Está en la página 1de 15

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

ETICA, CONVIVENCIA HUMANA Y CIUDADANIA


INGENIERIA DE MATERIALES
II CICLO

MONOGRAFIA:
VIOLACION A LOS DERECHOS HUMANO
(RACISMOS Y XENOFOBIA)

Docente: Rocío Vergara Villanueva

Alumno: González Petit Andrés Fernando.


INDICE

Contenido
............................................................................................................................................................. 1
INDICE.................................................................................................................................................. 2
Introducción ........................................................................................................................................ 3
CAPITULO I: DEFINICIONES Y CONCEPTOS GENERALES ...................................................................... 4
ANTECEDENTES ............................................................................................................................... 4
CONCEPTOS GENERALES ................................................................................................................. 8
CAPITULO II: TEMA .............................................................................................................................. 9
CONCLUSION ..................................................................................................................................... 14
BIBLIOGRAFIA .................................................................................................................................... 14
LINKOGRAFIA..................................................................................................................................... 15
ANEXOS ............................................................................................................................................. 15
Introducción
El presente trabajo busca dar conciencia sobre la violación de derecho a la
igualdad de las personas sin importar su color de piel, religión, lugar de origen, ni
posición social y/o económica, para que día a día los jóvenes que se forman en las
instituciones se conviertan en personas más tolerantes y menos clasicistas y que
así en un futuro no lejano se pueda afirmar que en El Perú se vive en igualdad.

La apariencia racial y el origen étnico de la población tienen un impacto


significativo en su experiencia migratoria, tanto dentro como fuera de las fronteras
nacionales. El racismo y la violencia racial pueden ser causantes del
desplazamiento forzado y, al mismo tiempo, el prejuicio racial influye en las
condiciones de recepción de las personas desplazadas en todo el mundo. Por otro
lado, es importante reconocer que no solamente existe el impacto negativo de la
xenofobia y el racismo, sino que también el prejuicio racial positivo otorga ciertos
privilegios. Pensamos aquí, por ejemplo, en los inmigrantes europeos en América
Latina desde tiempos coloniales.

En las últimas dos décadas, la literatura sobre la raza y el racismo se ha alejado


del objetivismo hacia el estudio de la psicología social. Siguiendo este camino,
muchos autores argumentan que la etnicidad no es una serie de características
físicas y culturales objetivas, sino más bien el resultado de un complejo proceso
de clasificación del individuo hecho por los demás. En este sentido, la xenofobia,
el nacionalismo y el racismo son procesos muy parecidos. Según la definición
cognitiva, raza, etnia y nacionalismo son construcciones sociales que se basan en
formas cognitivas de reconocer, identificar y clasificar a otras personas, interpretar
similitudes y diferencias y dar sentido a sus acciones.
CAPITULO I: DEFINICIONES Y CONCEPTOS GENERALES

ANTECEDENTES

DIARIO “PERU21” (2019). La discriminación racial, un mal cotidiano en la


sociedad peruana.

https://peru21.pe/peru/racismo-discriminacion-racial-mal-cotidiano-sociedad-
peruana-466162-noticia/

Muy sonado fue el ataque ocurrido el 17 de febrero, en Arequipa, contra la vigía


Elena Visa. Esta mujer, de rasgos andinos, fue atropellada, golpeada e insultada
con frases racistas por parte de la ingeniera en sistemas Rosario Alatrista Andía,
por haberle impedido el paso a su vehículo por una obra del gobierno regional.
“¿Cómo se sentiría usted, si le pasara lo que yo viví?”, dijo Visa, madre de tres, al
ser consultada por este diario sobre aquel día. Ella hace una pausa, respira y
responde: “Me sentí pésimo, muy mal.

Nunca me he sentido así, tan mal, con la autoestima destrozada y en el suelo.


¡Basta de humillación!”. La vigía cree que será difícil recuperarse de las secuelas
de ese día: “Los golpes sanan, pero lo que nunca se cura es la humillación”.

Y es que este tipo de actos dejan graves marcas. “La discriminación afecta
diversos derechos, daña la dignidad y la integridad emocional de cualquier
individuo”, indica el comisionado para los Derechos Humanos y Personas con
Discapacidad de la Defensoría del Pueblo, Dante Ponce. “Las personas con
ciertos rasgos étnicos-raciales, discapacidad o con una opción sexual diferente
son catalogadas muchas veces como personas inferiores y eso puede llevar a ser
expulsados de colegios, centros comerciales y parques. Eso, además de afectar
otros derechos, daña emocionalmente al individuo”, explica.

La discriminación, según el especialista, se ha naturalizado en nuestro país. Es


común escuchar a alguien cholear, llamar retrasado al que tiene al frente o
burlarse de quien tiene una discapacidad física. Y lo reconocemos. El 53%
considera que los peruanos son racistas o muy racistas, pero solo el 8% se
percibe a sí mismo como tal (racista o muy racista), según la primera encuesta
nacional sobre Percepciones y Actitudes sobre Diversidad Cultural y
Discriminación Étnica-Racial, que el Ministerio de Cultura hizo en marzo del año
pasado.

Para Ponce, esto se debe a que “hoy en día no está bien visto ser racista ni
discriminador. Por ello es difícil que digamos que nosotros mismos lo somos. Otro
factor es que no nos damos cuenta porque esto está tan naturalizado en nuestra
sociedad que nadie se percata si es marginado o si ha sido víctima de ello. Es
algo que se repite en casa, de generación en generación, sin razonar; y sin mayor
análisis se traslada a una colectividad”.

Diario “La República” (2019). Más del 50% de ciudadanos venezolanos se


sienten discriminados en Perú, según Ministerio del Interior.

https://larepublica.pe/mundo/2019/10/09/venezolanos-en-peru-los-peruanos-
tienen-xenofobia-o-aporofobia-discriminacion-ministerio-de-relaciones-exteriores-
atmp/

El retroceso territorial del cual han sido partícipes los ciudadanos venezolanos al
Perú ha sobrepasado cualquier límite previsible. Sin embargo, la hospitalidad
siempre fue un elemento indispensable para mantener inquebrantables los lazos.
Con todo, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Mininter) reveló que un gran
número de estos migrantes sienten que son el blanco de la discriminación de
nuestros connacionales.

Según el ministerio de Relaciones Exteriores, en el Perú, actualmente, residen 860


mil ciudadanos venezolanos. Esta cifra evidencia que la migración, en los últimos
años, tuvo una vertiginosa evolución.
¿Cómo responden los peruanos ante este escenario?

La respuesta se torna ambivalente. Mientras algunos de nuestros compatriotas


manifiestan su temor a ser desplazados en sus trabajos por los migrantes, otros
encuentran una oportunidad para reforzar ambas culturas. “Es una forma de
conocernos con otras personas. Bienvenidos sean aquellos que vienen a trabajar",
cuenta una peruana al medio internacional DW.

El panorama mostraba evidentes síntomas de división. Unos a favor; otros, en


contra. Sin embargo, el Mininter demostró que el 68% de habitantes de Venezuela
en Perú sienten que son discriminados.

Leiver Córdova, un emigrante en Perú, cuenta al medio DW que es un jalador de


una peluquería en el Barrio Chino y, con síntomas de descontento, agregó con
que algunos peruanos suelen amedrentarlo diciéndole “veneco, vete a tu país”.

¿Es xenofobia o aporofobia?

La experta en filosofía política, Mery Castillo, también conversó con el noticiario


internacional y dio su punto de vista. “Yo creo que no es una xenofobia
generalizada. La xenofobia está más vista en términos de aporofobia. O sea hay
un rechazo al pobre. Hay un rechazo a ese que llega, pero que es pobre. Del que
no podemos beneficiarnos y, al contrario, se convierte en una competencia”,
sentenció respecto a la reacción de los peruanos ante el éxodo de ciudadanos
venezolanos.

Diario Gestión (2019) Creciente éxodo venezolano aviva temor a auge de


xenofobia en Perú.

https://gestion.pe/peru/creciente-exodo-venezolano-aviva-temor-a-auge-de-
xenofobia-en-peru-noticia/

Freddy Brito acababa de cantar en un autobús en la capital de Perú y estaba


cruzando la calle con su pierna buena cuando el conductor de un taxi azul aceleró
y se desvió hacia él.
"¡Veneco!", gritó el hombre utilizando una palabra despectiva hacia los
venezolanos. "¡Váyanse de aquí!".

Brito pudo esquivar por poco el auto, que rozó su cuerpo y tiró al suelo su preciado
reproductor de casetes azul con las canciones que en otra vida estuvieron a punto
de hacerlo famoso en Venezuela.

"Si los ángeles no me cuidan, me hubiese atropellado", dijo.

Mientras el éxodo masivo de Venezuela sigue su curso, la cálida bienvenida inicial


que recibieron muchos migrantes ha comenzado a enfriarse.

En las últimas semanas, varios videos publicados en redes sociales en Perú


mostraron a migrantes agredidos, amenazados o acosados, generando
preocupación por el aumento de los ataques xenófobos contra los recién llegados.

Los datos de Naciones Unidas apuntan a un aumento en el número de migrantes y


refugiados venezolanos que reportan haber sufrido discriminación en Sudamérica,
la región en la que se ha asentado la mayoría. Aunque es difícil de cuantificar,
Perú se ha convertido en un punto especialmente conflictivo. Una línea telefónica
recién establecida documentó 500 incidentes en un periodo de solo dos semanas.

“Ha ido creciendo en los últimos meses”, manifestó Federico Agusti, representante
de Acnur, la agencia de la ONU para los refugiados, en el país. "La causa, en
principio, podría estar vinculada tanto al temor hacia el otro como a ciertos
prejuicios o estigmas que se han ido dando y eso genera discriminación y
rechazo”.

Los incidentes van desde desalojos de viviendas y robo de salarios a amenazas


violentas y agresiones.

En un video, una joven venezolana es azotada en una calle oscura por varios
asaltantes, que le dejaron marcas moradas en sus muslos. En otro, hombres
vestidos con uniformes militares anuncian a través de un altavoz que no dejarán
que "otro venezolano miserable" entre a Perú. En un tercero, un joven suplica a la
docena de policías que lo rodean que no se lleven la pequeña caja de bombones
que está tratando de vender para ganarse la vida.

"¿Con que voy a comer yo?", dice al borde de las lágrimas.

Estos y otros incidentes causaron impresión en toda la región. Trabajadores de


derechos humanos advierten de la existencia de una serie de condiciones
asociadas habitualmente con el auge de la xenofobia. Varias naciones que acogen
a un importante número de migrantes venezolanos están experimentando
inestabilidad política y una desaceleración económica al tiempo que anuncian
nuevas políticas para restringir su entrada.

Cuando el presidente de Perú, Martín Vizcarra, disolvió el Congreso


recientemente, una enojada legisladora de la oposición tomó el micrófono para
arremeter contra los venezolanos. “¡Malos o buenos, tienen que salir del Perú!”,
gritó Esther Saavedra.

CONCEPTOS GENERALES

Igualdad: La igualdad es una equivalencia o conformidad en la calidad, cantidad o


forma de dos o más elementos. También indica un tratamiento equitativo de las
personas, por ejemplo, 'igualdad de género'.

Etnia: Conjunto de personas que pertenece a una misma raza y, generalmente, a


una misma comunidad lingüística y cultural.

Discriminación: Trato diferente y perjudicial que se da a una persona por motivos


de raza, sexo, ideas políticas, religión

Racismo: Ideología que defiende la superioridad de una raza frente a las demás y
la necesidad de mantenerla aislada o separada del resto dentro de una comunidad
o un país.

Xenofobia: Desprecio u odio a las personas que provienen de una nación o una
cultura diferente a la propia, o sea, a los extranjeros.
Aporofobia: Rechazo u odio al pobre. Se basa en la creencia de que aquellos
sujetos que están en situación de vulnerabilidad no tienen nada que aportarle a la
sociedad.

Veneco: Originalmente los colombianos usaron el término “veneco” para describir


a sus compatriotas que, después de regresar de Venezuela, fingían ser
venezolanos emulando su dialecto, vestimenta y costumbres. Era un insulto de
colombianos hacia colombianos, y nunca era dirigido a venezolanos. Hoy en día
esa palabra está mal utilizada ya que se usa en forma despectiva o de burla
principalmente en los países suramericanos para nombrar a los venezolanos.

CAPITULO II: TEMA

Los estereotipos son un aspecto clave de la categorización social y el


pensamiento categórico, a su vez, obedece al principio de economía cognitiva, sin
el cual no podríamos procesar eficientemente la enorme cantidad de información
que recibimos todos los días. Entonces, de la misma manera en que necesitamos
representaciones mentales generalizadas de los objetos del mundo físico,
construimos categorías sociales como "raza", “compatriota” o “extranjero” para dar
sentido a nuestras interacciones sociales.

Históricamente, estas categorías han contribuido a la supervivencia de nuestra


especie – el otro que se veía y hablaba diferente muchas veces pertenecía a otro
clan y buscaba robar nuestro ganado, nuestra tierra o nuestras mujeres. Ante este
tipo de amenaza nace el miedo, uno de los impulsos primarios del ser humano.
Sin embargo, ya hace mucho que no vivimos en clanes y la xenofobia actual, en
lugar de ser un mecanismo útil de defensa, es una herramienta construida
políticamente que resulta en la exclusión de aquellos que son diferentes a los
grupos dominantes.

Aunque la discriminación racial abierta ya no es común en las políticas migratorias


de los estados, los prejuicios raciales evidentemente continúan y tienen un fuerte
impacto en el trato que las personas reciben cuando migran, así como en las
oportunidades a las que pueden acceder una vez asentados en la ciudad o país
de llegada. Algunos grupos son discriminados, mientras que otros disfrutan del
privilegio del prejuicio racial positivo. El problema surge cuando la clasificación
racial se vuelve jerárquica y sirve como justificación para la discriminación.

En este caso, aunque el racismo y la xenofobia son subjetivos, afectan de manera


objetiva las vidas de muchas personas a quienes se les niegan los derechos y
oportunidades que les corresponden, especialmente cuando se han visto
obligados a abandonar sus países de origen, como es el caso del desplazamiento
forzado de ciudadanos venezolanos en América Latina.

La literatura sobre el racismo y la xenofobia en el contexto de la recepción de


migrantes explora principalmente esa discriminación negativa, que puede
expresarse en contextos sociales, así como institucionales y legales. Existe un
consenso académico acerca de que la discriminación y el racismo en las Américas
y Europa se han dirigido históricamente a los afrodescendientes y asiáticos.

Así, de entre los más de 23 millones de habitantes de 12 o más años en El Perú,


aproximadamente el 60% se percibe como Mestizo, el 22% como Quechua, el
5,9% como Blanco; el 3,6%, Afrodescendiente y el 2,4%, Aimara.

No obstante, la realidad nos muestra que para el caso de los medios de


comunicación, aún se perpetúan patrones de discriminación y racismo,
expresados principalmente en poca presencia de ciertos grupos étnicos, raciales
y culturales en los medios de comunicación, y perpetuación de estereotipos
básicos de ciertos tipos de personajes, lo que reduce su universo subjetivo, moral
y social a esbozos caricaturescos.
Un claro ejemplo de los estereotipos étnicos de la sociedad en el plano de las
series de ficción, los roles de personas andinas o indígenas son interpretados por
personas blancas. De esta manera, los únicos personajes físicamente indígenas
se presentan con características estereotipadas, desarrollando papeles de
“chamanes” o “guardianes”, cuyas características culturales y forma de hablar son
motivo de sorna y comicidad19. Una situación análoga se produce respecto de las
personas afrodescendientes, a quienes se les asocia básicamente con los ámbitos
deportivo, musical y culinario. Sin embargo, los casos más graves de difusión de
estereotipos negativos se presentan en la representación de la mujer indígena en
la televisión. Un ejemplo de ello es el personaje “La Paisana Jacinta”, que
“reproduce y refuerza estereotipos negativos sobre las mujeres andinas,
mostrándolas como un ser sucio, ignorante, vulgar, violento y grosero; además de
trivializar, a través de la comedia, los problemas que sufren las mujeres migrantes
(maltrato, discriminación, explotación, etc.)

El concepto de discriminación más difundido es el contenido en la Observación


General 18 del Comité de Derechos Humanos: Debe entenderse referido a toda
distinción, exclusión, restricción o preferencia que se base en determinados
motivos como la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o
de otra índole, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento o
cualquier otra condición social, y que tenga por objeto o por resultado anular o
menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de
los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas.

Uno de los motivos más persistentes por los que las sociedades humanas han
trazado distinciones discriminatorias se relaciona con factores étnicos y raciales.
Por ejemplo, el color de piel o la forma de hablar han funcionado como motivos de
burla y escarnio sobre determinados grupos sociales a lo largo de prácticamente
toda nuestra historia republicana.

El racismo es una muy compleja construcción social que permite detentar poder y
establecer jerarquías ficticias entre los individuos, de forma tal que –una vez
construidas tales jerarquías y relaciones de poder– se pueda excluir a quienes se
considera inferiores. Paulo Drinot cifra los orígenes históricos del racismo en
nuestro país en el siglo XVI. En un conciso repaso histórico, dicho autor señala lo
siguiente:
El racismo en el Perú tiene su origen en el siglo XVI, durante la conquista
española del imperio incaico que dio lugar a una sociedad colonial fundamentada
en un sistema de castas, entidades a la vez “étnicas” y legales. El sistema de
castas colocaba a las poblaciones indígenas y afroperuanas al final de la escalera
social/racial, pese a que las reconocía explícitamente como miembros integrantes
(aunque subordinados) del imperio español y súbditos de la Corona. Este sistema
de castas tiene sus orígenes en la Reconquista española que introdujo el concepto
de “pureza de sangre” y configuró el “universo mental” de Francisco Pizarro y sus
sucesores. Las desigualdades consagradas por el sistema colonial de castas
fueron reproducidas en el período republicano por otros medios. El proceso de
independencia del Perú, marcado por una renuencia general entre los criollos
peruanos a abrazar la causa.

Asimismo, en el capítulo referido a los deberes del Estado, el artículo 4° de la


Convención Interamericana de Derecho Humanos señala que los Estados deben
comprometerse a prevenir, eliminar, prohibir y sancionar todos los actos y
manifestaciones de racismo, discriminación racial y formas conexas de
intolerancia, dentro de las que destaca, el apoyo a actividades que discriminen
racialmente o que promuevan la intolerancia, y la publicación, circulación o
difusión, por cualquier forma o medio de comunicación, de material racista o
racialmente discriminatorio que, entre otras, defienda, promueva o incite al odio, la
discriminación y la intolerancia.

Un grave problema de la discriminación es que no solo afecta el ámbito social sino


también los demás, como por ejemplo el laboral, informalidad, precariedad y
rechazo son los síntomas de la inserción laboral de los migrantes venezolanos en
Lima. Síntomas que, si bien no parecen ser sorprendentes, necesitan ser puestos
en evidencia. Con este fin, el Instituto de Democracia y Derechos Humanos de la
Pontificia Universidad Católica del Perú, con el apoyo de la Fundación
Panamericana para el Desarrollo (PADF), realizó una encuesta en nueve distritos
de Lima a fin de conocer las condiciones de vida de la población venezolana
recién llegada.
El primer dato impactante es su situación laboral: el 88% de los encuestados en
marzo trabaja, y el 46% de ellos se dedica al comercio ambulante. La alta
empleabilidad de esta población se explica por su edad: el 57% tiene entre 18 y 29
años. Otro dato llamativo es que el 40% de las personas encuestadas cuenta con
título superior, y que todos los trabajos reportados –vendedor ambulante, jalador,
operador de construcción, trabajadora del hogar, entre otros– no requieren de
ningún tipo de formación. En ese sentido, el nivel educativo de la población
venezolana parece no influir, por lo menos en un primer momento, en su inserción
laboral.

Sin embargo, los motivos detrás de esta inserción en el mercado laboral informal
son complejos y deben ser vistos tanto a la luz del contexto de la ciudad como
desde la particularidad de la situación de los migrantes. El primer factor está
vinculado con las características propias del mercado laboral peruano, en el que
cerca del 67% de las personas empleadas en las ciudades trabaja de manera
informal. En segundo lugar, no debe perderse de vista la situación de Venezuela
para entender las necesidades económicas urgentes de esta población que
requiere, además de sobrevivir en la capital, mandar remesas a su país de origen.
Así, se encontró que el 68% de encuestados envía remesas a Venezuela. En
tercer lugar, los problemas de documentación migratoria y las propias restricciones
normativas, tanto laborales como tributarias, dificultan su inserción en el mercado
formal. Tal como lo refiere una de las personas venezolanas entrevistadas:
“Trabajo en un audiovisual como repartidor en bicicleta con Rappi. Por lo menos
Rappi no pide ningún tipo de papeles”.

Esta inserción informal impacta también en los sueldos que reciben. El estudio
halló que más de la mitad de las personas encuestadas gana entre S/500 y S/999,
mientras que una tercera parte gana menos de S/500. En el caso de las mujeres
venezolanas, el 40,9% de ellas gana menos de S/500, frente a un 27,9% de
hombres que percibe lo mismo. Esto último evidencia una desigualdad entre las
mujeres y los hombres migrantes, la que, lejos de ser una novedad en el contexto
de desigualdades estructurales de género en el mercado laboral, se ve reforzada
en el caso de las mujeres venezolanas por su doble condición de vulnerabilidad
como migrantes y mujeres.

Bajo esta situación se ve afectado el derecho al trabajo, este es un derecho


fundamental humano por el que toda persona tiene el derecho al trabajo, a la libre
elección del mismo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo, a la
protección contra el desempleo, sin discriminación, con igualdad salarial,
remuneración digna, protección social y derecho de sindicación, este se reconoce
en las normas fundamentales de derechos humanos como son la Declaración
Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales.

CONCLUSION
La discriminación es una de las razones por las que todavía se dice que somos
una región intolerante y retrograda, como sociedad no podremos avanzar mientras
haya prejuicios y estereotipos que nos encasillen en lo que la sociedad piense de
nosotros, lamentable aunque se rompen algunos derechos humanos al existir
racismo y xenofobia nadie hace algo al respecto, debemos internalizar y
reflexionar sobre que me hace diferente a los demás, y al darnos cuenta que a
final de cuentas tenemos los mismo genes y la misma capacidad intelectual,
entendernos que merecemos los mismos tratos y beneficios que cualquier otro ser
humano sin importar su color de piel, lugar de origen o posición socio-económica.

BIBLIOGRAFIA
GARCÍA AÑÓN JOSÉ (2014), DISCRIMINACIÓN RACIAL Y ÉTNICA.

OLIVER NACHTWEY (2017), LA SOCIEDAD DEL DESCENSO. PRECARIEDAD


Y DESIGUALDAD EN LA ERA POSDEMOCRÁTICA.

LUCRECIA MALDONADO (2012), MIRADAS A LA DISCRMINACION, ACEPTAR


LAS DIFERENCIAS.
LINKOGRAFIA
https://peru21.pe/peru/racismo-discriminacion-racial-mal-cotidiano-sociedad-peruana-466162-
noticia/

https://larepublica.pe/mundo/2019/10/09/venezolanos-en-peru-los-peruanos-tienen-xenofobia-
o-aporofobia-discriminacion-ministerio-de-relaciones-exteriores-atmp/

https://gestion.pe/peru/creciente-exodo-venezolano-aviva-temor-a-auge-de-xenofobia-en-peru-
noticia

ANEXOS