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Prudencia

“Confiamos porque somos precavidos”


- Epicteto

La imprudencia precede a la calamidad

La caída mortal

¡ Escaparé de esta isla volando por el aire! – gritó el


viejo. Este señor llevaba muchísimos años
desterrado en la isla de Creta. Se llamaba Dédalo.

- ¡El rey podrá impedir que escape por tierra o por


mar, pero el cielo no le pertenece! –gritó
nuevamente, y el viento se llevó sus palabras.

Ese mismo día, Dédalo ideó un proyecto tan


arriesgado que hasta ahora es comentado con
asombro. Le pidió a su hijo, Ícaro, que lo ayudara a recoger unas plumas que
estaban tiradas por la playa para construir unas alas...

“Por el camino Eso hicieron. Luego, con cuidado, pegaron las plumas con cera.
del medio irás Así obtuvieron dos pares de alas enormes.
siempre muy Todo estaba listo: iban a escapar de la isla volando como pájaros.
seguro”
El primero en ponerse las alas fue Dédalo. Corrió desde el borde
- Ovidio de un precipicio, dio un salto y ¡vaya!, empezó a volar. Entonces,
temblando de emoción, le habló a su hijo.
“No hay
sabiduría sin- Viajarás conmigo, Ícaro. Haz como yo y vuela siempre a la
prudencia. No
misma altura. Si te elevas demasiado, el Sol derretirá la cera de
hay filosofía sin
cordura” tus alas y caerás. Pero si desciendes mucho, la humedad del
océano las volverá pesadas y no podrás seguir volando. Como
todo en la vida, deberás mantenerte siempre en el punto medio.

Padre e hijo empezaron a volar. Y tú


habrías abierto la boca de asombro al
verlos remontar el aire, con aquellas alas
pegadas al cuerpo, como hermosas aves...

- Sígueme, Ícaro. ¡Mantente siempre en el


punto medio! –decía Dédalo.

Ícaro decía que sí, ero a mitad de viaje


empezó a aburrirse de ir en línea recta.
¡Él quería hacer piruetas como los
pájaros, acercarse al Sol y sentirlo en el rostro! Así, el imprudente Ícaro
empezó a volar alto y cada vez más alto, hasta volverse un puntito en el cielo
que Dédalo observaba con preocupación.

Entonces sucedió lo inevitable. El Sol derritió la cera de las alas de Ícaro y el


muchacho cayó a las aguas. Y murió. Dédalo no pudo encontrarlo y se alejó de
allí, profundamente triste.

- Adaptación de un mito griego -


No busquemos lo que no se nos perdido

El viaje temerario
Maíz, sandía y melones. Imagínate comer todos los días maíz,
sandía y melones. Será muy rico pero, todos los días, llega a
cansar.

Eso mismo pensaba Guarapurú, el joven cacique. Guarapurú


veía cómo sus compañeros cultivaban solo maíz, sandía y
melones en las arenosas tierras de su pueblo. ¿No habría
tierras más fértiles en otra parte?

Así que un día Guarapurú


convenció a un grupo de
hombres de embarcarse en una
aventura. Caminarían por el
desierto hasta encontrar (estaba
seguro) un gran lago. Más allá de ese lago venían
tierras verdes e inmensamente fértiles... Las
ideas de Guarapurú daban vueltas y vueltas
dentro de su cabeza, así que pronto su
entusiasmo se tornó en obsesión y todos salieron al desierto sin mayores
preparativos.
“Es mejor El Sol horneaba las interminables arenas del desierto.
volver atrás
que perderse
en el camino” Pronto, los más jóvenes del grupo empezaron a desesperarse
debido al calor y apuraron la marcha. Querían llegar cuanto
- Proverbio antes al lago. “La
prudencia
De la - Reserven energías, muchachos. El desierto consume suele faltar
sabiduría cuando más
con facilidad las fuerzas de cualquier ser humano – se la
popular dijo un anciano, presintiendo que algo malo estaba necesita”.
“El que tenga por suceder.
rabo de paja El viaje se volvió interminable. Varios días después. - Solón
no se arrime Guarupurú y sus hombres empezaron a sentir el
a la candela” cansancio debilitando sus piernas y la sed quemando “Lo más
seguro es una
sus gargantas. El único descanso llegaba al atardecer, lengua
cuando los rayos del Sol dejaban de atormentarlos y podían silenciosa.
acostarse a descansar en el suelo. Aun algo
bueno puede
ser
perjudicial si
se menciona
en un
momento
Pronto, varios hombres empezaron a arrepentirse de haber abandonado sus
tierras sin ninguna precaución. Se estaban quedando sin agua. Una mañana,
el anciano pidió que lo dejaran morir donde estaba. Los demás continuaron su
marcha demente.

Uno a uno, los miembros de la expedición fueron


cayendo. Al final de todo el grupo solo sobrevivieron
Guarapurú y dos hombres. Sucios, cansados,
enfermos, llegaron al algo y se quedaron dormidos.
En castigo por su imprudencia, el gran dios Mareiwa
los convirtió en cerros.

Y hasta ahora, si llegas a la orilla de aquel lago,


puedes ver tres cerros, como recordando que, pese a
las buenas intenciones, debemos ser prudentes y no
actuar a la loca.

- Adaptación de un mito guajiro -


“La prudencia hace verdaderos sabios”...

RUDENCIA. (Del latín prudentia.) f. Unda de las cuatro virtudes


cardinales, que consiste en discernir y distinguir lo que es bueno
o malo, para seguirlo o huir de ello. 2. Templanza, cautela,
moderación. 3. Sensatez, buen juicio.
PRUDENTE (Del latín prudens, -entis.) adj. Que tiene prudencia
y actúa con moderación y cautela.
Tomado de Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española

La prudencia
Los prudentes La prudencia es la virtud que nos impide comportarnos de
son los que
cruzan la calle
manera ciega e irreflexiva en las múltiples situaciones que
mirando hacia debemos sortear en la vida. Una persona prudente se
ambos lados y caracteriza por su cautela al actuar, la cual es resultado del alto
cuando el valor que se le da a su propia vida, a la de los demás y, en
semáforo los general, a todas las cosas que considera necesario proteger. Es
favorece.
así como nunca se atrevería a poner en riesgo su bienestar o el
Los de sus seres queridos, lo mismo que su salud, su seguridad o su
imprudentes estabilidad.
son quienes
hacen Ser prudentes significa ser precavidos, es decir, tener
promesas que
conciencia de los múltiples peligros, inconvenientes e imprevistos de todas
clases que nos acechan por doquier, y anticiparse a ellos sin alarma ni pánico,
guiados tan solo por un sano y legítimo instinto de conservación.

Las personas prudentes se reconocen también porque saben cuándo hablar y


cuándo callar, y cuándo actuar o abstenerse de actuar. Tal sentido de la
moderación y el equilibrio es uno de los legados más valioso que heredamos
de los filósofos antiguos, para quienes la prudencia era la más auténtica
expresión de la sabiduría natural de la vida.

Para ser prudentes...

 Evitemos tomar al pie de la letra todo lo


que leemos o lo que oímos.
 Tratemos siempre de pensar antes de
actuar.
 Seamos discretos. Tomemos como regla el
no hablar más de la cuenta en ninguna
circunstancia.

La imprudencia
La imprudencia es la incapacidad de prever las consecuencias que nuestras
palabras o nuestros actos pueden tener en el mundo que nos rodea. Somos
imprudentes cuando hablamos sin pensar o sin conocer, y también cuando no
sabemos refrenar nuestra lengua y revelamos los secretos que nos confían. La
indiscreción, la falta de tacto, son un típico producto de la imprudencia en el
trato humano, y suelen herir u ofender innecesariamente a las personas
afectadas.

La imprudencia es igualmente la causa principal de la mayoría de los


accidentes que tienen lugar en las calles y carreteras y en el mundo del
trabajo en general. Trágicos ejemplos de lo anterior son los conductores que
no respetan las señales de tránsito o los trabajadores que realizan labores
peligrosas en malas condiciones de seguridad, por solo citar dos casos. Una
persona imprudente puede ocasionar la muerte de otro u otros individuos sin
quererlo, y convertirse en criminal a pesar suyo. A tal punto llega el daño que
la imprudencia puede causar.

Obstáculos para la prudencia

 La cultura de la indiscreción y del chisme,


que nos lleva a prestar atención y a dar por
verdaderos los rumores que circulan
acerca de las personas, sin preocuparnos
por averiguar si son ciertos o no.
 El mal ejemplo de muchos ciudadanos,
quienes desafían públicamente las reglas
de la convivencia y consideran sus más
peligrosas imprudencias como travesuras
sin importancia.

La ONU
Un llamado a la prudencia

La Organización de las Naciones Unidas


(ONU) fue creada después de la Segunda
Guerra Mundial con el propósito de
mantener la paz y la seguridad en el
mundo. Por medio de las operaciones de
paz, la ONU contribuye a mantener la
vigilancia y a resolver conflictos entre
países hostiles o comunidades hostiles
dentro de un mismo país. Esta innovadora
técnica del mantenimiento de la paz y el
llamado a la prudencia por parte de las
Naciones Unidas se basa en el lema “un
soldado es un catalizador de paz, no un
instrumento de guerra”. Desde 1948, más
de 120 países han aportado sus
contingentes a operaciones de paz y algo
más de 800 mil personas han prestado sus
servicios para contribuir a este propósito.
Igualmente, las Naciones Unidas se rigen
por el principio básico de que “la
utilización de las armas no es la mejor
fórmula para arreglar una controversia” y
buscan recordar a las partes en conflicto
que deben actuar con prudencia, pues la
comunidad internacional, está pendiente
tanto de sus actos como de la legalidad de
los mismos.

Palabras de tolerancia

“Lo mejor que puedes dar

a un enemigo es el perdón;

a un adversario, tolerancia;

a un amigo, oídos;

a un hijo, buen ejemplo;

a tu padre, respeto;

a tu madre, una conducta que


la haga sentirse orgullosa de ti;

al prójimo, caridad.

y a ti mismo, amor propio.”

- Benjamín Franklin

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