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En el período Formativo (2500 a. C.

-comienzos de la Era Cristiana) nace


la primera gran civilización americana: la cultura olmeca (1.500-100 a. C.).
La cultura olmeca (hombres del País del Hule) ocuparon una zona de unos
18.000 km2 situada en los actuales Estados mexicanos de Tabasco y
Veracruz. El país, cálido, húmedo, pantanoso y lleno de bosques, ofrece
pocas condiciones para el desarrollo humano. Por eso, la aparición de la
élite dirigente estuvo, sin duda, relacionada con el control ejercido por
ciertas familias sobre las tierras más fértiles.
La cultura olmeca alcanzó su mayor apogeo entre el 1.200 y el 400 a. C.
De esta época datan los importantes centros político-religiosos de San
Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes. Se trata de pequeños conjuntos
urbanos levantados sobre enormes terrazas de arcilla que servían al
mismo tiempo como lugar de residencia del grupo dominante y como
centro de peregrinación religiosa.

Organización Social
El considerable esfuerzo humano y organizativo requerido por los grandes
monumentos exigía una estructura social muy centralizada. Según los
testimonios arqueológicos, la cultura olmeca se dividía en dos grupos: el
superior, formado por uno o varios linajes (conjunto de familias
emparentadas), que monopolizaba el poder político y religioso; y
el inferior, que incluía a la mayor parte de la población. El primero,
encarnación de la comunidad e intermediario de las relaciones entre los
hombres y los dioses, controlaba también la vida económica, pues se
apoderaba de los excedentes agrarios, dominaba la actividad artesanal,
forzaba a los plebeyos a trabajar en las obras públicas y distribuía a su
gusto los productos obtenidos gracias al comercio.

La Religión en la Cultura Olmeca


Las creencias religiosas de la cultura olmeca, pilar del poder despótico
ejercido por sus gobernantes, se basaba en el culto al jaguar, credo que
acaso exigiese la realización de sacrificios humanos. Asimismo, hay
evidencias que indican la presencia de otros dioses relacionados con el
agua, la vegetación y la muerte; deidades que se extenderán
posteriormente al resto de Mesoamérica.
Manifestaciones Culturales
La principal manifestación artística es la escultura en piedra,
perfectamente representada en las llamadas cabezas colosales,
gigantescas tallas de hasta 11 toneladas de peso que reproducen de
manera realista los retratos de los gobernantes.
A partir de la segunda mitad del Formativo, la necesidad de obtener jade
y otras materias de lujo impulsó a los olmecas a asentarse en el Altiplano
Central, costa pacífica de Guatemala y Oaxaca, territorios donde
ejercieron una fuerte influencia. Tan sólo el Occidente de México
(Michoacán, Colima, Jalisco, Nayarit y Guanajuato) desarrolló una cultura
propia.
La cultura olmeca merece el calificativo de cultura madre porque las
sociedades posteriores -la maya incluida— se limitaron a profundizar en
las ideas políticas, económicas y religiosas creadas por el «pueblo del
hule».

Fin de la Cultura Olmeca


La decadencia de la cultura olmeca, que se prolongó hasta el 31 a. C.,
abre un nuevo período histórico: el Clásico (1-1.000 d. C.), cuyos rasgos
característicos serán:

 El desarrollo paralelo y a veces relacionado de las distintas culturas


regionales. Entre ellas destacan tres: la maya, la teotihuacana y la
zapoteca.
 El nacimiento de las clases sociales, de la religión oficial y de las
ciudades, o sea, del Estado.

Características de la cultura olmeca


La cultura olmeca ha pasado a la posteridad por destacar en un gran
número de campos y aportar numerosos elementos y tradiciones a las
siguientes civilizaciones:

Economía
Al potenciar la agricultura y ser unos excelentes cazadores y pescadores,
los olmecas contaban con una buena economía, ya que ofrecían sus
productos a los pueblos vecinos. Generalmente la forma de dar y adquirir
productos se hacía mediante el trueque.

Sociedad
La sociedad olmeca estaba jerarquizada, diferenciándose varias clases.
Las más altas que la conformaban los sacerdotes y los guerreros, y por
debajo los campesinos. A las mujeres se les daba una clase específica,
puesto que se dedicaban solo a las tareas del hogar y a tejer.
Política
La organización política de los olmecas difiere de otras civilizaciones
mesoamericanas debido a que ellos no tenían un gobernante como jefe
supremo, sino un sacerdote, ya que era un pueblo muy creyente.

Religión
Los olmecas creían en varios dioses, por lo que tenían una religión
politeísta. De entre todos el más importante era el dios de la lluvia, que
se representaba como un jaguar, animal favorito de esta población.

Ciudades
Para los olmecas las ciudades eran lo más importante de su cultura,
tratándose de núcleos poblacionales que se utilizaban principalmente
para celebrar ceremonias y llevar a cabo ofrendas.

Escritura
La civilización olmeca fue la primera de la época precolombina que creó
un sistema de escritura propio parecido a los jeroglíficos. Este hallazgo
ha hecho que en la actualidad se conozcan muchas obras de esta
cultura.

Aportaciones de los olmecas a la sociedad


En la actualidad se pueden destacar numerosas aportaciones que los
olmecas han dejado como legado. Una de las principales es la invención
del número 0. Aunque muchos expertos piensan que esto fue obra de los
mayas, en realidad la civilización olmeca lo descubrió mucho antes.
También hay que hacer hincapié en el uso del calendario. En la época
olmeca esta población usaba un calendario basado en el año solar con
365 días y en el año lunar con un total de 260 días. La combinación de
ambos datos llevaba a que los ciclos tuvieran una duración de 52 años y
tras su conclusión siempre se decía que la sociedad se encontraría ante
un gran peligro que pondría en riesgo el mundo. Tras este peligro el ciclo
se reiniciaría y volvería a contar.

Otra de las aportaciones importantes ha sido la epigrafía, es decir, el uso


de símbolos para poder expresarse. Fueron los primeros en comer el
fruto del cacao, o lo que es lo mismo, el chocolate. Finalmente hay que
comentar el uso de la goma, puesto que se sabe que los olmecas
conocían y trabajaban con el látex, que salía de los árboles de caucho.
Como otras civilizaciones de su época, los olmecas también han
aportado otras muchas particularidades que han perdurado en la
actualidad. Es el caso de un deporte de pelota que tiene reminiscencias a
actividades actuales y que se practicaba, según los registros, con casco.