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UNIDAD 8

DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA


Orientaciones de la Unidad VIII.
La palabra sucesión se deriva del latín “Sucesio Onis” significa acción de suceder se
entiende que una persona adquiere los derechos de otro. Por lo tanto, el derecho de
sucesión es una disciplina jurídica autónoma por medio de la cual se transmite el
patrimonio a alguien en el caso de fallecer, o dejar de existir. Como se evidencia, en
Roma habia la posibilidad de transmisión casi todos los derechos personales o de
crédito y los derechos reales salvo dentro de los derechos reales de goce tales como
usufructo, uso y habitación. En esta unidad se define el Derecho sucesorio, herencia,
la sucesión y sus tipos, el objeto y sujeto que intervienen en la misma, evolución de la
sucesión.

Se presenta una mirada panorámica sobre quiénes tienen capacidad para testar y heredar.
También se presenta las situaciones por las cuales puede ser excluida una persona de
una sucesión; se establecen las diferencias entre sucesión, herencia y legado, testamento
y legado; momento de inicio del legado, condiciones de validez y nulidad de los legados
y testamentos.

El lector debe profundizar en cada temática realizando un análisis del contenido de las
bibliografías y materiales complementarios propuestos.

Se contempla la competencia de la unidad a ser lograda luego del estudio de la misma,


el desarrollo del contenido, resumen del mismo, las actividades de aprendizaje y de
autoevaluación. Además, se listan las fuentes bibliográficas que sustentan el contenido.

Competencia concreta de la Unidad VIII


Al concluir el estudio de esta unidad el estudiante podrá:
Competencia concreta:
Muestra dominio de las normas jurídicas que regulan el modo en que se transmiten los
derechos activos y pasivos de una persona muerta a sus herederos para su aplicación a
los casos que se les presente en su ejercicio profesional.
Esquema de contenido de la Unidad VIII.
8. 1 Definición del Derecho Sucesorio
8.1.1 Definición de herencia
8.1.2 Definición de sucesión
8.1.2.1 Objeto de la sucesión
8.1.3 Sujetos que intervienen en la sucesión
 8.2 Tipos de sucesiones
8.2.1 La sucesión legítima
8.3 Evolución de la sucesión legítima según las etapas del Derecho Romano
8.4 Sucesión testamentaria. Generalidades
8.5 La sucesión testamentaria en el Derecho antiguo.
8.6 Capacidad para testar
8.6.1 ¿Qué no era objeto de transmisión?
8.7. Nulidad de los testamentos.
8.8 Formas de adquirir patrimonio
8.8.1 La sucesión universal mortis causa
8.8.2 La Sucesión Ab Intestato.
8.9 Los Parientes excluidos.
8.10 Los coherederos
8.11 Los Legados. Definición
8.11.1 Condiciones del legatario
8.11.2 Diferencias entre heredero y legatario
8.11.3 Clases de legado.
8.11.4 Momento de inicio del legado
8.12 Condiciones para la invalidez del legado
8.13 Restricciones de los legados
8.14 El Fideicomiso.
MANUAL DE DERECHO ROMANO

8. 1 Definición del Derecho Sucesorio

Es el conjunto de normas jurídicas que regulan el modo en que se transmiten los derechos
activos y pasivos de una persona muerta a sus herederos, en los casos de herencia o
sucesión universal, o de uno o varios bienes particulares, en el caso del legado.

El Derecho Sucesorio tiene por objeto la regulación del patrimonio de una persona
después de su muerte. Una peculiaridad en el derecho romano, es que la sucesión podía
ser intervivos (adrogatio o la conventio in manum) o mortis causa

Para Petit (1980), la transmisión de un patrimonio puede operarse por los modos
siguientes, por:

1) Herencia;

2) fideicomiso de herencia, encargo hecho por el testador al heredero de que transmita


la herencia a otra persona;

3) bonorum possessio, cuando el Pretor adjudica la posesión de los bienes de una


persona fallecida, a personas que él estima deben recibir tales bienes;

4) in iure cessio, cuando el heredero ab intestato cedía la sucesión la sucesión a un


tercero;

5) bonorum addictio, cuando se atribuía la sucesión cargada de deudas a un esclavo o a


un tercero, con objeto de salvar las manumisiones y evitar al difunto la nota de infamia
por la consiguiente venta de los bienes;

6) adrogatio, el adrogado pasa con sus descendientes y patrimonio bajo la potestad del
adrogante;

7) manus, por esta potestad el marido, o quien tenga la patria potestad, adquiría los
bienes de la mujer;

8) dominica potestas, el que se hace esclavo pierde todo su patrimonio en beneficio del
amo bajo cuya potestad cae;

9) bonum sectio, que era la venta pública en masa de los bienes de un deudor del
Estado;
10) bonorum venditio, que era la venta en bloque de los bienes de un deudor en beneficio
de sus acreedores;
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UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

11) confiscación, cuando el Estado se adjudicaba el patrimonio de un particular.

En la más pura doctrina romana una sucesión comprende reunidas en un todo inseparable
lo siguiente:

1) El derecho y la obligación de continuar el culto privado (sacra privata) del difunto;

2) El derecho a todo el activo del patrimonio del de cuius (aquél de cuya sucesión se
trata);

3) la obligación de asumir todo el pasivo, aun cuando éste supere el activo.

8.1.1 Definición de herencia

Según Sabino ( pag. 405) quien cita a Gayo, este opinaba que el concepto de herencia :
No es más que la sucesión en todo el derecho que tenía el difunto.”

De acuerdo con Petit (op. Cit) originariamente se concebía la herencia como una unidad
compuesta por personas y bienes materiales dependientes del pater familias, que
ostentaba el poder sobre los mismos. Por tanto, la sucesión hereditaria no se entendía
como el traspaso de un patrimonio de una persona a otra, como sucedió después y
como hoy sucede, sino que en aquella primitiva época lo importante en la sucesión era
la continuidad del grupo familiar. Esto dio lugar al derecho sucesorio, el conjunto de
normas que regularían la situación familiar a la muerte del pater, esto es, en qué forma
y de acuerdo a qué principios debería continuar esa unidad familiar (bienes y personas)
que formaban la familia agnaticia.

Así pues, la adquisición del patrimonio no era la finalidad principal de la sucesión, y


el heredero recibía, en primer lugar, la soberanía doméstica que el pater tenía en vida,
y sólo como una consecuencia lógica y natural de ella, recibía también el conjunto de
bienes materiales, excluyéndose los bienes incorporales o derechos.

Gracias a los progresos sociales y a la profunda transformación de las costumbres, ya


a principios de la época clásica, el concepto de herencia adquiere un matiz económico
decisivo, comenzando a identificarse la noción de herencia con pecunia, dinero, bienes
de cambio en definitiva, y lográndose al mismo tiempo distinguir claramente entre
conceptos tales como derecho hereditario, sucesión y herencia.

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8.1.1 Definición de sucesión

Del latín successio, es la acción y efecto de suceder (proceder, provenir, entrar en lugar
de alguien). Quiere decir, la transmisión de bienes u obligaciones que tiene lugar a la
muerte de una persona. La sucesión, por lo tanto, es la continuación de alguien o algo
en lugar de otra persona o cosa.

8.1.2 Objeto de la sucesión

Son objeto de la sucesión todos aquellos derechos y obligaciones patrimoniales que no


sean estrictamente personales del de cujus. El patrimonio recogido por el heredero se
llama herencia o sucesión.
8.1.3 Sujetos que intervienen en la sucesión

Existen tres sujetos que son los que tienen que existir necesariamente en toda sucesión:
El causante, el heredero y el legatario.

a- El causante: Es la persona física, cuya muerte se produce la sucesión. Además hay


que entender esta muerte como una muerte cerebral, es decir, desde un aspecto jurídico.
Además la declaración de fallecimiento también es motivo de origen de sucesión.

b- El heredero: Quien sucede al difunto en la titularidad de sus bienes y deudas, a título


universal y en esta medida continúa la personalidad jurídica del difunto; el heredero
sucede en todos los derechos al difunto, que tiene los mismos derechos y facultades que
tuvo el difunto.

c- Legatario: Aquel que sucede a título particular. Adquiere sólo bienes concretos y
determinados, sin responder del pasivo de la herencia.

Si el llamamiento hereditario provoca la subrogación en la universalidad de los bienes,


esto es, en todos sus derechos y obligaciones, la sucesión es universal, mientras que
si el llamamiento supone sólo la sustitución en determinados bienes o derechos y
obligaciones, la sucesión es a título singular o legado.

8.2 Tipos de sucesiones

Existían dos tipos de sucesiones, por la vía legítima o ab intestatio, y vía testamentaria.

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8.2.1 La sucesión legítima

Era regulada por la Ley de los XII tablas, y se daba en los siguientes casos:

a) Cuando fallecía alguna persona y no dejaba testamento.

b) Cuando existiendo el testamento, no era válido ante la ley, no cumplía con las
formalidades, por lo que el testamento se declaraba inexistente.

c) Cuando fallecía primero la persona que se dejaba como heredero, aquí también el
testamento se declaraba inexistente.

d) Cuando el testamento se invalidaba con posterioridad a su otorgamiento

8.3 Evolución de la sucesión legítima según las etapas del Derecho Romano

Se reconocieron tres formas de sucesión testamentaria:

1. Testamento calatis comitiis. Este testamento lo hacia el paterfamilias ante el pueblo


reunido en Comicios, sólo se reunían dos veces al año, el 24 de marzo y el 24 de mayo,
la asamblea era presidida por el màximo Pontífice.

2. Testamento in procinctu. Equivalente al testamento militar. Se realizaba en época de


guerra, delante del ejército.

Según Gayo (2, 101) era el realizado por aquéllos que estuvieran in proelium exituri, o
sea ante el ejército en armas. Podía hacerse ante la inminencia de la batalla y, no estando
sujeto a la observación de forma alguna, podría considerarse como la figura más antigua
del testamento militar.

Ambas clases de testamento tenían un acusado carácter publico-religioso, pues el


primero se hacía bajo la presidencia de los pontífices, y el segundo, una vez que el
comandante del ejército había tomado los auspicios.

3) Testamento mancipatorio (per aes et libram), este consistía en que si un paterfamilias


no había podido testar, calatis comitiis, que ya estaba próximo a su muerte, realizaba una
venta ficticia ante un libripens y cinco testigos, a la persona que le transmitía los bienes
se le denominaba familiae emptor, y ésta tenía que repartir la herencia de acuerdo con
las indicaciones.

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Según el Diccionario Jurídico, en el Derecho Romano se llamaba libripens al funcionario


que tenía a su cargo el empleo de la balanza que servía para pesar el metal que en
determinados actos jurídicos, como la mancipatio y el nexum, entregaba una de la partes
a la otra en concepto de pago.

www.lavozdelderecho.com/index.php/actualidad.../3195-diccionario-juridico-
libripens

- En el Derecho honorario. Para Sabino (Idem, Pag. 415 ) se consideraba el testamento


como un documento en el cual se tenía la designación del heredero y los sellos de siete
testigos.

- En el Derecho imperial y Justiniano. Se dio éste cuando apareció un testamento escrito,


el cual debía contar con la firma del testador, y la de siete testigos, junto con sellos, y
debía realizarse el mismo día, en un solo acto.

También existieron testamentos especiales o llamados extraordinarios, estos servían o


se ocupaban para lo siguiente:

a) Para el caso de personas analfabetas, éstas debían firmar ante ocho personas, quienes
eran testigos cuyas firmas suplían a la del testador.

b) Cuando se trataba de personas no videntes, eran acompañadas por siete testigos y


tenía que ser dictado ante un oficial público, llamado tabularis.

c) En tiempos de peste, no se exigía la presencia de los testigos.

d) El Testamento del padre a favor del hijo, se podía realizar de manera oral frente a dos
testigos.

e) Cuando el Testamento era militar, únicamente era necesaria la voluntad del testador,
de manera clara; por ejemplo lo efectuaba con sangre dentro del escudo, y con la espada
en la arena, y frente a un testigo.

En la época romana existía un principio: nadie puede morir en parte testado ni en parte
intestado.

- En el Derecho antiguo.
Cuando se daban los supuestos anteriores, la Ley de las XII tablas, aplicaba el siguiente
régimen:

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UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

• Se llamaba a los heredes sui, conocidos como los descendentes legítimos, que estuvieran
bajo la patria potestad al momento de la muerte del de cujus , tales como hijos, esposa
que haya entrado a su familia por conventio in manus, la cual ocupaba el lugar de una
hija loco filiae,

•Los póstumos sui, es decir, a los nacidos después de su muerte, la nuera in manus, la
nieta loco neptis. Todos ellos sin distinción de grado.

• Agnados. A falta de herederos legítimos, se les denominaba agnados a los parientes


colaterales, por ejemplo: hermanos del difunto.

• Gens. Si los agnados más próximos no aceptaban la herencia, se llamaba a la gens,


conocida como las agrupaciones civiles.

- En el Derecho honorario, cuando no había testamento, se llamaba a los siguientes


herederos: Aquí se amparaba a los herederos que no eran llamados como se vio en el
Derecho antiguo, siendo:

• Liberi, descendientes inmediatos del difunto que estuvieran bajo la patria potestad o
hubieran sido emancipados o dados en adopción. Aquí el grado más próximo excluía
al siguiente

• Legitim, Los agnados, parientes colaterales.

• Cognati. Cognados, los que estaban unidos al difunto por sangre; al hijo que estaba en
una familia adoptiva, siendo el difunto el padre natural, parientes por parte de la mujer.
Si recurrían varios cognados, la partición se hacia por cabezas.

• A falta de las anteriores, al cónyuge sobreviviente.

- Derecho imperial: Con el Senado consulto Tertuliano, se llamaba a la madre a la


sucesión de sus hijos. Con el otro Senado consulto Orficiano, se daban derechos a los
hijos en la sucesión de la madre, antes que a los agnados.

- En la Constitución Valentiniana: Se le daba intervención a los nietos nacidos de


una hija premuerta. Y finalmente, en la Constitución Anastasiana, se convocaban a las
hermanas y hermanos emancipados, para la sucesión de un hermano fallecido.

- Derecho justinianeo: Justiniano en sus Novelas 118 y 127 substituyó la agnación por
la cognación, donde se tomaba al parentesco en una sola línea, siendo todos parientes

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por sangre. Sólo que distinguió cuatro formas de parentesco para conseguir heredar, a
saber:
1. Descendientes.
2. Padre y madre.
3. Medio hermanos.
4. Parientes colaterales.

Es notorio que aquí se excluía al cónyuge sobreviviente, pero más adelante en la Novela
No. 53 fue incluida, siempre cuando no tuviera más familiares, no hubiera contraído
nupcias de modo posterior o se hubiera divorciado. Mientras que en la Novela 89
se incluyeron los hijos naturales, la concubina, concediéndole tan sólo la sexta parte
de la herencia, siempre y cuando no hubiera viuda ni descendientes legítimos. De lo
contrario, únicamente le correspondía una pensión alimenticia.

8.4 Sucesión testamentaria. Generalidades

En esta sucesión, el difunto dejaba testamento. Llámese testamento, en el Derecho


Romano, al acto unilateral, personalísimo, solemne, y revocable en el que se contiene
necesariamente la institución de uno o varios herederos y pueden ordenarse, además,
otras disposiciones para que todas tengan efecto después de la muerte del testador.

Según Ulpiano, el testamento es una justa declaración de nuestra voluntad hecha con
solemnidad, a fin de que valga después de nuestra muerte.

El testamento se considera como un acto personal, unilateral y solemne que contiene


la institución de uno o de varios herederos y destinado a producir su efecto solamente
después de la muerte de su autor. Lo que caracteriza al testamento es la institución del
heredero, por él son posibles las demás disposiciones tales como:

- Desheredaciones,
- Legados
- Fideicomisos. (Si falta esta institución por cualquier causa, las demás disposiciones se
desvanecen).

La voluntad del testador debe manifestarse en las formas establecidas, de ahí las
expresiones ordinare, celebrare testamentum. El testador dispone para después de
su muerte. Por tanto, durante su vida, el testamento no confiere ningún derecho y es
revocable.

La transmisión del patrimonio por testamento es de Derecho Natural, como la


propiedad, de la cual es atributo. En Roma estaba regulada por el Derecho Civil porque

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UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

no sólo afectaba intereses privados, sino públicos: los intereses de la sociedad y de la


religión, de ahí que Papiano haya dicho: “la confección del testamento no pertenece al
Derecho Privado, sino al público”. La facultad de hacer testamento es un atributo del
ius commercii, una ventaja que tenía el ciudadano romano en el orden familiar.

El filius familias sólo podía disponer por testamento de sus peculio castrenses y quasi
castrenses. La mujer sui iuris (independiente) en un principio sólo podía testar con la
autorización de su tutor. Esta restricción desaparece al terminar la tutela perpetua de
las mujeres.

El menor, el loco, el pródigo, no tenìan facultad para testar (testamenti factio activa).
El sordo y el mudo pueden hacer testamento con licencia del príncipe. Los rehenes no
pueden testar, salvo con permiso expreso.

8.5 Capacidad para testar y capacidad para heredar

A la capacidad para testar y para ser digno heredero, se le denominaba testamenti facti,
la cual era activa o pasiva.

a) Testamenti factio activa: Era la capacidad jurídica que tenían los sujetos para hacer su
testamento y era exclusiva para los ciudadanos romanos, sui iuris.

Según Petit (1980), la capacidad para testar sólo la tiene aquél que sea libre, ciudadano
romano y sui iuris. No tenían capacidad de disponer por testamento ni los impúberes,
ni los locos (excepto en sus intervalos lúcidos), ni los pródigos sometidos a interdicción.
Con respecto a la mujer, siempre que tenga los otros requisitos, puede testar o bien
librándose de la tutela, o bien con la auctoritas de su tutor. En Derecho justinianeo,
desaparecida la tutela de la mujer, éstas son plenamente capaces al igual que los varones.
Si el sordomudo es además analfabeto es incapaz de testar, ya que es considerado
mortuo similis (C. 6, 23, 29).

b) Testamenti factio passiva: Era la capacidad que tenían los herederos para reclamar la
herencia. Se podía dejar a un solo heredero, al cual se le denominaba heredero universal,
y si concurrían dos o más herederos se consideraba que recibían una parte proporcional
de la herencia.

De manera que, para que la institución del heredero fuese válida, se le exigía que la
testamenti factio estuviese presente:

a) En el momento de la confección del testamento;

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b) En el momento de la delación de la sucesión, que es cuando el derecho se abre en su


beneficio;

c) En el momento en que el instituido acepta la sucesión.

Entre la confección del testamento y la delación de la sucesión, la pérdida de la testamenti


factio no daña al heredero, con tal de que la recobre en el momento de la delación y ya
no la pierda.

Podìan ser instituidos herederos las personas que poseìan la relación testamentaria con
el testador, esto es, los que tenìan la aptitud legal para ser designados por el testador.

Para tener esta capacidad era necesario poseer el comercium, del cual la factio testamenti
es un corolario; por tanto no pueden ser designados herederos:

a) Los latinos Junianos, los Peregrinos;

b) Los esclavos sin amo, pues el esclavo no tenía más que una capacidad prestada;

c) Por la misma razón, los esclavos cuyo amo no podía ser instituido por el
testador;

d) Las personas inciertas, debiendo entenderse por tales no a aquellas que no haya visto
el testador, sino aquellas de las que no pueda formarse una idea precisa, como cuando
quiera instituir a la primera persona que vaya a su funerales.

8.6 Contenido del testamento

En los testamentos se podía transmitir derechos, obligaciones y cargas tal como se


describe a continuación:

-Derechos. En cuanto a esto se podía transmitir la propiedad de un bien inmueble.


-Obligaciones. Se podía transmitir la manumisión.
-Cargas. Se disponía la carga de quedarse como tutor de la familia.

¿Qué no era objeto de transmisión?

-El trabajo, como los cargos públicos desempeñados.


- Los vínculos o relaciones jurídico-patrimoniales, por ejemplo: la manus.
- El usufructo, el uso, la habitación, las obligaciones ex-delicto.

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8.7 Nulidad de los testamentos

Un testamento hecho legalmente es válido hasta que se rompe o se hace inútil. Todo
testamento que no se ajusta a las formas prescritas, que emana de un testamento
incapaz, que instituye a herederos incapaces, que no satisface las reglas referentes a la
institución del heredero o a la desheredación, es definitivamente nulo según el derecho
civil. Cuando es contrario a la ley se le llama iniustum o non iure factum (contra derecho
o no hecho conforme a derecho); cuando está condenado a permanecer sin efecto se le
llama inútil o nullius momenti (vano o de ningún efecto).

El testamento puede ser válido en un principio, pero puede resultar ineficaz por una
causa posterior a su confección:

a) Testamentum ruptum. El Testamento roto, el testamento es ruptum por dos causas:

1. Por la agnación de un heredero suyo que no ha sido ni instituido, ni desheredado


legalmente como cuando le nace al testador un hijo o una hija, o cuando por adopción
o adrogación entra una persona a la domus (casa) del paterfamilias.

2. El testamento se rompe también por la confección posterior de otro testamento.

En los dos casos la ruptura del testamento es el resultado de una interpretación de la


voluntad probable del difunto.

Al ser declarado ruptum el testamento por la agnación de un póstumo (ruptum adgnatione


postumi) se llamaba al heredero suyo como heredero ab intestato, reparándose en esta
forma la omisión del padre.

En cuanto a la ruptura por la confección de un testamento posterior, está fundada


sobre una presunción de revocación que su generalización y carácter absoluto la
vuelve criticable, pues es posible que las disposiciones de los dos testamentos no sean
incompatibles y no se ve por qué el testador que las reúne válidamente en un acto no
pueda también separarlas en dos.

b) Testamentum irritum. El testamento se vuelve irritum (inútil) cuando después


de su confección el testador sufre una capitis diminutio; como ésta cambia el status
del testador, impide la confirmación o perpetuación de su voluntad y se reputa que el
testamento no ha sido obra del difunto. Resulta írrito un testamento siempre que sucede
algo al testador.

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MANUAL DE DERECHO ROMANO

c) Testamentum destitutum. El testamento cesa igualmente de ser eficaz cuando es


destitutum (desierto), es decir, cuando los herederos instituidos o los substitutos no han
querido aceptar la sucesión, o no han podido, como cuando se realiza la condición bajo
la cual se instituía al heredero.

d) Testamento inoficioso. Se llama testamento inoficioso al que se hace en perjuicio


de los hijos desheredados y no por el deber de piedad o afecto familiar. El testamento
inoficioso es aquel que, regular en su forma, despoja sin causa seria a un descendiente, o
a un ascendiente, a veces a un colateral, llamados a la sucesión legítima; este testamento
denota que su autor ha olvidado los efectos más naturales y los correspondientes deberes
del afecto (officium pietatis) y peca menos contra las reglas del derecho que contra los
preceptos de la moral.

8.8 Formas de adquirir patrimonio

En Roma la adquisición del patrimonio no era la finalidad principal de la sucesión, y


el heredero recibía, en primer lugar, la soberanía doméstica que el pater tenía en vida,
y sólo como una consecuencia lógica y natural de ella, recibía también el conjunto de
bienes materiales, excluyéndose los bienes incorporales o derechos.

Gracias a los grandes progresos sociales y a la profunda transformación de las costumbres,


ya a principios de la época clásica, el concepto de herencia adquiere un matiz económico
decisivo, comenzando a identificarse la noción de herencia con pecunia, dinero, bienes
de cambio en definitiva, y lográndose al mismo tiempo distinguir claramente entre
conceptos tales como derecho hereditario, sucesión y herencia.

Al desaparecer la sacra privata, el heredero sucede al difunto sólo en relación a sus


derechos y obligaciones patrimoniales. Mientras no se recogía la sucesión, ésta sostenía
y continuaba por sí misma la persona del difunto, formaba una especie de persona legal
(hereditas personae vice fungitur) considerada como propietaria de las cosas hereditarias.

Las adquisiciones patrimoniales pueden realizarse a título universal (adquisitio per


universitatem), o a título singular.

8.8.1 La sucesión universal mortis causa

La sucesión mortis causa hereditas, successio in ius (o in locum) defuncti en la


terminología clásica: successio in universum ius o successio per universitatem en el
lenguaje de los compiladores- ocurre cuando, a la muerte de una persona, otra (heres)
heredero asume la totalidad de las relaciones jurídicas del difunto, con excepción de
algunas consideradas absolutamente intransmisibles.

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UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

Opera sobre la totalidad de un patrimonio que pasa al heredero y en él se personifica


el título adquisitivo, reuniéndose en su persona todos los derechos que forman el
patrimonio hereditario, por el mero hecho de pertenecer a éste y en virtud del título
personal que en el heredero ocurre; por eso se dice que la adquisición es universal,
porque abarca una universalidad de bienes y derechos.

Se aprecia que la sucesión mortis causa romana presenta como características más
atribuidas para suavizar el rigor de algunos de las cuales se discurrieron con el tiempo
diversos medios los siguientes:

a) Al heres (heredero) no pasan solamente los derechos del difunto, sino también las
obligaciones y cargas, el pasivo del patrimonio de éste.

b) El cumplimiento de las obligaciones del difunto pesa sobre el heres (heredero) no


sólo en cuanto el activo del patrimonio heredado alcance para pagarlas, sino que el
heredero responde incluso con su patrimonio propio: ultra vires hereditatis, más allá de
las posibilidades de la herencia.

c) Las relaciones jurídicas de las que era titular el difunto pasan al heres (heredero) con
las mismas características que en aquél presentaban. Así, a los efectos de la usucapión,
las calificaciones de buena o mala fe, vi clam, o precario. Prior causa transit in omnem
successorem.

d) Cualquiera que sea la diversa naturaleza de las propiedades, créditos, derechos reales,
obligaciones, estados de posesión, etc., que integraban el patrimonio del difunto y la
variedad de los modos ordinariamente adecuados para su adquisición, su traspaso al
heredero pasa en bloque, derivada de un único acto igualmente eficaz para todos.

Incluso se trasladaron siempre al heredero derechos respecto de los cuales la legislación


romana no ideó modos directos y peculiares de transmisión singular, como los créditos
y deudas, o cuyo traspaso inter vivos no estaba permitido, los fundos situados en
determinada provincia al heres (heredero) (heredero) magistrado de la misma.

e) El fenómeno de la sucesión está ligado al título de heres (heredero) La designación


del cual se verifica o por la voluntad del causante (sucesión testamentaria) o, en su
defecto, por la ley (sucesión abintestato).

Aquella forma de designación, no sólo aparece en el Derecho romano en la época más


remota de su historia mientras que otros pueblos (indios, griegos, germanos, hebreos),
en paralelos períodos de su evolución, únicamente conocen la sucesión legítima

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MANUAL DE DERECHO ROMANO

o abintestato-, sino que se presenta como preferida, no llamándose a los herederos


designados por la ley sino cuando el causante intestato moritur.

f) Ambas formas de designación del heredero son incompatibles. Los heredes necessarii
lo son, o por testamento, o por la ley, pero no parte por testamento y parte por la
ley. Según Gayo (2, 153) son los esclavos instituidos herederos cum libertate por su
dueño. Se llamaban así porque a la muerte del testador, quieran o no, se convierten en
libres y herederos. De donde, si alguien era designado heres (heredero) por una parte
solamente del patrimonio del testador, no iba la otra a los herederos legítimos, sino que
asumía la totalidad de la herencia el heredero testamentario.

g) Había herederos a los que, una vez designados, pasaba el patrimonio del causante
en cuanto éste moría, sin necesidad de un acto especial de aceptación, estos eran los
Heredes Sui (llamados también sui et neccessarii). Estos eran los hijos que se encuentran
bajo la patria potestad del difunto en el momento de su muerte.

h) Otros que necesitaban aceptar la herencia -heredes extranei. Eran


todos los demás herederos, legítimos o testamentarios, que no están sujetos a la patria
potestad del testador. Obviamente se les llamaba voluntarii, pues una vez que han sido
llamados a la herencia, tienen la posibilidad de aceptar o renunciar a la misma.

Las características anteriores ofrecen a la consideración de los intérpretes modernos


dos cuestiones interesantes:

• Una doctrinal, la de la concepción dogmática de la hereditas; otra histórica.


• La del origen de esta construcción jurídica romana.

8.8.2 La Sucesión Ab Intestato.

Muere intestado aquel que no ha hecho ningún testamento, o lo hizo, pero fue invalidado,
roto, inútil, o no ha producido ningún heredero. El hecho de que alguno muera intestado
puede ocurrir de hecho o de derecho; de hecho, si muere sin dejar testamento; de
derecho, si ha dejado uno que no ha sido admitido por el derecho.

Se pueden reducir a cinco las hipótesis en las cuales no hay heredero testamentario:

1) Cuando el difunto era incapaz de testar.

2) Cuando siendo capaz no había usado su prerrogativa.

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UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

3) Cuando el testamento era nulo desde el principio, o bien; hecho válidamente, después
se volvía nulo ipso iure o era rescindido por inoficioso.

4) Cuando a pesar de la validez originaria y la subsistencia del testamento, la adición se


vuelve imposible tanto por una circunstancia personal del instituido, como la muerte, la
pérdida de la testamenti factio o del ius capiendi (capacidad testamentaria o del derecho
de recibir por testamento), como por una causa que les es extraña.

5) Cuando, finalmente, el instituido se excluye voluntariamente por una repudiación.


En todos estos casos el difunto se considera como intestado y la sucesión que deja se
llama indiferentemente sucesión ab intestato o sucesión legítima, porque la ley misma la
atribuye directamente a la persona que señala.

8.9 Los parientes excluidos

La herencia de los que morían intestados se entregaba de acuerdo a lo establecido por la


Ley de las XII Tablas en primer término a los herederos suyos, después a los agnados
y a veces también a los gentiles, de modo que el que no era heredero suyo, agnado o
gentil, se encontraba excluido de la sucesión ab intestato. En estas condiciones no eran
llamados:

a) los hijos emancipados o salidos por alguna otra causa de la familia civil del difunto;
b) los nietos nacidos de una hija, porque esta dejaba de pertenecer a su familia natural,
para pasar a formar parte de la familia de su marido;
c) Los hijos no suceden a la madre y viceversa, por no existir entre ellos la potestad
paterna, base de la familia civil; sólo la manu modificaba esta situación, porque entonces
si entraba la madre en la familia civil, haciéndose la agnada de sus hijos pero en segundo
grado y a título de hermana (loco sororis).

Este primitivo derecho se fue modificando bajo la influencia del Derecho Pretorio,
de los Senado consultos y de las Constituciones Imperiales, hasta que Justiniano crea
un nuevo sistema en sus Novelas 118 y 127, dando cabida a todos estos parientes que
anteriormente eran excluidos de la sucesión ab intestato.

8.10 Los coherederos

Cuando hay un solo heredero instituido, él recogerá toda la sucesión, aunque sólo esté
instituido por una parte; esta disposición se funda en que nadie puede morir en parte
testado y en parte intestado, salvo que se trate de un militar, en cuyo caso se respeta su
disposición.

261
MANUAL DE DERECHO ROMANO

Si son varios los herederos sin atribución de partes, la sucesión se divide por parte
iguales. La herencia está considerada como un todo, como una unidad, de ahí que los
romanos la asimilaran al as y que cuando tetaban la repartieran asignando onzas a los
herederos hasta completar el as. Cuando se instituía ex asse, el heredero recogía toda la
herencia; ex semisse, la mitad; ex triente, la tercera parte; ex cuadrante, la cuarta parte.

8.11 Los legados

El legado es una disposición de última voluntad por la que una persona, directamente o
por intermediario de su heredero, confiere a otra un beneficio económico a expensas de
su propia herencia. Supone por lo tanto, una atribución de derecho por causa de muerte,
en beneficio del legatario y a título particular, hecho ordinariamente en el testamento
o en un codicilo confirmado en el testamento. Además de la institución de heredero
(que es el fundamento del testamento) el de cuius podía imponer cargas al heredero; si
eran hechas en forma imperativa, son los legados; si, por el contrario, eran impuestas en
forma de ruego, son los fideicomisos.

El legado es una liberalidad de última voluntad, dejada en forma imperativa por


testamento o por codicilo confirmado, a cargo de uno o varios herederos. Es una
delibatio hereditatis, una segregación de algo de la herencia por la cual el testador quiere
que se atribuya a alguien algo de lo que en su conjunto va a ser del heredero.

8.11.1 Condiciones del legatario

- El legatario no continúa la personalidad del difunto

- Gratuitamente recoge la liberalidad, sin compromiso para él.

- No responde de las deudas y cargas de la herencia, salvo en los casos especiales en


que se le atribuya alguna carga concreta (prelegado) o se distribuya toda la herencia en
legados.

- No ocupa los fundamentales papeles del heredero en la liquidación de la herencia, el


pago de deudas, o la defensa del patrimonio del causante.

8.11.2 Diferencias entre heredero y legatario

Mientras el heredero es un auténtico sucesor, el legatario es un adquirente.

El testador puede legar válidamente lo mismo cosas corporales que incorporales y


asimismo una universalidad, el objeto de los legados es amplísimo, pueden ser legadas
262
UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

no sólo las cosas del testador o del heredero, sino aún las cosas de otro, de tal manera
que el heredero esté obligado a comprarla y darla al legatario, o bien darle el precio, si
no puede comprarla.

El heredero sucede al causante en su conjunto patrimonial, activo y pasivo, tanto en los


derechos como en las obligaciones que no se extingan por su muerte, mientras que el
legatario sólo lo hace en bienes o derechos determinados por el testador.

En consecuencia: La posición de heredero puede provenir de la ley, además de la


voluntad del causante; mientras que la de legatario sólo puede provenir de la voluntad
del causante establecida en testamento.

• Al suceder el heredero a título universal, tanto en los bienes como en las deudas,
responde de las deudas del causante ilimitadamente e incluso con sus propios bienes (a
no ser que acepte a beneficio de inventario);

• Objetivamente: frente a la fuerza expansiva de la herencia respecto al heredero (que


adquirirá incluso bienes cuya existencia se ignora), el legatario adquirirá exclusivamente
los bienes y derechos que le sean expresamente atribuidos.

8.11.3 Clases de legados

En la época romana, existieron diferentes clases de legados, tal como se describe a


continuación:
• Legado per vindicationem
• Legado per damnationem
• Legado sinendi modo
• Legado per raeceptionem

Legado per vindicationem. El testado decía doy, lego, coja él, tome tenga para sí (doy,
lego, capito, cumitio, subi hebeto). La finalidad es de transferir al legatario la propiedad
quiritaria del objeto, es decir, lo convertía en el titular del derecho real; por ejemplo, una
servidumbre o el usufructo.

El testador tenía que ser dueño del bien al momento de testarlo y posterior a su muerte,
y si eran cosas que se apreciaban con el peso, en el momento de que era dueño y fallecía,
también entraban en esta clase de legado.

Legado per damnationem. El testador dejaba una carga que tenía que cumplir el heredero,
se transmitía de la siguiente manera: Mi heredero sea obligado a dar, dé, haga, mando a

263
MANUAL DE DERECHO ROMANO

mi heredero dar (heres (heredero) meus damnas esto dare, dato facito, heredem deum
dare iubeo)

Legado sinendi modo. Se decía: Sea obligado mi heredero a permitir a Lucio Ticio tomar
aquella cosa y la tenga para sí (heres (heredero) meus damnas esto sinere LuciumTitium
sumere illam rem sibique habere). Esto es, el heredero queda obligado a permitir a
determinada persona el uso de servidumbre del bien heredado.

Legado per praeceptionem. Se decía: El legatario podía apoderarse con preferencia


antes de la partición cualquier bien que estuviera dentro de la masa hereditara, ( Lucius
Titius illam rem praeciptio),

8.11.4 Momento de inicio del legado

El dies cedens, era el momento en que el derecho al legado nacía para el legatario y se
fijaba en su persona, o sea cuando la herencia estaba condicionada. El dies veniens era el
día en que se hacía exigible el derecho del legatario y podía demandar al heres (heredero)
el cumplimiento de la liberalidad, cuando se cumplía la condición, era la aceptación por
parte del heredero.

Recordemos que Al heres (heredero) no pasan solamente los derechos del difunto, sino
también las obligaciones y cargas, el pasivo del patrimonio de éste.

8.12 Condiciones para la invalidez del legado

El legado podía invalidarse en los siguientes casos:

-Cuando no se respetaban las formalidades elegidas por el legatario, ya que el objeto del
legado era imposible de cumplir, o porque estuviera fuera del comercio, o fuera inmoral.
-La falta de capacidad del legatario o del testador

-Por aplicación de la regla Catoniana. Podía ocurrir que un legado reúna todas las
condiciones para ser válido, pero que en el momento de ser escrito haya un obstáculo
accidental para su ejecución, susceptible de desaparecer más tarde; aunque así suceda,
ese legado será nulo por aplicación de la regla Catoniana que determina que el legado
que no podía tener eficacia si hubiera muerto el testador en el momento de hacer el
testamento, no podía tener validez sea cual fuere el momento en que el testador hubiese
muerto.

-Por efecto de causas posteriores. Por efecto de causas posteriores pueden invalidarse
los legados como cuando el testamento cae, cuando muere o se incapacita el legatario

264
UNIDAD VIII: DERECHO DE LAS SUCESIONES EN ROMA

antes del dies cedit, cuando se repudia, cuando no se realiza la condición, cuando se
pierde la cosa legada sin culpa del heredero, cuando el testador lo revoca.

-Si el legado en su inicio era válido, podría invalidarse con posteoridad cuando el testador
revocaba al legatario.

-Cuando el legatario fallecía antes que el testador.

8.13 Restricciones de los legados

Los legados en varias ocasiones eran una carga para los herederos, por lo cual, se dieron
en varias leyes las siguientes restricciones:

• Ley Furia Testamentaria: Ningún legado podría exceder de 1000 ases.


• Ley Voconia: Se prohibió que el legatario recibiera una cantidad mayor a la que el
heredero o herederos recibieran en su totalidad.
• Ley Falcidia: Nadie podía disponer por legado de más de las tres cuartas partes de sus
bienes, debiendo reservar una cuarta parte de los mismos para el heredero.

8.14 El Fideicomiso

El fideicomiso es una liberalidad dejada en términos preactivos por el de cujus, de ahí su


nombre (fidei committi), ruega a una persona, confía en su buena fe, para que entregue
un objeto, para que cumpla con su voluntad respecto a un tercero beneficiado.

Estas son las palabras en uso para los fideicomisos: te encomiendo, pido, quiero dar y
otras semejantes. Podemos dejar por fideicomiso tanto nuestras cosa como las ajenas,
las nuestras desde luego, las ajenas comprándolas a su dueño o dando su estimación
al fideicomisario. La persona encargada de la ejecución se denomina fiduciario, el
beneficiario es el fideicomisario.

El fideicomiso debe su origen al rigor excesivo del derecho sucesorio antiguo que fuera
de la institución de heredero y de legatario, su formalismo intransigente no admitía
ningún otro modo de expresar la última voluntad, de manera que cuando el testador
quería favorecer a una persona con la que no tenía la testamenti factio, rogaba a su
heredero que ejecutara su deseo para dar a esa persona bien parte de la sucesión, toda
ella, o bien un objeto particular. El primero conservó su fisonomía, no así el segundo
que se fue asemejando al legado, con el cual termina por confundirse bajo Justiniano.

265
MANUAL DE DERECHO ROMANO

En un principio el fideicomiso no estuvo sancionado por el derecho, su cumplimiento


estuvo supeditado a la buena fe del fiduciario. Por razón de su origen el fideicomiso
obedece a principios más amplios que el legado, pues puede dejarse en un testamento,
instituyendo primero al heredero y después confiándole la restitución de la herencia o
parte de ella a otra u otras personas en un codicilo y aún por alguien que haya muerto
intestado. Una vez entregada al fideicomisario la herencia, el que la ha entregado no
por eso deja de ser heredero; en cuanto al que la ha recibido, debe ser asimilado ya a un
heredero, ya a un legatario.

El fideicomiso puede ser puesto a cargo del heredero, del legatario o a cargo de un
primer fideicomisario de herencia, mientras que sólo se podía legar a cargo del heredero.

El fideicomisario sólo tiene un derecho de crédito en contra del fiduciario, que le permite
una persecución sobre la cual resuelve el mismo magistrado extra ordinem, para que le
sean entregados los bienes de la herencia.

266
Resumen de la unidad VIII

Derecho Sucesorio: Es el conjunto de normas jurídicas que regulan el modo en que se


transmiten los derechos activos y pasivos de una persona muerta a sus herederos, en los
casos de herencia o sucesión universal, o de uno o varios bienes particulares, en el caso
del legado, que tiene por objeto la regulación del patrimonio de una persona después
de su muerte. Una peculiaridad en el derecho romano, es que la sucesión podía ser
intervivos (adrogatio o la conventio in manum) o mortis causa

La herencia se considera en el Derecho romano como una unidad compuesta por


personas y bienes materiales dependientes del pater familias, que ostentaba el poder
sobre los mismos. Por tanto, la sucesión hereditaria no se entendía como el traspaso de
un patrimonio de una persona a otra, como sucedió después y como hoy sucede, sino
que en aquella primitiva época lo importante en la sucesión era la continuidad del grupo
familiar, constituyendo el derecho sucesorio el conjunto de normas que regularían
la situación familiar a la muerte del pater, esto es, en qué forma y de acuerdo a qué
principios debería continuar esa unidad familiar (bienes y personas) que formaban la
familia agnaticia.

La adquisición del patrimonio no era la finalidad principal de la sucesión. El heredero


recibía, en primer lugar, la soberanía doméstica que el pater tenía en vida, y sólo
como una consecuencia lógica y natural de ella, recibía también el conjunto de bienes
materiales, excluyéndose los bienes incorporales o derechos.

RESUMEN
Comúnmente a la herencia se le conoce como llamamiento a los herederos, dependiendo
de la voluntad del de cujus quien es el testador.

Otra figura jurídica interesante que hemos visto en esta unidad es la Sucesión, la cual
proviene del latín successio. Es la acción y efecto de suceder (proceder, provenir, entrar
en lugar de alguien). Quiere decir, la transmisión de bienes u obligaciones que tiene
lugar a la muerte de una persona. La sucesión, por lo tanto, es la continuación de
alguien o algo en lugar de otra persona o cosa. Tiene por objeto todos aquellos
derechos y obligaciones patrimoniales que no sean estrictamente personales del de
cujus. El patrimonio recogido por el heredero se llama herencia o sucesión.
Los sujetos que intervienen en la Sucesión son tres:

a. El causante: Es la persona física que debido a su muerte se produce la sucesión.


Además hay que entender está muerte como una muerte cerebral, es decir desde un
aspecto jurídico. Además la declaración de fallecimiento también es motivo de origen
de sucesión.

b. El heredero: Quien sucede al difunto en la titularidad de sus bienes y deudas, a título


universal y en esta medida continúa la personalidad jurídica del difunto; el heredero
sucede en todos los derechos al difunto, que tiene los mismos derechos y facultades que
tuvo el difunto.

c. Legatario: Aquel que sucede a título particular. Adquiere sólo bienes concretos y
determinados, sin responder del pasivo de la herencia.

Si el llamamiento hereditario provoca la subrogación en la universalidad de los bienes,


esto es, en todos sus derechos y obligaciones, la sucesión es universal. Mientras que
si el llamamiento supone sólo la sustitución en determinados bienes o derechos y
obligaciones, la sucesión es a título singular o legado.

Existían dos tipos de sucesiones, por la vía legítima o ab intestatio, y vía testamentaria.

La sucesión legítima, era regulada por la Ley de los XII tablas, y se daba en los siguientes
casos:

a) Cuando fallecía alguna persona y no dejaba testamento.

b) Cuando existiendo el testamento, no era válido ante la ley, no cumplía con las
formalidades, por lo que el testamento se declaraba inexistente.

c) Cuando fallecía primero la persona que se dejaba como heredero, aquí también el
testamento se declaraba inexistente.

d) Cuando el testamento se invalidaba con posterioridad a su otorgamiento

La sucesión legìtima fue evolucionando según las etapas del Derecho Romano y se
reconocieron tres formas de sucesión testamentaria:
Testamento calatis comitiis, Testamento in procinctu y el Testamento mancipatorio (per
aes et libram),

Justiniano en sus Novelas 118 y 127 substituyó la agnación por la cognación, donde
se tomaba al parentesco en una sola línea, siendo todos parientes por sangre. Sólo que
distinguió cuatro formas de parentesco para conseguir heredar, a saber:

1. Descendientes.
2. Padre y madre.
3. Medio hermanos.
4. Parientes colaterales.

El testamento se considera como un acto personal, unilateral y solemne que contiene


la institución de uno o de varios herederos y destinado a producir su efecto solamente
después de la muerte de su autor.

Lo que caracteriza al testamento es la institución del heredero. Por él son posibles las
demás disposiciones tales como:

- Desheredaciones,
- Legados
- Fideicomisos. (Si falta esta institución por cualquier causa, las demás disposiciones se
desvanecen).

La voluntad del testador debe manifestarse en las formas establecidas, de ahí las
expresiones ordinare, celebrare testamentum. El testador dispone para después de
su muerte, por tanto, durante su vida, el testamento no confiere ningún derecho y es
revocable.

A la capacidad para testar y para ser digno heredero, se le denominaba testamenti facti,
la cual era pasiva o activa .

Para que la institución del heredero fuese válida, se le exigía que la testamenti factio
estuviese presente:

a) En el momento de la confección del testamento;


b) En el momento de la delación de la sucesión, que es cuando el derecho se abre en su
beneficio;
c) En el momento en que el instituido acepta la sucesión.
Para tener esta capacidad era necesario poseer el comercium, del cual la factio testamenti
es un corolario; por tanto no pueden ser designados herederos:
a) Los latinos Junianos, los Peregrinos;
b) Los esclavos sin amo, pues el esclavo no tenía más que una capacidad prestada;
c) Por la misma razón, los esclavos cuyo amo no podía ser instituido por el testador;
d) Las personas inciertas, debiendo entenderse por tales no a aquellas que no haya visto
el testador, sino aquellas de las que no pueda formarse una idea precisa, como cuando
quiera instituir a la primera persona que vaya a su funerales.

En los testamentos se podía transmitir derechos, obligaciones y cargas tal como se


describe a continuación:

A. Derechos. En cuanto a esto se podía transmitir la propiedad de un bien inmueble.


B. Obligaciones. Se podía transmitir la manumisión.
C. Cargas. Se disponía la carga de quedarse como tutor de la familia.

Lo que no podía ser objeto de transmisión via testamento era :


1. El trabajo, como los cargos públicos desempeñados.
2. Los vínculos o relaciones jurídico-patrimoniales, por ejemplo: la manus.
3. El usufructo, el uso, la habitación, las obligaciones ex-delicto.

Se aprecia que la sucesión mortis causa romana presenta como características más
atribuidas para suavizar el rigor de algunos de las cuales se discurrieron con el tiempo
diversos medios los siguientes:

a) Al heres (heredero) no pasan solamente los derechos del difunto, sino también las
obligaciones y cargas, el pasivo del patrimonio de éste.

b) El cumplimiento de las obligaciones del difunto pesa sobre el heres (heredero) no


sólo en cuanto el activo del patrimonio heredado alcance para pagarlas, sino que el
heredero responde incluso con su patrimonio propio: ultra vires hereditatis, más allá de
las posibilidades de la herencia.

Por otra parte, muere intestado aquel que no ha hecho ningún testamento, o lo hizo,
pero fue invalidado, roto, inútil, o no ha producido ningún heredero.

Se pueden reducir a cinco las hipótesis en las cuales no hay heredero testamentario:
1) Cuando el difunto era incapaz de testar.
2) Cuando siendo capaz no había usado su prerrogativa.
3) Cuando el testamento era nulo desde el principio, o bien. Hecho válidamente, después
se volvía nulo ipso iure o era rescindido por inoficioso.
4) Cuando a pesar de la validez originaria y la subsistencia del testamento, la adición se
vuelve imposible tanto por una circunstancia personal del instituido, como la muerte, la
pérdida de la testamenti factio o del ius capiendi (capacidad testamentaria o del derecho
de recibir por testamento), como por una causa que les es extraña.

5) Cuando finalmente, el instituido se excluye voluntariamente por una repudiación.


En todos estos casos el difunto se considera como intestado y la sucesión que deja se
llama indiferentemente sucesión ab intestato o sucesión legítima, porque la ley misma la
atribuye directamente a la persona que señala.

El legado es una disposición de última voluntad por la que una persona, directamente o
por intermediario de su heredero, confiere a otra un beneficio económico a expensas de
su propia herencia. Supone por lo tanto, una atribución de derecho por causa de muerte,
en beneficio del legatario y a título particular, hecho ordinariamente en el testamento o
en un codicilo confirmado en el testamento.

El legado es una liberalidad de última voluntad, dejada en forma imperativa por


testamento o por codicilo confirmado, a cargo de uno o varios herederos. Tiene como
condiciones las siguientes:

• El legatario no continúa la personalidad del difunto


• Gratuitamente recoge la liberalidad, sin compromiso para él.
• No responde de las deudas y cargas de la herencia, salvo en los casos especiales en
que se le atribuya alguna carga concreta (prelegado) o se distribuya toda la herencia en
legados.
• No ocupa los fundamentales papeles del heredero en la liquidación de la herencia, el
pago de deudas, o la defensa del patrimonio del causante.

Las diferencias entre heredero y legatario son :

• Mientras el heredero es un auténtico sucesor, el legatario es un adquirente.

• El testador puede legar válidamente lo mismo cosas corporales que incorporales y


asimismo una universalidad, el objeto de los legados es amplísimo, pueden ser legadas
no sólo las cosas del testador o del heredero, sino aún las cosas de otro, de tal manera
que el heredero esté obligado a comprarla y darla al legatario, o bien darle el precio, si
no puede comprarla.
• El heredero sucede al causante en su conjunto patrimonial, activo y pasivo, tanto en
los derechos como en las obligaciones que no se extingan por su muerte, mientras que
el legatario sólo lo hace en bienes o derechos determinados por el testador.

• La posición de heredero puede provenir de la ley, además de la voluntad del causante;


mientras que la de legatario sólo puede provenir de la voluntad del causante establecida
en testamento.

• Al suceder el heredero a título universal, tanto en los bienes como en las deudas,
responde de las deudas del causante ilimitadamente e incluso con sus propios bienes (a
no ser que acepte a beneficio de inventario);

• Objetivamente: frente a la fuerza expansiva de la herencia respecto al heredero (que


adquirirá incluso bienes cuya existencia se ignora), el legatario adquirirá exclusivamente
los bienes y derechos que le sean expresamente atribuidos.
En la época romana, existieron diferentes clases de legados, tal como se describe a
continuación:
• Legado per vindicationem
• Legado per damnationem
• Legado sinendi modo
• Legado per raeceptionem

El momento de inicio del legado es el dies cedens, era el momento en que el derecho
al legado nacía para el legatario y se fijaba en su persona, o sea cuando la herencia
estaba condicionada. El dies veniens era el día en que se hacía exigible el derecho del
legatario y podía demandar al heres (heredero) el cumplimiento de la liberalidad, cuando
se cumplía la condición, era la aceptación por parte del heredero.

El legado podía invalidarse en los siguientes casos :

- Cuando no se respetaban las formalidades elegidas por el legatario, ya que el objeto del
legado era imposible de cumplir, o porque estuviera fuera del comercio, o fuera inmoral.
- La falta de capacidad del legatario o del testador

- Por aplicación de la regla Catoniana. Podía ocurrir que un legado reuniera todas las
condiciones para ser válido, pero que en el momento de ser escrito hubiese un obstáculo
accidental para su ejecución, susceptible de desaparecer más tarde; aunque así suceda,
ese legado será nulo por aplicación de la regla Catoniana que determina que el legado
que no podía tener eficacia si hubiera muerto el testador en el momento de hacer el
testamento, no podía tener validez sea cual fuere el momento en que el testador hubiese
muerto.

- Por efecto de causas posteriores. Por efecto de causas posteriores pueden invalidarse
los legados, como cuando el testamento cae, cuando muere o se incapacita el legatario
antes del dies cedit, cuando se repudia, cuando no se realiza la condición, cuando se
pierde la cosa legada sin culpa del heredero, cuando el testador lo revoca.

- Si el legado en su inicio era válido, podría invalidarse con posteoridad cuando el


testador revocaba al legatario.

- Cuando el legatario fallecía antes que el testador.

Por su parte el fideicomiso es una liberalidad dejada en términos preactivos por el de


cuius, de ahí su nombre (fidei committi), ruega a una persona, confía en su buena fe,
para que entregue un objeto, para que cumpla con su voluntad respecto a un tercero
beneficiado.
Actividades de la unidad VIII
I. Desarrollo

1. Defina qué es la sucesión testamentaria y elabore un esquema clasificando las


diferentes formas de testamento.

2. Indique quién tiene la capacidad de testar y quienes para heredar

3. Explique en dos párrafos qué es la desheredación y el instituto de heredero.

4. Explique en qué consiste la designación de heredero.

5. Elabore un cuadro donde compare las diferencias y similitudes sobre los derechos
del heredero y el legatario.

6. Diseñe un esquema donde describa quiénes son los sujetos del Fideicomiso romano.

7. Elabore un cuadro donde indique las diferencias entre los fideicomisos y legados en
el Derecho Romano.
Ejercicio de autoevaluación
II. Señale si son falsas o verdaderas las siguientes aseveraciones.

1._______ La sucesión universal mortis causa se puede definir como la transmisión a


uno o varios herederos de un patrimonio perteneciente a un difunto

2. _______La sucesión legítima tenía lugar cuando existía un testamento.

3. _______El testamento se puede definir como el acto jurídico solemne de última


voluntad por el cual una persona instituía heredero o herederos y disponía de sus bienes
para después de su muerte

4. ______La Testamenti factio era la capacidad para testar y para ser instituido en un
testamento

5. _______Si un testamento no contenía la testamenti factio era válido.

6. _______ La herencia que pasaba al erario público por no existir herederos era la bona
vacantia (herencia vacante)

7. ________El acto de poder apoderarse de una herencia con preferencia a los demás
legatarios se le denominaba sinendi modo.

8. _______Cuando el legatario fallecía antes del dies cedens el legado seguía conservando
su validez.

9 -__________ El testamento del padre a favor del hijo solo se podía realizar de forma
escrita ante dos testigos.

10- _______ Los heredes sui eran los parientes colaterales.

11- ________Los nacidos después de la muerte del testador se llamaban agnados .

12- ________Los Cognati o cognados eran aquellos herederos unidos al difunto por la
sangre.
13- _______La transmisión del patrimonio por testamento es Derecho Civil .

14-_________El legado es la transmisión de la universalidad de la herencia.

15__________Solo los ciudadanos sui juris podían testar-

III. Completa el espacio en blanco con la opción que corresponda.

Derechos, obligaciones y cargas testamento inoficioso, Causante, Heredero y Legatario,


Testamenti factio activa, Derecho Sucesorio, la sucesión, Testamenti factio passiva,
herencia, El Testamento, Legado, Fideicomiso
1. _________ _______Puede ser intervivos (adrogatio o la conventio in manum) o
mortis causa

2. __________________ Era la capacidad que tenían los herederos para reclamar la


herencia.

3. ______ _________Es la sucesión en todo el derecho que tenía el difunto.

4. _________________Es una justa declaración de nuestra voluntad hecha con


solemnidad, a fin de que valga después de nuestra muerte.

5.________ ____________Es el conjunto de normas jurídicas que regulan el modo en


que se transmiten los derechos activos y pasivos de una persona muerta a sus herederos.

6.______________________ Eran las tres cosas que se permitía transmitir vía


testamentos.

7.______________________ Es aquel que se hace en perjuicio de los hijos desheredados


y no por el deber de piedad o afecto familiar.

8.____________________Es una disposición de última voluntad por la que una


persona, directamente o por intermediario de su heredero, confiere a otra un beneficio
económico a expensas de su propia herencia

9.____________________ Son los sujetos que intervienen en toda sucesión.

10. ____________________ Era la capacidad jurídica que tenían los sujetos para
hacer su testamento y era exclusiva para los ciudadanos romanos, sui iuris.
Bibliografía Básica Unidad VIII
1. Arangio , V. (1986), Instituciones de Derecho Romano. Depalma: Buenos Aires.
2. Argüello, R. (1985), Manual de Derecho Romano. Astrea: Buenos Aires.
3. Bernal, Beatriz y Ledezma, José Jesus. (2010), Historia del Derecho Romano, y de los
Derechos Neorromanistas. Mexico: Porrúa.
4. Bialostosky, S. (1990), Panorama del Derecho Romano. Universidad Nacional Autónoma
de México: México DF.
5. Floris, G. (2010). Derecho Romano. Mexico: Esfinge.
6. Morineau, M. y Iglesias, R. (1993, Derecho Romano. Harla: México DF.
7. Petit, E. (1980), Tratado Elemental de Derecho Romano. Editorial Alabatros: Argentina.