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ESTADO DE LA CUESTIÓN:

CONTRABANDO COMPARADO EN AMÉRICA


LATINA Y EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Por: Velázquez Adrián Emanuel

El objetivo de este trabajo es presentar algunas cuestiones respecto al contrabando, pero para
eso es indispensable primero definir ‘’Contrabando’’, y todo lo que ello conlleva. Entre esas
cuestiones están: ¿Dónde se intensifico más el contrabando?, ¿Cuáles fueron las medidas de
la Corona española para controlar el contrabando tanto en la Península Ibérica como en
América?, ¿El contrabando se daba de la misma manera en América y en la Península
Ibérica?, ¿Se intentaba legitimar el poder? Una vez aclaradas estas preguntas y conceptos, me
gustaría responder lo siguiente: ¿Es el contrabando una forma de justicia social?, ¿Era algo
necesario para la supervivencia por parte de los comerciantes y, en algunos casos, de los
aduaneros? En fin, espero poder llegar a una conclusión que pueda aclarar estas dudas.

Introducción
Las observaciones estarán limitadas a tres actores primordiales: América, La península
Ibérica, y la Monarquía española. Este último actor es el interlocutor inmediato, quien pone
‘’las reglas del juego’’, y uno de los principales causantes de el contrabando. Los intereses de
la corona habían determinado la circulación mercantil tanto en América como en la península
Ibérica. En América su monopolio se basaba en metales preciosos y en especias, y la corona
se quería asegurar que circularan únicamente hacia España. En la península Ibérica el
principal problema se encontraba en que los estados de País vasco, Navarra, Cataluña,
Aragón, entre otros, ya que no querían pagar las aduanas internas (impuestas por Castilla).
Además, la corona tenía que lidiar con el contrabando que se generaba en la frontera con
Francia donde sus tejidos circulaban hasta el interior del país sin mayores dificultades. Por
esta razón, la monarquía tomo medidas precautivas después de la guerra de la sucesión.
El siglo XVIII en España no fueron buenos tiempos para la libertad de expresión. Los puertos
de mar y las aduanas mantenían sus puertas cerradas a la llegada de la ilustración con el fin
de evitar las influencias extranjeras. Esto se vería afectado por el contrabando, al permitirse,
en la Península Ibérica, la entrada de productos extranjeros se estaría desterritorializando y la
corona perdería beneficios. Es por esto que la corona va a tomar medidas más proteccionistas
para intentar controlar la situación del contrabando.

Por otro lado, el contrabando en América parecía una práctica generalizada que existió
durante toda la época colonial. El autor Coral Quintero nos explica la importancia del estudio
del contrabando en América, y eso es que: la conformación de nuevos grupos sociales, como
los comerciantes, y autoridades locales, debilitan las estructuras tradicionales del control
español. De esta forma, puede ayudar a entender la economía, política y sociedad
novohispana, y su relación con la metrópoli y las naciones extranjeras.1

El contrabando fue una de las causas del comercio libre implementado en España en el año
1778, incluso las autoridades coloniales y peninsulares estaban conformes con sus efectos
altamente positivos. Aun así, hubo algunas confrontaciones entre lo político y lo económico,
lo cual dejaba traslucir una falta de entendimiento de la práctica mercantil. Por último, es
importante aclarar que el estudio de un comerciante permite conocer el día a día del comercio
colonial, o entre estados, desde una óptica cualitativa. También permite ver el impacto del
libre comercio desde el punto de vista de la práctica comercial. Finalmente, podemos ver las
dificultades con las que se toparon los comerciantes, respecto a sus necesidades y las
soluciones que ellos tomaron.

CONTRABANDO: ¿QUÉ?, ¿POR QUÉ?, ¿PARA QUE?, ¿CÓMO?, ¿CUÁNDO?,


¿DONDE?

En primer lugar, es necesario aclarar que entendemos por ‘’contrabando’’. El autor Muriel
Laurent, en uno de sus textos más reflexivos sobre el comercio ilícito, define el contrabando
como un comercio prohibido y perseguido porque es contrario al interés público, es un fraude
cometido contra el tesoro porque contraviene las reglamentaciones de interdicción de

1
Coral Quintero López de la Cerda, ‘’Panorama general de las practicas del contrabando en el atlántico
novohispano, siglo XVIII’’, Págs. 15 a 25 / 55 a 61 / 109 a 118.
exportaciones o importaciones de mercancías.2 Por otro lado, Quintero López aportó a la
definición explicando que era la acción de evadir impuestos aduanales tanto por comerciantes
como por autoridades aduaneras, y de esta manera se introducían productos sin trámites
burocráticos y sin cumplir las reglamentaciones propias del comercio legal. Sin embargo,
otros autores tenían otra forma de definir el contrabando, como es el caso de Ruggiero
Romano el cual lo denominó como ‘’comercio directo’’.3

En cuanto al ‘’¿Cuándo?’’ surgió el contrabando, podemos decir, según Estella Salles, que
tuvo un comienzo entre 1492 y 1516 cuando se estableció un monopolio en el manejo
económico de la Hispanoamérica. Con el Tratado de Tordesillas a favor de España y
Portugal, se margino al resto de las naciones europeas.4 A partir de entonces, el contrabando
se vio presente en América, en la Península Ibérica, en África, Asia y Europa. Las guerras y
la falta de control por parte de España y Portugal permitieron estos comercios ilegales, o
directos, a lo largo de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX. Así mismo, Quintero López de la
Cerda reafirma que cuando España conquisto los territorios de América, estableció un
monopolio comercial que designaba puertos únicos, tanto peninsulares como americanos.5

El contrabando fue evolucionando y adaptándose a las nuevas leyes y reformas que se iban
implementando para controlar el comercio con las colonias de América. Desde el ascenso de
Carlos V de Habsburgo, pasando por la guerra de la sucesión española y las reformas
borbónicas (una vez en el poder), hasta la crisis de las independencias. Esto terminaría con el
comercio libre entre América y Europa, y con una España debilitada.

Como ya he aclarado anteriormente, en este trabajo me enfocare en las miradas de distintos


autores respecto al contrabando en las zonas de América y de la Península Ibérica. En
América hay muchos casos de contrabando en distintos territorios, en Nueva España, Nueva
Granada, Rio de la Plata, etc. Es por eso que decidí enfocarme en el Rio de la Plata en
compañía de las colonias de Portugal en Brasil, y de México en compañía del Caribe mismo.

La doctora Sandra Olivero habla sobre la importancia que tenía el comercio para la actividad
económica de Buenos Aires, ya que al no tener poblaciones indígenas para explotarlas

2
Muriel Laurent, ‘’Nueva Francia y Nueva Granada frente al contrabando: reflexiones sobre el comercio ilícito
en el contexto colonial’’, Págs. 137 a 148.
3
Coral Quintero López de la Cerda, ‘’Panorama general de las practicas del contrabando en el atlántico
novohispano, siglo XVIII’’, Págs. 15 a 25 / 55 a 61 / 109 a 118.
4
Estella Salles, ‘’El trafico americano durante el período colonial y el escenario político-económico europeo’’,
Págs. 127 a 131.
5
Coral Quintero López de la Cerda, ‘’Panorama general de las practicas del contrabando en el atlántico
novohispano, siglo XVIII’’, Págs. 15 a 25 / 55 a 61 / 109 a 118.
depende totalmente del comercio. En su texto –El comercio ilícito en el rio de la plata: el
pago de la costa en el siglo XVIII – explica cómo funcionaba el sistema aduanero en el
virreinato del Perú, de manera que las mercaderías legalmente embarcadas sigan el recorrido
desde la Pampa hasta Perú. Esto fue muy difícil mantener, pues en Buenos Aires había
florecido el contrabando con las colonias portuguesas vecinas. Los impuestos de las aduanas
eran muy caros, y el hecho de que Buenos Aires se encontrara tan lejos del control de la
corona facilito y ‘’justifico’’ el ejercicio del comercio ilícito.6 Por otro lado, el autor Coral
Quintero López De La Cerda escribe sobre el contrabando en México, el cual tuvo dos
importantes razones: en primer lugar, al igual que en Buenos Aires, los precios importados
desde España se volvían muy caros, así como las aduanas. En segundo lugar, estaba la
competencia de las demás potencias extranjeras que no tenían permiso legal para comercial,
por lo cual buscaron formas para comprar y vender mercancías. Este autor resalta el trabajo
de la doctora Johanna von Grafenstein, quien aborda el tema del Circuncaribe a partir de
fuentes de comisos y remisos con las que busca demostrar la magnitud y recurrencia del
delito, a partir de un enfoque económico.7

En la Península Ibérica, el contrabando interno no se diferencia mucho del contrabando


ultramarino o americano. Aquí se ve fuertemente identificado con los inmigrantes ya que
después de la guerra de la sucesión española, España no daba abasto con la mano de obra que
necesitaba para sus industrias de aceite, lana, ganado de lana, etc. Las fronteras estaban muy
influidas por la existencia de las aduanas las cuales, en esos tiempos, controlaban más las
mercancías que a las personas. Según Guillermo Pérez Sarrión, la cuestión aduanera era muy
importante para la monarquía compuesta, era el nervio de esta, pero a partir de la guerra de la
sucesión se van a experimentar cambios profundos. Los decretos suprimieron muchas de las
aduanas interiores españolas en la frontera con Francia, pero pocos años después se volvieron
a reestablecer, como en el distrito de Cantabria. 8

Al igual que sucedía con América, las aduanas eran muy caras y en algunos casos no se
podían mantener o controlar. Los estados como Aragón o Cataluña habían dejado de aplicar
las aduanas interiores una vez terminada la guerra, y por esta razón, España se convirtió en un
lugar ideal para transportar y comerciar las telas francesas. Muchos de los comerciantes

6
Sandra Olivero, ‘’El comercio ilícito en el Rio de la Plata: el pago de la costa en el siglo XVIII’’, Págs. 56 a 61.
7
Coral Quintero López de la Cerda, ‘’Panorama general de las practicas del contrabando en el atlántico
novohispano, siglo XVIII’’, Págs. 15 a 25 / 55 a 61 / 109 a 118.
8
Pérez Sarrión, ‘’Emigrantes y traficantes en Francia, Navarra y Aragón en el siglo XVIII. La práctica social del
contrabando’’, Págs. 98 a 100.
franceses se quedaron en España en búsqueda de fortuna –como explica el autor José Antonio
Salas Auséns-, otros simplemente aprovecharon la baja presión fiscal española para vender
sus productos preindustriales de tela. 9

En el antiguo régimen, la institución encargada de combatir el contrabando era el Resguardo


de Aduanas la cual se encargaba de reprimir de manera violenta cualquier ilegalidad.
Además, se debía salvaguardar la pureza ideológica y religiosa de los españoles durante el
antiguo régimen. Estas acciones no eran solo en los límites fronterizos, sino que se aplicaban
en todo el territorio.10 Sin embargo, la reorganización del sistema aduanero no finalizo hasta
que en el año 1740 la Real Hacienda pasó a administrar directamente las aduanas. Solo
entonces el estado español pudo plantearse una política de proteccionismo arancelario, una
política mercantilista para hacerle frente a la penetración de los tejidos franceses.

Hay más de un caso específico de contrabando que obligo a movilizar a las autoridades
españolas, un caso importante es el que señala el profesor de historia económica J. K. J.
Thomson. Este autor explica que, en el contexto de la guerra de la sucesión, el desarrollo
político proteccionista no era prioritario. Por el contrario, la creación de leyes reguladoras de
la importación fue una de las primeras medidas entre las reformas de Felipe V. Esto prohibió
la inmediata entrada de los tejidos de algodón. Al principio resultó ser una medida
insatisfactoria al no ser completa, ya que el contrabando de estas importaciones continuó. En
1724 se tomaron más medidas, aunque tampoco sirvieron para frenar las importaciones de
algodón. La aplicación de las leyes de prohibición no parecía traer problemas, ya que las
concentraciones y administraciones eran dirigidas por el sistema gremial. El problema era
mantener el control y la vigilancia.11

En las colonias hispanoamericanas, la gran cantidad de leyes que se dictaron fueron un vago
intento de control que resalto lo mal aplicado y puesto en práctica de estas leyes. Quedaron
en evidencia las carencias de España, y hasta, en algunas ocasiones, las medidas se
contradecían con respecto al tipo de géneros que se consideraban ilegales, contradicciones en
la legislación, imprecisiones en la administración de justicia, las dificultades burocráticas que
había por los tiempos y distancias entre la metrópoli y sus colonias americanas, y del poco
personal de justicia comprometido con la Corona.

9
José Antonio Salas Auséns, ‘’Buscando vivir en la ciudad: trayectorias de los inmigrantes franceses en los
siglos XVII y XVIII’’, Págs. 142 a 145.
10
Mélanges de la casa de Velázquez, ‘’Una cuestión de Estado’’, Págs. 3 a 14.
11
J. K. J. Thomson, ‘’La política del algodón en la España del siglo XVIII’’, Págs. 15 a 27.
Un caso particular fue el que relata el autor Macarena Perusset Veras. Ella explica que, en la
ciudad de Buenos Aires, a partir del año 1594 se cerró el puerto por intereses del Monarca,
del Virrey de Perú y de los comerciantes de Sevilla. Por lo tanto, Lima sería la única que
podría realizar intercambios ultramarinos con España, dejando al margen a Buenos Aires.
Esto la obligó a recurrir al comercio ilegal, el cual cobro fuerza propia, involucrando cada
vez más a las principales familias, a funcionarios locales, virreinales e imperiales, y también
a un sector de la iglesia.

Un valor importante y principal que se puede obtener de este estudio, es que proporcionan un
panel de las pequeñas y precisas historias de vida que muestran la actividad social de la
gente, tanto en la Península Ibérica como en América. Además, se podían sacar conclusiones
estadísticas claras, como por ejemplo que a mitad de siglo se encontraban dos casos de
importaciones ilegales de tejido de algodón, y a fines de siglo hubo 14 casos. Esto indica que
el contrabando continuaba aumentando, por lo cual lleva a la corona española a tomar una
medida drástica, el comercio libre.12

El autor Xabier Lamikiz argumenta que el impacto del libre comercio no fue uniforme. Se dio
entre los años 1783 y 1787 cuando los intercambios entre España y sus colonias americanas
se dispararon. Ciertamente las autoridades coloniales como las peninsulares consideraban que
el comercio libre tenía efectos positivos, aunque en un principio se había generado una
saturación del mercado americano. Esto ameritó que se suspenda, en 1788, el comercio libre,
al menos temporalmente. Finalmente, con las guerras de las independencias, y con las
tendencias liberales que tenía América, no se tardó en reincorporar el comercio libre en la
gran mayoría de las colonias americanas.13

CONCLUSIONES:

En síntesis, teniendo en cuenta los autores citados que tratan sobre las zonas de contrabando,
podemos sacar algo en común. Tanto en la Península Ibérica como en el Rio de la Plata y
México, el contrabando se vio generado por las malas decisiones de la corona española. En la
Península Ibérica se quisieron imponer aduanas interiores, para frenar el avance de los
productos franceses, pero esto solo genero un incremento del contrabando y conflictos entre

12
Pérez Sarrión, ‘’Emigrantes y traficantes en Francia, Navarra y Aragón en el siglo XVIII. La práctica social del
contrabando’’, Pág. 102.
13
Xabier Lamikiz, ‘’El impacto del libre comercio con América: Una revisión desde la microhistoria (1778-1779),
Págs. 190 a 192.
la corona y los estados de Navarra, Aragón, Cataluña, etc. En el Rio de la Plata el
contrabando existía, pero en menor medida, hasta que las autoridades españolas decidieron
cerrar el puerto de Buenos Aires. Esto provoco lo contrario de lo que se buscaba, ya que
Buenos Aires dependía del comercio para que su población sobreviva. Al estar tan alejado de
su capital y estar posicionada en la puerta trasera de las minas del Potosí, el contrabando se
vio de buena manera para su propia subsistencia. Por último, en el caso de México, el error
español fue querer monopolizar el comercio de América, ya que esto generó que las demás
potencias extranjeras tengan que buscar otros medios para poder llevar a cabo sus objetivos.
Esto, sumado a los altos costos de las aduanas y los diversos trámites burocráticos, tendió a
muchos de los comerciantes a optar por el contrabando.

A fin de cuentas, el contrabando surgió como una forma de, si se quiere, supervivencia
colectiva ya que había que hacerle frente al abuso de poder por parte de las autoridades
españolas. También podemos decir que el contrabando se daba casi de la misma manera en
todas partes, aunque en algunos casos fue más necesario su uso que en otros. Solo nos queda
por responder y aclarar si la lucha contra el contrabando era una forma de legitimación de
poder o si solo era por intereses económicos.
BIBLIOGRAFIAS:

 Coral Quintero López de la Cerda, ‘’Panorama general de las practicas del contrabando en el
atlántico novohispano, siglo XVIII’’, Universidad nacional autónoma de México, Facultad de
Filosofia y Letras, Edicion: México, D. F. 2009.
 Pérez Sarrión, ‘’Emigrantes y traficantes en Francia, Navarra y Aragón en el siglo XVIII. La
práctica social del contrabando’’.
 Sandra Olivero, ‘’El comercio ilícito en el Rio de la Plata: el pago de la costa en el siglo XVIII’’,
Temas Americanistas, 2005.
 Xabier Lamikiz, ‘’El impacto del libre comercio con América: Una revisión desde la
microhistoria (1778-1779).
 José Antonio Salas Auséns, ‘’Buscando vivir en la ciudad: trayectorias de los inmigrantes
franceses en los siglos XVII y XVIII’’, Revista demográfica histórica, XXI, 2003.
 Muriel Laurent, ‘’Nueva Francia y Nueva Granada frente al contrabando: reflexiones sobre el
comercio ilícito en el contexto colonial’’.
 Macarena Perusset Veras, ‘’Comportamientos al margen de la ley: contrabando y sociedad
en Buenos Aires en el siglo XVII’’, 5 de agosto de 2006.
 J. K. J. Thomson, ‘’La política del algodón en la España del siglo XVIII’’, University of Sussex.
 Estella Salles, ‘’El trafico americano durante el período colonial y el escenario político-
económico europeo’’, Investigación económica, 2004.