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PRINCIPIOS RECTORES DE LA LEY DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS

ADULTAS MAYORES

La Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores ratifica el interés de los
legisladores, los cuales elaboraron este material jurídico como una herramienta útil para
hacer valer los derechos de las personas de la tercera edad, así como para revalorarlas,
como lo importantes que son para toda la sociedad.

El artículo 4 de la mencionada Ley expresa los principios rectores en la observación y


aplicación de esta Ley.

Autonomía y autorrealización. Con acciones encaminadas a fortalecer su independencia,


capacidad de decisión y desarrollo personal y social, es decir, que los proyectos y programas
que se implementen deben procurar en todo momento la mejora en las condiciones de las
personas adultas mayores, procurando su progreso propio y en general.

Participación. Deben ser incorporados en todos los órdenes de la vida pública y en los
ámbitos de su interés; consultadas y tomadas en cuenta en todo momento. Incluyendo a las
personas adultas mayores en todos los ámbitos de la comunidad, promoviendo de esta
manera su presencia e injerencia.

Equidad. Trato justo y proporcional en el acceso y el disfrute de los beneficios sociales para
las personas adultas mayores, sin distinción de cualquier tipo. Sin distinción de sexo,
situación económica, raza, origen, religión o cualquier otro aspecto.

Corresponsabilidad. Debe existir la responsabilidad compartida de los sectores público y


social, sobre todo, de comunidades y familias para fomentar el respeto a sus derechos. Es
decir, una obligación de todas las partes involucradas para el desarrollo de las personas
adultas mayores.

Atención preferente. Obliga a todas las instancias de la Administración Pública estatal o


municipal a implementar programas acordes con las diferentes etapas, características y
circunstancias, incluyendo los sectores social y privado.

No podemos negar que la población crece día a día y que las personas de la tercera edad
sean poco reconocidas en el ámbito laboral, social y familiar. La Ley de los Derechos de las
Personas Adultas Mayores como un marco normativo de orden público y de interés social
tiene por fin principal asegurar los derechos de las personas adultas mayores, y lo realiza en
base a los principios rectores analizados anteriormente, buscando en todo momento que los
derechos humanos de los adultos mayores sean respetados y cumplidos a cabalidad en
nuestro país.

A través de ésta Ley se busca realizar acciones para lograr su autonomía y autorrealización;
así como para que puedan participar en todos los ámbitos de la vida pública y que tengan un
trato justo y proporcional para lograr su bienestar. Respetando siempre su integridad física,
psíquica y moral, así como la protección de su imagen, autonomía, pensamiento, dignidad y
sus valores.