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CARRERA: FINANZAS INTERNACIONALES – DISTANCIA

NOMBRE DEL ESTUDIANTE: ADRIANA PINZÓN


Asignatura: NEGOCIACION Y MANEJO DE Paralelo: SED-A
CONFLICTOS.
Período Académico: Septiembre 2019 – Enero 2020

Docente: Msc. Victor R. Larco Aldaz

TAREA N° 01 Fecha Límite: 29/09/2019 - 23H00

Tarea 1: Elabore un ensayo de 750 palabras de autoría propia


sustentado en 5 fuentes bibliográficas.

“El conflicto como elemento intrínseco de las ciencias desde una


perspectiva multidisciplinar”

Nuestra sociedad ha de tomar conciencia de que existen otros métodos distintos a la vía
judicial para resolver sus conflictos, lo que requiere un profundo cambio donde situamos a
la paz considerando que su implementación y puesta en marcha suponen una
modificación disruptiva en la impartición de justicia y en la construcción de una nueva
realidad social, de “una nueva cultura". De ahí que, en la actualidad, cobre pleno sentido
el conocimiento y la aplicación de estos métodos de justicia alternativa como instrumentos
al servicio de la paz en el camino para lograr una mayor y eficaz justicia en las relaciones
jurídicas, sociales y políticas. No hay camino para la paz; la paz es el camino.

El objeto de esta investigación es explicar que es posible integrar la mediación,


que es un sistema o metodología de gestión de conflictos, como novedoso
enfoque dentro del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva que consagra
el artículo 24 de la Constitución. Y es no solo posible, sino también necesario, que
así pueda ser para redefinir el Sistema Universal estatal de Administración de
Justicia, desbordado e ineficaz para una tutela efectiva de todos los demás
derechos, fundamentales o no.
La redacción que el Constituyente de 1978 fijó al contemplar el derecho a la tutela
judicial efectiva, no incluyó que la mediación formase parte de su contenido.
Probablemente porque la mediación estaba aún lejos de alcanzar el protagonismo
que ha adquirido en los últimos años en Europa, en pos de la construcción de un
nuevo espacio judicial europeo no adversarial, desde donde se ha ido
introduciendo en España en distintos ritmos, en el ordenamiento jurídico y la praxis
de juzgados e instituciones.

¿Quiere esto decir que la mediación ha quedado excluida del reconocimiento del
derecho fundamental a la tutela judicial efectiva y que únicamente mediante la
revisión de la Constitución podría incorporarse a la misma? La respuesta debe ser
negativa, pues ni debe entenderse excluida, ni para integrarla en la tutela judicial
efectiva es necesaria la reforma de la Carta Magna. No, porque la Constitución es
al mismo tiempo el punto de llegada de un proceso constituyente y el punto de
partida de un ordenamiento jurídico, a través del cual la sociedad tiene que ir
encontrando la respuesta a todos los problemas que se van a presentar en la
convivencia. Problemas que no pueden ser anticipados en sus múltiples
manifestaciones, aunque si podemos dar por supuesto que muchos de ellos van a
tener su origen en una inexistente o equivocada gestión de la comunicación.

Mi experiencia profesional desde la abogacía y administración de justicia, ha


motivado esta investigación convencida que la falta de diálogo o su dificultad es
fuente inagotable de frustración y repetición de conflictos, mal gestionados y que
necesitan otras respuestas. O más exactamente, ha sido mi formación y
experiencia como mediadora la razón específica que me ha impulsado a
reflexionar sobre los fundamentos de la institución y la conexión al Sistema
Universal de justicia. De esta manera, ¿Puede incluirse a la Mediación dentro del
contenido del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, de acuerdo con la
evolución que demandan los tiempos, dando protagonismo al mundo del conflicto
y la comunicación? Desde luego en sintonía a la evolución de la sociedad, la
Constitución también evoluciona, crece y se adapta a nuevas realidades sociales
como consecuencia del ejercicio de los derechos por los individuos y como
consecuencia de la acción de los poderes públicos. Cuando el constituyente fija un
precepto en la Constitución puede estar pensando en algo en concreto, pero el
contenido del precepto puede convertirse en algo distinto de lo que el
constituyente tenía en la cabeza en el momento de redactarlo. Y el constituyente
de 1978 no pensaba en la mediación, como tampoco estaba presente en Europa
en los niveles actuales, de tal modo que hoy es una opción real de los ciudadanos
para la gestión de sus conflictos, que ha dejado de ser competencia exclusiva de
los juzgados y tribunales.

No debe olvidarse que la función de los derechos fundamentales es la de


posibilitar el ejercicio del derecho a la diferencia por cada individuo en todas las
direcciones imaginables y desde las más variadas perspectivas. Son la garantía
de la autonomía individual. El derecho fundamental reconocido en la Constitución
es el mínimo: desde ahí, crece y se expande en el ejercicio que cada individuo
hace de él.

Bibliografía:

Gonzalo Quiroga, M (2015) Métodos alternativos de solución de conflictos:


Perspectiva multidisciplinar. Madrid: Dykinson.