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LEGISLACIÒN ABORIGEN

Como concepto propio debe existir una completa armonía y articulación entre el Sistema
Judicial Colombiano y la Jurisdicción Especial Indígena, toda vez que dentro de los
acuerdos nacionales (plasmados en la constitución política colombiana) e internacionales
(Convenio 169 de la OIT aprobado en Colombia por la ley 21 de 19912 y la Declaración
de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas aprobada en
Asamblea general de la ONU en el año 2009.) Tipifica a las comunidades indígenas
ejercer funciones jurisdiccionales propias dentro de su ámbito territorial respetando y
conservando la identidad, cultura, costumbres y tradiciones de conformidad con sus
propias normas y procedimientos, siempre que no sean contrarios a la Constitución y
leyes de la República. El Estado por Constitución y por Tratados Internacionales, les
reconoce y protege cuatro autonomías: 1. de gobierno, 2. administrativa y fiscal, 3. de
justicia propia y, 4. territorial. Así mismo las entidades públicas están en la obligación de
cumplir estos criterios y hacer cumplir sus deberes de acuerdo al alcance permitido por
la norma.

En cuanto a los derechos establecidos en la guía, tratan de la autonomía en las


comunidades para poder ejercer sus sistemas jurídicos basados en la ley mayor, su libre
determinación en cuanto su condición de gobierno, política, desarrollo y cultura. Sin
desconocer que se garantiza el acceso a la justicia o el uso del sistema jurídico nacional
al igual que a cualquier ciudadano o ciudadana, sea personalmente o colectivamente por
conducto de sus organismos representativos o por sí mismos, cuando lo demanden. De
conformidad con la dignidad humana, el principio constitucional del pluralismo étnico y
cultural y el respeto de la diferencia. Entendiéndose como derecho fundamental
autónomo; al merecimiento de un trato especial que tiene toda persona por el hecho de
ser tal; y a la facultad que tiene toda persona de exigir de los demás un trato acorde con
su condición humana. Por tanto, se constituye como un derecho fundamental, de eficacia
directa, cuyo reconocimiento general compromete el fundamento político del Estado. (T-
291 de 2016). Por consiguiente, el decreto 4633 de 2011 trata en cuanto a la asistencia,
atención, reparación integral y de restitución de derechos territoriales a las víctimas de
estas comunidades se explica desde una perspectiva cultural que recoge las afectaciones
sufridas por su población durante la historia. Por último, se entiende que el fuero indígena
es el derecho del que gozan los miembros de las comunidades indígenas, por el hecho
de pertenecer a ellas, a ser juzgados por las autoridades indígenas, de acuerdo con sus
normas, procedimientos sin olvidar la jurisdicción que abarca este fuero, la cual deberá
ser tenida en cuenta desde la propia imposición de la medida de aseguramiento y deberá
extenderse también a la condena. En este sentido, la figura constitucional del fuero
indígena autoriza para que en unos casos una persona sea juzgada por la justicia
ordinaria y en otros, por la indígena, pero en ningún momento permite que se desconozca
la identidad cultural de una persona, quien independientemente del lugar de reclusión,
debe poder conservar sus costumbres, pues de lo contrario, la resocialización occidental
de los centros de reclusión operaría como un proceso de pérdida masiva de su cultura.