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Jesús Tiburcio Figueroa

ENSAYO SOBRE EL OBSERVADOR QUE SOMOS DE JULIO


OLALLA MAYOR
I. INTRODUCCIÓN

¿Cómo resolvemos el problema de que tú no veas el mundo igual a como lo veo yo?

Nos enfrascamos en discusiones interminables sobre quién tiene la razón y zanjamos el


asunto diciendo “tú estás equivocado”.

Cada persona ve el mundo de una manera distinta a todas las demás personas, cada
persona ve al mundo de una manera distinta, sin embargo pensamos como si los demás
vieran de la misma forma lo que nosotros observamos.

Julio Olalla Mayor cita el siguiente ejemplo:

Piensen en un médico de la tradición china y un médico de la tradición occidental. Si


ustedes van a consultar a los dos, y les dicen “me duele el estómago”, ellos van a
intervenir de una manera totalmente distinta. ¿Saben por qué? Porque no ven el mismo
cuerpo. El médico de la tradición china ve movimientos energéticos mientras que el
profesional entrenado en la tradición occidental ve allí sangre y músculos. Una vez más,
no es mejor ni peor, sólo que son Observadores distintos. Y eso tiene una tremenda
consecuencia porque cada uno actúa en el mundo dependiendo de cómo lo ve.

Es importante preguntarnos qué tipo de observador somos, esta pregunta qué


difícilmente podemos hacernos cuando suponemos que observamos las cosas como
ellas son y no de acuerdo a como nosotros somos. Desde esta perspectiva, la pregunta
pasa a ocupar un lugar central para entender cómo somos, cómo nos constituimos
nuestros mundos y cómo nos relacionamos con los demás.

“No vemos las cosas como son, sino de acuerdo a como somos” ─Talmud─

Podemos decir que todo ser humano hace sentido de lo que acontece de una
determinada manera y, por tanto, interpreta el mundo a su manera. Su comportamiento
está determinado por el sentido que le confiere al acontecer. Dado cómo interpretas lo
que está pasando, vas a actuar de una y otra manera.

II. DESARROLLO

¿CÓMO NOS CONSTITUIMOS EN EL OBSERVADOR QUE SOMOS?

Lo que planteamos entonces es que en vez de centrar nuestra atención en las Acciones,
la fijemos en el Observador. Porque si producimos un cambio a nivel del Observador,
van a aparecer Acciones que no estaban disponibles para el Observador que éramos
antes. Esto es lo que llamamos Aprendizaje de Segundo Nivel.

Ensayo sobre el observador que somos.


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El observador que somos en el mundo genera acciones y esas acciones resultados, si el


resultado que obtenemos no nos satisface podemos cambiar el observador para generar
nuevas acciones y en consecuencia nuevos resultados, conforme se representa en la
gráfica siguiente:

Dentro del modelo de observador, diferenciamos dos tipos de aprendizajes:

Aprendizaje de Primer nivel: Es aquella modalidad de aprendizaje que busca expandir


nuestra capacidad de acción, manteniendo constante el tipo de observador que somos.
Modificamos nuestras acciones para alcanzar el resultado deseado. Podemos lograr
cambios en nuestros resultados, pero siempre haciéndolo desde el mismo
paradigma/observador/creencias. Esto incluye todo lo que hacemos para trabajar más
eficazmente.

Ejemplo: Incorporar nuevas técnicas de estudio para mejorar nuestro aprendizaje.

Aprendizaje de Segundo nivel: Es aquella modalidad de aprendizaje que busca


intervenir produciendo una modificación directa de nuestra capacidad de acción,
centrándonos en transformar el tipo de observador que somos. Es una modalidad más
profunda que genera resultados diferenciales. Es una intervención ontológica (implica y
compromete transformar nuestra forma particular de ser)

Ejemplo: si mi objetivo es que mis empleados se encuentren más motivados y creo


─desde mi observador─ que lo que les motiva es el dinero, la acción concomitante
puede ser aumentar el sueldo. Si los empleados se motivan, podemos decir que hubo
aprendizaje de primer orden ya que cambiando la acción (aumentar el sueldo), cambió
el resultado (motivación). Si la motivación no se modifica, decimos que falta un
aprendizaje de segundo nivel. El aprendizaje de segundo nivel en esta situación implica
preguntarnos creencias vinculadas a la motivación de los empleados. ¿Cómo creo que
se motiva alguien? ¿Qué es la motivación para mí? ¿Cuál es su causa de la no motivación?
Suponiendo que la motivación se encuentre vinculada al reconocimiento, eso generará
un cambio de mirada respeto de la motivación y por ende, en cambio en nuestra acción
(reconocerlos diariamente por su esfuerzo y trabajo)

Albert Einstein dijo que “Los problemas creados con un novel de pensamiento no podrán ser resueltos
con ese mismo nivel de pensamiento”.

Ensayo sobre el observador que somos.


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Para trabajar en esto tenemos que ver qué hace que yo observe el mundo de una
cierta manera y cómo se constituye el Observador que yo soy. Vivimos en
mundos interpretativos.

Para mejor entendimiento del observador compartiré una historia relacionada al tema
que encontré en Youtube:

Cuenta una antigua leyenda que había un hombre muy insatisfecho con su hogar, con
su esposa y con sus hijos, en una mínima oportunidad él quería huir. Una vez
casualmente encontró un mapa que apuntaba al paraíso y siempre apuntaba hacia la
dirección del norte. Este hombre tomó rumbo hacia el paraíso, dejó atrás su hogar e
incluso caminó todo el día hasta cruzar la frontera de sus país, en ese momento era de
noche y se acostó dejando sus zapatos en dirección al norte para acordarse al día
siguiente. Cuenta la leyenda que un demonio de la noche volteó sus zapatos en dirección
contraria. Así cuando despertó el hombre y tomar su rumbo sin darse cuenta regresó a
su antiguo hogar. Cuando llego dijo:
─ Esta ciudad es muy parecida a mi antigua ciudad, pero ahora estoy en el paraíso, se
nota la categoría de este nuevo lugar.
Llego a su casa y dijo:
─ Es muy parecida a mi antigua casa, pero se nota que es una casa del paraíso y aquí lo
puedo disfrutar y sentir mucho mejor.
Encontró a su mujer y a sus dos hijos y dijo:
─ Caray se parece a mí antigua esposa y mis dos antiguos hijos pero se nota que tienen
más humanidad y más respeto, me gusta mucho más esto.

Empezó a relacionarse mucho más con su familia a pesar de ser la misma. Así esta
historia nos explica que la belleza está en nuestros ojos, pero hace falta tener los ojos
adecuados para poder apreciarla.

Dominios del observador

La coherencia de los tres aspectos implica


“Aprender a aprender”

a. Distinguir y resignificar las creencias


limitantes y el compromiso que
manifiesta mi lenguaje.
b. Distinguir, aceptar y accionar desde
diferentes estados de ánimo.
c. Reconocer y adoptar diferentes
disposiciones corporales.

Entre estos tres territorios de los que estoy hablando —el emocional, el lingüístico y el
corporal— se crea una coherencia. De manera tal que cuando tenemos ciertas
interpretaciones a nivel del lenguaje sobre un determinado asunto, tenemos emociones

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que son coherentes con esas interpretaciones y el cuerpo a su vez se moldea a esas
interpretaciones y emociones.

El lenguaje

Desde los griegos el lenguaje fue entendido fundamentalmente como un código


compartido para describir el mundo. Básicamente lo que los filósofos dijeron es que el
lenguaje describe el mundo pero también, y principalmente, lo constituye y lo genera.

Hay una gran diferencia entre el viejo pensamiento que señala que el mundo está ahí y
yo hablo para decir lo que veo y eso es todo, a un pensamiento que señala que “al
hablar nosotros construimos realidad”.

¿Y cómo se construye esa realidad? Cuando hablamos de lenguaje podemos distinguir


tres funciones principales:

1. A través del lenguaje generamos distinciones.


2. Los 5 actos del habla
a. Afirmaciones (distinguir entre lo verdadero y lo falso)
b. Las declaraciones
c. Promesas
d. Pedidos
e. Oferta
3. Los discursos históricos

Emociones y estado de ánimo.

Cuando tengo rabia mi predisposición podría ser a castigar al otro; cuando siento
agradecimiento mi predisposición podría ser a servir; cuando estoy resignado mi
predisposición podría llevarme a no actuar; cuando estoy entusiasmado mi
predisposición es a actuar; cuando siento tristeza mi predisposición podría ser a
recogerme; cuando siento miedo mi predisposición puede llevarme a ocultarme o a salir
corriendo… Es decir, cada emoción que sentimos los seres humanos nos pone en una
predisposición diferente. Todo ser humano siempre es emocional pero nosotros lo
hemos negado por décadas o siglos.

El estado anímico es algo diferente, es cuando nos quedamos pegados en una emoción
y vivimos en la tristeza o vivimos en la rabia, o vivimos en la resignación o vivimos en
el resentimiento… Es decir, no importa lo que esté pasando, mi reacción siempre es la
misma, me he quedado asentado en una forma de responder, yo tengo una sola
predisposición a la acción en la vida.

Normalmente estamos en un estado de ánimo que no controlamos ni elegimos,


simplemente nos encontramos en él. Y una vez que estamos en él nos comportamos
dentro de los parámetros que el estado de ánimo especifica en nosotros. De alguna
manera no tenemos estados de ánimo sino que los estados de ánimo nos tienen a

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nosotros: los estados de ánimo se adelantan a nosotros, pues una vez que los
observamos ya estamos sumergidos en ellos.

El cuerpo

El autor sostiene que todo aprendizaje ocurre como una transformación corporal de
algún tipo. Si aprendemos pesimismo, nuestros cuerpos se comienzan a formar
consistentemente con esa emoción: los hombros se encorvan, el pecho se desinfla, la
cabeza se inclina hacia abajo y los músculos pierden tensión. Muchas veces la mayor
dificultad de aprender algo radica en que el cuerpo está moldeado en contra de esa
posibilidad.

Se distinguen cuatro disposiciones básicas al movimiento:

a. Estabilidad (Nace la necesidad de construir lo íntimamente propio)


b. La apertura (Desde aquí es posible el escuchar, el observar, el esperar, el guardar
silencio, el ceder o el aceptar )
c. La resolución (Permite avanzar y entrar en relación actica con las cosas del mundo
y demás personas)
d. La flexibilidad (Facilita la creación, el soñar y el juego. Soltar apegos, creencias o
juicios personales y de otros, estaos emocionales y opiniones )
Para mejor resumen del tema ver Anexo 01.

III. CONCLUSIONES
- La interpretación es afectada por el modelo mental del observador. El modelo
mental está formado por las creencias, historias personales, la biología del individuo,
la cultura y el lenguaje. El observador tiene varios dominios: Lenguaje, cuerpo,
emociones y un cuarto que es transversal a todos, que es el espiritual. Como nosotros
somos un todo, cuerpo, lenguaje y emociones existe una congruencia entre esos
dominios y por lo tanto interviniendo en uno de ellos se puede afectar a los otros.
Por ejemplo interviniendo en el lenguaje y la corporalidad se puede afectar al estado
de ánimo de la persona. Una falta de congruencia entre estos dominios da un indicio
de algo que se puede trabajar para mejorar.

- El observador que somos en el mundo genera acciones y esas acciones resultados,


si el resultado que obtenemos no nos satisface podemos cambiar el observador para
generar nuevas acciones y en consecuencia nuevos resultados.
- El proceso de coaching permite un cambio de observador del coachee para que se
dé cuenta que puede generar nuevas acciones para obtener los resultados deseados.
- Todo lo que hacemos tiene que ver con la forma en que pensamos. Cuando
hablamos del modelo del observador, nos referimos a un modelo que ilustra la
relación entre nuestras creencias, acciones y resultados. En todo momento, estamos
observando (interpretando) de determinada forma. A partir de lo que observamos
(interpretamos), actuamos y dadas esas acciones tenemos determinados resultados.

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- Desde la percepción de nuestras propias posibilidades es que emprendemos


acciones. El observador, posee un conjunto de habilidades, conocimientos,
experiencias, creencias, valores, etc., que lo distinguen de los demás que forman un
marco de referencias desde donde interpreta el mundo y la vida en general. A partir
de nuestro marco de referencia determinamos lo que consideramos posible o no, lo
que podemos o no podemos hacer al enfrentarnos a un reto, un problema, etc.
- Somos responsables de nuestras acciones y resultados. Los resultados, son los
beneficios y bienes que obtenemos como producto de las acciones que
emprendemos, dependiendo de lo que hacemos o dejamos de hacer.
- En el coaching se trabaja el Lenguaje, Emociones y Cuerpo porque un real
aprendizaje implica la creación de una coherencia entre estos tres dominios.

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