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3.

El Poder Oculto
4. -Aplicación práctica de las fuerzas psíquicas.
-La fuerza del pensamiento.
-El magnetismo personal.
-Técnicas de sugestión.
5. Segunda parte.
6. La naturaleza de la Fuerza.
7. La mayor parte de los hombres conciben el magnetismo personal como una corriente que emana
del cuerpo magnético y atrae todo lo que se encuentra en su campo magnético. Aunque en realidad este
modo de ver es falso, contiene, sin embargo, el germen de la verdad. Es cierto que existe una corriente
atractiva que emana del hombre pero esta no es una fuerza magnética en el sentido de que el vocablo
magnético tenga relación con el imán o la electricidad. A pesar de que la corriente magnética humana
ofrece en lo que toca a sus efectos algunas semanas con aquellas dos fuerzas cuya naturaleza es idéntica
no existe en realidad ninguna relación entre ellas en lo relativo a su origen y esencia.
8. Lo que entendemos por magnetismo personal es la corriente sutil de las fuerzas del pensamiento
o de las vibraciones del pensamiento emanado del alma humana. Todo pensamiento emanado del alma
humana es una potencia más o menos considerable según el impulso que se ha manifestado en el momento
de su nacimiento más o menos violento. Cuando pensamos de nosotros emana una corriente etérea
semejante hasta cierto punto a un rayo de luz que llega hasta el alma de las demás personas y ejerce sobre
ellas su influencia, aún si los individuos están superados por larga distancia. Un pensamiento fuerte es por
decirlo así, proyectado. ¿Qué resultará? Este pensamiento a menudo vencerá por su gran potencia la
resistencia que por instinto oponen muchas almas a las impresiones que vienen de fuer: un pensamiento
débil no será capaz de introducirse en la fortaleza del alma, sino es que esta esté casi sin defensa.
Pensamientos proyectados repetidas veces uno tras otro en la misma dirección termina muchas veces por
penetrar ahí donde una sola onda hubiese sido repelida, aun siendo más fuerte que alguna de las anteriores.
Este fenómeno no es más que una ley física en el mundo psíquico, fenómeno explicado por el antiguo
adagio "la unión hace la fuerza" y que recibe aquí nueva confirmación.
9. Los pensamientos ajenos ejercen sobre nosotros una influencia mucho mayor que la que
podríamos suponer. No trato aquí de ideas o de opiniones, sino de pensamientos. He aquí la expresión
muy justa según mi parecer de un autor célebre que ha tratado este punto: "los pensamientos son cosas".
10. Esto es rigurosamente cierto. Los pensamientos son cosas y aún más, cosas muy poderosas. Si no
admitimos esta verdad quedamos a merced de una fuerza potente cuya naturaleza ignoramos
absolutamente y cuya existencia es puesta en duda por inmenso número de personas que nos rodean. Y si
al contrario, conocemos la naturaleza de esta fuerza y las leyes que la rigen, existe la posibilidad de de
volverla un auxiliar y un instrumento que obedezca a nuestra voluntad.
11. Todo pensamiento de nuestra mente, débil o fuerte, bueno o malo, sano o malsano, proyecta sus
ondas de rápidas vibraciones y estas ondas ejercen su influencia sobre toda persona de nuestro trato o que
se nos acerque hasta donde alcance el radio de las vibraciones de nuestro pensamiento. Para formarnos
una idea de estas vibraciones del pensamiento, únicamente observemos lo qué pasa cuando arrojamos una
piedra en el agua. Partiendo del centro, los círculos se propagan y van haciéndose mayores.
12. Pero cuando un pensamiento es proyectado con fuerza en la dirección de un objeto cualquiera, es
natural que en aquel lugar sea mayor su influencia.
13. Nuestros pensamientos ejercen su influencia no solamente sobre los extraños, sino también sobre
nosotros mismos. Esta no es una impresión fugitiva, sino que imprime sobre nosotros mismos una señal
indeleble. Se puede tomar al pie de la letra las palabras de la Biblia; "dime lo que piensas y te diré quién
eres". Somos formados y desarrollados por la creación de nuestra alma. Sabéis tal vez que es muy fácil
simular el descontento y la aspereza, pero tal vez no sabéis que este este pensamiento, al repetirse con
frecuencia, no deja de ejercer su influencia no sólo sobre el carácter, hecho indiscutible, sino también
sobre el aspecto su autor. Este es un hecho indiscutible y podías convenceros de ello echando una mirada
sobre los que os rodean. Sin duda había notados esta particularidad que se presenta cada día, que el carácter
y el aspecto del individuo llegan, por decirlo así, el sello de su profesión. ¿A que atribuís esto? Al
pensamiento y no a otra cosa. Si alguna vez habéis cambiado de profesión, vuestro carácter y vuestro
aspecto habrán sufrido modificaciones más o menos sensibles, en relación con el curso de vuestros
pensamientos, los que naturalmente han cambiado con vuestras funciones nuevas.
14. No hay en esto nada extraño. Vuestra nueva profesión ha dado lugar a una serie de nuevos
pensamientos, y los toman una forma fija en las acciones.
15. Tal vez no os habéis examinado bajo este punto de vista, pero es de recomendar, y los que os
rodean suministrarán muchas pruebas de aserto.
16. El hombre que está siempre lleno de pensamientos enérgicos, muestra energía en la vida. El que
nutre pensamientos valerosos se manifiesta como valeroso. El hombre que piensa: "puedo y quiero"
tiene existo. Mientras que el hombre de "no puedo" fracasa. Sabéis que esto es verdad. Pero preguntareis
el por qué de esta diferencia. Su causa está sencillamente en el pensamiento de cada día y nada más. El
resultado es indefectible, la acción es la consecuencia lógica del pensamiento.
17. ¿Pero por qué? Porque no hay otra consecuencia posible. La acción es la consecuencia natural del
pensamiento. Pensar de una manera intensiva y la acción hará lo demás. El pensamiento es lo más potente
en esta tierra. Si todavía no los sabéis, lo sabéis antes de terminar de leer este texto. Diréis, sin duda: "la
idea no es nueva y hace muchos años que se que no es fácil tener éxito cuando la mente es vacilante, y
también se que es preciso tomar resoluciones enérgicas cuando es necesario. Pero y por qué no habéis
puesto este sistema en práctica, por qué no os habéis asimilado esta verdad hasta hacerla parte integrante
de vuestro ser, de vos mismo? Yo os diré como se realiza esto.
18. Habéis pensado: "No puedo" en lugar de "puedo" y yo he concebido el proyecto de reemplazar
este "no puedo" por un "Puedo" enérgico y por un "Quiero" más enérgico aún más tarde.
19. Lo que quiero es hacer de vos otro hombre, otra mujer, aun antes que hagáis completamente
vuestra opinión.
20. Es muy probable que esperarais un discurso tratando de puntos concerniéndose por las nubes y
que habéis esperado que os enseñara un método infalible para acumular en vos una dosis de magnetismo
capaz de encender una luz con sólo tocarla con el dedo o de atraer hacia vos cualquier cosa como un imán
atrae al hierro.
21. Pues bien, esto es lo que no quiero hacer.
22. Quiero enseñaros a despertar en vos una fuerza junto a la cual el magnetismo es una fuerza
insuficiente, una fuerza que hará de vos un hombre o una mujer, una fuerza que hará que tengáis plena
conciencia de vuestro "yo"
23. Puedo y quiero daros a conocer esta fuerza que os hará un ser humano con cualidades personales
sobre salientes, un ser humano que ejerza influencia: esa fuerza que os dará éxito. Os enseñaré a desarrollar
lo que comúnmente llamais magnetismo personal, con la condición que de os afanéis seriamente en
conseguirlo.
24. Vale la pena trabajar para ello. Cuando sintais esa fuerza nueva desarrollándose en vos, no
querreis cambiar vuestra cualidad por todas las riquezas del mundo.
25. Ya empezais a sentir más vigor, no es cierto? Es natural. Nunca me ha sucedido hablar durante
cinco minutos delante de una clase de estudiantes de las palabras mágicas "quiero" y "puedo", "soy" sin
que los pecho se se ensanchen, sin que la respiración se vuelva más fuerte y sin que los estudiantes hombres
y mujeres me miren bien enfrente como conviene a hombres y mujeres. He aquí el centro en cuyo derredor
gravita todo. Yo había sembrado la semilla y esta comenzaba a germinar. Antes de terminar esta lección
quiero llamar la atención sobre una particularidad muy importante del pensamiento, y es sobre su fuerza
de atracción. Seguido con atención mi razonamiento, porque esta fuerza es de la mayor importancia. No
pretendo daros una explicación científica ya que quiero dejar de lado toda nomenclatura técnica: quiero
únicamente comprobar el hecho en pocas palabras. Los pensamientos ejercen una atracción continua sobre
los pensamientos que le son idénticos: los buenos pensamientos atraen a otros buenos pensamientos, los
malos a otros malos, los pensamientos de desaliento y de duda, así mismo los pensamientos de fuerza
están sujetos a esta misma ley: vuestros pensamientos atraen pensamientos idénticos de los extraños y así
aumenta el número de vuestros pensamientos idénticos, conprendeis ahora?
26. Si pensais pensamientos de miedo, todos los pensamientos semejantes de los que os rodean son
atraídos por ellos. Mientras más intensivamente penseis en ellos más serán atraídos por otra oleada de
pensamientos poco deseables.
27. Pensad: "no tengo ningún miedo" y todas las fuerzas-pensamiento de los que os circundan a vos
y os ayudarán. Tomad el trabajo de hacer una prueba como he dicho anteriormente. No alimenteis nunca
un pensamiento de miedo. Pensad que el miedo y su triste hija la inquietud han causado un número mayo
de desgracias, de miserias y de infortunios que cualquier otro defecto de nuestra humanidad. El miedo y
el odio son los pensamientos capitales que han engendrado todos los pensamientos bajos y viles.
28. En la parte siguiente pormenorizare este tema. Pero dejadme exhortaros, conjuraros: arrancad esa
cizaña que se llama Miedo, que se llama odio, exterminadlos!!! Ellos emponzoñan todo y por su funesta
incubación salen a la luz un sinnúmero de espantosos defectos que son: la inquietud, la duda, la maldad,
el desprecio, de si mismo, los celos, la codicia, la murmuración y las enfermedades imaginarias. No quiero
dirigios un sermón pero se que estos pensamientos bajos entorpecen vuestra marcha hacia el progreso y
os convencereis de ello si tomais el trabajo de reflexionar un momento.
29. Abrid de par en par las ventanas de vuestra mente, dejad que el radiante sol de los pensamientos
puros, cariñosos y felices penetre y ahuyente los microbios de la duda ñ, de la desesperación y del
infortunio.
30. Si fuerais mi mejor amigo y si este mensaje fuera el último que os pudiera yo dirigir en esta tierra
os gritaria con todas mis fuerzas:
31. Abandonad todo pensamiento de miedo y odio!!!

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