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Programa de Intervención Socio-Sanitaria sobre Población Expuesta a

Riesgo de Contaminación por Plomo en Villa Inflamable, Municipio de


Avellaneda, 2006-2010. Sistematización de una Experiencia.

Social Health Intervention Program on Population at Risk of Lead Poisoning


in Villa Inflamable, Municipality of Avellaneda, Between 2006 And 2010.
Systematization of the Experience.

Autor: Schelica Mozobancyk


Programa de Salud y Ambiente de la Provincia de Buenos Aires.

Director: Oscar Fariña


Programa de Salud y Ambiente de la Provincia de Buenos Aires.

Colaborador en el trabajo de campo: Javier A. Pérez Sobrero

La correspondencia en relación a este artículo debe ser dirigida a:


schelica@uolsinectis.com.ar

El presente trabajo de investigación fue realizado con el apoyo de una Beca


“Ramón Carrillo-Arturo Oñativia”, categoría Perfeccionamiento en Salud Pública,
otorgada por el Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Comisión Nacional
Salud Investiga.

No hubo conflicto de intereses durante la realización del estudio.

1
RESUMEN
El barrio “Villa Inflamable” es una de las zonas más contaminadas del país por la
presencia de empresas petroleras y químicas. Preocupa especialmente la contaminación
por plomo por sus efectos graves sobre la salud infantil. La Secretaría de Salud del
Municipio realizó una intervención comunitaria para la prevención y control de las
plombemias entre 2006-2010. Esta investigación es una “Sistematización de Experiencia”.
Se enmarca dentro de las estrategias cualitativas de investigación y tiene el propósito de
reconstruir la intervención realizada desde el punto de vista de los actores que
participaron en ella (en este caso los vecinos destinatarios de la intervención) a fin de
obtener aprendizajes. La información fue relevada a través de 16 entrevistas
semiestructuradas. Las dimensiones de análisis fueron: a) percepción de la contaminación
ambiental del barrio; b) percepción de sus efectos de sobre la salud; c) conocimiento de
medidas de prevención; d) percepción de la importancia de la distribución de agua
embotellada como medida de prevención. Se encontró que hay escasa percepción de la
contaminación ambiental por plomo y de sus efectos sobre la salud infantil. La fuente
principal de la percepción de la contaminación ambiental barrial es la experiencia
sensorial directa. Los vecinos informan enfermedades de origen ambiental pero muchos
de ellos dudan o niegan que puedan estar causadas por la contaminación ambiental. No
obstante, valoran positivamente la distribución de agua potable embotellada por parte del
gobierno que, consideran, ayuda a proteger la salud de la población.

Palabras Clave: Evaluación de Programas y Proyectos de Salud; Exposición a Riesgos


Ambientales; Intoxicación por Plomo; Comunidades Vulnerables; Salud del Niño; Políticas
Públicas de Salud

ABSTRACT
“Villa Inflamable” neighborhood is one of the most polluted places in the country because
of the presence of oil and chemical industries. Especially worrying is the lead
contamination because of its serious effects on children’s health. The Municipal Health
Secretary conducted a community intervention to prevent and control diseases caused by
lead between 2006 and 2010. This research is a “Systematization of the Experience”.
Counted among qualitative research strategies, aims to reconstruct the executed
intervention from the perspective of the agents that were involved in it (in this case, the
neighbors, the target population) in order to learn useful lessons. The information was
obtained through 16 semi-structured interviews. The analysis dimensions were: a)
perception of the environmental pollution in the neighborhood; b) perception of its effects
on health; c) knowledge of prevention measures; d) perception of the importance of the
bottled water distribution as a preventive measure. It was found that there is poor
perception of environmental lead contamination and its effects on children’s health. The
main source of the neighborhood environmental pollution perception is direct sensory
experience. Neighbors report diseases of environmental origin but many of them doubt or
deny that may be caused by environmental pollution. However, they make a positive
assessment of the bottled drinking water distribution done by the government which, they
consider, helps to protect population’s health.

Key words: Health Programs and Projects Evaluation; Environmental Risks Exposure;
Lead Poisoning; Vulnerable Communities; Children’s Health; Public Health Policies.
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INTRODUCCIÓN
El Polo Petroquímico Dock Sud (Municipio de Avellaneda), dentro del cual se
localiza el barrio “Villa Inflamable” es una de las zonas más contaminadas del
país, debido a la presencia de gran cantidad de empresas petroleras, plantas de
acopio de productos químicos y otras.
Si bien la población está expuesta a múltiples contaminantes (cromo, benceno,
tolueno), la contaminación por plomo es particularmente preocupante, debido a
que tiene efectos graves en la salud, especialmente en los niños, pudiendo
provocar déficits del coeficiente intelectual, deficiencias cognitivas y motoras,
trastornos del comportamiento, retardo en el crecimiento, alteraciones de la
audición (1).
El plomo puede estar en el aire, suelo, agua y otras fuentes. Su toxicidad está en
relación a la dosis y al tiempo de exposición. Se absorbe por ingestión de agua o
alimentos contaminados o por inhalación. Los niños son especialmente
vulnerables por estar más en contacto con el suelo y el polvo y por sus hábitos de
pica; si tienen deficiencias de hierro, proteínas, calcio y/o zinc, absorben el plomo
con mayor facilidad.
Distintos estudios de contaminación ambiental y epidemiológicos realizados en el
barrio desde 2003 (2), (3), (4), determinaron que existe contaminación del aire,
suelo y agua con derivados de hidrocarburos, plomo y otros metales y que existe
evidencia clínica y de laboratorio de contaminación con plomo e hidrocarburos en
las personas que habitan en el barrio.
En el año 2006 la Corte Suprema de Justicia de la Nación emitió un fallo en el que
ordenó la relocalización de 486 familias radicadas en Villa Inflamable e intimó a
desarrollar planes de salud, de remediación ambiental y otros.
La Secretaría de Salud del Municipio puso en marcha una estrategia de salud
comunitaria orientada a evitar y/o disminuir el impacto del daño de la
contaminación por plomo, la que se organizó alrededor de cinco ejes: a)
relocalización de las familias de mayor riesgo; b) capacitación de los equipos
locales de salud y de la comunidad; c) provisión a la población de ayuda
alimentaria, agua segura para beber y kits de higiene personal y para el hogar; d)
acciones de prevención y control en salud comunitaria; e) implementación de
dispositivos de detección, vigilancia y tratamiento de patologías compatibles con
contaminantes ambientales (4).
Para la distribución de agua segura se organizó un dispositivo (que funciona hasta
la actualidad) consistente en una red de 9 puestos de entrega ubicados en
instituciones de la comunidad que cubren todo el territorio del barrio, dado que el
agua que circula por la red está contaminada.
La presente investigación tuvo por objetivo sistematizar la intervención socio-
sanitaria antes referida, realizada en la comunidad de Villa Inflamable, en el
período 2006-2010.

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Una “Sistematización de Experiencia” tiene como propósito poner de manifiesto
qué estrategias se implementaron, cómo se desarrollaron los procesos que
culminaron en ciertos logros, de qué manera se llevaron a cabo las actividades,
cómo se sortearon los obstáculos y reflexionar sobre los efectos -deseados y no
deseados- de las acciones realizadas. Todo ello, desde el punto de vista de los
actores que participaron en la experiencia. Es un tipo de investigación orientada,
en última instancia, a obtener aprendizajes (5).
Como parte del trabajo de sistematización realizado se tomaron en cuenta
distintos actores que participaron activamente o se vieron afectados por la
intervención (autoridades sanitarias locales, personal de salud del nivel local,
organizaciones comunitarias participantes y vecinos destinatarios). A su vez, se
evaluaron aspectos de estructura, procesos y resultados de la intervención.
Deda la amplitud que tuvo la investigación y por tratarse de un estudio de tipo
cualitativo no es posible informar los resultados completos en un formato de
artículo breve. Por ello, el presente artículo se circunscribe a uno sólo de los
actores contemplados (vecinos destinatarios de las acciones comunitarias) e
informa sólo algunas de las dimensiones investigadas.

MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño
Las sistematizaciones de experiencias se encuandran dentro de las estrategias
cualitativas de investigación. Los principales insumos de una sistematización de
experiencia son los relatos y registros de las acciones realizadas, con frecuencia
originariamente no escritos sino orales, creados a partir de la memoria de los que
intervinieron (5).
Población y muestra
La muestra se organizó de acuerdo a un criterio teórico, tomando como puntos de
referencia territorial los puestos de entrega de agua. Se seleccionaron cuatro
puestos de entrega de agua, de modo de garantizar una representatividad
socioeconómica (especialmente de condiciones de vivienda e infraestructura
ambiental barrial). Se tomaron cuatro entrevistas en cada uno de los puntos
seleccionados, realizándose en total dieciséis entrevistas. El criterio de exclusión
fue haberse mudado al barrio con posterioridad al año 2006. La muestra quedó
conformada por dieciséis vecinos de ambos sexos, entre 18 y 62 años, cuyo
tiempo de residencia en el barrio iba desde un mínimo de 8 años hasta un máximo
de 60 años.
Dimensiones de análisis
Se presentarán resultados referidos a las siguientes dimensiones investigadas:
a) Percepción de los problemas de contaminación en el barrio.
b) Percepción de los efectos de la contaminación ambiental sobre la salud.

4
c) Conocimiento de medidas de prevención.
d) Percepción de la importancia de la distribución de agua embotellada como
medida de prevención de las plombemias.

Técnica de recolección de datos


La información se relevó mediante entrevistas semi estructuradas, las que fueron
administradas por la autora de este trabajo y el colaborador de campo. Las
mismas fueron grabadas y posteriormente desgrabadas y transcriptas.

Análisis de los resultados


Se realizó un análisis de contenido, elaborándose un sistema de categorías
basado en las dimensiones indagadas, a partir del cual se ubicaron todas las
respuestas de los entrevistados. Dicho sistema siguió las reglas expuestas por
Ruiz Olabuénaga (6): construcción de cada serie de categorías a partir de un
criterio único, categorías exhaustivas, mutuamente excluyentes y significativas.

Consideraciones éticas
Se tomaron los resguardos éticos correspondientes a la investigación social con
sujetos humanos. El proyecto fue evaluado por el Comité de Ética del Hospital de
Clínicas de la ciudad de Buenos Aires.

RESULTADOS
Retiro de agua embotellada: tiempo y razones
Se preguntó en primer término a los entrevistados si retiraban el agua embotellada
que se entrega en los puestos de distribución y en caso afirmativo desde cuándo
lo hacían. Esta pregunta apuntó a situar temporalmente la experiencia de los
vecinos en tanto beneficiarios de las acciones socio sanitarias. Se encontró que la
mayoría de los vecinos retiraban agua en bidones y lo venían haciendo por un
período de tiempo que iba desde un mínimo de un año y medio hasta un máximo
de cinco. La mayoría ha retirado el agua siempre en el mismo puesto, aunque
algunos de ellos han retirado en dos puestos debido a que se han mudado de una
zona del barrio a otra.
En cuanto a la regularidad de la entrega de agua, la cantidad de agua entregada y
la modalidad de la entrega-retiro la mayoría de los vecinos señala que no tiene
dificultades, adaptándose flexiblemente a las necesidades de los vecinos y al
estilo personal de la puestera que la entrega “retiro sin dificultades, pero dejo
juntar cierta cantidad para hacer menos viajes porque la puestera me la guarda, a
diferencia de otros puestos”. La entrega agua embotellada en el barrio puede
periodizarse en distintos momentos que, en la memoria de los vecinos, están
marcadas por el concesionario responsable de la misma. En cada una de estas
etapas señalan que se han sucitado distintas ventajas y distintos problemas.
5
En cuanto a las razones por las cuales retiraban los bidones, una parte de los
vecinos apuntó a la mala calidad del agua del barrio, definida ésta a partir de sus
propiedades organolépticas (sabor, olor, aspecto turbio): “el agua de la canilla sale
con gusto”; “el agua de la canilla sale con cosas, a veces vienen lombrices
chiquititas, mucho pelo, trae muchas cosas, arena, bichitos que andan nadando…”
Otra parte de las respuestas señaló la condición de “contaminada” del agua del
barrio, aunque tal condición muy pocas veces se aseveró con seguridad y muchas
otras se supuso o se consideró posible, manifestando los vecinos dudas e
incertidumbre al respecto: “supuestamente, nos dan a nosotros el agua en bidones
porque estaba contaminada el agua”; “porque la que hay dicen que no se puede
tomar”. Mayoritariamente los vecinos no especificaron cuáles son los
contaminantes presentes en el agua, señalando solamente que “está
contaminada”. En dos casos se mencionaron contaminantes específicos: “porque
supuestamente está contaminada con plomo, cobre, mercurio, ácido”; “acá dicen
que tenemos plomo, bronce, cobre, aluminio, todo eso dicen que está adentro del
agua… pero yo no sé”.
Sólo una entrevistada aseveró con seguridad la calidad de no potable del agua del
barrio: “llevamos a analizar el agua y resultó que tiene materia fecal, un montón de
cosas, no es potable, la municipalidad sabe que la cañería vieja no es potable”.
Unos pocos vecinos respondieron que retiran el agua simplemente “porque la
entregan” y una vecina suponía obligatorio el retiro de la misma.
Un grupo de vecinos que no retiran el agua que se entrega ofrecen como razón su
mala calidad y malas condiciones en que llegan algunos bidones.
Varios vecinos diferenciaron el uso que hacen del agua que retiran, del uso que
hacen del agua de la red. El agua de bidones se utiliza para beber, cocinar, hacer
infusiones, hacer “el último lavado de las verduras”. El agua de la red para la
higiene doméstica: “la de la canilla la uso sólo para lavar, porque le tengo idea”.
Se destaca la diferencia que hacen del agua que le dan a los niños (la del bidón)
respecto a la que utilizan los adultos (la de red): “el agua de bidón la uso para los
chicos, yo estoy acostumbrada al agua de la canilla que nunca me hizo nada y la
sigo tomando”.

Efectos del agua del barrio sobre la salud


Preguntados los vecinos respecto a si consideraban que el agua del barrio podría
afectar la salud, algunos de ellos suponían que sí, debido a su contaminación.
Otros vecinos afirmaron que su consumo provoca síntomas o enfermedades, entre
los que destacan problemas de piel y gastrointestinales: “sí, te puede afectar de
todas las formas, te afecta la piel cuando se usa para bañarse, por eso salen
forúnculos”; “hay problemas de diarrea en los chicos a causa del agua de red”.
Buena parte de las respuestas está marcada por la incertidumbre, la que se
origina, por una parte, en el hecho de haber consumido el agua de las cañerías y
no haber tenido problemas y por otra, en la falta de certeza de que los problemas
de salud (padecidos o conocidos) sean ocasionados por el consumo de agua: “los
6
chicos se llenan de bichos y todo eso…supongo que parásitos, las infecciones a la
piel, al estómago, aunque aquí en la familia nunca tuvimos problemas”; “yo nunca
tuve problemas, y hasta no hace mucho, hará cinco años, más o menos, tomaba
agua de la canilla, como toda la vida, sé por comentarios que hubo casos de
diarrea en chicos y también casos de plomo en sangre, mi madre murió de cáncer,
pero no puedo decir que necesariamente es por el agua”.

Otras respuestas de los vecinos refieren que el agua del barrio puede afectar la
salud dependiendo de la persona (a algunos les hace mal su consumo y a otros
no) o de la cantidad que se consuma: “tengo problemas al estómago, el agua
puede ser que tenga que ver, sobre todo si alguien toma mucha agua”. El efecto
puede depender también del modo en que se la consuma, existiendo distintas
prácticas sobre el agua para hacerla segura, entre ellas hervirla y métodos de
decantación: “a lo mejor si la tomás directamente, no la ponés en un recipiente
donde pueda bajar la basura, digamos... en ese caso hace mal”; “de la canilla
podría tomarla pero si la tengo estacionada en algún bidón… y la tengo que
hervir”; “no afecta la salud porque yo siempre la he hervido”.
Hay vecinos que no consideran que el agua del barrio puede afectar la salud,
basados en que la persona entrevistada (o su familia) no ha manifestado
síntomas, a pesar de que lleva años bebiendo el agua de la red.
Importancia de la entrega del agua embotellada
La mayor parte de los entrevistados valora positivamente la entrega de agua
embotellada por parte del gobierno. Consideran que esta entrega es importante
porque permite el acceso a agua potable que, de otro modo, sería imposible por
razones económicas. Se da especial importancia a que esta entrega permite
protejer la salud de los más vulnerables (niños y ancianos).
Los vecinos que respondieron que la entrega de agua embotellada no es
importante fundamentaron su opinión en la percepción de la baja calidad de la
misma.
Por último, encontramos respuestas marcadas por la duda respecto a la
contaminación que llevó a valorar de modo disímil la entrega de agua embotellada:
“creo que es muy importante, porque uno nunca sabe si el agua está contaminada
o no, y por ahí de cien personas a una le hace mal, y entonces es mejor que
entreguen el agua de bidón”; “me parecería muy importante si yo sé que el agua
del barrio está contaminada… pero como no estoy tan segura, la verdad, no sé si
es tan importante”.
Percepción de problemas de contaminación en el barrio
La mayor parte de los vecinos considera que existen problemas de contaminación
del aire en el barrio, la que se identifica por características organolépticas
(mencionan humos, gases, polvo, hollín y olores desagradables). Asimismo, se
identifica por las molestias físicas y deterioros materiales que ocasiona: “hay
problemas de hollín en el aire, se ensucia la ropa y se me ensucia el camión
7
cuando lo dejo parado, las chapas [de la vivienda] te duran un año, un año y
medio, porque se agujerean”; “hay problemas con el aire, se siente olor a
combustible, y si uno deja la ropa tendida mucho tiempo se ensucia”; “hay
contaminación en la tierra, porque tiran productos, y en el aire por las chimeneas,
como ahora que hay olor a sulfuro”; “hay días que se siente algo ácido en el aire,
como que te hace arder los ojos, pero uno está tan acostumbrado que, bueno,
pasa”; “en la tierra hay esta cosa negra que cae de noche, como una ceniza
negra, que son de las quemas de la Shell, a veces se siente olor a gas, es
irrespirable, mayormente cuando hay humedad o de mañana, porque dicen que la
Shell trata de desagotarlo de noche para que la gente no sienta”; “sí, los vecinos
se quejan también de la planta de coque”; “todo lo que cae de las fábricas que hay
acá, está YPF, Gas del Estado, está la química, y una planta de coque que la
echaron de Holanda, Inglaterra, Francia y Japón, y eso es una contaminación
bárbara y la tenemos acá a 200 metros”.

Se mencionan, entonces, como fuentes de contaminación distintas empresas de la


zona; sólo una entrevistada mencionó contaminantes específicos: “el plomo es lo
más común en los chicos, también está el tolueno... y no sé qué otras cosas más,
ya ni me acuerdo”.
Una parte menor de los vecinos dudan o niegan la existencia de problemas de
contaminación en el barrio, percepción que se basa en el argumento de no haber
padecido problemas de salud vinculados a la misma.
La afirmación de que no existe contaminación en el barrio, apareció asociada, en
el discurso de una entrevistada, con la preocupación por la pérdida de la fuente
laboral: “no creo que haya problemas de contaminación, los problemas de salud
vienen por otras causas; yo no pienso igual que toda la gente, que quiere que se
vayan las fábricas, porque esa tampoco es la solución, se van todos y ¿de qué
laburamos nosotros?, yo trabajo acá en la zona, en una empresa que quema
residuos patológicos e industriales... mucha gente se queja de la contaminación, y
yo pienso, ellos se viven quejando, si sabían que la zona era así no tendrían que
haber venido, tendrían que buscar otro lugar y irse, yo hace más de cuarenta años
que estoy aquí y nunca tuve problemas”.
Efectos de la contaminación sobre la salud

La mayoría de los vecinos considera que la contaminación ambiental podría


afectar la salud, siendo los problemas más mencionados las enfermedades
respiratorias (bronquitis, neumonía, asma), problemas en la piel (alergias,
sarpullido, forúnculos), cáncer y malformaciones de nacimiento: “mi hijo, que tiene
nueve años, tiene broncoespasmos y hace un año que viene con problemas de
bronquitis y neumonía, también están los problemas en la piel, los forúnculos, y mi
hija tiene plomo en la sangre, todo es por la contaminación del aire y del agua”;
“hay cáncer, sarpullido en la piel en los chicos, hace poco hubo una epidemia de
8
granos que tuvo mi cuñado, impresionante, como si fueran forúnculos, y eso es de
lo que hay en el aire, mi hijo de seis años tiene asma, acá todos los chicos están
enfermos”; “acá hay personas que nacen con deformaciones”.
Varias vecinas del barrio mencionaron el plomo en sangre como un problema en sí
mismo y en otros casos se lo mencionó en relación con problemas de salud
específicos: “hay muchos chicos que tienen plomo, el nieto de mi marido tiene el
82%1 y es chiquito y flaco para los diez años que tiene”; “yo hice reuniones de
padres y vino un médico y nos explicó que el plomo, por más que te hagan un
tratamiento, del cuerpo no se te va, lo parás pero queda adentro, esto puede traer
problemas de aprendizaje, de conducta, y se te puede instalar en los riñones, en la
cabeza, en cualquier lado, mi hijo tiene problemas de conducta y de aprendizaje,
la escuela no la pudo terminar porque, como dicen ellos, no cazaba una, escribía
al revés, lo querían medicar una hora antes de mandarlo al colegio para tenerlo
sedado en hora de clase”. Este testimonio fue el único caso en que un
entrevistado relacionó el plomo en sangre con problemas de desarrollo cognitivo y
síntomas psicológicos.
Una parte menor de los vecinos mencionó iguales problemas de salud que el
grupo anterior aunque manifestaron dudas respecto a si los mismos son
ocasionados por la contaminación ambiental del barrio.
Por último, una parte de los vecinos consideró que los problemas mencionados de
salud existentes en el barrio no se relacionan con la contaminación ambiental,
atribuyéndolos -en especial en el caso de los niños y del plomo en sangre- a otros
factores como falta de cuidados higiénicos, mala alimentación y consumo de
drogas por parte de los padres: “yo creo que el tema del plomo en los chicos
depende de los padres, de cómo alimentan a los chicos, porque yo vi padres
vendiendo la leche en polvo [que les entregan en la Unidad Sanitaria para
alimentar a sus niños pequeños]”; “yo creo que es más una cuestión de higiene,
que pasa por cada uno o por cada familia, y a eso se deben los problemas de
salud... conozco casos de gente con plomo en sangre”; “uno sabe que los
problemas de salud no vienen de eso sino de otras cosas, de la droga, mujeres
que están embarazadas y consumen droga, los padres también... y bueno, no te
van a salir chicos cero kilómetro, y todos le echan la culpa a la contaminación”.
Modo de prevenir los problemas de salud
Cuando se preguntó a los vecinos si consideraban que había algún modo de
prevenir los problemas de salud ocasionados por la contaminación ambiental, casi
la totalidad afirmó que la única solución posible la constituye la relocalización.
La temática de la relocalización es recurrente en el discurso de los entrevistados,
centro de su interés, preocupaciones y expectativas, al que vuelven

1
Seguramente se refiere a 80 µg/dl. La Academia Norteamericana de Pediatría (ANP) ha
establecido en 10 µg/dl de plomo en sangre como límite máximo aceptable (Comité en Salud
Ambiental, op. cit.).

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espontáneamente una y otra vez a lo largo de la entrevista. Su abordaje excede
los objetivos de la presente investigación.
Otras medidas mencionadas para para prevenir las enfermedades fueron los
buenos hábitos de higiene y la buena alimentación: “comer bien y bañarse y
limpiarse, porque los problemas no vienen por la contaminación”; “yo no dejo que
mi nieta juegue en la tierra, por el problema de la ceniza que cae de noche, trato
de tener mi casa limpia para que la nena no juegue en el polvo, es un tema de
higiene en cada casa, porque la gente misma a veces es sucia”; “para mí es
importante la leche, que no falte nunca”.

DISCUSIÓN
Las intervención realizada en el barrio de Villa Inflamable se originó,
principalmente, por la preocupación de las autoridades sanitarias locales por la
contaminación ambiental por plomo. Sin embargo, esta problemática es la menos
percibida por los vecinos que, en pocos casos la mencionan y, en menos casos
aún, explicitan problemas de salud vinculados con las plombemias.
La contaminación ambiental se identifica principalmente por propiedades
organolépticas (sabor o turbidez en el agua, humos y olores en el aire) y por las
molestias físicas que ocasiona. En muy pocos casos se mencionan contaminantes
químicos específicos y, en otros, se mencionan algunos que no tienen existencia
como tales (bronce, aluminio). Así, podría inferirse que la experiencia sensorial
directa es la fuente principal de la percepción de la contaminación ambiental
barrial.
Las enfermdades más mencionadas en relación a la contaminación ambiental son
las respiratorias, dermatológicas, diarreas, cáncer y malformaciones de
nacimiento. No obstante, buena parte de los vecinos duda o, incluso, niega que
dichas enfermedades pudieran estar causadas por la contaminación ambiental.
La incertidumbre se origina en el hecho de haber estado expuesto a los
contaminantes y no padecer enfermedades y en la falta de certeza de que las
enfermedades (padecidas o conocidas) sean ocasionadas por tales
contaminantes. Nuevamente, encontramos que la fuente principal de la percepción
del riesgo es la experiencia personal o social directa.
Desde el punto de vista epidemiológico la noción de “factor de riesgo” es una
construcción estadística probabilística, multideterminada y compleja no
coincidente con las representaciones sociales del riesgo.
La no percepción de los riesgos químicos ambientales puede llevar a no tomar
medidas de prevención o la toma de medidas no efectivas para este tipo de
contaminación (como por ejemplo, la práctica difundida de hervir el agua o dejarla
decantar antes de beberla).
Pese a la incertidumbre respecto a la contaminación, el retiro de los bidones de
agua está fimemente establecido como práctica cultural en el barrio y, en general,

10
su entrega es valorada positivamente (por ayudar a proteger la salud de la
población, particularmente de los más vulnerables: niños y ancianos).
Los vecinos no mencionan medidas de prevención para la contaminación por
plomo, pese a que se realizaron acciones de educación sanitaria y campañas de
comunicación al respecto. Algunos atribuyen las enfermedades no a la
contaminación sino a la falta de hábitos de higiene y la mala alimentación (los que
son, en verdad, factores contribuyentes).
Puede concluirse que existe una representación social de la contaminación
ambiental en Villa Inflamable y de los riesgos que ella implica para la salud. Dicha
representación es compleja, integra elementos a veces contradictorios, muchas
veces “incorrectos” desde el punto de vista científico y está marcada por las dudas
e incertidumbres. Es una representación muy distinta de la que tienen los
especialistas en salud pública al respecto.
Si bien no formaba parte de los objetivos es relevante mencionar el tema de la
relocalización, el que apareció en un primer plano desde el discurso de los
entrevistados. Dicho tema está en el foco de sus preocupaciones, tal vez más que
los riesgos sanitarios, por sentir los vecinos que las condiciones habitacionales
afectan su cotidianeidad y calidad de vida de modo general y permanente.
Se desprende como recomendación para la formulación de políticas e
intervenciones sanitarias: a) atender a los apectos psicosociales de las
intervenciones; b) trabajar en base a programas de educación sanitaria y
comunicación en salud cuidadosamente planificados, con metas definidas no sólo
respecto a cobertura, sino en cuanto a los cambios psico-sociales que se aspira a
construir; c) incluir sistemáticamente el componente de evaluación en los distintos
momentos de desarrollo de los programas y acciones.
En cuanto a las implicancias para la formación de recursos humanos en salud
se recomienda incluir los aspectos psicosociales de los problemas sanitarios y
específicamente el tópico de la percepción de riesgos como parte de la formación
de los profesionales de la salud pública.
Líneas de investigación complementarias pueden desarrollarse en torno a: a)
estudios cuantitativos descriptivos y analíticos de percepción de riesgos
ambientales; b) investigaciones evaluativas de programas de educación sanitaria y
comunicación en salud.

BIBLIOGRAFÍA

(1) Comité en Salud Ambiental. Academia Norteamericana de Pediatría.


Intoxicación por plomo: de la detección a la prevención primaria. Salud Pública de
México, 37(3): 264-275, may-jun, 1995. Reproducción del artículo publicado en
Pediatrics 1993, 92(1)176-183.

11
(2) Jica I (2003): Línea base de concentración de gases 2001-2002. Convenio
Plan de monitoreo continuo del aire del área del Polo Petroquímico de Dock Sud.
Convenio Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Agencia
de Cooperación Internacional del Japón en la Argentina.
(3) Jica II (2003): Ambiente y salud. Plan acción estratégico 2003. Convenio
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Agencia de
Cooperación Internacional del Japón en la Argentina.
(4) Fariña, O; Mendoza, B.; Capote W. (2009): Medio ambiente, salud y
multidisciplinariedad. Porto Alegre, Editora Sulina, en prensa. Presentado en el IV
Congreso Multidisplinario de Salud Comunitaria del Mercosur. 28 al 30 de octubre
de 2009. Gramado, Rio Grande do Sul, Brasil.
(5) Nirenberg, O.; Brawerman, J.; Ruiz, V. (2006): Programación y Evaluación de
Proyectos Sociales. Aportes para la racionalidad y la transparencia. Capítulo 6:
Sistematización de Experiencias. Buenos Aires, Paidós. Colección Tramas
Sociales.
(6) Ruiz Olabuénaga, J. I. (1996): Metodología de la investigación cualitativa.
Universidad de Deusto.

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