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Consecuencias Del Paro De Transportadores

María Fernanda Zapata Lalinde

UNICOC
Negocios Internacionales
Introducción a los Negocios Internacionales
Bogotá, D.C
2019
Consecuencias Del Paro De Transportadores

La finalidad de este escrito es analizar la situación del “paro de transportadores”, desde

perspectivas sociales, económicas y morales.

Para empezar, cabe destacar que en Colombia los ciudadanos en su mayoría, carecen de

cultura ciudadana; de hecho, si pensamos en retrospectiva concluiríamos que dicha falencia es la

madre de todos los problemas. Verídicamente estas problemáticas contribuyen al desequilibrio

en la relación persona-estado, pues, en efecto, se podría afirmar que como ciudadanos

requerimos garantías por parte del gobierno que salvaguarden nuestra integridad y así mismo,

nosotros debemos retribuir unas obligaciones y compromisos conforme la ley dispone.

Ahora bien, en la actualidad se está presentando una diferencia de intereses por parte de

algunos miembros del gremio de transportadores y las respectivas medidas que se han venido

encaminando por parte de la secretaría de movilidad. Esta problemática surge a raíz de que desde

el 2017 se han suspendido más de 60 mil licencias y lo que lleva del 2019, más de 30 mil, por

razones relacionadas con reincidencias en infracciones de tránsito. Este altercado ha generado

distintas posiciones, desde que se debe aplicar la ley a cabalidad, hasta que una sanción tan

punitiva perjudicaría directamente al motor económico del país.

Lo anterior, ha generado una gran disonancia entre ambas partes, provocando una iniciativa

de protesta para demostrar la inconformidad por parte de los afectados con las disposiciones de

la ley. Como resultado de lo anterior, el pasado 23 de septiembre se dio inicio a una jornada de

“manifestaciones pacíficas” lideradas por un grupo de trabajadores del transporte intermunicipal,

sin embargo, dichas manifestaciones fomentaron el pánico y la suspensión de actividades en la

ciudad y en municipios aledaños; afectando principalmente el tema de movilidad.


En contraste con lo anterior, es válido aclarar que según la constitución política de Colombia

de 1991, en el artículo 37, se estipula que “toda parte del pueblo puede reunirse y manifestarse

pública y pacíficamente”, pero si bien es cierto que es parte de un derecho colectivo e individual,

es necesario comprender que el derecho a la protesta debe llevarse a cabo respetando la

integridad de los ciudadanos. No obstante, es necesario acotar que un derecho no puede primar

sobre otro; dicho de otra manera, el derecho a la protesta no puede incurrir, ni atrofiar otros

derechos como lo es el derecho a la educación, el cual indirectamente fue vulnerado.

Otro punto, es que las manifestaciones iniciadas por el descontento de algunos

transportadores, género una consecutiva de afectaciones en cadena, que por un lado, afectaron

directamente la movilidad en toda la ciudad, imposibilitando a miles de personas para acceder a

sus lugares de trabajo o estudio. Y por otro lado, la manifestación ocasiono un balance de más de

80 vehículos afectados y aproximadamente 5 personas valoradas. En pocas palabras el paro de

transportadores afecto directamente la libre movilidad y la tranquilidad de los ciudadanos.

Para ilustrar mejor lo anterior conviene subrayar, que el “paro de transportadores” de igual

forma afecto distintos sectores económicos y sociales en la Sabana de Bogotá, la cual es una

subregión ubicada en el centro geográfico de Colombia, en la parte sur del altiplano

cundiboyacense; su economía radica en la industria agropecuaria, el comercio al por mayor y el

alojamiento y turismo. Todavía cabe señalar, que en esta subregión se encuentran la mayoría de

los campus universitarios de Bogotá, como por ejemplo: la universidad UNICOC, universidad

del Bosque y universidad de La Sabana, entre otras.

En relación con el “paro de transportadores”, definitivamente se evidencian afectaciones en

primera instancia con los bloqueos de transporte, que como consecuencia incide directamente en
la economía de la Sabana y anexo a esto, infringe el derecho a la educación como se había

mencionado anteriormente, puesto que cientos de estudiantes debimos dar cese a nuestras

actividades académicas.

En conclusión, basta con observar las incontables situaciones que han generado protestas en

nuestro país, pero debemos ser enfáticos en que el bienestar individual no debe anteponerse

frente al bienestar colectivo, lo que se debe hacer es buscar la forma pacífica, en donde se

establezcan garantías por parte del gobierno y de los ciudadanos. Es necesario consolidar una

verdadera cultura ciudadana, y realizar una transición hacia un país mucho más justo, equitativo

y pacífico.