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LA CONQUISTA DE AMERICA DOSSIER 1519: ea \ CORES VS. MOCTEZ EXPLORANDO LO DESCONOCIDO LOS CUATRO VIAJES DE CRISTOBAL COLON EN BUSCA DE EL DORADO UN SUENIO CONVERTIDO EN PESADILLA PODEROSOS AZTECAS EL MAYOR IMPERIO LUCES Y Raves (V CENTENARIO DE LA LLEGADA A MEXICO) Suscribete Y ELIGE UNA DE ESTAS OPCIONES: LA CONQUISTA DE AMERICA 4 y SSS nennan conrés / , iSioerea I . , 1 ! } X y XN y ‘ s y oe sf ~ LUCES Y SOMBRAS RU ane CBRN) ea sty Pa EDITORIAL De mujeres y olvidos adre mia, vete adentro dela casa y octipate de tus labores propias, del telar y de la rueca... Elrelato estard al cuidado de los hombres (...)”. Esto Je dijo un joven ‘Telémaco a una mujer can- sada, Penélope, que se atrevi6 a solicitar que se cambiase una historia que no era de su grado, Hace casi tres mil afios de este pri- ‘mer testimonio en la cultura occidental de un hombre diciendo a una mujer que cierre Iathoca porque su sitio no es ese. Lo suyo ‘no es solicitar otro relato. Ni macho menos escribirlo, Su funcién, si acaso, estriba en escuchar. Sin embargo, las mujeres siempre hemos estado ahi, presentes. Somos hace- doras de historia en la misma medida, Sin nds. Porque la historia no solo la hacen los “nombres propios’, sino también los andni- ‘mos, aquellos que ~inexorablemente- serin olvidadlos, relegados a los margenes del re- lato ortodoxo recogido por los textos, Fs el poder y el error de la palabra: acontecié solo Jo que queda escrito, La verdad hist6rica es Sian De espaol y otra cosa, yla mayoria de las veces hay que buscarls en esas “ufueras” del texto, Pastels Nos faltan esos margenes, poner oido a otras vaces. De abi que a partir de ahora (1783), del pntor abramos espacio a los hechos olvidados, sus personajes, a mujeres que hicieron, la Ma i escribieran o no, historia, Se cumplen quinientos atios de la llegada de Hernan Cortés a México, Le dedicamos este mimero. “Os haré sefiores de lo que nuestros paisanos ni siquiera han aleanza- doa sofiar’ dejé dicho. Nosotros somos menos ambiciosos: nos hemos dedicado a ‘marcar las luces y sombras de lo que ocurrié remitigndonos a los hechos, Por ejem- plo, del papel que a su lado jugé Malintzin, Malinche, mujer azteca vendida como esclava y una de las primeras protagonistas femeninas de Ja conquista de América. Es curioso cémo los nombres, con el tiempo, acumulan ecos de lo innombrado. Hoy el término malinche se relaciona con sumisisn y violencia, entrega y violacién, fertilidad y exterminio. Carmen Sabalete DE MODA Y BELLEZA AHORA SE LLAMA ‘OLE LOS IOhEARES! KS GPTSP MASINSPIRADORA MAS AUTENTICA ENLA RED @-~ONLINE Fania: cro eer RA pane aarti ee ed y padecia insornni manias persecutorias AES) PNT ees See carperiny ees eetact Sos Soe ntrar ae cera) Se es man ma ee : eeareer ne a) Oca Coaeue aes Pernt muvHistonas ‘SUMARIO LUCES Y SOMBRAS DE LA AVENTURA AMERICANA ‘Ero REPORTAJES Ellmperio azteca 26 alaconquista de México 60 Los cuatro viajesdeColén 34 Colonizandodenorteasur 76 Soldados de fortuna 42 Pizarroyelocasodelosincas 84 De Tierra Firme al Pacifico 50 ElDorado, suefioypesadilla 92 DOSSIER: 1519, Hernan Cortés — Mujeres en América 100 omur Histon, SECCIONES Mihéroe Las listas de MH Historias olvidadas Fotos con historia Cronologia 2 Curlosidades 7 Entrevista: Antony Beevor 108 Historia alternativa 2 Panorama f Historia en el arte 2 muvHistona? MIHEROE JUAN ESLAVA GALAN mProlifice escritor de narraciones yensayos de tema histérico (jona, Jaén, 1948), su novela mas conocica ‘88 En busce de! unicomio, que gand €l Premio Planeta en 1987, Ademés de ser un lector empedernio, ha sido traductor de la poesia de T. S. Eliot Se declara un apasionado de la Edad Media, época en la que sitvia novelas como En busca del unicornio, por lo que no parece extrafio que Eslava Galan eli como favorito a este persongje del siglo XV que ascendié metedricamente en la corte de Enrique IV de Casilla El condestable Iranzo bre el condestable Miguel Lucas de Iranzo se eseri- bid en su époce una deliciosa crinica medieval no ‘muy conocida fuera del mbito académico, la Rela- ‘cién de los Hechos del muy Magnifico ¢ mis Vir- tuaso Senar don Miguel Lucas, Muy Digno Condestable de Castilla, que cuenta ia vida de este principe del siglo XV que, por sus gustos y aficiones, se asoma ya al Renacimiento. Natural de Belmonte (Cuenca), donde nacié en fecha determinade, era un “hombre de bajo linaje y de mui poco estado y asaz nacido y criado en baja suerte’, pero le cupo la fortuna de que el sefior de la comarca, Juan Pacheco, ri- cohombre de Castilla lo situara en la Corte como paje del principe Enrique (que pasaria a la historia como Enrique 1Y ef Lmpotente). Su estrecha amistad con este, ala que sus detractores encontrarian una connotacién sexual, permi: tid a Tranzo ascender metesricamente. En un mismo dia el rey lo nombré barén, conde y condestable de Castilla, honores a Jos que sumé otros cargos y mer cedes bien remunerados (halco- nero mayor, eorregidor de Baeza, alcaide de Alcalé la Real, efor de Bafios y Linares, canciller mayor, alguacil mayor de Jaén..). Tantos favores reales no solo responden a sentimientos de amistad, sino que se explican también porque Enrique IY intenté colocar en puestos clave a personas que le fuesen fieles para contrarrestar a una nobleza levantisca que siempre traté de derrocarlo, En 1458, ranzo sintié que su valimiento ante el rey termina- bay opto por autoeniliarse en Jaén, ciudad en primera linea en la pugna fronteriza contra los mores de Granada. UNA PEQUENA CORTE RENACENTISTA La cronica del condestable, seguramente obra de su buen amigo Pedro de Escavias,aleaide de Andijar, ¢s el relato vivo de lacotidianidad de una pequeita corte que rivaliza ria con la de cualquier principe italiano del Renacimiento, En ella encontramos fiestas y torneos, recepciones de em- bajadores, funciones de teatro (las primeras en la Espaha medieval), pero también a un buen municipe que embe- llece la ciudad, organiza sabiamente su gobierno a pesar de Jaenemistad notoria del obispo y aviva la guerra contra los ‘moras de Granada, recuperando una iniciativa que estaba perdida antes de su llegada, La vida del condestable acaba bruscamente el 21 de marzo de 1473 al ser asesinado, vietima de tuna conjura, mientras asistia a isa en la catedral. Retrato de Miguel Lucas de Iranzo, quinio condestable dal reina de Casta a las Grdenes del rey Enrique IV, LAS LISTAS DE MH Diez famosos discursos que dejaron huella en la historia De la Antiqua Grecia a Estados Unidos en los inicios del siglo XI, una coleccién de arengas mmiticas por su elocuencia, su capacidad de persuasion 0 su efecto sobre la sociedad del momento y también la venidera. Entre los oradores que las pronunciaron y ~no en todos los casos las concibieron hay filésofos, pontifices, politicos, presidentes y lideres de movimientos sociales. Apologia ert) Catilinarias Se trata, on realidad, de cuatro dis- Curses y no de uno: los que gro- nuncié el jurista, poticn, flasofe, fscritor y orador romano Marco Tux lio Cicer6n, considerado uno de los mas grandes retéricos y prosistas fn alin, ante el Senado de la Rep blica para acusar formalmante a Lu- cio Sergio Catlin de la conjura golpista que encabezabe y que acababa de ser descubiert. La fra~ Se mas eélebre e8 con la que arran- ccala Primora Catlnara: “Hasta ‘cuando abusarés, Catling, de nues- tra paciencia?”; 0 lo que es lo mis mo, pero en el atin que tocos los fespavioles de una cierta edad estu- diamos un dia: “Quousque tance abuters, Catlina, patientia nostra somurnisionia lagrimas y s etree err) Prédica de la Primera Cruzada El papa 159 de la Iglesia catélica convocé el Concilio de Clermont para dar 8 conocer su proyecto: la Primera Gruzada, quo debia rocuporar Jerusalén y Tiara Santa para la ctistiancad. Y \clogré con esta encencida prédi- a, todo un ejemplo de exaltacion poltico-religiosa. Su fameso grito de querra “Deus vu” 0, sequin las versio nos, “Diau fe vout” (Dios lo quiere!” fue fruto, al pare: ‘ey, de [a improvisacién, ya que el pablico asistente lo profi y el hi estrataga lo incerpord a su declaracién, Discurso de Gettysburg La més concida alocucién de uno de Bios mis todncos presidente americanos B tuvo como auditoro al Cemantario Na- clonal de los Soldados en la ciudad de Pensivanis que le dio nomore, en plena Guerra de Socecidn. Hoy os uno de los Ras ctacios y elogiados discursos dela ‘era moderna, cuyo tinal ha quedado pa- ral historia: “Que resolvamos aul fir ‘memente que estos muertos no habran ddado eu vida en vano. Que esta nacion, ios mediante, tencréiun nuevo naci rmienta de libertad. ¥ que el gobierno det ppuebio, por al pueblo y para el pueblo no ‘Jesaparecerd de la Tierra” murHstonatt “Puedo prometer y prometo” Franco habia muerto, la Transicién se habia in ‘cad y, on visperas da las primeras elecciones: demacriticas, toda Espatia se congregé ante Jos televisores para escuchar el parlariento del ‘candidato de UCD, a la postre elegido jele del Godiemo. Ei famosolatigullo que le dio nombre, ¥y-con ol que Suérez desgrané sus promesas ala ‘Gudadania, fue una idee del periodista Fernando ‘Gnega, muhidor del ciscurse: "Puedo promater Yy prometo que el iogro de una Espana para to- {dos no se pondra en peligro por las ambiciones {de algunos y las prviegios da unos cuanton” “Estoy disouesto a morir” Un aio después de las elacuentes palabras del revarencio King, otro {gan lidar nogro ~que acabaria siondo presidents de su pals~ prorun: Ciaba las suyas en un lugar y un contexto muy sjanos: la Corte Supre- 1a de Sudéfrica que lo uzgaba por su activismo contra ol aparthei, fl sisioma de sogrocacién racial vigonte hasta 1964. Mando, conde: nado a cadena perpetua,lanzé su alegato: “Siempre he atesorado ol ‘dea! de una sociedad libre y cemocrica en la que las personas vivan juntas en armonia y con iqualdad de oportunidades. Es un ideal pore! {Que espero vii y, si @s necesaro, por él que estoy dispuesto a morir Si, podemo Cony pee ni oe saeaoneel murHstonA 13 HISTORIAS OLVIDADAS La prodigiosa vida del misionero Pedro Paez El jesuita Pedro Paez Xaramillo (0 Jaramillo) no solo tuvo una trayectoria avasionante por ser el primer europeo en ver y describir las fuentes del Nilo Azul en 1618, Poliglota, explorador, intelectual, arquitecto, convirtid ademas a dos emperadores etiopes al catolicismo, levanto un palacio a orilas del lago Tana y escribié una obra excepcional, Historia de Etiopia, POR MIGUEL SALVATIERAA cesulta sorprendente que una figura asi haya esta do sepultada durante siglos por cl silencio de las, instancias oficiales. El artifice de que Pedro Piez \comenzara a salir del mbito de algunas aisladas, referencias historicas y a divulgarse de forma medistica fue sin duda el escrtor y periodista Javier Reverte. Su espléndi- Ga biografia del esuita, Dios, el diablo y a aventura (2001), supuso un impulso decisive para que muchos lectores y devotos dela historia accedieran a. una vida ¥ una obra apa sionantes y olvidadas. Pez vino al mundo en 1564 en Olmeda elas Fuentes, antes Olmeda de la Cebo- lla, un pequeno pueblo a 50 kilémetros de Madrid. Tras estudiar en la Universi dad de Coimbra, era ta su deseo de ha- cerse misionero que partié antes de ser cordenado sacerdote para Goa (India). Su sueio era ira Japén, pero finelmente su destino fue Etiopia, un islote cristiano pero dentro de la ortodoxia copta~ en. ‘medio del océano musulmén, CAUTIVO DE LOS TURCOS En su viaje, de nada sirvi al joven Paez. y suacompafiante, el padre Antonio de Montserrat, distrazarse de mercaderes armenios, Asaltade su nave porlos pira- tas, fueron vendidos a los turcos como esclavos. Permanecieron cautivos seis aitos, durante los cuales se convirtieron cen los primeros europeos en cruzar el S desierto de Hadramaut, en la peninsu- la Arabiga, yen probar el café. También sirvieron como galeotes en naves piratas. Los sufrimientos no frenaron la avidez. cde conocimiento de Paez, que aprovech para aprender de otros cautivos el drabe, PARA LEER MAS MEscrita originalmente en portugues, la primera fedicién an castellano de Historia de Etiopia, de Podro Piz, aparocié on 2008 en varies voltmenes (Fundacion Ei Legado ‘Andalus); 66 ha reoditado fen un sola toma en 2018 (Editorial El Viento), Javier Reverte (Madrid, 1044), escrito, periodisia y Viajero impenitenie, dio a conocer al personaje al gran palblico en 2001 con Dios, ol diablo y a aventura (Plaza 8 Janes), una fascinante biogeaia cuya uitima reedicién es de 2016. el hebreo, el persa, el armenio y un poco de chino. Una vez liberados por cl pago del rescate en 1595, los dos sacerdotes regresaron a Goa. Las penalidades sufridas no impidieron que Péez volviera a intentar viajar a Etiopia, otra vez disfrazado de mercader armenio. En esta ocasion, lo consiguié gracias a su inteligencia y dominio de lenguas. Nada mas llegar, Paez. se dedic6 a aprender asimismo el amarico ~el idioma de los etfopes- y el gets, lengua muerta de los escritos religiosos, Merced a esta pericia y ast astucia, pudo rebatir con argumentos a los sacerdotes coptos y atraer al catoi- ‘smo a dos emperadores: primero a Za Dengel y tras la caida de este, su suce- sinios. Bajo est tiltimo monar: «a, al que le uni una gran amistad, el jesuita desarrolld una labor prodigiosa reilejada y registrada minuciosamente fen su magna Historie de Etiopia, una ‘obra que no solo recoge la historia del pais, sino que aporta precisas informa- glomerado en el islote donde funsdaron Teno- chtikin, debieron luchar desde e! minuto uno contra tuna naturaleza adversa y aguzar el ingenio, En 1376, ya convertidos en sedentarios y de la mano de su lider Acampapichtli, empezaron a ur- banizar aquel inhospito enclave, El reto era ma- yuisculo, porque cualquier edificacién sobre aquel terreno pantanoso se hundiria sin remedio. La solucién que hallaron revolucionaria Ia arquitec- turaen América, Consistia en construir una base sobre la que asentar las edificaciones clavando es- tacas de madera en el fondo lacustre y rellenando los huecos entre ellas con piedra volcanica, para lograr una mayor resistencia. Al principio solo se podia llegar a la ciudad en barca, pero los aztecas diseftaron amplias calza das, de hasta 14 metros de ancho, que la conec- taban con las provincias de tierra firme, Para ello también necesitaron clavar miles de pilotes, ¢ incluyeron puentes levadizos para poder despla- Con sus calzadas, acueductos y diques, los n s de Mesoamérica Hl zarse hacia el norte, el sur y el oeste, Las calzadas les permitian transportar materiales mas pesados, pero no disponian de bestias de carga ni de carros Oo ruedas, asi que todo debian hacerlo los huma- nos, Gracias a estas vias consolidaron una de las 'mayores rutas comerciales de Mesoamérica. GUERRAS Y EXPANSION IMPERIAL Las calzadas también les permitieron levar has- ta Tenochtitlan agua dulce, Hasta entonces la transportaban en canoas, pero la poblacién habia crecido enormemente, y la demanda con ella, asi que pensaron construir un acueducto para traer el agua desde Chapultepec. Habia un gran pro- blema: sus vecinos, los tepanecas, controlaban la zona y también el agua. Les habian pedido que les dejasen acceso a esta y que les ayudasen a cons- {ruir el acueducto, pero reaccionaron violenta~ ‘mente y asesinaron al rey azteca, Corria el ano 1428 y estaba claro que habia Ile~ gado el momento de luchar contra sts domina- dores: se jugaban la supervivencia. Sabfan que no podrian enfrentarse a ellos solos: necesitaban, ayuda y la encontraron en el cabecilla de la cerca- na ciudad de Texcoce, Nezahualcoyotl, Tras una larga y dura batalla, terminaron por masacrar a sus opresores y capturaron a su soberano, Como sefal de triunfo, Nezahualcoyoil le arrancé el co- rar6n y arroj6 su sangre al Texcoco, Esta victoria marcé, de algiin modo, el inicio del Impetio azteca, ya que les permitié construir el acueducto, Por fin podian llevar ibremente agua su ciudad y convertirse en los lideres del vale. Mas tarde levantarian otro acueducto que traiael agua des de Coyoacén, tanta que bul ron de reconstruirla ciudad. ‘A mediados del siglo XV, con Moctezuma I como Sacftcio humane ‘mostrada en © Cidice ‘Maghabecetiano rey y una poblacién préxima a los 15 millones, Imperio azteca extendié sus fronteras haciéndo. se con ciudades-stado en todas direcciones. En solo cien afios habjan cambiado la organizacion social y politica de Mesoamérica, pero no podian ajar la guardia en la lucha contra el agua, Moc tecuma se centré en evitar las constantes y fuer: tes imundaciones que hacian peligrar Tenochtit lan (una de ellas habia destruido practicamente la ciudad) y acudié de nuevo a Nezahualcoyotl. El cabecilla de la ciudad de Texcoco que les habia, ayudado a vencer a los tepanecas demostr6, en esta ocasidn, ser el mayor ingeniero de su tiempo. Disefié un inmenso dique, un muro de conten- cidn a lo largo de 16 kilémetros, con compuertas que permitian controlar el nivel del agua. SACRIFICIOS HUMANOS Con estas obras y otras, estaba claro que los az- tecas, duefios y sefiores del agua, eran los mejo zes ingenieros de Mesoamérica. Los espaioles, asu llegada a estas tierras, serian muy cons cientes de ello, pues para que sus bergantines IMPERIO AZTECA |) 1427-1520 oe DE Expansion territorial its ain MEXICO Estado Tarasco PAK OUei Ee 1PT CG 5 Nos i rons Aa 4. (HD Mecteruma (144041489) ‘Tinos (1481-1486) QUE Abwizet (1486-1502) NE Mates (1502-1520) ect ore pudieran navegar por Tenochtitlan hubieron de anegar acequias, destruir acueductos y derribar aquel gran dique. Aparte del agua, otro elemento resultabs crucial para la supervivencia de los aztecas, o al menos. eso creian ellos: los sacrificios humanos, Los pri ‘meros espaftoles que se movieron por el actual Mexico contemplaron, estupefactos, los nume- rosos y sangrientos ritos que practicaban. Sein contaron los espaioles, en alguna ocasién estos superaron las 80.000 victimas en solo cuatro jormadas ya algunas de ellas, incluso, se las GOLFO Zapotccas tein UN GRAN IMPERIO. Bajo e! reinado ‘de Ahuizot, el territorio azteca alcanzé su mayor tamato, Su hjo, ‘Cuauhtémoc (en Ia imagen), ‘sata ol iin rey antes de ‘que Cortés ‘onquistara TTenochtitin. _Caaulcemallin murHstonagt > comieron. Para algunos expertos, estas cifras son a todas luces exageradas. Es la opinion de la autora de Fl sacrificio ha- mano entre los mexicas, 1a an- tropdloga Yolotl Gonzilez To- res, quien atribuye dicha exa- Atal geracidn a los enemigos de los ) antecas, que habrian inflado los a mimeros para intentar demos- trar su supuesta superioridad al enfrentarse a tan temibles ene~ migos. Por otra lado, este tipo de sacrificios rituales eran habi- tuales en muchas otras culturas del mundo antiguo. so s, podria decirse que en manos de los aztecas alcanzaron précticamente la categoria de “arte. Es- taban convencidos de que, si dejaban de practic los, no volveria a salir cl Sol y el mundo se acabaria. Sus sacrificios no respondian a simples instintos sadicos, Podian ser una forma de intimidacién, pero también tenian caracter religioso o politic. Participaban en ellos el sacrificador, el sacerdote que lo realizaba, y el sacrificante que ofrecfa el sacriicfo, y todo se hacfa siguiendo unas pautas que incluian la inmolacién y rites posteriores, en Jos que se cree que a menudo intervenia la an- tropofagia Elderramamiento de sangre alcanz6 niveles di- por lo tanto el mundo se acabaria yp) ficilmente superables durante el reinado de Ahnizot, entre 1486- 1502, periodo en el que tanto aliados como enemigos estaban obligados 2 presenciarlos. Los QO} que tenfan lugar en Tenochtitkin {9 9 solian ser de prisioneros y, aun- que eran ofrecidos a numerosas deidades (Tliloc, Xipe Totec, Huitznahua, Cihuacdatl, Xiuhte~ cubtli), la mayoria eran para el dios de la guerra, Quetzaleéatl, el principal y mas ubicuo dios de Mesoamérica. Conocido, entre otros sobrenombres, como “el padre’, “el héroe civiizador” 0“el que da el maiz.a los hombres’, segtin la mitologia era hijo del pri- ‘mer dios ~el seitor de la creaciGn- y se enfrento a sus hermanos, también dioses. Triunfo sobre ellos y ere6 al ser humano a partir del maiz, alimento ue se convirtio asi en ingrediente bisico para los autecas y que, durante algin tiempo, incluso se utilizé como moneda. CHINAMPAS: INGENIERIA REVOLUCIONARIA ‘Ademis del maiz, en Tenochtitlan se cultivaban jtros productos, como frijal y tomate, gracias a tun revolucionario sistema ideado por los azteca la chinampa (en nahuatl, “cerca de las cafias”). ite tl Pet Taal NG UNA FORMA MUY INGENIOSA DE CULTIVAR. Esta copia de una lustracién de un manuserito det siglo XVI recrea la construccién del sistema de chinampas azteca, que permilia. através de una ‘especie de balsas cubiertas de tierra, cultivar lores y verduras y ganar teritrio al agus, eh es ear eees eee Eh} rants Este invento convirtié los terrenos pantanosos cen fértiles campos de cultivo, garantizando asi el abastecimient de alimentos no solo para la cre- ciente poblacién civil, sino tambin para los sol ‘dados que ayudaban a expandir el imperio. Las chinampas eran pequefias islas artificiales de forma alargada, construidas sobre el lecho del Iago. Se hacfan con un machihembrado de vvaras sobre el que se apilaban ramas y que se tapaba a base de lodo del fondo lacustre. Mien- tras que en tierra firme se podia cultivar un amdximo de tres cosechas anuales, las chinam- pas permitian hasta siete. Esta extraordinaria fertilidad, junto con la abundancia de agua y de mano de obra, lo convirtid en un sistema de produccién intensiva tinico en el mundo. Gracias a esta tecnologia, los aztecas no solo se aseguraron su futuro, sino que pasaron de ser un pueblo tribal a convertir Tenochtithin en una auténtica ciudad-Estado. PODERIO INTELECTUAL ‘Ademés, llegaron a acaparar una gran riqueza tec nnol6gica y cultural, pues también se adueriaron de Jos mas avanzados conocimientos matematicos ¥ astronémicos, Asi, tras haber sometido a las gran- des civilizaciones desde el golfo de México hasta LA EDAD DE ORO DE AHUIZOTL D turante e! reinado de Anulzot (1486-1502), tio de Moctezuma I, los aztecas vivieron su edad de oro, Esta lider militar con fama. ‘de cruel supo ganarse a sus tropas y demostré ser un habil as- twatoga. Conquists entra otres pueblos, alos mixtecos, los zapotocae Yylos tarascos, Gracias a sus camparias militares, el impero alcanzé ‘su maxima extension (orecié mas del dabla), abarcanda desde la re- ‘i6n de Huastoca, on ol norte del actual estado de Veracruz, hasta la ‘actual Guatomala. Bajo su reinado, Tenochtitén 69 anriqucis enor- Imemente gracias a los tniuios que ro dejaban de llegar a la capital. Prueba de ello fue la construccicn del Gran Teocall o Templo Mayor. Enos cuatro dias que duté la coremonia de inauguracién, fueron sa render a los Feyes Catdicos que 1 descubrimiento signifcaba una ‘enorme oportunidad do expansién ‘territorial La aventura colembina supuso el nacimiento de un gran m= Perio y el inicio de la primera inter= nacionalizacién de la economia, nl ecvadro, un retro. de América Vespucio(1454- 1512), comerciante, navegantey cosmégrafo taiano cuyo ‘nombre qued efinivamente asociado al Nuevo Continent murHstonaat CaO Pein DELA Renee ‘SOLDADOS ~ NI DIVINOS NI DEMONIACOS. [La aparicién de los invacores espafiolos ‘andos del oesana con ss cora786 sus momtrasy sus oie 2a todo, impacté a las pobletiones ineigans hasta o\ punto do doboparins (cuadto que recrea el larde o exhibicion 7 Ge Cords, a su Hegada a Verscrua para“. { impresiona os caeques y ambeledores ‘rviacos por Moca). | Tras el ‘Descubrimiento’, llego la hora de la exploracion...'¥ las batallas. En ellas, un tropel de desheredados, picaros y sofiadores, atraidos por un espejismo de poder y riqueza, eC oe AC Mo ee Met ee MANO) a ok) AAT) EWS alec Coll oier-loL— Le ele wae tice sits Pree) Peer ‘LAS TROPAS ESPANOLAS La forma de hacer la querra an Occidente ~matar en ver de apresar—y sus avances tecnolégicas -alhiero (an su maxima fora, el acer), la pélvoray el uso de calbalos— ESCUDADO (espadachin) ARCABUCERO La mayor parte dal ‘cantinente american se ‘corquisté contando con tan solo 16 arcabuces; 13, de ellos os levaban las ‘wopas ce Hernan Cortes, Portaban escudos hechos con el mejor ‘acero de la época. Pronto se dieron ‘cuenta de que los areabuces eran poco ‘eficaces contra los aborigenes, porque fstos atacaban por sorpresa y las armas de fuego precisaban de varios minutos antes de realizar primer disparo. ‘Sobre todo, utilzaban ‘armas de cuerpo a ‘cusrp0 como espadas, dagas, lanzas y alaberdas. Espada Lacoraza dabe _/ seguridad al soldado “ ‘en los combates ‘cuerpo a cuerpo, d4murnisron “CABALLERO La Introduccion del caballo por parte {a los espanoies les parmitié en algunos casos moverse con racide2 y lenzar atagues relampago. Sin ‘embargo, en las zonas montartosas y selvaticas tuviaron més difeultades para desplazarse que los indigenes. Los cabalios protegian los lances y perseguian al ‘enemigo, Tuvieron el apoyo do equerios: eaFones: {taloonetes) ‘Atacaban en formacién, utiizando Janzas de mas de 4 metros de largo. 1 1498, los Reyes Catélicos promulgaron tun edicto por el que se permitia a cual quier espanol, previa concesién de una licencia otorgada por el reino de Casti- Ia, explorar las tierras halladas al otro lado del Atlintico, Por este motivo, desde principios del siglo XVI abundaron en el Nuevo Continente las expediciones militares Mevadas a cabo por unidades cuyo tamafio no excedia de tuna o dos compafias y cuyos lideres habian ad- quirido, antes de emprenderlas, la susodicha li- encia real que les reconocia como adelantados, gobernacores o capitanes generales, dependien do del territorio a conquistar. ‘Tras la licencia, habia que reunir el dinero para la compra de los bugues, el equipo para el viaje y la impedimenta milita...y reclutar a los hombres, Esta parte no resultaba dificil, siempre que se tuviera la manga muy ancha. En una Espafia de- pauperada y recién salida de la Edad Media, ante la noticia de que aquel nuevo territorio era rico en oro, plata y otros bienes igualmente valiosos, los voluntarios acudian en masa de todos los es- tamentos sociales, pero sobre todo de los menos, favorecidos:caballeros desheredados, hidalgos sin hacienda, mercenarios en busca de fortuna, cam ppesinos muertos de hamibre, picaros y truhanes de toda condicién. EL EMPUJE DE LA AMBICION La conquista de América fue asi, en lineas generales, la obra de una serie de notables indivi- duos caracterizados por una temeridad a, propia de aquel que no tiene mucho que perder y al que em- ppujan tanto la ambicion de poder como el ansia de riquezas y gloria, No hay mis que ver las hazafas inconcebibles que realizaron personajes tan conocios como vilipen diados, con ejemplos tan asombrosos como el de Hernan Cortés: por increible que pueda parecer, partio @ la conguista del fabuloso Imperio azteca on 553 soldados, 110 marineros, 82 ballesteros y 13 arcabuceros, mas algunos piqueteros de a pie yla (inestimable) ayuda de 200 indios antillanos;, tambien llevaba 16 caballos, algunos asnos y una artlleria compuesta por diez cafiones y cuatro fal- conetes. Pero no seria el tinico: aventureros como Pizarro, Valdivia o Almagro inscribieron asimismo sus nombres en las piginas de la historia con proe- zas, a priori igual de descabelladas. Es importante sefalar, ademas, que aquellos terri- torios eran inmensos y a menudo virgenes, > murHstonn 4s PICAROS Y ANTIHEROES. Sobre estas lineas, Manvel Alexandre, ‘Atedo Lande y Antonio Resinos fen La merrana (1982, José Luis (Cueta), firm ambiantado en 1492 que desmiiica la “gosta” dot Descubrimiento ya concuista. > con una orografia y un clima hostiles que dificultaban el avance de estos pequetios grupos: humedad, calor luvias torrenciales, espestras se 3s. una fauina y una flora muchas veces peli- grosas, llanuras inhOspitas cuando no desiertos implacables, rios de corrientes nunca vistas, mon- tanas heladas y desafiantes... Debilitados por la es- casa alimentacién -basada en comestibles que les eran desconocidos y, con frecuencia, repulsivos-, las enfermedades y el peso de su propio equipo ¥ armamento, estos europeos se adentraron en dreas pobladas por tribus a veces agresivas, cuyas cos- tumbres ylenguas desconocian por completo; todo ‘para oolonizarias en nombre de unos lejanos y no siempre agradecidos gobernantes, No es extrafio que entze ellos se prodigaran las disputas de poca o mucha importancia,salpicadas por crueles trai Ciones y no menos sangrientas represalias, DIFERENCIAS SOCIALES Y TECNOLOGICAS Incluso entre la tropa existian clases: las mis ele- vadas seguian siendo la caballeria pesada ~dot: da de armaciura completa, lanza, espada y rodela (escudo redondo y delgado)- y los arcabuceros y mosqueteros a caballo. Los caballos, desconocidos hasta entonces en América, fueron escasos, pero los soldados de caballeria tuvieron siempre un papel fundamental en la batalla: podan combatir mon- tados o apie y portar tanto el arma de fuego como la pesada espada de hoja recta y doble corte. Suele destacarse como un factor decisivo para la victoria espanola la supuestamente enorme ven- taja tecnologica de las armas europeas, asi como el terror psicoldgico que los caballos y los perros. de guerra -y la creencia de que aquellos extratios venidos del oeéano podian ser dioses [ver recua- dro 1J- causaron entre los indios, cuyas tcticas no superaban en general a las de las guerras tri- bales. Sorprende, sin embargo, que, superado el impacto inicial y descubierto, por ejemplo, que los jinetes no eran monstruos de dos cabezas sino simples hombres alomos de un animal, las gran. des masas de indligenas fueran vencidas por unos, grupos que pocas veces superaron el medio mi- llar de hombres. i se ahade que su equipamiento era irregular ~en funcidn del dinero conseguido para la expedicidn, muchas armas podian ser vie. jas hasta casi resultar initles~ y poco abundan. te. y que la artillerfa ~asimismo escasa, tanto en piezas como en municién, y nunca servida por artilleros suficientes~ la formaban piezas de pe- La supuestamente enorme ica d no fue el Unico factor de su victoria ‘queno calibre fabricadas en bronce en improvisa. das fondiciones, no parece después de todo que la ventaja fuese tan descomunal. ‘Ciertamente, los grupos los que hubieron de en- frentarse fueron muy variados, y algunos, como Tos desnudos indios caribes, eran poco enemige para soldados protegides con yelmos, petos ¥ co- seletes (corazas ligeras). Pero no puede decirse lo mismo de los temibles tlaxcaltecas, los no menos fieros aztecas y hasta los ya decadentes mayas. CUESTION DE ARMAMENTO Los aztecas, sobre todo, pertenecian a una cultu- +a militar-religiosa, presidida por un supergue- sero y que incluso disponia de lo que podiamos, Tamar “academias militares”. En ellas se entrena- ba en el uso de las armas y en las tacticas belicas alos miembros de los calpullis (clanes o linajes) aristocréticos. En los templos se guardaban ar- senales ~asi consta del de Moctezuma II~ y se fabricaban armas y protecciones. Ademas, no hay que olvidar que, como otros muchos pueblos indigenas menos evolucionados, practicaban el “canibalismo bélico” [ver recuadro 2] ‘Sin embargo, aunque vivian organizados militar mente como los antiguos mesopotamicos alos r0- ‘manos, su armamento pertenecia ala Edad del Co- bre: de este material eran las puntas de sus flechas y lanzas, pues aiin desconocian el hierro, Arcos fechas eran stsarmas més importantes, pero tam: bién usaban lanzas, jabalinas, azagayas (dardos), ‘mazas afiladas y estrelladas, macanas (garrotes), espadas y dagas. Ademés, el propulso, esta 0 atlat era una de las armas més utilizadas por los ‘aztecas y también por los incas: une simple palianca de madera con un pequeio gancho en uno de sus extremos, sobre el que se apoyaba la parte poste DIOSES CON PIES DE BARRO {ores determinantes en la victoria de os esparoles la ventaja que les proporcioné ol ser contundidos con per. ‘sonajes civinos presentes en muchos relatos miicos precolombinos. El més famoso de ellos seria la leyenda del ‘gran dios de los aztoces, Quetzalcsatl En esta se contaba que el ereador de los hombres, un dios de tez blanca y pelo y barbe nubios, habia prometido ‘volver un dia del mar del Oriente pa- ra.acabar con el mandato det ultimo ‘emperador mexica, De este modo, los S hha aducido como uno de fos fa ‘aztecas ~incluide el mismisimo y eon- ‘rariado Moclezuma II-creyeron que Hernan Cortés, ef hombre con el rostro pilido y luenges barbas, er el dios que regresaba, acompafiado de olros semi- ddioaes en forma de centauros de dos Ccabezas (los jinetes y sus montures). No obstante, aunque sin dca en un principio estes creencias incinaron la balanza del lado de los imvasores, una vez revelada su verdadera y muy h ‘mana naturaleza quedaron atin més al deseubiert [a inferioridad numérica de Jos espanoles y sus detilidades. rior de la azagaya de modo que esta y el propulsor quedaban paralelos, multiplicando asi la fuerza del lanzamiento, Se dice que la potencia de estos “amientos” asi os Ilamaban los conquistadores— ea tal que podian atravesar una puerta VESTIDOS PARA GUERREAR Como defense, los aztecas usaban chimallis,escu- dos redondos ce madera adornados con un fain, de tela o plumas, y como proteccién corporal, est- ‘mentas guateadas rllenas de algodén llamadas ich- catluipillio escanpiles, que pronto fueron adoptadas por los espaftoles por ser mis comodas yligeras que sus pesadas armaduras de hierro y cuero, Estas, a causa de calor, la humeded y las largas marchas por terreno abrupto, les causaban lags, y también a sus caballerias, Asimismo, protegievon a monturas DOs ESTILOS. La ilustracion rocrea la lucha fentro un sobrio soldado espariot (yelimo, rodela, fespada de hier, calzén ‘bombacho, peto yy borcegules) y un eolorido ‘guerrero aqua” {(casco con ppenacho, ‘chiral, macuahult, escaunil y sandalics). eet mer) oa Ere rot murHstonna? ALIANZAS, LACLAVE, nla imagen, un ‘cuadro anénimo (Museo del Ejército, Madi) ‘gue representa la Batalla de Otumba (7 de julio de 1820). Coss sacé un gran provecio de sus aliados totonacos, Alaxcaltocas, atc. DEVORAR AL ENEMIGO. ‘08 historiadores y los antropsiogos no se ponen de acuerdo a dade hoy sobre s los aztecas y otros pueblos precolombinos jdevoraban a las sacrficados on sus tamplos o si tan crueles. ofrendas nadie duda de que se celebraban estas sangrientas ce- ‘remonias~ se levatan a cabo por razones estrictamente relgiosas. De lo que si hay numerasos testimonios es de otro tino de antropota- > ypertos de las flechas aztecas con estos escau- piles (de modo parecido a como se cubre con petos alos caballos de los picadores) En combate, los guerreros indigenas portaban condecoraciones, insignias, cintas rojas en el ca- bello y orlas de algodén; su nsimero se correspon- dia con el de las beroicidades de quien las uciese. Luego, cada clase tenia su vestimenta. Mientras ue al soldado raso solo se le permitia una falda corta, el maxtlatl, con los colores de su jefe, ylleva- ba pintado el cuerpo, los guerreros nobles vestian escaupiles ytinicas sobre los que brillaban las ori- gas (armaduras) de oroy plata; ademas, se cubrian los hombros con una capa delgada recubierta de plumas y decorada con figuras y adornos, Calza- Gla, menos ritual que béica y destinada a aterorizaral enemigo. Por {jemplo, en las duras luchas cuerpo a cuerpo de la toma de Tenochit- / la, ins mexieas intriaban amecretar alos espafoies cckndoles | us ‘nl siquiara los comerian, que tan mal sablan que ro servian ni para eso", Muy descriptivo es también el tributo que Bernal Diaz det Casiilio inde a sus comparieros muertos y devorados en su Historia verdadera de la conquista de fa Nueva Espana (1632): “Que todos los ‘ms murieron en las guerras ya por mi dichas, en poder de indies, y fueron sacriticados a los idolos, y los demés murieron de sus muer- ‘5; y los sepulcros que me pregunta dénde os tieren, digo que son los vientres de los indios, que ios comieran las piernas, muslos y bra- 208, y molledos y pies y manos, y los demés fueron sepultadas.. ban o bien sandalias o bien botas altas de cuero fino, que les protegian las piernas hasta la rodilla, y completaba su atuendo un casco de madera o cue- ro con forma de cabera de animal salvaje -jaguar, ocelote, éguila.. con la boca abierta, por la que asomabs la cara del guerrero, Remataba el casco tun penacho de plumas, cuyo néimero indicaba el rango military social de su portador, Los caudillos y sacerdotes iban a la cabeza con sus escuderos: detras marchaban los tambores y trompas, Les seguian los guerreros nobles con sus, grandes macuahuitl, espadas de madera con lémi- nas de obsidiana engastacas como flos y puntas. Las sefales tacticas se transmitian como en los ejercitos de todas las épocas, mediante banderas y Copia de un pictograna mexica en el Cédiea Maghabecchiano (siglo XVD que muestra una escena de antropoagia ritual Los aztecas llevaban medallas, insignias, cintas rojas y orlas cuando combatian ‘estandartes que identificaban no solo alos clanes y sus jefes, sino también a las ciudades. No eran, como puede verse, bandas desorganizadas. Por su parte, los espafoles emprendieron la con- ‘quista con la fuerte espada renacentista de hierro Y Tas lanzas largas morisco-andaluses como armas principales. La panoplia completa era similar alas de las guertas fronterizas granadinas y las camp. Sasitalianas del Gran Capitan: armadturas de hierro, ballestas dearco de acero, armas de fuego portitiles ~arcabuces y escopetas, principalmente- , como autilleria, bombardas, serpentinas y culebrinas. Hu bo lugar para la improvisacion y, a veces, se usaron armas medievales: Cortés, siguiendo los consejos del veterano Diaz del Castillo, construy6 trabuque- tes para lanzar piecras improvisados ingenios in- cendiacios contra los muros de Tlatelolco. CANONAZOS, LADRIDOS... Y ALGO MAS Pero la victoria sobre los indigenas no se consi- _guié solo con ballestas, arcabuces o cafiones, por ‘ms que supusieran una gran ventaja en Tabasco (marzo de 1519) o Tlaxcala (septiembre de 1519) ys desde luego, en la segunda toma de Tenochtitlan (1521), La carencia de bestias de carga dificult mucho el transporte de la atilleria, pero sobre to do fue la lentitud de su empleo -era necesario em plaza, impiat,cargar, apuntar y disparar- el prin- cipal inconveniente de estas armas, En el tiempo en que un experto arcabucero conseguta disparar dos ‘tres veces, un arguero azteca podia lanzar diez 0 doce lechas. Asi, sin duda los primeros &xitos tic ‘ticos legaron por medios psicalégics: la carga de los caballos, el estampido de las armas de fuego ~ ‘que recordaba alla furia delos voleanes-, el olor de Ja pélvora y el ataque furioso de los perros ladran- do desaforadamente resultaron determinantes. En efecto, los pertos tuvieron gran importancia ‘en la conquista, pero no solo por su valor militar, sino también por la impresion que causaron en los indios: los cénidos americanos eran pequefios ‘¥mansos y no ladraban, de forma que aquellos fieros animales con collares de clavos les provo- caron verdadero terror, Los canes participaban en los combates, eran eficaces guardianes y,si- guiendo la costumbre europea, también fueron empleados en torturas y ejecuciones (lo que se amaban “aperreamientos’) Y es que, sila ventaja tecnologica de las armas de fuego hubiera sido la Ginica clave del éxito, Cortés ro habia podida vencer en Otumba (7 de julio de 1520) tras el desastre de la Noche Triste, en que perdié la pélvora, toda la antler y la mayoria de sus efectivos. Por eso, las razones de su increlble Ihazana hay que buscatlas mas en su habilidad es- tratégica, pues supo aprovechar con acierto las ri- validades entre los distintos pueblos y valerse de su propia capacidad para el juego de alianzas. Porque no hay que olvidar que miles de indige nas marcharon contra los aetecas como guerre rosaliadas delos espaioles. Aunque susarmas y tcticas eran primitivas comparadas con las de los occidentales, no hay que menospreciar su niimero, en ocasiones bastante elevado, ni el he- cho de que se enfrentaban a rivales conocidos Asi.al inicio de la campaiia, Cortés contaba con apenas tin millar de guerreros totonacos; luego se le unirian otros 1.000 tlaxcaltecas, enemigos acérrimos de los aztecas, y en st segundo asalto, ala capital mexicana el propio conquistador ci- fra -en su Carta Tercera~ en 100,000 los “indios los nuestros amigos’ que, gracias a una habil po- litica de perdén tras la derrota, habian ido su- mandosele poco a poco en st camino hacia el ansiado corazén del Imperio mexica. [1 APUNTEN,, DISPAREN!”. “Tos esos procesos eran nacesarios para lanear un solo tiro de carton o arcabuz, lo que limito su efcacia pero no la anul, ‘como se puco ver en la gran Vietoria de Pizarro contra ‘Atahualpa en Cajamarca, en 1532 (arriba, grabado), murHstonn as ELESTRECHO 2 aie = lesa arena) oS Por Peer poet ed i aad : eur mae Cee * ti eis reo at Perc a S eee eer Seo es Peetu’ UN NUEVO CONTINENTE DE TIERRA FHIRME AL PACIFICO El siguiente -y fundamental- paso en la aventura americana fue comprender que aquellos territorios no eran las preciadas Indias, sino un mundo nuevo y hasta entonces ignorado por los europeos, quienes enseguida se aprestaron a conquistarlo y apoderarse de sus riquezas. EL MAPA DE JUAN DELA Cosa. primer ‘mapamunci que contiene ta representacion de! continent fue realizado {a color sobre ppergamino) por ‘este marino ccantabro en 1800.Se ‘el Museo Naval de Meciid. ras el descubrimiento y los primeros aos de colonizacién, en Europa aiin no se sabia muy bien a que atenerse. El re- lato de Colén a los Reyes Catélicos pin- taba la orlla opuesta del Atléntico como na especie de paraiso leno de gentes amigables y humildes, que ignoraban los vicios europeos, que no concedian valor al oro, las per- lasy las piedras preciosas y que estaban listas para ser evangelizadas en la fe cristiana, El Almirante cenaltecia su inocencia y lo suave de su trato, ai como el clima maravilloso y la gran cantidad de animales y vegetales autéctonos que podrian ser de gran provecho criados 0 culti- vvados en Europa. En la exploracién de las islas se templearon dieciocho anos. Nadie sabia lo que podia encontrarse mas alla, pero Coldn estaba con- vencido de que se toparia con las costas de Asia, con las Indias cuyo contorno habia creido encontrar. Durante su tercer viaje, en 1498, navegé a la vista de Venemuela, pero no desembarcd. Descubrid ydio nombre a la isla de Cuba- {gua, donde algiin europeo de los muchos que estaban al acecho de tesoros encontré grandes yacimientos de ostras petliferas. No guards el secreto, asi que un par de afios més tarde, en 1500, ya se las habian arregla- do mas de medio centenar de aventureros para instalarse en la pequeiia isla de tan sélo 30 km’. Segtin Coldn, el Nuevo Mundo era un paraiso de gente inocente yamable y clima maravilloso Ese mismo aito de 1500, el trianero Rodrigo de Bastidas, uno de los tripulantes de la segunda ex- pedicién colomibina, pedia y conseguia de la Cor- te la licencia real de descubridor. A sus 55 afios, zarp6 de Cadiz con dos carabelas lamadas Santa Maria de Gracia y San Antén, Entre su dotacién figuraba el piloto Juan de la Cosa, que luego seria reconocido internacionalmente por su Garta del Nuevo Mundo. ‘También le acompafiaba un vein- teafiero extremeito que iba a ser aiin mas famoso que el piloto: un chico de Jerez de los Caballeros llamado Vasco Nisiez de Balboa. Laaventura de Rodrigo de Bastidas tuvo un reco. rrido largo, pero escasas repercu- siones, Exploraron la costa de Ve- nezuela durante muchas jornadas, descubriendo importantes acci- dentes geogriticos, pero exigieron demasiado de sus embarcaciones y no tuvicron més remedio que regresar a las islas para repararlas LA PRIMERA CIUDAD El joven Balboa se qued6 enton- ces en Santo Domingo, de donde tuvo que huir tiempo mas tarde amenazado por los acreedores. En 1509 se metié como polizén en un buque que zarpaba hacia lo que ya se habia bautizado como Tierra Firme, concretamente al Darién, en el ist- mo de Panama. Tban con la misién de restaurar las primeras y someros asentamientos espa- > El Almirante Christoval Coton Dire E x de Cubagia, adonde an Po Tala solos. UN NUEVO. OCEANO. Este grabado reproduce el ‘momento on que ‘Vasco Nunez de Balboa descutre (on 1513) un ‘oxbano al otro lel dol isto. {Lola mar de! Sur, pere siete aiios después la expactcion de ‘Magalanes y Eicano lo Dvautizaria como ‘oveano Pacifico, s4murHisioRA fioles en aquellas tierras desconocidas, cu- ‘yos componentes habian sido exterminados por las duras condiciones de vida, el hambre, la sed y la hostilidad de los indigenas. La expedicién esta- be al mando del bachiller Enciso, un joven ilus- trado de buena familia, pero el polizén Balboa, cexhibiendo los conocimientos que le habia pro- porcionado su experiencia explaradora con Bas- tidas, supo hacerse imprescindible para Enciso y terminé dindole drdenes. En 1510 Balboa planed tuna nueva colonia, escogié el asentamiento y lo lamé Nuestra Seiora (0 Santa Maria) la Antigua del Darién, que segin todos los indicios parece haber sido a primera ciudad europea propiamen- te dicha fundada en el continente americano. NOTICIA DE OTRO OCEANO Enciso, desprovisto de su mando, apelé a la au- toridad de Diego Coldn, cl hijo del Almirante, ‘que por entonces ejercia el poder en la region, pero este reafirmé en su puesto a Balboa, que habia demostrado saber hacer lo que no supo ppudo hacer el bachllerEnciso, Disconforme con Ia decision, él y sus oficiales se rebelaron ante Ia orden, pero Naiez de Balboa los redujo y los ‘embarcé a la fuerza de vuelta a Espaiia. EL nuevo lider explor6 en es0s afios el istmo al RODRIGO DE BASTIDAS (1445-1527) Tras obtener de la Corona la icencia de descubrdor, ol navegante explora costa de Venezuela lavando fen eu tipulaién a un joven Vasco Nufez do Balboa. tiempo que mejoraba las relaciones con los dios. Asi, se hizo querer por el cacique tribal Ko- :mako, con cuya hija se cas6 y de quien obtuvo un regalo fabuloso consistente en 125 kilos de oro puro, Y este regalo tuvo una inesperada conse- cuencia, Mien 's pesaban y repartian el oro en presencia de los indios, se produjo una disputa que les hizo llegar a las manos. El eronista Pedro Martir de Angleria describe la escena y relata que uno de los hijos del cacique expres6 su disgusto y desprecio ante aquella muestra de codicia inte: viniendo a gritos ytirando por tierra las balanzas. Al parecer; las palabras del hij del eacique dieron a conocer a los espafioles la existencia de un mar al otro lado del istmo y resultaron asi ser la clave para el descubrimiento del océano Pacifico, al que pronto se dirigirfan Niiiez de Balboa y sus hom bres siguiendo rumbo al sur LAGESTA DE NUNEZ DE BALBOA Emplearon casi un mes de esfuerzos y penurias increibles en atravesar el isto: las dificultades de esas tierras selviticas eran extraordinarias, inclu- so para los posteriores expedicionarios del siglo XIX, La sucesion de pantanos y de selvas en las que no se vefa el cielo durante semanas parecia in terminable y, ademas, habia que luchar contra los indigenas, que no ahorraban gasto en sus flechas envenenadas. Finalmente, el 25 de septiembre de 1513, Niiez de Balboa hizo detenerse ala partida y subié a un monticulo que le sefialaba el guia indigena, Cuando lleg6 alo alto, sus hombres lo vieron caer arrodillado y alzar los brazos al cielo. Cortieron todos al monticulo y pudieron partici- par de lo que habia visto el caudillo extreme: um océano inmenso, al que llamaron mar del Sur porque lo habian encontrado siguiendo aquella direccién, Aun faltaban siete afos para que la ex. pedicion de Magallanes y Elcano lo bautizara no con un nombre, sino con un adjetivo, “pacifico’ debido a la profunda calma con que sus aguas los acogieron tras atravesar las del turbulento estre. cho al que Magallanes daria nombre a su vez Después del avistamiento, Vasco Nifiez de Balboa y sus hombres necesitaron otras cuatro jornadas de selva para alcanzar las orillas de aquel océano, en el que penetraran hasta que el agua les llegé a los muslos y sobre el que proclamaron su s0- berania con toda la parafernalia, Revestido con El hallazgo de hizo comprender que lo descubierto por Col6n era un continente su reluciente armadura, con la espada desnuda en una mano y la bandera de Castilla en la otra, Balboa tomé posesién “de todo aquel mar y de uantos paises limitan con éf” en nombre de la Corona espanola EL SINIESTRO PEDRARIAS DAVILA Ahora era preciso retomar el atroz camino selvé- tico que habian recorrido pero en direccién ala costa allintica, si querian que la noticia trascen- dliera al mundo. ¥asi, cuando Hegaron a Europa] gonista Pere los informes sabre este descubrimient, las men- Mri Agia tes mis avispadas comprendieron por fin que era jemiembro de Jo que habia descubierto realmente Crist6bal Ci lon: un continente, compuesto por dos enormes. masas de tierra unidas por un istmo ala altura de lo que los espafoles habian llamado Tierra entre 1520 y 1526. Bao estas leas, cvadro de Goya que strata una reanén del mismo en 186. UN MAR AL OTRO LADO. ro Mati de Angler‘a, un personaje fundamental para tender la historia de a aventura americana, fue un arudito y quien conn. Cerne pret ot ert) eres tg la l eel eerie ee ee See one pac freed, mur HsTORASS El descubridor del Pacifico para los europeos, Nufiez de Balboa, fue decapitado pUblicamente, acusado de traicion a la patria UN FINAL, TRAGICO. Er plloto mayor saan Diaz de Solis, al mando de tres barcos, fue el primero ‘en logar hasta el Rio de la Plata en 1516, pero ély sus. hombres fueron atacados, ‘asesinados y ‘descuartizados por lo indios. > Finme. ¥, del otto lado, un océano cuya ribe- ra opuesta no podia corresponder mis que ~esta vver si~a las costas de Asia Pero entretanto las cosas habian cambiado, por- que desde Espafia habia llegado un nuevo co- mandante, muy bien recomendade por la Corte, Hamado Pedrarias Davila, que arribé al Darién on 20 barcos y millar y medio de soldados con el ropésito de someter a los indigenas, lo que hizo a conciencia, Balboa, muy critico con sus méto- dos, se enemistd enseguida con él. ¥ de este mo- do, en 1519, cuando estaba construyendo cuatro navios en la costa del Pacifico para hacerse a la mar, el brutal Pedrarias lo hizo detener y decapi- tar pablicamente en compaiiia de cuatro de sus compaferos, acusados todos ellos de traicion ala patria, Algo monstruoso si se piensa que el des- Cubrimiento que coroné los esfuerzos de Nisiez de Balboa fue, si cabe, mas importante que el de Colén: aquella masa acudtica ante la que el ex- tremefio cayé de rodillas es el mayor océano del planeta, ocupa la tercera parte de su superficie y alberga en su seno més de 25.000 ists, una de las cuales, Australia, ¢s otro continente a su vez. En cualquier caso ahora se sabia que, tebricamen- te, era posible llegar a las riquezas de Cipango, a las especias de las Molucas y a la India zarpando desde las costas orientales de aquel continente, lo cual significaba mucho para las ansias comercia- les y expansionistas de los Estados europeos. A Portugal no le gusté la noticia, que comprometia, ous grandes ganancias en Oriente a costa de tre- mendos esfuerzos de navegacién, pero el mar del Sur prometia ser la inmensa puerta de entrada a ‘un muevo universo lleno de posibilidades, SOLIS LLEGA AL RIO DE LA PLATA Pero los espafioles lo habian visto primero, Por es0, mucho antes de la muerte de Balboa, en 1515, Fernando el Catélico ~ahora casado con la joven Germana de Foix, tras enviudar de Isa- bel- costed en secreto una nueva aventura. Con- vencido de que habia de existir un paso nave- gable entre los océanos Atlantico y Pacifico, al sur de las tierras entonces conocidas del Brasil y de Castilla del Oro (actual Colombia), envid al piloto mayor Juan Diaz de Solis al mando de tres barcos a descubrirlo para poder, a través de 4 alcanzat las ansiadas Mohucas. La expedicién de Solis no encontré el susodicho paso, peroa cambio fue la primera en llegar hasta el Rio de la Plata, el gigantesco estuario o bahia que forman en la costa atlintica los rios Parana Uruguay. Solis pens6 que se trataba de un braz0 de mar sin salinidad, por lo que lo bautiz6 como mar Dulee, y creyé que podria ser el buscado es- trecho y comenzé a explorarlo, No tuvo tiempo de mucho ma: ély una parte de sus hombres fue. ron atacados, asesinados, descuartizados y,segiin algunos, devorados por indios charriias 0 chan- ules, y el resto de los expedicionarios regresaron, a Espaia, Pero no ibaa ser el tltimo intento. LA VUELTA AL MUNDO En marzo de 1518, Carlos V aprobé un nuevo proyecto para legar a Oriente navegando hacia Occidente, como habia sido el plan de Colén. Ahora lo presentaba un hidalgo portugués, Fer nando de Magallanes, que, también como Colén, habia sido despachado previamente de la Corte usa. Andaba de por medio una cuestién espino- sa: la exploracién del mundo entre Espaiia y Por- tugal se habia acordado segiin une linea divisoria, que pattia el mundo de polo a polo a 370 leguas al este de Cabo Verde, pero del otro lado, por el Pacifico, se ignoraba por dénde corria la linea de demarcacién. Parecia posible que las islas de las Especias cayeran del lado espaiol La expedicién de Magallanes fue la mayor haza fia de navegacién de todos los tiempos, un viaje que duré tres aos en unas condiciones ante las ue se agotan los calificativos. Zarparon el 20 de septiembre de 1519, y desde el primer momento los capitanes espafioles estuvieron incém EL PRIMER PANAMA. Ena imagen, vista de las ‘uinas de Panama Vej, fl primer asentamiente espanol en el Past. Fundado en 4519 por Podrarias Davila, hoy es Patrimonio de la Humanidad. mur HstonAS? EL MISTERIO DE LA NAO VICTORIA uuan Sebastian Eleane llegé al puerto de Sanldear de Barrameda 21 6 de septiembre de 122 en la nao Victoria, tras completar la primera circunnavegacisn del globo, pero su hazavia planted un misterio que solo fuo recuolto cuando s@ comprandié, mas tarde, la nalureleza de la revolucién torresro. La incsgnita que aporté la Vic~ toria consistia en que las fechas dal diario de navegacion de Elcano, ‘aunque eran correctas y no faltaba ninguna, estaban atrasadas en ln dia respecte a la fecha que marcaba el calendario en el puerts de llegaca. E! misterio perduré hasta que se descubrié una realidad ‘astronomica: que al dar la vuelta al mundo hacia el este -o sea, en sontide contrari al gio dol plancta~ se piorde un dia, mientras que se gana al hacerlo en sentida contrat. La razén es que la durecién dl dia aumenta ligeramente con e! avance al opste, de mode que, al volver al punto de partia tras circunvalar el munco, @sas aumen- tos suman un dia completo, una focha pordida. Por ol contario la ‘duracién disminuye cuando se avanza hacia el este, de modo que al finalzar el ircuito de vuelta al mundo se gana un dia, dos ante la actitud dictatorial del portugues. Dos meses despues, encontramos a los expedi cionarios costeando el litoral brasilenio hacia el sur. Bajaron mas y mas, hasta llegar ala Patagonia (Puerto de San Jalién). All, al comenzar a perci- oy LA RUTA DELA VUELTA AL MUNDO La expedicién Magallanes-Elcano partid de Sankiicar de Barrameda el 20 de septiem- |. rede 1519, bajé por el litoral americano rumbo al sur de Brasil, cruzé el estrecho de Magallanes, legé a las islas Filipinas | (donde muri el portugués), continud hasta las Molucas y regres6 a Espafia (con Elcano al frente) navegando por el océa- no Indico y dando la vuelta a Africa. E16 | de septiembre de 1522 una sola nave, de | las cinco que partieron, Hegé a Sevilla... 2. Reconocinientn F Muctic de Magalies — birse los primeros frios del invierno austral, el co- mandante dispuso racionar las provisiones, lo que causé gran malestar entre Ins marineros y provo- c6un motin del que Magallanes salié vencedor. EL ESTRECHO MAS BUSCADO Luego hubo que afrontar el paso por el Estrecho al que Magallanes daria nombre: un laberinto he- lado del que solo la pericia marinera y la suerte consiguieron sacazlos para ponerlos, el 28 de no- viernbre de 1520, ante la inmensidad del Pacifico. Aunque también ante el hambre, la sed y la ausen cia de tierra durante quince semanas, Cuando al fin a hallaron, Magallanes cayo en combate con (os indigenas en Filipinas, de modo que Juan Se (Rie de Jancro) StSdeionie 819 EUROPA Tras la muerte de Magallanes en Filipi aay nas, Juan Sebastian Elcano, un intrépido vasco, tomé el mando Dastiin Elcano, un intrépido vasco de Guetaria, ddi6 volver a Espafta por la ruta del Cabo de Buena Esperanza y, afio y medio mas tarde, tras un nue- rosario de calamidade: en el puerto de Sevilla con otros 17 supervivientes del grupo de 250 que zarpara tres aiios antes. F lector intere- sado tiene a su alcance el relato completo de la ex- edicion firmado por uno de aquellos 18 héroes, Antonio Pigafetta, con el titulo de Relacién del primer viaje alrededor de! Globo (y un excelente te mero 97 de MUY HIS Desde entonces hasta los tiempos Drake, solo navios espafioles recor tas del Pacifico, donde bautizaron sus nuevos descubrimientos con nombres de la patria, mu- chos de ellos sustituidos con el tiempo por otros aborigenes. Pero ain siguen ahi las Marianas, las Marquesas, las Carolinas, las Filipinas, Gua- dalcanal, Rota o Medinilla para recordar aquella era de esfuerzos y afanes. ih | {| mur HstoRAS® ” HERNAN CORTES ALACONQUISTA DE MEXICO Pion aeons meats Para los investigadores indigenistas, Cortés fue eee eee eet fea eer es evan mpidiendo un sacnificio humana ital de lo que nu anos ni siquiera han a sofiar’. Con frases y promesas tan ambiciosas como esta, un aventurero convertido en capitan general arengé a sus hombres en el cabo San Antonio, la punta mas occidental de la isla de Cuba, o antes de partir en pos de lo d ido. Era el 18 d JOSE ANGEL MARTOS PERIODISTAY ESCRITOR HACENDADO EN CUBA. ‘Aunque era un hombre de ‘accién, Cortés ppasé siete afios haciendo fortuna fen Santiago de Cuba como terrateniente antes de lenzarse a su ‘gran empresa, Abajo, la vieja ccatedral santiaguefa, erigida en 1828, ‘en una postal ‘is pocos en niimero, pero fuer tes en arrojo’. Seiscientos sesen- ta y tres hombres escuchaban 4 Hernan Cortés, lider de una escuadra comisionada por el gobernador de Cuba, Diego Ve- lizques de Cuellar, para ir al otro lado del mar Caribe a buscar al capitin Grijalva, comandante de una expedicién anterior al mismo lugar. De- bian hallar a sus compatriotas perdidos 0 presos, tracr la miixima informacién sobre aquellos en- claves desconocidos y, sobre todo, comerciar con los nativos, a los que invitarfan a convertirse al ctistianismo y ofrecer lealtad al rey de Espatia, “Si he trabajado duramente y me he jugado todas mis posesiones en esta empresa es por amor de ese renombre que constituyela més noble recom pensa del hombre’, resumié Cortés. Hal do todo el dinero ganado como rico terrate cen Cuba, més el que pudo obtener hipotecando sus haciendas en la colonia, para financiar una expedicion que, segiin sus seguidores, casi corria completamente a su cargo, pese a tratarse de una ision oficial espaiiola {Qué le animaba a hacerlo? A partes iguales, su enorme ambicién personal y también las pro- metedoras noticias que Ilegaban por entonces tt sobre la existencia de “un gran imperio en el este” Aquel imperio, lo sabrian meses des pués, era México. “HE VENIDO A POR ORO, NO A LABRAR™ Herndn Cortés, nacido en Medellin (Extremadu- ra) en 1485, habia llegado a las Indias con dieci- rnueve afios, en 1504, tras descartar una carrera universitaria en Salamanca y deshojar la marga- rita entre servir en los ejércitos del Gran Capi- tim en Ttalia 0 partir hacia el Nuevo Mundo. Su espiritu inquieto, alborotado y soiador prefirié este tiltimo destino porque, respecto a las gue- ras europeas del Imperio, afadia la promesa de aventuras en lugares desconocidos en los que el foro parecia esperar a la vuelta de la esquina y se podia alcanzar una gloria mucho mayor a través del descubrimiento, Cuando Ilegé a la isla de La Espafola, por enton- xs todavia el tinico dominio colonial castellano, sus acministradores le animaron a aceptar una concesidn ce tierras que incluia un “repartimien- to” de indios para cultivarlas. Tanto lo uno como Jo otro era gratis para los colonos espaniles, con Jo que las ganancias estaban aseguradas, “Pero yo he venido a por oro, no @ labrar la tierra como JUAN DE GRIJALVA. Este explorador pionero {aqui, en un grabado pintado en cobre) descubrio “Tabasco y recorrs toda la peninsula del Yucatan, ‘un campesino’, contest6 inicialmente el bullicioso Cortés. Acabaron por convencerle de que lo més seguro era ganar dinero como hacendado. TEMERARIO E INQUIETO Asiestuvo siete afios, aunque durante ellos se im- plicé en cualquier aventura que surgiera, como las expediciones de castigo a los nativas insurrec. tos que llevaba a cabo Diego Velazquer. Cuando a Velizquez le encargaron, en 1511, conquistar la ‘gran isla al este que Col6n habia llamado Juana luego conocida como Cuba), Cortés se unié de buena gana a la misibn. Fue uno de sus miem bros mas activos, de forma que, al ser nombrado gobernador Velazquez, este lo convirtié en uno de sus secretarios, Para entonces, ya era popular por su temeridad y arrojo. Sin embargo, la relacin entre ambos iba a agriarse cuando Cortés, conquistadar también de coraz0- res, no cumplié la promesa de casarse con Catalina Suérez. (0 Juarez), dama de una familia protegida Nacido en Medellin en 1485 con apenas diecinueve afios por el gobernador. El desencuentzo Hlevé al extre- PROFETA EN meno acercarsea un grupo de erticascon Veliz- SU TIERRA. quez, que querian promover su relevo, Decidieron Esta estatua que Cortés levaria unacariadequejaa la spafo- Selcaptiny Taparaponels en conocimientodelgobernador de Spe ave esta isa, Pero Veldzquez supo dela conspiracién y, yn punado Je sin contemplaciones, apresé a Cortés, hombres at pderoso | Impey a DE LA CARCEL ALA RIQUEZA ee Los barrotes no fueron freno suficiente para el in- localiad natal, trépido aventurero, Cor s se fugé por dos veces Medellin, enla ~seguramente ayudado por su popularidad entre provincia soldados y guardias— y, acto segui ro re. extomeria odadosy guardias~ acto segue, procuré re- Satori conciliarse con el gobernador, para lo cual ac di al fin al matrimonio con Catalina, El restablecimiento de las relaciones a gusto de Velizquez procuré grandes ventajas material a Cortés en Cuba, al recibir un amplio te- rritorio (y sus correspondicntes indios) en los alrededores de Santiago. Volvié a la vida de hacendado y, ademés, no tarcé mucho en ser nombrado alcalde del incipien- te asentamiento. En estos aos que Cortés dedicé aincrementar su fortuna, Ve- lizquez envid dos expedicio- nes a investigar el oeste: una en 1517, encabezada por Francisco Hernandez de Cérdoba, que acabs tri- gicamente, y otra al ano siguiente, liderada por Juan de Grijal va, El destino de esta segunda fue mucho ‘mejor: exploré toda la peninsula del Yucatan, des- cubrié la provincia de Tabascoy logté establecer relaciones comerciales con os indigenas. En Ja segunda mitad de 1518, las pri meras nuevas de la expedicidn ce Grijalva llegaron a Cuba, no traidas por él personalmente, sino por uno de sus lugar nientes, Pedro de Alvarado, que se habia enfrentado con su superior y habia sido devuelto por este a Cuba antes de tiempo. En su bar- co, Alvarado trajo multitud de productos fruto del mer cadeo con los na. tivos y esto El gobernador Diego Velazquez concedis el liderazgo de la > aumentd el interés y la codicia de Veldzquer, que decidié organizar una expedicion mayor. Pa- racllo bused alguien que, a cambio de liderarla, la cofinanciara con dl Esa persona acabé por ser Hernan Cortés para entonces ya contaba con una gran fortuna, pero que continuaba manteniendo el mismo petu por emprender aventuras. Escuchando las rnumerosas voces de su entorno més cercano que se lo recomendaban, Velizquer se decidié a con- cederle la importante empresa a Cortés. El gober- nador lo orquestaria todo para que la operacién LA RUTA DE HERNAN CORTES le resultara beneticiosa desde el primer momento, ya que incluso le venderia las provisiones (“a un sgn relatarian los cronistas CORTES PARTE DE CUBA Pero, en cierto momento, la confianza de Veli quez en su designado se quebré6, dando paso a tuna mezcla de recelo y envidia, Se dice que todo comenz6 cuando un baton le grité, mientras pa- seaba con Cortés por el puerto: “;Tenga cuidado, Elan de Cortés para vencer a un ejército que le superaba desproporcionadaments en nimero se ciment6 en incorporar 2 sus huestes soldados locales: 1.500 quereros y 1.000 porteadores. El espaol se percato de la debilidad en el sistema inperialy la exploté hasta sus timas consecuencias. Moctezuma Il ~cansiderado un gran monatca debido a su reforma de la sdministracion central y del sistema tributario- se dejé seducir por Haman Cortés y fue claudieendo, en muchos ca- 508 bajo veladas amenazas, hasta terminar Cautiva en su propio palacio, r ed: Rata de Cons, México + Sa a ei neo se bs SiS eteingo) 1819 — Recon de Tencbitln, 52 e4murnisiona Naaman (Cpe tone expedicién a Cortés a cambio de que la cofinanciara Veracruz maese Velazquer, 0 algun dia tendremos que sa- lira cazar a este mismo capitan suyo!”, Familiares del gobernador, quizé molestos por el ascenso de Cortés, le acabaron de predisponer, de forma que Velézquer,cambid su parecer y decidié darle el mando de la expedicidn a otro. Una vez mis, a Cortés le ayudé su considerable popularidad, ya que fue informado de las inten- iones del gobernador por los mismos consejeros de este. ¥ le acabe de salvar su arrojo, ya que, en. lugar de esperar mansamente su destitucién, to- :mé un camino sorprendente: decidié partir an- GOLFO DE M Quiahsitin Xallapin (GKahpa nciquer) ‘ Chalchiahcaeyecin, lo Jama LALLEGADA A AMERICA. La ota contaba con 1 naves, 518 infantes, fos, S2balesteres, 10 mariners ‘Yunoa 200 ncosyresros. Tam = bien tenianconsiao 82 caballes y 10 caforos #felconatos, 16 jets, warcaduce- cuba, tes de tiempo. La misma noche en que conocié Ta noticia lo preparé todo y, al amanecer del dia 4 y su tripulacién dejaban Santiago de ra sorpresa de toda la ciudad Ta navegacién bordeando la isla se convirtié en un juego del ratén y el gato entre el discolo capi- tin ysu gobemnador. Aungue este emitio ordenes de detencrle, nadie se atrevid a hacerlo, ni siquiera elalcalde de Ta Habana, que temia un sangriento enfrentamiento entre espanioles. (Once naves se reunieron para encarar el mar abier- to, Tan solo quinientos cincuenta y tres soldados, iento diez marinetos y unos doscientos indios e Indias ~como sirvientes— iban a bordo, Una mi- ‘miscula compatiia que, sin saberlo todavia, corria a encontrarse con la civlizacién mas desarrollada del Nuevo Mundo, cuya capital, Tenochtitlén, tenia por si sola més de 300,000 habitantes. Podria la ambi- cién desmedida del capitin general Hernin Cortés suplir su aplastante inferioridad mumérica? EL ENCUENTRO CON LOS MAYAS: Bastaron apenas unos dias para alcanzar la tierra firme. La distancia entre el lugar de partida y la costa del Yucatan es de apenas un par de gra- > MUCHOS: DIOSES. ‘ACortés le hovrovizé la *idolaria” de mayas y aztecas yyles oblige a ‘converte, pero le sorprendio su iconogratia religiosa, en la que abundaban las cruces, Abajo, Taloc, ‘do de la lavia azteca (el maya ELGRAN TLATOANI. Ese era uno de les nombres de los gobernantes sel imperio ce les mexicas. ‘Moctezuma fue el novena de ellos. El grabado ccoloreado de aria, de 1875, ‘ac0ge ol moments en que Cortes ordena que. ‘sea apresado. > dos maritimos, asi que, en retrospectiva y ‘teniendo en cuenta que Colén ya habia viajado al sstmo (aunque més al sur) diecisiete ahos atras, en 1502, puede resultar chocante que no se hubiera sarcado esa distancia antes El primer puerto de la expedicién de Cortés fue laisla de Cozumel, frente ala peninsula del Yuca- tn, Situada en la periferia del Imperio maya, por centonces ya periclitado, era una isla pobre y poco poblada, pero algunas de las construcciones indi- ‘caban su relacién con una civilizacién de mucha mayor capacidad que las que los espanoles habian conocido en La Espaiola 0 Cuba. A Cortés leim- presiond una enorme cruz de diez palmos de altu- ra construida con cal y cantos rodados. El hecho de que un pueblo no cristiano adorase una cruz le Iamé la atencién. Pronto supo, sin embargo, que ‘era el simbolo de su dios de la Iluvia. COMUNICARSE PARA EVANGELIZAR La idolatria escandalizé a Cortés. Desde el pri- mer momento, la conversién al cristianismo de ‘todos los nativos “intieles” que iban encontrando. ‘fue una de las maximas prioridades del viaie (era ‘una obligacién para los descubridores castellanos, segiin las Bulas Alejandrinas otorgadas por el Pa- pa), y a ello se aplicaron con la ayuda de los dos eclesidsticos que formaban parte de la expedicién: cl capellin Juan Diaz (que ya habia acompaiiado «Grijalva y retornado a Cuba con Alvarado) y el fraile mercedario Bartolomé de Olmedo. Ambos se esforzaban en grandes predicaciones sobre los. misterios y dogmas de la fe catdlica, aunque ini- una ancha explanada delimitada por unas co linasarenosasen las que instalaron cafones. Estaba situada frente a un islote que Grijalva habia bautiza- ddo como San Juan de Ulta, En ella rcibieron lavisi- tadel gobernador de la provincia, ante el que Cortés sac a relucir el gran objetivo material dela expedi- cidn: conseguir oro. Segin el relato del capelkin del grupo, Cartés dijo al nableazteca que “los espaiioles estahan aquejados de un mal del corazin para el que loro era un zemedio especifico” Tambien piié reu- nirse con el emperador Moctezuma, El maximo mandatario mexica no tenia ninguna intencién de acceder. Temia que esos poderosos, visitantes fueran los anunciados por la profecia del retorno de Quetzalesatl, un dios cuya segunda venica marcarfa el final de su dinastia. Las coinei- dencias pareeian muchas, ya que Quetzaledatl era representado con barba, como los espafioes.. Enterado de las apetencias de los recien llegados, se propuso satisfacer su sed de oro al mismo tiempo ue los mantenia alejados. Sus emisarios llevaron a Cortés primero las excusas y luego la negativa directa a que lo visitaran, al mismo tiempo que le ofrecian un casco de soldado espaitol ~que se les habia regalado previamente— leno hasta os bordes de pepitas de oro, as como dos grandes rodelas (un tipo de escudo) también hechas del dorado metal. [Ni que decir tiene la impresién que produjo en los aventureros la visién de estas riquezas, que no hizo sino acrecentar su ambicion, el efecto contrario al bbuscado por el lider mexicano. Cortés estaba en una encracijada: su misién tenia "unos limites muy estrictos de exploracién, comer: ‘yevangelizacién, pero él queria ir mucho mas alld, Al modo de otros grandes lideres politicos El rey azteca temia que del retorno de Quetzalcéat! de a historia, decidié lanzar un érdago: convertir aquel campamento de playa en una colonia del rey de Espana y ponerse al servicio del concejo (administracién municipal) de esta (previamen te seleccionado entre sus mas fieles). Seguin a ley ‘espaiiola, una ciudad asi fundada era auténoma, «de forma que ya no dependerfa del gobernador de Cuba, De esta manera se cred la Villa Rica de la Veracruz (la gran ciudad mexicana conocida hoy solo por el tltimo de los nombres). La estrategia ‘ocasioné la primera refriega con los ficles al go- bernador, pero Cortés se salié con la suya, LOS DECISIVOS ALIADOS INDIGENAS Decidido a conquistar aquel vasto imperio, en- contré una herramienta perfecta en los varios _pucblos sometidos por los aztecas, a los cuales de- bian pagar tributo, Los primeros en ayudarle fue- zon los totonacas, con capital en Cempoala, que se dirigieron a los espafoles con un entusiasmo diametralmente opuesto la frialdad de los emi- sarios de Moctezuma. Cortés se demostré como un consumado especialista en la manipulacién politica: los animé a dejar de pagar el impuesto y plantar cara, obteniendo de ellos 1,300 guerreros, al mismo tiempo que se ofrecia alos aztecas para calmar los énimos con los totonacas y recuperar a normalidad. Con esta primera alianza y proyectando marchar hasta Tenochtitlan, su mayor obstaculo eran las discrepancias internas, Las sald6 ejecutando 0 en- carcelando a los espanoles rebeldes que querian volver a Cuba y, para disuadir de futuras subleva- iones 0 huidas, dio la que sin duda es st orden ‘més famosa: hundir las naves que los habian Ile- vado hasta alli, Ya no habia vuelta atras, El pequeio ejército de Cortés empezé a recorrer los mis de 1.000 kildmetros que separan Veracruz, de Tenochtitlan (actual Ciudad de México). Porel camino, animaba a otros pueblos subyugados ala rebelidn contra los aztecas, Contaban con la > ms VERACRUZ. La pintura representa la tundacion por parte de los ‘expedicionarios ‘espafoles de ia Vila Rica de la Veracruz, primera ciudad Auténoma, croada en terrtorlo colonia directa de Espana, EL PASO DE CORTES. Asi se lama al destiladero entre dos volcanes por e! ‘que el conquistador legé al valle de Mexico (izda.). Hoy ‘forma parte del Parque Nacional letaccinuatl- Popocatépet (Puobia, México). Moctezuma recibid a Cortés y lo alojé en el Palacio de Axayacatl > wentaja de ser considerados unos semidtoses incluso inmortales~ por los nativos. Su mayor xilo fue atraerse el favor de los taxcaltecas, una nacién muy numerosa que al principio se mostrd contraria a ellos (incluso les plantaron batalla por dos veces), pero que guardaba una animadversion mucho mayor hacia los aztecas, que los domina- bban desde hacia mas de setenta afios. os tlaxcaltecas proporcionaron al capitan espa- fol 4.000 guerreros, con lo que su contingente comenzaba a resultar ya mas temible, En la cit- dad de Cholula, aliada de los aztecas el ejército de Cortés se anticipé a una posible emboscada de estos con un indiscriminado “staque preventivo” El frail Bartolome de las Casas habia de 30.000 personas asesinadas, aunque otras estimaciones rebajan la cifra a 5,000. Quienes sobrevivieron se tunieron a los espafoles. ‘Tras cruzar el desfiladero entre dos volcanes hoy conocido como Paso de Cortés, los expediciona- Fins legaron al valle de México. Alli, Moctezuma realizé los tltimos intentos de disuaditlos de en- trar en su capital, Tenochtitlin, la fastuosa ciudad construida en medio del ago Texcoco sobre una isla, Pero nada podtia frenar ya a Cortés, quien Ile- 6 aclla el 8 de noviembre de 1519. EL EMPERADOR SOMETIDO Moctezuma recibié amistosamente a los espatio- lesy los alojé en el importante Palacio de Axayé- catl, Hacfa las veces de anfitridn y les enseiiaba la ciudad, Incluso acepté declarar su vasallaje al rey Carlos Ide Espaina, en diciembre de 1519, Malin- BUSCANDO OTRAS COSAS, DESCUBRIO CALIFORNIA eon todo! impeio mexicano a sus pias s@ detuvieron las ancias de conquista de Cortés. Cuando ya se le habia desposeido del mando principal en Nueva Espana, con el consuelo de nombratio, ‘marqués dol Valle da Oaxaca, el extremeno se empené on intentar en- ‘contra un setrecho para cruzar del Atlantica al Pactico por el norte del ‘cantinente americano, qual al que Magallanes habla dascubierto por el ‘sur El nombra que por entonces recibia este milico @ inexstente paso ‘ora Estracho de Anian, Para hala palrociné hasta cuatro expadicio- nes sin éxito, de las cuales 61 mismo encabez6 la tercera, en la que ami- bo alla peninsuia de la Baja California (dcha., mapa) y fund una colo ria, Santa Cruz (actual La Paz), aunque luego debié ser abandonada, Gracias a estas expeciciones se localzé California, descubierta por el ‘capitan al que encargs la primera, Fortun Jiménez, aunque este nunca lieg@ a ser consciente del alcance geogratico del lugar al que arnibo, TomurHisionia che le aconsejé a él, como antes a los lideres de otros pueblos nativos, no irritar a los aguerridos espafoles. Los vistantes, mientras, se dedicaban a localizar las riquezas de la prdspera capital ya in- dlagar sobre el origen del oro, Para apoderarse de ellas, Cortés necesitaba, una ver mas, otra excusa que le diera una justificacién. La obtuvo cuando llegaron noticias desde la costa de un ataque azteca contra los totonacas por no haber pagado tribute. En aquella accién mataron alespaio! juan de Escalante, quien, como alguacil mayor, era la maxima autoridad de Veracruz en ausencia de Cortés. La informacion también im- presioné a Moctezuma, a quiien su general en la batalla, el cacique Cuaulspopoca, envié la cabeza cortada de Escalante. Era una prueba de que los semidioses no eran inmortales. Cortés ordend detener a Moctezuma, quien, pe- sar de todo, siguié mostrandose conciliador con los espaitoles. Sera dificil que se aclare el moti- ‘vo por el que seguia en esta posicidn: si todavia albergaba temores supersticiosos o simplemente ctefa que los fieros espatoles exterminarian a los suyos. En cualquier caso, la afrenta de ver a su emperador cauitivo empezé a indisponer a la po- blacién contra los extranjeros. Y no fue el «ini- co motivo de célera: Cortés ordené matar en la hoguera a Cuauhpopoca, el noble azteca que les habia derrotado, y el 22 de mayo Pedro de Al- varado llevé a cabo una calculada matanza entre la aristocracia azteca reunida al completo en el ‘Templo Mayor para la festividad de su principal deidad, Huitzilopochtli. De esta forma, pretendia, descabezar una revuelta que parecia inminente. Tare cle Alla vuelta de Cortés, que habia ido a sofocar el ataque de una expedicion enviada por Velazquer ‘y mandada por Panfilo de Narvéer, Ia situacion resultaba insostenible. Cortés pidi6 a Moctezuma que se dirigiera a los mexices para calmarlos, Es- te pronuncié un discurso, pero el pueblo, que le habia perdido el respeto, reacciond contra él. Le lanzaron piedras y una le golped, causindole una herida de la que moriria tres dias ms tarde. GUERRA ABIERTA, NOCHE TRISTE Con él, fallecia el nico muro de contencién que evitaba Ta guerra abierta, Los espaioles y sus aliados totonaeas y Haxcaltecas fueron 10 ddeacios en el Palacio de Axayicatl. A Cortés no le quedé sino ordenar la retirada, que preten- dian ejecutar sigilosamente, y llevandose todos los tesoros posibles, en la medianoche del 30 de junio al | de julio de 1520, El plan no funcioné y fueron descubiertos mien ‘tras intentaban cruzar las calzadas entre los cana. les, Al son de los tambores del Iemplo de Huitzi- Jopochtli, miles de eanoas se precipitaron rapida- ‘mente sobre ellos. La retirada degenerd en huida desesperada, debiendo abandonar casi todos los tesoros que con tantos esfuuerzos habian reunido. Los aztecas se vengaron con una matanza: ase- sinaron @ casi todo el millar de tlaxcaltecas (que su vez se habjan comportado antes muy dura- ‘mente con sus hasta entonces dominadores), asi ‘como a unos seiscientos espaftoles, que suponian. més de la mitad de los hombres de Cortés en la ciudad. El conquistador lloré esa noche ante la ‘evidencia de las muertes y el fracaso. Enseguida El fares circularon relatos de su tristeza, por To que el episodio se conoce en Espa: fia como la Noche Triste Pero Cortés sobre- vivioy, tras ganar el 7 de julio la Batalla de Otumba (llama- da asi porque el conquistador dijo: “jh, tamba dde mis soldados!"),logré alcanzar Tlaxcala. Temia, que sus aliados indigenas le retirasen su apoyo 10, l contrario, se lo zenovaron y, desde entonces, conté con grandes contingentes de soldados tlax caltecas. Asi pudo ir realizando diferentes acciones de conquista en todo el teritorio azteca mientras preparaba, con més paciencia que antes, un asalto definitivo a Tenochtithin, RODEANDO TENOCHTITLAN Utilizando los restos del tesoro mas todo lo con- quistado previamente, Cortés disené una ope- raci6n bélica mas ambiciosa: envié hombres a adquirir armas hasta La Espaiiola y Jamaica ordené la construccién de trece bergantines pa- ra ejecutar un ataque anfibio sobre Tenochtitkn. Pero no se actué sobre la capital hasta que pre- viamente no se dominaron todas las poblaciones importantes a su alredetior para dejarla completa. ‘mente aislada, proceso que llevé meses. El asedio de Tenochtitlan comenzé en mayo de 1521 y duré noventa y tres dias. El cronista Ber- nal Diaz del Castillo escribié sobre él: "Ca DOS HECHOS ‘CRUCIALES. Arriba a laizda Ccuadro de Miguel Gonzalez (1898) que recrea olataque a Moctezuma, de sus stibditos tras la matanza dol Temple Mayor. Sobre estas linoas, la subsiguiont Noche Tiste en una ilustracién, murHstonATt LA CAIDA DE TENOCHTITLAN LOS CONQUISTADORES di coaea Tenis ie. LOS DEFENSORES jercito expaiol y liados Se ee 5 A, Geren mereas 1 At 1.300 80.000 4 nie “| 150.000 Se eae tampangs iE Combtientes, hombres, erable ncn, a fea jess isonain —— me ups - BRILL x. aes Conquista z ness at, tae OS 1520 mo 1521 Peete eden ge 16 deabri Stir alos mexicese dia que Conc doble de eat nt senna qs sombu s el Templo Mayor bo una é eres invavores terrible matanza, Los eniran en Xocimileo. mexicasrespondieron y ‘comenzo la batalla, 9 de junio Corts siti a ciudad Mayo-junio = 5 . de Tenochitin Mociezama I, que interrumpi los permancea cautiva por suminisros de agua Tas espafles, uci en alimentos ln edad; trates eens adznis,destayd ks “ras ol elo, hermana ° pens y vias de Caius end su he uss Gomunicacin. 30 de junio Tenochtitlan 10-30 de junio Los mexicas ograron 9 Elect espaol gpstosepaneshayeun MIMS asi el Templo Mayor, fenosils, Cos Mins da dia existian tantos combates (no siem- pre victorias) que, silos hubiera relatado todos, pareceria un libro de Amadis o de caballerias”. El propio Hernén Cortés estuvo a punto de ser hecho prisionero en una de las refriegas, pero serla salvado in extremis por un soldado valli- soletano, Cristdbal de Olea, que hallé la muerte al rescatar a su jefe. Los espaiioles capturados acabaron siendo tor turados y sacrificados en el Templo Mayor az- teca, como era la ancestral y barbara costumbre ‘en [as gucrras entre los pueblos mexicanos. Pa- 1a los espaioles que escuchaban y veian desde lejos el tremendo ritual nocturne (un cronista se refiere en particular al “insoportable rnido del tambor”), este result uno de los momentos, més duros del asediv, EL FIN DE UN IMPERIO Finalmente, el 13 de agosto de 1521, el emperador Cuauhtémoc, sucesor de Moctezuma, se entregd alos espafoles ante la situacién desesperada de la ciudad (entre 120.000 y 240.000 muertos) y pidié al propio Cortés que lo matara con su puma Este lo mantuvo con vida, aunque seria torturado para sacatle informacién sobre el presunto teso- 10 oculto de los aztecas. Los espaioles estaban muy enfadados porque el oro obtenido resultaba mucho més escaso de lo esperado: ciento treinta mil castellanos (moneda de lz época), de los que tuna quinta parte correspondia al rey (por cierto, fue capturada por corsarios franceses cuando se llevaba a Espatia). Después de deducir otras can- tidades, al dividir lo restante apenas si quedaba para cada soldado menos del valor de su espada. Cortés deberia organizar en el futuro nuevas ex- ediciones para contentar a su tropa. Pero, en lo military lo politico, la aventura culmi- naba con un triunfe absoluto: ponia punto final al poderoso Imperio azteca y daba la posesién del enorme territorio mexicano al mucho mas pe quero y lejano reino de Fspafia. ;Alguien hubie- +a apostado por ello cuando el intrépido Hernan Cortés salié de Cuba casi escondidas? Como escribié el historiador norteamericano. del siglo XIX William H. Prescott en su impres- cindible obra La conquista de México, “pense- ‘mos lo que pensemos de Cortés desde un punto de vista moral, contemplado como un logro mi- litar nos llenamos de asombro... Que todo esto fuera realizado por un mero puiado de aventu reros indigentes es un hecho poco menos que milagroso, demasiado sorprendente para las probabilidades que se le exigen a la ficcion y sin paralelo en las paginas de la historia’. mur HstonATa CURIOSIDADES Bautizando las Américas 08 conquistadores y adelan- L= entre otra ptestade, reniaa la de ponerle nombre al territorio que habian colonizado (a despecho, claro, de que muchas de estas “nuevas tierras” ya tenian tuna denominacién precolombina) En algunas ocasiones utilizaban pa- labras indigenas -Yucatan— que res petaban la cultura local, pero las més de las veces seguian otros criterios: por ejemplo, escoger nombres al azar 0 relacionados con la fecha 0 con Imagen de Cartagena de Indias (Colombia), Re le tan ear te ra algin hecho de la conquista, usar denominaciones debidas a quienes hhabian financiado la expedicion lo hizo el propio Cristébal Colén: islas Fernandinas, isla Isabelina...— ete, No obstante, la mayorfa de los descubridores recurrieron a bauti- zar aquellos lugares simplemente to mando como referencia otras de la geografia espatola. Bjemplos: Truji ilo (en Pera), Medellin y Cartagena de Indias (en Colombia), Granada (en Nicaragua) y un largo etcétera > : VEGETALES QUE CRUZARON EL CHARCO era Perse trabejo ndigena (ala derecha, acuareta del Codice Trujillo, siglo XVI er ka [América posterior a a conguista fue la encomienda, hubo ctros dos sistemas parecidos, adoptadas par los espafioles de los incis americancs. Los in mn encomendere no recibian paga por ello, per a ccambic contaban con comida, un hoger y,naturalmente, adoctrinamiento crs tiano, En ol caso de la ita, un s'stama de fasna por tumos que provenia de ia cultura ineaica, el trabajo no era gratuito come en la encomienda, sina que a los ‘obreros y campesinos se es ctorgaba un salario, Por timo, el yanaconazgo yang era una insttucicn de relacon laboral proxima ala esclavtud propia tam- bién de la América prehisnanica, sobre toda inca, aus los espanoles conserva: ron came métado de castiga recervado a los indios rabeldes o fugitives, \genas gue trabajaban pa TamurHisionla de organizacién de las eras y del A Dios rogando... {a Iglesia cataica contd en América can los mismos organisrmos e instituciones de los que disponia en ol Veio Continent: o Sante Ofico, sinados, conciios.. Aunque los problemas de los eclesiéstcas en aquollas tioras eran muy distintos alos de Espana y Europa, aparecieron nuevas heterodoxias a Catedral da Lima (Pert), situada en a plaza de Acmas. 9), que vivid nuove aris con los nati- 10s, reals sus experiencias, vida y aven- tras en un libro, Las naurragios (1542) En al se descriva ol apasionante penpio vital de este nobie andaluz que, desde eu Jerez de ia Frontera natal, logo a entrar ‘en contacto con is indios de la Florida y luago a recorrer las tiaras de los actuaias Nuevo México, Texas, Arizona, Baja Cali- fornia... Sus reflexiones nos muestran una forma difewonte de acercarse ala colon 2zacion: on lugar de la conquusta miltar, (Cabeza de Vaca propone una gran alian= za de mutua ayuca con los pueblos ame- ricanos, alos que no considera salvajos sino sores humanos de culturas distintas alas europea, pero iquaimente validas. LOS NAUFRAGIOS, EL LIBRO DE ON BONQUISTADO ES DIFERENTE ccomatiry se pusieron en practica los de~ Cratos de Trento. Asi entra os eigloe XV y XVII se celebraren eh le América hispana 18 ‘concios: e primero, en Lima en 165%, y los ‘times, an Santa Fe de Bogota y Charcas an 11774. Oras sedess conciiares fueron Giudiad {de México y Santo Domingo, paro sera Lima (Peri) fa ciudad que acogiase mas reuniones. one, Los NAUFRAGIOS = La pregunta {QUIEN FUE GONZALO GUERRERO? PARA LA HISTORIOGRAFIA dor y del (abajo, (México). Nacico en Palos dela los espanol ‘ign conacide como Gonzalo Mariner y contra las tropas de Pedro de Alvarado, La colonizacion sigue su curso DE NORTE ASUR ‘Tras las primeras exploraciones del vasto Nuevo Continente y la peripecia de Hernan Cortés, las expediciones y conquistas se multiplicaron de uno a otro confin del territorio americano. JOSE LUIS HERNANDEZ GARVI ESCRITOR 1520 onisTaRAL DELO. DIEGO DE ALMAGRO ALASOMBRA DE CORTES. Pedro de Avvaredo (0485-1841 abajo, en un retrato pintado en 41908 por Tomas Povecano) participé en la Conquista del Imperio azteca dirigida por Heman Cortés. Enviado por este ims al sur, fue el Conquistador do ‘Guatemala, Honduras y El Salvador En|a imagen ele derecha, le cudad de Tupiza, en Potosi (oiva), que sivié a Diego de Almagro ‘como base de ‘operaciones. TamurHisiona [interés por encontrar una ruta a través de América que abriera la puerta del Pa a los barcos espafoles para alcanzar Jas maravillas de Oriente qued6 relegado a un segundo plano cuando se extendieron los rumores de la existencia de riquezas incaleulables en el interior del continente, Durante los. prime: ros treinta afios.posteriores al Descubrimiento, los espafioles se asentaron en las Antillas, donde no encontraron las oportunida des de hacer fortuna que espe: raban, Decepcionados, dirigie ron su atencidn hacia el oeste y Las riquezas encontradas por Cortés fueron el aliciente para vidas en una arriesgada apuesta que los Mevaria a recorrer un continente de horizontes inabarcables. En Centroameérica, Pedro de Alvarado, responsa- ble de la matanza del Templo Mayor que desenca- deno la que es conocida como Noche Triste, em- prendié la conquista de Nicaragua (1522), Hon duras (1523), Guatemala (1524) yl Salvador (1525), cumpliendo Con el mandato del propio Her- nin Cortés. El conquistador de México se quitaba asi de en me- dio a un posible rival que podia dlisputarle su autoridad, La expedicién de Alvarado se cenfrentd a nuevos riesgos mien- emprendieron toda una serie de Q{TQS DUSCACOLES tas extendia la presencia espa- malogradas expediciones que no aleanzaron su. obj LA EXPEDICION DE ALVARADO Las riquezas obtenidas por Hernin Cortés tras completar la conquista del Imperio azteca contfir- maron las expectativas de los espaoles de encon- trar el oro y la plata que les habian llevado a aven- turarse a través de un océano proceloso y selvasim- penetrables para alcanzar fortuna y gloria. Con ese aliciente may presente, a partir de la tercera déc: da del siglo XVI los conquistadores se jugaron sus ola por esta zona del continen- de fortuna y gloria. Las noticias sobre las grandes riquezas del Peri le llevaron en 1526 hasta Ecuador, donde evité el enfrentamien- to con los intereses de Pizarro, Hombre de accién, Alvarado murié al ser arrollado por el caballo de tuno de sus hombres. Estaba preparando una nue- vaexpedicién a la islas Mohucas, conocidas como Islas de la Especieria por el preciado producto tan demandado en Europa. A pesar de los multiples peligros y contratiempos con los que se encontraban, los espanoles no ceja- ron en st empefio y siguieron progresando en su ‘avance hacia el sur del continente. En 1535, Diego de Almagro, veterano de la conquista del Peri, partié de Cuzco y lleg6 a la ciudad de Tupiza, en Ja actual Bolivia, que le sitvié de base de opera- ciones desde la que dar el salto a Chile al frente de ‘un contingente de 500 soldados atraidos por las promesas de oro y plata, INASEQUIBLES AL DESALIENTO Laaventura de Almagro y sus hombres reunié mu- ‘chos de los elementos que caracterizaron la expan- sién espafiola por todo el continente. Dejando a sun lado la codicia que les hacia superar todo tipo ‘de obsticulos, los conquistadores tambien estaban, imbuidos de un espiritu colonizador que les lewd a fundar ciudades y establecer una administracién inspirada por las leyes de la metrépoli y someti- ‘da a la autoridad emanada del rey. De la misma forma, entre los expedicionarios de Almagro que penetraron en Chile también fue un rasgo habitual ‘el uso extendido de métodos expeditivos y crueles para acabar con cualquier intento de oposicién 0 resistencia, tanto entre los indigenas como entre sus propias filas. Estos actos ~en algunos casos de ‘extrema violencia deben ser interpretados den- trodel contexto de una situacién condicionada por unas circunstancias muy distintas a las actuales. ‘Asi, las duras vivencias de un vigje para el que no tenian mapas y las penurias provocadas por la es- ‘casez de suministros, junto a las muertes de com- paneros, las traiciones y las deserciones, hicieron ‘laquear las fuerzas de rmachos de los hombres de Almagro, pero finalmente consiguieron llegar al valle del Aconcagua para descubrir con decepcién ‘que el territorio yermo que se abria ante ellos no oftecia las riquezas inmediatas y prometidas que hhabian ido a buscar. Los exploradores enviados _ms hacia el sur confirmaron sus peores temores. AMERICA DEL SUR, DE OESTE A ESTE En 1540, Pedro de Valdivia continué con la labor iniciada por Almagro en Chile en wna aventura que le costs la vida, pero que consiguis abrir camino a los espaitoles hacia aquella dilatada y estrecha fran- ja de territorio que se abrie al Pacifico, Unos afios antes, concretamente en 1533, Pedro de Mendoza, habia dado en Espana los primeros pasos que le levarian ala constraccién, en los primeras dias de febrero de 1536, de un primitivo puerto defendido, por dos fuertes en la margen sur del Rio dela Plata, emplazamiento que con el tiempo se acabaria > DE PODER. Esta ilustracion dl siglo XIX de ‘una plantacion dp azucar en ‘Santo Domingo relleja los métodos ectiosy crueles que, en ‘easiones, los ‘encomenderos esparioles uillzaban con la pobiacién indigena. LA PRIMERA FUNDACION DE BUENOS AIRES. En febrero dda 1836, ef Conquistador granadino Pedro da Mendoza (1499-1597) construyé en la ‘margen sur del Fio de la Plata un poblado detendido por os luertes, origen de la ciudad de Buenos Aires (mapa de 1750). mur HstonAT® RIO ABAJO. Francisco de COreliana, nacido en Tryjllo (©dremadura) fen 1611, fue companero da ‘armas de Pizaro y ha pasado a la historia por deseubrir elo ‘Amazonas y navegato hasta su ‘desembocadtura: 5.000 km de travesia durante sicte meses. En fa imagen, sello postal de 1965 ‘con su tetato LAMEJOR DEFENSA, UN BUEN ‘ATAQUE, En su travasia fluvial por el Amazonas, las ‘urbulentas: aguas no fueron el nico ‘enemigo de Jos hombres, do Orollana, La expedicisn se ‘encontré con tribus de indios (grabado) que ‘es alacaban, fen un intento de proteger suterritono de aquellos extranos baroudos de piel blanca. convirtiendo en la ciudad de Buenos Aires. Tras cruzar los Andes, en 1541 la expedicidn lide. sada por Francisco de Orellana, curtide compaero dearmas de Pizarro, inicié el recorrido porla cuen- ca del Amazonas a bordo de frigiles bergantines. Ensu travesia fuviel, los espafioles se enfientaron a tribus de indios amazénivos -que atacaban los extrafios barbuclos de piel blanca que osaban adentrarse en sus territorios- mientras surcaban turbulentas corrientes de agua que parecian no te- ner fin, Sin rendirse, Orellana continus rio abajo y, tras siete meses de navegacidn, el 26 de agosto de 1542 lleg6 ala desembocaciura del Amazonas, Junto alos supervivientes bajo su: mando, habia navegado casi cinco mil kilémetros por cauces rodeados de una selva impenetrable, yatravesado América del Sur de oeste a este. Regresé a Espana, donde consi- {gui la financiacién para emprender una segunda expedicién con la que queria profundizar en sus descubrimientos geograticos, para gloria propia y dela monarguia hispénica que representaba. Muri en combate con los indios en ese segundo viaje. ADMINISTRAR UN IMPERIO. Al mismo tiempo que la expansién espaitola se extendia por el continente en todas direcciones, surgié la necesidad de crear un aparato adminis- trativo capaz de gestionar los inmensos tertitorios anexionados a la Corona. En un primer momento, los propios conquistadores (asesorados por los clé- rigos que les acompafiaban) asumieron esa ardua tarea, pero posteriormente se creé toda una serie de instituciones especificas con dicho propésito. La primera de ellas fue la Casa de Contratacién, que se establecié en Sevilla en 1503, Su princi pal competencia era la de velar por las relaciones smaritimas y comerciales con América; poste- riormente, adquirié las atribuciones de una cor- te de justicia con potestad para mediar en todos aquellos conilictos relacionados con cuestiones mercantiles. Por su parte, el Consejo de Indias, creado en 1511 por Fetnando el Catélico, se de- dicaba a legislar para el Nuevo Mundo. Estas dos instituciones, con la ayuda sobre el terreno de los cabildos, las audiencias y, més tarde, los virreyes, fueron las encargadas de aplicar las decisiones adoptadas por la Corona en relacién a las pose- siones al otro lado del Atlintico, LARELACION CON LOS INDIGENAS ‘Al margen de este complejo cuerpo burocratico, Ja figura administrativa mis controvertida de este periodo fue la del encomendero. Cabeza visible de [a llamada encomienda, institucién que sirvié como instrumento para consolidar el domini sobre el erztorio, ocupaba ese puesto como r. ‘compensa por los servicios prestados a la Corona durante la conquista en suelo americano. En sus ‘origenes, la encomienda debia servir para asi ‘ilar culturalmente y evangelizar ala poblacién indigena, al mismo tiempo que para organizar el que debia ser un eficaz sistema recaudatorio, pero la codicia desmediida de muchos encomendezos PONCE DE LEON Y LA FUENTE DE LA ETERNA JUVENTUD dio lugar a situaciones de abuso muy préximas a laesclavitud. No obstante, en Espaiia surgié muy pronto un influyente movimiento en defensa de la pobla- cidn indigena y contra la explotacidn ejercida por los encomenderos. La Corona, alarmada por los preocupantes informes de los frailes do- > cdo on Sarterés de Campos Nissen mista Habana (52), an Ponco do Lena un claro sjmpio del conaustacor cepatl on feras amorcanas. Pier go. Berna do Pero Pi btw pr to para expres aguae yon oitorioe flvcte do Cuba, avenue cus alow a Geecubrla pentose La ora Per, fogin as croias de la Sea, su rion neal era oncontara tanto do Inet ra vera uno doe grandes tos Nuvo Mundo a laos dees nabros, tcbre a eistenla desperarn Ine Ginakin do xédioeconuitadowe ‘espaioles), que once de Lean persiguis durante toda eu vida. Gonzalo Femandez de Oviedo escribié on ‘su Historia general y natural de las Ioclas (1538) que queria localizar la fuente para curar su impotencia sexual. Hernando de Escalante Fontaneda publcé unas memo- las en 1575 en las que afirmaba que habia buscado la fuente al, dato recoaido tar bien en la Historia general de fos hechos {de fos castllanos, escita por Antonio Ge Herrera en 1615, Ponce de Leén, empe- ro, nunca alcan2é la fama y la inmortalidad ‘que esperaba, Murié por una flecha enve- ‘nenada on un ataque de los indios calusa, LACASADELA CONTRATACION. Fue creada por los Royas Catolico fen 1509 para administrar y controlar et treo ‘on las Incas. Alger un mercado exclusive de Castilla, nadie Podia ira América sin pasar por esta intiucion, Adem, toda mereancia procedente de las Indias debia pagar tun impuesio det 20% ala Corona Sevilla fue elagida ‘Como primera sede do la Casa de la Contratacion (zquierda; hoy, Archivo de Indias) yo fue durante 214 ahos, murHstonAaat ‘CONQUISTA DE CHILE, Pedro de Valdivia (5497-1553) lider, a partir do 1540, la primora fase dela anexion dal teritorio. ‘que seria Chile ‘Gobemadory capitan general, cemprendié la Guorra de ‘Arauco contra ol ‘pueblo mapuche, fen la que los fesparoles resultaren derotados, Valdivia fue ccapturada (en el grabado) vy ejacutado, EL.GRAN Toaul. Elprimer dia de la Guerra de Arauco fue ccaplurado un joven noble mapucho, viva einttgert, {que lams tanto {Ratencion de Valdivia que le hizo su cabellerizo y paja. Era Lastaro, quien afios después seria ol gran toqui (lider milter) de los ‘mapuches. > minicos, aprobé el 27 de diciembre de 1512 las Leyes de Burgos, con las que intent6 frenar el maltrato a los indigenas. La resistencia de los éencomenderos a su eplicaci6n obligé a la ereacién de una junta de la que surgieron en 1542 las Leyes ‘Nuevas, que pusieron a los indigenas bajo protec- ign directa de le Corona. Es cierto que los espaitoles ejercieron una posicién dominante y privilegiada aunque siempre estuvie- ran en minoria, peto, como para la explotacién de los recursos se contd desde un principio con la ‘mano de obra indigena, los conquistadores y colo- nizadores hispanos fueron los primeros interesa- dos en velar por el mantenimiento de la poblacion local, al contrario de lo que sucedié en el norte, donde los europeos exterminaron a los nativos No obstante, la llegada de los conquistadores tu- vo un impacto demografico inmediato. El nimero de habitantes de América del Sur se redujo dras- ticamente al producirse el contacto con los recién llegados. Sin embargo, la extincidn de poblaciones. enteras se debié mas a causas biolégicas que a la muerte y destruccion derivadas de la codicia de los espaioles, Las enfermedades infecciosas traidas al Nuevo Mundo causaron estragos entre unos indi- ggenas que no estaban inmunizados: las erSnicas de aquellos dias hablan de “pestes” que acababan en ppocos dias con todos los miembros de una tribuo los habitantes de un poblado nativo. ‘A pesar de esta debacle, grandes grupos humanos lograron sobrevivir ala crisis provocada por el pri mer contacto con los espaioles, Su sistema inmu noldgico reaccioné a las muevas enfermedades y se hizo tan resistente como el de los europeos. Esta circunstancia, unida al mestizaje libre de prejui- cis, an propio de Tberoamérica y fomentado por losespaioles, permitié la supervivencia de los pue- blos autéctonos. Los que se mantuvieron aislados en regiones de dificil acceso han conservado hasta nuestros dias las caracteristicas propias de su etnia. TAMBIEN HACIA EL NORTE Consolidado el poder hispano en grandes zonas del continente, este se extendio en todas direccio- nes. En el territorio de la actual Venezuela, la feroz ESPANOLES EN ALASKA L: presencia espafiola en los territorios de la costa ceste de América dei Norte, y mas concretamente en una re- id lan remota como Alaska, se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII, cuando las autoridades coloniales es- pafiolas decidiaron hacer valer su soberania frente a las as- piraciones de rusos y briténicos en esas vastas regiones. Asi, en 1774, a fragata al mando de Juan José Pérez Her- rndndez recorré la costa norteamericana del Pacifico y or26 2 los comerclantes rusos a abandonar sus asentamientos. Una segunda expedicion formada por tres barcoe zarpe on marzo de 1775 con el objetivo de navegar todavia mas hacia el norte para tomar posesisn efectiva de esos teritrios, car- togratiar sus costas y entablar relaciones amistosas con los nativs.¥ en 1779, un tercer viaje bajo el mando del marino esparicl Ignacio de Arteaga logré alcanzar la peninsula de Kenai, lengua de tierra que se adentra en el gollo de Alaska. Tras el conticto provocado por la que es conocida como Cri- sis de Nutka, que a punto estuvo de desencadenar una gue- zesistencia planteada por el cacique caribe Guai- ra con Gran Bretaha por la posesién de ia isla homénima situada en la costa euroccidental de Vancouver (Canad), la presencia de barcos esparioles sigué siendo constante en la, costa sur de Alaska. Espara, sin embargo, acabaria renunciando a sus proten- siones en ia region merced al Tratado de Adams-Onis (1819- 1821), que fijé los limites fronterizos entre Estados Unidos. yeel virrinato de Nueva Espafia, pero el recuerdo de la pre- ‘encia hispana ha perdurado en la toponimia de algunos lu» ‘gates, como 2s al case del glaciar Malaspina o las cludades. de Cordova o de Valdez. ‘aipuro, que acabé con Ia vida del enloquecido conquistador Lope de Aguirre, no impidis la pe: A los espajioles les interesaba velar por la netracién espafiola, que se complet6 con la muerte del gran guerrero indigena en 1568, La derrota en diciembre de 1553 de las huestes cespaftolas al mando de Pedro de Valdivia en la Batalla de Tucapel -también conocida como “de- sastre de Tucapel’ ante los guerreros mapuches liderados por Lantaro supuso un duro revés para las pretensiones espafiolas en Chile. El cacique Lautaro, que destacé en la Guerra de Arauco que poblacién local: era su mano de obra durante mas de doscientos treinta afios enfrent6 a las fuerzas espafolas de la Capitania General de Chile contra los indigenas, murié en una em- boscada de los hombres de Francisco de Villa 33, que asi se cobrazon venganza por la muerte dle Valdivia y pusieron fin a la primera fase de la Conquista del territorio. Los espafioles -entre otros, Cabeza de Vaca— también se encaminaron al norte, legando a controlar gran parte de lo que hoy es el territorio de Estados Unidos. Los estados actuales de Ala bama, Misisipi, Texas, Nuevo México, Califor- nia, Oregon y Washington estuvieron en alg ‘momento bajo dominio espanol, formande par- te del exienso territorio del virreinato de Nueva Espana y bajo la proteceidén de un puniado de dragones de cuera, las primeras tropas europeas que se enfrentaron alas tribus indias de las pra- deras. Ademas, en la actual Florida, descubierta, y explorada por Juan Ponce de Leén en 1513, la Ciudad de San Agustin, fundada en 1565 por Pe. ‘CABEZA DE VACA EN NORTEAMERICA. El conquistador gacitano (1430-1859) exploré Florida, Alabama, Missi. Luisiana, Texas, Nuevo Mexico, Arizona, ©! norte de Maxica y 6! golfo o@ California, tertitorios que se anexionaron al imperic ‘espanol dentro del Virreinato de Nueva Espana dro Menénder de Avilés ostenta el privilegio de ser el asentamiento europeo mas antiguo en EE UU. Y la expansion y exploracién se dio, asimis- ‘mo, alo largo de la costa del Pacifico, 1 mur HstonAas Con apenas un pufado de homibres y la insaciable sed de oro por bandera, el conquistador trUjillano vencid al imperio mas grande de América, convirtiéndose con ello en un héroe para unos y en un villano sanguinario para otros. oy een ners Atahuslpa, iecndat Sen ac) plaza peieipal eye Ure TRUJILLANO. UNIVERSAL, El conquistador después, en el siglo XIX, cuando se organi 26 una decena de expediciones para salir en su bisqueda, Sin embargo, como El Dorado, el lugar siempre estaba en otra parte, un poco mas alla LAS PRIMERAS BUSQUEDAS De entre todas aquellas fantsticas leyendas sobre TIERRA DE | lugares repetos de oro lade El Dorado fue la que feo coseché mas seguidores, y por ella se sucedieron las expediciones (una de las primeras, en 1529, fue la conctistadores del aleman Von Halfinger). Fue lo que llevé a Se- creyeron que otro “EI Dorado" bastidn de Belalcazar a salir de Quito “en deman pusieraallarse da de una tierra que se dice Fl Dorado y Pasquies’ orca de la declaraba el tesorero Gonzalo de la Pei en 1539. Calas Su objetivo era conquistar esas tietras y embarcar falamance, en i emai Cone dizectamente rumboa Espana para no cruzarse con Eniaimagen, Pizarro, de forma que los honores fueran solo suyos. tuna piantacion —_Lleg6 hasta la sabana de Bogota, donde se encontré ebananasen con una sorpresa: las expediciones de Gonzalo ji- {s locaidac tnlocalidae | _ménez de Quesada, enviado de Pizarro, y de Nicolés Egan Gourd, Federman ya habian llegado all, Por eso el derecho sobre estos territorios permanecié afios en disputa. TAMBIEN LOS ALEMANES. Philipp von Hutten (figura central de este grabado cel XVI) captenes una de las lexpeciciones de los Walser de ‘Augsburgo (duets de ia cexpiotacién de lo que hoy 8 Venezuela) Tras la destealtad de Belaledzar, Pizarro nombré a su hermano Gonzalo gobernador de Quito y también capitén de una expedicién en busca del llamado Pats de la Canela, Durante el viaje se ago- taron les existencias y, ante la posibilidad de mo- rir de hambre, Francisco de Orellana se oftecié a continuar con wn bergantin en busca de comids. Con 60 hombres continud por el rio Coca hasta elentonces conocido coma rio Grande, que seria llamado de las Amazonas o de Orellana. En reali- dad, Orellana nunca planeé regresar con alimen- tos, sino iren busca de su propia riqueza. Al tener noticias de que cerca se hallaba un lugar repleto de metales preciosos, tue en su busca hasta que la expedicion fue atacada por unas guerreras indias de apariencia similar lade las mitologicas muje- es amazonas, por quienes finalmente bautizarfan asi ala regidn. Orellana no llegd a encontrar las riquezas prometidas pero, tras salir sano y salvo dl ataque y llegar al Atlintico, pudo poner rum- bo a Espata para ser nombrado conquistador del Pais de las Amazonas, Su descubrimiento hizo que el Consejo de Incas relativizara la traicién a Gonzalo Pizarro. Sin embargo, no llegé a disfru- tar de su conguista porque fallecié poco después vietima de las febres, en un segundo viaje Otra famosa expedicién que fue en busca de BI Dorado fue la de Herman Pérez de Quesada, her- mano del enviado de Pizarro, quien saldria con 300 espaftoles, 1.500 indios y centenares de c- ballos a la conquista de la ciudad de oro. Los sue- fios de todos los que participaron en aquel viaje fueron convirtiéndose en pesadilla tras tres afos, de biisqueda en los que abundaron el hambre, las, deserciones y las luchas internas. Por fin, Her- nn Pérez de Quesada renuncié a sus ilusiones regresando con los bolsillos vacios y menos de la El rfo Grande tom6 el nombre de Amazonas de unas guerreras indias que recordaban aestas mujeres mitoldgicas , mitad de los hombres que lo acompafiaban cuan- do parti6, Afios después seria su sobrino politico, Antonio de Berrio, quien participase en tres expe- diciones en busca de Fl Dorado, las tres plagadas ‘de muertes ycalamidades. La obsesién por El Do- rado continué con su hijo, Fernando de Bertio, quien también buscé el mitico lugar. Otro de los exploradores que creyé en la leyenda fue Philipp von Hutten, quien llegé al candaloso rio Guaviare. Alli le aseguraron que estaba muy ‘cerca de un reino de riquezas, pero advirtiéndole del peligro de adentrarse mas alld, porque en ese lugar habitaban feroces guerreros. Haciendo of dos sordos, von Hutten continud y poco después resulté herido. Sus hombres dudaron qué hacer hasta que escucharon sonoros tambores y alaridos procedentes del interior de la selva y decidieron, ‘regresara casa, Se marcharon convencidos de ha- ber divisado los alrededores de Bl Dorado. EL VIAJE DE URSUA Y AGUIRRE Habian pasado ya casi dos décadas desde la tile tima gran expedicidn en busca de El Dorado ‘cuando el virrey de Peri, Hurtado de Mendoza, decidié hacer un nuevo intento, Puso al mando 4 Pedro de Ursiia, que partio en septiembre de 1560 con 300 espaioles y medio millar de indios. Los requisites para ser reclutado consistian en demostrar experiencia en campahas similares y tener valor. Ambos fueron considerados mas im- portantes que la moral y el respeto al orden, que no figuraban entre los requerimientos, una > EL VERDADERO ORQ DE AMERICA Amemecces una cioat Cees Sonnet ee ooo Paro ou sienataen ‘tres centenares de objelos dascu- biertos a comienzos del siglo XX en ee ae de oro y cobre que los espaficies: eee febreria. Las piezas pertenecian a un a cence Sa enccen Estatulla de ‘aro (popor0) delos quimbaya, uma citura indigena rualoe quo usban estos males no come porsu valer acaneémico, sno simbolico sus pizas 2 Se cree que los saciaben con le energia oro y de {Sol y que ls utilzaban pare comuri- tumbaga de ‘arse con el mas all cranteleza yeaieas, mur Hstonne? tesesqis Toes pee et Dotnet LAGO DE GUATAVITA, i 5 EL ORIGEN DE LA LEYENDA pi Jos muiscas las lagunas eran la morade de los doses: ‘por es0, celebraban en el lago de Guatavita una ceremo- na (para pedirles prosperidad y bonanza) en la que el oro y las esmeraldas tenian un gran protagonismo. Al ver tales ritos y frendas, los conquistadores pen'saron que aquel lugar estaba lleno de riquezas en forma de metales preciosos. El cronista Juan Rdiguez Freyle (1566-1640) describia asi en El carnaro la cere monia que parece ser el origen del mito de El Dorado: "En aquella laguna de Gustavita se hacia una gran balsa de juncos, adora- dda todo lo mas vistoso que podian (..). Hacia el indio dorado su ofrecimiento echando todo el oro y esmeraldas que llevaba en ol medio de a laguna, y los demés caeiques que iban con él hacian lo propio (..), De esta ceremonia se tomé aquel nombre tan cele: brado de! Dorado". Esa laguna, cuyos fondas se crolan replotos de o70 y piedras preciosas (de hecho, se trazaron diversos planes para drenarle en busca de las ofrendas legendarias), se encuen- tra en la cordilera oriental de Colombia, en el municipio de Ses- guild, a unes 75 kiémetres al nordeste de Bogota. ‘ircunstancia que marcaria de forma defini tivael curso de la expedicién Los maranones, como llamaron a los integran- tes de la expedicién por recorrer gran parte del Marafion, alluente del Amazonas, comenzaron a Inguietarse tras tres meses de viaje. No habia ni rastro de Fl Dorado, La desesperacién hizo que las conspiraciones para hacerse con el mando no tardaran en llegar. En enero de 1561, estallé un Pedro de Ursia fue asesinado a ‘Tras la rebeliin estaba Lope de Agui- re, conocido como Lope el Loco, quien ya conta ba con un largo historial de levantamientos. Pero la cadena de violencia y sabotaje no habia hecho mas que comenzat. Poco después moririan asesinados Fernando de Guzman, sucesor de Ur- sia, yla amante de este tltimo, Inés de Atienza. ‘Ademas, causaron estragos entre las poblaciones nativas que alcanzaron. Asi lo contaba Francisco Vazquez en el retrato que hizo de Lope de Aguirre en Relacién de todo lo que sucedis en la jornada de Amagua y Dorado: "No queria dl soldados muy reradores, sino que si fuese menester jugasen con el demonio el alma a los dados” A esos soldados, y asus capitanes, inst6 en marzo de 1561 a firmar declaracién de guerra al Imperio espaitol en que se proclamé principe del Peri, Tierra Fir me y Chile. Sin embargo, esos mismos soldados se volverian en su contra pocos meses después, cuando le dieron muerte en Barquisimeto, en la actual Venezuela, Cuentan que su cuerpo fue descuartizado, dejindose su cabeza expuesta en una jaula en El Tocuyo, mientras que sus manos ‘matiladas fueron levadas a Trujillo y a Valencia. En un juicio post mortem fue declarado culpable del delito de lesa majestad. La expedicion a El Dorado y su leyenda inspiraron a novelistas dramaturgos y directores de cine: Sender, Herzog, Saura... La expedicién a El Dorado inspiré a directores de cine, novelistas y dramaturgos, a quienes impactd la leyenda que enloqueci6 a aventureros y conquis- tadlores obnubilados por una quimera. EL DORADO EN LA CULTURA POPULAR Asi, Gonzalo Torrente Ballester escribirfa a prin- cipios de la década de los 40 Lope de Aguirre: AGUIRRE, LA COLERA DE DIOS (1972). Klaus Kinski da vida a Lope de Aguire en asie ‘escalotriante relato de la locura que generé El Dorado, diigido por el alemén Werner Herzog, cerénica dramiética de la historia americana en tres jornadas (1941), tun texto en el que retrata a Lope de Aguirre como un personaje que se debate entre su ambicién de poder y la duda que atormenta su conciencia. Dos décadas después, Ramén J. Sender publicaria su propia versién de esta racambolesca expedicion en La aventura equinoccial de Lope de ‘Aguirre (1947), Esta novela impacté tanto al di- rector alemin Werner Herzog que decidi usatla como referencia para flmar Aguirre, la edlera de Dios (1972), pelicula que se rocé en la selva ama zénica peruana no sin dificultades, ya que el equi- po tuvo que escalar montafes, talar drboles para abrir rutas en la selva y utilizar balsas construidas por natives para airavesar los répidos del rio, Una aventura casi tan extrema como la que relataba, Fl espatiol Carlos Saura también hizo su versién cinematogrifica, titlada LI Dorado. In la fecha en Ta que se estrené -1988- fue famosa por ser la pe- Ticula mas cara dela historia del cine espanol hasta, ese momento, Su presupuesto, de casi 50 millones. de euros, no llegé a recuperarse en taquilla. Fue un tropiezo que le valié al propio Carlos Saura algunas comparaciones, en el sentido de que su ambicion habia sido similar a la de Lope de Aguirre. Latiltima pelicula espatiola sobre dicha aventura, (Oro, la dirigié Agustin Diaz, Yanes en 2017. Pro tagonizada por Rail Arévalo, Barbara Lennie, José Coronado y Oscar Jaenada, estaba basada en un relato inédito de Arturo Pérez-Reverte, OM UN EJERCITO DE TERROR. Ena imagon, un fotograma de la pelicula E! Dorado (1988), dda Carlos Saura, ue recrea la famosa ‘expedicion que patio en 1560 al ‘mando ce Ursia. Tras rebelarse y tomar el poder, Aguirre y los suyos causarian jstragos ante las poblaciones natives que MUJERES NOTABLES EN LA CONQUISTA LAS ESPANOLAS DEL NUEVO MUNDO Pocos cronistas rememoraron el nombre de las mujeres que compartieron con ellos tempestades, hambrunas y epidemias: durante el largo viaje desde la Peninsula hasta América, ni las recordaron cuando engrosaron las filas de los expedicionarios, ni tras desbrozar selvas, atravesar cordilleras y desiertos o navegar por los grandes rios americanos junto a sus compaferos espafoles. Tampoco cuando ayudaron, incluso con su patrimonio, a levantar ciudades, conventos y hospitales. ELOISA GOMEZ-LUCENA ESCRITORA ‘ooMUY HSIORIA § LAMONA * ALFEREZ. Probablemente transexual, Catalina do Erauso (Wtoaratia coloreada de 1833) siempre visti de vate, En 1606 adoot el nombre de Alonso Diaz, con el que ‘guerre y coms nil aventuras en “América Mur HisToRA 101 UNA GRAN GUERRERA. Como podemos Vor sabro estas lineas, el Lienzo ‘de Tlaxcala ‘muestra entre fos soldados, cespanoles da Cortés a una mujer Se trata de Maria de Estrada, ‘lvidecia por los cronistas dela época. so2muy ast0oRia as hazanas y penalidades femeninas du- rante los primeros siglos de exploracién, conquista y poblamiento de América en raras ocasiones fueron reconocidas por la Corona espaitola o relatadas por los histo- siadores dela epoca. Nitan siguiera las vin dicaron, aunque es evidente, como progenitoras de la estirpe de criollos y mestizos del Nuevo Mundo. Asi, desconcierta que Bernal Diaz del Castillo, soldade en la conquista de México, reliera ni- mio detalles de los caballos que les acompanaban yoolvide los nombres y avatares de las mujeres. Cuando narra la derrota en Otumba (7 de julio de 1520), solo recuerda a su compatriota Maria de Estrada como “Ia vieja Marfa de Estrada’, adje- tivo nada galante pues rondaba la cuarentena. 28 capitulos después, el desmemoriado Bern el nombre de otras ocho espaiolas presentes en el banquete de celebracién de la conquista de eno- cchtitlan, el 13 de agosto de 1521 Mas memorioso fue Diego Mufioz Camargo al referir las batallas entre espaitoles y tenochcas: “Maria de Estrada peleé con lanza a caballo co- ‘mo si fuera uno de los mas valerosos hombres del mundo’ Los tlaxcaltecas reconocieron también su valor al pintarla en el Lienzo de Tlaxcala, un anota cédice elaborado por estos indigenas: leva la r0- dela en el brazo izquierdo, la lanza en el derecho yy eabalga junto a un capitén, MUCHAS GRANDES OLVIDADAS Los ejemplos son innumerables. ;Quién conoce que Francisco de Orellana, cuando exploré el Ama- zones rio arriba, iba con su esposa Ana de Ayala, con las hermanas de esta y con un grupo numeroso de trujillanas? Sabemos de ella cuando testifica, el 15 de marzo de 1572, favor del capitan y contador Juan de Pefialosa, su nuevo compaiiero, Entonces narré algunos de los acontecimientos de la explo- racidn: partio en el mismo barco que Orellana. hizo el mismo recorrido por el Atlagtico-y emboed el deta del Amazonas en el mismo bergantin que él capitaneaba. No se separé de su esposo en ningtin ‘momento durante los once meses de enfermeda- des, naufragios y combates con los amazinicos. (Cuando los indigenas flecharon a Orellana, ella y los 25 hombres supervivientes lo enterraron a ori- llas del Amazonas (noviembre de 1546). Luego, construyeron una barca para salir al mar y, cos- teando hacia el norte, arribaron a la isla Margarita (Venezuela) ;Quién puede afirmar entonces con hhonestidad que Ana de Ayala no secuenta entrelos primeros exploradores del Amazonas? Ya fueran de estirpe humilde o linajuda, todas aquellas viajeras fueron pioneras, podladoras que, ‘en citcunstancias extremas, jercieron su derecho a vivir en América, En ausencia o por muerte de sus ‘esposos, se convirtieron en virreinas, gobernadoras, capitanas o pequefas empresarias. Las hubo que buscaron fama, poder y dinero, como la despstica Isabel Barreto, de la que luego hablaremos, Juana de ‘Zoviga, segunda esposa de Hernan Cortés, pas6 su larga viudedad pleiteando contra su hijo Martin por asuntos econdiicos. ¥ Maria Alvarez-de Toledo, virteina de las Indias y gobernadora de La Espafio- Ja, hizo lo mismo pero contra la Corona: viuda de ‘Diego Colbn y macire de siete hijos, volvi6 a Espana para proseguir con los Pletos Colombinos, Otras trataron de cultivarse ¥ desarrollar una vo- cacion, como la superdotada Inés Castillet, monja LA Nd ee es es «scritora y musica, predecesora de la sublime Sor do familias. En el Catalogo de Pasajeros al Nuevo AMAZONAS. Juana Inés de la Cruz. Hubo asimismo muchas Mundo -una secci6n del Libro de Armadas- solo na de Ayala, ‘vidas desdichadas; entre las ustres estuvo Beatriz anotaron a cuatro de la multitud de esposas, viu- 8083 ae dela Cueva, breve gobernadora de Guatemala, das, hijas y criadas que iban a La Espanola. Son Gaqena ig pues murié sepultada bajo la avalancha que baja: las primeras eurapeas en América con nombre geonpahien su ‘ba por la ladera del volcén del Agua en septiem- propio: Maria Fernandez, “criada del Almirante y _exploracion de bre de 1541. 0 Maria de Angulo, lechada por los _estante en Sevilla Maria de Granada, dela quena--_ este gran rio chiriguanos bolivianos cuando, con sus hijas y da se dice, yl comerciantes Catalina Rodriguez, ™enieanoy una caravana de familias y soldados, regresaba a “natural de Saniicar’, y Catalina Vazquez, oe pie desde Lima a Santa Cruz de la Sierra. Los Reyes Catélicas autorizaron aColénallevara Sy Puerte, tueinta mujeres en su tercer viaje (20-5-1498);algu- Ariba, grabado naseran esposis de los embarcados, como Catalina mitol6geo que LAS PRIMERAS INMIGRANTES de Sevilla, que aparece anotada en el asiento de su Tuestaala roina amazinica, El ninguneo se advierte hasta en los funcionarios de la Casa de Contratacisn (Sevilla). En el segundo Viaje colombino (25-9-1493), mas de mil personas se distribufan en los 17 barcos, muchas forman: ‘marido, En este viaje colombino, los fancionarios de la Casa de Contratacién concedieron permiso de embarque a gente de “turbia condicién’ sewin ellos, como la prostituta Gracia de Segovia y LA HEROICA INES SUAREZ P eliculas y novelas han popularizado la vida de esta placentina, y por cronistas: menos olvidadizos sabemos de sus hazafias. Fue la Gnica mujer en la campa- fia de Chile de 1540, compafera y confidente de Pedro de Valdivia, Los exped- Clonarios partieron de Cuzco, atravesaron el desierto de Atacama y, ya.en teritorio araucano (mapuche), se asentaron en el valle de Copiapd. El 12 de febrero de 1541 {undaron Santiago. Para entonces, ya hablan cometido lantas crueldades con los na tivos que estos se confabularon para expulear a los espafiles. Inés Susrez se convirié en hercina de Santiago cuande la ciudad estaba asediada ‘bor la confederacion de caciques de los valles cercanos. Ella cercend las cabezas de dos caciques que habian caplurado y, subida a la muralla, mostré una a los asedia- dores (escena quo se reproduce en el grabado de la izquierda). Relaian los cro- nistas que los araucanos, tras hulr aterrorizados, fueron perseguidos y derrotados or los espaoles. Después del uicio de residencia a Valdivia, en el que se compro ‘metio a rectamar a su esposa que vivia en Espafa, Inés Suérez se casé con el capi- tan Rodrigo de Quiroga. Aproncié a loor ya escribir y fund6 un convento. Murid sexa- “REYNA DE LAS ISLAS DE ‘SALOMON’ Asi se llama en luna erénica a Isabel Barrato, aventurera y gobemadora de este bello archipiélago que ‘contnbuyo & dessubri. Arriva, vista ‘abrea do la laguna de Marovo, en dichas ists. MUJERES MALTRATADAS nites de la fundacién de conventos, en al Nueva Mundo exists la inettucién de Casas de Mujeres “arropantidas"o divorciadas. También se llamaban \Casas de Recogidas o Beaterios, Mujeres piadasas acogian en sus hoga res a dhorciadas sin racureas econémices, a maltatadas que ni siquiora soicita- ban la separacién, a hijas y huérfanas de conquistadores pobres que no podian ‘casarse por earecer de dote y a mestizas e indias a las que ensofiaban un ofico, La mujer maltratada (ala izquierda, un leo ilustrativo del asunto, Susana y los. vlejos, pintado por Artomisia Gentileschi en 1610) encontré siempre una actiud ccomprensiva en los tibunales eclesiasticas de América, que no sollan hallar obje- ‘16n para la separacin de los conyuges.Incluso, con la ayuda de las autoridades civles, encarcelaban con frecuencia al agresor, mponiéndole el tamido castigo do la excomunién y obligndoloa la manutencién de ela y de eue hljos. Aunque mu- ‘chos esposes no pudieron afrontar el pago dela pensidn por ser también pobres, >> los mejores marinos. Bstuvieron vagando sin rumbo hasta el 17 de noviembre de 1595. Al fin, la gobernadora acept6 el criterio de Qui- 16s y pusieron rumbo a Manila con el propdsito de preservar alos sanos,aliviara los enfermos y ata jar los motines. Cuando atracaron en el puerto de Manila el 11 de febrero de 1586, trasocho meses de navegacion desde Peri, una multitud se congrego en cl muelle para recibir alos supervivientes yen especial “la Reyna Sala de las islas de Salomon" CATALINA DE ERAUSO, LA MIONJA ALFEREZ Otro personae singular, de fama internacional en st. época, fue Catalina de Erauso, conocida como la Monja Alférez. Fue de armas tomar en sentido literal. Tras escapar de un convento en San Sebastian antes de los votos, estuvo en tie- rras espatiolas ejerciendo de paje de gente ilustre hasta que en 1603, a los 18 atios, se embarcé en. Sanhicar de Barrameda integrando el ejército que iba a combatir a los arancanos, como enton- ces se les llamaba (hoy, mapuches). Catalina recorrié en barco, a pie y en cabal- gaduras el continente sudamericano, como si huyera de si misma, Probablemente transexual, siempre vistié de varén y cambié su nombre por el de Alonso Diaz en 1606. Como Diaz, re- presenté el mis deplorable arquetipo varonil: temerario en la batalla, bravacén en el juego, pendenciero en la calle, descarado en el amor. Asesind a compafieros de cartas, reté a a auto- ridad, rapto a casadas y enamoré a jévenes ricas hasta que, siempre forzado a una boda imposi- ble, huia a caballo hasta otra ciudad en que no supieran de sus desventuras. Obtuvo el grado de alférez en una de las mu- chas batallas de la interminable guerra contra los araucanos, No le concedieron el de capitin por- que mandé ahorear al cacique Quispiguaucha en ver entregarlo para ser interrogado, como habia JUSTICIA Y ordenado el gobernador. En Guamanga, cerca de EDUCACION. Cuzco, en otra fanfarronada contra la ronda de Enis eons noche, maté aun alguacil. Al oir la reyerta, el ee a obispo salié a la plaza y protegis a Brauso lle- finesse vindosela a su casa, Conmovida por su bondad, de Texcoco Catalina le conté su vida: "Que soy mujer, que (México) a ‘me embarqué, aporté,trajiné, maté, heri, maleé, ane correteé, hasta venir a parar en lo presente’. Co- cai ‘mo aseguré que era virgen, se solicit6 el testimo- (1490-1545), no de unas matrons. Estas diragaron el casoy Pionere en la pronto su fama cruzé el Atlintco. ducacion de Creyendo que era monja y con el propésito de las inaigenas que purgara sus delitos, las autoridades la hi- americana. soo1uy HstORIA cieron ingresaz en ua convento de Lima, pero, El rey concedié a Catalina de Erauso el cambio de nombre a Antonio y una encomienda en Veracruz como no tenia inclinacién a la vida monastica, «dos afios y medio después aceptaron su exclaus- tracién y regres6 a Cédiz el 1 de noviembre de 1624, El rey le concedié el cambio de nombre « Antonio de Erauso y una encomienda en Vera cruz (México); ademés, viajé a Roma para obte- ner el derecho a vestir de vardn, Murié con 65 afios en Cuitlaxtla, cerca de su encomienda. CATALINA BUSTAMANTE, . LAEDUCADORA PIONERA DE AMERICA Las armas de Catalina Bustamante, en cambio, fueron el papel y la pluma, Partié de Llerena (Badajoz) con su marido, sus hijos y Ta de su custado para embarcarse en Sankicar, en mayo de 1514, hacia La Espafiola. Probable- mente pertenecié 4 una familia hidalga, pues, ademas de leer y escribir, tenia conocimientos de griego y latin. Esto le permitié ganarse la vi ‘da como maestra de las hijas de los hidalgos en Santo Domingo. Luego, al enviudar, se trasladé a Mexico con sus dos hijos. Su rastro vital desaparece hasta que resurge a través de una protesta que la dignifica. El obis- po Zumarraga de México la habia nombrado directora del colegio de niiias indigenas de Tex- coco, al este de la capital. Una noche de mayo de 1529, un capitin espafiol y sus secuaces sal taron la tapia del colegio y raptaron a la cacica Inesica ya su criada mexica. La indignada Bus- tamante, sin doblegarse, exigié la devolucton de sus pupilas y un severo castigo a los secuestra dores a través de una carta al emperador Car. los, avalada con otra escrita por el obispo Zn- mirraga. Fue la emperatriz regente Isabel quien ley6 la carta y ordend enviar més maestras, mas cartillas y, ademas, que se estableciera por ley que los colegios de nifias indigenas fueran in violables, bajo pena de multa y cércel para los asaltantes. Catalina Bustamante y sus maestras murieron por la peste de 1545-1546, pero su legado sigue en el recuerdo. El Ayuntamiento de Texcoco ha erigido una bellisima estatua en su honor. Con la pluma en la mano derecha, escribe una carta. En el pedestal, el lema que la hace inmortal: “Maestra Catalina de Bustaman- te, primera educadora de América’, 1 NSENAR Y CONVERTIR. Que ia inevitable evangelizacion 1 estaba refiga ‘con transmitie ‘concsimientos lo demostraron sducadoras: ‘como Catalina 4 J ustamante, ue 2 valieron je calecismos ilustrados como ste que vemos. Mur Histon 107 ENTREVISTA ANTONY Blea Oln Charlamos con este ex oficial britanico, uno de los grandes especialistas en la ll Guerra Mundial, sobre su ultimo libro: La batalla por los puentes: Amhem 1944. La ultima victoria alemana en la Segunda Guerra Mundial. En él relata la desastro- sa operacin aliada “Market Garden”, una derrota que dio aliento al régimen nazi. FERNANDO COHNEN PERIODISTA ‘oamuy Hst0RI4 pesar del controvertide papel de Montgomery en la Batalla de Normandia, Churchill lo ascendis. 2Cémo se lo tomaron los ofic estadounidenses? Como un insulto, Al ascenderlo a ma- riscal de campo, Churchill lo convir- ti6 en un general de cinco estrellas, cuando Eisenhower, jefe de las fuerzas aliadas, solo tenfa cuatro, Lo hizo por que la prensa britinica consideraba a Montgomery el héroe que habia ven. cido a Rommel en el desierto y queria que fuera el comandante de las fuerzas aliadas, relegando a Eisenhower a un papel simbélico, Una pretensidn rid cula, Los aliados habian acordado que, cuando legaran al Sena, el general es- tadounidense Bradley y Montgomery tendrian el mismo rango, Dos meses después del desembarco, las tropas aliadas avanzaron hacia Holanda para dar la puntilla a Hitler. Pero, en ver de ir a Colonia directa- mente, el mando aliado ala operacién “Market Garden’, Hubo dos planes de invasion, por motivos diplomaticos y militares. Eisenhower queria propinar un do- ble puietazo @ los alemanes. Pero los propios militares de la Wehrmacht sabjan que la opcién de Montgomery de invadir Alemania por el norte era tuna equivocacién, pues los muchos rios y canales de Holanda dificultaban el avance de las tropas. Los alemanes sabfan que la ruta natural para inva- dir su pais era la del Saar, por donde estaba atacando el general Patton. juz verde £{Cémo se gests esta operacién? F110 de septiembre de 1944, el ge- neral Browning vol6 a Bruselas para configurar con el general Dempsey, comandante del IT Ejército briténico, la operacidn “Market Garden", que es taba basada en dos operaciones pre- vias, En estas, los objetivos alemanes estaban mas cerca y los aviones alia dos debian recorrer distancias mucho menores que las que se contemplaban ahora con “Market Garden’. Ese dia, Montgomery se entrevist6 con Eisen- hover para obtener su apoyo al plan Cuando Browning volvié a Gran PERFIL PROFESIONAL tony Beavor (Kensington, Reino Unio, 1946) es un x oficial briténico, educado en ‘el Winchester College y en la Real Academia de Sandhurst, que, tras abandonar su carrera militar y convertirse en un pro- tegido del eminente historiador John Keegan, se dedicé a es- crtibir libros histéricos de gran 4xito (controvertidos para alqu- nos @ innovadores para otros) que reffejan con dramatica niti- dz las cruentas batallas de Normandia y las Ardenas, el ho- rror en el Frente Oriental euro- p20 © el apocaiiptice final nazi Gracias a ellos, sir Antony Bee: vor ha sido proclamado por la critica y el public uno de los mas destacados especialistas en la Segunda Guerra Mundial. ‘Algunas de sus obras han ga- naco los premios mas presti- giosos en historia, como el ‘Samuel Johnson Prize, el Run- ciman Prize o el Longman-His- tory Today Trustees. Bretafia y expuso la operacién aero- transportada que habia disenado con Dempsey, se llevé una desagradable sorpresa, Los estadounidenses ase- guraron que no se podia evar a cabo porque los aviones no podian efectuar dos viajes en el mismo dia, dada la gran distancia a la que se encontraba elobjetivo, En aquel momento, Brow- ning tendrfa que haber vuelto a Bru selas para decirle a Montgomery que habia que replantearse todo el plan, pero no lo hizo. Tuvo miedo de que Jo apartaran de una operacién que él consideraba iba a ser la dltima gran ofensiva de la guerra, La vanidad tu- ‘vo mucho que ver en su decisién de seguir adelante con una operacién abocada al fracaso y mal configurada. {Cuiles eran los objetivos? “Market Garden” fueron dos ope- raciones conjuntas. En la primera, Market’ los paracaidistas estadouni- britdnicos y polacos se lanza~ rian sobre los Paises Bajos para tomar Jos puentes situados en los rios Waal, Mosa y Nederriin. La segunda, “Gar- den’, consistiria en el répido avance hacia el norte de las fuerzas blindadas del XXX Cuerpo de Ejército de Brian Horrocks, para enlazar con las fuerzas aerotransportadas que defendian los ‘puentes, Fl objetivo principal era to- ‘mar el puente de Amhem y ocupar la base agrea de la Luftwaffe en Deelen. 4Cémo se desarrollé la primera fase? Ef fallo fundamental del plan fue que is de la mitad de las fuerzas acro- transportadasno volaron aquel diay la otra mitad, que si habia sido lanzada sobre territorio holandés, se vio obli- sgadaa defenderse en lugar de atacar. ¥ sino atacas desde el primer momento, el factor sorpresa desaparece. De toda una divisién con tres brigadas, solo una pudo intentar capturar el puente de Arnhem, Solo un batallén aero- transportado pudo atacar el puente de Nimega. ¥ las divisiones blindadas sufrieron muchas emboscadas en st avance hacia Amhem y no pudieron enlazar con las fuerzas aerotransporta- das. Adem, el XXX Cuerpo de @@Market Garden Sai ARTO MMOL a ETAL desde el primer dia ®® Mur Histo 108 > Bjército debia apoyarse en otros dos, pero se retrasaron dejandotos so- los, La falta de coordinacién fue otro fallo de Montgomery pues, en contra de las érdenes de Fisenhowcer, no pla- nificé la operacién con el comandante del Primer Ejército Acrotransportado, ni analiz6 las linitaciones de su plan, 2Qué consecuencias negativas tuvo esta operacin para los aliados? La derrota de los aliados subié la mo- ral de los alemanes y, ademis, la lucha en esos terrenos pantanosos entre los puentes de Nimega y Arnhem supa so un tremendo desgaste de recursos materiales y de hombres y una gran pérdida de tiempo. Cul fue el papel de la Resistencia holandesa en esta batalla? La Resistencia francesa en Normandia funcionaba en contacto directo con los servicios de inteligencia aliados. Y esa colaboracién fue muy ttl, so- bre todo en Bretafia, donde actuaron como gufas de las tropas aliadas 0 se hicieron cargo de presos alemanes. En Holanda, los alemanes pensaron que iban a recibir mas apoyo, dado que eran arios como ellos y tenfan un idio- ‘ma parecido. Es cierto que hubo una minoria que colabors, pero la mayor parte de la poblacidin resistid lo mejor que pudo, escondiendo a los judios 0 ayudando a escapar a los pilotos alia- dos que cayeron en el pais. También recogian informacién valiosa para los servicios de inteligencia aliados En su libro desvela que, a esas alturas de la guerra, los alemanes no crefan en las operaciones aerotransportadas, Desdle la Batalla de Creta, Hitler com- Seam glee queria que Montgomer) TRAM ae Tae eel relegando a Eisenhower a un papel simbéolicoee prendié que una gran operacién aero- transportada solo podia fracasar. En Normandia los aliados tuvieron éxito, pero eran despliegues muy arriesga dos pues, en su primera fase, no con taban con el apoyo de tropas terres- tres, Eran fuerzas muy vulnerables, tal como se demostré en Arnhem. En 1977, el britanico Richard Atten- borough dirigié la pelicula Un puen- te lejano sobre la operacion “Market Garden’ zQué opinién le me No es tan mala como otras p: beélicas, pero no refleja el sufrimiento de la poblacién civil holandesa, que fue masacrada por los alemanes, y no cexplica uno de los errores més impor- tantes de la operacion: ;por quéla Di- vision Acorazada de la Guardia brité- nea perdié 24 horas la primera noche dela mision? La pelicula muestra la accién heroica de los ingenieros bri- \nicos reconsteuyendo un puente, sin SUS LIBROS MAS DESTACADOS |igual que ha ocurido en otros palses, en Esparia los libros de Antony Beevor han extendido la “beevormaria” entre os aficionados a la historia, Entre sus explicar por qué habian tardado tanto en avanzar. La cinta tampoco refleja el trato espantoso que dispensaron los oficiales britinicos a los polacos que intervinieron en la operacién, Ya que hablamos de cine, gqué pel: culas sobre la Segunda Guerra Mun- al detesta y cuiles le gustan? No me gusta nada Salvar al soldade Ryan, y El instante mas oscuro, sobre Churchill, me parece deshonesta eim- precisa. U-571, sobre la captura de uuna maquina Enigma, es un disparate Me preocupa la mala calidad de mu chas series y peliculas belicas, porque el gran publico solo se informa de esos periodos hist6ricos a través de ellas, Si me gusta EI hundimiento, que narra los iltimos dias de Hitler en el banker de Berlin, Los cineastas ale- ‘anes y los franceses son mas respe- ‘uosos con los hechos historicos que Jos briténicos y estadounidenses, E&I los imprescindibles estan La Batalls de Creta, sobre la caida de la isa, los erores ‘del mande britance y a épica lucha de la Resistenele: Pars. Después de la hoeracién. 184-1949, en ol que el autor y su mujer, Artemis Cooper, deseriben laliberacion de ta capital francesa, las purgas polticas y la vida intelectual del Barro Latino; Stalingrado, ‘uno de sus grandes éxitos, en el que cuenta una de las batallas més cruentas y decsi: vas de la Segunda Guerra Mundial; El oa D, La Batalia de Normandie y Ardenas. 1944, ‘que reat [o acontecido en estos dos escenarios del rente occidental, y Berin. La ca: da, que describe la cortraofensiva de las ivis’ones sovsticas en Prusia, su liegaca ala ‘capital alomana, as Volacionos masivas do mujores y ol agénico fina dol Tercar Reich, sWoMuy Hst0RI4 TU CURIOSIDAD USES TTS VIDAS EL5G Raat i) ANN ATALI sia Maa MM MOU ag eM mL ENTERRABAN ALOS MUERTOS, TENIAN SEXO CON “HOMO SAPIENS’ TEST GENETICOS ‘ASI PENSABAN Y SENTIAN NUESTROS PRIMOS EVOLUTIVOS egy Pic. 12} TRAFICO INFANTIL www.muyinteresantees @O OOO HISTORIA ALTERNATIVA éY sila URSS hubiese colocado un hombre en la Luna antes que los norteamericanos? Lo cierto es que los soviéticos ya habian llegado los primeros a nuestro satélite en 1966... con una nave no tripulada (Luna 9). Pero Estados Unidos gané la carrera espacial cuando Neil Armstrong -va a hacer ahora mecio siglo- se convirtié en el primer ser humano que pisaba suelo lunar. POR JOSEPAROIA ras la Segunda Guerra Mundial, durante los més de 40 afios que prolongé la Guerra Fria (1947- 1989), soviéticos y estadounidenses se embarcaron en una carrera de esfuer- 20s paralelos para conseguir la supre ‘macia tecnolégica en el espacio. La competicidn -impulsada por la ansie- dad de sus lideres, Kruschev y Kenne- ddy- fue un objetivo politico, propagan distico y cientifico en el que la URSS siempre camind un peso por delante desde que su satéite artificial Sputnik 1 orbitase por primera ver la Tierra en 1987: los rusos fueron los primeros en enviar un ser vivo al espacio (la perra Laika, 1957), en colocar un hombre en orbita (Yuri Gagarin, 1961), en lanzar @ una mujer (Valentina Tereshkova, 1963), en dar un paseo espacial (Ale Kséi Lednov, 1968) y en alunizar con una nave no tripulada (Luna 9, 1966) Pero el premio gordo -colocar una tripulacién humana en la Luna— se lo llevaron, contra todo prondstico, los norteamericanos. Fue el 20 de julio «de 1969 con la misién Apolo XT, y las palabras del comandante Neil Arm- fa’ ‘Ucronolog Wh strong desde el Mar de la Tranquilidad, transmitidas en disecto por television a millones de terricolas, ain resuenan lo despues: “Un pequefio pa- so para un hombre, un gran salto para Ia humanidad’. LO QUE PODRIA HABER SIDO Pero gy siel ingeniero Serguéi Koroliow director yartfice del programa espacial sovietico, no hubiese muerto en 1966 2Y silos rusos hubieran alunizado an tes? Partiendo de ese punto de divergencia, los historiadores contrafécticos coinci den en tna cosa: la exploracién espa cial habria continuado y la competiciSn se habria intensificado. Cierto es que la carrera devoraba ingentes recursos, pevo su retozno sobre la inversién iba en aumento, en términos econdmicos y tecnoldgicos y, sobre todo, militares, politicos y propagandisticos. EI siguiente objetivo, por parte de ambas naciones, podria haber sido la construccién de colonias habitadas se mipermanentes en la Luna, como fase previa y base de lanzamiento para la futura conquista de Marte. Porque el Planeta Rojo se convertiria, después de nuestro satélite, en la consiguicnte “Nueva Frontera” de la humanidad: tuna visin ~y una misién— capaz de movilizar la energia de un pais y del mundo. Incluso de retrasar el inevitable ara loo Soe [oneness amas rs Ferman ‘ebmen Kotte GinetLacene, eae boas, toot a ernie Gav Lona Manze, tnt Angel arte, Jot Prin, Babert an, ‘tbe Prin, tga Slee, rede Selves. ‘Sfenente's 1 labored Bs. DEPARTAMENTO CREATIVO de Dr wer: Blsards Beta, “the (bl: Mara Somes tiicaWabrigs dak Gout, Sar alata Dettonree Oscar Avare, Marg Esteban, see ‘Moor, ester carla, Jai ese. 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