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Antropología Simbólica

Profesor: Francisco de la Peña


Los límites del psicoanálisis en la teoría antropológica.
Paulo Emilio Sánchez Bravo

Muchas veces el rostro de un antropólogo, cuando le mencionan cuestiones o premisas de


origen psicoanalítico, tiende a mostrar una mueca de desprecio, que da a entender que eso
no es de su interés, que el hablar de “inconsciente” no tiene sentido alguno, o que
profundizar dentro de las subjetividades y del constructo simbólico individual son meros
caminos sin salida , que los circuitos del afecto a veces son de interés cuando observamos
la trama en los lazos de parentesco y los movimientos de las diversas “arenas”1, ¿No será
que la forma que se le da al deseo en las diversas culturas también es político y
estructurante? O como nos dirá Sir Edmond Leach en su artículo “El cabello mágico”;
“Cuando hablamos de ‘estructura social’ estamos traduciendo a nuestra propia jerga varios
pedacitos y piezas de conducta culturalmente definidos, que nosotros elegimos considerar
como ‘símbolos’”. Y no se tienta el pecho para afirmar que “incluso la ingenua teoría
‘asociacional’ de la magia de Frazer asume que los antropólogos poseen una clase de llave
dorada mediante la cual pueden afirmar de manera simple que una pieza particular de la
conducta humana estereotipada “representa” o “es un símbolo de” esto, aquello o lo de
más allá”.
Pero Sir Edmond Leach aún tiene la convicción en que se logra realizar una prognosis o
“adivinanzas plausibles” al interpretar las conductas simbólicas y se puede hacer una
distinción entre “lo que podría ser pragmático o contenido operacional de un símbolo y su
contenido de comunicación”, ya que afirma (al igual que Malinowsky y que otros
antropólogos) que el lenguaje no es únicamente comunicativo, que es una herramienta
pragmática, que no sólo dice algo del estado de los hechos, sino que las palabras también
tienen consecuencias alterando los hechos mismos, insertos en la dinámica de la acción.
Este asunto del lenguaje dentro del movimiento de la sociedad, nos acarrea un problema
psicológico a las parcelas de la antropología ¿En qué parte de los símbolos se ubica el
contenido emocional? Y ¿Cómo es que algunos símbolos tienen mucha más carga
emocional que otros?¿Y que incidencia hay de la emoción o emociones dentro de lo social?_
La diversidad de símbolos dentro de una sociedad es muy amplia y viendo la cantidad de
símbolos que se vierten en la red de información más grande del mundo que es el internet,
prueba ferviente del alcance de la globalización, y aun así sólo podemos voltear a ver una
parte de toda la información que contiene esa “nube” dentro de la “red”, ahora hay que
dimensionarlo en proporciones mucho más amplias, las variables culturales que nos darán
una amplia gama de símbolos y, mucho más importante, nos develará las diferentes formas
de articulación de la cultura como sistema totalizador, en los que se ponen en juego la

1 El concepto de arena según Víctor Turner designa el escenario concreto en el cual las ideologías se transforman en
símbolos y en poder político, actuando como fuerzas en los procesos sociales y cumplen determinadas funciones en las
ceremonias y rituales.
sociedad misma entrelazada directamente por supuesto con los medios productivos y
reproductivos que desarrollan la economía de la subsistencia de un grupo social, muchos
de estos símbolos representaran, plantearan, algunos resolverán conflictos, planteando
cierto tipo de diferencias, y marcando grados y jerarquías, ya sea por linaje, edad, sexo,
cargo o saber, planteando las diferentes afiliaciones a los grupos corporativos de las
sociedad ¿Qué quiere decir esto? Que el aspecto simbólico creado por la sociedad le da un
orden y un sentido a todo un pueblo, una nación, una tribu, a cualquier grupo social que
haya en este planeta, porque a veces también en el carnaval más voluptuoso o en el ritual
de inversión más transgresor hay un cierto tipo de orden, que está rigiendo las formas de
actuar y las emociones de los grupos, ¿Entonces la emoción y la pasión desenfrenada que
se encuentran dentro de la “jurisdicción” del psicoanálisis no tiene que ver dentro de la
antropología?, ¿El diario personal de Malinowsky que clase de confesión era? ¿Las
emociones no están operando de igual manera dentro del antropólogo? ¿Se puede
plantear la salud mental dentro del campo, aunque solo fuera para trabajar con el
investigador?
La mirada antropológica de Mary Douglas nos dirá en su libro de Símbolos Naturales (pag.
2) en el que plasma “El símbolo adquiere sentido únicamente en relación con otros
símbolos, es decir, enmarcado en un esquema. Ningún elemento de ese esquema puede
tener sentido por sí mismo, aislado del resto. Ni siquiera la fisiología, común a todos los
hombres, puede ofrecer símbolos comunes a toda la humanidad. Es imposible la existencia
de un esquema de símbolos interculturales. Primero, porque todo sistema simbólico se
desarrolla de forma autónoma y de acuerdo con sus propias normas; segundo, porque los
condicionamientos culturales ahondan las diferencias entre ellos, y tercero, porque las
estructuras sociales añaden un elemento más de diversificación.”
En este reconocimiento de la diversidad simbólica hay una gran diferencia entre los
distintos modos de organización de cada cultura, por eso una imposibilidad de plantear un
esquema de símbolos prácticamente universales, al que la regla en cada caso encaje como
anillo al dedo, un ejemplo claro de simbolismo y organización social es la que nos ofrece
Douglas en su libro acera de una sociedad tribal africana. Símbolos naturales (pag. 52), “en
muchos de los estudios sobre economías tribales de cazadores, aparece el dibujo de un
buey, un jabalí o un antílope dividido en pedazos con la correspondiente indicación de a
qué categoría de parentesco se asigna cada parte del animal. El esquema de cómo se
distribuye la caza o la carne del animal ofrecido en sacrificio refleja las categorías sociales
del mismo modo que las ceremonias de los primeros frutos en las sociedades agrícolas.
Cada fiesta reafirma dichas categorías visible y públicamente. Las normas primitivas de
pureza vienen también a reforzar las categorías sociales y al mismo tiempo les confieren
una realidad externa y física.”
Aquí hace una referencia importante a una actividad que tiene que ver en la economía-
política tribal basado en una necesidad, que se vincula al cuerpo de un animal de caza que
como fuente simbólica nos sirve a los investigadores para construir el dato, observando
para delimitar roles y posiciones sociales en los aspectos políticos-económicos, cabe
señalar la importancia que uno de los primeros sistemas de clasificación fue la clasificación
de los humanos, a través del tótem y las identificaciones de linajes con símbolos
provenientes de animales, uno de los primeros planteamientos para hablar de estos
sistemas de clasificación por parte del psicoanálisis fue Freud en “Tótem y tabú”, al plantear
que la prohibición del incesto , así como la ingesta del animal que es pariente, constituye al
Tabú, la sociedad estructurada desde lo prohibido en que puedes comer que no, con quien
te puedes acostar, procrear y con quien no, datos prudentes cuando se construye un dato
de aspectos sociológicos que permitan ver la red de relaciones, pero Freud hombre de su
tiempo clasifico desde lo prejuicios de su época y de su tradición, tuvo un tropiezo al
momento de hablar de otras culturas desde la ficción del “hombre primitivo”.
“EL camino recorrido por el hombre de la Prehistoria en su desarrollo nos es conocido por
los monumentos y utensilios que nos ha legado, por los restos de su arte, de su religión y
de su concepción de la vida, que han llegado hasta nosotros directamente o transmitidos
por la tradición en las leyendas, los mitos y los cuentos, y por las supervivencias de su
mentalidad, que nos es dado volver a hallar en nuestros propios usos y costumbres.
Además, este hombre de la Prehistoria es aún, en cierto sentido, contemporáneo nuestro.
Existen, en efecto, actualmente hombres a los que consideramos mucho más próximos a
los primitivos de lo que nosotros lo estamos, y en los que vemos los descendientes y
sucesores directos de aquellos hombres de otros tiempos. Tal es el juicio que nos merecen
los pueblos llamados salvajes y semisalvajes, y la vida psíquica de estos pueblos adquiere
para nosotros un interés particular cuando vemos en ella una fase anterior, bien
conservada, de nuestro propio desarrollo.” Tótem y Tabú Prólogo 1912-1913 pag1.
Pero en la trampa que cae Freud, es en la que cayeron todas las ciencias sociales en el siglo
XVIII, el pensar que había estados evolutivos sociales que tenían una dinámica lineal y
ascendente, típica y análoga, del progreso que planteaba la modernidad en la sociedad
occidental, pensando al “otro” desde el lente de la historia de la sociedad europea,
comparando únicamente a través del desarrollo tecnológico y el control de la sexualidad
por instituciones como la familia, o el nivel de propiedad privada, comparando aspectos
superficiales que no logran ver la profundidad de la diversidad cultural, pensando que no
se tiene que aprender de las culturas estudiadas, como saberes, valores o técnicas
diferentes, que lo que ellos llamaron como “primitivos” no es estático ni mucho menos una
artesanía de museo, es una ficción una narrativa del poder colonizador e imperialista para
apretar el yugo de sus ambiciones invasoras, que desde las ciencias avalan y legitiman la
superioridad cultural.
Pero volvamos a la discusión central con Freud, y la comparación que hace con los pueblos
primitivos a la de su modelo psíquico “el neurótico”.
“Partiendo de este punto de vista, y estableciendo una comparación entre la psicología de
los pueblos primitivos tal como la Etnografía nos la muestra y la psicología del neurótico, tal
y como surge de las investigaciones psicoanalíticas, descubriremos entre ambos numerosos
rasgos comunes y nos será posible ver a una nueva luz lo que de ellas nos es ya conocido.
Por razones tanto exteriores como interiores escogeremos para esta comparación las tribus
que los etnógrafos nos han descrito como las más salvajes, atrasadas y miserables, o sea las
formadas por los habitantes primitivos del más joven de los continentes (Australia), que ha
conservado, incluso en su fauna, tantos rasgos arcaicos desaparecidos en todos los demás
(Totem y Tabu prologo 1912-1913 pag. 2).”
Patologizando el tipo de creencias mágico-religiosas o de las ceremonias rituales en el que
la religión su única función es un tipo de analgésico sobre el individuo o el grupo social, que
es un instrumento de control de la sexualidad, pero también que le da forma y sentido a las
articulaciones dentro de un sistema, además que el pensar que la superstición solo se
encuentra en la sociedades “primitivas”, que es una fase del desarrollo de los estadios
sociales que son tan crédulos como un infante que cree en Santa Claus, los Reyes Magos o
el ratón de los dientes, como los Ndembu en un ritual de circuncisión o de caza, o la
charlatanería de los Azande respecto a la brujería y a los oráculos, cuando la magia y la
superstición no se han erradicado totalmente de tradición occidental y que la regla es que
toda las sociedades consideradas “primitivas” toda su experiencia este basado en estas,
pensando en el modelo progresivo ontogénico de la humanidad, en el que estos humanos
aún se encuentran en una niñez cultural.
“Adicionalmente, a menudo se representa a las sociedades primitivas como si tuvieran una
especie de personalidad colectiva en la que sus mitos y rituales corresponden a los sueños
y juegos de los niños occidentales individuales. (Edmond Leach, El cabello mágico, pag 3).”
Freud en la batalla entre la clínica y la filosofía, ya que él se forjo en el calor del trabajo
clínico, guardando una serie de ejemplos con interpretaciones de casos específicos, que se
adhieren a cierto contexto cultural y clínico, yo no pretendo demeritar la dimensión y el
aporte de su investigación, es uno de los más grandes teóricos de la historia, pero por esto
se hace esta reflexión, desde un punto especifico de la historia y dentro de lo relativo de la
interpretación, cabe señalar qué pertinencia tiene el psicoanálisis dentro de la antropología,
en la que estamos delimitando qué nos puede aportar esta teoría y qué no, en el asunto del
ritual o la religión, lo degrada a un obsesión como conducta obsesiva del neurótico, o de
estas personas amantes del orden o la limpieza, o el acumulador, el comer por ansiedad, o
las drogas, viéndolo como una forma de llenar el vacío o reprimir ese impulso que lo acecha,
y no comprendiendo las dimensiones de la religión y de ciertas creencias mágicas, en su
orden social , sino como una patología a la que hay que curar con el escepticismo moderno.
Mary Douglas revienta estas interpretaciones erguida por su propia tradición para decirnos
“El contraste entre lo secular y lo religioso no tiene nada que ver con el contraste entre lo
moderno y lo primitivo. La idea de que el hombre primitivo es por naturaleza
profundamente religioso es absurda. En las sociedades tribales se encuentran actitudes que
corresponden a toda la gama que va del escepticismo al fervor espiritual, en
manifestaciones tan variadas como las que hallaríamos hoy en cualquier barrio de Londres.
La ilusión de que el hombre primitivo es devoto, crédulo y altamente susceptible a las
enseñanzas de los sacerdotes o magos perjudica más a la comprensión de nuestra propia
civilización que a la interpretación casi arqueológica de un pasado muerto (Símbolos
Naturales pag, 33)”
O como citara en su libro a Frederick Barth, que al estudiar un grupo de nómadas persas se
encontró en una frustrante tarea, encontrar las formas religiosas de los Baseri, que en su
trabajo para justificar la falta de datos contundentes de presencias religiosas y rituales entre
este grupo, lo llevó a poner en su apéndice a manera de justificación: “Los basseri muestran
una pobreza de ritual que resulta realmente sorprendente para el investigador de campo;
las contadas ceremonias que celebran, las escasas evitaciones presentes en sus costumbres
y creencias ejercen una influencia muy limitada sobre sus acciones. Más aún, los distintos
elementos que constituyen su ritual actúan, al parecer, de una manera inconexa, es decir,
que ni están relacionados entre sí, ni con los rasgos más importantes de la estructura
social... (Barth, 1964, apéndice, 135.Simbolos Naturales pag. 34) “
Douglas en su siguiente paso esgrime una crítica en torno a su propia religión, la católica, la
cual es concebida como la más civilizada o las más flexible, ya que brinda la opción del libre
albedrío, el cual es dirigido por la racionalización del “bien y del “mal”, pero no del todo
logró exorcizar sus demonios de la superstición: “Por añadidura, tenemos en el cristianismo
la magia popular. La vela que se enciende a San Antonio para hallar un objeto perdido está
tan preñada de magia como la medalla de San Cristóbal que se utiliza para prevenir
accidentes o la creencia en que la carne que se come en viernes produce sarpullido. Tanto
la conducta mágica como la sacramental constituyen expresión del ritualismo. Lo que
podamos averiguar acerca de las condiciones en que florece o declina la magia en las
culturas primitivas podrá aplicarse al sacramentalismo de nuestros días y al proceso de
apartamiento de la magia y el ritual que expresó la Reforma protestante (Símbolos
Naturales paginas 24-25).”
O bajo la mirada de Max Gluckman comentando “Si creencias –u otras semejantes—se
encuentran entre los pueblos tribales no es por causa de las diferencias biogenéticas
existentes entre ellos y nosotros. Solamente ha pasado el breve espacio de 300 años desde
que la ley prohíbe acusaciones de brujeria en Inglaterra. Hace unos 150 años es cuando
irrumpieron las acusaciones en Massachussets(Gluckman,1978,Cap VI, 259.).”
Interpretando las acusaciones de brujería como una herramienta política para remover
rivales de competencia del camino en la escalera de jerarquía, dándole forma y sentido
dentro del plano de lo social, así como en otra clase de estructuras jurídicas en la toma de
decisiones.
O qué dirán del asunto típico en la mesas familiares o comidas con amigos, en el que una
torpeza como la de tirar la sal pueda influir en tu suerte, o voltear un cigarro al comprar la
cajetilla, como también pasar debajo de una escalera y no tocar madera cuando se comenta
un hecho escabroso que tiene que ver con el desastre o la muerte, de igual manera cuando
estas nuevas corrientes espiritistas “new age” que hay cierto tipos de acciones en las que
hablan de un “destino” o de “declarar al universo”, genera cambio y empoderamiento,
estos y muchos otros ejemplos nos muestran que el pensar en formas de control de nuestro
propio tiempo y espacio, produce una certeza en el plano físico momentáneamente, por
segundos, horas, minutos, días, semanas meses , años, la durabilidad de la creencia en que
tenemos cierto control de nuestro estar en el mundo, nos brinda el poder descansar
preocupaciones en ciertos objetos o practicas que influyan en nuestro destino o en la suerte
es propio de la humanidad, que se encuentran también en símbolos y ceremonias, desde
los más íntimos momentos que experimenta una persona platicando consigo misma, hasta
rituales nacionales, tribales, clánicos en los cuales van a agrupar a más de un núcleo familiar,
más que una cuadra, más que una colonia, pero el nivel personal es estructurante del
individuo y transversal con la esfera social, ¿O se negará que cuando te pones una camisa
A, o alguna prenda que tú consideras estéticamente adecuada, causa una seguridad que
camisa B, C y D no la tendrán? Siempre estando el contexto de por medio con las barreras
sociales y naturales del momento, pero el fetiche se halla en todas las sociedades y toda
civilización. Pensando en cómo se formó el origen de la fantasía del hombre primitivo y su
aparente devoción por lo mágico y lo divino, pensando que la modernidad curó a la sociedad
occidental de las tinieblas de la superstición, pero entonces, ¿Qué es la suerte en nuestro
mundo?
La tesis del doctor Charles Berg la cual sintetiza Leach, que en la mayoría de las sociedades
la elaboración del cabello es algo ritual, en la que las preguntas son ¿Cuáles son los
mecanismos psicológicos detrás de esas ejecuciones? ¿Qué significa el modo de usar el
cabello? Una vez establecido esto, la descripción freudiana ortodoxa del conflicto superego-
ego-id, partiendo de sus resultados clínicos propuso el cabello de la cabeza como un
símbolo universal de los órganos genitales, así que el momento en que la sociedad ejerce
un control para cortar el cabello o rasurarlo debe ser entendido como una castración
simbólica, además que cortado se vincula con el excremento, por su condición de
desechable, el cabello está asociado a la líbido sexual, en tanto que cortar el cabello es una
muestra de control de los impulsos de agresividad, entiendo el concepto de pulsión de
Freud ambivalente como los principios de la vida y de la muerte, yo pienso que muy
similares a los de Nietchze cuando habla de lo dionisiaco y lo apolíneo, de hecho no sé por
qué no hay citas de Nietchze en Freud si sus intentos por encontrar el hilo de Ariadna para
salir del laberinto que encierra la pregunta de la pasión humana, aunque los dos tenían
modos de andar distintos llegaron a caminos similares, pero ese es otro gran tema de otro
debate.
Enfocándonos en lo que nos interesa, las premisas psicoanalíticas que generalizan cierto
tipo de conductas humanas asumiéndolas como universales, el dejarse el cabello
desaliñado y que la barba crezca, los ve como un repudio ascético a la misma existencia del
sexo, él afirma que “el corte ritual del cabello es un substituto del sacrificio humano sobre
una base de pars pro toto, el cabello es apropiado para tal fin porque la cabeza es el asiento
del alma”, viéndolo como si fuera una mutilación, el sacrificio mismo, una forma de
sumisión ante la norma. Otro llamado J. H. Hutton (1928), un perfecto etnógrafo ortodoxo
de la vieja escuela, en la búsqueda por dar un significado a las prácticas de cazadores de
cabezas naga, puso el acento en una definitiva, aunque indirecta, conexión entre el cabello
y otros emblemas fálicos más obvios. Él sostiene que el ritual de tomar las cabezas y la
erección de piedras y emblemas fálicos de madera tienen un propósito mágico común de
asegurar la fertilidad de las cosechas, pero que “si el falo mágico es un método de garantizar
la fertilidad, aparentemente no es, en sí mismo, la fuente de ella, pareciera que ésta recae
en las almas de los muertos.”
El psicoanalista usa el concepto de “símbolo” simplemente como una herramienta
heurística para explicar sus concepciones metafísicas sobre la naturaleza de la personalidad.
En la que a través de sus modelos construidos dictaran una sentencia de la calidad mental
de una persona y su condición en el mundo, no niego que nos puedan dar grandes pistas,
pero no pueden generalizar los conceptos psicoanalíticos como recetas ortodoxas de la
personalidad, y que para estudiar un ritual religioso de Nueva Guinea si quieres entender el
simbolismo tienes que remitirte al significado fálico inserto en la teoría Freudiana, estas
generalizaciones nos llevan a interpretar como ejemplo, pensar que todas las ceremonias
luctuosas que tienen que ver con el fallecimiento de alguna persona con relación a cercana,
cuando se asiste al funeral se asiste de negro, porque el negro es un símbolo que representa
la perdida el duelo, el amor al lazo que murió bla, bla , bla, se pueden hacer infinitas
conjeturas fantasiosas que rayen en lo metafísico, acerca de como se puede generalizar una
conducta, que pasa si recurrimos a la etnografía, encontramos la diferencia ritual de que
los Chinos visten de blanco en un funeral, o que lo Rajneesh visten de rojo y no derraman
lagrimas en un funeral, esto nos remite a que las pruebas pueden ampliar mas el horizonte
en rituales , o enterramientos y cual es la gama de posibilidades que pueden haber en la
humanidad para observar como se le da duelo a un pariente o un amigo, o hasta celebridad,
político, caudillo, deportista, hay personas que hasta cuando mueren su nombre abandera
un símbolo con mas impacto que la que el cuerpo en vida propia pudo dar.
Pero el trazar nuestras fronteras no quiere decir que descartemos de facto teoría completa,
ni las aseveraciones, tampoco puedo decirle a un psicoanalista como hacer su trabajo, el
descartar el asunto de la represión sexual en el individuo, o posicionarme en contra que el
síntoma también se manifiesta en nuestros sueños, como le damos forma individualmente
a nuestras figuras de afecto, la satisfacción de la inscripción de las huellas mnémicas al
aparato psíquico que aloja el inconsciente, Victor Turner plantea “formular algunas de las
propiedades de los símbolos rituales. La propiedad más simple es la de condensación:
muchas cosas y acciones representadas en una sola formación. En segundo lugar, un
símbolo dominante es una unificación de significata dispares, interconexos porque poseen
en común cualidades análogas o porque están asociados de hecho o en el pensamiento.
Esas cualidades o esos vínculos de asociación pueden en sí mismos ser totalmente triviales
o estar distribuidos al azar o muy ampliamente por todo un ancho abanico de fenómenos.
Su misma generalidad les permite vincular las ideas y los fenómenos más
diversos(Turner,1967,30,La selva de los simbolos).”
Las inscripciones que también guardan los individuos, son lo micro que hace lo macro lo que
hacen en un ritual de paso Ndembu de la circuncisión, la parte más atómica del ritual que
es el individuo, que toda esa experiencia ritual va a pasar a través de sus sentidos y su
aparato cognitivo, estructurando la norma en lo mas profundo de su memoria, en el ritual
de circuncisión , amenazan a los novicios novatos con la serpiente que se va a comer su
miembro si no concluyen exitosamente el paso hacia el otro nivel, estas formas de
sometimiento a través del miedo, o como nos dirá Freud “Otro elemento coincidente reside
en el que el super-yo cultural, a entera semejanza del individual, establece rígidos ideales
cuya violación es castigada con la angustia de la conciencia. Aquí nos encontramos ante la
curiosa situación de los procesos psíquicos respectivos nos son más familiares, más
accesibles a la conciencia, cuando los abordamos bajo su aspecto colectivo que cuando los
estudiamos en el individuo. En éste sólo se expresan ruidosamente las agresiones del super-
yo, manifestadas sus exigencias mismas yacen inconscientes… piensa que el yo goza de
ilimitado control sobre su ello. He aquí un error, pues aún en los seres pretendidamente
normales la dominación sobre el ello no puede exceder determinados límites. Si las
exigencias lo sobrepasan se produce en el individuo una rebelión una neurosis
(Freud,1930,84-85, Malestar en la Cultura).”
“El mandamiento <<Amaras a tu prójimo como a ti mismo>> es el rechazo mas intenso de
la agresividad humana y constituye un excelente ejemplo de la actitud antipsicologica que
adopta el super-yo cultural. Ese mandamiento es irrealizable (Freud,1930,85).” En un
acierto brutal de Freud desde mi punto de visto, es hablar de que la primera represión en
el ser humano fue la cultura, la norma que le da forma al sistema social y un limite a las
pasiones humanas que en un momento pueden ser desenfrenadas, representando el ello
como un mundo instintivo atemporal que pesa en cualquier momento de la historia, que
emerge de la metapsicología freudiana del “Principio de placer” que significa en un modo
amplio disminución de malestar o dolor, ausencia de tensión es decir una liberación de
energía sexual, o utilizado en el sentido de <<ligereza>> de Gilles Lipovetsky, desde mi
punto de vista los humanos buscamos placer y las sensaciones de estar en cierta
comodidad, no es siempre la misma, variara hasta en los individuos de un mismo grupo
social, las variantes son inmensas como las fuentes de ocio y de placer configuradas por
cada sociedad y en cada mente, pero así como existen estas fuentes de placer, existen
fuerzas represivas controlando nuestros limites y nuestra capacidad de gozar, en un
momento dado, si el investigador cree conveniente puede tomar el placer de un individuo
en sus pertinentes relaciones sociales como un dato que le puede decir mucho de un grupo
cultural y su forma de digerir la vida y sus emociones que son parte del constructo
ideológico que fija las condiciones político-económicas.
Por otra parte, es interesante como en este camino de disipar la opacidad de la bruma del
inconsciente se empiezan a estudiar la interpretación de los sueños desde un fin clínico
correspondiente con la salud mental, en la que Joseph Capmbell opina “El inconsciente
manda a la mente toda clase de brumas, seres extraños, terrores e imágenes engañosas, ya
sea en sueños, a la luz del día o de la locura, porque el reino de los humanos oculta, bajo el
suelo del pequeño compartimiento relativamente claro que llamamos conciencia,
insospechadas cuevas de Aladino. No hay en ellas solamente joyas, sino peligrosos sueños:
fuerzas psicológicas inconvenientes o reprimidas que no hemos pensado o que no nos
hemos atrevido a integrar a nuestras vida, y que pueden permanecer imperceptibles. Pero,
por otra parte , una palabra casual, el olor de un paisaje, el sabor de una taza de té o la
mirada de un ojo pueden tocar un resorte mágico y entonces empiezan aparecer en la
conciencia mensajeros peligrosos, son peligrosos porque amenazan la estructura de
seguridad que hemos construido para nosotros y para nuestra familias. Pero también son
diabólicamente fascinantes porque llevan las llaves del reino entero de la aventura deseada
y temida del descubrimiento del yo, las destrucción del mundo que no hemos construido y
en el que vivimos, y de nosotros con el; pero después una maravillosa reconstrucción de la
vida humana, la promesa y el terror de esos perturbadores visitantes nocturnos del reino
mitológico que llevamos dentro(Campbell,1949,23, El héroe de las mil caras).”
Claro que el psicoanálisis no esta concluso aun ni tampoco la antropología, el estudio del
inconsciente es una prioridad dentro del estudio de las ciencias sociales, ya que su
funcionamiento también está moviendo fenómenos sociales masivos, un ejemplo de la
capacidad de la potencia de los simbolos a nivel individual es la mercadotecnia y la
distribuciones de simbolos y mensajes subliminales que tienen un efecto fuerte sobre la
conducta impulsando a la acción.

Los diferentes niveles que son trazados en las disciplinas de las ciencias sociales, asumen
diferentes niveles explicativos que descansan en ciertas tesis y ciertas afirmaciones sobre
la “naturaleza” de la conducta humana, que nos pueden brindar distintas ópticas de
reflexión al momento de pensar la construcción de un dato, o por una reflexión de la vida
cotidiana. Pero dentro de la construcción epistemológica, hasta dónde podemos llegar a
generar una simbiosis o por lo menos apuntar a que el ser interdisciplinario nos deje de dar
tanto estupor y un cierto chovinismo construido en el feudo de una ciencia, pero ¿Cómo
saber hasta cuando caminar de la mano en el saber y cuando debemos de trazar límites
claros propios de las disciplinas que funcionan como artefacto? ¿O realmente podríamos
hablar de “discurso” si no existen estas fronteras que delimitan y delegan responsabilidades
en la tarea epistemológica?, la respuesta que otorga Jaques Lacan en su libro de su 18
seminario “De un discurso que no fuera del semblante pag. 12” escrito por Alain Miller, en
la cual nos compartirá a modo de charla, “resulta claro, para cualquiera que tenga en cuenta
el aspecto en el que el análisis nos permite renovar lo relativo al discurso, que esto implica
desplazarse, a mi entender, en un desuniverso. Que no es lo mismo que lo diverso. Aunque
tampoco rechazaría esto diverso, y no solo por lo que implica de diversidad, sino también
por lo que implica de diversión. Así mismo es muy claro que no hablo de todo. Y, además,
en lo que enuncio, algo se resiste a que hable de todo. Es algo que se palpa a diario. Que yo
no diga todo, incluso sobre lo que enuncio, es otro asunto, como señalé, que obedece a que
la verdad no es más que medio decir.”
Esto nos pone en una cuerda floja sobre todos los modelos construidos por cualquier
disciplina científica ¿Se imaginan a los físicos cuánticos desafiando la teoría de la
relatividad?, ¿o los neurocirujanos planteándose métodos diagnósticos preoperativos no
invasivos?, sé lo están planteando porque hay puentes entre las diferentes disciplinas, entre
ellas la ingeniería informática y la biomédica.

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