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ones siete ocho, nueve y diez de Ifet11a


t: bellt das para todo
i:,n los Pªbili. ' tipa de gesuones:
· una para
¿Por qué he permitido algo así? ¿O!ié clase de madre soy? hay salas dha hoteles 1\ ,rr TR
a (gratuitos), otra del Sf\.l"~
~
A
Y pro-
1
Aquí, rodeada de todos los que ya no están, pegada al
. • . e,, tra cotnº hospital de caIIlPana, otra del Mº -
reservas
desamparo de los que esperan a los que se han ido, inten- 0
. rerio civu,
tecc1on de JnteÓº'· I-l.ay comida y tnantas para todos y en
to rencontrarme con mi hija.
n1sd artes decenas de voluntarios espant:áneos y un buen
- --=- Mi hija se llama Clara Ghisela Martínez, tiene 17 ,oasP , psicólogos, psiquiatras y sacerdotes para re"'.-.
años, mide metro sesenta y nueve, es delgada, tez clara,
despliegue de
bir y aconsejar a los fiuniliar<S, Los curas están solos, nadie
ojos pardos, cabello castaño, lleva pendientes y un pier-
quiere ir a su encuentro, supango que parque su consuelo
cing en la parte de arriba de la oreja que le permití ha-
cerse cuando cumplió los dieciséis; tiene una marca de se asocia ¡nmediatatnente con la opción tnuerte•
Antes de llegar a esta tnorgue improvisada los familia-
nacimiento en la pierna izquierda, a la altura del gemelo,
res han peregrinado por todos los hospitales de Madrid
una especie de cacahuete más oscuro que el resto de su
sin encontrar nada, Esta es la últitn• opción: un espacio
piel; si le apartas el pelo de la frente aparece un lunar muy
oscuro que no se ve normalmente, va a todas partes con
enorme ordenado alfabéticamente por grandes letras es-
critas a mano y colgad•• en las puertaS• La tnayoría repasa
su móvil: un Nokia 8210 de color rojo y calza deportivas,
unas de esas botas Converse que llevan ahora los jóvenes,
una y otra vez la lista de heridos, impresa y repartid• par
las de ella son negras; no tiene pulseras, ni tatuajes y lleva
todo el reciento ferial: más de seiscientos notnbres de los
h - ahora identificados en los distintos hospitales, pero
un retenedor dental que le dejaron fijo después de la or-
todoncia en los dientes de arriba. son muchos los que no aparecen allí.
-A cada cuerpo se le ha asignado un número-, es- Entro en la sala de las letras R-S-T.
cucho la voz del hombre por encima de mis pensamien- -Hace más de tres horas que no vemos al hombre de la
t,ompeta- me ¡nforma una mujer. Da por supuesto que
tos. Hemos hablado antes. Es uno de los setenta forenses
judiciales que trabajan hoy en este depósito de cadáveres estoy buscando a alguien.
recién instalado-, y con esa cifra también se numeran -¿Qyién es el hombre de la trompeta? - pregunto.
los objetos personales cercanos y que pudieran servir para -El hombre del megáfono--, dice--- Aparece cada
la identificación. dos o tres horas y nos va llamando. Dentro de poco vol-
-¿Se ha elaborado ya una lista de fallecidos? - pre- verá con ese sonido metálico: "Familiares de ... " Entonces
gunto.
tienes que pasar a identificar.
-He visto algún papel con nombres escritos a mano, -¿Cuánto lleva usted aquí?
pero nada oficial hasta ahora. El trabajo de identifica- - Cuatro, cinco horas. No lo sé. No podré soportar si
ción es muy complejo y muchos de los cuerpos están me llaman y tampoco soy capaz de marcharme.
calcinados. 45

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_______.
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___.cowprendo- es todo lo que alcanzo a decir- ¿Cuán-
Pongo mis manos sobre los hombros de l .
. I 1 1 a muJer
apneto. ntento conso ar a, pero el gesto que reconfo Y • ;>
tos afíoS nenes.
-
esta manana . de nada ahora.
no sirve rtaba -Veintitrés.
:Nada wás salir de la sal• R-S-T, tropiezo con d rostro
Hay más de veinte personas en la sala de espera de los de un• wujer que ,:nira a través de un cristal. Sé que está
allegados R-S-T. Se miran unos a otros en silencio. Sa- .;endo a la wuerte, la está wirando de frente, justo ahí-
ben que algunos de ellos son familiares de una persona La wuerte puede verse hoy atravesando d alma de todas
muerta, pero lo más probable es que no todos lo sean. La las cosas. Pero esta mujer sabe que, en adelante, ella la.
mayoría están sentados, con el cuerpo ya rendido, inclina- encontrará siempre- Allí donde mire, todos y cada uno de
dos un poco hacia delante, como si el dolor pesara literal- los días del resto de su vida, estará ella, a través de todos
mente sobre los hombros. Otros en cambio permanecen los cristales. La mujer, la madre, llora sin llanto y sin pala-
en pie, muy tiesos; como si todo esto fuera un juego: una bras. No le queda nada.
siniestra ruleta rusa donde algunos van de farol. Todos los
gestos son herméticos, todos están a punto de romperse.
No creo que aguante mucho más aquí. Aún tengo que
volver al periódico y escribir todo esto. Como si supiera
de dónde sacar la clase de palabras que hacen f~ta para
contar algo así. Tengo la impresión de que han pasado
semanas desde los atentados, pero todo sucedió esta ma-
ñana.
No puedo más. Me voy.
- ¿Sabe usted cuando nos van a decir algo?-me pre-
gunta con acento extranjero una joven de ojos aguamari-
na cuando estoy abandonando la sala.
-No lo sé. Soy periodista- digo para aclarar que no
podré ayudarla.
-Mi novio se llama Stuparu -es su respuesta-, lle-
vaba cazadora azul con cuello blanco y pantalón vaquero
cuando salió de casa. Llevo aquí más de doce horas y sigo
sin saber dónde está. Estamos solos en España.
- ¿Estás sola? ¿No conoces a nadie más? 47
-Llegamos aquí hace cuatro meses. Yo le amo.
46 1 e .- ,,
oe: ericghisela@gmail.com
para: evamago@yahoo.es
Asunto: Nos quedamos
Un doc. Adjunto: Clara_en_Berlín

12 de marzo, 11 :10 ho-ras.

Querida Eva
Ayer llamé a mi oficina a las nueve de la mafiana. Ellos sí
me cogieron el teléfono. Todos estaban bien Y todos que-
rían hablar conmigo, asegurarse de que habíamos llegado
a Berlín. Las secretarias, tres ejecutivos de cuentas, las
dos jefas de proyecto ... Ninguno tenía nada importante
que decirme. Sólo querían escucharme. La gente con la
que trabajo quería oír mi voz después de los atentados.
Me sentí apreciado. Me sentí querido, en realidad. Tú en
cambio no me cogiste el teléfono hasta doce horas des-
pués. Y eso es lo que pasa todos los días. Que la gente me
respeta de nueve de la manana a ocho de la noche. Des-
pués tengo que volver; Soy un tío que hace las cosas bien
hasta que me encuentro contigo, Eva.
En la tarjeta que me cuelgo encima del traje cuando
paso el control de seguridad por las maf\anas dice que
soy CEO. Eric Ghisela Bllrh, Chief Executive Officer. Gano
bastante dinero y todo,el mundo sabe que soy bueno. En la
oficina soy el jefe, me siento el líder y uno más al mismo
tiempo. Liderar es algo muy distinto que mandar, Eva. Y a
mr se me da bien: motivo al equipo. Drives change withín
the organization, por resumirlo en el lema de la empresa.
Mientras tanto tú estás lejos. Te has ido, no-quieres es-
tar conmigo aunque durmamos en la misma habitación. Y

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,.-.111.
es muy asfixiante para mí vivir como si no pa
sara nad
T °
. haYª reproches por hacer algo que tú

• confi en que no d'dO No serla la primera vez.


. a me hastpea 'enfrentanne
m1sfll a lo que está pasando,
también para ti, reconócelo. Por eso estás tan vol Y ª· • EstoY dispues uro
.
cada en
los atentados. Publicaste tres crónicas el primer dí N· o que estar aqul en •ez de en casa nos
a. 1n.
gún compañero del periódico ha escrito ni siquiera d E\Iª•y te aseQ
os, . to un cuadro con lo que he planeado para Clara
Las he contado. Sé que es una provocación lo que voy a "ª a ayudar.
No le pongas pegas sólo porque haya usa·
decir, pero creo que una parte de ti se alegra por tener que Te ad1un
do es
en diasNo
untos,cell, . es un bussiness plan Yno me .,mporta no
hacer este trabajo. Que las bombas estallen en la puer-
ta de casa te permite asumir que vivimos en un campo de cumplir 8 con la mitad de los bullets o no cumplir en absO·
1uto. Es sólo que esta forma de plantearlo es para mi más
batalla. Que todo el mundo va armado. Que tú vas armada
contra mf. Que yo estoy armado contra ti. Y que cualquier
eficaz. Eric
dla nos pondremos a disparar. Es nuestra guerra. Y en esta Espero que estés bien,
guerra estamos educando a Clara.
Por eso se lo dije cuando me preguntó en el avión. "¿Por
qué estamos volando a Berlín, papá?" "Por ti, Clara. Esta-
mos aqul por ti". Esto no es una huida de papá. Quiero que
las dos lo tengáis clai:o. Y si lo· es, también es una huida CLARA EN BERLÍN
de mamá y de la hija de ambos. Quiero que estemos jun-
PROBLEMA OBJETIVO ACCIÓN
tos. Y si, ya sé que una separación es lo contrario de es- •Cla,a no me conoce. \ •Que pod;;;;;;-- \-Pasar t;emPº jun~os.
tar juntos, pero eso es una obviedad y yo -estoy intenta nd º \ hablar. \ •Esperar y ver que

decirte otra cosa. En realidad me gustaría aclarar algunos ----------····--·--·---·-·--·- ~\ ______________......--L---P~ ------------···- --·
•Se cree el ombligo •Que sienta que es \ •Museo judío.

~ sepa que está_____¡_.\ .N;~t; ;·;qu¡,-- · · ·


puntos después de nuestra conversación telefónica:
del mundo. una entre tantos.
• No me he marchado precisamente porque tenemos pro- --Cree que nosotros
blemas sino porque quiero solucionarlos. dos no nos hemos \ aquí porque dos se l\ Charlottenbourg, el
querido nunca. \ amaron antes. Spree, Tiergarten.
• Con todo lo que está pasando en Madrid, preferiría es- i•Que no nos juzgue. '1 •Miradas de amor en
tar en casa, pero voy a hacerte caso. Haré lo que dije
que haría. Me quedo aquí con Clara tal y como tenía -----------------1•___________________J
•~asa de la política. •Que aprenda que
~ eo ~12~
\ •Reichstag.
previsto. •¿Pasa de todo? forma parte de algo ;
• Mi única condición es que me avises si nos necesitas. .. -- - - - - _i_______..- - --------+------------
más grande que ella.
i
•No ~s capaz de \ •Que entre en \ •Sachsenhausen.
Tenemos billetes abiertos y hay varios vuelos al día.
sentir el dolor ajeno. contacto con la cruda \
• Me alegra que tú también reclames esta distancia, así - ---------------···-··---··· j.,.!.~lidad.____ ____...---·····-¡ _____ _______ _
es algo que nos concedemos los dos. 61
60

\
lill
. atreverse a entrar ni a
..., de la co bard1a, no z ""'ás parece que
De: evamago@yahoo.es el co1"'0 o una ve '" '
Para: ericghisela@gmail.com :::r:: la puerta, Sin ~:b•;~ e; peor camino. No me gusta,
Asunto: Re: Piénsalo bien negado al r11e1or si _P -archarte y por cobarde,
has debo darte I as gracias por '" .
afrontar la situación.
pero . me pidas valor para
14 de marzo de 2010, 15:03 horas. . gracia que
Tiene . el huido audaz.
precisamente tu, do \as gracias por mantener a
Querido Eric De todas formas, te y . dad Incluso de mí en estos
.. 1 ¡ada de esta c1u ·
Te empeñas en darle vueltas a las cosas que nos hacen nuestra h11a a e d'e de todo esto, sólo trabajo y
daño. Y las piensas de la única manera en que no deben dias. No he hablado con na ' ismo
regreso a casa, intento dormir y comer a Jgo. A hora m
pensarse este tipo de cosas. Enumerar, ordenar y hacer
le estoy escribiendo desde el periódico. Y, en reahdad, no
listas no es pensar. Es imprescindible que entiendas la di-
ferencia. ·
tengo nada que decir sobre nosotros. y · ·d n él
Siento que el mundo se ha paralizado. m1 v1 a co ·
¿Acaso crees que el dolor se suaviza por encerrarlo
Me da igual si pintaste la te¡avana, si tenemos el i mal it Y si
en la casilla correspondiente? ¿Por responder punto por
plantamos hortensias. Por fin has descubierto que existen
punto, como tú dices? He lefdo la lista completa de los
los hogares infelices. Y que pueden tener leche en la ne-
fallecidos en el atentado varias veces esta mañana. Pero
vera, papel higiénico y árbol de navidad. Cada cosa en su
los muertos siguen siendo muertos y nuestra vida sigue
lugar y todo el mundo fuera del suyo. Bienvenido a casa.
siendo nuestra vida. Yo también hago listas para ordenar
Empiezo a entender que te hayas ido y hasta lo celebro.
el mundo, todo el rato. Y sé que no sirven ni para tachar lo
que apuntas en ellas. Yo también quiero huir. Incluso puede que lleve un tiempo
haciéndolo, pero con los dos pies sobre la alfombra. Tan
Terminas tu carta asegurando que hemos sido genero-
gallina como tú pero poniendo huevos en la cocina. Así
sos, que los dos hemos entregado amor. Y es verdad. Pero
que sólo cuando tú te marchas, yo puedo salir corriendo
tú no has sabido recibir el mío. ¿Qué se supone que debo
sin moverme del salón. Y te lo agradezco tanto. Lo nece-
hacer ahora? ¿Qué hago con todo el amor que mi marido
no ha sabido recoger? ¿Lo meto en un excell? sito tanto.
Lo que pasa es que todavía no sé dónde quiero ir. ¿Dón-
Da igual. Reconozco que en los momentos oscuros ter-
minas por parecerme luminoso. Mejor dicho, iluminado. de puedo ir? Me temo que mi alma estaba ya quieta cuan -
Porque últimamente siempre me pareces, por encima de do empezó a detenerse todo lo demás. No sé qué hacer ni
todo, un tío fuera del mundo. Como esta extravagancia de qué sentir, ni sé siquiera si puedo sentir alguna cosa.
largarte a Berlln con Clara en medio del curso. Sé que lo ¿Nunca has pensado en cambiar de vida, Eric? ¿Soy
has hecho por cobarde, para huir dejando un pie en casa, yo la única que siente que la nuestra es insuficiente, que
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se queda corta en comparación con mis deseos? A veces
creo que estoy contigo porque me faltan las fuerzas para
estar en otra parte. Cada día me protejo con mis obliga-
ciones, con mis afectos, con tus balances. Me protejo para
no enfrentarme a lo que de verdad está pasando, pero no
puedo evitar tener la sensación de que mi vida avanza sin
contar conmigo. Y de que todo lo que hacemos no es más
que poner pegamento a una figura de escayola que ha
perdido un brazo. Intentamos restaurar un objeto vulgar
como si fuera una ruina griega
¿Qué me pasa Eric? ¿Qué te ocurre a ti?
El día de los atentados escuché a un hombre agarrado
a un árbol hacerse estas mismas preguntas mientras es-
peraba a su mujer muerta. Las mismas que yo me hago
ahora "¿Qué hago? ¿A dónde voy?"
¿Estás muerto, Eric? ¿Hace cuánto desapareciste? Te
fuiste un día y yo me quedé abrazada a una lista pregun-
tándome qué hacer, por dónde empezar. Llenando la ne-
vera. haciendo paquetes brillantes, trabajando, llevando
a Clara al colegio, celebrando cumpleaños, pagando cla-
ses de inglés, comprando pollos troceados en Carrefour,
haciendo el amor... Haciendo todas las cosas que hacen
para ser felices las personas normales. ¿Y sabes dónde
están ahora todas las personas normales? Están muertas,
Eric. Se han muerto de verdad. Y seré yo quien escriba sus
obituarios.
Sólo una cosa es cierta. Tú y yo seguimos vivos. Irres-
ponsablemente vivos.
Eva

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