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DEJA A UN LADO Y OLVIDA

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

El mensaje del Espíritu Santo a la novia de Jesucristo en el Salmo 45 fue: “También olvida a tu
propia gente y a la casa de tu padre” (v. 10). La pequeña y calmada voz susurra: “No es
suficiente que dejes a un lado tu pasado. También debes olvidar todo- sacarlo de tu mente -
¡todos los amantes pasados y las distracciones!”
Aquí el mensajero está diciéndole a la novia, “¿Estás considerando el costo a pagar mientras
te preparas para unirte a Él? ¿O le darás a Él una entrega meramente verbal después de la
boda? ¿Has iniciado un compromiso que estás dispuesta a llevar hasta el final o tu mente
juega con imágenes del pasado, viejos amigos, hábitos, amantes? Si usted se compromete
con este matrimonio, usted no solamente debe hacer a un lado su pasado, ¡usted debe
olvidarlo por completo!”
Cuando Jesús habla de aquéllos que “no renuncian a todo lo que poseen” (Lucas 14:33), Él
está refiriéndose a los individuos que le dan la espalda y se agarran de sus ídolos. Un ídolo es
cualquier cosa que se convierte en el enfoque de nuestra devoción -todo lo que domina
nuestro tiempo, nuestra atención, dinero, amor, interés.
Muchos esposos pueden afirmar que son buenos proveedores. Ellos trabajan con esfuerzo y
por largas horas, no malgastan el dinero, y pasan tiempo de calidad con sus familias. Pero
¿cuánto tiempo le dedican a Jesús? ¿Acaso ellos tienen lo que llamo “momento de apartarse
y hacer a un lado” - un tiempo donde ellos abandonan mentalmente todo lo demás y se
encierran a solas para pasar un momento con Jesús? Es un instante en el que todos los
pensamientos sobre el trabajo, la familia, los hijos son hechos a un lado y decimos, “¡Este es
tu tiempo Jesús. Soy solamente tuyo en este momento!”
El problema no es el negocio, la familia o nuestra carrera profesional. Mas bien es el
“merodear” - el vagabundear y perder el tiempo. Multitudes en el pueblo de Dios pasa infinidad
de tiempo merodeando -pasa horas con los amigos o sentado frente al televisor. ¡Perdemos
horas preciadas y rechazamos a nuestro Señor y Salvador!
Ahora quiero hablarle a las esposas: Ustedes les han dado a sus esposos e hijos los mejores
años de sus vidas. Ustedes han trabajado esforzada y fielmente, y han tenido buen cuidado
de su familia. Sin embargo, ¿cuántos “momentos de apartarse y hacer a un lado” les están
dedicando a Jesús? ¿ Cuántas horas a la semana se encierran con el Señor y se acercan a
Él?
Cuán celoso ha de estar el Señor de todos sus amantes, de todas las cosas que consumen su
tiempo y atención. El viejo dicho es verdadero: “No es lo “malvado” lo que es enemigo del
cristiano, sino lo “bueno.” La familia, la carrera, el trabajo, los hijos. No obstante, estas cosas
por sí mismas no se interponen entre usted y el Señor. No - ¡es el merodear!
Hoy el Señor se para frente a nosotros y nos pregunta: "...¿me amas más que estos? (Juan
21:15)

SATISFECHO CON JESUS


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]


No es suficiente para Jesús conquistar su corazón. ¡Él tiene que ser la satisfacción de su
corazón! Sin embargo, hay muchos creyentes que nunca han estado satisfechos con Jesús.
Ellos siempre cambian de ánimo dependiendo de sus circunstancias.
Ésta no es una novia adecuada para este novio. No, una belleza especial debe adornar a su
novia para que lo atraiga: "deseará el rey tu hermosura." (Salmo 45:11). Pero ¿qué belleza?
Usted probablemente ha cantado sobre la belleza de la santidad: “Adorad a Jehová en la
hermosura de la la santidad” ( Salmo 29:2). Esta belleza se contempla en los ojos de Dios. Es
aquélla que Jesús ve en nosotros y que le atrae.
El Espíritu Santo le dice a la novia de Cristo, “¡Si haces a un lado todo, te olvidas de los otros
y te adornas solamente para Él, entonces Él deseará tu belleza!” ¡Esto significa que ningun
trabajo, persona, relación puede intervenir entre ustedes dos!
Yo escuché a una esposa santa decir, “Entre más se acerque mi esposo a Dios, éste es más
atractivo para mí”. De esto se trata el matrimonio. De la misma manera, entre más se
entregue usted en devoción al Señor, usted le será a Él más atractiva y bella.
"...y deseará el rey tu hermosura . . ." (Salmo 45:11). Qué pensamiento tan increíble: ¡Jesús
no podrá estar lejos de usted! De hecho, el significado de belleza en hebreo se refiere a un
deseo profundo. En otras palabras Jesús se acercará a usted -¡ estará lleno de un deseo por
usted!
A lo largo de mi vida, yo he sido ministro en muchas bodas. Y nunca ha habido un novio que
no le sonría encantado a su novia, y piense, “¡Ella es toda mía!” Amado, ésta es la belleza de
la que estoy hablando. Nuestro novio se regocija y le dice a su novia, “Yo soy la niña de sus
ojos. Ella pasa más tiempo conmigo que con nadie más. ¡Y esto la hace hermosa ante mí!”
La novia de Cristo tiene una belleza interna que se refleja en su exterior. Ella es ". . . Toda
gloriosa. . ." (Salmo 45:13) porque es devota a su novio. Él no duda al pensar “¡ella es toda
mía -devota solamente a mí! Ella me alaba a mí y se somete a mí. Yo soy el único en su vida,
el único centro de su atención. Ella aparta tiempo para estar conmigo y se regocija en mi
presencia, y desea estar conmigo continuamente.” Qué hermosa devoción.

DIOS AMA CELOSAMENTE


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

"…porque yo, el Señor, soy un Dios celoso. Mi nombre es “Dios celoso”." (Éxodo 34:14).
Sí, es posible que nosotros provoquemos a Dios a celos: “¿O provocaremos a celos al
Señor?" (1 Corintios 10:22). Pablo esta preguntando: "Has testificado que lo amas, Incluso
has tomados su Nombre. Sin embargo, ¿alguien o algo ha robado tu corazón?"
Usted puede decir que ama a Jesús, usted puede ir a la iglesia cada vez que las puertas
están abiertas. Pero, ¿Usted lo busca en su tiempo a solas? ¿Cuántos libros, revistas y
periódicos Usted devora? ¿Cuánta televisión y radio llama su atención y, sin embargo, no
cruza por su mente la idea de pasar tiempo con Cristo?
Los predicadores buscan en la Biblia para preparar sus sermones, maestros de escuela
dominical para sus lecciones. Pero ¿por qué no recurrir a ella como lectura recreativa y para
ser renovados por el Señor? ¿Por qué no la abrimos para aprender de Él, para amarle a Él?
¡La Biblia es Jesús – la Palabra de Dios! Es la revelación completa de su corazón, todo acerca
de Él se desenmascara en ella. Yo pienso que si Usted realmente lo ama, si va a pasar la
eternidad como su novia, entonces ¡Usted quiere aprender todo lo posible acerca de Él!
Nuestro Señor nos anhela, Él quiere nuestro tiempo y atención. Sin embargo, Él nos ve pasar
todo nuestro tiempo con otras personas y en otros asuntos y eso ¡le pone celoso! Se acerca el
día cuando sus celos "arderán" en contra de quienes acuden a los ídolos vanos
(Deuteronomio 29:20). ¡Estallarán en llamas de juicio!
Amado, cuando llegue ese día, sé que quiere que Jesús le tome de la mano y susurre: "¡Por
fin estamos juntos. Me has deseado tanto. Me has dado lo mejor de tu vida, tu tiempo, tu
atención. Ven, ahora seremos uno! "
¿Cómo podrá estar delante de su presencia en ese día? Todo en este mundo se va a quemar,
pero, ¿qué acerca de su intimidad con Él? ¿Será Usted capaz de estar delante de Él,
sabiendo que Usted se separó del mundo y clamó que todo lo que deseaba era conocerle?

UNA CIRUGÍA FACIAL HECHA POR EL ESPÍRITU SANTO


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

David declaró con audacia: " pues lo he de alabar otra vez ¡El es la salvación de mi ser, y mi
Dios!" (Salmo 42:11). Y repite la misma declaración en el Salmo 43:5. La mejor traducción del
hebreo original de estos dos versículos es: "¡Dios es la salvación de mi cara!"
Yo creo que David está diciendo algo importante aquí: su cara es un cartel que anuncia lo que
está pasando en su corazón. Toda la alegría o la confusión que lleva dentro se refleja en su
rostro. Cuando hablo de rostro, estoy hablando de la expresión facial, lenguaje corporal, tono
de voz.
Por ejemplo, cuando mi mente está cargada con las preocupaciones de nuestra iglesia,
sermones, finanzas, relaciones, tengo la tendencia a encorvarme. Luzco preocupado, mi
frente se arruga, algunas personas incluso me dicen que luzco triste.
Un día estaba caminando por la calle, totalmente absorto en asuntos de la iglesia y,
probablemente, muy encorvado. Me encontré con una casa de crack donde una mujer se
sentó en la entrada con una sonrisa de oreja a oreja. Yo podía ver que estaba hundida en el
crack. Ella vio que yo me le aproximaba y mientras más me acercaba, ella dijo: "Señor, no
puede estar tan mal."
¡Quede pasmado! Y pensé: "Aquí está esta mujer llevada por el crack y aquí estoy yo, un
hombre de Dios. Ella sonríe y luce bien y yo estoy encorvado otra vez, como si no tuviera
esperanza. "¡Fue un reproche para mí!
Doy gracias a Dios por Su gran salvación –por redimir nuestra alma, nuestro espíritu e incluso
nuestro cuerpo. Sin embargo, ¡muchos de nosotros necesitamos lograr la salvación de
nuestra cara! Necesitamos que El Espíritu Santo nos haga una cirugía facial, porque ¡la cara
está dando el mensaje equivocado al mundo!
Una joven entró a nuestra casa de recuperación con las líneas del pecado profundamente
grabadas en su rostro. Su rostro era muy duro, sin embargo, dos semanas después de ser
salva, nadie podía creer el cambio, ni siquiera la reconocían.
¿Qué fue semejante cambio de rostro? "La sabiduría del hombre ilumina su rostro y hace que
la dureza de su rostro cambie. " (Eclesiastés 8:1).
Tomo "sabiduría" en este verso para significar a Jesucristo. De hecho ¡la presencia de Cristo
en su corazón tiene un impacto directo en su cara! Esto afecta su caminar, su hablar y hasta
el tono de su voz.

UNA RELIGIÓN DE LA CARA


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Cuando permitimos que Jesús sea Señor de todo, cuando echamos toda nuestra ansiedad
sobre Él, confiando totalmente en Su Palabra y descansando en su amor, nuestro aspecto
debe someterse a un profundo cambio. Una tranquila calma debe empezar a irradiar desde
nuestro rostro.
La Escritura nos da muchos ejemplos al respecto: cuando Ana dejó su carga ". . . su rostro ya
no estaba triste "(1 Samuel 1:18).
Cuando Esteban se puso delante de los hombres hostiles e iracundos del Sanedrín, [ellos]
". . . vieron su rostro como el rostro de un ángel "(Hechos 6:15) ¡Esteban estaba entre los no
creyentes con el brillo de Jesucristo y la diferencia era evidente para todos!
Estoy convencido de que tenemos el deber de dejar nuestro rostro hablar de la fidelidad de
Dios en nuestras vidas. Pero el problema es que nuestros rasgos faciales y lenguaje corporal
¡suele decir todo lo contrario! El rostro de muchos creyentes dice: "¡Mi Dios me ha fallado! Él
no se preocupa por mí. Tengo que llevar todas mis cargas y problemas solo, porque Dios no
viene a través de ellos a ayudarme"
Puede que conscientemente Usted no se diga esas cosas a si mismo pero, se ven en su cara.
Yo quiero mostrarle a partir de la Palabra de Dios que lo que Usted está atravesando no es
nuevo. Otras personas han estado exactamente dónde Usted se encuentra:
"Mi mano se extendió en la noche sin cesar, y mi alma no quiso ser consolada. . . . Me quejé,
y mi espíritu estaba agobiado. . . . Estoy muy preocupado porque no puedo hablar. . . .
¿Rechazará el Señor para siempre? ¿No mostrará más Su favor? ¿Ha cesado para siempre
su misericordia? ¿Su promesa ha fallado? . . . Y yo dije: Esta es mi angustia "(Salmo 77:2-10).
Sin embargo, el salmista finalmente sale de su problema con su rostro felizmente restaurado.
¿Por qué? Es porque él dice, "Yo clamaba a Dios con mi voz. . . en el día de mi angustia
busqué al Señor "(Salmo 77:1-2).
Si esto lo describe a usted, le ruego: el día de hoy, en este mismo día, busque un lugar a
solas con el Señor y clame a Él! Dígale que se encuentran al extremo de su cuerda, que no se
puede sostener más y que ya está listo para dejar todo sobre Sus hombros. Y allí, entregue
todo a Dios.

LA ENFERMEDAD SIN NOMBRE


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]


"¿Por qué te abates, alma mía? ¿Y por qué te turbas dentro de mí? . . . ¡Oh mi Dios, mi alma
está abatida dentro de mí "(Salmo 42:5-6).
Los eruditos no están seguros sobre quién fue el escritor de este salmo. Lo que sabemos con
certeza es que algo le estaba molestando. Su alma está profundamente perturbada y ¡él no
puede explicar por qué!
Este salmista está en el fuego de Dios. El “brama” por El Señor de la manera en que un ciervo
brama por las aguas (Cf. versículo 1) -sediento de Él, anhelando intimidad. Él pregunta,
"¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?" (V. 2).
No hemos aprendido cuál es la enfermedad del salmista. ¿Alguna vez ha experimentado este
tipo de melancolía inexplicable, este inesperado malestar espiritual sin nombre? Esta muy
bien caminar sin pecado conocido en la vida. Pero un día Usted se despierta con esta
alteración profunda en su alma. Algún tipo de depresión se ha apoderado de usted y no puede
poner su dedo en la llaga.
Tengo buenas noticias para usted: ¡Esta es una enfermedad de los justos! Y golpea sólo los
que tienen hambre de Jesús. No hemos de tener miedo de tal enfermedad porque el Espíritu
Santo tiene parte en ella.
Tengo la suficiente experiencia de vida como para saber que llega un momento en que esto le
sucede a cada cristiano. Pero no debemos tratar de entender ¡porque no podemos! El
salmista nunca consigue respuesta a su "por qué”. Y no hay un libro, un consejero o un
psicólogo en la tierra que le pueda decir por qué una enfermedad sin nombre ha llegado a
Usted.
Creo que esta enfermedad rara es "el gemido del Espíritu Santo" dentro de nosotros. Él esta
dejándonos saber qué se siente al estar sin Dios, por nuestra propia cuenta, sin consuelo, sin
esperanza ni orientación ¡El nos permite experimentar sólo una muestra de esa horrible,
terrible condición!
Nuestros cuerpos son Su templo y El ha sido enviado para prepararnos como una novia pura
para Cristo. Él sabe lo que se necesita para mantenernos sin mancha para el Esposo, Él sabe
lo importante que es para nosotros clamar diariamente a Dios por fuerza y poder.
Simplemente no podemos estar firmes en este momento a menos que permanezcamos en
intimidad con el Señor, confiando en Él plenamente, y corriendo constantemente a su
presencia.

NUEVAS CADA MAÑANA


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus
misericordias; nuevas son cada mañana. ¡Grande es tu fidelidad!” (Lamentaciones 3:22-23).
Todos estaríamos consumidos
Por nuestra maldad,
Si no fueran por las misericordias de Dios.
Nuevas son cada mañana.
Misericordioso y clemente es Jehová;
lento para la ira y grande en misericordia
Y de gran bondad.
Tierno es su corazón antes aquellos que se arrepienten,
No retuvo para siempre su enojo,
porque se deleita en la misericordia.
Perdonando la iniquidad.
Él no se deleita en la muerte de los malvados,
Sino ofrece misericordia universal
A todo transgresor;
Pero establece que todo aquél que recibe misericordia,
Sea misericordioso.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque alcanzarán misericordia.

TUESDAY, JANUARY 24, 2012

APRENDED DE MI
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Jesús dijo, “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí...” (Mateo 11:28-29, RV1995). Aquí Cristo
nos dice de manera directa: “¡No intentes caminar conmigo hasta que tu alma se encuentre en
reposo!”
Si usted no cuenta con la maravillosa certeza de lo que la Palabra de Dios dice que Jesús
hizo por usted, entonces Su yugo no será fácil o ligero. Por el contrario, usted pasará tiempo
luchando en su carne para agradar a Dios. Usted irá de caliente a frío, viviendo con culpa y
vergüenza innecesaria.
Yo creo que la clave de este versículo radica en las palabras, “aprended de mí.” Jesús está
hablando aquí de la disciplina que debemos tener sobre aprender quién Él es y lo que Él
consiguió en la cruz. Jesús nos está diciendo, “Tú debes tener conocimiento de lo que yo he
hecho por tí. De esta manera tu alma entrará en reposo, podrás tomar mi yugo y,
posteriormente, ¡aprenderás de mí.!”
Nosotros no queremos este tipo de disciplina. ¡Nosotros preferimos el camino fácil! Somos
como niños en la hora del recreo escolar que no quieren regresar al salón de clases.
Tal vez hoy usted dice, “Yo estoy leyendo mi Biblia y orando un poco todos los días. ¡Estoy
esforzándome por mejorar!” Todo esto está bien, pero le aseguro que lo que está haciendo no
lo sustentará en la tormenta venidera. No es suficiente el intentar esforzadamente, el hacerle
promesas a Dios, y el querer hacer las cosas de una mejor manera. Ni tampoco es suficiente
decir, “Soy más diligente ahora que antes.” No, ¡todo se basa en la revelación de lo que Jesús
hizo por usted en la cruz!”
Algo debe clamar dentro de todos nosotros: “Jesús, tu Palabra dice que yo puedo vivir en total
reposo, paz y seguridad. Yo no tengo que luchar en mi carne o ser dominado por culpa y
temor. Tú has puesto delante de mí la promesa de una vida en descanso pero no cuento con
él. ¡Oh, Señor, yo anhelo con todo mi ser tu reposo! Enséñame a través de tu Espíritu -yo
quiero aprender de tí.”
JUSTIFICADO DELANTE DE DIOS
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Imagínese parado delante del trono de Dios sin excusa ni coartada. Satanás, su adversario
legal, se encuentra leyendo una lista de cargos en contra suya, con tiempos, lugares, y
vegonzosos detalles. Él le hace acusaciones sobre su orgullo, falta de oración, avaricia,
infidelidad. Ante todo esto, su corazón lo golpea pues tiene que admitir, “Sí, ese soy yo. Yo
hice todo esto.”
Lo anterior parece desesperanzador. Usted sabe que los ojos de Dios son demasiado santos
como para mirar su pecado y que la justicia de Dios demanda que usted pague por sus
crímenes en contra de su santidad. Usted sabe que no cuenta con tal capacidad.
Pero de repente, viene a usted su Abogado, su Defensor. Él muestra sus manos perforadas y
usted sabe que algo está por suceder. Él le sonríe y le susurra, “No tengas miedo; ninguno de
estos cargos procederán. Tú vas a salir de esta corte libre y completamente perdonado.
Cuando yo termine, ¡tu acusador no tendrá ningún cargo levantado en contra tuya!”
Lo mejor de todo es que su Abogado le dice a usted que Él lo ha adoptado como su hermano.
Posteriormente, su Abogado le dice que Él es el Hijo del Juez, y por tanto, ¡usted ahora
también pertenece a la familia del Juez!
Sin embargo, aún existe un asunto de justicia por abordar. ¿Qué pasará con los cargos en su
contra? Usted escucha con maravilla la apelación de su Defensor sobre su caso:
"Juez, Usted sabe que he cumplido con la ley al vivir una vida sin pecado. Tomé el lugar de
esta persona y adopté el castigo por sus crímenes. A través de estas manos y torso
perforados, sangre fue deramada para que fueran perdonadas todas sus transgresiones.
Todos estos cargos fueron puestos en mi espalda y yo pagué el castigo por cada uno de
ellos.”
Su Abogado mira a su acusador y dice, “Satanás, no tienes ningún fundamento para acusar a
mi hijo. Cada uno de sus pecados fueron depositados en mí y yo he perdonado por completo
cada uno de ellos. Él no es culpable porque su fe en la victoria de mi sacrificio le da completo
perdón. ¡No tienes ningún caso que presentar!”
Mientras el diablo sale de la corte de Dios, usted puede escuchar al Señor clamar: “¿Quién
acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.” (Romanos 8:33).

LAS LIMITACIONES DE LO MILAGROSO


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Nadie nunca ha visto tantas obras sobrenaturales como Israel. Dios realizó milagro tras
milagro para ellos, y sin embargo, cada obra tuvo como resultado a un pueblo sin fe y más
incrédulo que antes. Se podría pensar que las diez plagas de Egipto pudieron producir fe en
los israelitas. Cuando Egipto se vio afectado por las moscas, éstas no se encontraron en el
campamento de Israel. Cuando Egipto cayó bajo la oscuridad total, no había oscuridad en
Israel. Sin embargo, ¡ninguna de estas plagas produjo fe de ninguna clase!
Incluso después de que Dios abrió el Mar Rojo, la fe de Israel duró sólo tres días. Las
Escrituras dicen: "No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias, sino que se
rebelaron junto al mar, el Mar Rojo" (Salmo 106:7).
El salmista está diciendo aquí: "¡Incluso dudaron de Dios en el Mar Rojo, el lugar donde Él
realizó su milagro más grande!"
Somos tan parecidos a Israel. Queremos que Dios hable una palabra y nos conceda una
liberación milagrosa, que supla rápidamente nuestras necesidades, y elimine todo nuestro
dolor y sufrimiento. De hecho, usted puede estar diciendo ahora mismo: "Si Dios me sacara
de este embrollo, si Él me concediera este milagro, ¡yo nunca dudaría otra vez!" Sin embargo,
¿qué pasa con todos los milagros que Él ha realizado para usted? ¡Acaso éstos no han
producido la fe para ayudarle con su problema actual!
Dos hombres preciados de Dios, de la tribu Zulu, en Africa visitaron un día la iglesia de Times
Square. Un avivamiento increíble estaba teniendo lugar entre los ocho millones de zulúes,y
Dios estaba haciendo grandes milagros entre ellos.
Sin embargo, dichos hombres no compartieron sobre esto. Más bien, lo que más les
impresionaba del avivamiento eran los "vencedores zulúes," aquéllos que estaban en pos de
Cristo quemando libros de brujería y testificando con valentía, a pesar de estar atravesando
severas pruebas. Estas personas fueron alguna vez malvadas, con espíritu homicida y ahora
¡estaban siendo transformados a la imagen de Jesús!
Creo que la gran señal o prodigio para el mundo en estos últimos días no es una persona que
ha resucitado de entre los muertos. No, lo que realmente tiene un impacto en la mente y en el
espíritu de los impíos, es el cristiano que permanece con una fe sólida ante todas las pruebas,
las tormentas, el dolor y el sufrimiento. Tal creyente emerge de sus problemas más fuertes de
carácter, en su fe y en Cristo.

AL PUNTO DE LA LOCURA
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

"Los que descienden al mar en naves y hacen negocio sobre las grandes aguas, han visto las
obras del Señor y sus maravillas en lo profundo. Pues El habló, y levantó un viento
tempestuoso que encrespó las olas del mar. Subieron a los cielos, descendieron a las
profundidades, sus almas se consumían por el mal. Temblaban y se tambaleaban como
ebrios, y toda su pericia desapareció. "(Salmo 107:23 -. 27).
En este salmo, la expresión "y toda su pericia desapareció" nos habla de marineros que no
encuentran su sabiduría de hombres de mar; que están en la cubierta del barco en un mar
agitado por la tormenta, donde las olas gigantes llevan la nave hasta el cielo y luego la dejan
caer hasta el fondo; donde los fuertes vientos lanzan el barco hacia adelante y hacia atrás, y
ellos se tambalean por la cubierta como borrachos.
Las velas del barco están rasgadas y andrajosas. Poderosas olas, una tras otra, se estrellan
contra la cubierta. Los marineros tienen que luchar sólo para mantenerse de pie. Parece ser
que los marineros han llegado a su final y se encuentran en total desesperación. Están
indefensos, vulnerables ante el poder de la naturaleza, no pueden detener la tormenta. Son
incapaces de salvarse a sí mismos.
Estos marineros han llegado al estado de ánimo conocido como “al punto de la locura.” Esta
enfermedad afecta a todos los cristianos en un momento u otro. Simplemente significa:
"Perder o agotar cualquier planeación o ejecución posible que conlleve a una salida a un
conflicto." En resumen, no hay escape, no hay ayuda, no hay liberación, más que en Dios
mismo.
"En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su aflicción. Cambió la tempestad en
suave brisa: se sosegaron las olas del mar. Ante esa calma se alegraron, y Dios los llevó al
puerto anhelado."(Salmo 107:28-30).
¿Cuándo fue detenida la tormenta para los marineros en el Salmo 107? ¿Cuándo Dios los
llevó al puerto seguro que deseaban?
Primeramente, los marineros llegaron al punto de la locura y renunciaron a toda esperanza o
ayuda humana. Ellos dijeron: "No hay manera de que podamos salvarnos a nosotros mismos.
¡Nadie en la tierra nos puede sacar de esto! "
Segundo, ¡ellos clamaron al Señor en medio de sus problemas y recurrieron solamente a Él!

SIN AGUA PARA BEBER


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

"Entonces toda la congregación de los hijos de Israel emprendieron su viaje desde el desierto
de Sin, según el mandamiento del Señor, y acamparon en Refidim, pero no había agua para
que el pueblo bebiera.... y el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: "¿Por qué nos sacaste de
Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y nuestro ganado?" Entonces
Moisés clamó al Señor, diciendo: '¿Qué haré con esta gente? Un poco más y me
apedrean"(Éxodo 17:1-4).
Dios había guiado a Israel por los lugares más secos en todo el desierto. Era un lugar de
prueba, sin arroyos, ni siquiera un hilo de agua. Lo más desconcertante de todo es que Israel
fue llevado allí "conforme al mandamiento del Señor" (v. 1).
Dios mismo había permitido a su pueblo tener sed: "Y el pueblo tuvo allí sed de agua" (v. 3).
Los bebés lloraban, los niños se lamentaban, los abuelos tenían la garganta reseca. Los
padres miraban a sus familias y pensaban: "En pocos días estaremos todos muertos". Por
eso, se tornaron en ira contra Moisés, gritando: "¡Danos agua para beber!" ¡Todavía estaban
dependiendo del hombre, de la carne!
Quiero detenerme aquí para señalar algo. En primer lugar, Dios tomó a Israel desde Migdol
por el mar para probarlos, y ellos fallaron porque no confiaban en Él. A continuación, les llevó
a Mara, donde había otro plan de liberación, pero ellos volvieron a fracasar. Ahora los condujo
a Refidim para pasar por más pruebas.
¿Observa usted el patrón? Si no aprende a confiar en el Señor con fe sencilla e infantil
cuando está en la prueba, Él le traerá de nuevo a otro campo de pruebas.
Una vez más, Israel se encontraba en uno de esos lugares. Ellos tenían calor, sed y enojo.
Pero, ¡Dios ya tenía un plan! Él no iba a dejarlos morir. Había elegido de antemano hacerles
caminar hasta el monte Horeb a un depósito de agua que se había preparado mucho antes. Y
esa fuente no iba a durar sólo un día, una semana o un mes, sino ¡treinta y ocho años!
Sin embargo, Dios estaba esperando una respuesta de fe de Israel. Él estaba diciendo: "Te he
tomado a través de todas estas cosas, pero te has reusado a aprender. ¿Vas a confiar en mí
ahora? ¿Cuántos problemas más tengo que permitir en tu vida antes de que confíes en mí?"
Nuestro amoroso Padre celestial nunca llevaría a sus hijos a un desierto seco sólo para
dejarlos morir de sed, especialmente cuando Él tiene una reserva en una roca cercana. Dios
siempre ha tenido un plan para su pueblo. Y Él tiene un plan para usted en este momento
para librarle de sus problemas actuales.

UNA RESERVA DE AGUA VIVA


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

"Bendito es el hombre que confía en el Señor, Cuya confianza es el Señor. Será como árbol
plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga
el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar
fruto."(Jeremías 17:7-8).
Considere al que confía en Dios en situaciones difíciles: "Bienaventurado el varón que confía
en el Señor, y cuya confianza es Jehová" (v. 7).
Este cristiano es "plantado". Él tiene sus raíces, estabilidad, en un depósito de agua viva. Él
siempre está "extendiéndose", fructífero y verde con una vida nueva. La Escritura dice: "[Él] no
se inquieta [temor] en el año de sequía..." (v. 8). Cuando las cosas se ponen intensas y
molestas, ¡no tiene miedo!
Esta persona dice: "Jesús, renuncio a buscar cualquier persona para sacarme de mi prueba.
Tú eres mi única esperanza. ¡Pongo mi mirada en ti para sacarme de esto!". El Señor desea
esta clase de fe de nuestra parte en los asuntos cotidianos. Usted puede objetar: "Pero,
Hermano David, aun estoy sin empleo, aun tengo problemas."
Le exhorto a creerle a Dios cuando dice: "¡Confía en mí, y te bendeciré!" Usted puede
responder: "¡Pero no sé que voy a hacer, mi situación es desesperada y no veo ninguna señal
de ayuda o de liberación!" A todas estas cosas Dios aun dice: "¡Confía en mí, hijo mio, y te
bendeciré!"
No importa si su trato es con su familia, negocio, o provisión. Si usted pone su confianza total
en Su Palabra y Su fidelidad, Dios ha prometido bendecirle y, ¡Él no puede mentir! Cuando
venga el calor, ni siquiera se molestará. Cuando el viento venga, usted estará parado fuerte,
porque habrá aprendido a confiar en Él. Usted va a ser un árbol verde que lleva abundante
fruto de confianza y todos a su alrededor le darán esperanza y ánimo al contemplar su reposo
en confianza.

Cuando recién llegamos a la fe en Cristo, confiamos en que nuestros pecados fueron


perdonados. Creímos que fuimos aceptados, que podíamos dejar toda culpa y miedo y decir:
"Soy salvo por la fe en lo que Jesús hizo por mí en la cruz."
Luego, a medida que avanzábamos en nuestro caminar con Jesús, cometimos nuevos actos
de desobediencia, fuimos aplastados por nuestros pecados y rápidamente perdimos la visión
de la cruz. Tratamos de trabajar por nuestra propia justicia para volver a ganar el favor de
Dios, tratamos duro, pero la vida se convirtió en una pesadilla, un circulo sin fin de pecado y
confesión - pecado y confesión.
A veces actuamos como si tratando duro por nuestra propia cuenta podríamos ser salvos.
Pensamos que si pudiéramos reformar la carne por nosotros mismos, Dios se complacería.
Pronto estamos trabajando constantemente en nuestro viejo hombre, dándole forma para un
caminar cristiano victorioso.
Algunos cristianos pueden decir: "He pagado un alto precio por la victoria que he conseguido.
Pasé por mucho dolor y sufrimiento. Yo ayunaba, oraba, y con éxito doblegué todas mis
pasiones y deseos pecaminosos. ¿Todo mi esfuerzo por obedecer no vale nada para Dios?
¿Considera Él todo mi justicia, todo mi trabajo como trapos de inmundicia? "¡Sí! Es todo en la
carne y nada de eso permanecerá delante de Él. ¡Sólo hay una justicia y es la justicia de
Jesucristo!
"Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han
sujetado a la justicia de Dios" (Romanos 10:3).
La única manera de conseguir la buena gracia de Dios es admitir la verdad: "No hay ninguna
cosa buena en mi carne, nada hay en mis buenas obras para merecer mi salvación. No puedo
llegar a ser justo a través de ninguna cosa que haga en mi propia fuerza. Mi justicia esta
solamente en Cristo", dice Pablo del don de la justicia: "…mucho más reinarán en vida por
medio de un Hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la
justicia." (Romanos 5:17)

LA BATALLA ES DEL SEÑOR


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

No importa cuál sea su problema en estos momentos, usted simplemente no puede salir de él
en sus propias fuerzas.
Para poder comprender cómo el Señor nos libra de nuestras aflicciones, debemos estudiar
cómo Él libró a Israel de su esclavitud. La Biblia dice: “Todas estas cosas les acontecieron
como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, que vivimos en estos tiempos
finales.” (1 Corintios 10:11).
Todo lo que le sucedió a Israel -su esclavitud, sus pruebas, y liberación de Egipto -son
testimonios y ejemplos para nosotros hoy día.
El Señor le dijo a Moisés, “Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído
su clamor a causa de sus opresores, pues he conocido sus angustias. Por eso he descendido
para librarlos . . .” (Éxodo 3:7-8).
La Palabra de Dios dice claramente, “he conocido sus angustias.” Amado, si esto no le da
consuelo en su aflicción, nada lo hará. El Señor está diciendo, “Yo sé por lo que tú estás
pasando, pero no es tu batalla. ¡El diablo, es demasiado para tí, así que yo he venido para
librarte!”
“Yo soy Jehová. Yo os sacaré de debajo de las pesadas tareas de Egipto, os libraré de su
servidumbre y os redimiré con brazo extendido y con gran justicia. Os tomaré como mi pueblo
y seré vuestro Dios. Así sabréis que yo soy Jehová, vuestro Dios, que os sacó de debajo de
las pesadas tareas de Egipto. Os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la
daría a Abraham, a Isaac y a Jacob. Yo os la daré por heredad. Yo soy Jehová.” (Éxodo 6:6-8).
Intente con todas sus fuerzas librarse a sí mismo -sueñe, planee, manipule - pero al final, Dios
dice, “¡Este es Mi trabajo!”
Cuando David vino en contra del gigante, él dijo: “Y toda esta congregación sabrá que Jehová
no salva con espada ni con lanza, porque de Jehová es la batalla y él os entregará en
nuestras manos.” (1 Samuel 17:47).
David no tomó este asunto con sus propias manos y dijo, “Yo voy a levantar el arma y pelear
esta batalla con mis propias fuerzas.” ¡No! Él sabía que ésta era la batalla del Señor.

LA HERENCIA
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Pablo nos da una lista de aquellos que no heredarán el Reino de Dios:


"Ni los fornicarios, ni los idólatras, no los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los
ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el
reino de Dios" (1 Corintios 6:9-10).
Pero luego, el apóstol añade: "Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados,
ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el
Espíritu de nuestro Dios." (Versículo 11).
¿Cómo estas personas que fueron salvadas de tan horribles pecados llegaron a ser justas
delante de Dios? ¿Qué hicieron para no ser más malvados sino más bien, aceptados por
Dios?
En primer lugar, Dios no hace acepción de personas; no es en absoluto impresionado por el
título de una persona o sus honores en la tierra, ya sea un rey, una reina, un presidente o un
primer ministro. Y en segundo lugar, Dios no es cautivado por ninguna bondad en nosotros:
Largas oraciones, el ayuno, el diezmo, los estudios bíblicos, las buenas obras, nada de eso
nos hace justos o aceptable delante de Dios. Incluso nuestra "bondad" en la carne: buen
carácter, palabras, pensamientos y actos son un hedor a Su nariz si se utiliza como un alegato
en favor de nuestra propia justicia.
Cuando Jesús fue a la cruz, Él crucificó nuestro "hombre viejo" de la carne. Sólo queda un
hombre, uno sólo con quien Dios quiere tratar: su Hijo. Cuando Jesús terminó su obra en la
tierra y se sentó a la diestra del Padre, Dios dijo: "A partir de ahora solo reconozco un hombre,
el único hombre justo. Cualquier persona que viene a mí, debe venir a través de Él: a través
de Mi Hijo. Todos los que quieran ser justos deben aceptar su justicia, ¡y ninguna otra!"
Somos aceptados en los ojos de Dios por la fe en Cristo y su obra: "nos hizo aceptos en el
Amado" (Efesios 1:6).
¿Puede ver ahora lo importante que es permanecer en Jesús y venir a Él rápidamente cada
vez que falla? Tiene que aprender a correr hacia Él, clamando, "¡Jesús, te he fallado! no
puedo resolver esto. No importa lo que haga, nunca podré ser reconocido ante el Padre ¡a
menos que vaya hacia Él en ti!"
DISTRACCIONES INVOLUNTARIAS
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Nuestras mentes tienen una tendencia natural a divagar e ir a la deriva. Seguido


nosotros no podemos dormir porque somos incapaces de apagar el flujo de
pensamientos que invaden nuestras mentes. Yo le llamo a esto, “distracciones
involuntarias.”
Recientemente, mientras me sentaba en la congregación durante la alabanza, mi
mente fue inundada con pensamientos - sobre el ministerio, sobre mi siguiente
predicación, sobre las finanzas de la iglesia, sobre la necesidad de un espacio más
grande. Todas estas cosas eran importantes pero estaba totalmente distraído de
alabar al Señor. Yo tuve que traer mis pensamientos a la cautividad.
Cuando Dios tuvo una comunión íntima con Abraham e hizo un pacto con él,
Abraham mató a cinco animales y los sacrificó. La Escritura dice, “Y descendían
aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, pero Abram las ahuyentaba.” (Génesis
15:11).
Esto es exactamente lo que nos sucede durante la alabanza. Pensamientos
descienden sobre nosotros como aves de rapiña, interfiriendo en nuestra intimidad
con Él, tratando de devorar nuestro sacrificio. Y, como Abraham, necesitamos
ahuyentarlas.
Todo el tiempo que yo me encierro a orar, en diez minutos mis pensamientos
empiezan a ir en todas direcciones. Escucho mi boca alabar al Señor, pero mi
mente está completamente en algo diferente. Yo trato de pelear contra este flujo
de pensamientos, pero más siguen fluyendo. La carne constantemente pelea en
contra de nuestro espíritu, queriendo nuestra atención.
Lo mismo me sucede en la casa de Dios. Yo puedo estar alabando al Señor, lleno
de amor por Jesús, cuando de repente mi mente empieza a dirigirse hacia otros
asuntos. Nuestros pensamientos divagantes no son siempre del diablo. Algunas
veces simplemente nos inundan -pensamientos sobre el negocio, la familia, sobre
problemas y dificultades. ¡Estos siempre deben ser traídos cautivos porque
estamos en guerra!
La carne siempre tratará de interferir con nuestro tiempo de alabanza y de oración.
Se nos ha dado el mandamiento de resistir a la carne, y debemos traer a Jesús
como centro de nuestro enfoque. Si mantenemos nuestra mente centrada en Dios,
su fuego caerá en nuestro sacrificio santo.

> LA IGLESIA SOLAMENTE DEL PERDON


>
> by David Wilkerson
>
> [May 19, 1931 - April 27, 2011]
>
>
>
> Isaías 4 empieza con una concisa y trágica descripción de lo que yo llamo,
>
> “la iglesia solamente del perdón.”
>
>
>
> “En aquel tiempo, siete mujeres echarán mano de un hombre, diciendo:
>
> «Nosotras comeremos de nuestro pan y nos vestiremos de nuestras ropas.
>
> Solamente permítenos llevar tu nombre.
>
> ¡Quita nuestra deshonra!»” (Isaías 4:1).
>
>
>
> Creo que estamos viviendo en los últimos días y que este capítulo en Isaías
>
> es una de las profesías más claras acerca de cómo será la iglesia previa a
>
> la venida del Señor.
>
>
>
> Las siete mujeres que Isaías menciona son claramente un tipo de los muchos
>
> congregantes que habrán en la iglesia de los últimos tiempos. Ellos buscan
>
> echar mano de un hombre, quien yo considero ser Cristo. Sin embargo, estas
>
> mujeres no están interesadas en amarle. Por el contrario, ellas solamente
>
> tienen una cosa en sus mentes - ¡quitar el reproche! “Nosotras comeremos de
>
> nuestro pan y nos vestiremos de nuestras ropas. Solamente permítenos llevar tu
>
> nombre.
>
> ¡Quita nuestra deshonra!»”
>
>
>
> El número siete es empleado para referirse a estas mujeres con la finalidad de
>
> recordarnos que en cada iglesia existe esta clase de personas. Ellas intentan
>
> “echar mano de un hombre” -Cristo- para obtener solamente alivio de su
>
> culpa y condenación por sus pecados. Ellas no desean tener intimidad con Él.
>
> Ellas no quieren nada más que perdón, que remover la deshonra del pecado. A
>
> esto le llamo “la iglesia solamente del perdón.”
>
>
>
> Estas mujeres centradas en sí mismas no tienen el deseo de someterse a la
>
> autoridad de su esposo. Ellas no quieren conocer Su corazón y no tienen
>
> cuidado de las preocupaciones de su cónyuge. De la intimidad con Jesús,
>
> nosotros recibimos discernimiento, dirección, un conocimiento de lo que es
>
> correcto e incorrecto -y de lo que es santo y puro. La intimidad con Cristo nos
>
> da la firmeza para no ser movidos por cada viento doctrinal. Permanezca cerca de
>
> Él para que usted tenga discernimiento acerca de la insensatez que nos rodea.
>

LEVANTE SUS MANOS Y ADORE


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“Luego me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, mientras el Satán estaba a su mano derecha para
acusarlo.” (Zacarías 3:1)
Satanás resistirá a cada verdadero adorador que se acerca al Señor. Santiago enseña, “...resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a
Dios... ” (Santiago 4:7-8).
Santiago presupone que cuando usted se acerca a Dios, usted será atacado por el enemigo. Por tanto, él le advierte, “Primero, pelee contra
Satanás -ponga toda su resistencia- porque cuando usted adora con toda su mente y su alma, ¡él se opondrá y lo distraerá!”
La obra experta de Satanás es evitar la oración y corromper la adoración pura, especialmente de aquellos que están siguiendo a Jesús
seriamente. Siempre que el Espíritu Santo se mueve en Times Square Church -cuando todas las mentes están enfocadas en el Señor, Él
está recibiendo adoración pura - ¡Satanás utiliza todo lo que está en su poder para irrumpirla!
En una ocasión un hombre se puso de pie en medio de nuestro servicio, se salió, recogió un bote de basura y la estrelló en contra de la
ventana de un auto. Posteriormente él regresó calmadamente a la congregación y se sentó. La policía tuvo que ingresar a la congregación y
sacar a ese hombre.
Estas distracciones acontecen todo el tiempo. Vagabundos poseídos por el diablo se sientan y se quedan dormidos Pero en cuanto la
alabanza comienza y el Señor empieza a recibir nuestra adoración, el diablo los despierta y éstos empiezan a poner desorden.
¡Satanás hará lo que sea para interrupir la alabanza porque le teme! Él aventará dardos sutiles en su mente sobre todo tipo de asuntos
pendientes, le recordará todos sus problemas, sus preocupaciones, y sus fallas de la semana pasada.
Satanás quiere que usted sea un creyente desesperanzado, derrotado, tan envuelto en sus problemas y distraído por los quehaceres de la
vida, que usted no pueda adorar a Dios con todo su corazón y su mente.
¿Está usted arrepentido? ¿Ha corrido hacia Jesús para que lo purifique? De ser así, ¡entonces resista las mentiras del diablo! ¡Levante sus
manos y adore a nuestro Salvador!

EL LAZO DEL CAZADOR HA SIDO ROTO


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; se rompió el lazo y escapamos nosotros.” (Salmo 124:7).
Imagine a un pájaro pequeño atrapado en los lazos del cazador. En el suelo, sin esperanza, su pequeño corazón palpita con terror y sus alas
se mueven violentamente en contra de la red - en vano. Entre más lucha, más maltratado y golpeado queda. Temeroso, el pájaro comienza a
hacer chillidos pero el escape es imposible. Se encuentra completamente rendido ante la misericordia de su cazador.
Amado, ¡este pequeño pájaro es usted - atrapado por la red del pecado! Y el cazador es el diablo, el malvado. Él ha dejado caer su trampa y
lo capturó a usted.
Ahora, considere a ese pequeño pájaro atrapado. ¿Cómo él posiblemente podrá ser libre en sus propias fuerzas? Si él pelea para romper la
red, él se enredará más en ella. El pájaro incluso se terminará rompiendo un ala o sangrará hasta perder la vida. Él no puede librarse a sí
mismo.
¿Acaso ésta no es una imagen de nosotros mismos atrapados por el pecado? Nosotros le hacemos a Dios un sin fin de promesas.
Luchamos, clamamos, tratando de romper nuestra atadura. Pero ¡hemos perdido nuestra libertad y aún continuamos presos!
Piense de nuevo en ese pequeño pájaro atrapado. Esa noche, el cazador se irá a dormir soñando en ese pájaro que ha estado persiguiendo.
Él difícilmente puede dormir y está ansioso de salir al día siguiente para ver si lo atrapó.
Mientras el cazador se acerca a la trampa, él ve que ésta se ha levantado y se emociona. Él espera ver a un pájaro pequeño, cansado,
sangruiento, temeroso, medio muerto pero cuando él examina la trampa, ve que la red ha sido rota. ¡El pájaro retomó el vuelo!
Nosotros encontramos al pequeño pájaro en una rama de un gran árbol ubicado en la montaña de Dios. ¡Él es libre y sus heridas han sido
sanadas -todo porque el Señor vino y rompió la red!
Este pequeño pájaro se está diciendo a sí mismo, “Si no hubiera sido por el Señor -si Él no se hubiera a presurado -yo hubiera sido tragado y
devorado. Pero ¡Dios ha roto el lazo y me ha sacado de mi trampa!”
¡El lazo del cazador ha sido roto - y nosotros hemos escapado!

EL GOZO DE CAMINAR EN ARREPENTIMIENTO


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“...y me dijo: “Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y cobra aliento.” Mientras él me hablaba, recobré las fuerzas y dije:
“Hable mi señor, porque me has fortalecido.”(Daniel 10:19).
El alma de Daniel se encontraba en agonía. Él había estado guardando luto por el pecado -orando, ayunando, sollozando - quedando
totalmente agotado. Él gimió “Pero uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí la boca y hablé, y dije al que estaba
delante de mí: “Señor mío, con la visión me han sobrevenido dolores y no me quedan fuerzas.” (Daniel 10:16).
Entonces Jesús vino a él y tocó su cuerpo, y repentinamente Daniel fue inundado con paz y fortaleza. “Muy amado, no temas; la paz sea
contigo; esfuérzate y cobra aliento.” Mientras él me hablaba, recobré las fuerzas y dije: “Hable mi señor, porque me has fortalecido.” (Daniel
10:19).
Jesús le dijo a Daniel “Daniel, yo te amo y quiero darte mi paz. Ahora, ¡párate y sé valiente!” Daniel recibió la palabra del Señor y fue lleno de
la fortaleza de Dios. Entonces él se puso de pie completamente libre del temor.
El cristiano arrepentido puede estar cabizbajo, totalmente agotado, abrumado por el dolor y cansancio. Sin embargo, ¡el Señor siempre viene
a tocar su cuerpo, a renovar su paz y fuerza!
Yo le pregunto: ¿Tiene usted un corazón arrepentido? Póstrese hoy y clame por usted mismo, por su familia, por sus seres queridos, por su
iglesia. Usted recibirá una increíble revelación del Señor y usted empezará a hablar con labios puros. Usted conocerá la paz y la fortaleza
proveniente de la poderosa mano de Dios y usted nunca más vivirá bajo ningún tipo de temor.
Lo mejor de todo es que cada uno de estos maravillosos beneficios serán “recargados” diariamente: “¡Bendito sea el Señor! ¡Cada día nos
colma de beneficios el Dios de nuestra salvación!” (Salmo 68:19).
Es ahí donde usted conocerá el gozo de caminar en arrepentimiento.

ELIMINACION DEL TEMOR


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“Y una mano me tocó ...Me dijo: “Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que he de decirte y ponte en pie, porque a ti he sido
enviado ahora...Entonces me dijo: “Daniel, no temas, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la
presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.” (Daniel 10:10-12).
Muéstreme a un cristiano que rehuse reconocer su pecado -quien diga, “Mis manos están limpias” - y yo le mostraré a alguien con una piedad
falsa. Tal persona tiene una gran sonrisa, camina seguro y presume que todo está bien. Pero, ¡todo es una máscara! La Biblia deja claro que
si alguno se esconde en su pecado, este no prosperará.¡Dios quita su Espíritu de él y su corazón no arrepentido es lleno de miedo e
inquietud!
Pero muéstreme a un cristiano arrepentido -a alguien que es sensible al pecado, que desea ser encontrado y que clama, “¡Soy culpable,
Dios!” - y yo le mostraré a alguien que caminará sin una señal de temor. ¡Dios extenderá su poderosa mano hacia el corazón de este
creyente y arrancará todas las raíces de temor para que este conozca el favor sin medida y la bendición de Dios!
Amado, permita que Dios examine su corazón; pregúntele al Espíritu Santo que le revele todo lo que usted ha dicho o hecho que lo haya
lastimado a Él. Piense en todas las personas que usted ha difamado o chismorreado, y admita la gravedad de su pecado. Vaya con esa
persona y pídale perdón.
Yo le prometo que si usted hace las cosas correctamente, ¡usted permitirá que el favor de Dios sea derramado en su vida como nunca antes!
El Señor le abrirá sus ojos, sus oídos y entendimiento, y le será dada una revelación de las cosas venideras: “He venido para hacerte saber
lo que ha de sucederle a tu pueblo en los últimos días, porque la visión es para esos días.” (Daniel 10:14).
FRIDAY, MARCH 23, 2012

¿ES LA ORACION UNA CARGA?


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Tal vez la oración es para usted una carga. ¿Es para usted la oración aburrida? ¿ Es un deber más que un placer?
Muy pocos cristianos entran en la presencia de Dios con deleite, por el simple placer de estar en su compañía. Algunos piensan que la
oración es “trabajo.” Sin embargo, cuando nosotros convivimos con alguien que amamos aquí en la tierra, ¿lo catalogamos como trabajo?
No, ¡es un placer para nosotros! Si usted está felizmente casado, usted no piensa en los tiempos de intimidad con su cónyuge como “trabajo.”
Dios asemeja su relación con su gente como aquella entre un esposo y su esposa, y en la Biblia encontramos que ¡Jesús se deleita en
nosotros! Es un hecho que el placer de un esposo en disfrutar intimidad no se basa en satisfacer sus propios deseos. No, su placer
verdadero se encuentra en saber que su esposa goza de ese mismo deleite. Él dice en su corazón, “ella realmente quiere estar conmigo. ¡Yo
soy primero en su corazón- yo soy todo para ella!”

Nosotros sabemos que el Señor se deleita en su pueblo. David dijo, “Me sacó a lugar espacioso; me libró, porque se agradó de mí.” (Salmo
18:19). La Escritura nos da una imagen del Señor y su exuberante deleite en nosotros.
Sin embargo, ¿ nos deleitamos nosotros en Él? La Biblia nos dice: “Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu
corazón. (Salmo 37:4). Deleitarse en el Señor no significa simplemente estar feliz en su presencia. Yo le pregunté al Señor qué significaba la
palabra “deleite” y El me contestó:
“David, el deleitarse en mí simplemente significa el ser capaz de decir: ‘Yo prefiero estar con Jesús que con alguien más en esta tierra.
Prefiero estar en su compañía que en la de mi esposa, familia, amigos. Yo lo prefiero a Él sobre todas las celebridades, líderes mundiales,
incluso sobre grandes hombres y mujeres de Dios. El es mi deleite!’ ”
También significa el ser capaz de decir, “Anhelo encerrarme con Jesús porque Él es el único que me satisface. Todos los demás me dejan
vacía e insatisfecha. Nadie mas que Jesús puede tocar mis necesidades más profundas y me acerco a Él tan seguido como puedo.”

LA ORACION QUE LE ES GRATA AL SEÑOR


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Yo creo que la clase de oración que más le agrada a Dios es muy sencilla y fácil de comprender. Es tan simple que hasta un niño puede orar
de tal forma y agradarle a Él.
Los discípulos le dijeron a Jesús, “Señor, enséñanos a orar” (Lucas 11:1). Ellos no hubieran preguntado a menos de que quisieran aprender.
Yo creo que la mayoría de los que están leyendo este mensaje les encantaría ser fieles en oración pero no saben cómo. Ellos simplemente
no comprenden el propósito de la oración y hasta que ellos entiendan este propósito vital, nunca podrán mantener una vida de oración
significativa y plena.
Muchos cristianos oran por obligación. Ellos ven a la oración como algo que se “debe” hacer. Otros oran solamente cuando una tragedia
acontece o cuando una crisis les afecta, entonces ellos no oran de nuevo hasta que otra dificultad les aqueja.
¡La oración no es solo para nuestro beneficio, sino para el deleite de nuestro Dios! Nosotros no solamente estamos para interceder por las
cosas que necesitamos, sino para preguntar por las cosas que Él desea. A menos de que ambos elementos estén juntos, nosotros no
tenemos el fundamento para construir una vida de oración. Ya sea que nosotros busquemos alivio o ayuda de parte del Señor, Él desea
pasar tiempo con nosotros -intimidad y comunión.
"No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir.” (Mateo 6:25).
"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que no os angustiéis por el día de mañana...”
(6:33-34).
"porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.”(6:8).
Dios nos está diciendo: “Cuando vengas a mi presencia, enfoca tu atención a pasar tiempo conmigo, a anhelar conocerme. No te enfoques
en las cosas materiales. Yo conozco cuáles son tus necesidades así que ni siquiera necesitas pedir por ellas. Yo tengo cuidado de todas.
Sólo búscame a mí. ¡Permitamos disfrutar de una dulce comunión!”

LA FUENTE DE LA OBEDIENCIA
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Es importante que nosotros comprendamos el motivo que nos conduce a obedecer porque si éste no es puro, todo lo que salga de él estará
contaminado.
La triste verdad es que muchos cristianos en los últimos días obedecerán a Dios solamente porque tienen miedo de ir al infierno. Ellos temen
de la ira de su Padre y su obediencia a Él es solamente “legal.” Ellos no tienen un deseo genuino por agradarle.
Jesús hizo todo por amor y por su deseo de agradar a su Padre celestial: “Por eso Jesús añadió: —Cuando hayan levantado al Hijo del
hombre, sabrán ustedes que yo soy, y que no hago nada por mi propia cuenta, sino que hablo conforme a lo que el Padre me ha enseñado.
El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque siempre hago lo que le agrada. ” (Juan 8:28-29, NVI).
Esto fue la roca, el cimiento sobre el cual Jesús construyó su vida de obediencia. Este fue su motor, su motivo del cual emanó su obediencia.
Esto también debe ser nuestra roca.
“He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.” (Juan 6:38).
Continuamente Jesús mismo se apartó para orar casi toda la noche en la cima de las montañas, en lugares silenciosos para tener comunión
con Su Padre. Su gran oración fue, “Padre, ¿qué es lo que tú quieres? ¿ Qué te complace? ¿Qué puedo hacer para satisfacer el deseo de tu
corazón?”
Esta es la actitud de una persona que tiene el Espíritu de Cristo y ésta debiera de ser nuestra actitud -ser uno de los que construyen sobre la
roca. El motivo fundamental de toda nuestra obediencia debe ser: “¡Yo hago todas las cosas porque quiero agradar a mi Señor, yo quiero
darle gran satisfacción!”

NUESTRO GRAN CONSUELO


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Para Jesús fue necesario tener naturaleza humana para poder experimentar todo lo que acontece en la tierra -rechazo, dolor, pena,
tentación. Aunque Él fue Dios hecho carne, Él resistió toda experiencia humana no como Dios sino como un hombre con todas sus flaquezas.
Eso le permitió a Jesús, nuestro sumo sacerdorte, orar por nosotros con tremenda compasión: “Pues en cuanto él mismo padeció siendo
tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. (Hebreos 2:18).
Hablemos sobre una querida hermana que está sufriendo. Ella ama a Jesús pero se siente sin esperanza, cabizbaja, rechazada. Ella piensa,
“He sido profundamente herida y no tengo a nadie con quien hablar que me comprenda.” En algunas ocasiones ella se pregunta si Dios
puede perdonarla al tener una fe tan débil. Ella está a punto de darse por vencida.
Satanás se para a su lado para acusarle, “¡Mirala! Ella no tiene fe alguna. ¿Qué clase de cristiana es esta, Dios?”
Jesús ve su dolor y siente su pena. Él sabe que su fe es débil, que ella está a punto de darse por vencida así que Él se presenta en su
nombre ante el Padre y empieza a interceder:
“Padre, yo sé lo que ella siente pues he estado en su lugar. Yo fui rechazado en mi propia carne y sangre. Fui burlado por la multitud
religiosa. Soldados me golpearon y colocaron espinas sobre mi cabeza. Yo incluso clamé. '¿Por qué me has abandonado?' Padre, yo me
identifico con esa mujer. He lavado sus pecados. Sé que ella aún tiene amor por mí.”
Aquí es donde las oraciones de Jesús por nosotros tienen efecto: “Padre, pido para que ella sea perdonada por su decepción, y para que le
sea dada desde lo alto una nueva porción de gracia. Permite que el Espíritu Santo venga sobre ella con un nuevo aliento, estímulo, y que le
sea dado un espíritu de paz y descanso. ¡Ella es mía, Padre, y Satanás no puede tenerla!”
De repente, de la nada, la mujer se siente con nuevo aliento. Gracia le ha sido dada a través de las oraciones de nuestro sumo sacerdote. Él
es conmovido por nuestros sentimientos de dolencia y Él actúa en misericordia.

NUESTRO MISERICORDIOSO SUMO SACERDOTE


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]


Amado, no importa lo que usted esté pasando. Jesús ha estado en sus zapatos y eso lo hace a Élun sumo sacerdote misericordioso. Usted
no tiene que decirle a Él acerca de todo su dolor. Jesús conoce su sufrimiento pues Él mismo lo ha padecido. “No tenemos un sumo
sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin
pecado.” (Hebreos 4:15).
Hablemos acerca de un preciado hombre que se encuentra preocupado pues ha caído en gran tentación. Él ha pecado gravemente en contra
de Dios y siente que su corazón se está enfriando. Este hombre piensa, “¡No puedo lograrlo! Soy demasiado inconsistente y Satanás está
echando todo el infierno sobre mí. He sido dominado por mi tentación en muchas ocasiones, pero aún amo a Jesús. ¡Señor, yo quiero ser
libre y limpio!”
Este hombre está agotado, sin esperanza, y el diablo se para a su lado acusándolo: “Dios, él ha caído en pecado. Él no puede resistir la
tentación. Su manto está manchado, sucio.”
Pero el Abogado entra en escena y se coloca entre el hombre y el acusador, y dice: “Padre, yo conozco lo que este hombre está padeciendo.
El diablo también me condujo por el desierto y me tentó severamente. Yo fui tentado a blasfemar, a caer y a adorar a Satanás. Yo conozco
esta tentación así como el corazón de este hombre. Existe una chispa de fe todavía en él, una pizca de amor por mí.”
“Padre, ve a este hombre como justo por mi sangre. Libéralo del poder de las tinieblas y del malvado. Yo quiero que él sea acepto,
perdonado, restaurado, y que le sea dado poder de lo alto para resistir al diablo. Yo clamo por su liberación.”
Al siguiente día, este hombre toma su Biblia y lee una verdad poderosa que nunca antes había visto. Él se postra en sus rodillas y Dios viene
a él para liberarlo -porque el sumo sacerdote ha orado.
Su Abogado conoce su dirección. Él ha contado el número de cabellos que hay en su cabeza. Él conoce cada pensamiento. Él siente cada
dolor que usted padece. Él escucha cada uno de sus clamores. Por tanto, ¡amado, anímese porque Jesús está orando por usted!

CARTA DE AMOR PARA UN FRACASADO


by Gary Wilkerson

Mi amigo Eric tuvo una niñez muy difícil. Su padre continuamente le decía, “No eres bueno y nunca lograrás nada.”
Mientras Eric crecía se introdujo en el mundo de las drogas. “Fui un adicto terrible,” Eric dice. “Yo combinaba todo tipo de sustancias que
podrían haberme matado. Incluso yo era malo como adicto. Mi aguja se rompía o tenía poco dinero para satisfacer mi hábito. Me sentía como
un fracaso total.”
La vida de Eric se convirtió en un total desastre. Su adicción le hizo perder cada centavo que tenía, por lo que decidió robar una tienda para
comprar más drogas - pero falló nuevamente. Él sacó un arma y gritó, “¡Todos contra la pared!” pero la tienda estaba tan llena de gente que
ésta no podía caber toda en la pared. Confundido, Eric huyó.
En desesperación, Eric eventualmente decidió dispararse a sí mismo con el arma que había utilizado para el robo. Sin embargo, él tiró el
arma al piso y ésta se disparó sola, hiriéndose en el costado. Mientras Eric iba al hospital pensó, “Soy un fracasado miserable, ni siquiera
puedo matarme a mí mismo.”
Después de haber sido curado de su herida, Eric caminó por las calles en total desesperanza. En lo profundo de su ser, él estaba enojado
con Dios y clamó, “¿Acaso estás tú aquí? ¿Tengo alguna razón para preservar mi vida?” Eric escuchó a una voz decir, “Te estoy enviando
una carta de amor.” De alguna forma Eric supo que era la voz de Jesús. Mientras se encontraba sentado en la orilla de la acera, la corriente
de agua proveniente de la lluvia pasaba por debajo de sus piernas, cuando de repente, él notó un pequeño folleto flotando. Lo recogió y vió
que decía, “Hay esperanza para el drogadicto.”
El folleto era publicado por un grupo llamado, Grupo de Alcance Victoria. Eric encontró la dirección del lugar, acudió a este y rindió su vida a
Jesús. Pronto fue librado de su adicción. Él abandonó todo hábito -incluyendo su creencia de que estaba destinado al fracaso. Jesús hizo de
Eric una nueva creatura en todos los sentidos.
Este hombre joven había pensado que su vida había terminado -pero aún había empezado. Él había estado ciego a la vida- la vida de
resurrección- que Jesús había planeado para él desde hace tiempo.
“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un
futuro y una esperanza.” (Jeremías 29:11, NVI).

LA ORACION DE JESUS
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Juan 17 habla sobre la oración de Jesús por sus discípulos y por su pueblo, por aquellos que lo siguieron y que creyeron en Él. Jesús no
solamente oró por sus seguidores sino también, “...por los que han de creer en mí por la palabra de ellos (los discípulos)”(versículo 20).
¡Qué verdad tan poderosa! La frase de Jesús, “...por los que han de creer en mí” lo incluye a usted y a mí. Jesús estaba orando por nosotros
cuando Él caminaba por esta tierra. Cientos de años atrás nosotros estábamos en su mente. Él inclusive grabó esta oración en su Palabra
sabiendo que nosotros la leeríamos. Jesús quiere que nosotros sepamos que Él estaba intercediendo por nosotros ante el Padre.
Amado, esta oración que Jesús hizo por nosotros no se dispersó en el viento. Dicha oración ha estado presente en el altar de Dios todo el
tiempo y Dios ha aceptado la oración de su hijo por cada uno de nosotros. Nuestra salvación es el resultado de las oraciones de Jesús.
Nosotros estamos hoy en Él porque Dios respondió su oración por nosotros.
“Pero éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable. Por eso puede también salvar perpetuamente a los que por
él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.” (Hebreos 7:24-25).
Ahora mismo Jesús está orando por transgresores que aún no se han vuelto a Él. La Escritura dice que Él puede salvar a lo sumo -es decir
“hasta el fin del tiempo” - a todo aquel que viene a Él. Durante mis años de ministerio yo he visto a drogadictos y alcohólicos salvos de
manera gloriosa. En cada circunstancia yo pensaba, “este individuo seguramente tuvo a una mamá orando o a una abuela intercediendo en
el pasado. Dios está contestando las oraciones de esos santos guerreros.”
Ahora yo observo algo mejor, algo más poderoso y efectivo. No fue solamente la oración de una mamá o de un abuelo la que los hizo creer.
Jesús estaba orando por ellos. “Yo ruego por ellos... sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos (los discípulos).”
(Juan 17:9, 20).
Si usted ha estado huyendo del Señor, usted nunca podrá huir de sus oraciones. El Padre le contesta a su hijo y todo el que se resiste a Él
está endureciendo sus corazones a las oraciones de Cristo quien oró por ellos en la tierra y quien aún sigue orando

ACERCANDOSE A EL
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

La caracterísitca más poderosa de una fe verdadera y salvadora es un deseo por estar más cerca de Él. “Asimismo, Cristo padeció una sola
vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1
Pedro 3:18).
¿Por qué Jesús sufrió y murió? ¿Por qué Él proveyó justificación para nosotros? ¿Por qué Su perfecta justicia nos es dada a nosotros? Esta
es para acercarnos a Dios. Todo esto se trata acerca de tener intimidad, comunión con el Padre.
Cuando Adán pecó, él perdió la cosa más preciada que cualquier hombre o mujer pudo poseer: intimidad con Dios. El pecado alejó a Adán
del Padre e incluso hizo que este se ocultara de Su presencia. Desde ese entonces, cuando un hombre peca su tendencia es huir y
esconderse, tal como Adán lo hizo.
La razón por la que Dios odia el pecado es porque nos roba su comunión con Él. Dios nos creó para que tuviéramos intimidad con Él, y al
anhelar tener comunión con nosotros, Dios envió a Su propio Hijo a morir en la cruz, para justificarnos y romper el velo que bloqueaba el
tener intimidad con Él.
El poder de la justificación es que trajo de nuevo el propósito original de Dios de crear al hombre para que tuviera comunión con el Padre.
El mundo actual está lleno de maldad, calumnias, mentiras satánicas, seducciones, culpa, temor, condenación -todo diseñado por Satanás
para hacernos sentir indignos para entrar en la presencia de Dios. El diablo nos mantedría ocultos como lo hizo con Adán -para evitarnos
tener intimidad con Dios.
Nosotros hemos sido librados de todo esto. Nosotros tenemos el derecho de estar en la presencia de Dios -una invitación a Su trono - porque
nos presentamos delante de Él con justicia perfecta. Dios nos invita a su trono de gracia porque Él nos acepta como santos en Cristo.
Nuestro pecado está bajo la sangre, olvidado, y ahora nosotros tenemos derecho dentro de Su santidad.
Amado, Jesús no murió solamente para llevarlo al paraíso. Él murió para que cada día usted pudiera vivir en hermosa y cercana comunión
con el Padre.

JESÚS TODAVÍA ORA POR NOSOTROS


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Zacarías 3 describe a un sumo sacerdote llamado Josué parado delante del Señor y a Satanás a su mano derecha oponiéndosele. También
presenta a un ángel, que debe ser Cristo porque los ángeles no juzgan.
Josué representa acá a un hombre de verdad, no un tipo de Cristo. Él era el sumo sacerdote durante la época de Esdras y Nehemías. En
Esdras 10:18 parece que Josué se había casado con una mujer pagana; en ese momento, la peor manera en que un Judío podría
contaminarse era casándose con un gentil.
"Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel" (Zacarías 3:3). Josué estaba de pie ante el trono con sus vestiduras
viles, y el diablo estaba a su lado acusándole. Satanás argumentó: "Este hombre ha roto Tu ley y ha pecado contra ti." Las acusaciones del
diablo eran correctas: Josué había pecado y ahora Satanás reclamaba para sí a Josué.
Amados, esto es exactamente lo que sucede con nosotros. Satanás se presenta ante el trono de la gracia acusándonos. Nos señala y dice:
"Tú sabes todas las cosas, Dios, tu ves cuan comprometida está la vida de éste. Si eres justo, tienes que darme su alma." En Apocalipsis
12:10 a Satanás se le llama "el acusador de nuestros hermanos" y se presenta ante Dios en este momento para oponerse a usted y a mi, nos
acusa de pecado.
Es entonces cuando Jesús, nuestro Abogado, se levanta y dice: "Es cierto, Padre el ha fallado, pero hay fe en su corazón, fe en el poder de
mi sangre que he pagado por cada pecado que ha cometido o cometerá alguna vez." Jesús entonces se vuelve a quien le espera ahí en
frente y le dice: "Quita tus ropas sucias y pon mi manto de justicia sobre tus hombros."
Jesús dijo a Satanás: "El Señor te reprenda, oh Satanás... ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?" (Zacarías 3: 2). ¡Qué cuadro! El
diablo se vio obligado a salir con un sonido de reproche y Josué se marchó con un indulto, una prenda nueva y una corona de justicia en la
cabeza.
"Si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo, el Justo" (1 Juan 2:1). Jesús ha estado en la gloria estos 2.000
años orando por nosotros y sigue orando por nosotros.

EN CRISTO
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Yo creo que la justificación por fe es la verdad central, el fundamento del cristianismo. Usted no puede experimentar el verdadero descanso y
la verdadera la paz hasta que se convence de que nunca podrá presentarse como recto ante los ojos de Dios por sus propias obras de
justicia.
Si usted no comprende que la justicia perfecta de Cristo es nuestra por fe, usted llevará una vida de mucho esfuerzo y sudor. Usted pasará
sus días tratando de agradar a Dios a través de actos legalistas y sin esperanza con el objeto de conseguir su propia justicia. Pero la verdad
es que ¡usted nunca obtendrá ninguna rectitud que presentar ante el Señor!
Sin duda usted está familiarizado con el pasaje de Isaías en el que se habla de que todas nuestras justicias son como trapos de inmundicia
ante los ojos de Dios (ver Isaías 64:6). Esto no significa que Dios menosprecia las buenas obras - para nada. Nosotros debemos de hacer
buenas obras, pero si usted piensa que éstas le dan mérito a su salvación, que éstas le permiten presentarse como santo ante Dios,
entonces ¡dichas obras son trapos inmundos!
Usted puede sentirse bien por las buenas obras que usted realiza e incluso disfruta el momento de victoria cuando resiste la tentanción.
Usted se siente recto, y piensa que el Señor le ha dado su favor. Sin embargo, al día siguiente, usted falla. Usted cae en pecado y de repente
pierde todo su gozo. Usted piensa que el Señor está enojado con usted y se pregunta si ha perdido su salvación.
Es una montaña rusa de emociones que suben y bajan, que están calientes y después frías, es un ir y venir entre pecado y confesión -
dependiendo de qué tan bien o mal usted se ha portado en cierto día. ¡Es una vida de miseria porque usted está tratando de agradar a Dios
en su carne!
Amado, ninguna justicia de la carne podrá ser presentada delante de Dios. Incluso, la mejor gente entre nosotros, la más moral, los más
santos han caído de la gloria de Dios. Ninguno de nosotros jamás ha sido aceptado ante los ojos del Padre por nuestras buenas obras.
¡Nosotros solamente somos aceptos por Él por estar en Cristo!
“...porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” (Gálatas 3:28). Cuando nosotros nos volteamos a Jesús con una fe que salva, que deja a
un lado el yo, entonces nosotros llegamos a ser uno con Cristo. Estar “en Cristo” significa que Dios nos da el crédito de justicia de Jesús.
¡Todos nuestros pecados son lavados por Su obra, no por la nuestra!

JESÚS SE DELEITA BENDICIENDO A SU PUEBLO


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Muchos cristianos creen que Dios se deleita sólo castigándonos y corrigiéndonos ¡No es así! La Biblia nos dice que Él no se place
disciplinándonos. Por el contrario, Jesús dice: " No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino"
(Lucas 12:32). Él nos asegura: "Te daré todo lo que necesitas porque mi corazón está puesto en bendecirte."
En ninguna parte de la Biblia encontramos a Jesús maldiciendo a nadie (la única cosa que maldijo fue una higuera). Ningún predicador,
apóstol, profeta o pastor en la historia bendijo personas más que Jesús mismo. Él pronunció bendiciones en todas partes donde estuvo.
Considere el Sermón del Monte en Mateo 5. Jesús dijo: "Bienaventurados los pobres de espíritu. Bienaventurados los que lloran.
Bienaventurados los mansos. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. Bienaventurados los misericordiosos, los pacíficos,
los perseguidos, los insultados". Dondequiera que Jesús estuvo dijo: "Bendito... bendito... bendito."
Jesús tomó a los niños en sus brazos y los bendijo. Bendijo a los que tenían banquete para los pobres, lisiados, cojos y ciegos: "Él levantó
sus manos y los bendijo" (Lucas 24:50).
Me conmueve profundamente que las últimas palabras de Jesús antes de dejar a sus discípulos, fueron palabras de bendición. Lucas dice:
"Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras" (Lucas 24:45). Y luego ". . . los bendijo "(versículo 51).
En este punto, usted puede estar pensando, "Yo puedo entender cómo el Señor bendice a los niños o a los nuevos creyentes, o incluso a
cristianos en países pobres que necesitan milagros sólo para tener alimentos. Podría ver como Él bendice a creyentes encarcelados en el
extranjero y, milagrosamente, les proporciona revelaciones gloriosas de sí mismo. Pero ¿a mí? Bueno, yo nunca me he considerado a la
altura de la luz que he recibido y no me siento digno de sus bendiciones."
Amado, yo espero que entienda ahora que usted nunca será digno de las bendiciones de Dios. Nadie gana Sus bendiciones. Más bien, Él
viene a nosotros solamente por su gracia y misericordia y nos otorga bendiciones espirituales más allá de nuestra comprensión.

NO ESTE CIEGO ANTE LA BENDICIÓN


by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Soy padre de cuatro hijos, todos los cuales están casados y tienen sus propios hijos. Cada vez que mis hijos se enfrentan a algún tipo de
dificultad, yo no me enojo con ellos; por el contrario, estoy encantado cuando me llaman, y de la manera en que pueda ayudarles, ya sea con
oración, consejo o bendiciones financieras, encuentro gran placer tendiéndoles la mano y bendiciéndoles.
¿Cuánto más nuestro Señor Jesús se deleita en bendecir a sus hijos en momentos de necesidad? Él nos dice: "Pues si vosotros, siendo
malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que se lo
pidan?" (Mateo 7:11).
Usted puede buscar en todo el cuerpo de Cristo y ver a otros cristianos que parecen más talentosos y bendecidos. Algunos pueden
memorizar y citar pasajes enteros de las Escrituras. Otros pueden predicar, enseñar o cantar para la gloria de Dios y Usted se dice a sí
mismo: "¡Dios los ha bendecido mucho! Pero, ¡pobre de mí! Yo no soy lo suficientemente inteligente como para memorizar la
Palabra de Dios, ni siquiera puedo recordar un sermón; no tengo los dones que mis hermanos y hermanas tienen para servir a Dios."
Amado, Usted no sabe cuan bendecido es. ¿Es pobre de espíritu? ¿Es difícil para usted, incluso sonreír? ¿Usted se lamenta por no ver el
crecimiento espiritual en su vida? ¿Sufre porque se siente inadecuado, excluido e innecesario?
Jesús dice: "Bendito eres Tú, que no tienes nada de que estar orgulloso y de esa manera, ¡me puedes servir mejor! Porque ¡mi fuerza
descansa en tu debilidad! Puedo usarte más fácilmente que a todos los demás." Jesús le dijo al apóstol Pablo: "Mi gracia es suficiente para ti,
porque mi poder se perfecciona en la debilidad" (2 Corintios 12:9).
¡Qué bendición! Jesús nunca dijo: "Bienaventurados son los fuertes, los felices, los auto-suficientes o los poderosos." ¡No! Nuestro Señor
bendijo a los débiles, los insultados, los perseguidos, los humillados, los que se consideran nada a los ojos de los demás. Él le está diciendo,
"Tu sabes que tienes una gran necesidad de mí y por lo tanto, eres bendito".

LA BENDICIÓN DE ABRAHAM
by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Pablo escribe: "Así que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham" (Gálatas 3:9). ¿Cuál es la bendición de Abraham?
Santiago nos dice: "Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia" (Santiago 2:23). Abraham creyó que podía estar delante Dios, a
pesar de que todavía estaba siendo santificado.
Amados, la bendición de Abraham es el conocimiento de que somos justificados por la fe. "Que la bendición de Abraham alcanzase a los
gentiles por medio de Jesucristo, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe" (Gálatas 3:14).
Esta bendición habla del conocimiento de que Jesús pagó con su sangre para borrar todos nuestros pecados. El Padre atribuye justicia de
Jesús para nosotros y somos hechos justos a sus ojos, no tenemos que tratar de trabajar para ganar el favor de Dios; en cambio, hemos de
confiar y creer en la obra terminada de Jesús en la cruz. A pesar de que todavía luchamos, tenemos derecho a permanecer con Él mientras
continuamos con fe y arrepentimiento.
David entendió esto y pudo disfrutar de la bendición de Abraham: " David dice lo mismo cuando habla de la dicha de aquel a quien Dios le
atribuye justicia sin la mediación de las obras: « ¡Dichosos aquellos a quienes se les perdonan las transgresiones y se les cubren los
pecados! ¡Dichoso aquel cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta!» (Romanos 4:6-8).
Cuando somos bendecidos por Dios con la bendición de Abraham, nuestra fe comienza a expandirse; pronto vemos y creemos que el mismo
Cristo que nos justifica nos da poder para vencer el pecado. Dios nos dice, "¡Vamos a trabajar en tu santidad y santificación, pero debes
entender que, mientras tanto, estás seguro en mí. Tú eres mi hijo y yo también te guardaré de caer!"
¿Reposa ya la bendición de Abraham sobre Usted? Si ha aceptado plenamente la justicia de Cristo por fe, entonces Usted es bendito con los
creyentes Abraham y David. De hecho, usted es una de las personas más bendecidas sobre la tierra.

YO SOY TU RECOMPENSA

by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]


"Después de estas cosas la palabra del Señor vino a Abram" (Génesis 15:1). Este versículo quiere decir:
"Después que Abram miró a su alrededor con temor por los enemigos que lo rodeaban, después que se sintió
descorazonado al ver que no había hecho ningún progreso, la Palabra del Señor vino a él."
Lo primero que Dios le dijo a Abram fue: "No temas, Abram; yo soy tu escudo y tu galardón será sobremanera
grande" (mismo verso). En este versículo, Dios nos ha dado el secreto de la bendición más grande que cualquier
creyente pueda tener. El significado de la palabra “escudo” en hebreo es: "protector, defensor." Este versículo
quiere decir: "Lucharé por ti y yo seré tu campeón."
El Señor le está diciendo a Abram: "Sigue adelante y mira a todos los ejércitos que te rodean. Nadie puede
tocarte porque yo soy tu protector. Confía tu vida y tu futuro en mis manos."
Este mismo versículo nos dice que el Señor es mucho más que un escudo para nosotros, además, Él es también
nuestra gran recompensa. Dios dice a Abraham: "Tendrás a tu hijo, y él será un gozo para ti, pero voy seré quien
llene tus más profundas necesidades."
Dios lo sabe todo acerca de la naturaleza humana. Él sabía que Abraham tendría un gran gozo al nacer su hijo.
Abraham podría decir: "¡Dios lo hizo! Él lo prometió, y Él cumplió su palabra." Sin embargo, Dios también sabía
que Abraham no se sentiría realizado por completo al llegar el niño; todavía tendría un hambre interior, una
inquietud, una necesidad inexplicable fuera del alcance de cualquier ser humano.
¿No es esto lo que nos sucede cuando por fin tenemos lo que tanto hemos deseado? A lo largo del proceso
pensamos, "Si solo pudiera conseguirlo sería tan feliz. Esto hará que mi vida sea maravillosa y pondrá fin a todos
mis problemas." Pero no, ¡no lo hace! Sólo el Señor mismo puede satisfacer plenamente nuestras necesidades
más profundas.
Nuestro Sumo Sacerdote dice: "El secreto de Mi bendición es que yo soy lo que tu has estado buscando; yo soy
tu recompensa, tu respuesta, tu bendición."

JUSTICIA PERFECTA

by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Dios solamente acepta una clase de justicia — la justicia perfecta. ¡Nada más permanecerá ante Su presencia en
el Día del Juicio! A menos que nuestra justicia sea absolutamente perfecta Él no podrá salvarnos, justificarnos o
aceptarnos. La justicia perfecta de Jesucristo nuestro Señor solamente puede obtenerse a través de la fe.
El autor de Hebreos nos introduce a la verdad referente a que esta justicia es la herencia de todo verdadero
creyente. Es algo que Jesús nos ha dejado, algo que nos pertenece, que es nuestro legado: “Por la fe Noé,
cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa
se salvaría; y por esa fe condenó al mundo y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.” (Hebreos
11:7).
Noé llegó a ser un heredero no por construir un arca, sino porque él creyó y predicó. Él comprendió este
conocimiento revelado por Dios acerca de la justicia perfecta - una justicia que se obtiene por fe - y así, ¡él se
convirtió en heredero de la misma!
Amado, a usted y a mí nos fue dada una gran herencia cuando Cristo partió de la tierra. Él nos dejó el título de su
perfecta justicia. Por supuesto, Jesús vivió en absoluta pobreza mientras estuvo en la tierra; Él no poseyó
ninguna porción de tierra, ni tuvo dinero. Pero Él nos dejó riquezas más valiosas que una mina de diamantes de
Sudáfrica; más valiosas que las regiones petroleras del Medio Oriente; más valiosas que el oro y la plata
localizadas en las montañas de América. Jesús nos dió una heredad que nos hace más ricos que cualquier
persona en la faz de esta tierra. Es la herencia de una justicia perfecta que nos permite pararnos frente a Dios sin
condenación.
Una vez que usted comprende esta herencia, usted puede ponerse de pie en contra de cualquier demonio del
infierno. ¡Satanás no será capaz de acusarle ante el Padre, ante los hermanos, ante su propia conciencia, porque
usted es heredero de la perfecta justicia de Jesucristo!

CRÉDITO A NUESTRA CUENTA

by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Nunca seremos justificados o acepta como justos delante de Dios a menos que estemos delante de Él con la
justicia perfecta de Cristo como si fuera nuestra. Esa es la única justicia que Dios reconoce, así que ¿cómo
podemos recibir la justicia perfecta de Cristo?
El Padre celestial nos la imputa a través de nuestra fe. "Como también David habla de la bienaventuranza del
hombre a quien imputa la justicia de Dios sin obras..." (Romanos 4:6). Pablo cita a David diciendo: "El hombre
más rico, más bendito y con más paz sobre la tierra es el que entiende que se le ha imputado una justicia
perfecta - sin obras"
"[Abraham] Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en la fe y dio gloria a
Dios... Por eso su fe se le tomó en cuenta como justicia. Y no solamente con respecto a él se escribió que se le
tomó en cuenta, sino también con respecto a nosotros, pues Dios tomará en cuenta nuestra fe, si creemos en el
que levantó de los muertos a Jesús, nuestro Señor"(Romanos 4: 20-24).
Esta justicia tiene que ser imputada a nosotros. No es nuestra por infusión. En otras palabras, Dios no la vierte
en nosotros. No, no es nuestra justicia, nada de lo que ha hecho o logrado. Siempre es su justicia, que nos es
imputada, acreditado en nuestra cuenta.
La palabra imputar significa "referir o valorar, considerar o atribuir a una persona algo que no tiene, contar o
acreditar a la cuenta de alguien." Cuando Jesús nos imputa su justicia, Dios la mira como nuestra. No, nosotros
no la ganamos. Cristo lo hizo todo y Él lo atribuye a nuestra cuenta.
Esta imputación viene solo por la fe. No podemos trabajar por ella o merecerla de ninguna manera. Por el
contrario, a causa de nuestra fe en Jesús y su obra redentora, el Señor nos acredita la justicia de Cristo y somos
contados como perfectos en Él. Al confesar nuestros pecados y tener fe en Él, nosotros estamos delante de Dios
con una justicia imputada; es una justicia perfecta por fe y no por obras:
 "Por lo tanto, es por fe, para que sea por gracia" (Romanos 4:16).
 "Porque con el corazón se cree para justicia" (Romanos 10:10).
 "La justicia de Dios que es por la fe en Jesucristo, para todos y sobre todos los que creen, porque no hay
[distinción]" (Romanos 3:22).

EL PODER DE LA FE

by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

¡Oh, qué maravilloso es el poder de la fe!


La Palabra de Dios nos dice que Cristo pagó por el pecado de la humanidad con su propia sangre en la cruz, que
Él cumplió la ley y fue quitada la maldición, que Él nos rescató de las demandas del infierno y del diablo, que
vivió una vida sin pecado guardando la ley en cada punto, y que Él nos presentará ante el Padre con una justicia
perfecta.
La Palabra continúa decirnos que podemos tener la justicia perfecta de Cristo atribuida a nosotros - que Dios nos
va a considerar como perfectamente justos en Jesús - si sólo creemos lo que Él ha realizado por nosotros. Por
favor, entienda que estoy hablando de aquellos que se han arrepentido de sus pecados.
¡Oh, cómo mi carne se retuerce en la simplicidad y sencillez de todo esto! La carne grita: "De ninguna manera,
no puede ser tan sencillo ¡Tengo ayudar! ¡Tengo que pagar algo! después de todo, todavía tengo problemas en
mi vida, sigo luchando con el pecado. No puedo esperar que El me considere justo porque todavía tengo muchas
cosas que necesitan mejorar. Tengo que limpiar mis obras primero."
Ciertamente, puede haber lágrimas de nuestra parte. Nosotros tenemos que ser humildes y estar quebrantados,
pero un río de lágrimas por sí solo no salvará a nadie. Toda una vida de luchas no salvará a nadie. Dios dice:
"Debe ser por la gracia mediante la fe. ¡Ninguna carne se gloriará en mi presencia!"
 "Porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe"
(Romanos 1:17).
 " Nosotros, en cambio, por obra del Espíritu y mediante la fe, aguardamos con ansias la justicia que es
nuestra esperanza." (Gálatas 5:5).
 "La justicia... que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe" (Filipenses 3:9).
Mi fe ha de elevarse por encima de todos mis temores, sobre todo las mentiras satánicas, todos los sentimientos,
todas las circunstancias, y descansar en lo que la Palabra de Dios declara. Su Palabra dice que por medio del
arrepentimiento y por la fe en Cristo, Él ve que tengo la justicia perfecta de Jesús. Él me acepta "en el Amado",
como santo y justo.

COMPARARSE CON LOS DEMAS

by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

En mis primeros años de creyente, yo me comparaba con otros que parecían ser santos. Estas personas
parecían radiantes - siempre activas, sonriendo, tenían la imagen de lo que un cristiano debiera ser. Yo nunca
pensé que me encontraba en el mismo nivel de santidad que ellos. Por lo tanto, yo oraba, “Señor, hazme recto
como este u otro hermano Qué maravilloso sería que yo viviera de esa manera para tí.”
¡Qué mal estaba! Esta gente no era lo que yo pensaba. Incluso, yo aprendí que nada es lo que parece. Nadie es
tan malvado o tan bueno como parece. Solamente existe uno verdaderamente justo -Jesucristo nuestro Señor - y
su justicia es perfecta. Si nosotros estamos en Cristo, entonces tenemos Su justicia y esta no nos es dada en
porciones. Nadie recibe más o menos de dicha justicia - por el contrario, por fe nosotros la recibimos completa.
Nosotros debemos medirnos a nosotros mismos acorde con Su justicia solamente y no con la supuesta justicia
de alguien más. “No nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero
ellos manifiestan su falta de juicio al medirse con su propia medida y al compararse consigo mismos. Pero
nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida al
permitirnos llegar también hasta vosotros.” (2 Corintios 10:12-13).

Aquí Pablo está diciendo, “Existe una regla que puedes utilizar para medirte a ti mismo. Esta es: todo aquél que
verdaderamente se arrepiente y cree en la perfecta justicia de Cristo, aquél que acude a Él con fe, creyendo que
en Su obra en la cruz - este es hecho perfectamente justo a la vista de Dios. Usted puede que no haga todo bien.
Todavía existe una obra diaria de santificación realizada por el poder del Espíritu Santo en usted. Sin embargo,
usted es acepto en el amado, investido de la misma justicia de Cristo.”
Amado, es tiempo de que usted deje de compararse con los demás. Dios le ha dado la porción completa de la
perfecta justicia de Cristo: “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al
hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” (Efesios 4:13).
BORRAR DE SUS MENTES

by David Wilkerson

[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compararé a un hombre insensato que edificó
su casa sobre la arena. Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella
casa; y cayó, y fue grande su ruina.” (Mateo 7:26-27).
La ley no fue creada para aquella persona cuya obediencia emana de su deseo por agradar a Dios. A este
individuo no le interesa lo que es legal o ilegal, lo que es permisible o prohibido. Él solamente tiene un criterio:
¿Qué desea mi Señor?”
Usted puede presentarle la ley a esta persona - todas sus reglas, regulaciones y prohibiciones - y ésta le puede
contestar, “Usted no tiene que decirme que no haga estas cosas. Yo no haría nada que pudiera herir a mi Padre.
¡Yo lo amo a Él! Yo ya he hecho a un lado al mundo y sus lujurias para ir hacia Él a quien mi corazón anhela.
“Enséñeme lo que Él quiere, no solamente lo que Él prohíbe. Yo quiero que el deseo de su corazón sean mis
acciones. Yo quiero conocer Su mente y obedecerle. Seguro, yo amo Su ley. Pero ésta es para los transgresores,
para aquellos que no han llegado al conocimiento de tener una relación con Cristo. Yo tengo otra ley operando en
mi corazón. Es la ley del amor, una que dice, '¿Señor, qué puedo hacer para agradarte hoy?'"
Tal persona no es movida por amenazas del infierno o inclusive por recompenas. Él no necesita a un profeta que
lo agite, ni alertas de juicio. Él está enamorado de Jesús y su obediencia a la Palabra de Dios es algo que forma
parte de su amor por Él. Es algo natural para este individuo como es el respirar.
Por otro lado, la persona que construye su casa en arena hace esto para exhibirse. Es una forma de vida
temporal. Él argumenta que vivirá en esa casa por cinco años, después la venderá y le dejará los problemas a
alguien más. ¡Es solamente una máscara sin un fundamento real!
Observe que esta persona no cree que una tormenta está por venir. Él no quiere pensar que vendrán dificultades.
Esta es la forma en que el mundo ve la eternidad: ellos simplemente no piensan acerca de esto. Un cristiano
célebre le preguntó en alguna ocasión a uno de sus invitados a su programa de televisión nocturna, “¿Qué
piensas de la eternidad?” Él contestó, “Yo trato de no pensar en ello.”
Trágicamente, muchos cristianos también tratan de borrar de sus mentes a la eternidad. Ellos intentan no pensar
que el juicio está a la puerta. Ellos no desean creer que un día ellos se pararán frente al Señor y tendrán que dar
cuentas de todo lo que dijeron e hicieron.

¿AFLIGE DIOS A SUS HIJOS?


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

¿Dios aflige a sus propios hijos? Escuche la respuesta del salmista: " Tú, Dios nuestro, nos has puesto
a prueba; nos has refinado como se refina la plata. Pero nos dejaste caer en la trampa; ¡impusiste
sobre nosotros una pesada carga! Caballos y jinetes han pasado sobre nosotros; hemos pasado por el
fuego y por el agua, pero al final nos has llevado a la abundancia."(Salmo 66:10-12).
El salmista está diciendo: "Señor, ¡Tú me pusiste en aguas tan altas por encima de mi cabeza que
pensé que iba a ahogarme. Me pusiste en el fuego, me trataste como se purifica a la plata. Me llevaste
a una red, trajiste aflicciones a mi, pues permitiste a los hombres derrotarme!"
¿Por qué permite Dios tales aflicciones? Debido a que estaba llevando a su amado hijo a un "lugar de
riqueza". En el original hebreo esta frase significa "un lugar de abundantes frutos." Dios está diciendo:
"Te voy a llevar a través de todos estos lugares duros para que seas fructífero para mi Reino."
Sin embargo, no todos los males provienen de la mano de Dios. Muchos problemas vienen del diablo,
directamente desde los abismos del infierno. "Porque él [Dios] no aflige ni entristece a los hijos de los
hombres" (Lamentaciones 3:33). Dios dice: "No encuentro ningún gozo afligiendo a mis hijos. Ese no
es mi objetivo al permitir los problemas". No, el Señor permite nuestras aflicciones sólo para sus
propósitos eternos, para llevarnos a un "lugar de riqueza".
Me estremezco con asombro al recordar todos los dolores, las pruebas, las aguas profundas, los
ardientes fuegos y las poderosas aflicciones que he visto en los últimos años. Y por lo general cuando
las aflicciones vinieron, no llegaron de una en una, ¡llegaron juntas! Muchas veces pensé, "No hay
manera de que pueda lograrlo". Incluso los recuerdos de las aflicciones son dolorosos, recordar la
difamación, los castigos del Señor, las pruebas del ministerio, los embates personales, los problemas
familiares, los dolores corporales y los achaques. Sin embargo, al recordar esos años de sufrimiento,
puedo decir con seguridad, "la Palabra de Dios es verdad. ¡Él me sacó de toda aflicción que vino sobre
mí y le alabo!"

¡LO MEJOR ESTÁ POR VENIR!

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Tal vez durante el tiempo de aflicción Usted casi desmaya. Usted pudo estar tan débil y cansado que
pensó que no podría ir un paso más. Pero ahora, desde donde Usted está parado, puede decir, "No
quiero volver a pasar por eso otra vez, pero Dios me sacó de allí. Él ha sido fiel. ¡Alabado sea el
Señor!"
Dios no está satisfecho con un sincero "gracias" de nosotros. Más bien Él dice, "Espera un momento,
hijo mío, no te traje por todos esos problemas y aflicciones sólo para hacerte un vencedor agradecido.
He pasado años entrenándote, poniéndote a través de todas estas cosas con un propósito, y no voy a
permitir que lo pierdas ahora. Tengo toda la intención de que mi inversión de resultado. ¡Quiero decirte
que tu mejor trabajo está por venir!"
Ahora, a medida que Usted sale de las aflicciones de nivel universitario, Dios le abre los ojos sobre sus
amigos que luchan en el kínder, en el nivel preescolar. Estos amados no creen que lo puedan lograr,
entonces, ¿qué hará Usted con su experiencia en la aflicción? Dios le susurra, "Necesito veteranos
sazonados, probados, personas que han sobrevivido a aguas profundas y terribles incendios, personas
que han sido refinadas a través del sufrimiento. ¡Quiero gente que demuestre mi fidelidad a esta
generación!" El salmista escribe: "…para que se lo cuenten a las generaciones futuras" (Salmo 48:13).
"Ahora que estoy viejo y canoso, no me abandones, oh Dios. Permíteme proclamar tu poder a esta
nueva generación, tus milagros poderosos a todos los que vienen después de mí. “(71:18).
Pablo lo resume todo muy bien: "Pero quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han
sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio" (Filipenses 1:12). ¡Eso dice mucho!
Cuando Pablo escribió esto, él era un hombre mayor, con años de experiencia y estaba en medio de
una de las peores pruebas de su vida, y habló con sus amigos desde su corazón:
"Sería la cosa más maravillosa en este momento si pudiera ir a casa y estar con mi Señor, que es mi
mayor deseo, pero soy un veterano; he pasado por tribulaciones y pruebas, y sé que soy necesario
aquí. Esta generación necesita ver a alguien que ha sufrido, ha sobrevivido y se regocija en cualquier
aflicción. Mi hijo Timoteo se va a enfrentar a todo lo que me he enfrentado, y él tiene que saber que a
través de todo eso, Dios lo llevará. Por lo tanto, lo mejor es que me quedo y soporte las profundas
aflicciones. ¡Mírame! No sólo he sobrevivido, sino que tengo esperanza verdadera. No estoy caído o
deprimido. Me regocijo en el Señor a través de todo lo que he pasado".

¡USTED LE PERTENECE A Él!

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

En Cantares, el Señor le dice a su esposa: “¡Qué hermosa eres y cuán suave, oh amor deleitoso!”
(Cantares 7:6). Tres de las palabras en hebreo localizadas en este versículo son sinónimos de: bello
(vinculado a “preciado”), agradable (señalando “placentero”) y deleite.
Estas palabras describen los pensamientos de Jesús hacia Su esposa mientras la contempla. Él la
observa y le dice, “¡Cuán hermosa, dulce y placentera eres. Tú eres preciada para mí, oh amada!” Y en
respuesta, la esposa exclama, “Yo soy de mi amado, y en mí tiene su contentamiento.” (versículo 10).
Aquí el significado es “Él me persigue con deleite. Él va tras de mí porque soy preciada para Él!”
Estos mismos pensamientos son encontrados a lo largo de los salmos. “Se complace Jehová en los
que lo temen y en los que esperan en su misericordia.” (Salmo 147:11), “...porque Jehová tiene
contentamiento en su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación.” (149:4).
Ahora, yo puedo intentar convencerle del deleite de Dios por usted al decirle, “¡Usted es preciado para
el Señor!” Sin embargo, usted puede pensar, “Bueno, este es un pensamiento muy lindo. Qué dulce.”
No obstante, la verdad es que esto va mucho más allá de un lindo pensamiento. Esto es la mera clave
de la liberación de cada batalla que embarga su alma. Este es el secreto para entrar en el reposo que
Dios le ha prometido. Y hasta que usted se agarre de él - hasta que esto se convierta en una verdad
fundamental en su corazón - usted no será capaz de levantarse y enfrentar lo que está por venir en
este tiempo malvado.
Isaías tuvo una revelación de cuánto Dios se deleita en nosotros. Él profetizó a Israel esta palabra de
parte del Señor: “Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, Jacob, y Formador tuyo, Israel: «No temas,
porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si
por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti.”
(Isaías 43:1-2).
Isaías no estaba hablando de un diluvio o fuego literal. Él se estaba refiriendo a aquello que la gente
estaba sufriendo espiritual y mentalmente. En ese momento ellos se encontraban cautivos y sus
diluvios era pruebas, sus fuegos tentaciones, y sus ríos pruebas. Estos fueron todo los intentos del
diablo para destruir y abrumar al pueblo de Dios.
Las palabras de Isaías fueron un mensaje de misericordia pura para Israel. Ellos se encontraban
cautivos por su propia tontería e insensatez. Ellos no merecían nada. Pero Dios les envió a un profeta
con un corazón contrito y en llanto que les dijo, “¡Dios quiere que les diga que ustedes le pertenecen a
Él!”
ACEPTE SU AMOR

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

No importa lo que usted haga para mantenerse limpio. Si usted no confía en Jesús para que lo salve a
través de su gracia, ante Dios toda su justicia equivale a trapos sucios. Su carne no es aceptada
delante de Dios; ni siquiera ésta puede ser transformada. Toda la carne fue desechada en la cruz y
ahora un nuevo Hombre ha llegado- Cristo hombre - y la verdadera fe reside en tener confianza en lo
que Él ha hecho por usted.
Usted puede decir, “Es difícil para mí creer que un cristiano fallido y abrumado como yo pueda ser
preciado para Dios. Él debe estar indignado conmigo porque mi vida tiene muchos altibajos. Yo tengo
problemas que no logro resolver. ¡Yo creo que Él todavía me ama pero seguramente está
decepcionado conmigo porque le he fallado continuamente!”
Por favor comprenda lo siguiente: La maravillosa profecía de gracia de Isaías (ver Isaías 43:1-5) fue
proclamada a un pueblo que había sido robado, atrapado y llevado cautivo - todo por su propia
insensatez e incredulidad. Fue en ese momento en que Dios les dijo, “Ahora, después de todas tus
fallas, yo vengo a tí con un mensaje de esperanza - y esto es porque tú eres mío.”
Yo nunca olvidaré la pena que sentí cuando uno de mis hijos adolescente acudió a mí para
confesarme, “Papá, nunca he sentido que te he agradado. Nunca me he sentido merecedor de tu
amor. Siento que toda mi vida te he desilusionado. Tú debes de estar realmente decepcionado de mí.”
Esas palabras me hirieron. Yo abracé a ese niño en lágrimas mientras me encontraba con gran dolor
dentro de mí. Yo lloré mientras le decía a este niño, “ Pero tú siempre has sido especial para mí. Has
sido la niña de mis ojos. Cuando voy en camino a cruzadas, pienso en tí y todo mi ser resplandece.
Seguro, tú has hecho cosas insensatas, cosas malas pero yo te he perdonado. Tú te arrepentiste de
verdad y yo nunca más pensé mal de tí. Tú traes nada más que gozo para mí.”
Lo mismo sucede con muchos cristianos en su relación con su Padre celestial. El diablo los ha
convencido que han decepcionado a Dios y que nunca más podrán agradarle. Consecuentemente,
ellos no aceptan Su amor y viven como si la ira de Dios siempre estuviera con ellos. ¡Qué forma más
horrible de vivir! - y qué doloroso a de ser para Dios cuando ve a Sus hijos vivir de esa manera.

RECUERDE LO QUE DIOS HA HECHO

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Tenemos una tendencia a olvidar todas las cosas buenas que Dios ha hecho por nosotros. Cuando nos
enfrentamos a nuevos retos, a menudo no recordamos nuestras pasadas liberaciones.
Cuando David se paró frente a Goliat, el repasó sus victorias pasadas con el fin de aumentar su fe.
Relató: "David le respondió: A mí me toca cuidar el rebaño de mi padre. Cuando un león o un oso
viene y se lleva una oveja del rebaño, yo lo persigo y lo golpeo hasta que suelta la presa. Y si el animal
me ataca, lo sigo golpeando hasta matarlo. Si este siervo de Su Majestad ha matado leones y osos, lo
mismo puede hacer con ese filisteo pagano, porque está desafiando al ejército del Dios viviente."(1
Samuel 17:34-36).
Moisés recordó a Israel todas sus liberaciones pasadas y, a continuación les advirtió: "Por lo tanto, ten
cuidado. Ten mucho cuidado de no olvidar nada de todo lo que tus ojos han visto. Que no se aparten
de tu corazón en ningún momento de tu vida. Al contrario, enséñales esto a tus hijos, y a los hijos de
tus hijos."(Deuteronomio 4:9).
La Biblia dice de Israel: "No guardaron el pacto de Dios... y se olvidaron de sus obras, y sus maravillas
que les había mostrado" (Salmo 78:10-11). Como los israelitas, tenemos la misma tendencia siempre
que afrontamos una nueva prueba o aflicción, decimos: "Oh, Dios, esta vez es demasiado para
enfrentar." Sin embargo, la respuesta de Dios es: " ¡Simplemente mira hacia atrás y acuérdate de mi!"
Si es necesario, haga un diario para recordarse a si mismo las grandes liberaciones de Dios en su
vida. Apunte algunas notas en la noche antes de ir a la cama. Haga lo que sea necesario para recordar
todas las cosas que Él ha hecho por Usted, todas las angustias que ha pasado y la liberación que Dios
trajo a su vida. Entonces, cuando su próxima aflicción se levante, abra su diario de notas y dígale al
diablo: "Esta vez no me vas a engañar. Mi Dios me liberó antes, y lo hará de nuevo."

EL SEÑOR ESTA CERCA

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Dios está más preparado para guardar Sus promesas para con usted que el diablo para arruinarlo.
Inclusive, no importa cuánto el enemigo se le aproxime, el Señor está aún más cerca.
“Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de tu Ley. Cercano estás tú...” (Salmo
119:150-151). En otras palabras, David dijo, “Dios, si mis enemigos están acercándose para
destruirme, Tú estás aún más cerca en mi tiempo de necesidad. “
En este versículo, la palabra hebrea para cerca se refiere a “defensa.” Esto significa, “Yo estoy cerca
de tí para defenderte.” Dios dice que Él está cerca para defender al humilde y quebrantado:
 “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo nombre es el Santo: «Yo
habito en la altura y la santidad, pero habito también con el quebrantado y humilde de espíritu, para
reavivar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados. (Isaías 57:15).
 “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón y salva a los contritos de espíritu.”
(Salmo 34:18).
¿Es usted un hijo de Dios? ¿Vive el Señor Jesús en usted? Dios dice que Él está cerca de su angustia.
He aquí Su promesa para usted:
“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, Jacob, y Formador tuyo, Israel: «No temas, porque yo te redimí;
te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te
anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti. Porque yo, Jehová,
Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador... Porque a mis ojos eres de gran estima, eres honorable
y yo te he amado; daré, pues, hombres a cambio de ti y naciones a cambio de tu vida. No temas,
porque yo estoy contigo.” (Isaías 43:1-5).
David vió a Dios sosteniéndolo, “...me tomaste de la mano derecha” (Salmo 73:23). Él dijo, “Dios no
solamente está cerca de mí, Él está caminando conmigo, agarrado de mi mano, en todo este desastre.
Deja que todos los enemigos vengan hacia mí.¡Yo tengo mi mano agarrada a la de mi Padre! David
dijo que Dios le había hablado, dado consejo y guianza:“Me has guiado según tu consejo,” (versículo
24).

PRONTA AYUDA EN MEDIO DE LA NECESIDAD

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Muchos queridos cristianos me cuentan historias sobre increíbles dificultades - problemas que se
apilan, desilusiones que continúan abatiéndolos. Desde el punto de vista humano, dichas dificultades
parecen imposibles de resolver y mi corazón se duele con el de todos los creyentes que están
experimentando fuertes pruebas.
Cada cristiano debiera estar convencido que él o ella es preciada, amada - que Dios está cerca. De
hecho, entre más cerca venga el enemigo, más fielmente Dios revelará Su cercanía y más fuertemente
Él agarrará la mano de su preciado hijo.
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.” (Salmo 46:1). Aquí la
raíz de la palabra tribulación es “lugar ajustado. ¿Está usted en un lugar ajustado? Lea las promesas
de Dios para sacarlo de ese lugar:
 “Jehová te escuche en el día de conflicto; el nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envíe
ayuda desde el santuario y desde Sión te sostenga.” (Salmo 20:1-2).
 “Me gozaré y alegraré en tu misericordia, porque has visto mi aflicción, has conocido las
angustias de mi alma. No me entregaste en manos del enemigo; pusiste mis pies en lugar
espacioso. Ten misericordia de mí, Jehová, porque estoy en angustia; se han consumido de tristeza
mis ojos, también mi alma y mi cuerpo. (Salmo 31:7-9).
 ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen, que has mostrado a los
que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! En lo secreto de tu presencia los esconderás
de la conspiración del hombre; los pondrás en tu Tabernáculo a cubierto de lenguas contenciosas.
(Salmo 31:19-20).
 “Bendito sea Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad
fortificada. Decía yo en mi apuro: «Excluido soy de delante de tus ojos»; pero tú oíste la voz de mis
ruegos cuando a ti clamé. Amad a Jehová, todos vosotros sus santos; a los fieles guarda Jehová y
retribuye con creces al que procede con soberbia. Esforzaos todos vosotros, los que esperáis en
Jehová, y tome aliento vuestro corazón.” (Salmo 31:21-24).
EL CORAZON TIBIO

by Gary Wilkerson

¿Cómo se puede describir a un corazón tibio?


Un corazón que no está apasionado por Dios o que nunca lo ha estado tiene características muy
precisas.
Primero, un corazón tibio es un corazón que no ora, que no desea orar ni entrar en la presencia de
Dios.
Segundo, un corazón tibio no es “despertado” por la Palabra de Dios. Este encuentra algunas partes
de la Palabra interesantes y algunas veces emotivas pero no experimenta el poder de la Palabra de
Dios para transformar corazones.
Tercero, un corazón tibio desobedece a la Palabra. Cuando un corazón tibio comienza a responder a la
Palabra de Dios y el Espíritu Santo quebranta y revela una verdad, el corazón es como el hombre
descrito por Santiago: “...ése es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural; él
se considera a sí mismo y se va, y pronto olvida cómo era.” (Santiago 1:23-24,RV1995). El corazón
tibio no es hacedor de la Palabra.
Cuarto, un corazón tibio tiene poca o nada de compasión por las almas, poco o no deseo de orar por o
de alcanzar a los perdidos.
Quinto, un corazón tibio solamente asiste a la iglesia cuando le resulta conveniente. A pesar de que la
Palabra habla claramente sobre la importancia de no evitar el congregarse, el corazón tibio
simplemente no siente que ello sea significativo (ver Hebreos 10:25).
Sexto, el corazón tibio se encuentra emocionalmente apagado, no se mueve. Este leerá un sermón y
escuchará esta verdad pero no le importará. Dicho corazón se apaga a las cosas del Espíritu, a la
Palabra, a la oración y a la compasión por los perdidos.
Pero hay buenas noticias para los tibios - ¡Jesús le está llamando a que salga de su estado de tibieza!
Él está diciendo, “Sí, yo estoy llamando a tu puerta. Yo quiero entrar y cenar contigo y quiero encender
el fuego de Dios nuevamente en tu corazón y vida.”
“Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él
conmigo.” (Apocalipsis 3:20, RV1995).

¡Él ACTUARA POR USTED!

by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

¿Cree usted que el Señor se va a sentar tranquilamente y dejará que el diablo haga con usted lo que
le plazca? ¡Si Dios no actuara en su lugar cuando usted lo necesita a Él, Dios no sería nada más que
el falso dios Baal!
Elías presentó algo a los profetas de Baal en el Monte Carmel donde un altar había sido construído. La
prueba fue: ¡El dios que conteste las oraciones hoy será Dios!” Elías oró para que fuego cayera de
manera sobrenatural en el sacrificio hecho en el altar - y eso fue exactamente lo que aconteció.
Pero antes de que ello sucediera, los profetas de Baal danzaron desde la mañana hasta el medio día,
clamando y rogando que su Dios contestara. “Pero no se escuchó ninguna voz, ni hubo quien
respondiera” (1 Reyes 18:26).
Elías se burló de los falsos profetas: “Gritad con voz más fuerte, porque es un dios. Quizá esté
meditando, o tenga algún trabajo, o se haya ido de viaje. ¡Tal vez esté durmiendo y haya que
despertarlo!” (versículo 27). Elías estaba diciendo, “¿Dónde está su dios? ¿Está de vacaciones? ¿Está
durmiendo? Él debe estar caminando por algún lugar.”
Nosotros podríamos burlarnos de Dios de la misma manera cuando Él no contesta nuestro clamor. Su
honor está a prueba cuando oramos y Él no será burlado por no contestar. La Biblia nos habla de Él:
(Salmo 121:3-4). Nuestro Dios está despierto en todo tiempo y atento a todas nuestras necesidades.
“Se acercaron a la maldad los que me persiguen; se alejaron de tu Ley. Cercano estás tú, Jehová,
y todos tus mandamientos son verdad.” (Salmo 119:150-151).
La gloriosa verdad que encontramos en este pasaje puede cambiar su vida, trayendo paz y dándole un
reposo que va más allá de lo que usted ya ha experimentado. Una vez que usted comprende la verdad
de la proximidad constante de Dios, que Él le ama y que está continuamente cerca de usted, todo
miedo y ansiedad debe huir.

NOTICIAS PARA EL TIBIO

by Gary Wilkerson

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres
tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.” (Apocalipsis 3:15-16).
Jesús le está hablando a la iglesia de Laodicea -la iglesia que había llegado a ser famosa
internacionalmente. Laodicea es incluso una palabra que se encuentra en el diccionario y que sigfnica
tibio o indiferente. Tibio está en medio de lo frío y lo caliente. Jesús no dice que a Él le gustaría que
fuéramos calientes, tibios o fríos. No, Él dice que preferiría que fuéramos fríos o calientes en lugar de
tibios.
Cuando Jesús habla de ser calientes, Él está hablando acerca de estar llenos de celo, de pasión, y con
un corazón ardiente por Dios. Él está hablando de que tengamos algo en nosotros que nos lleve a
actuar. Por esta razón Jesús dice, “Yo conozco tus obras.” Él no dice, “Yo conozco tus pensamientos
-yo conozco tus emociones.” Él dice, “Yo conozco tus obras,” porque cuando tú ves las obras de
alguien, tú tienes una revelación del corazón de esa persona.
Muchos de nosotros no se dan cuenta qué tan lejos está la tibieza del corazón de Dios. Dicho estado
es despreciable ante Jesús pues este habla de alguien que presume ser de Él, se refiere a gente que
toma el nombre de Jesús y que cita las Escrituras pero que se comporta como el mundo.
Una persona tibia es alguien que dice ser cristiana pero hace las mismas cosas que alguien totalmente
frío: aún se embriaga, fornica, menciona el nombre de Dios en vano, engaña, miente
- y aún se considera cristiano. Esta persona llega a ser un mal testimonio de Cristo.
Jesús prefiere un testimonio honesto que diga, “Yo no soy salvo y me gusta,” en lugar de, “Yo presumo
de ser salvo pero no me gusta.” Jesús le dice a los tibios, “ ¡Yo conozco tus obras!”
¡QUÉDATE QUIETO!
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Las tres palabras que más se escucha entre los cristianos en tiempos de crisis son: "Señor, ¡haz algo!" Va en contra
de nuestra naturaleza estar quieto y no hacer nada cuando enfrentamos pruebas desconcertantes. De hecho,
esperar pacientemente a que Dios actúe es probablemente la cosa más difícil de la vida cristiana. Incluso los
creyentes consagrados entran en pánico cuando el Señor no se mueve de acuerdo a sus tiempos.
Constantemente damos fechas límite a de Dios y le ponemos plazos. Gritamos: "Señor, ¿cuándo vas a hacer algo al
respecto? ¡Si no actúas ahora, será demasiado tarde!" Pero Dios nunca esta demasiado tarde. Él actúa siempre de
acuerdo a su horario, no el nuestro.
Nuestro Dios está siempre en buscando en la tierra aquellos que confían en Él en toda situación desesperada, de
crisis y prueba. En efecto, Él a menudo nos lleva a situaciones que son críticas y difíciles con el fin de ponernos a
prueba. Él quiere ver si estamos dispuestos a quedarnos quietos y esperar a que traiga liberación sobrenatural.
La Biblia dice muy claramente: "Los pasos del hombre son ordenados por el Señor, y él aprueba su camino" (Salmo
37:23). La palabra hebrea para “ordenados” significa: "prestablecido, preparado de antemano paso a paso, fijo,
ordenado por Dios."
Esto significa que es Dios, no el diablo, quien nos lleva a lugares difíciles. Podemos clamar: "Señor, ¿por qué
permites que mi crisis continúe?" Pero la verdad es que no sólo permitirá nuestra prueba sino que lo hace
deliberadamente con un propósito. Y eso es difícil de aceptar para nosotros.
Dios permite estas cosas difíciles en nuestras vidas con el fin de producir fe en nosotros. Él nos está conformado en
ejemplos piadosos de la fe, para ser su testimonio a los no creyentes en esta era de impiedad.
Creo firmemente que cada paso que doy es ordenado por nuestro Padre Celestial y Él nunca me llevaría al borde
de una situación difícil sólo para abandonarme. Él no diría: "Bueno, David, te he dirigido hasta este punto. Ahora
estás por tu cuenta."
¡No! Dios es absolutamente fiel con Sus hijos, en cada crisis. Él siempre nos está preguntando: "¿Serás uno de los
que he estado buscando, alguien que no cunda en pánico, que no me acuse de traicionar, abandonar y hacer daño
a mis hijos? ¿Vas a quedarte quieto en tu crisis y confiar en mí para ver lo que va a ocurrir?"

¡FIJARÉ MIS OJOS EN TI!


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Después que Samuel ungió a Saúl como rey, lo acompañó hasta el borde de la ciudad y dijo: «espera un poco, que
tengo que comunicarte lo que Dios me ha dicho» (1 Samuel 9:27). ¡Imagínese! Mandar al rey de Israel a detenerse
en lugar de actuar.
Samuel le decía: "Saúl, acabo de ungirte y ya tu mente está corriendo. Estás pensando: « ¿Qué está haciendo
Dios? ¿Cómo puedo conocer su voz, su voluntad? » Deja de esforzarte, Saúl, ¿Quieres saber de Dios? Entonces
quédate quieto y escucha, yo te daré la palabra de Dios."
Esto ilustra perfectamente el principio que quiero enfatizar aquí: La palabra del Señor -la voz de la dirección y la
liberación - se da a los que están todavía delante de Dios.
Judá fue invadido por una coalición de ejércitos poderosos y la Escritura dice que el rey Josafat "temía, y se puso a
buscar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá" (2 Crónicas 20:3).
La gente comenzó a orar: ¡En tus manos están la fuerza y el poder: nadie puede oponerte resistencia! … En
nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros: no sabemos qué hacer: pero nuestros
ojos están en ti". (Versículos 6, 12).
Una vez más, vemos que no hay nada malo en tener miedo. Dios es paciente para con nosotros, y no tiene el miedo
en nuestra contra. De hecho, debemos orar la misma oración que Josafat oró: "Señor, estoy asustado El enemigo
viene como una inundación, y yo no se qué hacer, pero sé que tu tienes todo el poder y la fuerza, por lo que no haré
nada, Señor, excepto orar, fijaré mis ojos en ti."
El Espíritu ordenó: "No temas ni desmayes... porque la batalla no es vuestra, sino de Dios.... No tendréis necesidad
de luchar en esta batalla: paraos, vosotros estad firmes, y ved la salvación del Señor con vosotros."(Versículos 15-
17).
La expresión “paraos” significa "toma tu posición. No dudes en este asunto". En otras palabras: "Toma una posición
de fe. Estad convencidos de que esta es una batalla del Señor para luchar, no es tuya."

BROADWAY EN HORA PUNTA


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Mientras caminaba por Broadway durante la hora punta observaba las caras de las multitudes que pasaban, un
pensamiento golpeó mi alma como un trueno: “Casi todas las personas que van pasando se irán al infierno”
Yo me doy cuenta que esto quizás suena duro o presuntuoso. Usted podría pensar: “Seguramente alguno de esos
transeúntes conoce al Señor. Ciertamente muchos entre la gran multitud han visto o experimentado algún tipo de
religión”
Con cada cuadra que caminaba, un pensamiento me impactaba una y otra vez: “Ellos están perdidos. ¡Ellos van a
pasar la eternidad sin Jesús!” Finalmente, traté de consolarme con el pensamiento: “Pero nuestra iglesia ha visto
miles de personas convertidas. La Iglesia Times Square es una de las congregaciones más grandes en la ciudad de
Nueva York”
Pero aun, algo me angustiaba en el alma. Tuve que reconocer ante el Señor: “Oh, Padre, ya no tengo la carga que
tuve una vez. ¡No lloro como lo hice cuando vine por primera vez a la ciudad de Nueva York!”
En 1958, Gwen y yo vivíamos en Philipsburg, Pennsylvania, un pueblo de alrededor de 1500 personas. En aquellos
días, yo me adentraba en el bosque cerca de nuestro hogar y lloraba por horas por las almas de Nueva York. Yo
tenía un Chevrolet verde pequeño, y cada semana mientras conducía a la ciudad para ministrar, lloraba durante
todo el trayecto de 3 horas de viaje.
Hoy en día, predico en uno de los teatros más hermosos en el mundo, el histórico Teatro Mark Hellinger. Sin
embargo, me pregunto cuántos en nuestra congregación, y cuántos de los que leen esto, se sienten de la manera
que yo me sentía caminando por Broadway. Tuve que parar y preguntarme: “¿Cuánto tiempo ha pasado desde que
lloraste por los perdidos? ¿Todavía tienes la carga del Señor para alcanzarlos con el evangelio?”
¿Es usted capaz de trabajar al lado de sus colegas, saludar a sus vecinos, conversar con los miembros de su
familia que aún no son salvos y nunca preocuparse por sus almas? ¿Ocupa su mente simplemente con sobrevivir, y
proveer para su familia? ¿Ya no siente mas esa carga de testificar, alcanzar al mundo perdido y agonizante?
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas
volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas” (Salmos 126:5-6)

EL ESPIRITU DE PABLO SE CONMOVIÓ


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Cuando el apóstol Pablo miró a las multitudes idólatras en Atenas, su espíritu se conmovió (Vea Hechos 17:16).
Igualmente, cuando yo miro por la ventana de mi apartamento cada noche, viendo las masas en Manhattan,
experimento lo que Pablo sintió. Veo muchos edificios hermosos – desde el horizonte de Midtown Manhattan hasta
la Estatua de la Libertad – sin embargo, todos ellos parecen lápidas! Están repletos de muertos vivientes, multitudes
de personas que están muriendo y se van al infierno. Tengo que clamar a diario: "¡Señor, te necesitamos! Nosotros
no podemos hacer nada para alcanzar a estas personas sin Tu dirección y sin Tu poder!"
Jesús sabía todo lo que Su iglesia enfrentaría en la actualidad, la oposición abrumadora, los muchos obstáculos. Y
Él sabía exactamente lo que le acontecería a nuestra sociedad. Él sabía que habría un derrumbe moral, que la
humanidad iría de mal en peor, y que un diablo enojado arrojaría un río infernal contra Su Iglesia.
Jesús no habría enviado a sus discípulos sin que Él supiera que el poder dado a ellos sería más que suficiente para
satisfacer cada necesidad y oposición. Estos hombres que habían corrido de miedo cuando los soldados vinieron
por Él, eran tímidos, temerosos, inexpertos y no calificados. Sin embargo, Jesús sabía que estos hombres –cuando
se rindieran completamente al Espíritu Santo- harían milagros, pondrían en fuga demonios, y vencerían cada
adversario y desafío.
Creo que las palabras de Jesús a sus discípulos desvalidos aplican a nosotros hoy: "He aquí, yo enviaré la promesa
de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos…hasta que seáis investidos de poder desde lo alto" (Lucas 24:49).
Jesús estaba diciendo, en esencia: "Si ustedes tratan de evangelizar en su propia fuerza, en poco tiempo caerán de
bruces. Conozco las batallas y los obstáculos que enfrentan y les daré un poder mayor que cualquier otro en el
universo. Serán capaces de pararse frente a reyes, príncipes, gobiernos. Tendrán autoridad sobre demonios y
principados. Pero no pueden hacer nada por Mí, a menos que estén llenos del Espíritu Santo. "

CUANDO DIOS DICE: "CONFÍA EN MÍ", ¡LO DICE EN


SERIO!
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Piense por un momento acerca de todas las maneras que Dios ha satisfecho las necesidades de su pueblo a lo
largo de la historia.
Cuando Israel estaba en el desierto, no había supermercados o tiendas de comestibles. No había ni siquiera una
brizna de hierba a la vista. Pero Dios hizo llover maná del cielo para que el pueblo tuviera pan, y Él hizo que las
aves cayeran desde el cielo para que tuvieran carne; Él hizo que el agua brotara a borbotones de una roca, Y Él,
sobrenaturalmente, mantuvo sus zapatos y ropa intacta para que no se desgastara en cuarenta años de uso.
En el Antiguo Testamento, leemos que un profeta hambriento fue alimentado por un cuervo. Un barril de comida y
una botella de aceite se mantuvieron abastecidos sobrenaturalmente y un ejército enemigo huyó al oír un ruido
extraño dejando detrás suficientes suministros para alimentar a toda una ciudad de israelitas muertos de hambre.
En el Nuevo Testamento, leemos que el agua se convirtió en vino. El dinero fue encontrado en la boca de un pez
para pagar impuestos. Y cinco mil personas fueron alimentadas con sólo cinco panes y dos peces.
Todos estos milagros de provisión nos gritan: "¡Dios es fiel. Puedes confiar en Él!" Y en Levítico 25, leemos de otro
fenómeno sobrenatural: una cosecha especialmente oportuna en el año anterior al año de reposo para la tierra.
Luego, Dios mandó que el pueblo observar siete ciclos consecutivos de días de reposo para la tierra: " Siete veces
contarás siete años sabáticos, de modo que los siete años sabáticos sumen cuarenta y nueve años,"(versículo 8).
En otras palabras: "Tú vas a celebrar este año sabático cada siete años, durante un período de cuarenta y nueve
años, siete veces siete años sabáticos".
En términos bíblicos, el plazo de cuarenta y nueve años abarcaría toda una generación. La implicación aquí es que
tal plazo daría tiempo suficiente para que toda una generación aprendiera a confiar en el Señor. Durante ese
tiempo, los padres y abuelos construirían una historia de fe, para poderle decir a sus hijos: "¡Sí, es verdad! Dios
suministró todo lo que necesitábamos los primeros seis años, pero cuando el séptimo año llegó, muchos de
nosotros teníamos miedo; sin embargo, la provisión de Dios nos alcanzó hasta el octavo año y hasta el noveno. A
veces era aterrador, pero siempre había suficiente. Nadie murió de hambre y nadie tuvo que mendigar. Cada
necesidad fue provista. ¡Dios puso a prueba nuestra fe y Él se mantuvo fiel!"
El punto es que cuando Dios dice: "Confía en mí", ¡lo dice en serio!
CRISTO ASCENDIÓ PARA INTERCEDER
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Tal como el sumo sacerdote ascendía por las escaleras hacia el lugar santo en el día de la expiación, nuestro Sumo
Sacerdote ascendió al tabernáculo celestial, “…más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos”
(Hebreos 9:11). Jesús ascendió no simplemente para disfrutar la gloria de la que es digno, sino que también para
hacer una obra a nuestro favor.
El escritor de Hebreos nos recuerda que la obra de Jesús en el cielo es para todos nosotros: “viviendo siempre para
interceder por [nosotros]” (7:25). ¡Cristo hace todo esto por nosotros! ¿Qué significa exactamente que “Él vive para
hacer intercesión por nosotros”? Creo que Jesús intercede por nosotros de tres formas:
En primer lugar, alguno de nosotros se imagina a Jesús de pie ante el Padre, suplicando que tenga misericordia de
nosotros cuando fallamos. Pero ese no es el caso. La intercesión de Cristo por nosotros tiene que ver con las
acusaciones de Satanás en contra nuestra. Verás, el diablo viene ante el trono de Dios para acusarnos de cada falla
y transgresión. El clama: “Quiero justicia. Y si eres un Dios justo, condenarás y destruirás a esta persona. Se lo
merece.”
Pero entonces, Jesús interviene. Él no tiene que persuadir al Padre de nada. En lugar de eso, Él simplemente
declara la victoria de Su cruz. Entonces se vuelve a Satanás y le dice: “¿No oíste el sonido de trompeta? No tienes
derecho sobre este hijo Mío. ¡Mantén tus manos lejos de Mi propiedad!"
En segundo lugar, la intercesión de Cristo por nosotros significa que Él asegura que obtengamos y disfrutemos
todos los beneficios de la cruz provistos por el Jubileo. Así como los Levitas hicieron cumplir la ley que proveía a
cada hombre su bendición, Jesús hoy hace cumplir los privilegios del Jubileo a favor nuestro. Él se asegura que
sepamos que somos legalmente libres.
Y en tercer lugar, Jesús intercede en nuestros propios corazones, reconciliándonos con el Padre. Él continuamente
contesta nuestras dudas y temores recordándonos que estamos perdonados. Podemos confiar en la fidelidad de
Dios para proveernos de todo el poder y la fuerza que necesitamos.

LA CARGA DE PECADO SECRETO


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

La carga de pecado secreto que el Rey David llevó durante un año entero lo costó caro. Quebrantó su salud, afligió
su mente e hirió su espíritu. Hizo estragos en su casa, desilusionó al pueblo de Dios, fue la burla de los impíos.
Finalmente, él clamó, "Pero yo estoy a punto de caer, y mi dolor está delante de mí continuamente " (Salmo 38:17).
La palabra hebrea para "caer" aquí toma énfasis. Él estaba diciendo: "Yo estoy a punto de caer por esta pesada
carga de dolor"
Algunos cristianos podrían mirar a David en su época de confusión y pensar, "Qué tragedia fue capaz de traer
Satanás sobre David. ¿Cómo pudo el una vez sensible salmista llegar al borde de una caída? Dios debe haber
estado muy enfadado con él."
¡No! No fue el diablo quien hizo que el pecado de David fuera tan pesado, fue Dios. En su gran misericordia, Dios le
permitió a este hombre hundirse hasta el fondo, porque quería que él viera la magnitud de su pecado. Dios hizo que
el pecado no confesado de David fuera tan pesado, que ya no podía soportarlo y así fue conducido al
arrepentimiento.
La verdad es que, sólo un hombre justo como David podía ser tan fuertemente afectado por su pecado. Como ves,
su conciencia aún permanecía sensible y él sentía los agudos dolores de cada flecha de convicción que Dios
clavaba en su corazón. Es por esto que David podía decir; "...mi dolor está delante de mí continuamente" (mismo
verso).
Y ése es el secreto de toda esta historia: David tenía un dolor piadoso, un profundo y precioso temor de Dios. Él
pudo admitir: "Veo la mano disciplinadora del Señor en esto, presionándome a arrodillarme y reconocer que mi
pecado merece Su ira".
El escritor de Lamentaciones dice: "Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo. Me guió y me
llevó en tinieblas, y no en luz…quebrantó mis huesos; Edificó baluartes contra mí…Me dejó en oscuridad, como los
ya muertos de mucho tiempo. Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas…
Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos" (Lamentaciones 3:1-9).
El punto del escritor está claro: Cuando vivimos con pecado oculto, Dios mismo hace nuestras cadenas tan
pesadas, caóticas y aterradoras, que somos dirigidos a franca confesión y arrepentimiento profundo.

PUEDES TENER TANTO DE JESÚS COMO QUIERAS


by Gary Wilkerson

Mi padre, David Wilkerson, me enseñó una lección cuando era niño y creo que es la lección más importante que he
aprendido en toda mi vida. “Gary”, me dijo, “puedes tener tanto de Jesús como quieras”.
¡Cada uno de ustedes que está leyendo este artículo puede tener tanto de Jesús como quiera! Dios no dice al
azahar: “Te escojo a ti, y no a ti”.
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”(Mateo 5:6). Este verso
está hablando del hombre o la mujer que dice: “Quiero todo lo que Jesús tiene para ofrecer. Voy a ser insaciable en
mi hambre espiritual para obtener todo lo que Él tiene para dar”.
La Biblia dice que Dios está buscando hombres y mujeres cuyos corazones son completamente Suyos para que Él
pueda mostrar su poder. “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los
que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9)
Dios no quiere que el 10 ó el 75 por ciento de Su iglesia estén consagrados y vivan una vida separada y santa. El
quiere que el 100 por ciento de Su cuerpo, Sus creyentes, esté comprometido incondicionalmente.
No es Dios quien está reteniendo la unción de Su Espíritu, sino nuestra falta de respuesta a lo que Él está
derramando. Dios ha rasgado los cielos, ha bajado y ha manifestado Su Santo Espíritu en estos últimos días. El
hombre o la mujer que responda a lo que Dios está dispuesto a dar se levantará y dirá: “En estos tiempos finales
elijo vivir una vida consagrada. No seré disuadido de esto, ni seré retenido. Nada puede impedir el destino que Dios
tiene para mí de estar ardiendo por Él, totalmente lleno de Su Espíritu”.

¿ESTA VIVO TU AMOR?


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Si usted puede continuar su vida diaria enfrentando todo tipo de interrupciones y exigencias sin pasar ni diez
minutos en la presencia de Dios, su amor se está muriendo.
Piense en esto: Si ama a alguien exclusivamente por encima de todo lo demás, hará que esa persona sienta que es
el ser más importante de todo el mundo. Todo lo demás palidece en comparación con él.
¿No es así como amó al comienzo a su pareja cuando estaban en cortejo? Si ella llamó mientras usted estaba
ocupado, usted cortó todo sólo para hablar con ella. Si alguien se entrometía en su tiempo a solas, usted se
molestaba. Todo lo demás quedaba en segundo lugar en su esfuerzo por desarrollar el amor entre los dos.
Muchos cristianos hoy en día pasan semanas, incluso meses, sin tener sin pasar tiempo de calidad con Jesús.
¿Cómo pueden ellos amar a Jesús con todo el corazón cuando lo descuidan durante días y días?
En el Cantar de los Cantares, la novia no podía dormir porque su amado "... se había marchado..." (Cantares 5:6).
Esta mujer se levantó en medio de la noche, diciendo: " Se me desplomó el corazón... lo busqué, pero no pude
encontrarlo, yo lo llamé, pero no tuve ninguna respuesta" (mismo versículo). Así que rápidamente corrió a la calle,
buscando por todas partes a su amado, gritando: "¿Has visto a mi amado?"
¿Por qué era un asunto tan serio para ella? Porque, como ella dijo: "Este es mi amado, tal es mi amigo" (versículo
16). "Estoy enferma de amor [desfallezco de deseo por él]" (versículo 8). No podía estar sin su amado.
¿Cómo se siente Jesús cuando Él pone la mesa y espera ansiosamente nuestra compañía y sin embargo, nunca
nos presentamos? La Biblia nos llama su novia, su amada, su único gran amor. Se dice que fuimos creados para
tener comunión con Él. Entonces, ¿qué tipo de rechazo debe sentir cuando continuamente ponemos a otros primero
que a Él?

FE ENFOCADA
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Jesús oró al Padre: "Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; he sido glorificado en ellos" (Juan 17:10). "El amor con que
me has amado esté en ellos y yo en ellos" (versículo 26).
Jesús deja muy claro: Cuando somos uno con Él, disfrutamos del mismo amor del Padre que Él disfruta. Dios se
deleita en nosotros tanto como lo hace en su propio Hijo.
La Biblia también nos dice que Dios es nuestro Padre, como Él es el Padre de Cristo. Jesús testificó: "Subo a mi
Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios" (Juan 20:17).
Entonces, ¿Qué tanto se esfuerza usted por agradar a Dios? ¿Tiene temporadas en las que siente que lo está
deleitando y después tiene "bajas" estaciones cuando siente que le desagrada?
Amado, Usted tiene que poner los hechos por delante de los sentimientos. Y el hecho es que el deleite de Dios en
Usted no tiene nada que ver con sus esfuerzos, intensidad, buenas intenciones o acciones. No, todo tiene que ver
con su fe.
Yo creo que Dios quiere que tengamos lo que yo llamo una "fe enfocada", esto significa que "Toda su fe puede
centrarse en el principio de que si Usted desea permanecer santo delante de Dios, tienes que venir a Él en Cristo."
El escritor de Hebreos advierte en contra de tener "...un corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo"
(Hebreos 3:12). ¡Esta es una cuestión de fe! Cuando nos alejamos de la doctrina fundamental de ser aceptado por
Dios por medio de Cristo, ¡volvemos de nuevo a la ley, la carne y la esclavitud espiritual!
“Pero los que creímos hemos entrado en el reposo... Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado
de sus obras, como Dios de las suyas" (4:3,10). La Escritura deja absolutamente claro que: la evidencia de la fe es
el reposo.
La única manera de traer su alma atormentada, su esfuerzo y su sudor a la paz es convencerse a si mismo: "Yo
estoy en Cristo y soy aceptado por Dios. Él se deleita en mí, independientemente de si estoy arriba o abajo. No
importa lo que siento, ¡sé mi posición en Cristo: Él me hizo sentar en lugares celestiales!"
DE PIE ANTE UN DIOS SANTO
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

« ¿Con qué me presentaré ante el Señor? ¿Cómo adoraré al Dios Altísimo? ¿Debo presentarme ante él con
holocaustos, o con becerros de un año? ¿Le agradará al Señor recibir millares de carneros, o diez mil ríos de
aceite? ¿Debo darle mi primogénito a cambio de mi rebelión? ¿Le daré el fruto de mis entrañas por los pecados que
he cometido?» (Miqueas 6:6-7).
En este pasaje los israelitas estaban haciendo una buena pregunta: "¿Cómo puede un humano acercarse a un Dios
santo ¿Cómo podemos agradarle y ser aceptados por Él. ¿Qué clase de sacrificio quiere de nosotros? ¿Nuestra
sangre, nuestros cuerpos, nuestros hijos?"
La respuesta de Dios aparece a lo largo de las Escrituras: "No quiero tus sacrificios, tus buenas obras, tus
promesas ni tus acciones morales. Ninguna de estas cosas carnales es aceptable delante de mis ojos, nada puede
agradarme o deleitarme excepto Mi Hijo y que todos los que están reunidos en Él."
Piense en la persona más Íntegra que conoce, incluso esa persona no es aceptada en la presencia de Dios fuera de
Cristo. Todas las obras buenas de esa persona, su naturaleza amable y su generosidad son trapos de inmundicia a
los ojos de Dios.
Entonces, ¿cómo seremos aceptados por Dios? Pablo escribe: "Él nos hizo aceptos en el Amado" (Efesios 1:6).
Nuestras buenas obras vienen como resultado de estar en Él.
Si usted ha entregado completamente su corazón a Jesús, es probable que haya expresado las mismas preguntas
que Israel preguntó: "Oh, Dios, ¿cómo puedo complacerte ¿Cómo puedo ser un deleite para ti? He hecho promesas
y he tratado de dar lo mejor de mí, pero cada vez que pienso que estoy progresando, doy dos pasos hacia atrás.
¿Debería leer más de la Biblia? ¿Debería pasar más tiempo en oración? ¿Debo testificar más? Señor, ¿qué quieres
de mí?"
Dios nos responde como lo hizo a Israel: "Yo no quiero ninguno de tus sacrificios o buenas obras. Yo sólo reconozco
la obra de mi hijo quien me deleita y me complace. Te elegí desde antes de la fundación del mundo para casarte
con Mi Hijo. Te he cortejado y te he convencido, y a través de mi Espíritu te traje a Él. ¡Yo no puedo odiar a mi
propio cuerpo!"

¿CÓMO PODEMOS SABER QUE ESTAMOS


VERDADERAMENTE "EN CRISTO"?
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

(Nota: Estas evidencias están supeditadas a su primer arrepentimiento del pecado: abandonar toda maldad, confiar
en Cristo para la salvación eterna y permitirle que le traslade de las tinieblas a Su reino de luz.)
1. Usted está en Cristo, si usted está siendo continuamente renovado. Los que están "en Cristo" no se apoyan en
una experiencia de conversión de una sola vez. Por el contrario, constantemente claman por ser transformados y
renovados por el Espíritu Santo. Su oración diaria es: "Señor, saca de mí todo lo que no se parece a ti."
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas
nuevas" (2 Corintios 5:17). "No por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia nos
salvó, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros
abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador" (Tito 3:5 -6).
2. Usted está en Cristo si gobierna su vida por las Escrituras. ¿Reverencia y teme usted la Palabra de Dios?
"El que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que
estamos en él" (1 Juan 2:5). La Biblia es muy clara: Sabemos que estamos en Cristo si amamos y obedecemos Su
Palabra.
3. Usted está en Cristo, si su fe se mezcla con la caridad. La escritura dice que si usted no tiene caridad, o amor
incondicional, usted no puede estar en Cristo.
"Si yo tuviera el don de profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de manera
que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy" (1 Corintios 13:2). En este pasaje “nada” en el griego
significa, "No soy nada ahora ni nunca voy a serlo." En otras palabras: "Sin amor incondicional por todos, soy un
don nadie y siempre seré un don nadie".
Usted puede ser un predicador dotado, un evangelista poderoso, o un maestro ungido de la Palabra de Dios que
camina en gran fe, pero si usted no tiene amor por los demás, no es nada.

EL PECADO QUE HACE LLORAR A DIOS


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Déjame decírtelo con franqueza, sin andar con rodeos ni minimizar la importancia de las cosas. El pecado que hace
llorar a Dios se está cometiendo a diario, no por los paganos obradores de iniquidad, sino que por multitudes de
cristianos: El pecado de dudar del amor de Dios por Sus hijos.
¿Crees que decir que Dios llora lo hace sonar demasiado humano y vulnerable? Entonces pregúntate a ti mismo
cómo un Dios de amor podría no llorar cuando Su propio pueblo duda de Su mismísima naturaleza. Jesucristo era
Dios encarnado, y de acuerdo al libro de Juan Él lloró cuando aquellos que eran los más cercanos a Él dudaron de
su amor y preocupación. Ahí estaba Dios encarnado frente a la tumba de Lázaro, llorando por los amigos que
fallaron en reconocer quien era Él.
Una y otra vez los más queridos compañeros de Cristo sobre esta tierra dudaron de Su amor por ellos. Piensa en
los discípulos en una barca sacudida por la tempestad que se había formado sobre el agua. Jesús estaba en la
popa de la barca, profundamente dormido. Temiendo por sus vidas, sus seguidores lo despertaron y lo acusaron de
indiferencia absoluta: “Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?” (Marcos 4:38). ¡Cómo debe haber contristado
al Señor su acusación! ¡Ese era Dios Todopoderoso en su barca! ¿Cómo podría Él no preocuparse? Pero cuando
los hombres sacan sus ojos del Señor y en lugar de eso se concentran en sus propias circunstancias, la duda
siempre toma control. Jesús estaba atónito. “¿Cómo pueden tener miedo cuando Yo estoy con ustedes? ¿Cómo
pueden cuestionar Mi amor y cuidado?”
Los cristianos de hoy en día entristecen al Señor en este asunto aun más. Nuestra incredulidad es una afrenta
mayor para Él que la falta de fe de María, Marta y todos los discípulos, porque nuestro pecado es cometido contra
una luz mayor. Nos encontramos en una montaña más alta y vemos más de lo que ellos pudieron ver en toda su
vida. Tenemos una Biblia completa, con un registro completo y detallado de la confiabilidad de Dios. Tenemos
escritos los testimonios de cristianos de casi 20 siglos, generación tras generación de padres piadosos que nos han
dejado el legado de inamovibles pruebas del amor de Dios. Y tenemos un sinnúmero de experiencias personales
que dan testimonio del tierno amor y afecto de Dios por nosotros.

¡Pongamos la mirada en Su misericordia y amor extraordinarios, admitamos la pecaminosidad de nuestra


incredulidad, y reconozcamos quien Él es!

UN EVANGELIO DE PODER
by Gary Wilkerson
El evangelio de Jesucristo no se trata solamente de evangelismo sino que de santificación. El poder que nos salva
es el mismo poder que nos guarda y necesitamos ocuparnos en eso con temor y temblor. Necesitamos aprender el
manejo de las armas de nuestra milicia y comenzar a crecer y madurar.
Digo todo esto, pero también tengo buenas noticias para ti: ¡Hay un poder disponible, una obra del Espíritu que es
profunda, gloriosa y dinámica! Cuando el Espíritu de Dios entra a los corazones de los creyentes que se mantienen
firmes en su fundamento y fe, crecen en madurez. Una liberación de poder que los sana por dentro viene a ellos y
cierra la puerta al exterior. Me encanta lo que Nehemías (el cual es una figura del Espíritu Santo) le dice a los que
tratan de lograr la entrada a Jerusalén:
“Y les amonesté y les dije: ¿Por qué os quedáis vosotros delante del muro? Si lo hacéis otra vez, os echaré mano.
(Nehemías 13:21)
¡Me imagino a Jesús estando en pie a la puerta de mi vida! Cuando Satanás viene para zarandearme, Jesús está
de pie entre mí y el enemigo, y le dice: “Te lo advertí una vez: ¡Retrocede! Estás en el lugar equivocado.
Comenzaste algo que no puedes terminar. Estas lidiando con alguien más grande que tu”.
Me imagino el poder de Dios en la pared de mi vida. Por dentro estoy limpio, pero oigo esas cosas que reclaman en
el exterior gritando: “No puedes mantenerte limpio”.
Pero yo puedo mantenerme limpio porque tengo a Jesús en la pared de mi vida diciendo: “¿Quién te crees que
eres, Satanás? ¿Qué tienes que ver con mi hijo, mi hija, quienes están cubiertos por la sangre del Cordero,
limpiados, santificados y hechos santos? ¿Quién eres tú para decir estas cosas viles?
“En todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. (Romanos 8:37)
¡Jesús ha hecho que todos seamos vencedores en Él!

EL SIERVO INÚTIL
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

El “siervo inútil” es el que “escondió” su talento. Demasiado flojo como para invertir su vida y tiempo en los intereses
de Dios, se convirtió en un “perezoso” en las cosas de Dios. Estos son el típico hombre o mujer, siempre ocupados,
que vienen a la casa de Dios una vez por semana para mantener la apariencia de religión.
Sin embargo, esto es lo que el Señor dirá de ese descuidado y desganado servicio para Él:
“Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré…Por tanto, debías haber dado mi dinero a los
banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses… Y al siervo inútil echadle en las tinieblas
de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” [Mateo 25:26-27,30].
Cuánto llorará y lamentará el siervo inútil en el momento que se abra su libro. El Juez mostrará al mundo cuanto
tiempo y esfuerzo utilizó para hacer dinero, buscando seguridad personal, haciendo crecer sus cuentas bancarias,
en preocupaciones, ignorando a su familia, olvidando a Dios y abandonando la reunión de los creyentes.
En ese día Dios expondrá el registro de cada una de las veces que descuidó las reuniones de la iglesia, y de toda
actividad perezosa y centrada en sí mismo. Entonces, ante los ojos de este siervo aparecerá todo aquello que
estuvo acumulando durante toda su vida: casas, automóviles, muebles, botes, ropa, joyas y valores.
Una chispa de los ojos del Juez prenderá fuego a todo como una bomba de hidrógeno. Un ángel estará de pie ante
el Juez y en sus manos recogerá un puñado de polvo. El Señor volteará hacia el siervo inútil y dirá: “Este es el valor
total de los negocios que hiciste durante toda tu vida. Yo te necesitaba y te llamaba, pero tú fuiste negligente. Me
diste tan poco de tu tiempo que al final me sacaste de tu vida completamente. ¡Desperdiciaste tu vida por un
puñado de polvo, a pesar de que fuiste advertido que todo se quemaría como paja en el horno!”¡Oh, cómo se
arrepentirá en aquel día el que no tuvo tiempo para Dios! El que asiste al servicio obligatorio del domingo por la
mañana con su esposa e hijos, porque “es la costumbre”, pero no tiene un corazón para Dios!
DESALIENTO
by Gary Wilkerson

El desánimo puede dificultar, pero nunca puede detener el plan de Dios para la victoria.
Gedeón luchó contra 100.000 soldados enemigos con su grupo de 300 y obtuvo una victoria tan enorme que sólo
quedaron 15.000 de los enemigos. Después de la victoria algunos de sus hermanos le preguntaron: “‘¿Qué es esto
que has hecho con nosotros, no nos llame cuando fuiste a pelear contra Madián? ’ Y ellos le acusaron ferozmente”
(Jueces 8:1, NVI).
La gente de la propia nación de Gedeón cuestionó su liderazgo, sus decisiones, sus motivos y sus acciones.
Algunos de nuestros mayores desalentadores, aquellos que luchan hasta desgarrarnos el alma, a menudo no están
en el campo de batalla de la vida, sino en la comunidad de los creyentes. A veces, nuestros propios hermanos y
hermanas lanzan acusaciones contra nosotros y parecen encontrar mucho de qué quejarse. Esperamos que ese
tipo de cosas de nuestros enemigos, pero podemos ser atrapado con la guardia baja y sorprendidos cuando uno de
nuestros propios hermanos ferozmente nos acusa.
Gedeón no se desanimó, no se distrajo ni disminuyó en su fe; al contrario, cuando él fue cuestionado, ¡Se quedó en
la batalla! Me encanta lo que hizo: "Y él les dijo: '¿Qué he hecho yo en comparación con vosotros?'"(8:2). Gedeón
estaba diciendo a sus acusadores: "¿Cuáles son mis victorias en comparación con la suya?" En lugar de enojarse y
pelear con ellos,
Gedeón hizo lo que Nehemías había hecho cuando estaba construyendo el muro y sus enemigos le dijeron: "¡Baja
de ahí. Tenemos que hablar de lo que estás haciendo "Nehemías respondió a sus enemigos," No tengo tiempo para
hablar de lo que estoy haciendo. Estoy muy ocupado haciendo."(Nehemías 6:1-9).
La Biblia dice que Gedeón y sus 300 hombres ". . . llegaron al Jordán y lo cruzaron. . . cansados, mas continuando
la persecución."(Jueces 8:4). Gedeón eligió volver a la guerra contra el enemigo. Él cruzó al otro lado del río y volvió
a la batalla que Dios lo había llamado a luchar. Cuando usted vive la misión a la que Dios le ha llamado, cuando
usted no es desalentado y disuadido por lo que los otros dicen sobre usted; cuando es su santa ambición hacer lo
que Dios le ha llamado a hacer, esto se convierte en su victoria.
Concéntrese en su batalla, manténgase concentrado en su llamado y ¡Dios le dará la victoria!

ALEGRÍA Y CONFIANZA EN EL DÍA DEL JUICIO


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

“y todas las naciones serán reunidas ante él. Entonces él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a
las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda, y entonces el Rey dirá a los
de su derecha: “Vengan, benditos de mi Padre, y hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del
mundo."(Mateo 25:32-34).
En el día del juicio, lo primero en la agenda del Juez será separar las ovejas de los cabritos. Él no permitirá que Sus
justos sean contados entre los transgresores.
La Biblia es muy clara que aquellos que han permanecido en Cristo y esperan su venida tendrán audacia y
confianza en ese día:
“Y ahora, hijitos, permanezcan en él para que, cuando se manifieste, tengamos confianza, y cuando venga no nos
alejemos de él avergonzados." (1 Juan 2:28). "En esto se perfecciona el amor en nosotros: para que tengamos
confianza en el día del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo." (1 Juan 4:17).
¿Cómo puede usted tener esa audacia, esa alegría y esa confianza en el día del juicio? Viene sólo a través del
conocimiento del juez como su amigo, hermano, pariente redentor, sumo sacerdote, abogado, intercesor, Señor. ¡el
amor de su corazón, su misma vida!
Si usted sabe en su corazón que no está listo para presentarse ante Jesús - y ese momento viene muy pronto -
entonces usted tiene que responder por lo que he escrito aquí. Este mismo mensaje es suficiente para condenarle
al infierno eterno si lo rechaza. Se levantará como un testigo en el juicio final.
¿Tienen sus intereses su trabajo, sus posesiones o incluso su ministerio más importancia para usted que los
intereses del Señor? ¿Ha descuidado a su familia? ¿Está satisfecho porque va a la iglesia el domingo y dice: "Yo he
hecho mi parte por Dios"? La Palabra de Dios para usted es clara: ¡No es suficiente!
Si usted se ha juzgado a sí mismo y se queda corto, entonces ore esto desde su corazón:
"Jesús, te necesito. Tengo que ser perdonado y amado por Ti. Confieso todos mis pecados y mi obstinación. Te he
olvidado, Señor. No te he puesto primero y desde este día en adelante, te hago a Ti mi vida, mi todo.

ANHELANDO LA VENIDA DEL SEÑOR


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

¿Usted ha estado esperando y anhelando la venida del Señor? ¿Usted anhela el día en que va a aparecer?
"Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo"
(Tito 2:13). "Por lo demás está guardada para mí una corona de justicia que el Señor, juez justo, me dará en aquel
día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida" (2 Timoteo 4:8).
Este mundo no es nuestro hogar. Pero le pregunto: ¿Está echando raíces o está arrancando raíces y orando que
Jesús mantenga su corazón despierto?
¿Son los enemigos de Dios sus enemigos? ¿Esta usted comprometido en la batalla contra los enemigos de Dios?
¿Se ha levantado usted a luchar contra la carne, el mundo y el diablo?
Sí, Jesús dijo que debemos amar a nuestros enemigos, pero ¿qué pasa con Sus enemigos, los que le odian, niegan
su gracia y misericordia, aquellos que difaman su nombre y se arrastran a través de la inmundicia? No debemos
odiar a los hombres sino que debemos odiar el pecado que hay en sus corazones y los poderes demoníacos que
los gobiernan. ¡Debemos odiar la maldad que hay en el mundo!
¿Es para usted un hábito abandonar la casa de Dios? "No dejando de congregarnos, como algunos tienen por
costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, como veis que aquel día se acerca" (Hebreos 10:25).
No es un accidente que el siguiente versículo en este pasaje se refiera al "pecado voluntario" después de que la
verdad ha sido revelada. “Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el
conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados" (Hebreos 10:26).
Es un hecho probado históricamente: La gente se vuelve más descuidada y negligente justo antes de la sentencia y
la calamidad.
Si usted se ha juzgado a sí mismo y se queda corto, entonces ore esto desde su corazón:
"Jesús, te necesito. Tengo que ser perdonado y amado por Ti. Confieso todos mis pecados y mi obstinación. Te he
olvidado, Señor. No te he puesto primero y desde este día en adelante, te hago a Ti mi vida, mi todo.

ESA SENSACIÓN DE INDIGNIDAD


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

De repente, somos afectadas por una sensación de indignidad. Nos volvemos hacia nosotros mismos, pensando:
"¡Lo hice otra vez! Yo no he cambiado en absoluto. Nunca voy a ser como Cristo. Todavía reacciono como un niño
no como un cristiano maduro. ¿Por qué no he cambiado?"
Amado, el diablo quiere que usted se mantenga preocupado por sus defectos y su falta de crecimiento; el quiere
que usted piense que la carrera es imposible para que se desaliente y abandone.
Ciertamente a veces tropezaremos porque la carrera es larga y va a continuar hasta que regrese nuestro Señor;
pero siempre debemos ponernos de pie y seguir avanzando.
La Palabra de Dios habla de los vencedores: "Porque todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo" (1 Juan
5:4). "El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo" (Apocalipsis 21:7).
Vencer es "conquistar y sacar lo mejor de toda tentación y obstáculo." ¿Qué es un obstáculo? Es cada reacción en
la carne, cada fracaso en ser como Cristo; cada situación en la que perdemos el control de nuestro temperamento,
cada amargura o agitación.
David escribió: "Mi pecado está siempre delante de mí" (Salmo 51:3) Este hombre fue expuesto ante el mundo
entero como un adúltero y un asesino, él también escribió: " Mi culpa me abruma, es una carga demasiado pesada
para soportar. . . Estoy abrumado, totalmente abatido ¡todo el tiempo ando afligido."(Salmo 38:4-6).
El David que estuvo preocupado e inquieto por sus fracasos, se arrepintió de todo corazón y por eso pudo decir: "Tú
cambiaste mi duelo en alegre danza; me quitaste la ropa de luto y me vestiste de alegría," (Salmo 30:11).
La manera más rápida de deshacerse de "esa sensación de indignidad" es confiar en el perdón de Cristo. Él está
dispuesto a perdonar en todo momento: "Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para
con todos los que te invocan" (Salmo 86:5).

UNA PALABRA INUSUAL


by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]

Recientemente, el Espíritu Santo me dio una palabra inusual, una que no quería oír. Él me dijo: “Estás atado a una
visión muy limitada de los océanos de ternura y amorosa misericordia del Señor. Has soportado mucha culpa,
condenación y miedo porque no has permitido que el Espíritu Santo revele la inmensidad de Mis misericordias
perdonadoras, sanadoras y reconciliadoras. ¡No me conoces por mi ternura!”
Dios me mostró que esa es una de las causas por las cuales muchos se están rindiendo y apartándose. Cuando un
pecado ataca, cuando Satanás viene como una inundación, cuando caes en algún viejo hábito o pecado, el diablo
crea esclavitud. Primero, la culpa viene como inundación, después el miedo llena tu corazón. Una sensación de
total fracaso e impotencia embarga tu alma. En este punto, a la mayoría de los creyentes se les acaba la gracia,
porque su visión de la misericordia de Dios es muy limitada.
Satanás viene a ti y te dice: “Has alcanzado tu límite. Has confesado su pecado vez tras vez. No hay manera de
que Dios te perdone ahora, porque has pecado contra la luz. Si vuelves y confiesas una vez más, te darás la vuelta
y pecarás de nuevo. ¡Así que renuncia ahora!”
El diablo no quiere que veas el océano de misericordia de Dios… ¡Quiere que veas sólo un chorrito de agua! Debido
a nuestra ignorancia del amor perdonador de Cristo y su poder restaurador, somos destruidos. Nos quedamos sin
misericordia para nosotros mismos porque estamos terriblemente atados por una visión limitada. ¡Nuestros ojos aun
no se han abierto a las misericordias sin fin de nuestro tierno Padre! Estamos tan atados por una visión falsa y
limitada de sus misericordias, que nos resulta casi imposible creer o aceptar lo que Santiago dijo: “[hemos] visto el
fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.”(Santiago 5:11).
Este versículo significa que: “Dios se quebranta fácilmente por nuestros problemas y dolores. Él siente nuestro dolor
y nuestros fracasos, y Él es bondadoso y compasivo para con nosotros. Él nos amó, aun cuando éramos sus
enemigos. Incluso cuando le ofendemos, Él está dispuesto a ayudarnos, restaurarnos y perdonarnos.”
La palabra misericordia significa “un trato amable y compasivo de un infractor bajo nuestro poder”. Dios tiene el
poder para condenarnos al infierno cada vez que pecamos, Él nos tiene bajo su control y puede hacer con nosotros
lo que le plazca. Y le place a Su corazón tierno ser compasivo, amoroso y bondadoso para con los que le han
fallado más.

PRIORIDADES PERVERTIDAS
by David Wilkerson
[May 19, 1931 – April 27, 2011]
Los cristianos que descuidan la oración han pervertido sus prioridades. Muchos creyentes se comprometen a orar
siempre y cuando tengan tiempo. Sin embargo, cada semana, el buscar a Cristo se ha vuelto cada vez menos
importante para ellos que lavar el auto, limpiar la casa, visitar a los amigos, comer afuera, ir de compras, disfrutar de
eventos deportivos. Ellos simplemente no hacen tiempo para orar.
La gente no era diferente en los tiempos de Noé y de Lot. Sus grandes prioridades eran comer y beber, comprar y
vender, casarse y cuidar de sus familias. No tenían tiempo para escuchar los mensajes de Dios del juicio venidero.
¡Y así fue como nadie estuvo preparado cuando el juicio llegó!
Evidentemente, nada ha cambiado con el paso de los siglos. Para muchos cristianos de hoy en día, Dios
permanece al final de su lista de prioridades, y en el tope están sus ingresos, su seguridad, los placeres y la familia.
Amado, el Señor no quiere tus sobras: aquellos pequeños pedacitos de tiempo cuando sólo tienes un momento
para hacer una petición rápida. Eso no es un sacrificio de oración.
El profeta Malaquías escribe:” Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando
ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás
acepto? dice Jehová de los ejércitos. (Malaquías 1:8).
Malaquías está diciendo: “Estás trayendo cualquier animal de la granja para sacrificarlo en la presencia de Dios:
regalos descuidados, desconsiderados, de segunda mano. ¡Trata de darle ese tipo de ofrendas a su gobernador y
ve qué es lo que pasa!”
Dios esperaba que Su pueblo revisara sus rebaños cuidadosamente, examinando cada animal para elegir el
espécimen más perfecto para sacrificarlo a Él. De igual manera hoy, Dios espera lo mismo de nosotros. Él quiere
nuestro tiempo de calidad: sin apuros. ¡Y tenemos que hacer que ese tiempo sea una prioridad!
Una vez me encontré con el pastor de una de las iglesias más grandes de Estados Unidos. Este hombre era uno de
los ministros más ocupados que he visto. Me dijo sin excusas, “No tengo tiempo para orar”. Sin embargo, lo que
realmente quiso decir fue: “No le doy ninguna prioridad a la oración”. Cuando visité su iglesia, no sentí el mover del
Espíritu de Dios en su congregación. De hecho, fue una de las iglesias más muertas en las que yo había predicado.
¿Cómo podría haber vida si el pastor no oraba?
Ningún cristiano va a dedicar tiempo para orar a menos que la oración se convierta en la primera prioridad en su
vida, por encima de todo: familia, carrera, tiempo de esparcimiento, todo. ¡De lo contrario, su sacrificio está
pervertido!