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Irena Sendler

Irena Sendler nació el 15 de febrero de 1910 en Otwock, Varsovia.

Ella creció dentro de una familia católica. Su padre Stanisław Krzyżanowski, médico rural,
murió cuando ella tenía apenas 7 años, tras contagiarse de tifus que sufrían sus pacientes y a
quienes muchos de sus colegas médicos no quisieron atender por miedo a contagiarse. De él,
Irena aprendió la solidaridad y el respeto por los demás, y por eso, cuando creció, decidió
dedicar su vida al resto y se hizo enfermera.

Trabajaba en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia cuando Alemania invadió


Polonia y, un año después, tras la apertura del gueto de Varsovia, Irena se unió al Consejo para
la Ayuda de Judíos, conocido como Zegota, como miembro del cuerpo sanitario para
encargarse de paliar los casos de enfermedades contagiosas.

Para impedir la propagación del tifus, los nazis permitieron la entrada de las personas que
intentaban frenar esta enfermedad. Fue en ese momento cuando Irena se dio cuenta de que lo
que le aguardaba a la mayoría de las personas del gueto era terrible. Por eso, decidió entonces
intentar sacar de allí a los más pequeños. Era una decisión terrible para las madres que debían
desprenderse de sus hijos, pero en muchas ocasiones era la única manera de poder salvar sus
vidas. Muchos de sus padres terminarían falleciendo en los campos de concentración, a los
que serían trasladados.

Al principio, Irena se las ingenió para poder sacar a los niños y niñas en las ambulancias que
trasladaban a los pacientes más graves al hospital fuera del gueto, haciéndolos pasar como
enfermos de tifus. Sin embargo, con el paso del tiempo, tuvo que buscar otras formas para
hacerlo, y decidió sacar a los pequeños en bolsas de basura o, incluso, en ataúdes.

La labor de Irena no se limitó a estos heroicos hechos, sino que, además, lo que ella quería es
que los niños pudieran recuperar algún día su familia, su propia historia personal y, en
definitiva, sus raíces. Tras esto, creó un registro con los datos de cada niño y solamente Irena
conoce la identidad de las familias acogedoras. Este mismo, fue enterrado en el patio del hogar
de una amiga de confianza.

El 20 de octubre de 1943, Irena fue detenida por la Gestapo. En la prisión de Pawiak, la


sometieron a terribles torturas, rompiéndole piernas y brazos, pero sin embargo, los nazis no
consiguieron el paradero de los niños a los que ella había estado ayudando a escapar del
gueto. Tras esto, la condenaron a muerte, pero un soldado, que fue sobornado por otros
activistas, la ayudo a escapar. Este mismo, apuntó su nombre en la lista de las personas que ya
habían sido ejecutadas y ella logró seguir con su labor bajo una identidad falsa.

Una vez terminada la guerra, Irena desenterró el registro con los nombres de los niños y lo
entregó al Comité de Salvamento de los Judíos Supervivientes. Sin embargo, cuando se intentó
devolver a los niños a sus familias, una gran parte de las mismas habían sido llevadas a campos
de concentración, en los que habían encontrado la muerte. Se encontraron familias adoptivas
para algunos de ellos, mientras que el resto pasó por varios orfanatos. Estos últimos acabaron,
poco a poco, siendo trasladados a Palestina.

Hay que tener en cuenta que los niños que salvó Irena la conocían por un nombre en clave,
“Jolanta”. Fue en el momento en que salió en los periódicos que relataban su labor
humanitaria cuando Irena empezó a recibir llamadas de hombres y mujeres a los que ella había
salvado de niños.
Irene Sendler recibió, entre otros reconocimientos, la más importante condecoración de las
concedidas en Polonia, al ser nombrada “Dama de la Orden del Águila Blanca”. Además, fue
candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, y en ese mismo año, en Hollywood se comenzó a
rodar su película, llamada “The Courageous Heart of Irena Sendler”, la cual fue estrenada en
2009.

Irena Sendler falleció en Varsovia, el 12 de mayo de 2008, a la edad de 98 años, a causa de una
neumonía.

CASOS CONOCIDOS:

De los 2500 chicos a los que pudo salvar de una muerte segura, Elzbieta Ficowska fue uno de
los casos más conocidos. En 1942, era solamente un bebe de escasos meses, cuando se le fue
administrado un narcótico y fue colocada en una caja con agujeros que pusieron escondido en
un cargamento de ladrillos. Sus padres murieron en el gueto y ella fue criada por una conocida
de Irena. Su fecha de nacimiento y su apodo, Elzunia, fueron grabados en una cuchara de plata
para que siempre estuviese unida a sus raíces.

FRASES DE IRENA

“La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui
educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar
su religión o su nacionalidad.”

“Esos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título para recibir la


gloria“