del Código sustantivo en las que se incluye
inadecuadamente normas procesales. Con la promulgación y entrada en
vigencia del Código Procesal Civil de 1992, la materia en cuestión ha quedado
regulada puntualmente (aunque no exenta de críticas), a tal punto que lo
normado por el artículo 709 se halla subsumido en forma íntegra en los
artículos 818, 819 y 821 del Código adjetivo. Por este motivo se sostiene que
el numeral 709 habría, pues, quedado implícitamente derogado (Lohmann).

La disposición del artículo 709 – que como hemos mencionado se repite en las
normas del Código Procesal Civil citadas- alude a la presentación del
testamento ológrafo por medio de una solicitud dirigida al juez que, en
concordancia con los artículos 749 inc. 8) y 817 y ss. Del Código adjetivo, se
canalizará en la vía de los procesos no contenciosos; por ello está claro que tal
solicitud ha de reunir todas las exigencias de carácter general (por ejemplo,
los requisitos de la demanda a que se contraen los artículos 424 y 425 del
cuerpo procesal), así como las particularmente aplicables a los procesos
carentes de contención.

Conforme a lo previsto en el artículo 708, quien debe presentar la solicitud


judicial es única y obviamente la persona que lo tiene en su poder, sea o no
heredero, aunque no sea en realidad único legitimado. Es decir que debe
entenderse correctamente lo que dispone el artículo 817 del Código Procesal
Civil cuando menciona que está legitimado para solicitar la comprobación –
en general- (no solo) quien tiene en su poder el testamento, sino también: 1)
las personas que por vínculo familiar con el causante se considera herederos
forzosos o legales, 2) las personas que se consideren instituidos herederos
voluntarios o legatarios, y 3) las personas que tengan la calidad de acreedores
del testador o del presunto sucesor.

Sobre este punto convine precisar que en el caso particular del testamento
ológrafo, tal legitimidad no es genérica como aparenta ser, sino que se halla
restringida únicamente a la persona que tiene en su poder el testamento
ológrafo. No hay posibilidad de que alguna de las personas mencionadas en
los numerales 1), 2) y 3) del párrafo anterior, aun estando legitimadas para
solicitar la comprobación, en efecto la soliciten si no tienen en su poder el
testamento ológrafo.

En otras palabras, el proceso no contencioso de comprobación de testamento


ológrafo no puede iniciarse si coetáneamente a la solicitud no se adjunta el
documento testamentario, lo que es confirmado por lo dispuesto en el inciso
3) del artículo 818 del código Procesal Civil, que exige en calidad de anexo a
la solicitud, la presentación del testamento ológrafo o el sobre cerrado que
presuntamente lo contenga. Consecuentemente, la legitimidad de todas las
personas antes mencionada para solicitar la comprobación, se refiere a los
casos de los testamentos cerrados, militares, marítimos y aéreos.

Por otra parte, los requisitos a que se contrae el artículo comentado no son
los únicos que se exigen para efectos de la comprobación judicial, sino que
además de la copia certificada de la partida de defunción del testador o, en su
caso, la declaración judicial de muerte presunta (art. 709), el solicitante debe
anexar la certificación registral de no figurar inscrito otro testamento, los
documentos que servirán para el cotejo o el ofrecimiento de tres a cinco
testigos que autenticarán la letra y firma del testador en caso que el cotejo y
luego la pericia no sean posibles, los documentos que en general se exigen
con la presentación de toda demanda o solicitud judicial y por supuesto el
testamento ológrafo o el que presuntamente lo contenga; debiéndose indicar
en la solicitud los nombres y domicilios de los herederos o legatarios.

La redacción del artículo 709 resulta desafortunada en cuanto la exigencia de


que en caso de estar el testamento ológrafo en sobre cerrado, se realice la
apertura con citación de los presuntos herederos; pues precisamente si dicho
testamento no está a la vista, es decir no es posible haberlo leído, no hay
forma de saber previamente quienes son los herederos, o que sea el caso que
el testamento aún oculto no instituya herederos, sino solo legatarios. Esta
deficiencia acusada por Lohmann ha sido superada por lo dispuesto en el
artículo 819 del Código Procesal al disponer que en este supuesto se procede
a la apertura en presencia únicamente del solicitante.

La prueba de la autenticidad de la letra y firma contenidas en el testamento


ológrafo se lleva a través del cotejo, en primer lugar; y si este no es posible, se
hará mediante pericia. Sólo en último lugar será procedente l declaración de
los testigos.

Finalmente, de acuerdo a lo señalado en el artículo 823 del Código Procesal


Civil, si el juez considera autentico el testamento ológrafo por haberse
demostrado que la firma y letra corresponde al testador dispondrá la
protocolización notarial del expediente, debiendo quedar establecido que la
resolución del juez no prejuzga la validez formal del testamento ni del
contenido de las disposiciones testamentarias.[13]
PROTOCOLIZACION DEL TESTAMENTO OLOGRAFO

El escrito redactado tiene el valor de declaración exclusivamente privada de


voluntad; para que sea pública y produzca todos los efectos que la ley
atribuye a la manifestación testamentaria, hay que cumplir como requisitos su
presentación, adveración y protocolización propiamente dicha:

A) Presentación

El testamento ológrafo deberá protocolizarse presentándolo con este objeto


ante cualquier notario del último domicilio del testador, o del lugar en que
éste hubiese fallecido, dentro del plazo de cinco años, contados desde el día
del fallecimiento. Sin este requisito no será válido. Se entiende que el plazo de
años se trata de un plazo de caducidad.

Esta forma de protocolización ha cambiado tras la Ley de Jurisdicción


voluntaria del año 2015. Ya no puede presentarse ante el Juez.

¿Quién puede presentarlo?:

• La persona en cuyo poder se halle depositado dicho testamento deberá


presentarlo ante notario, una vez tenga noticias de la muerte del testador y,
no verificándolo dentro de los diez días siguientes desde dicha muerte, podría
ser responsable de los daños y perjuicios que se causen por la dilación.

• También podrá presentarlo cualquiera que tenga interés en el testamento


como heredero, legatario, albacea o en cualquier otro concepto.

B) Adveración del testamento (comprobación de su veracidad).

Una vez que se ha presentado el testamento ológrafo ante el notario y


acreditado el fallecimiento del testador, el Notario lo abrirá si estuviere en
pliego cerrado y requerirá a todos los que tuvieran interés en la herencia para
que comparezcan ante él, de acuerdo con lo manifestado por el
compareciente y, en todo caso si le fueren conocidos, al cónyuge
sobreviviente, a los descendientes y a los ascendientes del testador y, en
defecto de estos, a los parientes colaterales hasta el cuarto grado para que
promuevan el expediente ante Notario competente, si les interesase.

Si se ignorase la identidad o domicilio de estas personas, la notificación se


hará –y a cuantos genéricamente pudieran estar interesados- en los tablones
de anuncios de los Ayuntamientos donde se encuentran todos los puntos de
conexión que determinan la competencia notarial. La exposición pública será
de un mes, con diligenciado acreditativo del Secretario del Ayuntamiento.

También habrá que comunicarlo al Ministerio Fiscal cuando existiere algún


menor o persona con capacidad modificada judicialmente para que se
proceda al nombramiento de defensor judicial cuando estas personas
carezcan de representación legal.

Estas notificaciones no excluyen otros medios adicionales que el Notario


pueda acordar.

La comparecencia se celebrará dentro del plazo de treinta días desde la


solicitud. Los citados podrán presenciar la práctica de dichas diligencias y
hacer en el acto, de palabra, las observaciones oportunas sobre la
autenticidad del testamento. El notario formulará las preguntas pertinentes y
exhibirá el testamento a los testigos propuestos –y a los que él haya acordado
designar- así como a los interesados que, citados, hayan concurrido a la
práctica de esta diligencia.

Si los testigos citados –mínimo de tres- fueren declarados idóneos y no


albergaren duda sobre le identidad del testamento y de su autor, se tendrá
por concluida la prueba testifical. En defecto del número de tres, se estará a
los que el notario considere.

Los interesados tienen derecho a ser oídos en la práctica de esta prueba, cuyas
manifestaciones serán recogidas en la diligencia y si se adhieren al juicio de
los testigos esa adhesión tiene un indudable valor, fundamentalmente si son
legitimarios.

Si no existieran testigos idóneos o si dudasen los examinados, el Notario


podrá acordar, si lo estima conveniente, que se practique una prueba pericial
caligráfica.

C) Protocolización

Si el notario estima justificada la identidad del testamento, acordará que se


protocolice, levantando un acta de notoriedad. En caso contrario, puede
denegar la protocolización.
La declaración de notoriedad y práctica de protocolización deberá formularse
en el término de cinco días hábiles computados desde la práctica de la última
diligencia.

Cualquiera que sea el juicio notarial queda abierta a los interesados la vía
judicial para posibles impugnaciones.

Se tomará razón de la protocolización en el Registro de Actos de Ultima


Voluntad.

Contra la inadmisión del expediente o declaración fallida de protocolizar


queda abierta la vía judicial.

Estos mismos requisitos rigen para las denominadas “memorias


testamentarias” y para los supuestos de testamento cerrado nulo convertido
en ológrafo.

→ 3. Caducidad del testamento ológrafo

Caduca en un plazo de cinco años contados desde el día del fallecimiento


para realizar las operaciones de protocolización y adveración. Una vez
transcurrido este plazo sin tales requisitos, no será válido el testamento.

Según el art. 689 del CC:

«El testamento ológrafo deberá protocolizarse, presentándolo, en los cinco años


siguientes al fallecimiento del testador, ante Notario. Este extenderá el acta de
protocolización de conformidad con la legislación notarial.

Y conforme al art. 690 CC:


La persona que tenga en su poder un testamento...

¿Qué es un testamento ológrafo?


¿qué es un testamento ológrafo? ¿En qué consiste? ¿Cómo se puede
efectuar para que sea válido en Derecho?

Antes de empezar a comentar sobre esta cuestión, permitidme una recomendación: otorgad
siempre testamento, preferentemente, testamento abierto ante Notario.

Son muchas las razones que así lo aconsejan:

 En primer lugar, evitarás un gran número de papeleo y gastos a tus herederos,


tanto el Acta de Notoriedad de Declaración de Herederos ab intestato (que,
necesariamente, hay que realizar cuando alguien fallece sin testamento), como toda
la tramitación que conlleva la adveración y protocolización del testamento ológrafo
para que tenga eficacia jurídica, tienen un coste muy superior, en tiempo y dinero, al
del testamento abierto autorizado ante Notario.
 En segundo lugar, acudir a un abogado especializado en la materia y a un Notario
para que te asesoren sobre cómo ordenar, legalmente, tu testamento, evitará que tu
última voluntad pueda no verse cumplida en los términos que quieres, por no
haberla establecido de la forma jurídicamente adecuada.

Requisitos para otorgar testamento ológrafo


Sentado lo anterior, para que el testamento ológrafo que tenga validez deberá estar
escrito, íntegramente, del puño y letra del testador y firmado por él.

Necesariamente, se tendrá que hacer constar en el mismo, el año, mes y día en que se
otorgue.

Si contuviese palabras tachadas, enmendadas o entre renglones, las salvará el testador bajo
su firma.

Estos son los requisitos que debe contener el referido testamento ológrafo para que sea
considerado como tal, conforme al art. 688 del Código Civil.

Comprobación de autenticidad del testamento ológrafo


En principio parece muy sencillo, e incluso cómodo, ya que lo puedes realizar en la
intimidad de tu casa, pero las dificultades pueden venir después para tu herederos,
pues para que ese testamento sea válido y eficaz en derecho ha de comprobarse que,
efectivamente, fue realizado del puño y letra del testador (adverado) y posteriormente,
protocolizado ante Notario (es decir, elevado a público, incorporado a un protocolo
notarial), lo que conlleva la consecuente tramitación ante el indicado fedatario público, en
unos plazos y con unos requisitos determinados.

Antes de la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria, en julio de 2015, que


modificó en gran parte los artículos del Código Civil que regulan este tipo de testamento,
todo el procedimiento para comprobación de la autenticidad del testamento se realizaba
ante el Juzgado de Primera Instancia correspondiente al domicilio habitual del testador.
Y cuando a través de dicho proceso quedaba patente la autenticidad del testamento, se
remitía el mismo al Notario para su protocolización.

Adveración y protocolización del testamento ológrafo


Ahora esto no es así, pues será el Notario quién tramite todo el proceso de adveración y
protocolización del testamento ológrafo, conforme a la legislación notarial, tal y como
establecen los artículos del Código Civil modificados.
Y todo ello ha hacerse en unos plazos determinados. En primer lugar, el testamento deberá
presentarse ante el Notario, en los cinco años siguientes al fallecimiento del
testador. (artículo 689 del Código Civil).

No se admitirán las solicitudes que se presenten después de transcurridos cinco años desde
el fallecimiento del testador.

 Plazos para presentar testamento ológrafo


 La firma del testamento ológrafo, un caso práctico
 Conclusiones: Mejor hacer testamento notarial a testamento ológrafo

Plazos para presentar testamento ológrafo

Pero también existe otro plazo relevante; la persona que tenga en su poder el testamento
ológrafo deberá presentarlo ante Notario competente en los diez días siguientes a aquel en
que tenga conocimiento del fallecimiento del testador.

El incumplimiento de este deber le hará responsable de los daños y perjuicios que haya
causado.

También podrá presentarlo cualquiera que tenga interés en el testamento como heredero,
legatario, albacea o en cualquier otro concepto. (artículo 690 del Código Civil).

Estas personas, serán, además, quiénes tengan la legitimación para instar el acta de
protocolización.

El Notario competente para actuar será el del lugar en que hubiera tenido el testador su
última residencia habitual, o donde tuviere la mayor parte de su patrimonio, siempre que
estuvieran en España, a elección del solicitante. También, se podrá elegir a un Notario de
un distrito colindante a los anteriores. En defecto de todos ellos, será competente el Notario
del lugar del domicilio del requirente.

Presentado el testamento ológrafo y acreditado el fallecimiento del testador, se procederá a


su adveración conforme a la legislación notarial. Para ello serán examinados por el
Notario, al menos tres testigos, que conocieran la letra y firma del testador y declarasen
que no abrigan duda racional de que fue manuscrito y firmado por él.

La prueba pericial caligráfica en la comprobación del


testamento ológrafo
A falta de testigos idóneos o si dudan los examinados, el Notario podrá acordar, si lo estima
conveniente, que se practique una prueba pericial caligráfica.

El Notario, si considera acreditada la autenticidad del testamento, autorizará el acta de


protocolización, en la que hará constar las actuaciones realizadas y, en su caso, las
observaciones manifestadas.
Si el testamento no fuera adverado, por no acreditarse suficientemente la identidad del
otorgante, se procederá al archivo del expediente sin protocolizar aquel.

Autorizada o no la protocolización del testamento ológrafo, los interesados no conformes


podrán ejercer sus derechos en el juicio que corresponda.

La firma del testamento ológrafo, un caso práctico

Si un testamento ológrafo no contiene la firma del otorgante pero sí su nombre y


apellidos, ¿puede ser válido? Recientemente unos demandantes soltaron la protocolizaron
de un testamento que se celebró de esa manera. Un Juzgado de Primera Instancia de
Castellón lo denegó porque estimó que carecía del elemento fundamental: la firma de, en
este caso, la testadora.

Los demandantes entendían que como la testadora había hecho constar en el cuerpo del
testamento ológrafo su nombre completo y apellidos, de su puño y letra, eso equivalía
estampar su firma.

Tenía su lógica. Pero esa lógica se estrelló con nuestra legislación civil que considera
preceptiva la condición de la firma para entender completo y válido el testamento
ológrafo.

La Audiencia Provincial de Castellón, que tuvo que fallar en el pertinente recurso de


apelación, coincidió con el Juzgado de Primera Instancia en sus argumentaciones. Recordó
a los demandantes que el testamento así otorgado carece de validez porque, como dicen
los artículo 688 y 691 del Código Civil, la condición esencial que se exige en el testamento
ológrafo es comprobar la identidad del testador por medio de tres testigos que
conozcan su letra y su firma.

Por ello, al adolecer el citado testamento de la firma preceptiva el documento no es válido.

Conclusiones: Mejor hacer testamento notarial a testamento ológrafo

Ésta es de forma muy resumida, la tramitación posterior que conlleva la realización de un


testamento ológrafo, convendréis conmigo en lo manifestado en los primeros párrafos de
este artículo, es preferible otorgar testamento abierto ante Notario.
I. EL TESTAMENTO OLÓGRAFO: REQUISITOS Y CADUCIDAD

1. Concepto Recordemos que, según el artículo 678 CC, «se llama ológrafo al testamento cuando el
testador lo escribe por sí mismo en la forma y con los requisitos que se determinan en el artículo
688». Del examen de los preceptos citados cabe definir esta clase de testamento Como aquél que
escribe íntegramente de su propia mano y firma el testador mayor de edad con expresión del año,
mes y día en que se otorga. Frente al carácter excepcional con que se configuró el testamento
ológrafo en los ordenamientos precedentes (Derecho Romano, Fuero Juzgo…), el CC, de
conformidad con el Code de 1.804, lo recogió como una de las formas ordinarias de testar. Las
características esenciales de esta forma de testar son la falta de intervención de personas ajenas al
testador y la autografía total (etimológicamente: o los, entero, y graphos, escrito). Las ventajas e
inconvenientes de esta forma testamentaria las resumía LACRUZ. Sus ventajas se centran en: – Ser
rigurosamente secreto. – Su practicidad, pues se puede otorgar sin ayuda de nadie, y – No entraña
gasto alguno en el momento de su otorgamiento (cuando supone algún gasto el testador ya no vive).
Los inconvenientes proceden de su falta de formalidades: – Las mayores posibilidades de presión
sobre el testador, de falsificación y de pérdida. – La mayor posibilidad de que el testador consigne
de forma errónea su voluntad y que algunas disposiciones puedan incurrir en causas de nulidad.

2. Requisitos

A) Capacidad El artículo 688 CC impone que «el testamento ológrafo solo podrá otorgarse por
personas mayores de edad». El testamento ológrafo: requisitos y caducidad 81/2 La excepción a la
regla general de capacidad de testar a los 14 años se justifica por la ausencia de control en el
momento del otorgamiento, la falta de definición de los rasgos grafológicos en las personas de corta
edad y en que éstas son generalmente más fáciles de influir que las mayores. La mayoría de la
doctrina se decanta por que los menores emancipados no pueden otorgar testamento ológrafo. Al
ser preceptiva la autografía total, no podrán otorgar esta clase de testamento los que no saben ni
pueden escribir de su puño y letra. En cuanto a los ciegos, si supieren escribir con caracteres
caligráficos (no por el método Braille), no existirá impedimento en que puedan testar de esta forma.
El artículo 688.4 establece que «los extranjeros podrán otorgar testamento ológrafo en su propio
idioma». De esta previsión expresa cabría deducir que los españoles no pueden otorgar testamento
ológrafo en lengua extranjera. Sin embargo, ello resultaría ilógico y la DGRN se ha decantado por la
admisión Del otorgamiento en lengua extranjera (RRDGRN. de 30/3/1931 y 11/5/1932).

B) Requisitos formales

a) Autografía El artículo 688.2 CC exige que el testamento esté escrito todo él de su puño y letra
por el testador. La función de la autografía es permitir la identificación Del autor del testamento.
Por ello no es válido el redactado con medios mecánicos, el escrito al dictado por persona distinta
del testador o el formalizado en caracteres distintos de la escritura habitual del testador (letra de
imprenta cuando ésta no es la utilizada habitualmente, aunque algunos autores, como DÍEZ PICAZO,
sostienen que ello sólo será una cuestión de prueba sobre su autenticidad).

b) Firma El testamento ha de estar firmado por el testador. La función de la firma es dotar de mayor
fuerza y seriedad al escrito. La firma ha de ser igualmente autógrafa no valiendo como tal los signos
o la huella digital (STS de 10 de noviembre de 1973). La firma debe ser la habitual y se ha considerado
suficiente firmar únicamente con el nombre propio (STS de 8 de junio de 1918).

c) Fecha Exige el artículo 688.2 «la expresión del año, mes y día en que se otorga». Requisito
esencial tanto para determinar la capacidad del testador (artículo 666 CC y STS de 10 de febrero de
1994) como para fijar cuál es el último a efectos de revocación de testamentos anteriores (artículo
739 CC). Se puede expresar con letras, con números o por referencia al santoral o a efemérides. No
se exige la consignación de la hora (STS de 5 de diciembre de 1950). El año se hará constar
necesariamente. 81/3 Civil

d) Enmiendas, tachaduras e interlineados Impone el artículo 688.3 que las palabras tachadas,
enmendadas o entre renglones sean salvadas por el testador bajo su firma. La jurisprudencia
considera que si las palabras no salvadas afectan a elementos principales del testamento y hacen
dudoso el contenido de la disposición procederá declarar la nulidad del testamento, mientras que
si no afectan a elementos esenciales sólo producirá la nulidad de las palabras afectadas (SSTS de 4
de noviembre de 1961 y 6 de febrero de 1969).

e) Materia o instrumento sobre el que se ha de escribir Hasta la Ley de 21 de julio de 1904 el


testamento ológrafo había de redactarse en papel sellado correspondiente al año de su
otorgamiento. El CC no contiene exigencia alguna sobre este extremo y lo habitual será que se
extienda en cualquier clase de papel y a ello se refiere el artículo 691 CC cuando dispone que el juez
«rubricará con el actuario todas las hojas» aunque puedan utilizarse otras materias. Mientras la
doctrina más restrictiva entiende que se ha de extender en materia susceptible de incorporarse al
protocolo notarial (STS de 5 de enero de 1924 y SANTOS BRIZ: superficie portátil y susceptible de
ser encerrada en un sobre o recipiente), la más amplia considera que basta con que se cumplan los
requisitos legalmente establecidos aunque la materia sea poco habitual (LACRUZ). Se ha
considerado, con alguna excepción discutible, que es admisible el testamento epistolar siempre que
conste la voluntad de testar del autor. En este sentido, son todo un clásico a la hora de abordar este
tema las palabras de la esposa causante recogidas en la sentencia de 8 de junio de 1918: «Peñafiel,
24 de octubre de 1915. Pacicos de mi vida: En esta mi primera carta de novios va mi testamento,
todo para ti, todo para que me quieras siempre y no dudes del cariño de tu Matilde».

f) Idioma El artículo 688 in fine dispone que «los extranjeros podrán otorgar testamento en su propio
idioma». Ello no implica que el español deba utilizar necesariamente su propio idioma y se admite
que pueda otorgarlo en idioma extranjero (RRDGRN de 22 de noviembre de 1916 y 11 de mayo de
1932). 3. Adveración y protocolización El testamento ológrafo, como todos los testamentos no
notariales por exigencia del artículo 704 CC, ha de ser protocolizado para ser elevado a escritura
pública y producir sus efectos. Hasta entonces es un simple documento privado.

A) Presentación Tras otorgar el testamento éste puede quedar en manos del testador o de un
tercero. Una vez fallecido el testador, el artículo 690 del CC obliga a la persona en cuyo poder se
halle depositado a presentarlo en el Juzgado luego que tenga noticias de su muerte en el plazo de
diez días respondiendo por los daños y perjuicios que se causen por la dilación. También podrá
presentarlo cualquiera que tenga interés en el testamento como heredero, legatario, albacea o en
cualquier otro concepto. (Esta El testamento ológrafo: requisitos y caducidad 81/4 segunda
posibilidad faculta para pedir la presentación en el caso de tener conocimiento del otorgamiento y
de la persona que lo tiene en su poder, según MANRESA). El Juzgado ante el que se habrá de
presentar es el de Primera Instancia del domicilio del testador o el del lugar en que éste hubiera
fallecido, ex artículo 689 CC.

B) Adveración Tiene por objeto determinar la autoría del testamento y se regula en el artículo 691
del CC que establece: «Presentado el testamento ológrafo, y acreditado el fallecimiento del
testador, el Juez lo abrirá si estuviere en pliego cerrado, rubricará con el actuario todas las hojas y
comprobará la identidad por medio de tres testigos que conozcan la letra y firma del testador, y
declaren que no albergan duda racional de hallarse el testamento escrito y firmado de mano propia
mano del testador. A falta de testigos idóneos, o si dudan los examinados, y siempre que el Juez lo
estime conveniente, podrá emplearse con dicho objeto el cotejo pericial de letras». (El cotejo de
letras habrá de hacerse sobre documentos originales, STS de 3 de diciembre de 1985). Para la
práctica de estas diligencias, exige el artículo 692, que serán citados con la brevedad posible el
cónyuge sobreviviente, si lo hubiere, los descendientes y los ascendientes del testador, y, en defecto
de unos y otros, los hermanos. Si estas personas no residieran dentro del partido, o se ignorare su
existencia, o siendo menores o incapacitados, carecieren de representación legítima, se hará la
citación al Ministerio Fiscal. Los citados podrán presenciar la práctica de dichas diligencias y hacer
en el acto, de palabra, las observaciones oportunas sobre la autenticidad del testamento.

C) Protocolización A la vista del resultado de las precedentes diligencias de adveración, dispone el


artículo 693 CC: «Si el Juez estima justificada la identidad del testamento, acordará que se
protocolice, con las diligencias practicadas, en los registros del notario correspondiente (elegido por
común acuerdo de los interesados o, en su defecto, por el Juez ex artículo 127 del RN), por el cual
se darán a los interesados las copias o testimonios que procedan. En otro caso, denegará la
protocolización. Cualquiera que sea la resolución del Juez, se llevará a efecto, no obstante oposición,
quedando a salvo el derecho de los interesados para ejercitarlo en el juicio que corresponda».

4. Caducidad Conforme al artículo 689 del CC, el plazo de presentación del testamento ológrafo al
Juez para su adveración y protocolización es de cinco años contados desde el día del fallecimiento
del testador. Sin este requisito no será válido. Este plazo, cuya motivación es evitar la inseguridad
que generaría la tardanza en la aparición del testamento, es de caducidad inexorable y corre
prescindiendo de los motivos que hayan impedido la presentación (no haber tenido conocimiento
de la muerte del testador, ignorar la posesión del mismo testamento o cualquier otra, 81/5 Civil
SSTS de 29 de septiembre de 1956 y 27 de abril de 1940 así como la RDGRN de 29 de enero de 1986).
No obstante, queda a salvo el derecho de los interesados para hacer valer la autenticidad del
testamento en el juicio declarativo correspondiente (artículo 693 CC y STS de 19 de enero de 1973).

5. El testamento ológrafo del español en el extranjero Según el artículo 732 pfo.3º CC,

los españoles podrán hacer testamento ológrafo, con arreglo al artículo 688, aun en los países cuyas
leyes no admitan dicho testamento. El agente diplomático o consular en cuyo poder hubiese
depositado su testamento ológrafo (o cerrado) un español, lo remitirá al Ministerio de Estado (hoy
de Asuntos Exteriores) cuando fallezca el testador, con el certificado de defunción. Este Ministerio
hará publicar en la Gaceta de Madrid (BOE) la noticia del fallecimiento, para que los interesados en
la herencia puedan recoger el testamento y gestionar su protocolización en la forma prevenida
(artículo 736 CC).

) Apertura y protocolización El escrito secreto que contiene la voluntad del causante es un


documento privado, al no haber intervenido en su redacción fedatario público, por lo que, tras la
apertura, se impone su protocolización. Establece el artículo 714 CC que para la apertura y
protocolización del testamento cerrado se observará lo prevenido en la Ley de Enjuiciamiento Civil
(la de 1881 —artículos 1958 y ss.— que disponen el examen de la cubierta, con citación del no-
81/13 Civil tario y de los testigos, si los hubiere, la comprobación de la integridad de los sellos, la
apertura y lectura de testamento concluyendo con el auto ordenado la protocolización cuando se
hayan guardado las solemnidades prevenidas por la Ley). A diferencia de lo que ocurre con el
testamento ológrafo, no se precisa la adveración del testamento, ya que al haber sido cerrado y
sellado a presencia notarial y no aparecer quebrantada la cubierta es suficiente para tener por cierta
su autenticidad. f) Nulidad del testamento cerrado y su conversión en testamento ológrafo A tenor
del artículo 715 CC, es nulo el testamento cerrado en cuyo otorgamiento no se hayan observado las
formalidades establecidas en esta Sección; y el notario que lo autorizase será responsable de los
daños y perjuicios que sobrevengan, si se probare que la falta procedió de su malicia o de negligencia
o ignorancia inexcusables. Esta norma es una concreción de la regla general establecida por el
artículo 687 CC sobre la nulidad de los testamentos en cuyo otorgamiento no se hayan observado
las formalidades legales. El mismo precepto concluye que será válido, sin embargo, como
testamento ológrafo, si todo él estuviere escrito y firmado por el testador y tuviere las demás
condiciones propias de este testamento. Recoge el principio de conservación del negocio, que
pretende salvar la voluntad del causante y la consecución de los efectos perseguidos. La doctrina
sostiene que más que una conversión de negocio nulo, se trata de una recalificación del tipo de
testamento adoptado, un cambio de forma testamentaria. Como testamento ológrafo, queda
sometido a los requisitos de éste (capacidad, autografía, adveración, etc.) y caducará transcurridos
cinco años desde el fallecimiento del otorgante si no se presenta ante el Juez de Primera de Instancia
del mismo domicilio del testador para su protocolización, ex artículo 689.

1. Concepto Recordemos que, según el artículo 678 CC, «se llama ológrafo al testamento cuando
el testador lo escribe por sí mismo en la forma y con los requisitos que se determinan en el
artículo 688». Del examen de los preceptos citados cabe definir esta clase de testamento Como
aquél que escribe íntegramente de su propia mano y firma el testador mayor de edad con
expresión del año, mes y día en que se otorga. Frente al carácter excepcional con que se
configuró el testamento ológrafo en los ordenamientos precedentes (Derecho Romano, Fuero
Juzgo…), el CC, de conformidad con el Code de 1.804, lo recogió como una de las formas
ordinarias de testar. Las características esenciales de esta forma de testar son la falta de
intervención de personas ajenas al testador y la autografía total (etimológicamente: o los,
entero, y graphos, escrito). Las ventajas e inconvenientes de esta forma testamentaria las
resumía LACRUZ. Sus ventajas se centran en: – Ser rigurosamente secreto. – Su practicidad, pues
se puede otorgar sin ayuda de nadie, y – No entraña gasto alguno en el momento de su
otorgamiento (cuando supone algún gasto el testador ya no vive). Los inconvenientes proceden
de su falta de formalidades: – Las mayores posibilidades de presión sobre el testador, de
falsificación y de pérdida. – La mayor posibilidad de que el testador consigne de forma errónea
su voluntad y que algunas disposiciones puedan incurrir en causas de nulidad.

2. Requisitos

A) Capacidad El artículo 688 CC impone que «el testamento ológrafo solo podrá otorgarse por
personas mayores de edad». El testamento ológrafo: requisitos y caducidad 81/2 La excepción a la
regla general de capacidad de testar a los 14 años se justifica por la ausencia de control en el
momento del otorgamiento, la falta de definición de los rasgos grafológicos en las personas de
corta edad y en que éstas son generalmente más fáciles de influir que las mayores. La mayoría de
la doctrina se decanta por que los menores emancipados no pueden otorgar testamento ológrafo.
Al ser preceptiva la autografía total, no podrán otorgar esta clase de testamento los que no saben
ni pueden escribir de su puño y letra. En cuanto a los ciegos, si supieren escribir con caracteres
caligráficos (no por el método Braille), no existirá impedimento en que puedan testar de esta
forma. El artículo 688.4 establece que «los extranjeros podrán otorgar testamento ológrafo en su
propio idioma». De esta previsión expresa cabría deducir que los españoles no pueden otorgar
testamento ológrafo en lengua extranjera. Sin embargo, ello resultaría ilógico y la DGRN se ha
decantado por la admisión Del otorgamiento en lengua extranjera (RRDGRN. de 30/3/1931 y
11/5/1932).

B) Requisitos formales
a) Autografía El artículo 688.2 CC exige que el testamento esté escrito todo él de su puño y letra
por el testador. La función de la autografía es permitir la identificación Del autor del testamento.
Por ello no es válido el redactado con medios mecánicos, el escrito al dictado por persona distinta
del testador o el formalizado en caracteres distintos de la escritura habitual del testador (letra de
imprenta cuando ésta no es la utilizada habitualmente, aunque algunos autores, como DÍEZ
PICAZO, sostienen que ello sólo será una cuestión de prueba sobre su autenticidad).

b) Firma El testamento ha de estar firmado por el testador. La función de la firma es dotar de


mayor fuerza y seriedad al escrito. La firma ha de ser igualmente autógrafa no valiendo como tal
los signos o la huella digital (STS de 10 de noviembre de 1973). La firma debe ser la habitual y se ha
considerado suficiente firmar únicamente con el nombre propio (STS de 8 de junio de 1918).

c) Fecha Exige el artículo 688.2 «la expresión del año, mes y día en que se otorga». Requisito
esencial tanto para determinar la capacidad del testador (artículo 666 CC y STS de 10 de febrero
de 1994) como para fijar cuál es el último a efectos de revocación de testamentos anteriores
(artículo 739 CC). Se puede expresar con letras, con números o por referencia al santoral o a
efemérides. No se exige la consignación de la hora (STS de 5 de diciembre de 1950). El año se hará
constar necesariamente. 81/3 Civil

d) Enmiendas, tachaduras e interlineados Impone el artículo 688.3 que las palabras tachadas,
enmendadas o entre renglones sean salvadas por el testador bajo su firma. La jurisprudencia
considera que si las palabras no salvadas afectan a elementos principales del testamento y hacen
dudoso el contenido de la disposición procederá declarar la nulidad del testamento, mientras que
si no afectan a elementos esenciales sólo producirá la nulidad de las palabras afectadas (SSTS de 4
de noviembre de 1961 y 6 de febrero de 1969).

e) Materia o instrumento sobre el que se ha de escribir Hasta la Ley de 21 de julio de 1904 el


testamento ológrafo había de redactarse en papel sellado correspondiente al año de su
otorgamiento. El CC no contiene exigencia alguna sobre este extremo y lo habitual será que se
extienda en cualquier clase de papel y a ello se refiere el artículo 691 CC cuando dispone que el
juez «rubricará con el actuario todas las hojas» aunque puedan utilizarse otras materias. Mientras
la doctrina más restrictiva entiende que se ha de extender en materia susceptible de incorporarse
al protocolo notarial (STS de 5 de enero de 1924 y SANTOS BRIZ: superficie portátil y susceptible
de ser encerrada en un sobre o recipiente), la más amplia considera que basta con que se cumplan
los requisitos legalmente establecidos aunque la materia sea poco habitual (LACRUZ). Se ha
considerado, con alguna excepción discutible, que es admisible el testamento epistolar siempre
que conste la voluntad de testar del autor. En este sentido, son todo un clásico a la hora de
abordar este tema las palabras de la esposa causante recogidas en la sentencia de 8 de junio de
1918: «Peñafiel, 24 de octubre de 1915. Pacicos de mi vida: En esta mi primera carta de novios va
mi testamento, todo para ti, todo para que me quieras siempre y no dudes del cariño de tu
Matilde».

f) Idioma El artículo 688 in fine dispone que «los extranjeros podrán otorgar testamento en su
propio idioma». Ello no implica que el español deba utilizar necesariamente su propio idioma y se
admite que pueda otorgarlo en idioma extranjero (RRDGRN de 22 de noviembre de 1916 y 11 de
mayo de 1932). 3. Adveración y protocolización El testamento ológrafo, como todos los
testamentos no notariales por exigencia del artículo 704 CC, ha de ser protocolizado para ser
elevado a escritura pública y producir sus efectos. Hasta entonces es un simple documento
privado.

A) Presentación Tras otorgar el testamento éste puede quedar en manos del testador o de un
tercero. Una vez fallecido el testador, el artículo 690 del CC obliga a la persona en cuyo poder se
halle depositado a presentarlo en el Juzgado luego que tenga noticias de su muerte en el plazo de
diez días respondiendo por los daños y perjuicios que se causen por la dilación. También podrá
presentarlo cualquiera que tenga interés en el testamento como heredero, legatario, albacea o en
cualquier otro concepto. (Esta El testamento ológrafo: requisitos y caducidad 81/4 segunda
posibilidad faculta para pedir la presentación en el caso de tener conocimiento del otorgamiento y
de la persona que lo tiene en su poder, según MANRESA). El Juzgado ante el que se habrá de
presentar es el de Primera Instancia del domicilio del testador o el del lugar en que éste hubiera
fallecido, ex artículo 689 CC.

B) Adveración Tiene por objeto determinar la autoría del testamento y se regula en el artículo 691
del CC que establece: «Presentado el testamento ológrafo, y acreditado el fallecimiento del
testador, el Juez lo abrirá si estuviere en pliego cerrado, rubricará con el actuario todas las hojas y
comprobará la identidad por medio de tres testigos que conozcan la letra y firma del testador, y
declaren que no albergan duda racional de hallarse el testamento escrito y firmado de mano
propia mano del testador. A falta de testigos idóneos, o si dudan los examinados, y siempre que el
Juez lo estime conveniente, podrá emplearse con dicho objeto el cotejo pericial de letras». (El
cotejo de letras habrá de hacerse sobre documentos originales, STS de 3 de diciembre de 1985).
Para la práctica de estas diligencias, exige el artículo 692, que serán citados con la brevedad
posible el cónyuge sobreviviente, si lo hubiere, los descendientes y los ascendientes del testador,
y, en defecto de unos y otros, los hermanos. Si estas personas no residieran dentro del partido, o
se ignorare su existencia, o siendo menores o incapacitados, carecieren de representación
legítima, se hará la citación al Ministerio Fiscal. Los citados podrán presenciar la práctica de dichas
diligencias y hacer en el acto, de palabra, las observaciones oportunas sobre la autenticidad del
testamento.

C) Protocolización A la vista del resultado de las precedentes diligencias de adveración, dispone el


artículo 693 CC: «Si el Juez estima justificada la identidad del testamento, acordará que se
protocolice, con las diligencias practicadas, en los registros del notario correspondiente (elegido por
común acuerdo de los interesados o, en su defecto, por el Juez ex artículo 127 del RN), por el cual
se darán a los interesados las copias o testimonios que procedan. En otro caso, denegará la
protocolización. Cualquiera que sea la resolución del Juez, se llevará a efecto, no obstante oposición,
quedando a salvo el derecho de los interesados para ejercitarlo en el juicio que corresponda».

4. Caducidad Conforme al artículo 689 del CC, el plazo de presentación del testamento ológrafo al
Juez para su adveración y protocolización es de cinco años contados desde el día del fallecimiento
del testador. Sin este requisito no será válido. Este plazo, cuya motivación es evitar la inseguridad
que generaría la tardanza en la aparición del testamento, es de caducidad inexorable y corre
prescindiendo de los motivos que hayan impedido la presentación (no haber tenido conocimiento
de la muerte del testador, ignorar la posesión del mismo testamento o cualquier otra, 81/5 Civil
SSTS de 29 de septiembre de 1956 y 27 de abril de 1940 así como la RDGRN de 29 de enero de 1986).
No obstante, queda a salvo el derecho de los interesados para hacer valer la autenticidad del
testamento en el juicio declarativo correspondiente (artículo 693 CC y STS de 19 de enero de 1973).

5. El testamento ológrafo del español en el extranjero Según el artículo 732 pfo.3º CC,

los españoles podrán hacer testamento ológrafo, con arreglo al artículo 688, aun en los países cuyas
leyes no admitan dicho testamento. El agente diplomático o consular en cuyo poder hubiese
depositado su testamento ológrafo (o cerrado) un español, lo remitirá al Ministerio de Estado (hoy
de Asuntos Exteriores) cuando fallezca el testador, con el certificado de defunción. Este Ministerio
hará publicar en la Gaceta de Madrid (BOE) la noticia del fallecimiento, para que los interesados en
la herencia puedan recoger el testamento y gestionar su protocolización en la forma prevenida
(artículo 736 CC).
) Apertura y protocolización El escrito secreto que contiene la voluntad del causante es un
documento privado, al no haber intervenido en su redacción fedatario público, por lo que, tras la
apertura, se impone su protocolización. Establece el artículo 714 CC que para la apertura y
protocolización del testamento cerrado se observará lo prevenido en la Ley de Enjuiciamiento Civil
(la de 1881 —artículos 1958 y ss.— que disponen el examen de la cubierta, con citación del no-
81/13 Civil tario y de los testigos, si los hubiere, la comprobación de la integridad de los sellos, la
apertura y lectura de testamento concluyendo con el auto ordenado la protocolización cuando se
hayan guardado las solemnidades prevenidas por la Ley). A diferencia de lo que ocurre con el
testamento ológrafo, no se precisa la adveración del testamento, ya que al haber sido cerrado y
sellado a presencia notarial y no aparecer quebrantada la cubierta es suficiente para tener por cierta
su autenticidad. f) Nulidad del testamento cerrado y su conversión en testamento ológrafo A tenor
del artículo 715 CC, es nulo el testamento cerrado en cuyo otorgamiento no se hayan observado las
formalidades establecidas en esta Sección; y el notario que lo autorizase será responsable de los
daños y perjuicios que sobrevengan, si se probare que la falta procedió de su malicia o de negligencia
o ignorancia inexcusables. Esta norma es una concreción de la regla general establecida por el
artículo 687 CC sobre la nulidad de los testamentos en cuyo otorgamiento no se hayan observado
las formalidades legales. El mismo precepto concluye que será válido, sin embargo, como
testamento ológrafo, si todo él estuviere escrito y firmado por el testador y tuviere las demás
condiciones propias de este testamento. Recoge el principio de conservación del negocio, que
pretende salvar la voluntad del causante y la consecución de los efectos perseguidos. La doctrina
sostiene que más que una conversión de negocio nulo, se trata de una recalificación del tipo de
testamento adoptado, un cambio de forma testamentaria. Como testamento ológrafo, queda
sometido a los requisitos de éste (capacidad, autografía, adveración, etc.) y caducará transcurridos
cinco años desde el fallecimiento del otorgante si no se presenta ante el Juez de Primera de Instancia
del mismo domicilio del testador para su protocolización, ex artículo 689.