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¿Qué es el femicidio?

Recientemente ha surgido un nuevo significante: “femicidio”, se caracteriza al acto de matar por “razones de
género”. Desde el psicoanálisis, ¿podemos diferenciar el acto violento que produce la muerte según el sexo de
quien lo padece?

El Femicidio

El término “femicidio” es un significante que tiene historia. Su origen es inglés, “femicide”, neologismo literario
creado en 1801 que significa “asesinato de una mujer”. Fue utilizado por primera vez en un contexto jurídico en el
año 1976 en el Tribunal Internacional sobre los Crímenes contra la Mujer en Bruselas por las feministas Diana Russell
y Jane Caputi para denunciar formas de violencia extrema contra la mujer: La definición que se dio allí fue “asesinato
de mujeres realizado por hombres motivado por odio, desprecio, placer o sentido de propiedad de las mujeres”

Fue un concepto de investigación en etnología, sociología y filosofía que al pasar a lo jurídico cambia de significación
y de valor: el “femicidio” comprende toda una progresión de actos violentos que van desde el maltrato emocional,
psicológico, los golpes, los insultos, la tortura, la violación, la prostitución, el acoso sexual, el abuso infantil, el
infanticidio de niñas, las mutilaciones genitales, la violencia doméstica, etc. Como resultado de su difusión va mucho
más allá del acto de asesinar a una mujer. Es también un conjunto de actos que pueden llegar a derivar en la
ocasión, en el acto de matar. Sobre todo cuando el Estado no actúa. Pasa a ser entonces un término no solo jurídico
sino político. Cada país en Latinoamérica y en Europa ha construido una política y legislaciones distintas con el
término “femicidio” Hay clases y tipologías de “femicidios”

No hace falta el psicoanálisis para sostener que el acto de muerte que se produce de una mujer no se debe
necesariamente al sexo. No todo “femicidio” se superpone al asesinato de una mujer. Hay “femicidios” sin que sean
asesinatos. Hay asesinatos de mujeres que no son causadas por el sexo o el género de la víctima. Entiendo que es
necesario para que el psicoanalista esté a la altura de su época que tome distancia de los significantes que empujan
como “significantes amos” a una identificación.

El término “femicidio” es un significante amo producido en nuestra época que genera, como lo sugerí, un cierto
número de categorías clasificatorias. No desarrollaré las categorías con sus distintos “femicidios”. Estas categorías
generan lo que llamo una “clínica de la violencia de género”. Es la clínica que se genera y se fomenta sobre todo a
partir de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S) que conduce y empuja al significante “femicidio” a ser un
término que toma un valor privilegiado en el campo de la salud y específicamente, de la salud mental. J.A.Miller en
“La salvación por los desechos” y en “Cosas de finura en psicoanálisis” ha destacado: “El discurso del amo,
especialmente en Europa…es actualmente pródigo en una nueva clínica, una clínica del significante amo…clínica
organizada por los significantes amos”. La clínica analítica comienza cuando el psicoanalista sin dejar de tomar en
cuenta el significante amo de la época, lo que habla el Otro de la época, se distancia de él y hace que el $ produzca
sus significantes amos verdaderos, aquellos que en cada sujeto lo alejan de lo universal de la clase y lo acercan a lo
singular de su violencia.