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La Amazonia colombiana.

Introducción a su historia natural.


Mario Mejía Gutiérrez
Profesor de la Universidad Nacional de Colombia.

Algunas consideraciones comparativas


Sólo hay tres fajas de tierra alrededor del mundo en las que la cantidad de
lluvia permite producir alimentos en forma natural: una en las latitudes
medias del hemisferio norte (Asia, Europa y Estados Unidos); otra en las
latitudes medias del hemisferio sur, en Africa y Sudamérica , y una tercera
faja que se llama "trópico húmedo" o "zona ecuatorial".

Un poco más de la mitad (56%) de la zona ecuatorial lluviosa se


encuentra en Sudamérica y está formada especialmente por la selva
amazónica; una quinta parte (18%) se halla sobre Africa; el resto cubre
las islas de Oceanía, y es una cuarta parte del total (26%). (Ayensu, 1981).

El trópico húmedo colombiano se extiende sobre más de la mitad del país,


y está compuesto por la región del Pacífico, la parte media del valle diel
río Magdalena, el piedemonte de los Llanos Orientales y la Amazonia. Se
define como Amazonia colombiana, el sector de selva entre los ríos
Guaviare y Amazonas, aunque la cuenca del Guaviare desagüe en el
Orinoco.

La Amazonia ocupa cerca de 403.000 Km2 del territorio colombiano, que


representan el 35.4% de la extensión del país; en 1985, según el censo
nacional, la población del área sobrepasaba los 428.000 habitantes, o sea
el 1.54% del total empadronado.

En 1979, la región generó el 2% del Producto Interno Bruto del país;


poseía el 3% de las carreteras; el 53% de las vías comercialmente
navegables; el 12% de las pistas de aterrizaje; el 2% del inventario de
vacunos; el 3% de la producción de cerdos; el 1% de la producción de
maíz, arroz y plátano; el A de la producción de maderas: el 5% de la
producción de pescado; el 40% de la exportación de peces vivos; el 10%
de la población indígena (PRO- RADAM,1979).

Geologia
Huguett, Galvis y Ruge, actuando a nombre del instituto de
Investigaciones Geológico Mineras, INGEOMINAS, prepararon para el
Proyecto Radargramétrico del Amazonas, PRORADAM, (1979) una
síntesís de las exploracíones que se llevaron a cabo con motivo del
mencionado proyecto entre 1974 y 1978, interpretaciones consignadas
además en once planchas temáticas a escala 1:500.000, que cubren 380
mil kilómetros cuadrados, cartografiados utilizando imágenes de radar a
escala 1:200.000.

De la mencionada obra se presenta en la página siguiente un cuadro


sinóptico de las principales eventos y formaciones geológícas.

Origen y formaciones

Precámbrico.
El basamento de la llanura orienta¡ colombiana está constituido por el
denominado Escudo Guayanés, el cual tiene rocas con edades geológicas
que varían entre 920 y los 3.400 millones de años. El Precámbrico en
Colombia hace parte del borde occidental del Escudo Guayanés, y las
rocas más antiguas identificadas hasta hoy en los ríos Guainía, Atabapo y
del Río Negro tienen edades radiométricas de 1.850 millones de años. El
Escudo Guayanés, como es sabido, cubre también superficies de
Venezuela, Brasil y de los países guayaneses.

Diferentes formaciones rocosas indican sucesivos eventos durante el


Precámbrico. Los geneis, migmatitas y granitos del Precámbrico afloran
en los cortes fluviales (raudales, rápidos, cataratas), en cerros y colinas
frecuentemente de aspecto redondeado, y en las serranías.

Se atribuyen al Precámbrico seis formaciones, que en su orden de


antigüedad son:
Eras, eventos y formaciones geológicas de la Amazonia colombiana.

Eras Eventos Formaciones

1. Sedimentación y
vulcanismo,
seguidos por
Complejo
metamorfismo que
Precámbrico Migmatítico de
parece
Mitú
corresponder al
evento trans-
amazónico.

2. Neisificación y
emplazamientos
1.560 - 1450
graníticos de
m.a
posible edad
parguazense.

3. Metamorfismo y Milonitas, gneis


magmatismo y granitos.
granítico del evento 1.350 - 1.250
Nickeriense m.a.

4. Fallamientos Diques
normales N-S con diabásicos
magmatismo básico. 1.200 m.a.

5. Depositación de
Formaciones
areniscas,
La Pedrera y
conglomera dos y
Roraima.
pelitas,
Formaciones
acompañado en la
Piraparaná
formación
Granófiro del
Piraparaná
Tüereto. 920
porvulcanismo
ácido; intrusión de m.a.
granófiros de
composición
variable.

Formación
6. Sedimentación de
Araracuara.
areniscas en
Sienita de San
Paleozoico ambiente costero e
José del
intrusión de sienitas
Guaviare y del
nefelínicas.
Cerro Cumare.

Mesozoico Desconocido

Terciario: 7.
Depositación de
arcillas marinas en
el sur. 8.
Terciario
Depositación de
inferior
areniscas y
amazónico.
Cenozoico conglomerados
Terciario
continentales.
superior
Cuaternario. 9.
amazónico.
Depositación de
arenas blancas
cuarzosas, terrazas
y aluviones.

Fuente: Proradam, 1979

 a) El Complejo Migmatítico de Mitú, constituido por rocas cristalinas que


han sufrido sucesivamente los eventos de sedimentación, vulcanismo,
plutonismo y metamorfismo. Esta formación es dominante al oriente de
la Amazonia y la Orinoquia colombianas, cubriendo la cuarta parte de la
superficie amazónica nacional, vale decir, la casi totalidad de la Comisaría
del Guainía, y el sector oriental de la Comisaría del Vaupés, con
afloramientos a lo largo del bajo Apaporis y del conjunto bajo Yarí río
Mesay. Son minerales principales del Complejo Mig matítico de Mitú:
cuarzo, plagiociasa, feldespato potásico, biotita, anfibol y muscovita.
 b) La formación La Pedrera, metasedimentaria de rocas detríticas con
bajo grado de metamorfismo, aurífera, representada en La Pedrera por
los cerros de Yupatí y hacia el norte de dicha localidad por las serranías
de Traraira. Esta formación podría datarse en 1.200 millones de años.
 c) Un conjunto de rocas formado por una secuencia sedimentaria espesa
de areniscas que aflora sobre el Complejo Migmatítico (portando
depósitos auríferos) en dos líneas principales, ambas dentro de la
Comisaría del Guainía: una central, entre el río sana y el río Guainía que
compone la Serranía de Naquén, y otra más al oeste, entre el río Isana, el
alto río Guainía y el medio río Inírida. Esta unidad se ha correlacionado
con la Formación Roraima y se especula que todavía hasta la aparición de
esta formación ¡a atmósfera terrestre era reductora.
 d) Granófiros del Tijereto, pequeñas ventanas que permiten observar
rocas intrusivas a través del Terciario, las cuales pueden apreciarse
durante el verano, con bajo nivel de aguas, en sólo tres lugares: en el
raudal del Tijereto del río Caquetá y Caño El Sol afluente del medio
Caquetá; Cerro Ti en el medio Vaupés; y en el bajo Piraparaná afluente
del Apaporis.
 e) La formación Piraparaná, vuIcano sedimentaria, que se extiende como
un arco discontinuo entre la localidad de Yaca Yaca en el medio Vaupés,
hasta la Quebrada Solarte, afluente del Caquetá, formando los cerros de
Golondrinas a lo largo del alto río Piraparaná. Esta formación de color
rojizo se caracteriza por su exposición morfológica; es abrupta en su
costado oriental y relativamente suave en su costado occidental; también
presenta lavas riodacíticas con textura porfirítica con fenocristales
teñidos de hematita. Encima de las lavas aparecen depósitos de
conglomerados y arenas. Se estima en 920 millones de años la edad de
las lavas riodacíticas de la formación Piraparaná y se supone que
entonces la atmósfera terrestre era ya oxidante.
 f) Diques diabásicos, hallados en número de unos quince, orientados
norte sur, haciendo intrusión en el Complejo Migmatítico de Mitú, y en la
formación La Pedrera. Algunos diques en las formaciones Piraparaná y
Tüereto son alcalinos.

Paleozoico.
El Paleozoico está representado por dos formaciones: Araracuara y San
José, sedimentaria y extensa la primera e intrusiva y pequeña la segunda.

La formación Araracuara se manifiesta como una serie de mesas que se


extienden a través de sedimentos del Terciario superior en dos franjas
norte sur. Una, la occidental, es la más amplia y se desplaza
discontinuamente desde La Chorrera, en el río Igaraparaná (al sur),
pasando por Araracuara (medio Caquetá), formando la Serranía de Chiribi
quete entre Araracuara y el bajo Mecaya, afluente del Apaporis, y
volviendo a aparecer en los alrededo res de San José del Guaviare. La otra
franja, la orienta¡, se manifiesta desde el sur, sobre el río Apaporis, en el
fantástico raudal de Jirjirimo, formando luego hacia el norte
sucesivamente (atravesando los ríos Vaupés e Inírida) mesetas como la
Serranía de La Trampa, Cerro Díamaco, Cerro Circasía, Mesa de Carurú,
Cerro Macú, Mesa de La Lindosa, Cerro Moyano, y llegando sobre el río
Guaviare frente al río Siare con el Cerro de Coroncora. La formación
Araracuara tiene por basamento el Com plejo Migmatítico de Mitú, sobre
el que se sedimentó en un ambiente marino somero.

La formación de sienitas nefelínicas de San José del Cuaviare es de


naturaleza ígnea y se manifiesta en tres pequeños enclaves: uno, al norte,
en San José del Guaviare, haciendo contacto con la formación Araracuara,
y los demás, al sur, cubiertos por sedimentos del Terciario; se especula si
el Cerro Cumare podría pertenecer a esta formación de sienitas. Se calcula
en 445 a 448 millones de años la edad de las sienitas nefelínicas de San
José del Guaviare.

En algún momento ocurrió un levantamiento que hizo aflorar los


sedimentos de la formación Araracuara.

Mesozoico.
Este período aparece desprovisto de información científica. Figura
como"desconocido"

Cenozoico.
Durante el período Cenozoico ocurren los procesos de sedimentación que
configuran las diversas formaciones del Terciario y del Cuaternario.
Es de notar el basculamiento existente en la llanura oriental colombiana,
en sentido hacia el sur este, por el cual las hoyas hidrográficas de los ríos
mayores (fluyendo hacia el este) reciben tributarios principalmente
situados sobre la vertiente norte de las grandes cuencas colectoras. El
levantamiento de la planicie oriental y su basculamiento podrían estar
relacionados con la tectónica formativa de las cordilleras andinas, hechos
que se suponen posteriores al Terciario.

Rocas del Terciario Inferior ocupan una cuarta parte de la llanura


amazónica situándose hacia el sur de la Amazonia colombiana, desde el
piedemonte al sur del río Orteguaza, cubriendo principalmente los
interfluvios entre los ríos Caquetá y Putumayo en sus cursos altos, y entre
los cursos inferiores de los mismos ríos con proyección hacia el
Amazonas, así como algunos sectores menores del bajo Apaporis y de la
cuenca del Traraira afluente del mencionado Apaporis. El Terciario
Inferior se caracteriza por la depositación marina de arcillas grises y
azules.

El Terciario Superior amazónico ocupa prácticamente la mitad de la


superficie en la llanura de la Amazonia colombiana, formando una
cobertura continua desde el piedemonte al norte del río Orteguaza, sobre
el alto y medio Guaviare, el alto y medio Vaupés, la casi totalidad del
Apaporis, del Caguán, del Yarí, del alto lgaraparaná, del Caraparaná, del
alto Cahuinarí. Es decir se extiende desde el alto y medio Guaviare hasta
el medio Putumayo, pasando por el Caquetá medio, cortando en dos el
Terciario Inferior en la parte suramazónica colombiana.

Este Terciario Superior, formado por areniscas y conglomerados y en


general por sedimentos de origen andino, presenta grandes espesores
hacia el piedemonte andino, adelgazándose hacia el oriente. En esta
misma forma los suelos derivados del Terciario Superior ofrecen algunas
posibilidades de establecimiento de pastizales, en relación directa con su
contenido de arcillas en el suelo.

Se especula que el clima de la llanura oriental pudo haber adquirido


tendencias secas a fines del Terciario hasta tomar características
desérticas hacia el Pleistoceno, con la consecuente formación de dunas
cuaternarias hacia el centro y oriente de la llanura, en particular sobre
grandes sectores de las áreas basadas en las formaciones Mitú,
Araracuara y sus relacionadas.

Pertenecen también al Cuaternario los procesos por los cuales se han


formado las terrazas fluviales (por supuesto situadas a lo largo de todos
los ríos) y los aluviones (con predominio de los correspondientes a los
ríos de origen andino). Tales terrazas y aluviones constituyen sectores
relativamente pequeños donde se localizan las posibilidades de
habitación humana y de ejercicio de la agricultura.

Perspectivas mineras

Proradam (1979) condensa algunas perspectivas de exploración


mineralógica en un mapa sinóptico, que aquí se publica. En general las
posibilidades se concentran en las formaciones del Precámbrico sobre las
del Paleozoico.

Oro. Fue mineral de primera opción en la empresa de conquista y


colonización de la Amazonia por los europeos.

Hacia 1556 Francisco Pérez de Quesada, hermano de Hernán, participó en


la "fundación" de Mocoa y Ecija de los Sucumbios con el objeto de
explotar con brazos de indio el oro y plata le los ríos del piedemonte del
Putumayo.

El desarrollo de esta idea se expresa en la siguiente secuencia, según


Pineda Camacho (1981):

Provincia de Mocoa

Vecinos Indios
Años
españoles encomendados

1582 10 800

1606 10 312
1626 -
2 70 - 75
1700

En sus memorias acerca de la Casa Comercial Elías Reyes y Hermanos


(1875 1884), el general Rafael Reyes no se refiere particularmente al oro
como recurso explotable en Mocoa. No obstante, Joaquín Rocha, en su
viaje al Perú, en 1901, menciona placeres de oro y plata en la región.
Tradicionalmente los Inga del piedemonte cordillerano han sido mineros
del oro, hasta la actualidad.

Construidos los caminos de Pasto Puerto Asís y Pita lito Florencia con el
apresuramiento del conflicto colombo peruano de 1932, se produjo el
ingreso de buscadores que abandonaron su actividad hacia 1948.

En 1933 Alfredo White Uribe informa acerca de "grandes yacimientos de


oro existentes en el Caquetá", que a la postre no se traducen en un
correspondiente desarrollo minero.

El hallazgo de oro salta del piedemonte andino al oriente: en 1983 son


trabajados los placeres de El Tigre y Chipital en afluentes del río Guainía.
En 1984 se afama la mina de Panapaná en el caño Cuyarí, afluente del
Isana; buscadores penetran por La Pedrera hacia la Serranía de Traraira,
a la vez que se descubren las, minas de Maimachi, afluente del Guainía, y
se establece un estado sicológico de búsqueda regional de oro.

Petróleo. En 1932 Enrique Hubach informa sobre yacimientos de


petróleo en el Caquetá y en el Putumayo. Entre 1962 y 1969 la Texas
Petroleum Company llevó a cabo exploraciones en el piedemonte del
Putumayo, reflejo de los desarrollos que al otro lado de la frontera había
realizado ya Ecuador; de allí resultaron la refinería de Crito y el afamado
oleoducto trasandino a Tumaco.

Mientras tanto, en el piedemonte del Caquetá, la construcción de la red de


carreteras ha ido poniendo paulatinamente en explotación algunos
yacimientos de asfalto.

Otros. Cabe mencionar expectativas de explotación de cobre y molibdeno


cerca a Mocoa. Se han descubierto carbones en el Trapecio Amazónico. Ca
lizas: son explotadas en el valle de Sibundoy. así como algunos
yacimientos de oro en el río San Pedro del mismo valle. Carbón mineral.
fue utilizado en la fundación de Alvernia a partir de un yacimiento en el
camino de herradura de Mocoa a dicha fracasada colonia. Mármol, existe
en la vía carreteable Sibundoy Mocoa.

Clima

Paleoclimas
El análisis de imágenes de sensores remotos ha permitido establecer la
existencia de extensas regiones de médanos y dunas tanto en los sectores
de sabanas inundables a lo largo del río Meta (Tricart, 1974) como en el
sector selvático y de cantingas, cercano al río Atabapo (Hugett, 1977).

Estos médanos y dunas se atribuyen a condiciones semidesérticas


reinantes en la última glaciación (Würm o Wisconsin, la última de las
cuatro del Pleistoceno, en el Cuaternario, y a partir de la cual se iniciaría
hace unos doce mil años el Holoceno o Reciente). La glaciación, es decir, la
ampliación de la cobertura de hielo polar a latitudes medias, reforzaría
causas de alta presión atmosférica que, de una parte, acelerarían la
velocidad del sistema de los Alisios, y, de otra, conducirían a dicho
complejo a penetrar más profundamente hacia zonas estrictamente
ecuatoriales.

En consecuencia, el régimen de lluvias debe haber adquirido un carácter


altamente torrencial (mayor que el actual) con resultados incidentes en la
formación de los coluvios de los piedemonte cordilleranos y de los
aluviones a lo largo de los ríos: la cordillera andina debió erosionarse
enérgicamente en aquellas condiciones (más que ahora).

Si la planicie amazónica y orinocense había ya emergido en el Terciario,


su evolución biológica debió ser gobernada por las glaciaciones del
Cuaternario. Se suponen climas secos, incluso desérticos, durante las
glaciaciones, y climas húmedos subsistiendo los espacios interglaciares.
Según Ricardi (1984), la secuencia de tales fenómenos ha sido la siguiente
en el Pleistoceno:
Denominaciones Miles de años

Giaciación Gunz o Nebraska 100

Interglaciar 170

Glaciación Mindel o Kansas 80

Interglaciar 240

Glaciación Riss o Illinois 100

Interglaciar 90

DGlaciación Würm o Wisconsin 190

Interglaciar actual 12

Durante las épocas glaciares (secas) la vegetación y la fauna fueron


restringidas hacia refugios húmedos (drenajes o ríos, enclaves
cordilleranos, lagos, pantanos). Durante las temporadas interglaciares
(húmedas) los seres vivos pudieron expandirse sobre áreas geográficas
amplias, a escala continental (Haffer, 1969).

Este vaivén pudo haber originado la baja diversidad de familias y de


géneros y la alta diversidad de especies observables en la actual biota
amazónica. Los mecanismos biológicos fueron: especiación durante las
restricciones de las etapas secas, hibridación durante las expansiones de
las etapas húmedas (Ibid.).

Si el sentido intertropical de circulación aérea (sistema de los Alisios)


estuvo vigente durante la última glaciación (como se desprende de la
orientación de los médanos y dunas) los refugios de la biota deben
haberse localizado a ¡o largo de los drenajes y en enclaves húmedos
cordilleranos, en el caso de la vertiente oriental de la Cordillera Oriental
en: Campo Hermoso, Norte de Santander; Santa María y Piedra Campana,
Boyacá; Manzanares y Caño Hondo, Meta; Florencía, Caquetá; Mocoa,
Putumayo, sectores donde actualmente se observan los más altos núcleos
de precipitación según Hurtado (1983).

Estudios palinológicos hechos en Guyana (antes Guayana Británica) por


Wijmstra y por van der Hammen parecen coincidir también en el
señalamiento de alternancias climáticas durante el Cuaternario del norte
suramericano.

Estudiando en el alto Río Negro; Guainía, carbón vegetal depositado en el


primer metro de suelo, Saldarriaga (1986) ha encontrado que las
evidencias de presencia de fuego en los últimos 6.260 años (de origen por
lo menos parcialmente humano a través de la agricultura de "corte y
quema") muestran ondas de alza y baja que podrían corresponder a las
alternancias "menores sugeridas por Wijmstra y Hammen (1966) con
respecto a un perfil palinológico hecho en la Laguna de Agua Sucia, al sur
de San Martín, Meta.

Noción indígena del tiempo


La investigación antropológica ha venido poniendo en evidencia que las
culturas indígenas de la llanura oriental, amazónica y orinocense, crearon
conocimientos astronómicos y ecológicos que les permitían orientarse a
través del transcurso anual del tiempo, manejando la periodicidad de
aprovechamiento de los recursos naturales.

Los Guarequena (del río San Miguel, afluente del Guainía en territorio
venezolano, clima básicamente amazónico) dividen el tiempo anual en
dos estaciones: Kanúi yapi . o período de tendencia seca que ocupa de
agosto a marzo; y uniwini, época de tendencia de mayores lluvias, entre
abril y julio. La entrada del invierno se denomina kulikua (troja
rectangular del fogón) y es señalada por la aparición en el firmamento
(mayo) de la constelación del mismo nombre (la Osa Mayor); es la época
de la ríbazón de los peces, en especial los carácidos (bocachicos). Se
presentan en pleno verano dos crecientes acuáticas: malíyami en
diciembre, bajo la constelación de la Garza (Osa Menor), y otra en enero
febrero, dalíwa, bajo la constelación de Cachicamo (el Dragón). El friage
(hacia junio) se explica por el mito de áparo, un espíritu viajero que por
esa época recorre los ríos enterrando artesanías de uso en la
cotidianeidad, pero de fabricación particular (González, 1980).

El autor fue instruido por Puinave de Caño Bocón (afluente del río Inírida)
acerca de la manera de situarse en el transcurso anual del tiempo por la
posición de ñañafl (tal vez Pléyades) y de KuríkuIa (Orión); la posición
cenital de ésta al anochecer indica la época de quema de los conucos y la
proximidad de las lluvias.

Los Barasana del Vaupés colombiano, según HughJones? (1979), regulan


los ritos que celebran en sus malocas (rodeadas del huerto de árboles
frutales) de acuerdo con el desplazamiento de nyokoaro, constelación de
Anaconda (las Pléyades). En noviembre, cuando el guamo (Inga) madura
y cuando se realiza el rito preliminar (al de Yuruparí) de la casa de las
frutas, las Pléyades empiezan a aparecer en el horizonte orienta¡ al
anochecer (las observaciones astronómicas se hacen en este momento,
principalmente). En abril, cuando el guamo (Inga) vuelve a madurar, las
Pléyades se hallan en el horizonte occidental al atardecer. Los Barasana
dicen que el rito He (Yuruparí) se puede llevar a cabo cuando madura el
pupuña o chontaduro (Guilielma) (febrero a marzo), cuando el umarí
(Poraqueiba) madura (febrero a abril) y cuando madura el guamo (Inga)
(febrero a abril): ellos dicen también que todo ésto ocurre exactamente
antes de nyokoaro hue (las lluvias de las Pléyades) es decir, a la iniciación
del principal período lluvioso del año.

Según Civrieux (1974), los Makiritare del alto Orinoco (clima


fundamentalmente amazónico) conocen el transcurso anual del tiempo
por el desplazamiento de Ud1ahá (las Pléyades): en diciembre la puesta
de Ud1ahá, al occidente, antes de amanecer, indica la caracterización de la
época seca; en junio, la salida matutina de Ud1ahá en el horizonte de
oriente señala la presencia del pleno de la tendencia lluviosa del año.

Ortiz (1984) ha encontrado que en los calendarios astronómico y


fenológico Arawak (Achaguas, Piapoko) y Guahibo (Sicuanis) de los
Llanos Orienles de Colombia, las Pléyadesjuegan el papel indicador más
importante. Halla este investigador similitudes entre la astronomía Inca y
la del Llano, resaltando que en ambos casos la posición de las
constelaciones indica el tiempo de reproducción de las especies: tal el
caso de la Cruz del Sur con respecto a la postura de la tortuga Charapa,
animal éste que fue fundamental en la alimentación protéica de los
grupos de la Amazonia y de la Orinoquia.

Los Eduria o Taiwano del Piraparaná (afluente del bajo Apaporis), según
Correa (1979), interpretan el ciclo ecológico con referencia a un ciclo
estelar vinculado a pasajes míticos. El año comienza con el primer
período pluvial y termina con la gran tendencia seca; y a través del
tiempo se vigila la posición y transcurso de una serie de estrellas, entre
las que parecen sobresalir, en la primera aproximación del investigador:
laya¡ (tal vez parte inferior de Escorpión), que preside la principal
tendencia seca de fines y principios de año, cuando se llevan a cabo las
derribas de monte y su quema; Nyokoaro (las Pléyades) que presiden la
época lluviosa; Sioruhu (probablemente Orión), que indica la transición
entre el período pluvial y la temporada seca, frecuentemente denominada
"salida o retiro de aguas".

La descripción que hace Bourgue (1978), del transcurso anual del tiempo
sobre el territorio de los Kabiyarí en el Cananarí, afluente del bajo
Apaporis, hace relación principal a la ciclicidad de apropiación de los
recursos del entorno.

Los Andoke del caño Anduche, afluente del río Caquetá medio en las
cercanías de Araracuara, localizan el transcurso del tiempo mediante
temporadas o "soles" que reciben denominaciones ecológicas.

De acuerdo con Casanova (1975), los Secoya, en territorio peruano


limítrofe con Colombia al sur de Puerto Leguízamo, reconocen el
desarrollo del ciclo anual por Las Tres Marías, Suntekaá, estrellas que si
son vistas por las noches en posición orienta¡, indican el tiempo de tala
para el cultivo. Además conocen también el desplazamiento de Uceó, las
Pléyades. Las diversas temporadas del ciclo anual se denominan" "lunas",
"tiempo", "mermas".

El clima de la Amazonia colombiana

En el caso particular de la Amazonia colombiana, el clima está


determinado por tres sistemas de circulación atmosférica: intertropical,
regional, local.
Circulación intertropical

La llanura oriental colombiana (Orinoquia Amazonia) define el transcurso


anual del tiempo fundamentalmente por el desplazamiento de la Zona
Intertropical de Convergencia (ZITC), faja ecuatorial donde convergen los
dos sistemas zonales de circulación aérea tropical comúnmente conocidos
como Alisios del NE y Alisios del SE, los Irade winds" o vientos del
comercio, generados en las zonas subtropicales de alta presión del
Océano Atlántico.

La ZITC, como faja de baja presión, se desplaza a través del continente y


del año entre las latitudes 5OS y 150N, siguiendo el movimiento aparente
del sol entre los dos trópicos terrestres (el sol es cenital sobre el Trópico
de Cáncer en junio 21 y sobre el de Capricornio en diciembre 22). La
presencia de la ZITC significa tiempo lluvioso.

Los Alisios del NE que afectan la llanura oriental colombiana, tienen su


origen primario en la gigantesca área permanente de alta presión
subtropical norteña del Océano Atlántico, alrededor de las islas Azores.
Este sistema alcanza su máxima extensión hacia el sur a fines y principios
de año, cuando el sol se encuentra en su máxima posición sur, o sea, hacia
el Trópico de Capricornio. Los Alisios del NE son entonces dominantes en
superficie sobre la llanura oriental colombiana, y portadores de las
condiciones regionales de tendencia seca; la intensidad de estos vientos
es tal que pueden utilizarse en navegación a vela en la Orinoquia
(venciendo incluso la corriente de los ríos) desde el Océano Atlántico
hasta la Cordillera Oriental.

Los Alisios del SE que afectan la llanura oriental colombiana tienen su


origen primario en la enorme área permanente de alta presión del
Atlántico subtropical sureño, alrededor de la isla Tristán da Cunha. Este
sistema alcanzaría su máxima penetración superficial hacia el norte a
mediados de año (cuando el sol se halla en su máxima posición norte, o
sea, hacia el Trópico de Cáncer) y causaría el veranillo de agosto en la
Orinoquia (situada al norte del ecuador climático) y el verano de mitad de
año en el Trapecio Amazónico (Leticia), situado al sur del ecuador
climático. Pita (1959) afirma la dominancia de surestes en el período
junio agosto.
Oestes superficiales débiles son fácilmente ¡dentificables durante las
épocas pluviales. Fletcher (1950), cree que tales tendencias son
inherentes a la parte central de la ZITC. Trewartha, Robinson y Hammond
(1967) dicen: "Sobre extensas longitudes que incluyen gran parte del
sector ecuatorial de Africa, Océano Indico, Pacífico Occidental y Occidente
de Sudamérica prevalecen vientos del oeste. Estos alcanzan su óptimo
desarrollo durante el verano (sol cenital) de cada hemisferio..."Para estos
autores, los Alisios son dominantes sobre el resto de los sectores
ecuatoriales del mundo, alternando con zonas y épocas de calma.

La llanura oriental colombiana recibe influencia superficial de masas


aéreas que rebasan los límites subtropicales. Es el caso del friage. Entre
junio y agosto ocurre el arú ó aflú (términos usados en el Vaupés) o friage
(denominación brasileña), consistente en la introducción de aire frío (de
origen austral y probablemente antártico) que causa grandes descensos
de temperatura: a 80C en 1960 y a 100C en 1968 en Villavicencio (OEA,
1973). Este frente polar, al penetrar en áreas tropicales causa nieblas y
aumento de la precipitación . El fenómeno es letal para peces confinados
en capas de agua de poco espesor, y aún para animales y personas débiles
(se trata del mismo evento que causa las heladas de la zona cafetera del
sur brasileño).

Ecuador climático
En la figura 2 se muestra un corte de la Llanura Orienta¡ colombiana,
desde Leticia, a 4ºS, hasta Arauca, a 7ºN, sobre el meridiano 70ºW. En él
se observa que aproximadamente alrededor del grado 2 Sur ocurre la
diferenciación de condiciones de ambos hemisferios.

Hurtado (1983) localiza hacia 1ºS las menores variaciones multianuales


de la precipitación (4% aproximadamente).

Las regiones pluviales de Puyo, Ecuador, a 1º35’ S, y de Puerto Arturo,


Bergerie y Corbata, Perú, (margen derecha del río Putumayo) permiten
deducir la posición del ecuador climático con relación a la Amazonia
colombiana, la cual, en consecuencia se halla en su casi totalidad bajo
condiciones climáticas de trópico de hemisferio norte.
A partir del ecuador climático, se diferencian dos comportamientos
regionales:

a) Al norte de 10 6 20S, el año se presenta de la siguiente manera:

 Tendencia seca: noviembre a febrero.


 Mes más seco: febrero.
 Paso de tendencia seca a húmeda: marzo.
 Tendencia lluviosa: abril a julio.
 Mes más lluvíoso:julio.
 Paso de tendencia lluviosa a seca, o "salida de aguas : agosto a octubre.

Así, las chagras o campos de cultivo de yuca se derriban hacia noviembre,


se queman en febrero y se siembran en marzo.

b) Al sur de 1º ó 2ºS las lluvias se presentan durante el año con las


tendencias siguientes: -Meses más lluviosos: enero a abril.

 Paso de la tendencia lluviosa a la "seca":mayo a junio.


 Tendencia seca: julio, agosto.
 Meses normales: septiembre, octubre.
 Paso a la tendencia lluviosa: noviembre, diciembre.

De modo que, según esto, en el Trapecio Amazónico, Comisaría del


Amazonas, las chagras se derriban hacia julio, se queman en octubre y se
siembran en noviembre.

Matsui et al. (1983), estudiando la composición isotópica de las lluvias y


del vapor de agua en Belém y Manaos, con las condiciones climáticas de la
Amazonia oriental, trópico sur, han encontrado que:

 En el período junio septiembre se manifiestan las menores variaciones


isotópicas en la composición tanto de la lluvia como del vapor de agua:
fluctuaciones menores del uno por mil alrededor del promedio: es en
este período de tendencia seca, cuando funciona mejor el "modelo
regional climático (así: Salati et al., 1979), consistente en una tendencia
zonal de circulación aérea del Atlántico hacia los Andes.
 En el período octubre noviembre se manifiestan las mayores variaciones
climáticas: se supone que el modelo de circulación (del este hacia el
oeste) es interferido por frentes polares australes.
 El período enero abril, de tendencia lluviosa en el trópico sur (que
ocasionalmente se extiende de diciembre a mayo), está asociado con la
posición de la ZITC y obedece al desplazamiento del aire en el sentido
este oeste, a través de la llanura amazónica. Dicho aire se origina en el
Océano Atlántico.

A pesar de la isotermia de la cuenca y de la ausencia de sistemas frontales


nítidos, muchos episodios pluviales están relacionados con eventos
impuestos desde fuera: únicamente el período de mayor tendencia
lluviosa está predominantemente influido por procesos al interior de la
cuenca (evapotranspiración por la selva, principalmente).

Presumiblemente, sería en este período de mayor precipitación cuando el


comportamiento pluvial recibiría las principales influencias por un
programa de tala de la selva. Catástrofes incendiarias que han tenido
lugar en Colombia indican que la tala puede agudizar la fragilidad
climática de la época de tendencia seca.

Circulación regional

Las figuras 3 y 4 se inspiran en la teoría de circulación atmosférica


propuesta en 1942 por los brasileños Adalberto Serra y Leandro
Ratisbonna: ellas no sólo esquematizan el funcionamiento del sistema
primario, sino también el del sistema de grandes masas regionales.

El clima orinocense es influido por la Masa Ecuatorial del Norte, MEN, y


por la Masa Ecuatorial Continental, MEC. La transición entre selva
amazónica y sabana orinocense es subsidiada por la MEC. La Amazonia
occidental es definida climáticamente por el comportamiento de la MEC.

La MEN, básicamente, es una fracción de los Alisios del NE, y ha sido


desecada a su paso por la zona desértica que atraviesa el atlántico desde
el Sahara hacia el norte de México, condición seca que es proyectada
incluso sobre las costas venezolanas, las Antillas Menores y la costa
atlántica colombiana. Como ya se dijo antes acerca de los Alisios del NE,
es la MEN portadora de características de tiempo seco y viento intenso
sobre la Orinoquia. Los 11 chorros" de aire de la MEN barren la llanura
del Caribe y la Orinoquia (de noviembre a marzo superficialmente)
pasando luego hacia el Pacífico (Saco de Panamá) por encima del sistema
andino colombiano. La MEN producirá altas precipitaciones cuando se
vea "obligada" a ascender contra las faldas cordilleranas de
Centroamérica, de las sierras y serranías del norte de Colombia, y, por
supuesto, del flanco oriental de la Cordillera Oriental colombiana y de los
Andes venezolanos. La circulación de la MEN aparecerá en tales flancos
cordilleranos incorporada a la circulación valle montaña. Se entienden las
condiciones relativamente secas de la MEN a su llegada al continente si se
tiene en cuenta que en el Estado Anzoátegui (bajo Orinoco) la
precipitación es del orden de 700 a 1.200 milímetros anuales (Civrieux,
1974). La penetración superficial de la MEN en el sector amazónico
colombiano (a fines y principios de año) le comunica a la región
condiciones de tendencia seca, es decir la MEN origina el llamado
"verano" de la Amazonia al norte del ecuador climático.

La Masa Ecuatorial Atlántica MEA, es una fracción de los Alisios del SE, y
también ella se desplaza a través del área desértica que se proyecta desde
el sur de áfrica hacia el nordeste brasileño. La MEA se recarga de
humedad al ponerse en contacto con el Océano Atlántico en su parte
estrictamente ecuatorial, frente a la Amazonia. Así, la MEA es causante de
muy altas precipitaciones sobre las costas guayanesas. La MEA se
transforma en MEC al recibir los aportes evapotranspirativos de la selva
amazónica. Nova et al. (1976), calculan que el 61.8% del balance hídrico
amazónico corresponde a la evapotranspiración por las plantas. Según
Salati et al. (1979), probablemente un 50% de las precipitaciones
amazónicas son debidas al mecanismo de recirculación de vapor de agua
dentro de la región misma. Como se düo antes, la posición norteña del sol
a mitad de año (y de la ZITC, por lo tanto) permiten la penetración de la M
EC superficialmente sobre la llanura orinocense portando condiciones de
alta pluviosidad, que son, además, reforzadas por el Arú.

Salati et al. (1979), citados por Leopoldo et al. (1982), sugieren que el
44% de la humedad advectiva (advección: transferencia horizontal) deja
la cuenca amazónica en forma de vapor, constituyéndose en fuente de
subsidio para regiones tanto al norte (Orinoquia) como al sur (Chaco y
Planalto) y hacia el oeste (Andes). El resto del vapor de agua advectivo es
reciclado al interior de la propia cuenca con una eficiencia del 18.2%, es
decir, dentro de un tiempo del orden de 5.5 días, cifras que resultan ser
respectivamente de 12% y 8 días a nivel de todo el globo (Marques, et al.,
1979). Estos mismos autores señalan que, de modo general, la mayor
concentración de vapor de agua sobre la llanura se da entre Manaos e
Iquitos, alcanzando un valor promedio de 35 mm de potencia] de
precipitación disponible diariamente, cifra que a nivel general de todo el
planeta es de 28 mm.

De acuerdo con Nimer (1979), las grandes masas atmosféricas regionales


son estables, es decir, poseen características meteorológicas
suficientemente típicas, y por lo tanto no se mezclan fácilmente.

Circulación local o valle montaña


Este tipo de circulación funciona en la llanura orienta¡, entre los sistemas
orográficos andino y guayanés; es causado por el proceso de convección
en el ciclo diario. Durante el día el aire del fondo de la llanura, al
calentarse, se desplaza convectivamente; el fenómeno se visualiza con la
formación de nieblas sobre la superficie, en la madrugada, y un posterior
desarrollo de cúmulos al interior de la llanura, pero muy especialmente
sobre los flancos cordilleranos: obviamente los cúmulos evolucionan a
nimbus durante el transcurso del día. En la noche, el aire de las cimas
cordilleranas, más frío, desciende por gravedad, superficialmente, por los
flancos andinos y guayaneses hacia el fondo de la llanura, notándose
particularmente este flujo en los piedemonte cordilleranos.

La MEC, al actuar en superficie a través del ciclo solar diario, se incorpora


al sistema local de circulación valle montaña y así resulta reforzando la
capacidad de precipitación del piedemonte cordillerano y de las primeras
estribaciones andinas y del sistema guayanés.

Hurtado (1983) destaca la formación orográfica de núcleos de la más


abundante precipitación: más de 4.000 milímetros anuales, en el flanco
oriental de la Cordillera Orienta¡ en: Campo Hermoso, Norte de
Santander; Santa María y Piedra Campana, Boyacá; Manzanares y Caño
Hondo, Meta; Florencia, Caquetá; Mocoa, Putumayo.

El vapor de agua transportado por la MEN y en especial por la MEC es


trasmontado sobre la Cordíllera Oriental hacia el oeste, subsidiando no
sólo el flanco occidental de la Cordillera Oriental sino también el flanco
oriental de la Cordillera Central, determinando el carácter pluvial del
valle del Magdalena (seco cuando éste es profundo y estrecho alto
Magdalena , y húmedo cuando es amplio Magdalena medio ).

Así, Pita (1959) afirma que el comportamiento de la precipitación a través


del año obedece al régimen orinocense no sólo en el flanco oriental de la
Cordillera Oriental, frente a los Llanos, sino incluso en algunas cimas de
ésta (Laguna de Chisacá, por ejemplo).

El autor cree que el sector Nima Paletará de la cima de la Cordillera


Central estaría particularmente expuesto a la MEC puesto que en tales
zonas no ocurre la tendencia seca que es de esperarse a mediados de año.
Antes bien, alrededor de julio ocurre allí la temporada de máximas lluvias.

Meteorología
La información meteorológica disponible sobre la Amazonia colombiana
es escasa. Vila (1945) anota cinco plazas. Schmidt (1952) trae datos
pluviales acerca de cuatro sitios. El autor (1976) recoge las cifras
existentes entre 1930 y 1958 sobre seis lugares. Flórez, Vargas y
Montañez (1976) aportan pluviometría de treinta lugares, de éstos
apenas cuatro al oriente del piedemonte cordillerano. PRORADAM (1979)
relaciona veinticinco puntos pluviométricos (cuatro orinocenses, seis de
la zona limítrofe brasileña, siete de la peruana y siete estrictamente de la
llanura Amazónica colombiana). Eslava (1976) acopia cifras sobre siete
sitios entre 1964 y 1974. El autor ha recogido datos sobre Leticia, La
Pedrera y Miritiparaná en 1978, Mitú y San José del Guaviare en 1980,
San Carlos de Rionegro en 1978, Puerto Inírida en 1979, 1980 y 1986 y el
píedemonte putumayense en 1981.

Radiación solar
En meteorología ecuatorial los dos elementos fundamentales son la
precipitación y la radiación solar, de acuerdo con la teoría establecida por
Hans Trojer, basado en sus investigaciones en Colombia, Costa Rica y
Oceanía. La medida de radiación de más extenso uso en meteorología
colombiana ha sido la duración del brillo solar. El HIMAT en 1986 apenas
disponía de series cortas de brillo solar (nueve años en el caso máximo),
frecuentemente fraccionarias, sobre seis sitios del piedemonte andino (La
Mono, San Vicente, Florencia urbano, Florencia aeropuerto, Maguaré y
Villagarzón) y sobre seis sitios de la llanura (Puerto Leguízamo, La Tagua,
Araracuara, Bocas del Ariari, Puerto Inírida, Letícia). En general los pocos
datos meteorológicos disponibles deben utilizarse con cierta dosis de
escepticismo.

Ribeiro (1982) lo mismo que Villa Nova y Salati (1977), estudiando la


radiación solar en Manaos (condiciones climáticas de trópico del
hemisferio sur) calculan para el período agosto/77 a marzo/79 en 373 cal
/Cm2 /día el promedio anual, oscilando entre extremos absolutos, de 727
y 67. Los máximos valores medios mensuales corresponden, a septiembre
y octubre/78 con (486 y 499 cal/Cm2/ día respectivamente
(coincidiendo con los mínimos de precipitación). Los menores valores
medios mensuales, correlativamente, ocurren en diciembre y febrero/78,
con 267 y 277 cal /Cm2 /día respectivamente (coincidiendo lógicamente,
por las condiciones de trópico del hemisferio sur, con máximos de
precipitación).

La región amazónica, dada su posición ecuatorial, cuenta con un alto


potencial de recepción de energía solar que es drásticamente interferida
por los sistemas colectivos locales, asociados al régimen de precipitación,
en tal forma que, como resultado final, se determinan totales anuales
menores que los observados en altas y medias latitudes.

Las consecuencias de esta condición con respecto a modelos de uso de la


tierra basados en cultivos heliófilos (pastos, maíz, caña, arroz ... ) son
obvias, si se piensa en términos competitivos con las latitudes medias y
tropicales. Y, a la vez, hay aquí un indicativo hacia el trabajo con especies
nativas, con cultivos a la sombra, y en especial para entender la selva
como un sistema productivo ella misma.

El cuadro 1 es consecuente con la teoría de circulación atmosférica


expuesta anteriormente. La 1. zona norte" funciona en condiciones
climáticas de tropico de hemisferio norte (la duración del brillo solar
aumenta de sur a norte y es máxima entre octubre y marzo). La "zona
central" funciona en cercanas condiciones de ecuador climático, es decir,
que allí la duración del brillo solar alcanza menores valores anuales. La
"zona sur" funciona en condiciones climáticas de trópico de hemisferio
sur, o sea, que en ella la duración del brillo solar aumenta hacia el sur y
alcanza los menores valores entre octubre y marzo.

Precipitación piluvial
Este fenómeno meteorológico ocurre en sentido inverso al del brillo solar
en el transcurso anual del tiempo: hay unidad de contrarios entre
precipitación y brillo solar, hablando en términos dialécticos.

Por supuesto, la precipitación es consecuente con los sistemas de


circulación atmosférica. Así, )os valores de precipitación son máximos en
el borde costero con el Océano Atlántico; decrecen hacia el interior
inmediato de la llanura; alcanzan nuevamente máximos sobre las
escarpas andinas. Algunas cifras explicativas al respecto, siguiendo un eje
burdamente paralelo a la línea ecuatorial, son:

En Fe Ma Ab Ma Ju Ju Ag Se No Di Anua
Localidades Oct
e b r r y n l o p v c l

Zona Norte

1.Puerto Inírida 4.
5.8 6.8 5.4 4.0 4.1 3.2 5.1 5.0 5.4 5.8 6.4 5.1
(1979-84) 6

2.San José del


Guaviare - Bocas 3.
6.0 6.0 4.5 3.6 3.4 3.0 4.1 4.6 4.8 4.5 4.9 4.4
de Ariari (1968- 2
75)

3.San Vicente del


4. 5.5
Caguán (1963 y 6.7 4.6 4.5 3.3 4.1 3.7 4.4 4.8 5.5 5.2 4.7
2 0
1970-84)

4.Valparaíso 3.
4.8 3.4 3.1 3.1 3.3 3.3 3.8 4.0 5.3 5.5 5.1 4.0
(1969-76) 2
Zona Central

5.Villa Garzón 3.
3.4 2.9 2.7 2.8 3.4 2.4 3.5 2.8 4.5 4.6 4.2 3.4
(1971-72-75) 1

6.Puerto
3.
Leguízamo 6.4 4.2 4.5 3.4 3.5 4.0 4.2 4.3 4.9 5.2 4.5 4.4
8
(1981-83)

Araracuara(198 4.
4.0 5.6 4.5 2.8 3.2 3.0 4.6 4.4 4.5 4.5 4.1 4.2
0-81-84) 9

Zona sur

8.Leticia (12
años 6.
4.7 5.0 4.4 4.9 5.1 5.9 6.6 6.2 5.8 5.4 4.6 5.4
aproximadament 3
e)

Fuentes: 1,3,6 y 7. HIMAT; 2. Mejía, 1980d; 4 y 5. SCMH; 8. HIMAT,


Calendario 1986.

Precipitación anual
Localidad
aproximada (mm)

Territorio de Amapá 4.000

Belém 2.500

Manaos 1.800

Leticia 2.900
Iquitos 2.600

Puyo (Andes
4.300
ecuatorianos)

En el desarrollo de la precipitación de acuerdo con el perfil vertical de la


atmósfera, es decir, mediante el proceso de convección o de circulación
local, parece ser que la condensación del vapor de agua atmosférico
ocurre principalmente dentro de los primeros dos mil metros de altitud.
Lo anterior ha sido establecido por Marques et al. (1979), mediante
trabajos de radiosonda en un área cuadrilátera que tendría por vértices
Bogotá y Lima al occidente, y Belém y Brasilia al oriente. Agregan los
citados investigadores que arriba de los quinientos milibares de altitud
(5.560 metros) tienden a ser nulos los valores de humedad específica. La
escarpa andina corrobora el postulado anterior, de acuerdo con las
siguientes cifras correspondientes a la cuenca superior del río Putumayo:

Altitud Precipitación
Localidad
(msnm) anual (mm)

Puerto Asís 350 4.000

Villagarzón 480 4.500

Mocoa 700 4.300

El Pepino 980 4.800

Zona de la más alta


precipitación

Buenos Aires 2.250 2.300

Chalet Guamués 2.743 1.400


Las cifras meteorológicas señalan la ocurrencia de eventos pluviales con
más de 50 milímetros con gran frecuencia en cualquier lugar de la
Amazonia colombiana; no son raros los días con más de 100 milímetros; y
son posibles cifras de más de 200 milímetros y hasta de 300 en
veinticuatro horas: Estos son algunos ejemplos:

Localidad Fecha Milímetros

Araracuara Oct. 27 1980 212.0

Sept. 13 1980 122.0

Sept. 16 1980 113.0

Oct. 1981 132.0

Oct. 1981 113.0

Oct. 1981 144.0

Nov. 15 1981 123.4

Nov. 29 1981 138.0

Valparaiso Jun. 1972 181.5

Leticia Dic. 1981 295.2

Oct. 1970 170.0

La Mono Nov. 1972 145.0


Puerto Asís Nov. 1976 155.0

Ag. 1970 232.0

Florencia Jul. 1980 208.0

Abr. 1977 251.6

Villagarzón Jun. 1974 153.2

Ag. 1982 147.0

Jun. 1971 135.0

Jun. 1970 128.5

Mayo 1966 116.8

Un registro de ICEL SCMH asigna 1198.0 mm. al total del mes de abril de
1960 en Mocoa, Putumayo, o sea un promedio diario de cuarenta
milímetros.

Estos ejemplos señalan la a)ta peligrosidad de los modelos de cultivos


limpios para el uso de la tierra en la Amazonia colombiana. La selva
misma, como estructura productiva, y algunos cultivos multiestrata,
siguen siendo indicados como una acomodación a los limitantes
climáticos, en especial a la violencia pluvial.

Los cuadros 2 y 3 señalan el transcurso anual del tiempo en términos de


precipitación (milímetros y días respectivamente).

Como en el caso del brillo solar, se observa que el sector de transición


entre la Amazonia y la Orinoquia obedece básicamente a condiciones
climáticas de trópico del hemisferio norte. La zona central de la Amazonia
colombiana opera con influencia del ecuador climático cercano,
recibiendo a la vez, los efectos constantes de la zona norte limítrofe,
fácilmente identificables en especial a fines y principios de año (máxima
penetración de la MEN en territorio colombiano). La zona sur de la
Amazonia colombiana se comporta con condiciones climáticas de trópico
del hemisferio sur, con influencias de la faja ocupada por el cercano
ecuador climático; pero en este caso la MEC imprime su carácter
particularmente húmedo.

Colombia. Amazonia. Transcurso anual del tiempo en términos de


precipitación, expresada en milímetros.

En Fe Ma Ab Ma Ju Se Oc No Di
Localidad Jul Ag Total
e b r r y n p t v c

Zona Norte

1.Puerto Inírida 11 24 42 46 32 30 21 18 12
53 73 376 2.912
(1973-84) 9 8 1 5 6 5 5 8 3

2.San José del


Guaviare - Bocas 25 27 43 24 21 26 22
73 56 88 304 83 2.522
de Ariari (1968- 8 2 2 4 7 9 6
75)

3.San Vicente del


10 20 31 33 26 21 18 22 14
Caguán (1970- 57 330 98 2.480
5 3 7 6 9 0 5 3 7
83)

Zona Central

4.Mitú (1952-74. 22 17 28 35 34 45 33 29 29 23 21
406 3.613
Diversos) 4 5 1 1 3 5 4 4 8 8 4

5.Villa Garzón 49 34 40 34 56 49 53 43 40 31 36 5.393


693
(1971-72-75) 9 4 7 7 3 2 3 7 7 2 1 *
6.Puerto
12 16 20 30 37 33 26 26 26 20 19
Leguízamo 362 3.075
8 7 7 5 9 9 1 8 2 5 2
(1978-83)

7.Araracuara(19 17 26 24 43 44 22 44 38 32 24
87 387 3.652
79-84) 5 9 3 3 0 8 3 7 3 8

Zona sur

8.Leticia (12
años 35 28 36 28 23 17 16 25 29 29 23
265 3.204
aproximadament 6 4 5 8 4 6 2 6 6 0 2
e)

Colombia. Amazonia. Transcurso anual del tiempo en términos de


precipitación, expresada en milímetros.

En Fe Ma Ab Ma Ju Se Oc No Di
Localidad Jul Ag Total
e b r r y n p t v c

Zona Norte

1.Puerto Inírida 11 24 42 46 32 30 21 18 12
53 73 376 2.912
(1973-84) 9 8 1 5 6 5 5 8 3

2.San José del


Guaviare - Bocas 25 27 43 24 21 26 22
73 56 88 304 83 2.522
de Ariari (1968- 8 2 2 4 7 9 6
75)

3.San Vicente del


10 20 31 33 26 21 18 22 14
Caguán (1970- 57 330 98 2.480
5 3 7 6 9 0 5 3 7
83)
Zona Central

4.Mitú (1952-74. 22 17 28 35 34 45 33 29 29 23 21
406 3.613
Diversos) 4 5 1 1 3 5 4 4 8 8 4

5.Villa Garzón 49 34 40 34 56 49 53 43 40 31 36 5.393


693
(1971-72-75) 9 4 7 7 3 2 3 7 7 2 1 *

6.Puerto
12 16 20 30 37 33 26 26 26 20 19
Leguízamo 362 3.075
8 7 7 5 9 9 1 8 2 5 2
(1978-83)

7.Araracuara(19 17 26 24 43 44 22 44 38 32 24
87 387 3.652
79-84) 5 9 3 3 0 8 3 7 3 8

Zona sur

8.Leticia (12
años 35 28 36 28 23 17 16 25 29 29 23
265 3.204
aproximadament 6 4 5 8 4 6 2 6 6 0 2
e)

Fuentes: 1. Mejía (1980b) e HIMAT; 2,4 y 5. Mejía 1980d, 1980c y 1981;


3,6 y 7. HIMAT, Calendario 1986.
*Efecto de localización en el piedemonte de la Cordillera Oriental.

Colombia. Amazonia. Transcurso anual del tiempo en términos de


precipitación, expresada en días de lluvia.

En Fe Ma Ab Ma Ju Ju A Se Oc No Di Tota
Localidad
e b r r y n l g p t v c l

Zona Norte
1.Puerto Inírida 2
10 7 12 18 23 24 24 21 18 19 15 215
(1973-84) 4

2.San José del


Guaviare - Bocas 2
9 6 13 20 24 24 25 20 21 20 12 216
de Ariari (1968- 2
75)

Zona Central

3. Mitú. Años 1
10 9 15 20 19 18 21 13 14 12 12 172
diversos 4

4.
1
Araracuara(1979 10 12 17 23 18 19 18 18 17 16 18 203
7
-84)

Zona sur

5.Leticia (12 años


1
aproximadament 21 16 17 16 16 16 13 15 15 14 16 187
2
e)

Fuentes: 1. Mejía (1980b) e HIMAT; 2 y 3. Mejía 1980d y 1980c; 4.


Autor,5. HIMAT, Calendario 1986.

Relación precipitación / brillo solar


De acuerdo con la teoría establecida por Hans Trojer, es ésta la relación
fundamental en meteorología ecuatorial. Consecuentemente, hemos
desarrollado (1982 1983) un método de calificación del transcurso del
tiempo con fines de uso de la tierra, aplicable a períodos mensuales, y aún
semanales, a partir de la relación precipitación brillo solar. Según dicho
método, la Amazonia colombiana, con cocientes anuales P/B cercanos, y
frecuentemente superior, a 1.6, sólo es susceptible de un uso
agropecuario limitado, prudente, circunscrito a estrategias como las
siguientes:

 Pendientes menores de 10%: agricultura itinerante de cultivos limpios,


buscando una base local de subsistencia.
 Pendientes menores de 20% potreros arborizados; concepto relacionado
con lo que la FAO ha llamado" pastoreo en los montes".
 Pendientes menores de 30% cultivos multiestrata, incluidos bosques
comerciales.
 Pendientes menores de 60% explotación selectiva de la selva.
 Pendientes mayores de 60% conservación intransigente de la selva, con
su vegetación, aguas y fauna.

Frecuentemente se presentan en la Amazonia regiones con cociente P/B


de alrededor de 3.2 y aún superior. En esta situación, se sugiere la sola
explotación del recurso acuático, dentro de una estrategia general de uso
de la tierra circunscrita a servir principalmente dicho objetivo. En
realidad la Amazonia es un continente acuático, y en particular la
Amazonia colombiana.

En el cuadro 4 se ilustran algunos calificativos a lugares amazónicos


colombianos dentro del sistema de clasificación por cocientes P/B en
períodos mensuales. El transcurso anual del tiempo aparece reflejado con
toda claridad para cada localidad.

En ocasiones, en el piedemonte andino se alcanzan valores de cociente


P/B mayores que en la llanura: Villagarzón, con su carácter general
pluvial, constituye ejemplo representativo, recordando la naturaleza del
clima del litoral Pacífico colombiano:

Cocientes PB mensuales en Villagarzón (piedemonte)

Meses PB Calificativo Meses PB Calificativo

Enero 4.7 Pluvial Julio 5.2 Pluvial

Febrero 4.2 Pluvial Agosto 4.9 Pluvial


Marzo 4.8 Pluvial Septiembre 5.1 Pluvial

Muy
Abril 4.1 Pluvial Octubre 2.9
húmedo

Muy
Mayo 6.6 Saturado Noviembre 2.9
húmedo

Muy
Junio 7.8 Saturado Diciembre 2.8
húmedo

Fuente: Scmh.

Colombia. Amazonia. Calificativos de algunos lugares según la


clasificación del autor con base en cocientes PB (milímetros/hora).
Valores mensuales.

Zona norte
Zona centro Zona sur
Meses San José del
Araracuara Leticia
Guaviare

0.7 2.4 Muy


Enero 0.3 Seco
Subhúmedo húmedo

2.0 Muy
Febrero 0.3 Seco 1.1 Húmedo
húmedo

0.6 1.9 Muy 2.7 Muy


Marzo
Subhúmedo húmedo húmedo

2.3 Muy 2.9 Muy 1.5


Abril
húmedo húmedo Húmedo

Mayo 3.9 Pluvial


2.8 Muy 1.7 Muy
húmedo húmedo

3.0 Muy 1.3


Junio 4.8 Pluvial
húmedo Húmedo

2.9 Muy 0.9


Julio 4.4 Pluvial
húmedo Húmedo

2.0 Muy 1.6 Muy 0.8


Agosto
húmedo húmedo Húmedo

1.4
Septiembre 1.6 Húmedo 3.4 Pluvial
Húmedo

1.8 Muy 2.7 Muy 1.6


Octubre
húmedo húmedo Húmedo

1.7 Muy 2.4 Muy 1.8 Muy


Noviembre
húmedo húmedo húmedo

0.5 2.0 Muy 1.6


Diciembre
Subhúmedo húmedo Húmedo

1.6
1.6 Húmedo
2.4 Muy Húmedo
Anual a muy
húmedo a muy
húmedo
húmedo

Fuente: Scmh.

Temperatura
Como corresponde a su posición latitudinal de tipo ecuatorial, el clima
amazónico es de tendencia isotérmica. Los valores de temperatura de un
lugar están dados principalmente por la altitud; los valores promedios
termométricos varían entre extremos determinados, fundamentalmente,
por el ciclo solar diario; tales valores medios son prácticamente
constantes; el cuadro 5 así lo indica:

Colombia. Amazonia. Valores medios anuales en el ciclo diario de la


temperatura a la sombra, en Leticia. (grados centígrados)

Años Medios Mínimos Máximos

1974 26.0 21.8 30.5

1976 25.0 21.7 30.9

1977 25.5 22.0 30.8

1979 25.4 21.4 30.6

1980 25.5 21.9 30.8

1981 25.4 21.8 30.6

Fuente: Scmh.

Las variaciones estacionales y los valores extremos son también


consecuencia de los sistemas generales de circulación atmosférica. La
tendencia seca causará las mayores oscilaciones: lo contrario ocurrirá en
la tendencia húmeda.

La intrusión de aire antártico a mitad de año será portadora de las


lecturas más bajas (1 3.41C en julio de 1981 y en mayo de 1970 y 12.20C
en septiembre de 1970, en Leticia), y este efecto será reforzado en la
madrugada por la circulación vallemontaña (80C en septiembre de 1972
en San Vicente del Caguán).

Humedad relativa

Marques et al. (1979) calcularon con uso de radiosondas que el flujo de


vapor de agua entre la superficie y los 5.560 m de altitud, en Belém y
Manaos, era respectivamente de 2.895 y 2.203 gramos de vapor por
centímetro y por segundo dentro del flujo zonal.

El transcurso anual de la humedad relativa en la Amazonia, al inverso de


la temperatura, ofrece sus valores medios mayores durante la tendencia
húmeda.

Los valores diarios de la humedad relativa son inversos a los de la


temperatura, comportándose entre extremos regulados por el ciclo solar
diario, en la forma siguiente: la temperatura mínima y la máxima
humedad relativa se obtienen generalmente un poco antes del amanecer;
las temperatura máxima y la mínima humedad relativa ocurren un poco
adelante del medio día (hacia las tres de la tarde). Esta característica,
típica de situaciones convectivas (como es usual en condiciones
ecuatoriales), se refleja en la resolución pluvial, como aparece en el
cuadro 6.

Colombia. Amazonia. Proporciones anuales de la precipitación


dentro del ciclo diario. Porcentajes.

Horas
Horas de Horas
de la
la de la
Localidad Años tarde
mañana noche
(13 a
(7 a 13) (19 a 7)
19)

1972
Maguaré 23.6 20.7 55.7
y 73

Florencia-
1975 20.2 25.8 54.0
urbano

Florencia- 1971-
23.8 23.7 52.5
aeropuerto 72-74

Valparaíso 24.6 22.8 52.6


1969-
76

1971
La Mono 22.9 23.7 53.4
y 73

Villagarzón 1972 19.1 15.4 65.5

Fuente: Scmh.

Evaporación

Por lo general, se cumple la proporción que es de esperarse en


condiciones normales, entre evaporación y brillo solar un milímetro de
agua por cada hora de brillo; así, la relación brillo solar evaporación en
Valparaíso (Florencia, Caquetá) fue del orden siguiente entre 1970 75:
1970 = 1.1; 1971 = 1.2; 1972 = 1.2; 1975 = 1.1.

La dependencia de la evaporación con respecto a¡ brillo solar (fuente


primaria de la capacidad de radiación calórica terrestre) se hace evidente
cuando se comparan los totales de ambos valores entre perfodos
equinocciales; sea el mismo caso de Valparaíso para evaporación de
tanque:

% % brillo
Períodos
evaporación solar

Abril -
46.5 45.1
septiembre

Octubre - marzo 53.5 54.9

La evaporación potencia¡ promedia es el orden de 3 a 4 milímetros por


día (Valparaíso, 1970 75 = 3.5 mm; Puerto Leguízamo, 1978 83 = 3.0;
Leticia, 1978 81 = 3.5). En condiciones de alta radiación llegan a darse
valores excepcionalmente altos de evaporación (11.1 mm en un día
soleado, 10.3 horas de brillo, enero de 1974, en Valparaíso , 11. 1 mm
también en un día soleado, 10.9 horas de brillo, octubre de 1970, en
Maguaré). Estos extremos señalan como apropiados los modelos arbóreos
de uso de la tierra.

El proceso diario de la evaporación potencial depende del ciclo diario de


la radiación calórica terrestre (y ésta, a su vez, del brillo solar). Como
ejemplo se cita a Valparaíso, en el período 1970 75, en tal forma que el
72% de la evaporación es diurna:

Mañana ( 7-13 Tarde (13-19 Noche (19-7


horas) horas) horas)

27% 45% 28%

Obviamente, los mínimos absolutos de evaporación tenderán a ocurrir en


la noche durante las tendencias pluviales, cuando la humedad relativa es
más alta. Ejemplo: 10.7 mm, como total mensual de las noches, en junio de
1969, en Valparaíso.

Viento
Por lo general los vientos son débiles en la Amazonia colombiana, con
valores menores de un metro por segundo, no obstante, en situaciones de
tormentas pueden presentarse ráfagas con velocidades de consideración,
incluso dañinas (ejemplo: 15.3 m/seg en Leticia en noviembre de 1980,
que equivale a 55 km/hora).

El ciclo diario de la velocidad del viento está directamente ligado al del


brillo solar, en tal forma que hay situación de calma desde el atardecer
hasta las primeras horas de la mañana; los vientos son débiles durante el
día, alcanzando los mayores valores alrededor del medio día (2 a 5
m/seg).

Clima y vegetación
El microclima de la selva ecuatorial húmeda es ejemplificado en un
modelo resultante de mediciones realizadas en Costa de Marfil (Dajoz,
1974). Esta selva se caracteriza por cuatro estratos de vegetación y
manifiesta la siguiente estructura microclimática vertical:

Altura Cantidad de
Intensidad de
(metros energía (calorías
sobre el la luz (luxes) gramo por cm2 y
suelo) por minuto)

45* 10(5) 1.41

35 10(4) 0.54

25 - 0.21

10 - 0.14

0** 10(2) -

Luz presente: * amarilla y verde ** roja e infrarroja

La sensación de frescura que produce la selva aparece aquí cuantificada y


a la vez se tiene una explicación numérica de la mayor eficiencia del
trabajo humano a la sombra, en el trópico, con relación al sol.

Las cifras permiten comparar dos situaciones extremas de uso de la


tierra:

 Cultivos limpios.
 Cultivos multiestrata y la selva misma como sistema productivo.

Las condiciones climáticas al exterior (por encima) del dosel de la selva


son más variables que las condiciones microclima a nivel del piso (Dajoz,
1974):

Temp.
Temp. Humedad Viento
oscilación
Altura(mts) promedio relativa (mts x
diaria
(grados) (%) segundo)
(grados)

45 32 10 30-100 7
0 27 5 80-100 0

*Medidas tomadas en condiciones áridas, en una tarde de sol (3 pm)


sobre un suelo recién arado en la hacienda Los Guayabos, Coyaima,
Tolima, superaron los 600 centígrados (mayo, 1981), mientras que a la
sombra de un arbusto vecino la superficie del suelo marcaba 180
centígrados menos.

**Como es obvio, la débil velocidad del viento (como constante) en el


estrato inferior de la selva ecuatorial determina la fecundación entomófila
de las plantas y su tendencia a la propagación vegetativa: la Amazonia y la
llanura del Pacífico son prolíficas en mariposas, abejas, moscas y
mosquitos, coleópteros (en especial curculiónidos).

La intercepción de la lluvia por el dosel arbóreo depende, obviamente, de


la estructura de éste (estratificación de la vegetación, densidad de la
cobertura foliar) y de la cantidad e intensidad de la lluvia. En general, las
lluvias menores de 20 mm son interceptadas en más del 40%; las lluvias
de 30 a 40 mm son interceptadas en alrededor del 9% en la selva de tierra
firme en los alrededores de Manaos (Wolfram et al., 1982). En ese tipo de
selva, de acuerdo con Franken et al. (1982), en el período mayo 18/80 a
mayo 14/81, la intercepción de la lluvia por el dosel (desde donde fue
evaporada) alcanzó el 22%, mientras que el 77.7% de la precipitación
logró llegar a tierra como lluvia interna; sólo un 0.3% escurrió por los
troncos de los árboles; iguales cifras obtuvieron Wolfram et al (1982), en
una selva similar entre noviembre 16/76 y diciembre 19/77. En ambos
casos la precipitación anual fue de alrededor de 2.000 milímetros. Jordan
y Heuveldop (1981), en la selva del alto Río Negro, (San Carlos,
Venezuela), obtuvieron los siguientes resultados: 5% de intercepción por
el dosel, 87% de lluvia interna, 8% de escurrimiento por los troncos. En
este caso, la precipitación anual fue de 3.661 milímetros. Sim (1972),
atribuye a selvas tropicales de la Malasia un poder interceptor fluctuante
entre 25 y 80%. Geiger (1966), encontró la siguiente distribución en una
selva subtropical brasileña: 38% de intercepción, 34% de lluvia interna, y
28% de escurrimiento por el tronco. En general, podría aceptarse que
cada tipo de vegetación manifiesta un modelo particular de
comportamiento en la intercepción de la lluvia.
Para Nova et al. (1976) la cuenca amazónica es un sistema con el
siguiente balance hídrico anual:

 Precipitación 14.4 x 10(12)M(3)


 Escorrentía 5.5 x 10(12)M(3)
 Evapotranspiración 8.9 x 1.0(12)M(3)

La evapotranspiración sería del orden de los 1.460 milímetros anuales. Es


decir, que en la ecuación:

Precipitación = infiltración y escorrentía superficial + evapotranspiración,


es éste último factor el de la mayor importancia. La evaporatranspiración
está compuesta por la fracción de lluvias interferida por el dosel (y
evaporada desde allí), más el vapor de agua transpirado por los seres
vivos (en especial vegetales), más el vapor de agua producido en las
superficies acuáticas y terrestres (minerales).

Leopoldo et al. (1982), en la Reserva Ducke, Manaos, en el período


septiembre 23/76 a septiembre 25/77, con un total de 2.075 milímetros
de precipitación, cualcularon el balance hídrico, así:

 Intercepción por el dosel: 18.7%


 Escorrentía superficial (e infiltración): 19.2%
 Transpiración: 62.0

De donde la evapotranspiración real estaría dada por la suma de la


intercepción y de la transpiración, para alcanzar un total de 80.7% con
respecto a la precipitación total. La tala de la selva destruye el mecanismo
de la evapotranspiración y simplifica la ecuación del balance hídrico: así,
en caso extremo, la precipitación resulta prácticamente igual a la
escorrentía. He aquí otra razón, si hicieran falta más, a favor del uso de la
tierra siguiendo modelos arbóreos.

Lepoldo et al. (1982). trabajando en una cuenca modelo en los


alrededores de Manaos, hallaron los siguientes valores de balance hídrico:

 Evapotranspiración: 74.1%
 Escorrentía superficial (e infiltración) 25.9%
En el valor global de la evapotranspiración, 48.5% de la precipitación,
correspondió a la transpiración vegetal y el 25.6% a la intercepción por el
dosel y a la evaporación general.

Los cuadros 7A y 713 resumen los resultados de algunas investigaciones


al respecto del balance hídrico en algunas regiones de la cuenca
amazónica. La evapotranspiración potencial siempre es mayor que la
evaporación real.

Fragilidades climáticas

El meteorólogo Eneas Salati, en su discurso de posesión como director del


INPA (1979), señaló seis áreas del conocimiento en las que para esa fecha,
se habían llegado a conclusiones claras respecto de la Amazonia:

Cuadro 7A. Amazonia. Balance hídrico. Resultados de


investigaciones diversas.
Precipitación Evapotranspiración Escorrentia
Investigadores
(milimetros) % %

Marques et
2.328 (1) 54.2 r 45.8
al,1980

(2) 43.0 r 57.0

(3) 57.1 p 42.9

Villa Nova et
2.000 (4) 73.0 p 27.0
al,1976

(5) 58.4 r 41.6

Molion,1975 2.379 (6) 48.2 r 51.8

Ribeiro,1976 2.481 (7) 62.0 p 38.0


(8) 49.5 r 50.5

IPEAN,1972 2.179 (9) 67.5 p 32.5

(10) 60.6 r 39.4

DMET,1978 2.209 (11) 65.8 p 34.2

(12) 59.2 r 40.8

Dall Olio,1976 ? (13) 32.0 r 68.0

Villa Nova et
? (14) 61.8 p 38.2
al,1976

Cuadro 7B. Amazonia. Balance hídrico. Resultados de algunas


investigaciones.
Precipitació
Transpiració Evapotranspiració Escorrentí
Autores n
n% n% a%
(milímetros)

Jordan
et 3.664 47.0 (1) 52.0 r 48.0
al,1981

Leopold
o et 2.089 48.5 (2) 74.1 r 25.9
al,1981

Leopold
o et 2.075 62.0 (3) 80.7 r 19.3
al,1982
 a. Balance hídrico amazónico y orígenes del agua involucrada.
 b. La Amazonia como subsidiaria de vapor de agua para gigantescas
regiones vecinas (Orinoquia, Chaco, Planalto y Andes).
 c.La Amazonia como elemento importante en el balance global del gas
carbónico.
 d. Baja fertilidad de los suelos y existencia de un reciciaje de los
nutrientes al interior del ecosistema.
 e. Riqueza de la vida acuática.
 f. Sistemas locales de producción y aprehensión de los recursos que
permiten la alimentación del indígena con la inversión, únicamente, de la
décima parte de su disponibilidad de tiempo.

El balance hídrico, aunque arroja excedentes de agua en los promedios


anuales, bordea frecuentemente situaciones de fragilidad climática en los
períodos de tendencia seca. Ningún climatólogo duda de que la
deforestación de la Amazonia está ligada a profundas alteraciones
climáticas. Probablemente los grandes incendios de pastizales del
piedemonte del Caquetá (trescientas mil hectáreas) y de San José del
Guaviare El Retorno (cuarenta mil hectáreas) ocurridos a principios de
1979, se deban a la agudización de las temporadas normales de sequía;
como consecuencia de la tala de la selva y de su reemplazo por el modelo
de potreros de tipo limpio. La actívidad de colonización del Guaviare
había talado cerca de 70 mil hectáreas para la época de la gran quema de
1979; mientras que la del Caquetá había intervenido severamente entre 2
y 3 millones de hectáreas. Así, un área relativamente pequeña, la del
Guaviare, se hizo susceptible a la proyección de las condiciones de
tendencia seca de los Llanos Orientales, mientras que el área caqueteña,
más cercana al ecuador climatico, debió alcanzar un mayor tamaño
deforestado para que allí pudieran agudizarse los picos de tendencia seca
provenientes de condiciones climáticas del trópico de hemisferio norte.
En la colonización de la zona Leguízamo La Tagua, con apenas unas diez
mil hectáreas de tala, los potreros debieron ser vigilados incluso durante
la noche ante la inminencia de incendios, en el verano de 1979.

Los registros meteorológicos recuerdan extremos de sequía, tales corno


0.0 y 10.7 milímetros para enero y febrero de 1979 en Puerto Inírida; 0.0
mm en Mitú, durante enero de ese mismo año; 10.5 mm en San Vicente
del Caguán también en enero de 1979. La quema de febrero de 1980 en
Mitú, se recordaba entonces como la más enérgica en 25 años.
Situación similar de emergencia se vivió entre diciembre de 1984 y marzo
de 1985, cuando en el piedemonte del Caquetá se incendiaron cerca de
treinta mil hectáreas. En Araracuara hubo sequía total entre diciembre
22/84 y enero 29/85 (37 días) y durante todo febrero/85 (28 días), con
ocurrencia de incendios forestales.

Aún en condiciones de 3.600 mm de precipitación anual, como en San


Carlos de Rionegro, Venezuela, pueden ocurrir déficit de agua; la región
muestra un promedio de veinte semanas al año con déficit (Heuveldop,
1981).

Un registro fraccionario de tipo diario referente al período 1979 84 en


Araracuara señala la siguiente secuencia:

 Enero: lapsos sin lluvia mayores de 7 días = 3. En la serie se presenta una


temporada de 22 días consecutivos sin lluvia.
 Febrero: lapsos sin lluvia, mayores de 7 días. Aparece en la serie una
temporada de 13 días consecutivos sin lluvia; febrero marca la más
acentuada tendencia seca, avanzando hacia marzo.
 Marzo: es transición hacia tendencia húmeda; pero aparece en la serie
una temporada de 18 días consecutivos sin lluvia, compartida con unos
días finales de febrero.
 Abril a mayo: entre ellos, una temporada de 7 días sin lluvia en toda la
serie de 6 años.
 Mayo a junio: otra temporada similar a la anterior.
 Julio: un período de 9 días consecutivos sin via en la serie de 6 años.
 Agosto: tendencia de veranillo, que en el caso extremo de 1983 llegó a
contar con 17 días consecutivos sin lluvia.
 Fines de octubre a principios de noviembre: un período de 7 días
consecutivos sin lluvia en toda la serie.
 Fines de noviembre a principios de diciembre: iniciación de la transición
a tendencia seca; un período de 14 días consecutivos sin lluvia en 1982.

Clima y modalidades de aprehensión de los recursos

Las modalidades de producción desarrolladas por culturas diversas en la


Amazonia colombiana (cada cultura aprehende en forma particular los
recursos de su entorno) a través de la historia aparecen en el siguiente
esquema:
Indígenas

 Uso de selva y río


 Huerto de las frutas
 Agricultura de várzea
 Agricultura itinerante de tierra firme

Coloniales

 Guerra "Justa y "rescate"

Capitalistas

 Extracción de caucho
 Ganadería vacuna extensiva con <br> actividad agrícola correlativa
 Extracción de fauna
 Extracción de maderas
 Extracción de minerales
 Narcotráfico

El estudio de esas modalidades ocupa atención central cuando se trata de


profundizar en las formas de asentamiento humano y su
desenvolvimiento histórico. La literatura disponible al respecto en los
órdenes antropológico y agronómico, empieza a ser extensa.

Aquí solamente se hará mención del ciclo anual de subsistencia, cuyos


signos ecológicos y fenológicos están determinados climáticamente. Entre
los estudios ineludibles, sobre este ciclo, para las descripciones
antropológicas, se encuentran: Guyot (1975), para el sistema cultura¡
Bora Miraña en el río Caquetá medio; Gasche (1975) para el sistema
cultura¡ Witoto de) Alto Igaraparaná; Journett (1980 1981) para los
Kurripako M sana; Correa (1979), para los Eduria o Taiwano del
Piaparaná; Bourgue (1978), para los Kabiyarí M río Cananarí; Hugh Jones
(1979), para los Barasana del Vaupés; citamos sólo algunos casos
circunscritos al territorio de la Amazonia colombiana. De otro lado son
innumerables las observaciones publicadas por viajeros. Se incluye una
gráfica (figura 6) del ciclo Bora Miraña, según el diseño de Guyot (1975) .

En general, en condiciones climáticas de trópico de hemisferio norte, que


son las dominantes en la Amazonia colombiana, el ciclo anual de
subsistencia ofrece los más abundantes y mejores recursos en la
tendencia seca.

Noviembre señala el final de la época de "salida de aguas" con una


cosecha principal de piñas y una precoz de guamas, acompañada ésta, o
seguida de cerca, por otra de guayabas.

En enero se desata la maduración de las uvas o caimaronas, ligada con la


mejor oportunidad de producción de miel de abejas.

Febrero (mes de la máxima tendencia seca, proyectada también hacia


mediados de marzo) señala la maduración de cerca de cuarenta especies
frutales cultivadas, en especial chontaduro, umarí y guama, que son los
soportes materiales de la principal temporada ritual, que se localiza hacia
marzo.

El veranillo de mitad de año aporta "mitaca" o pequeñas cosechas de


frutales cultivados

La tendencia pluvial coincide con el período principal de maduración de


frutales silvestres (se han detectado cerca de setenta fuentes), entre los
cuales las palmas ocupan notable lugar y en particular la Mauritia.

El comportamiento de los ríos es consecuencia del ciclo pluvial; a su vez,


los ciclos biológicos acuáticos han coevolucionado con tal situación; es de
este ambiente de donde proviene el principal abasto protéico, natural,
tema que será tocado más adelante.

La iniciación de las lluvias activa también los procesos de reproducción de


las especies animales; es así como hormigas, termites y ranas se
constituyen entonces en fuentes importantes de alimento para los
humanos.

Aguas

Naturaleza y fertilidad
Los lagos, lagunas, pantanos y ciénagas ecuatoriales constituyen uno de
los ecosistemas de mayor productividad natural en el mundo.

La Amazonia colombiana cuenta con tres tipos principales de aguas:

 a) Andinas, que pueden ser claras, si se trata de arroyos cordilleranos, o


barrosas si se trata de ríos de cierto caudal;
 b) De la propia llanura, que generalmente son de color oscuro si se
generan en zonas arenosas, por excepción son barrosas (como los cursos
altos del Apaporis y del Vaupés, y del Inírida) si transcurren por
complejos colinares arcillosos; y
 c) Ciénagas, pantanos o estancadas, bien sea constituidas de aguas de
ríos barrosos o de aguas oscuras.

Cada una de tales aguas posee sus propias características físicas y


químicas, y por lo mismo una fauna específica. En general las ciénagas
conectadas a los ríos barrosos originan una cadena trófica completa
desde el plancton hasta los seres acuáticos tropicales de mayor tamaño;
los pozos, ciénagas y pantanos conectados a cursos oscuros generan una
variada fauna de pequeño tamaño camuflada. Mientras las aguas andinas
contienen los más altos niveles relativos de sedimentos, dureza y
nutrientes y revelan los mayores pH, las aguas de la llanura muestran la
mayor riqueza en materia orgánica, los más bajos pH y los menores
contenidos de minerales (especialmente calcio) o sea, la menor dureza
(cuadros 8 y 9).

La calidad o naturaleza de las aguas está ligada fundamentalmente a su


origen, circunstancia anotada antes por Sioli: material parental y suelos,
vegetación, clima.

El ciclo hidrológico afecta la calidad o la naturaleza de las aguas en forma


notable. En términos generales, en cada río el pH es la característica
menos variable; por el contrario la más fluctuante está representada por
los sólidos en suspensión.

El color es una característica sujeta a situaciones de excepción.

La temperatura es determinante para la fauna acuática, pero no desde


luego en los términos en que ello ocurre en latitudes medias y altas.
Desde el punto de vista de la penetración de la luz en los diversos tipos de
aguas, se plantean tres situaciones:

 En las aguas claras no hay en la práctica un efecto fotosintético limitante.


 En las aguas ambarinas la penetración de la luz empieza a cesar hacia un
metro de profundidad prácticamente.
 En las aguas turbias ocurre la menor penetración de la luz; empieza a
cesar prácticamente a los treinta centímetros de profundidad.

Gessner (1966) compara el contenido de electrolitos medidos en


microsiemens en las aguas de los sistemas amazónico y orinocense.

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Fotografías:
Río Caquetá en las proximidades de Araracuara.
Cañón de Araracuara, río Caquetá. Esta corriente fluvial, de aguas
“blancas” o barrosas, es uno de los mayores aportantes de riqueza
mineral de los Andes “donde tiene lugar su nacimiento a la región
amazónica.
Diques de la formación Piraparaná (Era Precámbrica) atravesando el río
del mismo nombre, de aguas color ámbar u “Oscuras”.
Escarpa en el cañón de Angosturas, río Caquetá.
Río Atabapo, de aguas color ámbar ú “oscuras” y origen geológico
guayanés. Detalle de su desembocadura en el Guaviare. Los ríos de color
ámbar tienen entre sus características, la de albergar una enorme
diversidad de formas diminutas de peces mimetizados.
Puentes naturales de San José del Guaware, pertenecientes ala formación
Araracuara, Era Paleozoica.
Raudal de Córdoba. río Caquetá. Rocas de la formación La Pedrera,
expuestas al bajar el nivel de las aguas, duran te el verano.

Inicio de lluvia sobre el río A Atabapo. En los territorios amazónicos


colombianos ocurren frecuentemente eventos pluviales de 50 y más
milímetros de precipitación en un día. Y no son raros los casos de 100 y
hasta de 200 mm en el mismo lapso. Esta situación pone de presente las
limitaciones y peligros de los modelos de cultivos 1 Vi " limpios . os para
el uso de la tierra en esta región.

Zona de nieblas en el piedemonte andino.


Atardecer en el río Caquetá, en las proximidades de los rápidos de
Araracuara. La noción indígena del tiempo en la Amazonia, como entre las
culturas de otras regiones del mundo, se encuentra estrechamente
relacionada con conocimientos ecológicos, y entre ellos el de los ciclos de
las corrientes de agua y de las especies que las habitan.
Nubosidad baja sobre el bosque amazónico Investigaciones recientes
sugieren que aproximadamente el 5696 de¡ vapor de agua transferido
horizon ? talmente (advección) en la Amazonia, se recicla al interior de la
misma cuenca. El 44% restante deja la cuenca y "subsidia " regiones del
norte y del sur de la misma.

Atardecer de verano. La región amazónica, dada su posición ecuatorial ,


cuenta con un alto potencia] de recepción de energía solar, la cual. sin
embargo, es drásticamen te interferida por los sistemas convectivos
(masas ascendentes y descendentes de vapor de agua) asociados al
régimen de fluvías.
La radiación solar es factor fundamental para el establecimiento de
patrones de uso de la tierra; en la Amazonja, al norte de la línea
ecuatorial, alcanza los mayores promedios diarios ?en térmínos de horas
de brillo solar? entre octubre y marzo.
El piedemonte en ¡a región de] alto río Caguán. Los registros
meteorológicos sobre la A mazonia colombiana asignan características de
la más alta lluviosidad a sectores como éste, que constituyen la transición
entre los Andes y la planicie de la cuenca.
Bosque en las proximidades de Leticia. Algunos árboles de gran tamaño
han desarrollado eficientes estructuras de soporte que se extienden
horizontalmente, para superar las limitaciones de la fragilidad de] suelo;
y también para resistir los ocasionales pero destructores vientos
tormentosos amazónicos. Estas raíces reciben el nombre de “bambas”.
Ríos Caquetá, de aguas???blancas?o barrosas, y Mirití?Paraná, de aguas
???oscuras"o de color ámbar, unidos por un brazuelo. Los ríos barrosos o
de aguas cas " tienen por lo general un origen andino, estas aguas poseen
los más al tos niveles relativos de sedimentos y nutrientes. La mayoría de
las corrien tes de aguas "oscuras" o de color ám ? bar nacen en la misma
llanura amazónica y transcurren por territorios arcillosos, muestran
mayor ri . iqueza en materia orgánica y menores conte nidos en
minerales, especialmente de calcio. Cada una de tales aguas, por
consiguiente, posee condiciones dife rentes para el desarrollo de especies
. es animales y vegetales.
Escarpa y cascada en el cañón de Araracuara, río Caquetá.
Río Apaporis en la región fronteriza con el Brasil
Afluente del río Caquetá, cerca de La Pedrera. Como ésta, muchas de las
corrIentes de agua se ven afectadas por los ciclos de inundaciones y
rebalses de los ríos a los que tributan su caudal.
Raudal de Araracuara, río Caquetá. La interrupción de la navegación que
se produce en este lugar, marcó el límite para la penetración portuguesa
por esta corriente fluvial durante la Conquista y la Colonia. Posiblemente
aquí concluyó la vida de los protagonistas de Toá, novela de César Uribe
Piedrahita.
En el río Caquetá. Los raudales son fundamentalmente diques biológicos.
pues dificultan y detienen las migraciones de animales acuáticos,
incidiendo en distribuciones geográficas diferenciadas de algunas
especies.
Sector de várzea durante el periodo de inundación. El agua aparece
cubierta por una comunidad flotante de Pistia striatiotes, conocida
como???lechugade agua???. En lugares como éste se resguardan o
protegen diversas especies de peces. especialmente en estados larvarios.
En los raudales de Córdoba, río Caquetá. Durante la subienda (pirasemo),
los indígenas y los pobladores mígrantes tienden sus trampas y redes en
estos lugares estratégicos para la pesca El uso de la atarraya proviene del
interior del país.

La pesca con arpón, técnica tradicional aborigen exige al al pescador


especial des treza y un gran conocimien to del com ?portamiento animal.
“Boquichico” o “curimbatá” (Prochilodus spp.) y “Pirañas” (Serrasalmus
SPP.). Los "boquichicos" , por su gran número, conforman la especie con
mayor biomasa en la cuenca amazónica. Gran parte de las especies de
"Pirañas" son predadoras y eventualmente peligrosas para el hombre,
para el ganado y otros vertebrados. Tienen una dentición muy afilada y
atacan en grandes números. A pesar de sus hábitos carnívoros, se las
destina para consumo humano en algunas regiones.
Raudal de Córdoba, río Caquetá. buyaje" para hacer pasar una
embarcación durante el verano.
Morocco o "jabotí" (Geochelone denticulata). Tortuga terrestre omnívora.
Apreciada por su carne. Las placas córneas del caparazón son utilizadas
para la confección de collares y ornamentos indígenas. Esta especie llega
a alcanzar una longitud de 90 cm.
"Terecay" o "taricaya" (Podomemis unifilis). Tortuga omnívora de amplia
distribución en la Amazonia, la Orinoquia y las Guayanas. Su longitud
alcanza hasta 40?45 cm. El aceite que se produce con sus huevos es un
artículo de activo comercio desde los tiempos de la colonización
portuguesa en la Amazonia.
Tortuga (Podocnemis expansa). La mayor tortuga de agua dulce del
mundo. La longitud de su caparazón alcanza 8 7 cm. Su carne y sus huevos
son muy aprecíados por indígenasy colonos. La vulnerabilidad o esta
especie se ha incrementado por la caza de neonatos en grande número
para el mercado de mascotas.
Arroyo en el interior de la selva, cerca de la serranía de Taraira. La caída
de material vegetal y otros detritos orgánicos al agua, da origen a la red
trófica de los ecosistemas acuáticos.
"Arawana" (Osteoglossum bicirrhatu m). Pez anímalívoro característico
de la Amazonia, de carne muy apreciada. Prodiga un cuidado parental
muy pronunciado. Valorado en su etapa juvenil como especie para
acuario.
Es grande la diversidad de apariencias y el colorido de las larvas de
mariposa, las cuales se protegen de sus enemigos mimetizándose con el
medio, o con diversos y vistosos órganos cuyo contacto produce efectos
urticantes.
Es grande la diversidad de apariencias y el colorido de las larvas de
mariposa, las cuales se protegen de sus enemigos mimetizándose con el
medio, o con diversos y vistosos órganos cuyo contacto produce efectos
urticantes.
Grupo de mariposas de la familia Pieridae. Con frecuencia se reúnen en
gran número al borde de pequeñas charcas, especialmente en las que se
forman cuando bajan los niveles de las corrien ? tes de agua.
Es grande la diversidad de apariencias y el colorido de las larvas de
mariposa, las cuales se protegen de sus enemigos mimetizándose con el
medio, o con diversos y vistosos órganos cuyo contacto produce efectos
urticantes.
Mariposa de la familia Nymplialidae. Diversas especies de esta familia
tienen alas con sectores completamen te transparentes (hialinos).
El???ojo?diseñado en su parte posterior constituye elemento de
distracción que las defiende de otros animales.
Mariposa del género Urania. Algunas de sus especies son migratorias,
aunque se desconoce el alcance de sus recorridos. Las mariposas
representan uno de los elementos más diversificados entre los insectos de
la fauna amazónica.
El colorido y los rasgos morfológicos de los insectos pueden tener función
mimética o porotectora, o, en veces, preventiva, pero en numerosos casos,
como en el de éste homóptero, se desconoce la función de sus vistosos
órganos.
Euchroma gigantea. Coleóptero muy vistoso cuyas alas (hélitros) son
emplea ? das por los indígenas para la confección de collares y otros
ornamentos.
Araña polla o Pollera, de la familia Mygaridae. Muy difundida en los pisos
térmicas cálido y húmedo de la región intertropical de América Central y
del Sur. Las arañas de este grupo incluyen las especies de mayor tamaño
conocido, algunas alcanzan hasta 20 cm con los miembros locomotores
extendidos.
"Yararaca" (Bothrops brazili). Una de las especies de serpientes menos
conocidas de la Amazonia. Muy venenosa.
"Anaconda", "sucurijú" o "güio negro " (Eunectes murinus). Serpiente de
mayor talla conocida; se han encontrado ejemplares de 14 y 15 metros,
aunque en la literatura sobre el tema se han reseñado individuos hasta de
19 m. Posee hábitos parcialmente acuáticos; no es venenosa. Se alimenta
de vertebrados acuáticos y terrestres. Algunas etnias indígenas
amazónicas vinculan la "ánaconda" a sus mitos sobre el origen de los
diversos grupos humanos y sobre el poblamiento de la tierra.
Bufo aff. tiphonius. Este sapo, y otras especies de¡ mismo género, tienen
amplia distribución en la Amazonía.
Hyla lanciformis. Una de las especies de ranas más frecuentes de la
Amazonia, de actividad nocturna, o "yarucara"
Iguana. Especie de lagarto arborícola que alcanza longitudes hasta de 2.50
metros. Los adultos se alimentan básicamente de hojas tiernas y frutos
blandos. Su carne es muy apreciada por algunos grupos indígenas, que las
cazan principalmente durante el verano cuando hacen sus nidos para
poner. Depositan alrededor de 30 huevos.
El bagrelechero (Brachyplatystoma sp.) o “valentón” es una de las
principales especies de peces explotadas comercialmente en la Amazonia
colombiana. Es el mayor pez de la región; puede superar los dos metros
de longitud y los 1.50 kilos de peso. Se le llama “Yechero” por poseer dos
tetillas cerca de las aletas abdominales
"Victoría regia? (Victoria amazonica). Especie propia de pequeños lagos o
antiguos cauces, madreviejas o cochas marginales de] río Amazonas y de
algu nos de sus tributarios. Pertenece a la familia Nymphaeaceae, que
agrupa a los lotos. La planta se arraiga en el fondo del agua, y posee hojas
flotantes de hasta dos metros de diámetro que pueden soportar el peso de
un niño. Sus semillas, globosas y abundantes, son alimento de peces como
la bitana" (Colossoma).
Flor de Victoria amazonica. Su color puede ser biancoo rosado. Son de
gran tamaño y exhalan un intenso perfume.
Inflorescencia de planta de cuana " Las especies de este grupo son
numerosas en la América tropical, desde el nivel del mar hasta los
subpáramos. Se las ha incluido tradicionalmente en el género Cephaelis,
aunque recientemente se las ha considerado dentro del género
Psychotria. Todas ellas ofrecen gran interés desde el punto de vista
terapéutico, porsu contenido de alcaloides, y han sido objeto de comercio,
sobre todo en el pasado. En este grupo es característico que la
inflorescencia semeje un capítulo o cabezuela, con un par de grandes
brácteas, que pueden ser verdes o rojoanaranjadas, como en el caso
presente.
Flor de Platanillo (Heliconia), especie polinizada fundamentalmente por
colibríes. Se la encuentra principalmente en medios alterados. Posee gran
potencial en el mercado de las plantas ornamentales.
Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus gos y líquenes, con tramas
compiejas de raíces y raicillas. y microorgani . s mos, recubren parcial o
totalmente de manera característica los troncos de los árboles de la selva
amazónica, parti cipando en el proceso dei reciciaje de nutrientes, Con
estas asociaciones de especies in teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.
Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus gos y líquenes, con tramas
compiejas de raíces y raicillas. y microorgani . s mos, recubren parcial o
totalmente de manera característica los troncos de los árboles de la selva
amazónica, parti cipando en el proceso dei reciciaje de nutrientes, Con
estas asociaciones de especies in teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.
Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus gos y líquenes, con tramas
compiejas de raíces y raicillas. y microorgani . s mos, recubren parcial o
totalmente de manera característica los troncos de los árboles de la selva
amazónica, parti cipando en el proceso dei reciciaje de nutrientes, Con
estas asociaciones de especies in teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.
Plantas trepadoras, lianas, epífitas, mus gos y líquenes, con tramas
compiejas de raíces y raicillas. y microorgani . s mos, recubren parcial o
totalmente de manera característica los troncos de los árboles de la selva
amazónica, parti cipando en el proceso dei reciciaje de nutrientes, Con
estas asociaciones de especies in teractúan también abundantes anima
les, como avispas, horm, . gas, comeje nes, mosquitos, libélulas.. todo un
mundo en busca de refugio y alimento.
La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen
al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del
follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la
hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula
principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el
propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran
en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.
La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen
al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del
follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la
hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula
principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el
propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran
en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.
La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen
al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del
follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la
hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula
principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el
propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran
en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.
La productividad de la hojarasca y las ramillas que se desprenden y caen
al suelo de la selva, es muy alta en la Amazonia. Se afirma que el 8096 del
follaje de la selva del tipo ecuatoriales incorporado cada año a la
hojarasca. Ciertos investigadores han propuesto que esta selva se regula
principalmente a partir del recidale de los nutrientes contenidos en el
propio material del bosque. El 9096 de algunos nutrientes se encuentran
en éste, y sólo el 1096 restante en el suelo.
El sistema de raíces de la mayor parte de las plantas, en la Amazonía, se
halla frecuentemente concentrado en losprimeros treinta centímetros del
piso, raícesy raicillas se imbrican en el horizonte superficial del suelo
(capote), compuesto por el material vegetal de sorendido, para dar lugar
al ciclo de la nutrición.
Los hongos desempeñan un papel fundamental en el reciclaje de los
nutrientes en selvas como la amazónica. Descomponen el material
orgánico liberando minerales que son reincorporados rápidamente, en un
ciclo corto, a la masa viviente. La eficiencia con que se desempeñan en
este proceso permitiría ?según algunos autores? un ciclo de transferencia
de nutrientes directamente del cap ote (horizonte superficial del suelo) a
las raíces. La flora micológica de la Amazonia es poco conocida, pese a que
se trata de un grupo muy abundante en variedades y número de
individuos, aspecto que se relaciona, evidentemente, con su función
descomponedora. Los indígenas consumen algunas especies de hongos,
como alimento o como alucinágenos.
Los hongos desempeñan un papel fundamental en el reciclaje de los
nutrientes en selvas como la amazónica. Descomponen el material
orgánico liberando minerales que son reincorporados rápidamente, en un
ciclo corto, a la masa viviente. La eficiencia con que se desempeñan en
este proceso permitiría ?según algunos autores? un ciclo de transferencia
de nutrientes directamente del cap ote (horizonte superficial del suelo) a
las raíces. La flora micológica de la Amazonia es poco conocida, pese a que
se trata de un grupo muy abundante en variedades y número de
individuos, aspecto que se relaciona, evidentemente, con su función
descomponedora. Los indígenas consumen algunas especies de hongos,
como alimento o como alucinágenos.
Los hongos desempeñan un papel fundamental en el reciclaje de los
nutrientes en selvas como la amazónica. Descomponen el material
orgánico liberando minerales que son reincorporados rápidamente, en un
ciclo corto, a la masa viviente. La eficiencia con que se desempeñan en
este proceso permitiría ?según algunos autores? un ciclo de transferencia
de nutrientes directamente del cap ote (horizonte superficial del suelo) a
las raíces. La flora micológica de la Amazonia es poco conocida, pese a que
se trata de un grupo muy abundante en variedades y número de
individuos, aspecto que se relaciona, evidentemente, con su función
descomponedora. Los indígenas consumen algunas especies de hongos,
como alimento o como alucinágenos.
Ara chIoroptera, especie de las camayas, aras, araras o papagayos Muy
apreciadas por su valor ornamental.

"Arrendajo" (Cacicus cela), gran imitador de los cantos de otras aves.


"Garrapateo" (Crotophaga major), especie que se alimenta en particular
de insectos y ácaros del ganado, de donde deriva su nombre.
"Guacamaya" (Ara ararauna). Del nombre de estas especies deriva la
denominación del sitio de Araracuara ( cueva o refugio de las
guacamayas).
Amazona festiva, "loro" muy apreciado para la cautividad, por su
habilidad" para imitarla voz humana.
Teleonema filicauda, especie muy llamativa por su colorido y por la
curiosa modificación en las porciones terminales de las plumas rectrices
de la cola.

"Faujil" (Notocrax urumutum), de habitos poco conocidos. En la


cosmogonía WitotoMuiname se le considera "héroe cultural.
"Buho" (Puisatrix perspicilliata perspiciliiata)juvenil. Especie muy
frecuente en la Amazonia. Predador de vertebrados más pequeños. Al
pasar a estado adulto pierde la "máscara" negra.
"Paujil" "mutum" 0 " Mitú? (Mitu mitu tuberosa). Es una de las especies de
caza más grandes de la Amazonía. Anida en los árboles, entre los 4 y 8
metros de altura sobre el suelo. Es una de las aves que primero
desaparecen en áreas de colonización por efectos de la deforestación y la
caza. Consti tuyen una especie potencial para do mesticación.
"Aguila miquera" (Harpia harpyja). La más -grande y poderosa de las
águilas de América. Para alimentarse recurre a la caza de monos,
particularmente "!churucos ". Frecuenta principalmente el dosel de la
selva.
"Rey de los gallinazos" Sarcoram phus papa). La especie más vistosa de
los buitres del Nuevo Mundo. Su deno mi . naci . ón proviene de la especie
de co rona de carnosidades amarillas que posee en la cabeza. Se alimenta
de ca rrona y de pequeños reptiles y mamíferos. Vive generalmente solo.
“Cigüeña”, “maguarí” o “gabán pionio” (Ciconia maguari). Unica especie de
verdaderas cigueñas en América. Es migratoria y anida asociada con otras
aves, construyendo su nido en la copa de las palmeras. Sus plumas son
muy usadas para la confección de ornamen ? tos.Aparece como
protagonista en diversos mitos indígenas.
Spizaetus ornatus juvenil. Aguila de mediano tamaño. Predador de
pequeños vertebrados. Los adultos ad quíeren una coloración acanelada
en el pecho.

Lagarto blanco "yacaré" o (Caiman crocodilus). Especie ampliamente


difundida en el Amazonas, que puede alcanzar hasta 2.70 metros de
longitud. Se alimenta de peces, otros vertebrados y carroña. Su carne es
comestible. Su piel ha sido objeto de activo comercio, por lo cual se halla
al borde de la extinción en algunas regiones.
Ranas (Dendrobates y PhylIobates) de la familia Dendrobatidae.
Producen pocos huevos, relativamente voluminosos, que pueden ser
portados en el dorso por las hembras, hasta su eclosión. La secreción
cutánea de algunas especies de esta familia, en extremo tóxica, es
utilizada para en venenarpun ? tas de fechas o de dardos por tribus
Chocó. Existe la tradición de un uso similar, hoy desaparecido, entre
indígenas del bajo río Caquetá, en Colombia.
"Lagartijas" (A m e i va spp.) de hábitos terrestres. Se alimentan
fundamentalmente de insectos y aún de pequeños vertebrados,
incluyendo otras especies de "lagartijas" de menor tamaño.
"Lagartijas" (A m e i va spp.) de hábitos terrestres. Se alimentan
fundamentalmente de insectos y aún de pequeños vertebrados,
incluyendo otras especies de "lagartijas" de menor tamaño.
"Mojojoy" (larva de Rhynchophorus palmarum). Crece en los troncos de
palmeras en proceso de descompo si . ci . ón y es consumida, cruda o frita,
por diversos grupos indígenas y por muchos colonos. Es un alimento rico
en proteínas y grasas.

Larva de mariposa
Insecto palo, del orden Phasmidae, y ortóptero de la familia Tétigonidae,
ejemplos notables de mimetismo, recurso muy frecuente entre los
insectos de la Amazonia
Insecto palo, del orden Phasmidae, y ortóptero de la familia Tétigonidae,
ejemplos notables de mimetismo, recurso muy frecuente entre los
insectos de la Amazonia
"Danta" (Tapirus terrestris) juvenil. El mayor mamífero terrestre silvestre
de América de] Sur. De carne muy apreciada. A su grasa se le atribuyen
propiedades terapéuticas. Frecuenta las orillas de los ríos y de los salados
Es una de las especies que primero desaparecen en zonas de colonización
por la presión de la caza que se ejerce sobre ella El pelaje de los Juveniles
posee función mimética protectora y lo comienzan a perder hacia los 5
meses de vida.
"Tigre", "tigre mariposa" o jaguar" (Leo onca) juvenil. Hábil cazador en
árboles y zonas pantanosas, donde también pesca. Es el mamífero
predador más potente del neotrápico. Se halla casi extinguido en algunas
regionespor la presión de la caza. Posee un lugar importante en las
cosmogonías indígenas, en algunos casos como emisario de la vida y de
los dioses, o relacionado con los principios del bien y del mal. Diversas
tribus creen en la metempsicosis de los curacas o chamanes en "tigres".
"Capítiara", "chigüiro", “Yulo" o "ronsoco" (Hydrochaeris hydrochaeris
hydrochaeris). Es la especie de roedor viviente más grande del mundo Su
dieta se compone exclusivamente de hojas, pastos y gramalotes Su carne
es muy apetecida y su piel tiene diversos usos Essusceptible de fomento
en zoocriaderos. Puede constituir un valioso sucedáneo del ganado, como
productor de carne, en áreas marginales.
"Tigrillo", "macaraya" o "tigrepodenco" (Felis pardalis mitis). Después del
Jaguar", es el félido con colorido moteado, de mayor tamaño. Su piel es tal
vez la más cotizada de los mamíferos amazónicos, por lo que sus
poblaciones han tenido mermas considerables. Se alimenta de pequeños
vertebrados y es un cazador muy diestro.
"Guatín", ñeque? o "cutía" (Dasyprocta fuliginosa). Roedor que habita en
madrigueras o pequeñas cavidades entre las raíces de los árboles. Se
alimenta fundamentalmente de brotes tiernos, tubérculos de plantas
=altres y cultivadas, y frutos. Es un fácilmente domesticable. Su carne es
muya preciada.
“Angelíto” (Cyclopes didacly1us). La especie más pequeña (1520 cm) del
grupo de los osos hormigueros, de andar muy lento sobre los árboles, por
lo que se lo confunde con un perezozo. Tiene una larga cola prensily dos
grandes garras, que le permiten subir y mantenerse entre la vegetación.
Posee una piel clara, sedosa, muy atractiva.
Mico de noche o (Ao tus sp.). Unicos primates de hábitos nocturnos en el
Nuevo Mundo, rasgo que se evidencia por el gran tamaño de sus ojos.
Coats o monda? (Ateles paniscus). El mayor mono de América. Sus patas y
su cola han logrado un gran desarrollo y son los más especializados en
cuanto a hábitos arborícolas.
“Tití pielroja Pichico” o leoncito (Cebuella pygmaea).) El primate más
pequeño de América. Se alimenta de mucilago de plantas, horadando las
cortezas con sus incisivos inferiores. Se le da caza inmisericorde porque
es apreciado como mascota.
"Maícero caríblanco" o ",m¡co tanque? (Cebus aibifrons). Una de las
especies más frecuentes en el alto y medio Amazonas. Omnívoros.
Forman manadas de 15 a 30 individuos.
Mico volador o "Saki" (Pithecia aequatorialis). Especie recientemente
descubierta en la cuenca del río Napo y de las menos conocidas en
Colombia, Poseen facciones muy humanoides y son capaces de caminar
erguidos en las ramas. Estan cubiertos de pelos largos, especialmente en
la cola. La Amazonia constituye una de las áreas con mayor diversidad de
especies de primates en el mundo, situación correlativa con el gran
desarrollo de sus selvas. Todas las especies deprimates amazónicos son
arborícolas, si bien sólo algunos géneros han desarrollado cola prensil
Cerbatana y dardos Makuna, de 105 ríos Apaporis y Piraparaná. Diversos
mitos indígenas explican el origen de la cerbatana y del curare y
establecen sus tabúes; entre éstos, la prohibición de usar curare contra
seres humanos, as¡ sean enemigos.
La diversidad de los ecosistemas de la selva y de sus ciclos, así como la
calidad y capacidad de respuesta de los suelos, hacen parte del repertorio
cognoscitivo del indígena amazónico en todas las etapas de su vida.

Los indígenas amazónicos han aprendido, en procesos milenarios, acerca


de las posibilidades de usos del suelo; sobre estos conocimientos han
adecuado su manejo del entorno. Un examen detenido de esta vista aérea
sobre un sector del río Mirití?Paraná permite precisar, alrededor de las
malocas, áreas de huertos y chagras en diferentes fases de producción, así
como antiguaszonas cultivadas, ahora en proceso de repoblamiento de las
especies de la selva.
Bosque en las inmediaciones de Leticia. Algunos investigadores estiman
que la población de la flora amazónica puede comprender más de 600
especies diferentes por hectárea. A su vez, ciertos cálculos permiten
señalar en alrededor de 100.000 el número total de especies vegetales
presentes en la región.
Consociación de “mirití” , “canangucha” o (Máuritia flexuosa). Las
agrupaciones de esta palmera se dan generalmente sobre suelos
inundables.
Arroyo del interior de la selva, en sector de afloramien tos rocosos.

Zona deforestada con pastizales artificiales, en Araracuara, sobre el río


Caquetá. Al fondo se observa un sector de las mesas de Araracuara, con
vegetacíón casmoquersofítica.
Los indígenas siembran gran cantidad de frutales en el huerto
habitacional. Los menoresparticipan frecuentemente en las actividades de
recolección. Nótense las técnicas corporales de ascenso utilizadas por
este niño Makuria del río Apaporis.
Los indígenas siembran gran cantidad de frutales en el huerto
habitacional. Los menoresparticipan frecuentemente en las actividades de
recolección. Nótense las técnicas corporales de ascenso utilizadas por
este niño Makuria del río Apaporis.
Frutos de Pupuña (Bactris gasipaes). Esta palmera, hoy ampliamente
cultivada en el neotrápico, tuvo su origen en la alta Amazonía. Allí fue
objeto de experimentación y de selección desde periodos precolombinos,
hasta obtenerse las variedades actuales. Nunca falta en los huertos
indigenas.
Los Plátanos (Musa sapientum y M. paradisiaca), introducidos en la
región desde la Conquista, son parte fundamental en la dieta de las
poblaciones amazónicas.
El complejo de la diversidad vegetal en la selva no sólo se expresa
horizontalmente. es decir, en la cantidad de espe cies por unidad de área;
también se manifiesta en su profusión vertical, o sea la que se da desde
las copas de los árboles hasta los rizobios y micorrizas asociados a las
raíces. En la fotografía se destacan hermosos ejemplares de helechos
arborescentes y heliconias, que hacen parte del sotobosque.