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COMO LEER LOS VERSICULOS DE LA BIBLIA

Esta cuestión es verdaderamente colateral al estudio bíblico, no obstante, siendo una cuestión
sencilla, pocos se ocupan de explicarla, de tal manera que es muy posible que si hoy viéramos
una cita como «2Sm 3,4-6.7-8,25» no sabríamos interpretarla, a pesar de que sus reglas de
formación las damos habitualmente por conocidas.

Desde que se fue formando el sistema de división bíblica en capítulos y versículos, durante el
Medioevo, se lo hizo con el fin de que pudiera ubicarse cualquier texto, por pequeño que fuese,
con rapidez y precisión; así que a pesar de que han cambiado muchos aspectos del texto, tanto
en el nivel de su interpretación como en el de su traducción, las reglas que rigen la citación
permanecen estables y siguen brindando completa utilidad. Veremos una a una las partes de
una cita.

Las abreviaturas de los libros

Es la parte más cambiante de la citación, sobre todo en la actualidad, en que no se suele seguir
la regla antigua de formación de la abreviatura, por lo que es posible que dos editores distintos
utilicen dos abreviaturas distintas para un mismo libro. No obstante, algunos libros tienen ya una
abreviatura clásica que no se ha modificado.

La regla antigua era abreviar el nombre del libro utilizando las dos primeras consonantes -si el libro
comenzaba con consonante- o las dos primeras letras -si comenzaba por vocal. En caso de
ambigüedad se apelaba a las tres primeras letras. Así, algunos libros han quedado
consuetudinariamente vinculados a una abreviatura estándar: Gn, Ex, Lv, Nm, Dt,
correspondientes a los cinco primeros libros; Mt, Mc, Lc, Jn, correspondientes a los Evangelios.
Algunos otros libros siguen también conservando la abreviatura en esta forma.

En el caso de abreviaturas que serían ambigüas (Crónicas y Corintios, cuyas dos primeras
consonantes son «Cr» y están repartidos en dos volúmenes cada uno) se utilizan de modo habitual
Cro y Cor respectivamente. Puesto que en la Biblia latina los libros de las Crónicas se llamaban
con su nombre griego (Paralipómenos), no había allí ambigüedad, por lo que no es raro en textos
viejos encontrar una cita como “II Cr”, que es una abreviación válida de II Corintios cuando no
puede confundirse con II Crónicas.

Pero otros libros no han conservado su abreviación tradicional, por ser menos citados, o porque la
abreviación tradicional hacía alusión al nombre latino y no decía nada ya al traducir los nombres
a otro idioma. Así, en el caso de los libros de los Reyes, la abreviatura tradicional es Rg (por
Regnum), e iban numerados de I a IV, ya que se llamaba I y II Rg a lo que hoy llamamos I y II
Samuel, siendo los actuales I y II Reyes III y IV Rg respectivamente.

La abreviación tradicional de Salmos (Ps = Psalmi) se ha ido perdiendo, y no hay un completo


acuerdo sobre cuál es la abreviatura más práctica en la actualidad, por lo que lo encontraremos
como Sal, S o Sl.

Eclesiástico y Eclesiastés siempre han planteado problemas, por lo que normalmente se los citaba
-y aún se lo hace- como Eclo y Ecl respectivamente, aunque en la actualidad la tendencia es
utilizar Si (por Libro de Ben Sirá) para Eclesiástico y Qo (por Qohelet) para Eclesiastés, con lo que
ha quedado resuelta por completo la posible confusión.
Apocalipsis se abrevia Ap (o Apoc) en las biblias católicas y Rv (Revelación) en las protestantes -
«revelación» es el significado literal de la palabra griega «apocalipsis»- pero se trata, desde luego,
del mismo libro.

En cualquier Biblia el lector encontrará el sistema de abreviaturas que el editor utiliza. Pero sea
cual sea la que use, siempre se escriben:

- Sin separación entre el número de volumen y la abreviatura (II Jn o 2Jn, pero no 2 Jn).

- Con la primera letra en mayúscula y las demás en minúscula (Dt, no DT).

- Sin punto al final de la abreviatura (1Jn 3, no 1Jn. 3).

-El número de volumen se puede poner indistintamente en romano o en arábigo.

Los signos utilizados en las citas: la coma, el guión y el punto


De los tres signos, el principal es la coma, que separa los capítulos y versículos: un número
inmediatamente antes de una coma es siempre un capítulo, mientras que si está
inmediatamente después es siempre un versículo; 8,3 indica capítulo 8 versículo 3. En la cita
compleja 3,4-6.7-8,25 el 8 es inequívocamente un capítulo, mientras que el 25 es un versículo, sea
donde sea que esté ubicado: su significado lo da el estar inmediatamente antes o
inmediatamente después de la coma.

El guión marca siempre el inicio y el fin de un rango, incluyendo el inicio y el fin de ese rango. Por
ejemplo, 8,25-28 indica versículos 25 al 28, ambos inclusive.

Pero no siempre se trata de rango de versículos, a veces son rangos de capítulos. Por ejemplo, si
un rango está citado antes de una coma, o la cita no tiene comas, se trata de rango de
capítulos. Por ejemplo: 3-5,12 significa “capítulo 3 hasta el versículo 12 del 5”, y 4-7 significa
“capítulos 4 al 7, ambos inclusive”.

Hay que tener cuidado con el significado del guión, ya que está completamente subordinado a
las comas que haya en la cita. Por ejemplo, 2,3-5,12 quiere decir:

“capítulo 2 (está inmediatamente antes de la coma) desde el (hay un guión) versículo 3 (está
inmediatamente después de la coma) hasta el capítulo 5 (está inmediatamente antes de una
coma) versículo 12”.

Gn 1,24-2,4 -por ejemplo- son los dos últimos días de la Creación: capítulo 1 desde el versículo 24
hasta el capítulo 2 versículo 4.