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ROCAS HIPOABISALES

Grupo de rocas ígneas cristalizadas a profundidad intermedia, en general, bajo una


presión y una temperatura (intermedias) suficiente para impedir la fuga de
cantidades excesivas de gas, aunque de forma rápida, dada la conformación y las
dimensiones limitadas de las masas geológicas (diques, apófisis, lacolitos). Las
rocas hipoabisales o subvolcánicas se pueden considerar como un caso particular
dentro de las plutónicas, ya que son rocas que también cristalizan bajo la superficie
de la Tierra, aunque en condiciones de menor presión y temperatura (a
profundidades someras), lo que hace que su enfriamiento sea más rápido, y dan
origen a texturas características, diferentes a las propias de las rocas plutónicas.
Desde el punto de vista composicional, son equivalentes a las plutónicas, por lo que
pueden tener la misma gama de composiciones mineralógicas que éstas.

El Pórfido. Es una piedra natural lastrificada de manera natural, conformada por


algunos minerales como el cuarzo, feldespato y la mica, los cuales le confieren
algunas de sus propiedades características. Es utilizado en la construcción
tradicional y contemporánea, en pavimentos, revestimientos, escaleras y exteriores
en general.
Sus principales propiedades son Su versatilidad Sus tonalidades naturales, Sus
destellos luminosos, producto de los minerales que lo conforman. Su alta
comprensión y resistencia a agentes térmicos.
Debido a que su composición es generalmente similar a la de las rocas plutónicas,
se suelen denominar añadiéndoles el tipo coincidente de éstas; por ejemplo, pórfido
granítico, pórfido sienítico, pórfido diorítico, etc. Tienen utilidad como material de
construcción.

Las aplitas. Son rocas eruptivas filonianas de textura fina, parecidas a los granitos
pero de color claro debido a la ausencia de micas negras (biotitas). Se componen
básicamente de cuarzos, ortosas y plagioclasas. Según la naturaleza del magma
que las formaron, se distinguen como variedades importantes la aplita sienítica y
aplita diorítica.

Las pegmatitas. Son rocas eruptivas filonianas formadas por gruesos cristales de
cuarzos y feldespatos. También presentan otros minerales, entre los que se
destacan el uranio (de gran interés económico industrial), micas blancas
(moscovita), topacio y turmalina.

Los lamprófidos. Son rocas eruptivas filonianas básicas, de colores oscuros y


estructura porfídica, ricas en minerales ferromagnésicos y generalmente con
ausencia total de feldespatos. En ocasiones presenta olivino y apatito. ( Grupo
Materiales EAUCLM, 2012)
La dunita. Roca intrusiva con alto contenido de Olivino. Pertenece al grupo de las
peridotitas. No contiene cuarzo. En el diagrama de Streckeisen la dunita es parte del
campo "16" o mejor dicho no aparece directamente: La cantidad de cuarzo +
feldespato alcalino + plagioclasa + feldespatoides no alcanza 10 %. Por eso hay que
usar al "otro diagrama" el diagrama "Olivino - Piroxeno (Opx / Cpx). (Museo Virtual,
Geología, 2017)
ROCAS VOLCANICAS
Las rocas volcánicas típicas son formadas por el rápido enfriamiento de la lava y de
fragmentos piroclásticos. Este proceso ocurre cuando el magma es expulsado por
los aparatos volcánicos; ya en la superficie y al contacto con la temperatura
ambiental, se enfría rápidamente desarrollando pequeños cristales que forman
rocas de grano fino (no apreciables a simple vista) y rocas piroclásticas. Los
piroclásticos (del griego pyro, fuego, y klastos, quebrado), son producto de las
erupciones volcánicas explosivas y contienen fragmentos de roca de diferentes
orígenes, pueden ser de muchas formas y tamaños. (Gob.mx, s.f.)
Tipos de rocas volcánicas
Basalto: De un gris oscuro, solo se pueden apreciar algunos cristales de los que se
compone. Se trata de una de las rocas volcánicas más comunes, dado que es más
numerosa que cualquier otra, incluso juntas. Se encuentra en fondos oceánicos y en
grandes extensiones en el continente, llamados traps. También se halla fácilmente
en islas oceánicos y en el fondo de los océanos. Es de composición máfica y suele
tener fenocristales de olivino, plagioclasa, augita y una matriz cristalina fina.
También puede aparecer en forma de vidrio.

Pumita: La conocemos como piedra pómez. Es porosa y clara, formada


principalmente por dióxido de silicio, óxido de aluminio y otros óxidos. Uno de sus
principales yacimientos se encuentra en Idaho, Estados Unidos.
Obsidiana: Más que un mineral, la obsidiana es un vidrio natural. Suele ser negra,
en ocasiones con motas blancas o irisaciones. Muchas culturas la han utilizado
como elemento de joyería o decoración, aunque su filo considerable se ha
aprovechado para fabricar cuchillos y puntas de flecha.

Andesita: Además del basalto, la andesita es la roca volcánica más común en la


Tierra, además de Marte. Es de un color gris o negro, con cristales de feldespato
plagioclasa (puntos blancos), anfiboles (oscuros), clinopiroxeno u ortopiroxeno y
hornblenda. También puede contener olivino. Es común en la isla de Nisiros y en el
volcán de Methana.
Traquita: compuesta por feldespato alcalino (sanidica y anortoclasa), y podría
contener cuarzo o feldespatoides. Es de color gris claro por lo general, aunque a
veces se puede observar en un tono rosado o dorado, y no contiene demasiado
vidrio.

Dacita. Roca ígnea extrusiva (volcánica) y subvolcánica que debe su origen a la


cristianización brusca de lava de composición intermedia, es decir que típicamente
contiene entre el 52% al 65% de sílice (SiO2), a diferencia de la andesita, esta roca
tiene cuarzo. Por lo tanto, se puede considerar que la dacita es una roca volcánica
que se puede considerar como una variedad intermedia entre la riolita y la andesita.
Riolita. De composición félsica (ácida) dominada por cuarzo (mayor al 20%) y
feldespato alcalino (mayor al 30%), es el equivalente volcánico de grano fino del
granito. Contiene cantidades pequeñas de minerales máficos como la biotita,
también aluminio y potasio. Por su estructura química y los minerales que la
integran, es equivalente al grano fino del granito. Su brillo es tenue. Con textura
porfídica, producida por la cristalización de las plagioclasas o sanidinas antes de la
erupción volcánica. Sea cual sea su textura, los minerales que constituyen la riolita
no son reconocibles a simple vista. Es necesario el uso de microscopios y el análisis
de delgadas láminas.