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LA INFLUENCIA DEL LIBERALISMO EN LA REVOLUCIÓN BOLIVIANA

La Revolución Boliviana estuvo delimitada por el contexto latinoamericano en el que


las ideologías liberales se encontraban en pleno auge. Estas ideas surgen y se
popularizan en el siglo XIX continentalmente y, para el caso de Bolivia, se
materializan en el siglo XX con la toma del poder por parte del Partido Liberal. Para
comprender el proceso revolucionario en Bolivia, es necesario estudiar los sucesos
no como hechos aislados, sino como parte de una cadena. En aras de esto, se hará
un análisis con base en los textos Revolución, Democracia y Populismo en América
Latina de Alan Knight y Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana: La crisis de
la generación del Chaco de Herbert S. Klein.

Realizando una contextualización del liberalismo latinoamericano en las zonas


periféricas, tomando como base el texto de Knight, se pueden resaltar cuatro
aspectos: primero; el estrecho vínculo a finales del siglo XVIII entre las zonas
periféricas latinoamericanas y el comercio mundial, especialmente el comercio de
bienes agrícolas primarios; segundo, su población conformada por colaboradores
prefabricados, no únicamente fomentaban el ágil comercio en Europa, sino que
estaban abiertos a las ideas europeas mayoritariamente liberales; tercero, la
ausencia relativa de densa población indígena que disminuyó las limitaciones
étnicas y de casta, lo que volvió plausible y atractiva la noción de ciudadanía
uniforme; por último, la pérdida de arraigo en la periferia de la Iglesia Católica, a lo
que se le sumó la participación en el comercio mundial que hizo que las restricciones
mercantilistas fueran aún más difíciles de digerir dentro del panorama caracterizado
por la ausencia de divisiones de casta y la debilidad de la iglesia, los cuales
incentivaron sentimientos de gobierno autónomo e independencia.

Cuando comenzaba el siglo xx, todos los países latinoamericanos se habían


convertido en republicas independientes, que ostentaban constituciones liberales-
representativas; el dinamismo social y político que vivía América latina se podían
evidenciar en las recurrentes interrumpidas hacia los gobiernos por medio de los
golpes militares, donde las guerras civiles eran recurrentes y las elecciones se veían
regularmente comprometidas por la fuerza del fraude. Sin embargo, los generales
tomaban el poder, pero habitualmente no lo desempeñaban, lo cual posteriormente
se vio reflejado en dictaduras, un ejemplo de esto es de Porfirio Diaz en México
(1876-1911) y los Somoza en Nicaragua (1936- 1979). Para el caso boliviano, la
atmosfera totalitaria de la época, caracterizado por las insurrecciones sociales y los
quinquenios dictatoriales, empezaron a emerger los movimientos nacionalistas y
revolucionarios que atacaban en mayor medida a la cultura liberal, sembradas por
las elites políticas tradicionales de la época que buscaban fortalecer el poder
legislativo de dicha sociedad.

Las transformaciones socio-económicas, que tuvieron lugar en Bolivia como


consecuencia de la Revolución Nacional iniciada en abril de 1952, pueden ser
calificadas de reformistas. Los regímenes reformistas buscaron una evolución de
carácter económico y social en dirección a una sociedad dinámica, urbanizada e
industrializada y, en consecuencia, una superación del estadio histórico
premoderno, en el que predominó el estancamiento evolutivo, las prácticas
tradicionales y los valores rurales.

La historia de Bolivia resulta atractiva e interesante por ser un pais multietnico y


diverso, lo que ha atraido a grandes intelectuales a enfocar sus investigaciones
históricas en este pais latinoamericano, como es el caso del Historiador Herbert. S.
Klein, el cual ha dedicado gran parte de su producciòn investigativa a la historia de
Bolivia y los orígenes de la Revolución Nacionalista.

La obra analizada en este trabajo intenta determinar las razones por las cuales
ocurrio la Revolución Nacionalista Boliviana en el año 1952, en qué momento se
desarrolla, como fue construida y cuales fueron sus resultados; para hacer un
correcto analisis el autor manifiesta que debemos remotarnos al siglo XIX para así
entender la estructura política y económica nacional y de los gobiernos nacionales
de finales del siglo, en primer lugar hace un análisis del sistema económico del
periodo colonial, esto es, el estudio de instituciones económicas tales como la
hacienda y la mita para así determinar las bases del desarrollo agrícola y minero y
a su vez del sector obrero, campesino e indígena y entender los conflictos o
irregularidades que emanan de estas, luego analiza la guerra del Chaco, -disputada
entre Bolivia y Paraguay, e intervenida por los grandes intereses invasores chilenos
a zonas mineras fronterizas y/o perifericas de Bolivia-, lo que en conjunto ocasionará
la gran crisis de 1952.

Estos acontecimientos influyeron de manera determinante en el cambio de la


estructura política del país y en la participación política de grupos indigenas y de
sectores populares.

En general, toda la población y la democracia cambió despues de 1952, cada uno de


los departamentos había crecido más rápido que la población global, el grado de
alfabetización y el número de niños que asistían a la escuela había aumentado, después de
la guerra del chaco se dedicaban a la agricultura y a industrias dependientes que producían
alrededor del 30% del producto nacional bruto lo que evidenció un grave retraso
económico.

Los causantes de este retraso fueron los propietarios de haciendas que no cultivaban todos
sus terrenos, Bolivia era un ejemplo clásico del sistema latifundista americano con su
extrema desigualdad en el reparto de tierra que era imprescindible para el control de la
mano de obra campesina, la mano de obra barata.

Gracias a la tierra que les ofrecían a cambio del trabajo, existían pocas inversiones en el
manejo de la agricultura, porque era mas evidente y rentable la minería en este período,
aunque después poco a poco fue decreciendo, pero el año 1950, Bolivia, era el productor
del estaño mas caro del mercado mundial.

El Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), abanderó la revolución de 1952, los


dirigentes del movimiento se encontraron con el control político absoluto del país, después
entraron en conflictos militares con los campesinos. Poco después el MNR reorganizó sus
fuerzas con el fin de consolidar su propia base, uniéndose plenamente a los mineros, que
crearon una nueva federación nacional obrera, la Central Obrera Boliviana (COB), y entre
sus obras más significativas podemos mencionar la liquidación del ejercito y la expedición
de la Reforma Agraria que aboliera el sistema latifundista y garantizara una correcta
distribución de tierras, devolviéndole terrenos a la poblacion indígena y campesina.
Durante los meses siguientes, la dirección del MNR encabezada por el presidente Paz
Estensoro y Hernán Siles Suazo afrontó diversas presiones políticas, y se fueron formando
campañas como la COMIBOL una de las compañías medianas no productoras de estaño,
propiedad estadounidense.

A mediados del año 1952 y primera mitad del año 1953 la sociedad rural comenzó a
derrumbarse, los campesinos comenzaron a organizar sindicatos con el estimulo de la COB,
creando un conflicto en abril de 1952, expulsando a los mayordomos propietarios y
destruyendo libros de cuentas.

En enero del año 1953 se consolido la reforma agraria, gracias a la cual, las tierras pasaban
a manos de los obreros indígenas y poco a poco estos fueron ocupando todas las tierras con
excepción de Santa Cruz, que era poco poblada.

Estados Unidos "ayudó" masivamente a Bolivia, para la seguridad y el crecimiento


económico y sobre todo la paz social, pero esto fue a razón de que los estadounidenses
invirtieran en el desarrollo industrial del país, evidentemente estos presionaron a Bolivia
para satisfacer los intereses económicos privados norteamericanos lo cual Bolivia acepto
para no entrar en conflictos.

Así fue como EE.UU., elaboro su "Plan Estabilización" fines de 1956, Bolivia lo acepto bajo
el patrocinio del Fondo Monetario Internacional en enero de 1957, esto produjo la
reducción del presupuesto salarial que tubo un éxito relativo, gracias a los planes del FMI y
a los prestamos de EE.UU. y poco a poco nuevamente se estabilizo la economía del país.

La fragmentación regional del país y la existencia de estructuras económicas muy


dispares entre sí impidieron la formación de un sistema de clases y estratos sociales
homogéneos y válidos para la totalidad de la república. La vida cotidiana,
especialmente en el periodo 1952-1956, estaba determinada por la represión y la
demagogia, mientras que la política se hizo notar por el predominio de elementos
manipuladores y demagógicos. Se les dio un tratamiento coercitivo a los opositores
políticos por parte del gobierno y alcanzó tal escala que se necesitaron campos de
concentración para encerrarlos. Incluso se crearon órganos estatales sin
fundamento legal para el control y la represión de la población, fenómenos, que si
bien no eran ajenos a la vida política del país desde la fundación de la república,
adquirieron a partir de 1952 el carácter de lo sistemático y tecníficado.

La Revolución Nacionalista Bolivariana se caracterizó fundamentalmente por la


participación y fortalecimiento del sector obrero, por la aceptación y fortalecimiento
de la identidad indígena y la participación de este sector en la vida politica nacional
pero sobre todo por ser el único país latinoamericano que apoyó sus ideas liberales,
emancipadoras y revolucionarias en las políticas y ayudas no tan transparentes de
Estados Unidos.

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