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LOS ACTOS DE COMERCIO.

La necesidad de definir el concepto acto de comercio se originó ante la carencia


de un Derecho propio para los comerciantes. Esta carencia fue evidente cuando las
personas que realizaban actos de comercio recibían un trato legal utilizando los
estatutos o reglas del Derecho Civil.
Desde la Edad Media, la doctrina se encontró con una categoría especial de
actos que se ubicaba dentro del ámbito de aplicación de las reglas del Derecho
Mercantil, independientemente de la persona que realizaba el acto, ya fuese comer-
ciante o no. Surge, entonces, una categoría que permite atraer al ámbito mercantil
a personas no comerciantes que llevan a cabo actos de comercio.

5.1 Problemas de su definición

Un acto de comercio es una figura jurídica que tiene como finalidad distinguir el
campo de actuación del Derecho mercantil con respecto al Derecho civil.

Este concepto se origina de la necesidad de distinguir casos concretos, en razón de


que los negocios jurídicos, contratos y obligaciones poseen estatutos jurídicos
diferentes ya sean de Derecho civil o de Derecho mercantil.

Actualmente existen ordenamientos que poseen una legislación única de los actos,
obligaciones y contratos, como el del Código Civil Unitario de Suiza y el de Italia,
que incluyen la reglamentación de las sociedades de capital y títulos de crédito en
la legislación común, estableciendo un estatuto o régimen diferenciado sólo para los
comerciantes o empresarios.
5.2 Concepto, enumeración y clasificación de los actos de comercio

Concepto

El comercio es una de las actividades económicas más viejas y clásicas que practica
la humanidad para lograr de ella un rédito económico. A partir del mismo y abonando
el correspondiente valor asignado, es plausible el intercambio de bienes, de valores
y hasta de servicios, que por un lado satisfacerán las necesidades de un consumidor
y por el otro le reportarán un rédito económico a quien las vende, comercializa.

Clasificación

Los actos mercantiles son los actos de comercio y los regula precisamente el Código
de Comercio, en su artículo 75; por default, todo los demás serán no mercantiles, y
son regulados por el código civil, como la prestación de servicios, el arrendamiento,
etc.; hay actividades comerciales que se parecen a las civiles, la diferencia es el fin
de lucro y la especulación comercial.

Atendiendo lo anterior la clasificación de los actos de comercio es:

Actos absolutamente mercantiles.


Actos de mercantilidad condicionada
Actos mercantiles por su objeto.

5.3 Actos absolutamente mercantiles

Los actos absolutamente mercantiles son los que siempre y necesariamente están
regidos por el Derecho Mercantil. Como ejemplo de esta clasificación tenemos el
reporto, el descuento de crédito en libros, la apertura de crédito, el fideicomiso, el
contrato de seguro, los actos consignados en títulos de crédito, etcétera.
Describiremos brevemente algunos de los ejemplos mencionados para mejor
comprensión de este tema.

La Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, define el reporto como:


Art. 259. En virtud del reporto, el reportador adquiere por una suma de dinero la
propiedad de títulos de crédito, y se obliga a transferir al reportado la propiedad de
otros tantos títulos de la misma especie en el plazo convenido y contra reembolso
del mismo precio, más un premio. El premio queda en beneficio del reportador,
salvo pacto en contrario.

El reporto se perfecciona por la entrega de títulos y por su endoso cuando sean


nominativos.

En lo que respecta a la apertura de crédito, el artículo 291 de la Ley General de

Títulos y Operaciones de Crédito señala:

En virtud de la apertura de crédito, el acreditante se obliga a poner una suma de

dinero a disposición del acreditado, o contraer por cuenta de éste una obligación,
para que él mismo haga uso del crédito concedido en la forma y en los términos y
condiciones convenidos, quedando obligado el acreditado a restituir al acreditante
las sumas de que disponga, o a cubrirlo oportunamente por el importe de la obliga-
ción que contrajo, y en todo caso a pagarle los intereses, prestaciones, gastos y
comisiones que se estipulen.

5.4 actos de mercantilizad condicionada

Los actos de mercantilidad condicionada son aquellos actos que pueden revestir
carácter civil o mercantil, según las circunstancias en las que se realicen, es decir,
no son esencialmente civiles ni mercantiles.

Los actos de mercantilidad condicionada se pueden subdividir en dos grupos:

Los actos principales son los que adquieren por sí mismos su carácter de
principales. Y los actos accesorios o conexos, son los que derivan su mercantilidad
de la relación con otro acto mercantil, por ejemplo, el depósito, la hipoteca, cuando
se utiliza para garantizar un acto de comercio, etcétera.

Así pues, los actos principales, como ya se mencionó anteriormente, tienen una
subclasificación, la cual ejemplificaremos brevemente:
Los actos mercantiles ejecutados por alguna de las personas que en
ellos intervienen (sujeto)
En lo que respecta a los actos mercantiles en atención a su fin o motivo
Los actos mercantiles por su objeto.
Los actos de comercio por su forma

5.5 Fin o motivo de los actos mercantiles

En este caso el carácter mercantil que se atribuye al acto depende de la finalidad


que se busca al realizar el acto en este caso entrar: las adquisiciones con el
propósito de lucrar con la enajenación o alquiler de la cosa adquirida, así como las
enajenaciones o alquileres celebrados para cumplir tal propósito, operaciones
bancarias, y los actos encaminados a la creación realización, desarrollo o
liquidación de una empresa.

5.6 Mercantilidad de los actos de las personas que en ellos intervienen

Son aquellas actividades que se realizan exclusivamente por determinadas


personas a las que la ley mercantil, les reconoce el carácter de comerciantes, en
este sentido para que se configure en si el acto de comercio, es suficiente que una
de las personas que intervienen tenga el carácter de comerciante art. 1050 Código
de Comercio.

5.7 El articulo 75 de código de comercio

La ley reputa actos de comercio:

Todas las adquisiciones, enajenaciones y alquileres verificados con propósito de


especulación comercial, de mantenimientos, artículos, muebles o mercaderías, sea
en estado natural, sea después de trabajados o labrados;

Las compras y ventas de bienes inmuebles, cuando se hagan con dicho propósito
de especulación comercial;
Las compras y ventas de porciones, acciones y obligaciones de las sociedades
mercantiles;
Los contratos relativos y obligaciones del Estado ú otros títulos de crédito corrientes
en el comercio;
Las empresas de abastecimientos y suministros;
Las empresas de construcciones, y trabajos públicos y privados;
Las empresas de fábricas y manufacturas;
Las empresas de trasportes de personas o cosas, por tierra o por agua; y las
empresas de turismo;
Las librerías, y las empresas editoriales y tipográficas;
Las empresas de comisiones, de agencias, de oficinas de negocios comerciales,
casas de empeño y establecimientos de ventas en pública almoneda;
Las empresas de espectáculos públicos;
Las operaciones de comisión mercantil;
Las operaciones de mediación de negocios mercantiles;
Las operaciones de bancos;
Todos los contratos relativos al comercio marítimo y a la navegación interior y
exterior;
Los contratos de seguros de toda especie, siempre que sean hechos por empresas;
Los depósitos por causa de comercio;
Los depósitos en los almacenes generales y todas las operaciones hechas sobre
los certificados de depósito y bonos de prenda librados por los mismos;
Los cheques, letras de cambio o remesas de dinero de una plaza a otra, entre toda
clase de personas;

Los vales ú otros títulos a la orden o al portador, y las obligaciones de los


comerciantes, a no ser que se pruebe que se derivan de una causa extraña al
comercio;

Las obligaciones entre comerciantes y banqueros, si no son de naturaleza


esencialmente civil;

Los contratos y obligaciones de los empleados de los comerciantes en lo que


concierne al comercio del negociante que los tiene a su servicio;

La enajenación que el propietario o el cultivador hagan de los productos de su finca


o de su cultivo;

Las operaciones contenidas en la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito;

Cualesquiera otros actos de naturaleza análoga a los expresados en este código.

En caso de duda, la naturaleza comercial del acto será fijada por arbitrio judicial.
VI SUJETOS DE DERECHO MERCANTIL

El término sujetos de derecho mercantil se refiere a todas aquellas personas que


por alguna razón intervienen en un acto de comercio (independientemente de que
sean comerciantes o no) y que, por lo tanto, se les aplica el derecho mercantil. Esta
definición atiende a un criterio formal pues depende de lo que la ley considere como
acto de comercio.

6.1 La persona física y la persona moral denominada comerciante

Comerciante, es la persona que realiza actos de comercio haciendo de ello su


profesión habitual. Su modus vivendi. Se le llama comerciante en general, a toda
persona que hace profesión de la compra o venta de mercancías; se le llama
comerciante, en particular, al que compra y hace fabricar mercaderías para vender
al por mayor o al menudeo.

Comerciantes individuales (persona física):

Persona física es un individuo con capacidad para contraer obligaciones y ejercer


derechos; pueden prestar servicios, realizar actividades comerciales, arrendar
bienes inmuebles y trabajar por salarios. (SAT, 2011).
Adquisición del carácter de comerciante: El individuo que tiene la capacidad
requerida adquiere la calidad de comerciantes cuando hace del comercio su
ocupación ordinaria. Entendiendo como “ocupación ordinaria” la reiteración de actos
mercantiles aptos para conferir la calidad de comerciante.

Persona moral:

Es una agrupación de personas que se unen con un fin determinado, por ejemplo,
una sociedad mercantil, una asociación civil. De acuerdo con su objeto social, una
persona moral puede tributar en regímenes específicos como:
• Personas morales del régimen general
• Personas morales con fines no lucrativos
• Asociaciones Religiosas
• Personas morales del régimen simplificado
(SAT, 2011).
Adquisición del carácter de comerciante: Las personas morales organizadas
conforme a alguno de los tipos de sociedades mercantiles tienen la consideración
legal de comerciante, cualesquiera que sean las actividades a que se dediquen, e
independientemente de la nacionalidad que a las propias sociedades se atribuya.

6.2 la capacidad legal de las personas

La capacidad legal se refiera a la aptitud de una persona para ser titular de derechos
y obligaciones; de ejercer o exigir los primeros y contraer los segundos en forma
personal y comparecer a juicio. La capacidad legal permite crear, modificar o
extinguir relaciones jurídicas de forma voluntaria y autónoma.
La Incapacidad jurídica o legal es la carencia de la aptitud para la realización del
ejercicio de derechos o para adquirirlos por sí mismo.
La incapacitación de la persona es el estado civil de la persona física que se declara
por sentencia judicial cuando concurre en ella algunas causas establecidas en la
Ley. Art. 200 C.C.: "son causa de incapacitación las enfermedades o deficiencias
persistentes de carácter físico o psíquico que impiden a la persona gobernarse por
sí misma."

6.3 Representación de incapaces

La minoría de edad, el estado de interdicción y las demás incapacidades


establecidas por la ley son limitaciones a la personalidad jurídica. Pero los
incapaces pueden ejercitar sus derechos o contraer obligaciones por medio de sus
representantes. Art. 23 del CCDF (citado en adelante). La incapacidad es el estado
especial en que se halla la persona que queda privada de su capacidad de ejercicio.
La incapacidad puede ser natural y legal o simplemente legal:
Tienen incapacidad natural y legal:
I.- los menores de edad;
II.- los mayores de edad disminuidos o perturbados en su inteligencia, aunque
tengan intervalos lúcidos; y aquellos que padezcan alguna afección originada por
enfermedad o deficiencia

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