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CONTRATO DE PRENDA EN EL CÓDIGO CIVIL DE VENEZUELA

Nuestro Código Civil Venezolano en su artículo 1.837 lo define: La prenda es un


contrato por el cual el deudor da a su acreedor una cosa mueble en seguridad
del crédito, la que deberá restituirse al quedar extinguida la obligación.
Por lo que podemos definir que La Prenda es un contrato por el cual el deudor
entrega al acreedor una cosa mueble en garantía de la obligación principal. Si
ésta no se cumple, el acreedor se cobra con el producido de la venta del bien
prendado, con preferencia a otros acreedores.
Hay que considerar que la prenda no otorga a quien la posee la posibilidad de
venderla, puesto que la prenda solo traslada la posesión y no el dominio del bien
pignorado.

Características del contrato de prenda


 Es un contrato nominado, porque se encuentra reglamentado en la ley
 Es un contrato bilateral, porque hay derechos y obligaciones para ambas
partes.
 Es un contrato accesorio, ya que garantiza una obligación principal.
 Su objeto debe ser un bien mueble.
 Es un contrato conmutativo, que genera obligaciones para ambas partes.
 De tracto sucesivo.
 Puede ser otorgada por el deudor o por un tercero (en garantía de un
crédito ajeno).
 Habitualmente el contrato obliga a la entrega del bien mueble, pero puede
también acordarse una prenda sin desplazamiento para cierto tipo de
bienes (por ejemplo, automóviles).

Tipos de Prenda
Prenda Agraria: Garantía especial de préstamo en dinero constituida sobre
máquinas en general, aperos, e instrumentos de labranzas, animales de
cualquier especie y sus productos.
Prenda con Registro: Régimen pignoraticio o de garantía sin desplazamiento, ya
que la cosa prendada queda en poder del deudor. De ese modo no se priva al
prestatario del uso de la prenda, que muchas veces representa un instrumento
de trabajo. La enajenación u ocultación de la cosa prendada constituye delito.
Prenda Fija: Designación que se le adjudica a la prenda registral cuando recae
sobre cosas muebles o semovientes y sobre frutos o producto, aunque estén
pendientes o se encuentre e pie, según su distinta naturaleza.
Prenda Flotante: La garantía mobiliaria de contenido variable, recae
específicamente sobre las mercaderías o materias primas de un establecimiento
comercial o fabril.
Prenda sin Desplazamiento: Es la que se puede constituir para asegurar el pago
de una suma cierta de dinero o el cumplimiento de cualquier clase de
obligaciones a las que los contrayentes atribuyen, a efectos de la garantía
prendaria, un valor consistente en una suma de dinero. (Rodriguez, enero del
2015)

El contrato real de prenda en el Código civil argentino.


Parece conveniente efectuar una primera acotación: la distinción entre el
"contrato real" y el "derecho real" de prenda no suele resultar un problema fácil.
Por ello en el programa de Derechos Reales (Civil IV), en la cátedra que se
encontraba a nuestro cargo en la Facultad de Derecho de la Universidad
Nacional de Córdoba, después del "concepto" de prenda se incluye de manera
expresa un punto destinado al "contrato de prenda", lo que exige refrescar
los conocimientos sobre el tema, que debieron adquirirse en el curso de
contratos. Esta distribución de materias, como lo expresáramos más arriba, es
fruto del método adoptado por el codificador argentino, siguiendo la inspiración
de Freitas, que tiende a distinguir muy claramente las dos categorías más
importantes de derechos patrimoniales: obligaciones y derechos reales.
Código civil argentino, al definir la prenda expresa artículo 3204 (argentina):
"Habrá constitución de prenda cuando el deudor, por una obligación cierta
condicional, presente o futura, entregue al acreedor una cosa mueble o un
crédito en seguridad de la deuda".
El profesor peruano Viale Salazar interpreta que esta norma "prescinde de
indicar en qué momento se perfecciona el contrato de prenda, concretándose
más bien a establecer el momento en que se constituye el derecho mismo de
prenda, que es lógicamente en el momento de entrega del bien"
Aceptamos la validez de esta interpretación, pero como un Código es una obra
sistemática, para saber si en el derecho argentino el contrato de prenda es o no
un contrato real, resulta indispensable acudir a las normas específicas, que se
encuentran en el primer título de la Sección Tercera, Libro Segundo. Vemos allí
que el Código civil argentino mantiene la distinción entre los contratos
consensuales y los reales (artículo 1140), caracteriza los contratos reales como
aquellos que para producir sus efectos propios "quedan concluidos desde que
una de las partes haya hecho a la otra tradición de la cosa" (art. 1141), y
establece en el artículo 1142: "Forman la clase de los contratos reales, el mutuo,
el comodato, el contrato de depósito, y la constitución de prenda y de anticresis".
No caben dudas, por tanto, que nuestro codificador se mantuvo fiel, en este
aspecto, al viejo sistema que consideraba a la prenda como un contrato real y
así lo estableció de manera expresa.
A sabiendas que en la actualidad los usos y las costumbres llevan también a
marcar una línea sobre la forma de otorgar créditos o garantizar las obligaciones,
sabemos que la existencia de un Fiador usualmente no basta para lograr
garantizar el cumplimiento de una obligación y son las garantías reales las que
tienden a ser las mejores a la hora de considerar un garantía, de esta forma la
ley prevé su norma sustantiva Civil lo siguiente:
PRENDA EN EL CODIGO CIVIL BOLIVIANA
“ARTÍCULO 944. (HIPOTECA, PRENDA O CAUCIÓN EN DINERO, EN LUGAR
DE FIADOR). - Al que no pueda encontrar fiador, se le admitirá hipoteca, prenda
o caución en dinero.” (BOLIIVA: 2013:70).
Norma que enuncia la posibilidad de adquirir la Prenda como garantía admisible
por parte del deudor cuando este carezca de un fiador.
Pignoración. -
La prenda per se, forma parte del concepto de Pignoración, la cual consiste en
entregar al beneficiario de la obligación una garantía, ya sea esta mueble o
inmueble, misma que al clasificarse en dos tipos de bienes susceptibles de
pignoración, nos indica las dos clases de esta según la naturaleza del bien que
sería la siguiente: cuando se entregue una garantía de bienes inmuebles a favor
del beneficiario de la obligación, esta se la conocería como anticresis, y en el
caso que dicha garantía sea un bien mueble se la denominará prenda, figura
jurídica que nuestros código civil y comercial reconocen de la siguiente forma:
Código Civil. - “ARTÍCULO 1398. (CONCEPTO Y CLASES). - I. La pignoración
es el contrato en virtud del cual el deudor, u otra persona por él, entregan un bien
mueble o inmueble para garantizar el cumplimiento de una obligación. II. La
pignoración de bienes muebles se llama prenda; la de inmuebles, anticresis.”
Código de Comercio. - “Art. 878. - (CONCEPTO). La prenda es comercial cuando
se la constituye sobre bienes muebles, en garantía de una operación comercial.
(Arts. 1398, 1401 a 1428 Código Civil). La prenda puede constituirse con o sin
desplazamiento de la cosa.”
Cabe aclarar que los artículos precedentes también reconocen que la
pignoración no solamente ocurre cuando la garantía es entregada por el deudor,
sino que también otorga la posibilidad de ser entregada por un tercero también
conocido como garante prendario.
DECRETO LEGISLATIVO QUE APRUEBA EL RÉGIMEN DE GARANTÍA
MOBILIARIA
El presente Decreto Legislativo tiene por objeto regular el régimen de garantía
mobiliaria y el Sistema Informativo de Garantías Mobiliarias.
RÉGIMEN UNITARIO DE LA GARANTÍA MOBILIARIA
CAPÍTULO I
GARANTÍA MOBILIARIA
Artículo 3. Garantía mobiliaria
3.1 La garantía mobiliaria es la afectación que recae sobre cualquier bien mueble
mediante acto jurídico constitutivo, con el fin de garantizar el cumplimiento de
una o varias obligaciones.
3.2 Por la garantía mobiliaria se afecta el bien mueble para garantizar el
cumplimiento de cualquier obligación propia o de un tercero, de toda naturaleza,
presente o futura, determinada o determinable, sujeta o no a modalidad.
3.3 Salvo pacto en contrario, la garantía mobiliaria garantiza la obligación
pactada en su totalidad, la cual comprende: la deuda principal, los intereses, las
comisiones, los gastos, las primas de seguros pagadas por el acreedor
garantizado, las costas y los costos procesales, los eventuales gastos de
custodia y conservación, las penalidades, la indemnización por daños y
perjuicios y cualquier otro concepto acordado por las partes hasta el monto del
gravamen establecido en el acto jurídico constitutivo. Los pagos o el valor del
cumplimiento de la obligación garantizada, se imputa de acuerdo a lo que
establecen los artículos 1256 y siguientes del Código Civil, salvo disposición
legal o pacto en contrario. (Peruano, 2019)

Ley de garantías reales mobiliarias ya, expresa ASOBAN

GARANTIAS-NUEVA LEY
Ley de garantías reales mobiliarias ya, expresa ASOBAN –
Garantías pueden ser el ganado, equipo industrial y otros La Paz 3 nov (ANF) .-
Con algunos ajustes, el proyecto de ley de garantías reales mobiliarias,
elaborado por el Banco Mundial y el Centro para el Análisis Económico de Leyes
(CEAL), debiera ser aprobado por el Congreso Nacional, opina la Asociación de
Bancos Privados de Bolivia (ASOBAN). Recuerda que, según estimaciones de
restos organismos la demanda por créditos aumentaría en 1.000 millones de
dólares, "generando de esta manera un amento en inversiones y por tanto en el
producto interno bruto del país". La implementación de la ley repercutirá en
positivo a nivel de los sectores productivos de la economía, especialmente el
agrícola, comercial y el industrial. Estos podrán acceder a préstamos otorgando
como garantía bienes muebles, como ganado, inventarios, cuentas por cobrar o
equipo industrial, entre otros, sin otorgar garantías basadas directa o
indirectamente en la propiedad de bienes inmuebles. La banca boliviana ve la
urgente necesidad de promulgar este proyecto legal, concebido como una ley
que ordene, simplifique y agilice la constitución y ejecución de dichas garantías.
"Hacemos un llamado a las autoridades para tratar el tema de garantías reales
muebles a la brevedad posible, ya que tendrá efectos positivos en todo el sistema
económico". ASOBAN explica que los bienes muebles en Bolivia representan
cerca de la tercera parte de los bienes de capital. Sin embargo, estos no pueden
constituirse en garantías crediticias debido a las restricciones legales existentes
en el país. El tema de garantías reales sobre bienes inmuebles está atomizado
y no satisface la realidad económica del país: se encuentra en el Código Civil, el
Código de Comercio y la Ley de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia
Familiar, detalla. Por el limitado acceso al crédito para las personas que no tienen
bienes inmuebles que les puedan servir de garantías, la demanda de créditos es
relativamente menor, afectando negativamente a la inversión y, por lo tanto, a la
producción, observa la banca boliviana. Se señala que "para superar estas
falencias, es necesario facilitar el acceso al crédito a aquellos individuos que no
poseen bienes inmuebles y sólo disponen de bienes muebles". El borrador de
ley elaborado por CEAL-Banco Mundial, concedido inicialmente como una ley
complementaria a las distintas legislaciones que definen los bienes inmuebles, a
la fecha no ha sido revisada por instancia gubernamental alguna, en observación
de ASOBAN. Un importante segmento de la población que no accede hoy al
ámbito comercial podrá acceder a créditos con garantías muebles, inyectando
de esta manera una importante cantidad de recursos financieros en la economía.
(EZB) (FIDES, 1998)

LA GARANTÍA MOBILIARIA

La garantía colectiva de afectación de bienes es conocida como el "patrimonio


del deudor es la prenda común de los acreedores", y su consecuencia es que
los titulares de los créditos concurren por igual para ser pagados a prorrata de
sus respectivas acreencias (art. 3922, C.Civ.), a menos que algunos de ellos
hagan valer causas de preferencias legales. Nuestro C.Civ. no trae como en
otras legislaciones una normativa expresa acerca de que el patrimonio cumple
esa función de ser prenda común. Por otra parte, la prenda precisamente lo que
grava no es un bien común, sino algo determinado. Asimismo, el empleo del
vocablo garantía no es índice de univocidad, por eso, y para evitar confusiones,
es necesario hacer una distinción entre las garantías personales y garantías
reales.
Las garantías y el crédito Al no haber en la Argentina seguridad jurídica, no hay
suficientes líneas de créditos personales, hipotecarios y prendarios en el sector
privado no financiero y aún financiero para motorizar la economía.

Existe una masa de dinero en los bancos disponible para prestar a los tomadores
de créditos y que no son colocados como correspondería por falta de confianza;
porque, a la par que el deudor recibe un préstamo, su acreedor necesita tener
garantía de que puede recuperar su inversión. Paradójicamente, el fundamento
de los bancos -y más teniendo liquidez-, consiste en el otorgamiento de créditos
para ganar con la diferencia entre lo que se paga por los depósitos (tasa pasiva)
y lo que se cobra por los prestamos acordados (tasa activa); vale decir, el
llamado spread, ya que, su objeto es la intermediación en el crédito, y además,
la recolección del ahorro entre el público y el ejercicio de ese crédito (art.1°, ley
de entidades financieras N° 21.526 y art. 8, inc.3, C. Com); sin perjuicio de otras
actividades propias, como actuar en calidad de mandatario cuando se le
encomienda el cobro de papeles de comercio, por ej: letras, pagares, cheques
endosados en procuración (Williams, J.N. "Contratos de crédito" T 2, A, Ed.
Abaco,Bs.As. 1986, p.143). Por el lado de la demanda, hay una justificada
reticencia a tomar créditos en calidad de mutuo o para financiar la compra de
bienes de capital, vivienda, y bienes durables como maquinarias de todo tipo, y
automotores, teniendo en cuenta las situaciones de incertidumbre por el valor
futuro de la moneda y el tener que afrontar el pago de ciertos intereses, ergo
gratia: la tasa variable; y además, por la inseguridad en cuanto a la estabilidad
del empleo y el poder mantener la relación cuota ingreso para cumplir con la
obligación que se contrae, habida cuenta, de la menguada capacidad de pago
del asalariado, sufriendo inclusive en algunos casos reducciones en sus sueldos.
La garantía pignoraticia, como las otras seguridades reales, juega un importante
papel para el movimiento económico del país, pues, siempre ha servido para
habilitar el acceso al crédito para poder financiar necesidades individuales o
emprendimientos. (PENIDO, 2004)