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Desarrollo en Japón: Revolución Meiji y Postguerra, enseñanzas para Colombia

Monografía De Grado Para Optar Por El Título De Economista

Por Pablo Armando Briceño Villalva

Director de Monografía: Edgar Bejarano Barrera

Universidad Nacional de Colombia

Facultad de Ciencias Económicas

Economía

Semestre I - 2013
Desarrollo en Japón: Revolución Meiji y Postguerra,
enseñanzas para Colombia

Resumen

El rápido crecimiento que se observó en Japón a partir de la Segunda Guerra


Mundial obedece a factores diferenciadores de la cultura y la economía japonesa, que
tienen su origen en la historia antigua de Japón, pero debido a los pocos cambios
estructurales que han tenido la economía y las instituciones niponas vale la pena iniciar el
análisis en el periodo en que se gestó el nacimiento de un Japón capitalista, conocida
como Era Meiji. Teniendo un punto de inicio se analizará el camino que siguió Japón
desde una economía feudal hasta convertirse en una de las economías más sobresalientes
en la segunda mitad del siglo XX.

Palabras Clave: Desarrollo, Milagro Japonés, Revolución Meiji, Política Económica


Índice General

Introducción
1. El crecimiento no es desarrollo.............................................................................. 1
2. Japón y Colombia: desarrollo en la actualidad ..................................................... 2
3. El milagro Japonés ................................................................................................... 3

3.1 Revolución Meiji .............................................................................................. 4


3.2 El Imperio del Sol Naciente ......................................................................... 12
3.3 Japón en la Postguerra, El Milagro Japonés............................................... 14

4. Factores determinantes, Pertinencia para Colombia......................................... 17


Bibliografía
Introducción

Japón ha sido un caso intrigante para la teoría del desarrollo económico. Un país
que hasta 1860 tenía un sistema político y económico feudal pasó en menos de un siglo a
compartir los primeros lugares con las grandes potencias en cuanto a indicadores
económicos y estructurara económica se refiere. Incluso afrontó con éxito las
catastróficas consecuencias de la II Guerra Mundial.
El rápido crecimiento y los exitosos resultados de su política económica han
hecho posible hablar del milagro económico japonés. Milagro que condujo a que esta
sociedad sea hoy considerada como plenamente desarrollada y exitosamente incrustada
en las dinámicas del capitalismo global.
Si bien este cambio estructural parece haberse dado bastante rápido, se pueden
diferenciar claramente dos momentos críticos que marcaron la historia reciente de este
país: La revolución Meiji y la rendición militar nipona que dio paso a la posguerra de
1945.
La llamada revolución Meiji inició en 1867 dio los primeros pasos para convertir
a Japón en una economía capitalista y “sentar los fundamentos para la construcción de
un estado moderno según el modelo occidental” (Morishima, 1997) La reforma Meiji
termino con las políticas xenófobas que impulsaban los anteriores dirigentes, y se enfocó
en aprovechar lo mejor posible la tecnología disponible en el extranjero y en impulsar
industrias estratégicas como las manufacturas y el transporte marítimo. El gobierno se
encargó de crear industrias incurriendo en los costos que esto significa para luego
vendérselas al sector privado a un precio bajo.
El segundo momento crítico tuvo su inicio tras la destrucción de las ciudades de
Hiroshima y Nagasaki al final de la II Guerra Mundial. Japón no solo sufrió las
consecuencias que trajo el conflicto (destrucción de infraestructura, pérdida de capital
humano, capital físico y sacrifico de buena parte de su generación más joven) sino que la
rendición incondicional del emperador japonés ante los aliados significó todo un
remezón en cuanto a institucionalidad se refiere. La monarquía perdió así parte de su
legitimidad históricamente heredada y se abrieron caminos para que ideas occidentales en
torno al ordenamiento político y económico empezaran a echar raíces. No obstante,
Japón supo sobreponerse a esta adversidad y registrando tasas de crecimiento del 10%
en promedio durante la década del 60 empezó a apuntalar el camino que lo conduciría a
ser una nación desarrollada.
Si hace 50 años la relación entre el PIB per cápita de Estados Unidos y el de
Japón era de 5, hoy se ha reducido a solo 1,4 gracias a los avances conseguidos tanto en
producción de bienes y servicios como en indicadores de educación, salud, empleo,
inversión en I+D y calidad de vida; esto es lo que constituye el milagro económico
japonés.
Ahora bien, ¿Específicamente que pasó en ese siglo? ¿Colombia podrá aplicar
algunas de las medidas que condujeron a este resultado? Estas son a grandes rasgos las
preguntas cardinales sobre las que gira esta investigación y a las que se busca dar
respuesta.

ii
1. El crecimiento no es desarrollo

El desarrollo económico de una sociedad se asocia a mejores estándares de calidad de


vida; el acceso a educación de excelencia, salud, libertades políticas, orden institucional
etc. No obstante, estos indicadores solo pueden ser mejorados gracias a los réditos que
ofrece un crecimiento económico sostenido. Es por esta circunstancia que ambos
términos suelen confundirse.
Es así como para medir la riqueza de un país no acudimos a sus indicadores de
desarrollo sino a los de crecimiento. No observamos por ejemplo el índice de
alfabetización sino el PIB per cápita a valores de paridad de poder adquisitivo, damos
por sentado que el segundo no presentara niveles elevados y sostenidos en el tiempo si el
primero es bajo.
Constituir indicadores de desarrollo no es fácil, incluso para países desarrollados,
pero como se reseñó antes, es posible usar indicadores de crecimiento como
aproximación de los de desarrollo siempre teniendo en mente que crecimiento no
significa desarrollo per sé; es por esto que normalmente se toma la renta per cápita como
un indicador de desarrollo, lo que inicialmente parece bastante pobre pero tal como dice
R.E Lucas (1998):
Por problema de desarrollo económico entendemos simplemente el problema de
explicar los niveles de renta per cápita y sus tasas de crecimiento que
observamos en los distintos países a lo largo del tiempo. Es posible que esta
definición parezca alicorta y quizá lo sea, pero analizando la renta
inevitablemente analizaremos también otros muchos aspectos de las sociedades,
por lo que sugeriría que renunciásemos a juzgar el alcance de esta definición
hasta tener una idea más clara de adónde nos lleva. (Citado por (Ray, 2002, pág.
5))

Si bien se tomará la renta per cápita como un indicador de desarrollo, se hará porque
está estrechamente relacionada con otros aspectos importantes referentes a la calidad de
vida de una sociedad. Se tratará de establecer dicha relación a partir de los datos de
crecimiento de Japón durante la postguerra y ver si dicha relación entre crecimiento y
desarrollo se ve también en la Colombia actual.
2. Japón y Colombia: desarrollo en la actualidad

Según datos del Banco Mundial para 2011 Japón era la cuarta economía más
grande después de Estados Unidos, China e India, si bien apenas representa cerca de la
tercera parte del tamaño de la economía estadounidense es diez veces mayor a la de
Colombia como se muestra en la Gráfica 1, de manera similar el ingreso per cápita es
casi cuatro veces mayor en Japón que en Colombia siendo 33733GK$ 1 y 9453GK$
respectivamente.

Ingreso Nacional Bruto 2011


16000
Miles de millones de Dolares

14000
12000 China
internacionales

10000
Colombia
8000
Estados Unidos
6000
India
4000
Japón
2000
0
INB

Gráfica 1 - Fuente Banco Mundial – Elaboración propia

Esta comparación más que querer mostrar la gran brecha entre estos dos países
busca establecer puntos de referencia de hasta donde ha llegado Japón y desde donde
parte Colombia, esperando en un futuro poder ver los avances que ha tenido el país en
crecimiento económico y más importante aún en el desarrollo de sus habitantes, con
respecto a lo que comúnmente se denomina desarrollo se tiene que según el Índice de
Desarrollo Humano de la Naciones Unidas 2 para 2012 Japón tiene un índice de 0,912
mientras que Colombia 0,719, si bien este índice no puede considerarse la mejor forma
para medir el desarrollo de un país es una buena alternativa al PIB per cápita.

1 Dólares Internacionales o dólar Geary-Khamis


2 Para la metodología del cálculo ver: http://hdr.undp.org/en/media/HDR_2011_ES_TechNotes.pdf

2
Observando los aspectos más relevantes del desarrollo de un país como son
educación y salud, se tiene que Japón tiene una tasa de alfabetización del 99% frente a
una del 93,73% para Colombia, y un gasto público en educación de 3,8% del PIB un 1%
menor que el de Colombia; en lo referente a salud el gasto público es de 7,8% en Japón y
5,5% en Colombia, en Japón la enseñanza es obligatoria por 9 años (6 de primaria y 3 de
secundaria básica) también existe un régimen de seguro universal que se divide en seguro
de salud de los empleados y seguro de salud nacional, todos los ciudadanos deben
afiliarse a alguno de estos dos seguros, en el caso del seguro para empleados la cuota se
fija según el salario y se paga en partes iguales entre el empleador y el empleado. En el
caso colombiano el sistema de salud tiene grandes fallas como barreras de acceso a los
servicios de salud y fallas en la promoción y prevención, falta de pago oportuno a los
prestadores de los servicios de salud y fallas generalizadas en las empresas promotoras, el
uso inadecuado de los recursos por corrupción e ineficiencia, atención deficiente en las
zonas especiales (dificultades de acceso para minorías étnicas y habitantes de zonas
dispersas) y la pérdida de legitimidad del sistema (Urna de Cristal, 2013), Es por esto que
se aprobó la reforma a la salud con el fin de corregir estos problemas y prestar un buen
servicio a la ciudadanía. Si bien Japón tiene un buen sistema de salud enfrenta grandes
retos debido al envejecimiento de la población con un 24,8% de la población mayor de
65 años (CIA World Factbook, 2013) y a las altas tasas de suicidios en jóvenes que
llegaron a 28.874 en 2011 (Ministry of Internal Affairs and Communications).

3. El milagro Japonés

Lo que algunas veces es llamado en la literatura como el “Milagro Japonés” hace


referencia al rápido crecimiento que tuvo Japón durante la postguerra con tasas de
crecimiento que en el periodo comprendido entre 1946 y 1973 fueron en promedio de
9,3% y alcanzando niveles superiores al 11% durante la década del 60 como se observa
en la Gráfica 2. Si bien este ritmo de crecimiento es realmente impresionante lo que
realmente sorprendió al mundo es que se diera después de una reducción del 50% del
PIB en 1945, a causa de la Segunda Guerra Mundial, y habiendo sido ocupada por las
fuerzas aliadas encabezadas por los Estados Unidos. Si bien el llamado milagro hace

3
referencia al periodo de postguerra vale la pena resaltar que el desarrollo de Japón como
país industrial y capitalista, una nación moderna, inicio en 1868 con la llamada
revolución Meiji que transformo a Japón de un estado feudal y agrícola en un estado
moderno que buscaba evitar convertirse en una colonia de las potencias de la época que
por medio de presiones militares habían logrado establecer tratados totalmente
desfavorables para el pueblo japonés y que le arrebataban el derecho de manejar su
política exterior de la manera que creyeran conveniente y los obligaban a subordinarse
ante países extranjeros, fueron estos tratados desiguales los que impulsaron una
transformación al interior de Japón.

Tasa de Crecimiento del PIB en Japón


(1870-1980)
30%
20%
10%
0%
1870
1874
1878
1882
1886
1890
1894
1898
1902
1906
1910
1914
1918
1922
1926
1930
1934
1938
1942
1946
1950
1954
1958
1962
1966
1970
1974
1978
-10%
-20%
-30%
-40%
-50%
-60%
Gráfica 2 - Fuente (Maddison, Statistics on World Population, GDP and Per Capita GDP, 1-2008
AD) – Elaboración Propia

3.1 Revolución Meiji

La política de Sankin Kotai 3 (presencia Alternada) que fue establecida en 1635


por el shogunato 4 para evitar posibles sublevaciones de los daimyo (señores feudales),

3 Sankin Kotai era un sistema que establecía que los daimyo (señores feudales) debían establecerse al menos

medio año en la ciudad de Edo (Actualmente Tokio) y durante el tiempo que se establecían en su
respectivo han (feudo) sus familias estaban obligadas a permanecer en Edo.
4 Gobierno Militar encargado de todo lo referente al gobierno de Japón, relegando al Emperador a un

segundo plano.

4
además de cumplir con su objetivo, pues el hecho de tener que movilizarse tanto
generaba un gran impacto en las finanzas de los feudales que no permitía que estos
aumentaran su poder militar y por tanto imposibilitaba cualquier tipo de rebelión contra
en contra del shogun 5, también favoreció la integración del mercado interno, gracias a la
creación de caminos y al flujo de personas que generó. El shogunato Tokugawa 6 llevo a
Japón al aislamiento casi total, excepto por algunos intercambios comerciales con China
y en menor medida con Holanda estaba totalmente prohibido el contacto con el
extranjero, esto con el fin de que los nacionales no tuvieran acceso a ideas, ni armamento
provenientes del exterior. Si bien no era su objetivo este aislamiento ofreció protección a
la industria nacional, lo que permitió el desarrollo de la industria manufacturera con lo
que el país evito convertirse en una nación volcada totalmente hacia el sector primario y
estableció una base para el posterior crecimiento durante la revolución Meiji.
El aislamiento de Japón se vio interrumpido por el avance imperialista de
occidente que había visto en el pacifico un nuevo mercado al que accedería sin importar
nada, es así como en 1853 bajo la presión de la flota militar estadounidense Japón se vio
obligado a abrir sus fronteras al comercio exterior y a causa de su atraso tecnológico y
militar se vio forzado a firmar acuerdos totalmente desfavorables y que vulneraban sus
derechos como país independiente. Con el temor de convertirse en un país semicolonial
se empiezan a forjar estrategias para hacer frente al inminente dominio de occidente
sobre Japón, siendo conscientes de la superioridad de la tecnología occidental se hace
imposible una resistencia armada en contra de los extranjeros, es por esto que buscaron
una posible solución que no significara el enfrentamiento directo contra los extranjeros,
es así como liderada por algunos jóvenes samuráis empieza a gestarse una revolución en
contra del shogunato, al que consideraban el directo responsable de la situación en que
se encontraba el país, y que en 1867 consigue que el shogun renuncie a su poder con lo
que en 1868 se declara la renovación Meiji con el emperador como líder absoluto del
país.

5 Comandante del ejército y líder del shogunato.


6 Tercer y último shogunato, que abarca desde 1600 hasta 1868.

5
Las reformas Meiji abolieron el Shogunato y los feudos y establecieron al
Emperador como cabeza del estado apoyado en las creencias shintoístas sobre su
divinidad, a pesar de que por mucho tiempo había sido relegado a un segundo plano por
los shogunes aun representaba un poder que podía unificar al país. Dado que el
movimiento que acabo con el shogunato era liderado por samuráis y debido al temor de
que el poder fuera monopolizado por estos el Emperador proclama los cinco
principios por los que se regirá el nuevo gobierno:

El juramento imperial sobre los cinco principios


El 14 de marzo del cuarto año de Keio (1818)

 Estableceremos ampliamente consejos y regiremos la nación de acuerdo con


la opinión pública.
 Los de arriba y los de abajo tomarán parte activa en asuntos de Estado.
 Para que no haya descontentos tanto los funcionarios como la gente del
común tendrán posibilidades de alcanzar sus aspiraciones.
 Se abandonarán las viejas costumbres indígenas y todo se basará en los
principios justos e imparciales de la naturaleza.
 Se buscará el conocimiento en el mundo para fortalecer el fundamento del
Imperio.
Para llevar a cabo la transformación nunca antes conocida en nuestro país, yo soy
el primero en dar el ejemplo estableciendo el fundamento de la nación por medio
del juramento a los Dioses de la Tierra y del Cielo, y señalando el camino de
protección y seguridad para todo el pueblo. Os pido que cooperéis y. os esforcéis
de acuerdo con estos principios. (Toledo, Tanaka, Martínez, Lozoya, & Kerber,
1991, pág. 180)

Bajo estos principios se estableció la igualdad legal de las diferentes clases


guerreros, campesinos, artesanos y comerciantes y se adoptó un sistema de gobierno
burocrático basado en el mérito. Las relaciones de propiedad feudal fueron abolidas
gracias a la intermediación de los samuráis ante los daimyo con la promesa de que
devolviendo su poder recibirían uno aun mayor (Toledo, Tanaka, Martínez, Lozoya, &
Kerber, 1991, pág. 180) y se estableció la propiedad privada sobre la tierra, de igual
forma se les ordeno a los daimyo trasladarse a Edo (Tokio) junto al emperador y poner
sus ejércitos a disposición del gobierno. Con estas medidas en 1871 se proclama un
edicto aboliendo los feudos y los clanes.

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Bajo el eslogan "Enriquecer el país, fortalecer el Ejército" la revolución Meiji
estableció políticas que buscaban llevar a Japón al mismo nivel económico y militar de
las potencias occidentales, se realizaron distintas reformas como la agraria, la educativa y
la política no solo con el fin de obtener dicho objetivo sino que se trató de unir al país
con un objetivo común, y lograr que la población sacrificara su bienestar personal en pro
del bienestar nacional.
La reforma educativa estableció el ministerio de educación en 1871 y en 1886 se
decretó obligatoriedad de 4 años de educación que en 1907 fueron aumentados a 6, la
occidentalización de la educación fue acompañada de medidas como la simplificación del
alfabeto lo que facilito el aprendizaje. Sin embargo la educación también fue empleada
para adoctrinar al pueblo pues se estableció que el objetivo de la educación era la moral y
se le encargo la responsabilidad de inculcar los valores nacionales. La enseñanza buscaba
obtener disciplina y obediencia de aquellos a quienes se les enseñaba, dichas cualidades
quedarían grabadas en la cultura de los japoneses.
Se buscó mostrar al emperador como un ser divino y como ente máximo del
gobierno Japonés, también desde la academia se trató de evitar cualquier contacto con
ideas que fueran en contra del modelo que se trataba de establecer por lo que a las ideas
liberales les fue muy difícil encontrar quien las aceptase. A pesar de todo esto se
tradujeron al japonés las obras más importantes en diferentes áreas del conocimiento
incluso aquellas que incluían ideas liberales o comunistas, lo que ayudo a desarrollar
grupos políticos opositores pero sin que estos llegaran a hacer realmente algo de
contrapeso al gobierno.
La educación masiva ayudó cualificar la mano de obra y permitió la difusión de
nuevas y mejores técnicas de producción especialmente en el sector agrícola, “se
establecieron universidades y escuelas técnicas agrícolas; también se establecieron
escuelas técnicas de medicina, ciencia militar, navegación, comercio y pesca; e incluso la
Universidad Imperial de Tokio se estableció para entrenar a los empleados públicos”
(Maddison, 1971).
En 1870 la creación del Ministerio de Industria impulso el desarrollo de un país
capitalista e industrial, el gobierno decide impulsar los sectores que considera prioritarios
tales como la industria textil, que existía desde el periodo Tokugawa, y se basaba en el

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algodón y la seda; así como la naciente industria militar; el transporte, principalmente
marítimo; y la industrias pesadas, minería y construcción.
Para el desarrollo industrial de Japón no solo era necesario capital sino que si
realmente se esperaba llegar al mismo nivel de occidente era indispensable la tecnología
de aquellos a quienes aspiraban superar, el gobierno japonés consciente de esto contrato
técnicos, profesores y gestores extranjeros, cuyos salarios eran hasta diez veces mayores
a los de los japoneses, el ministerio de industria destinaba en total entre un 40 y un 50
por ciento de su presupuesto para la contratación de dichos profesionales lo que
significaba casi un 6% del presupuesto nacional. Debido a los altos costos en que se
incurría por la contratación de profesionales extranjeros el gobierno empezó a formar su
propio grupo de cerebros enviando a 600 estudiantes al extranjero, algunos empresarios
y empleados gubernamentales también salieron del país buscando familiarizarse con las
ideas extranjeras.
El esfuerzo hecho por el gobierno japonés por adquirir tecnología extranjera
mostro que a pesar de del naciente nacionalismo los japoneses eran conscientes de sus
falencias y estaban dispuestos a hacer lo posible por superarlas, esta actitud tuvo buenos
resultados pues la industria nacional debía adaptar la tecnología importada a sus propias
necesidades con lo que la tecnología finalmente empleada tenía un aporte japonés que en
algunos casos incluso logro mejorar las ideas extranjeras.
La reforma agraria emprendida en 1873 dio los títulos de las tierras a algunos
campesinos que las rentaban hacía tiempo y legalizo la adquisición que habían hecho
algunos terratenientes capitalistas a los daimyo, también cambio la estructura impositiva
para que se pagara en dinero y no en especie, si bien ahora la tasa impositiva era menor
comparada con la que debían pagar antes de la reforma en grano, el hecho de tener que
pagarla en dinero hacia que los campesinos se volvieran presas de los precios de los
productos, los cuales eran manipulados por los terratenientes quienes podían guardar las
cosechas hasta que el precio fuera más favorable, los campesinos arrendatarios aun
pagaban sus rentas en cosechas llegado a ser un 50% de la cosecha en algunos casos.
La reforma agraria no supo redistribuir las tierras y solo la tercera parte de los
agricultores eran propietarios de sus tierras, los demás se veían sujetos a los
terratenientes y a los prestamistas pues ante la imposibilidad de pagar las rentas se veían

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obligadas a pedir prestado. Los impuestos que pagaba el sector rural japonés fueron los
principal fuente de financiación del gobierno, en 1893 el impuesto a la tierra
representaba un 45% de los ingresos fiscales lo que hacía que las rentas de la tierra
fueran muy altas, lo que ponía a los agricultores en una posición muy difícil por lo cual
debían cultivar diferentes parcelas separadas entre sí para poder pagar las rentas y los
impuestos. El precio de los productos agrícolas se mantenía bajo de forma artificial pues
el gobierno importaba grano, lo que permitía un mayor gasto en productos
manufacturados dinamizando la industria.
El gobierno más que apoyar a los agricultores busco aumentar la productividad
del campo a costa de los campesinos, en línea con su política de adquirir tecnologías se
logró ofrecer mejores semillas, fertilizantes e implementos, también se crearon bancos
especializados para ofrecer crédito a los campesinos y escuelas agrícolas para
capacitarlos, también se emplearon tecnologías para cultivar áreas que se consideraban
no aptas y se incluyeron nuevos cultivos que permitían dos cosechas al año.
Según (Tello, 1964) el papel del campo japonés durante la revolución Meiji se
puede sintetizar en cuatro puntos:
1. Los nuevos sistemas de producción disponibles, acompañados del impulso
generado por los altos impuestos a los que estaba sujeto el sector agrícola
generaron un gran aumento de la productividad.
2. Una continua transferencia de mano de obra del sector rural al urbano, que
dadas las condiciones de los trabajadores rurales les permitía aceptar salarios
bajos, lo que permitió una mayor productividad del sector industrial y
llevaba a una mayor tasa de crecimiento.
3. Un continuo aporte a la acumulación de capital, debido a la importancia del
sector y al aumento de la productividad, se generaron aumentos en las
transferencias de ahorro sectoriales debido a que el nivel de consumo en el
campo se mantuvo constante.
4. Si bien gobierno importaba alimentos lo hacía solo en momentos en que el
precio interno era muy alto y dichas importaciones no significaron una gran
salida de divisas lo que permitió importar bienes de capital

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La eliminación de las clases sociales trajo consigo un cambio en la estructura
social y de gobierno, los daimyo tuvieron que ser indemnizados por parte del gobierno,
al igual que los samuráis quienes se vieron privados de su espada y quienes antes de la
revolución recibían un salario por parte de su respectivo daimyo y que ahora recibían una
pensión para compensar el salario que dejaban de devengar. Estas compensaciones se
financiaron con los impuestos que eran pagados principalmente por el sector agrícola,
sin embargo la carga era muy alta para el gobierno así que diseña estrategias para que los
samuráis dejen de ser rentistas y participen activamente en la economía como fuerza de
trabajo o empresarios, para lograr dicho objetivo se cambió la pensión que se pagaba por
bonos con bajas tasas de interés y que acompañada de la alta inflación que acompaño el
crecimiento obligo a los samuráis a buscar un lugar dentro de la economía debido a la
reducción en sus ingresos, es necesario aclarar que las actividades industriales estaban
mal vistas por parte de la clase samurái por lo que el gobierno tuvo que intervenir para
cambiar dicha percepción e incentivar la vinculación de la amplia clase samurái en la
economía.
Por su parte los daimyo se integraron a la vida política gracias a los partidos
políticos y a que algunos de ellos fueron nombrados parte de la realeza, la constitución
de 1889 se diseñó de tal forma que el poder oligárquico que se había establecido con la
revolución Meiji se prolongara. Los partidos políticos liberales proponían sistemas que
buscaban dar poder al pueblo por medio de sus representantes; y respuesta del gobierno
fue una constitución que establecía la existencia de la Dieta Imperial, que estaba
integrada por dos cámaras: la Cámara de los Pares (reservada a la familia imperial y a la
nobleza, así como a las personas nombradas por su libre designación) y la Cámara de
Representantes constituida por 300 miembros, elegidos entre los ciudadanos varones que
pagaban por lo menos 15 yenes de impuestos lo que representaba el 1% de la población;
y de un Consejo Privado, como órganos de consulta de la Casa Imperial. También
establecía que el emperador seria el comandante supremo de las fuerzas armadas y el
encargado de la política exterior, por lo que estaba en capacidad de declarar la guerra o
negociar la paz.
La constitución Meiji se basó en la carta magna alemana y se acompañó de otros
instrumentos tales como el código penal y el código civil ambos basados en el derecho

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francés, lo que sirvió para que fuese aceptada por los países occidentales y permitiera
renegociar los tratados desiguales apoyándose en el crecimiento económico que estaba
mostrando el país. Sin embargo, la Constitución Meiji que parecía una constitución
moderna gracias a sus bases europeas solo legitimaba el poder del emperador y de sus
consejeros más cercanos, y establecía una cámara de representantes cuyo único poder
real era negarse a votar el presupuesto, y que además a causa de la poca democratización
no obedecía a las necesidades del pueblo en general. A pesar de todo esto la
constitución Meiji si estableció algunos puntos que eran necesarios para el desarrollo
capitalista de Japón tales como los derechos y libertades de prensa, expresión, reunión,
religión y esencialmente el derecho a la propiedad privada.
Como resultado de la eliminación de las clases entra en rigor una política que
establece el servicio militar obligatorio, pues los samuráis ya no tenían el derecho de usar
armas, los comandantes de las fuerzas militares eran antiguos samuráis y los nuevos
soldados provenían principalmente del campo, con lo que el sector agrícola también
proveería los hombres que pelearían contra China y Rusia a causa de la política
imperialista de Japón en Asia.
Buscando tener una economía fuerte y ante la poca motivación que tenían los
comerciantes debido a su falta de experiencia en la industria, el gobierno japonés decidió
establecer empresas en distintos sectores, construyó trenes, estableció bancos y
compañías aseguradoras; se realizaron inversiones en sectores estratégicos como los
textiles tanto de algodón, como de seda; siguiendo con la política de incrementar la
productividad en el sector agrícola se fabricaron maquinas destinadas a ese sector; se
incentivó la minería y el transporte naval, así como las instalaciones militares.
El gobierno acarreo todo el costo de iniciar una industria por lo que
generalmente sus empresas terminaron generando pérdidas, y fueron vendidas a privados
a un bajo costo, excepto la industria militar en la que el gobierno continuo participando
de manera activa. La gran mayoría de los que compraron las empresas estatales lograron
convertirlas en las principales dinastías financieras de Japón.
Muchas empresas se vieron beneficiadas con el apoyo del gobierno como es el
caso de Mitsubishi que con ayuda del gobierno consiguió que Japón tuviera la sexta flota
mercante más grande del mundo, la inversión estatal en este caso llego a ser del 40%; las

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industrias del papel y del cemento fueron otras que también fueron fuertemente
impulsadas. Debido a las relaciones existentes entre las empresas más grandes y el
gobierno este les otorgaba los contratos estatales con el fin de beneficiarlas, estas
compañías eran conocidas como zaibatsu y eran grandes firmas que además de su papel
en la industria también se dedicaban a actividades bancarias, y que gracias a su estrecha
relación con el gobierno lograban obtener grandes utilidades esto porque se permitía el
monopolio y en algunos casos recibían subsidios.

3.2 El Imperio del Sol Naciente

El gobierno japonés en su afán por igualar a las potencias occidentales decidió


imitar su política extranjera y se volcó hacia el exterior tratando de ampliar su territorio,
su mercado y principalmente buscando fuentes de materias primas las cuales son muy
escasas en Japón, es así como se vio envuelto en guerras contra China y el Imperio Ruso
(luego URSS), la victoria sobre los rusos en 1905 dio a los japoneses la sensación de que
habían alcanzado a las potencias europeas, e incentivo su política expansionista.
Al interior del país y gracias a la primera guerra mundial las exportaciones
japonesas se incrementaron debido a la escases de bienes en el mercado, lo que aumento
la demanda por bienes japoneses que por esa época eran de baja calidad, y genero un
superávit comercial contrastando con la situación deficitaria de la era Meiji. Este
aumento en la demanda incremento las utilidades industriales y ayudo a la acumulación
de oro, es pertinente señalar que Japón adopto el patrón oro en 1897. En (Evolución
Histórica de la Economia Japonesa, pág. 11) señalan los principales efectos de la primera
guerra mundial en la economía japonesa:

 Conversión del déficit comercial en superávit.


 Incremento del proceso substitutivo de importaciones especialmente en
la industrias siderúrgicas, construcción naval, maquinaria y productos
químicos.
 Notable expansión de la marina mercante japonesa.
 El crecimiento de la demanda mundial de bienes y servicios de origen
japonés incrementó las rentas monetarias, expandió el crédito bancario y
las emisiones monetarias, aumentó la especulación en los mercados de

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títulos valores y en los mercados de bienes y disparó la inflación de
precio.

En pro de la expansión del imperio se sacrificó la mayoría de la industria ligera


para centrar todos los esfuerzos en fomentar la industria militar y con ello lograr
dominar más territorio y recursos, sin embargo el gobierno no fue consciente que a pesar
de que dominaban un amplio territorio los ciudadanos japoneses no se veían atraídos
con la idea de emigrar a estas nuevas tierras que de hecho habrían podido ser mejor
aprovechadas si se hubiese recapacitado sobre lo que se estaba logrando.

Gráfica 3-Fuente (Historia del Mundo Contemporáneo)

El Imperio japonés cegado por sus deseos expansionistas se enfrasco en una


guerra contra China que lo llevo a obligar a Francia a permitirle establecer tropas en sus
colonias del Pacifico, situación ante la cual Estados Unidos y a Gran Bretaña tomaron

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medidas estableciendo un bloqueo comercial que dejo a Japón desprovisto de Petróleo
pues importaba el 80% del que consumía, esta situación llevo a que Japón finalmente
tomara partida en la Segunda Guerra Mundial atacando Pearl Harbor.
Si bien es claro que difícilmente un país repetirá la historia del Imperio Japonés
después de la revolución Meiji, es bueno señalar el tipo de actitudes que llevan a un país
a la decadencia tales como la falta de revisión periódica de las políticas ya sean externas o
internas; la falta de continuidad en las políticas, se sacrificó la industria civil en la cual se
habían invertido grandes esfuerzos a causa de una nueva política que establecía una
economía de guerra.
En su cruzada expansionista el Imperio de Japón consiguió dominar un gran
territorio tal y como se muestra en la Gráfica 3, el cual se vio obligado a devolver luego
de su rendición incondicional en 1945. La segunda guerra mundial además de las
pérdidas humanas dejo como consecuencia la destrucción del 40% de las ciudades, del
30% de las instalaciones industriales, del 30% de las centrales térmicas, del 58% de las
refinerías y del 80% de la flota naval, así como una producción industrial que apenas
llegaba al 30% de los niveles que tenía en 1935 mientras que la producción agrícola de
había reducido 60%.

3.3 Japón en la Postguerra, El Milagro Japonés

Luego de la rendición incondicional por parte de Japón el país fue ocupado por
la fuerzas aliadas a la cabeza de su comandante supremo el General MacArthur , en un
principio el objetivo de dicha ocupación era desmilitarizar a Japón y convertirlo en una
nación pacífica y democrática, que se rigiera bajo los preceptos del libre mercado. Se
establecieron medidas como el derecho al voto por parte de la mujer, así como su
igualdad en la legislación laboral, estas medidas acompañadas de la igualdad entre hijos
en lo referente a las herencias, modificaron el sistema familiar tradicional. Se les otorgo a
los obreros el derecho a organizarse, lo que contrastaba con la persecución de que eran
objeto los sindicatos durante la preguerra, y obtuvieron el derecho a la huelga. Se realizó
una reforma educativa con el fin de liberalizar la enseñanza y eliminar el adoctrinamiento
nacionalista que había estado ligado a la educación desde la reforma Meiji.

14
Se buscó eliminar el sistema autocrático que regía hasta el momento por lo que se
promulgo una nueva constitución estableciendo que el emperador sería un símbolo de la
unión del país pero que no tendría ningún poder político, y determinando un nuevo
sistema político basado en una democracia participativa, la nueva constitución también
señala la renuncia a la guerra y la total desmilitarización de Japón; de igual forma
garantizaba los derechos humanos.
Se determinó también la democratización de la economía lo que llevo al
desmantelamiento de los zaibatsu, a quienes se les acusaba de impulsar el militarismo, la
separación de estos grupos en empresas más pequeñas favoreció la competencia en la
economía. Luego de un tiempo estos se volvieron a unir en grupos más pequeños
llamados Keiretsu pero sin lograr el poder alcanzado antes de la guerra.
Se realizó una nueva reforma agraria que prohibió la tenencia de tierras si el
propietario estaba ausente, con lo que se expropiaron grandes cantidades de tierra,
incluidas algunas que pertenecían a la familia real, y se vendieron a bajos precios a
quienes las trabajaban: con esto se logró aumentar en un 18% la cantidad de agricultores
propietarios llegando a 54,1%, del mismo modo logro la reducción de los agricultores en
régimen de aparcería de un 26,6% a un 7,9%; y se estableció un alto impuesto al
patrimonio lo que ayudo a disminuir la brecha entre ricos y pobres. Gracias a estas
medidas el sector agrícola ahora se caracteriza por las pequeñas parcelas.
La economía de la postguerra en sus primeros años estuvo acompañada de la
escasez de productos, incluidos los alimentos, lo que genero presiones en los precios los
cuales tuvieron que ser intervenidos por el gobierno a costa del pago de subsidios a los
productores que incurrían en pérdidas por el control de precios. Además del control de
precios el gobierno subsidio la compra de materias primas y de algunos insumos
agrícolas, con el nivel de gasto del gobierno la inflación subió rápidamente y llego a tener
tres dígitos.
Con el fin de estabilizar la economía se tomaron medidas como la anulación de
los subsidios y préstamos concedidos por el gobierno a las empresas, la unificación el
tipo de cambio del yen respecto al dólar (360 yen por dólar), y el establecimiento de un
nuevo sistema impositivo basado principalmente en los impuestos directos, este

15
conjunto de políticas son conocidas como Dodge Line 7, si bien estas políticas cumplieron
su objetivo desaceleraron demasiado la economía y amenazaban con llevar al país a una
recesión.
El estallido de la guerra de Corea obligo a las fuerzas Aliadas a reconsiderar los
planes que tenían para Japón, y convertirlo en un “un baluarte contra la amenaza de
guerra desatada por los países totalitarios” La guerra de Corea permitió a la economía
japonesa recuperarse parcialmente de los efectos de la segunda guerra mundial, gracias a
los gastos militares americanos en Japón. La dinámica de la economía japonesa durante
el periodo 1951-1973, periodo en que se da el llamado milagro japonés debido a las altas
tasas de crecimiento, se puede condensar como lo hacen en (Evolución Histórica de la
Economia Japonesa, pág. 17):
1. Hasta la crisis del petróleo de 1973, la economía japonesa mostró una
tendencia de crecimiento continuada, con un promedio de tasa de
crecimiento anual del producto nacional bruto del 10 por cien, algo inferior
durante los años 50 y algo superior durante los años 60.
2. Durante este periodo de crecimiento, la inversión en planta y equipo creció a
un ritmo del 22 por cien desde 1951 a 1973. El incremento de la demanda
doméstica junto a la elevada tasa de inversión ocasionó una expansión de la
escala de producción, dando lugar a una mayor productividad del trabajo, que
a causa de la abundancia de mano de obra tenía salarios bajos, con lo cual la
competitividad en el mercado era mayor y permitía aumentar las
exportaciones.
3. La economía japonesa experimentó ciclos, o fluctuaciones, en el crecimiento;
estos ciclos estaban marcados por los déficit de la balanza de pagos. Las
importaciones aumentaban cuando la producción se expandía, a
consecuencia de una mayor inversión en plantas y equipos, un mayor
consumo privado, aumento del gasto público y el crecimiento de los stocks
para anticipar ventas. Pero por otro lado, dado que los bienes eran
canalizados hacia el mercado interno, a consecuencia del aumento de
demanda, las exportaciones se restringían y la balanza por cuenta corriente
era deficitaria.

La industrialización y el continuo crecimiento económico impulsaron un cambio


estructural que movilizo a los trabajadores del sector primario, hacia el sector secundario
y en mayor medida al terciario Gráfica 4, este cambio en la composición de la

7Por Joseph Dodge, presidente del banco de Detroit, quien fue el encargado de implementar dichas
políticas

16
estructura laboral trajo consigo aumentos en la tasa de urbanización que para 1980
alcanzaba el 76% y que ha continuado con una tendencia creciente alcanzando 91% en
2010.

Población Activa por Sector Económico


80,00%

70,00%

60,00%

50,00%
Primario
40,00%
Secundario
30,00%
Terciario
20,00%

10,00%

0,00%
1950
1953
1956
1959
1962
1965
1968
1971
1974
1977
1980
1983
1986
1989
1992
1995
1998
2001
2004
2007
2010
Gráfica 4 - (Ministry of Internal Affairs and Communications) – Elaboración propia
Inicialmente la clase trabajadora se vio sujeta a bajos salarios pues las empresas
tenían fuertes políticas de reinversión de utilidades y buscaban maximizar la
productividad por lo que los incrementos de los salarios eran menores en proporción a la
productividad del trabajo, política que incentivó el crecimiento y que en el mediano
plazo incremento el poder adquisitivo de la clase media.

4. Factores determinantes, Pertinencia para Colombia

Uno de los mayores logros de la revolución Meiji fue la exitosa centralización del
poder político y militar en manos del estado con la consecuente posibilidad de poder
garantizar la propiedad privada y los derechos de propiedad. Colombia en cambio aún
no monopoliza el uso de la fuerza, prueba de ello es el actual conflicto armado, y con
esto, la autoridad del estado está cuestionada en zonas periféricas.

17
Por otra parte, se logró establecer una clara idea nacional en torno a la figura del
emperador, la educación de hecho fue instrumentalizada como un mecanismo de cierto
adoctrinamiento. Esto condujo a la creación de una fuerte identidad japonesa, en
contraste con Colombia, donde los sentimientos de filiación provienen antes de una
imagen nacional, de partidos políticos, regionalismos, clase social e incluso, de la religión.
Esta clara concepción de nación japonesa permitió adelantar una serie de profundas
reformas que exigirán a la población anteceder el futuro bienestar social a sus objetivos
personales. Gracias a que la nación japonesa se unió en torno a un solo ideal tanto en la
revolución Meiji como para el milagro económico fue posible que el gobierno eligiera
sectores estratégicos a los que impulsar fuertemente con la esperanza de que toda la
economía se estructurara en torno a estos, desarrollando encadenamientos hacia adelante
y hacia atrás, lo que efectivamente pasó.
Las dos reformas agrarias adelantadas tuvieron consecuencias positivas. La
primera, la de la revolución Meiji aumentó la base fiscal y garantizó nuevos ingresos con
los que apuntalar el naciente estado aunque no distribuyó la propiedad de la tierra. El
posterior desarrollo depredó en parte al sector rural inyectando incentivos para
desplazarse del sector primario hacia empleos en el naciente sector industrial. La segunda
reforma, la de la Segunda Posguerra, distribuyó efectivamente la tierra, expropió terrenos
ociosos e hizo propietarios a muchos campesinos anteriormente aparceros. Con esto, el
actual sector agrícola nipón es en su mayoría un sector de pequeños propietarios.
Colombia en cambio sufre la concentración excesiva de la tierra, combustible del
conflicto armado, y la improductividad que se deriva de esta. El acceso a este recurso
estratégico es quizá la consecuencia más importante del milagro económico japonés.
Respecto a la educación, Japón no solo la hizo obligatoria logrando altas tasas de
alfabetización, sino que hizo especial énfasis en la calidad. Enviando estudiantes a las
mejores universidades del mundo y atrayendo extranjeros muy capacitados con altos
salarios, Japón modernizó su conocimiento tecnológico a la altura de las naciones
desarrolladas lo que le permitió empezar a competir en sectores estratégicos de alto valor
agregado ya que empieza a contar con mano de obra altamente calificada. Mientras tanto,
Colombia si bien tiene una alta tasa de cobertura, flaquea en cuanta a calidad respecto a
indicadores internacionales, además la educación más que constituirse en un instrumento

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de movilidad social, perpetua el orden establecido en la medida en que los sectores más
desfavorecidos reciben una peor educación que los que disfrutan de mayores ingresos.
Si bien es claro que difícilmente un país repetirá la historia de Japón después de
la revolución Meiji es importante dejar específicas las líneas generales que posibilitaron
los buenos resultados económicos de los nipones: la continuidad de las políticas
estructuradas a largo plazo bajo la idea proyecto nacional y no cambiar de prioridades
cuando se cambia de gobernantes, posibilitado por la estabilidad política; la gran
inversión en educación de calidad que modernizó al país al ponerlo a niveles de
conocimiento de los países desarrollados; la reforma agraria que posibilitó el aumento de
la producción del sector primario; la elección como ejes del desarrollo de sectores
tecnológicamente de punta con alto valor agregado (automotriz, informática y
telecomunicaciones, maquinaria pesada, bioquímica)en torno a los que se estructuró toda
la economía nacional.

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