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Friedrich Nietzsche y Michel Foucault son los pcns.uIon <\n.

fondo en este extraño libro. Extraño, porque es producto ili I >


Del saber de la genealogía
del pensar en un medio académico que no siempre es pi o| n.
menesteres; de hecho, atrapados en una concepción de \.\ a la moral del poder
que en el mundo impone criterios administrativos v i
académicos, y que prefiere sacrificar estos ú l t i m i r . < » De Nietzsche a Foucault
eficiencia y la productividad, ver que se producr un (y viceversa...)
características es por lo menos alentador y sobre t i > i l < •
que aunque la Universidad desaparezca en (Deciden i<
empresa prestadora de servicios, lo cierto es qur p-
puede persistir al margen de esos avatares histói u < •
estos mismos avatares son acicate para dicha tarea.' 1. 11 > 1 1 ' > <
este libro porque surge a partir de un aplicado traba j« > d-
dos autores en un programa de psicología, lo cual I l.i 111.1
considera que habitualmente esta disciplina suele con
técnicas y en los modelos de intervención, y esto i > »
con el horizonte crítico abierto por Nietzsche, un
ejemplo, a Dostoievski como el único psicólogo > l < I
que aprender, y contrasta también con la revisión
que hace Foucault cuando muestra que lo
difícilmente logran ocupar un espacio d i s t i n t o . i i
ocupan las prácticas confesionales y normalizad-

Estos dos pensadores son entonces el Icitnmín:


elaboraciones que aquí se exponen. Pero si N i e l . • i
pretextos, no lo son porque se hayan convertido en H
alguno esto sería respetuoso con lo que ellos pi i >| -i >
pensar se hace con ellos y contra ellos, no de oí i o n n
un camino propio. Y esta búsqueda es lo qnr n i
trabajos que conforman el presente l i b i o
potenciados por la lectura de Nietzsche o de him BU
que no renuncian a lo que tanto parece teniei •.< i ho

María Cecilia Salas, Ju.in Felipe Arroyave,


mía Natalia Cogollo, M.muel Bernardo Rojas,
911789589118130^811 Alvaro Ramírez, Cés.u \ugusto Sánchez,
Óscar Arias, Juan !Mbl° Posada
I)EL SABER DE LA GENEALOGÍA
A LA MORAL DEL PODER

DH NIETZSCHE A FOUCAULT (Y VICEVERSA. ..)


María Cecilia Salas
Juan Felipe Arroyave
Natalia Cogollo
Manuel Bernardo Rojas
Alvaro Ramírez
César Sánchez
Óscar Arias
Juan Pablo Posada
DEL SABER DEL LA GENEALOGÍA A LA MORAL DEL PODER
DE NlETZSCHE A FOUCAULT (Y VICEVERSA...) CONTENIDO
Primera edición: diciembre de 2008
© María Cecilia Salas Guerra
© Juan Felipe Arroyave Gómez
© Sonia Natalia Cogollo Ospina
© Manuel Bernardo Rojas López
© Alvaro Ramírez Botero
© César Augusto Sánchez Taborda
© Óscar Arias Londoño Presentación 13
© Juan Pablo Posada Garcés

ISBN: 978-958-98130-5-8 Primera parte: El saber de la genealogía 17


Hechos todos los depósitos conforme a la ley
Introducción. También nuestra vieja moral 19
Coordinación editorial hace parte de la comedia
María Cecilia Salas Guerra María Cecilia Salas Guerra
Corrección y edición de texto
Miriam Valencia Echavarría De las palabras verdaderas a la verdad 27
<\v las palabras: los caminos de la genealogía
Diseño, diagramación e impresión
L. Vieco e Hijas Ltda. Manuel Bernardo Rojas López

Ilustración de la portada l'ln la barca de los silenos 47


Tensión suave, N°85, Vasily Kandinsky (1923) Juan Felipe Arroyave Gómez
Impreso y hecho en Medellín, Colombia / Printed and made in Medellin, 1. Primer puerto... logos... 50
Colombia 2. Segundo puerto... ethos... 56
Prohibida la reproducción total o parcial, por cualquier medio o con cualquier 3. Tercer puerto... pathos... 61
propósito, sin la autorización escrita de los autores. 4. Una ruta... eros... 65

Salas Guerra, María Cecilia; Arroyave Gómez, Juan Felipe; Cogollo I ><• la crueldad al sentimiento de culpa 67
Ospina, Natalia; Rojas López, Manuel Bernardo; Ramírez Botero, Alvaro; oii Entrañas de niño, de Tomás Carrasquilla
Sánchez Taborda, César Augusto; Arias Londoño, Óscar; Posada Garcés, Sania Natalia Cogollo Ospina
Juan Pablo
\. De la crueldad al sentimiento de culpa 69
Del saber de la genealogía a la moral del poder; de Nietzsche a
Foucault (y viceversa...) I Moronda con la diferencia 87
324 p.; 1 4 c m x 2 1 cm Muría Cecilia Salas Guerra
ISBN: 978-958-98130-5-8
I . La salud del asceta 90
'.',. Afirmación de la distancia 97
1. Filosofía moderna y contemporánea / 2. Psicología /3. Psicoanálisis / 4.
Literatura colombiana / 5. Literatura universal / 6. Pedagogía
Juan Felipe Arroyave Gómez

NIETZSCHE, Friedrich. El nacimiento de la tragedia. Madrid: DE LA CRUELDAD AL SENTIMIENTO


Alianza Editorial, 1980.
. La genealogía de la moral. Madrid: Alianza Editorial, DE CULPA EN ENTRAÑAS DE NIÑO,
1994.
_. Así habló Zaratustra. Madrid: Alianza Editorial,
DE TOMÁS CARRASQUILLA
1978.

Cibergrafía recomendada
Para admirar a Goya: Sonia Natalia Cogollo Ospina
http://www.eleaml.org/.. ./goya-el-sueno-de-la-razon.jpg
www.artelaguia2000.com/.../2007/05/goyal.jpg
C/ntre los múltiples intereses que cultivó Carrasquilla, uno
Para Luis Caballero:
www.arteyartistas.files.wordpress.com del que no se ha hecho mucha difusión es el que mostró por
www.revistadiners.com.co el estudio de Nietzsche. Durante cuatro años leyó y estudió
cuidadosamente sus obras con un profundo respeto por el
filósofo y sus postulados, al punto de no hacer muchas re-
ferencias directas a su teoría por considerar que requería de
detenimiento y que no podía hablar de lo que desconocía:
"No te diré que he leído a Nietzsche: lo vengo estudiando,
obra por obra, hace cosa de cuatro años"1. Tal vez con ello
seguía la sugerencia del mismo Nietzsche de rumiar, es
decir, meditar, no acelerarse, no comprender demasiado
pronto. Precisamente en sus homilías primera y segunda
critica la falta de meticulosidad y profundidad de los escri-
tores modernistas al hablar de este filósofo. En la homilía
primera sugiere que se ha convertido en una moda la cita-
ción de Nietzsche para hacer creer que son muy modernos
o vanguardistas, pero sin comprenderlo de verdad.
Es especialmente en la segunda homilía cuando, a la
manera de un párroco que necesita llamarle la atención a
sus feligreses, se explaya sobre el filósofo y enseña a esos

I CARRASQUILLA, Tomás. Homilía No. 1. En: Obras completas. Tomo II.


Medellín: Bedout. 1958. pp. 664-672.

(16
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Sonia Natalia Cogollo Ospina De la crueldad al sentimiento de culpa en Entrañas de niño..

escritores a quienes va dirigida, que se requiere ser cuidado- embargo es algo probable por el hecho de que las lecturas
so, que es preciso tomar distancia de sus teorías para poder que realizamos de alguna manera modifican nuestros pensa-
entenderlas y asumir una actitud de respeto, aun cuando no mientos, y en este caso se presentan algunas coincidencias
se compartan en su totalidad. en las ideas de los dos autores.
Estamos frente a un Carrasquilla que si bien fue profun- Después de esta aclaración se puede entender entonces,
damente creyente, ello no obstó para que leyera, estudiara al que el propósito del siguiente artículo es iluminar o, si se
filósofo y además lo comprendiera -porque no es lo mismo quiere, enriquecer la comprensión de la historia que pre-
decir "Dios no existe" que "Dios ha muerto"-. Justamente senta la novela Entrañas de niño, a la luz de lo planteado
así lo entendió el escritor, al punto que aclara: "El hombre, por Nietzsche en el segundo tratado de su La genealogía
cuando razona, es ateo; cuando siente, tiene que creer"2. Y de la moral. Valga la insistencia en el asunto, en aras de la
más adelante: "El superhombre, posible o no, es un virtuo- claridad, de que no se trata de asegurar que es una novela de
so hereje, y no digo ateo, porque en fórmula tan amplia y tesis sino una novela que por su trama, la de un niño cruel,
comprensiva de la soberanía individual, bien puede caber que tortura animales y poco a poco ocurre en él un proceso
el deísmo, en cualquier forma"3. de sensibilización, puede ser perfectamente pensada a la luz
De Carrasquilla podemos decir que respetó la visión de de las enseñanzas de Nietzsche para indagar más sobre la
Nietzsche, y, aunque no compartió su actitud antirreligiosa, naturaleza humana y sobre la importancia de la asimilación
entendió la crítica subyacente al poder de las instituciones re- de la cultura para la convivencia entre humanos.
ligiosas. Ahí tienen un punto en común el escritor y el filósofo:
Carrasquilla también fue un severo crítico de esas instituciones, 1. De la crueldad al sentimiento de culpa
específicamente de la católica. Se reconocía creyente, pero Voy a hablaros de las tres transformaciones del
tenía sus miramientos hacia la Institución como tal. espíritu: de cómo el espíritu se transforma en
El año en que escribe la Homilía N-2 (1906) declara camello, el camello en león, y finalmente el león
que lleva cuatro años estudiando a Nietzsche y es el año en niño.
Friedrích Nietzsche
en que escribe la novela de la que aquí nos ocuparemos,
Entrañas de niño. El dato exacto de las lecturas que hizo Contraria a la propuesta de Nietzsche en Así habló Za-
Carrasquilla es impreciso, sólo se puede afirmar que leyó rathustra, el niño de nuestra novela hace la transformación
Así hablaba Zarathustra y Humano, demasiado humano inversa: de niño a león y de león en camello, es decir, de
bajo la traducción Humano, muy Humano4. No se puede un ser libre y creador a través del juego a un ser que carga
asegurar que estas obras hayan influenciado su escritura, sin sobre sí el peso de la culpa, que hace sufrir al espíritu,
para finalmente reencontrar al niño creador a través de la
sublimación.
2 Ibíd., p. 683.
3 Ibíd., p. 684. Entrañas de niño es una novela escrita por Tomás
4 lb(d.,p. 689. ('arrasquilla en 1906 mientras se encontraba en la mina de

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Sonia Natalia Cogollo Ospina De la crueldad al sentimiento de culpa en Entrañas de niño...

San Andrés. Como bien lo indica el título de la novela, en I .undázuri, esposa de Lucas y su hija Beatriz tercera que
ella se reflejará lo más esencial del alma infantil. Antes de apenas empezaba a caminar. A Paco lo precedieron dos
concluirla, el escritor tuvo una pérdida significativa, la de niños que murieron a los pocos días de nacidos y luego de
Amalia Salazar, mujer a quien consideraba como una her- el murieron otros dos.
mana de crianza pues vivió con su familia durante muchos La familia Santos Solsona tiene arraigadas costumbres
años. Una pérdida que lo devastó5 y que tal vez se relaciona religiosas: a diario rezan el rosario, el ángelus, hacen ben-
con el final de la novela. dición de alimentos previa a su ingestión, etc. Siguiendo
El protagonista, Francisco Santos Solsona, es llamado osas costumbres, Paco tiene sus oraciones predilectas: una
cariñosamente Paco. Un niño de ocho años, criado princi- que hace referencia a su santo tocayo, gozando con la forma
palmente entre gente adulta. Vive en la finca El Silencio, autolocutiva de esa oración: "Ese yo esto, yo aquello, yo lo
que a lo lejos parece escombros por lo arruinada que se otro, me hacía sentir mucho, sin entender jota. Yo aprendía
encuentra; en ella hay una capilla consagrada a la virgen de ¡iquí un pedazo, allá otro"6. Así, Francisco hacía una mezcla
Valvanera, patrona de la familia. Una familia conformada o trabazón de diversas oraciones en las que resaltaba su
por el padre, Ignacio Santos; la madre, Beatriz Solsona; Alisto por la referencia al yo, trivializa las preces. Es una
la abuela Elvira con el apócope cariñoso de Vira; y los religiosidad que en el protagonista no nace por convicción,
hijos: Lucas, el primogénito, Cecilia, Adriano, Bonifacio, no tiene noción de la trascendencia. La importancia que
Lucía, las mellizas Marta y Magdalena, de seis años y la estas oraciones tienen para él es el refuerzo que hacen de
hija menor Elvira segunda. Con ellos convivían María su egocentrismo. Goza con saber que hay un santo con su
nombre, imagina que un estribillo que se aprende y se refiere
a ese santo, en realidad se refiere a Paco. Algunos de esos
En carta a María Jesús Alvarez, con fecha del 25 de octubre de 1906, le
describe sus emociones del momento: estribillos, por las escenas de crueldad que encierran, le
Mi Dios le pague, mi amiga, la condolencia que me da por la fascinan: "Aquello de que, 'dice Santa Brígida que quedó su
muerte de Amalia. Aunque tengo el corazón tan pasmado y tan
ennegrecido por el hollín de la vida, no he podido menos que sufrir cabeza como si la hubieran metido en una tina de sangre', lo
con acontecimiento tan natural. Amalia significaba mucho en mi declamaba con frecuencia; pues este pasaje de la canónica
familia y ocupaba, en mis afectos, un lugar que no sé definir; un
lugar que corresponde a madre, a hermana y amiga incomparable: narración se me clavó en la memoria como un dardo"7.
a todo. La finca por sus mismas ruinas, estimulará la imagi-
CARRASQUILLA, Tomás. Epístolas. En: Obras completas. Tomo II. Me-
dcllín: Bcdout, 1958, p. 764. nación del niño: espantado por sus antepasados, de noche
El 29 de octubre del mismo año, le escribe a su amigo Max Grillo: su percepción se distorsiona.
... aquí donde me ves tan sin luto, perdí en agosto una hermana
incomparable. No lo era por sangre: pero por el alma, por la
Tiene un complejo de rey propiciado por las atencio-
convivencia, por todos los lazos que vinculan en la vida. En la nes de sus cuidadoras, especialmente de Tula, una negra
mía me hace mucha falta este ser tan noble y tan inteligente, que
desde niño encontré en mi hogar, al lado de mi madre. Se llamaba
Amalia Salazar y la envidio... fi Ibíd.,p. 199.
Ibíd.,pp. 771-772. / Ibíd.,p. 199.

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que lo sobreprotege y de su adorada abuela Vira, quien le costalar al gato y echarle al agua, era la dicha. Los
prodiga mayor cariño que al resto de sus nietos. Durante gallinazos me mantenían humillado, porque todas
ese proceso de identificación en que se encuentra, de que- mis tretas y artimañas fueron infructuosas. Tuve
rer ser como, de su proyección hacia el futuro a través del que contentarme con insultarles y medirles puño.
Los sapos eran mis enemigos personales. "¡Que
juego, se produce en él un ideal que para la cultura no está le tiran leche y que se muere!" me advertían cada
contemplado dentro de lo deseable. Para Paco son figuras rato. ¡Nada! En cuanto les ponía inflados y lácteos,
dignas de admiración personajes como Nerón, Calígula, a fuerza de porrazos, les ataba de las patas... y a
Heredes, todos destacados por su poder, dominación sobre las horquetas de un chamizo. En lo más recóndito
otros y alta dosis de crueldad: y clandestino de la huerta, allá en un ángulo del
vallado, detrás de unos higuerillos tropicales,
No eran los santos los que me trastornaban: eran mantuve muchos días el árbol escarmentoso de
los guapos, los mandones y los bonitos; los reyes mis justicias. Allí pagaban los malvados el negro
que todo lo podían, los encantadores que hacían delito de lesa hermosura; allí morían lentamen-
de las suyas; los héroes todos y los triunfantes. Yo te, achicharrándose desde antes de expirar. Yo
llevaba en la cabeza una titiritera de Año Cristia- presenciaba su agonía: veíales estremecerse,
no, de Historia Sagrada y de cuentos populares; y crisparse; les observaba aquellos ojos brotados,
siempre me inclinaba más a los victimarios que a verdosos, implorantes, que se iban empañando. Al
las víctimas, más a lo lindo que a lo bueno, menos comprender tanto* suplicio, sentía una delicia, un
a lo útil que a lo superfino. La hermosura moral no transporte, que, de recordarlo ahora, me dan esca-
me resultaba. Herodes mismo con haber degollado lofríos y tristezas. Pienso a veces que puede ser la
todos los muchachitos 'de Belén y sus contornos', crueldad el móvil inicial de las acciones humanas.
me gustaba por tremendo y arrestado; y eso que [...] Descolgaba los cadáveres, negros, tostados,
yo entendía que 'sus contornos' eran los niños consumidos: eso no eran sapos; era un juguete, un
suyos, los reycitos8. capricho de princecito romano. Les tiraba contra
En consonancia con la identificación y admiración por las piedras, y el chasquido que producían ¡me
sonaba tan sabroso, me daba tanta* risa!9
estos personajes, Paco ejerce como tirano con Cuco, dándole
puntapiés; a la nieta del mayordomo, Cándida Rosa, le lanza Cuando Tula descubre el "suplicio" a los sapos, lo
un escupitajo cuando le declara su amor. El narrador adulto, denuncia ante sus padres y es castigado: las hermanas lo
Francisco Santos recuerda: I ratan de perverso y mala entraña, su padre le propina seis
Neronianas, caligulescas en extremo, eran las que correazos por primera vez, y la madre lo "degradó a chocola-
cometía con los indefensos animales; piedra a los
perros y a los cerdos; palo a las muías y a las vacas;
chuzo y zurriago a todos ellos. Cuando lograba en-

'• Se conserva la ortografía del texto original.


Ibíd., p. 200. <) /fc/ü, p. 201.

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te de harina, por diez días"10. Tras esos castigos, indignado, ¿Qué sería de un niño que ante los castigos resultara
huye hacia El Morro, un lugar cercano a la finca desde el impávido, frío? ¿Podríamos verlo como humano, como
cual la divisa, allí planea su venganza: universal? Son precisamente estas actitudes que retraten
¡Por la pica!11... ¡Por la pica!... y no encontraba qué los dobleces, los sentimientos encontrados y contradictorios
hacer por la pica. ¡ Quién me diera una cadena bien de los personajes de Carrasquilla las que los convierten en
larga para enlazar la veleta y echárselas abajo de universales, aunque se ubiquen en entornos locales: el po-
un tirón! ¡Quién fuera aquel hombre tan guapo que der retratar que nos hacen humanos, demasiado humanos.
tumbó la iglesia, con toda la gente adentro, para
¿Pero también qué sería de la humanidad si no intentara
hundirles el techo de una coca! ¡Quién pudiera
prenderles la huerta lo mismo que una roza!... apaciguar dichas actitudes? Ahí interviene la cultura13,
[.. .]Si al menos yo fuera capaz de subir con Mentor (|iie pretende canalizar por otras vías aquello inherente a
solo a los cuartos de arriba, para tener el gusto de nuestra naturaleza. En el caso de Paco, serán los adultos
tumbarles de las vigas todas las turegas de maíz y 11 ue lo rodean los llamados a ejercer esa labor, de iniciar a
cortarles todos los tercios de arroz y derramarles I 'acó en la cultura, como un deber ético, una herencia que
a los patios toditos los cueros con cacao.12
es preciso transmitir.
Paquito, al ser un niño, bien puede ser un personaje me- Mientras medita en El Morro sobre el castigo, aprue-
tafórico, en el sentido de que puede simbolizar lo primitivo Iw el proceder de sus padres, ya no le parecen injustos,
de la humanidad, aquel ser que todos hemos sido antes de pero no hay un arrepentimiento: "¿Y por la falta, origen
tener una educación. El niño manifiesta, en esa medida, lo do I castigo? Yo no sé [...], pero, aunque el pecado se me
propio de un ser incivilizado: el egoísmo preponderante, hacía ya muy grande, y enorme mi maldad, no podía sentir
su crueldad exacerbada, el deseo de vengarse cuando es liarlo dolor, por más que lo procuraba. Me daba sí de no
castigado, cuando le hacen lo que no le gusta. Se muestra Iriierlo, de figurarme un pecador empedernido"14. Con esta
así en esta novela el paso hacia la aceptación de los límites
que impone la cultura, un proceso complejo pero necesario 11 lil antropólogo Clifford Geertz considera a la cultura como una serie de
mecanismos de control que gobiernan la conducta, tales como las reglas, las
para la convivencia entre humanos. Precisamente el que instrucciones, en otras palabras, lo normativo. Para ampliar este concepto
Paco sea egoísta y cruel, premedite modos de vengarse de de cultura el lector se puede remitir a su obra La interpretación de las
culturas, especialmente el capítulo 2: "El impacto del concepto de cultura
sus seres queridos y sea ambivalente hacia ellos, son los en el concepto de hombre", donde aclara que son la cultura y sus reglas
elementos que lo hacen humano y universal. las que definen al hombre, sino no habría diferencia con los animales. La
cultura es una condición esencial de la existencia humana, dice Geertz.
De tal manera que coincide con Freud cuando en El malestar en la cultura
10 Ibíd,p. 201. afirma que la cultura y sus restricciones son necesarias, que el suprimirlas no
11 En la Homilía N— 2 Carrasquilla expresa: "El eterno ¡por la pica! es la harían al hombre más feliz como supuestamente creerían algunos, y expresa:
causa de muchas picardías" p. 684. De esta manera coincide con la visión "d término 'cultura' designa la suma de las producciones e instituciones
de Nietzsche sobre la preponderancia de la venganza en las relaciones que distancian nuestra vida de la de nuestros antecesores animales y que
humanas, quien dice: "Desde que el hombre ha pensado ha introducido en sirven a dos fines: proteger al hombre contra la Naturaleza y regular las
las cosas el bacilo de la venganza" en El origen de la tragedia. n-laciones de los hombres entre sí." p. 3033.
12 /Wd, pp. 202-203. 11 ('ARRASQUILLA, Op. cit., p. 204.

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última afirmación hace evidente la lucha entre el deber ser aquellas personas a quienes admira, respeta y por quienes
y el sentir, lucha que llevará a Paco a una iniciación en la l iene afecto. Paco ha establecido una jerarquía encabezada
conciencia de esos actos que merecen el señalamiento y la por su abuela Vira, en segundo lugar se encuentra su ma-
censura de sus familiares. Paco siente el deseo de ingresar dre Beatriz Solsona: "confundía a la mamá del Cielo con
en el espíritu religioso de su familia, como primer paso para la mamá de la tierra, poniéndolas a una y otra al nivel de
ser aceptado por sus seres queridos, le ruega a la virgen: Vira, que es cuanto podía decirse"18. En esta comparación
"Ablándame este corazón Virgen querida de Valvanera, para entre madre, virgen y Vira, deifica a la abuela Vira. "Por
que me pueda confesar mañana! -le imploré con toda la fe conexión con ellas, pero más abajo, por supuesto, entraban
que acendraba"15. No obstante, agrega: "Mas por lo pronto, papacito, Mentor, Mi Tula y mis hermanos"19.
no sentía ni conatos de ablandamiento"16. Así, la dualidad La abuela Vira, la madre y Tula tienen en común ser
de Paco es puesta de manifiesto, su deseo de ser mejor niño representantes de autoridad20; para el niño son dignas de
y con gran desparpajo expresa su falta de arrepentimiento respeto bien sea por el amor que le prodigan o por como lo
por los actos cometidos. consienten y protegen. En cambio, su padre, don Ignacio,
Paco está rodeado de gente adulta, pues aunque tiene es merecedor de su desprecio. Paco luchará contra este sen-
unas hermanas mellizas de seis años, nunca juegan los tres. timiento pero no podrá vencerlo puesto que observa en su
Paco es un niño solitario, sólo goza de la compañía de su progenitor a una persona que no encaja con su definición de
perro Mentor, al que llega a darle un lugar privilegiado lo estético: acostumbra usar traje de campesino, por lo que
en su vida hasta incluso creer que en él hay una "princesa lo ve desaliñado; Paco exige belleza y elegancia en todo y
encerrada".
Lo que se puede rastrear a lo largo de la novela es el
alguien o para no perderlo o porque le prometieron un premio, etc. En ese
proceso de socialización o como lo dice el protagonista- sentido se puede hablar de que hay un establecimiento de la norma por parte
narrador: su "entrada en uso de razón", que se convierte de las figuras de autoridad pero también hay un consentimiento por parte
del niño, por lo general ligado al afecto.
en el leitmotiv que la atraviesa -son diez las veces que 18 Ibíd.,p.2l4.
aparece la frase "uso de razón", cuatro la palabra "razón" 19 Ibid., p. 214.
y una "estreno de razón"-. Siempre son los adultos quie- 20 Se trata de autoridades diversas y que se manifiestan en diferentes lugares
de la casa: Vira, tiene su dominio en la habitación que comparte con el niño
nes son responsables de este proceso en las generaciones pero también es la única autoridad constante en todo momento aún en su
menores. En el caso de Paco quienes pueden conseguir su ausencia, en otras palabras, es la máxima autoridad para Paco. Su potestad
hace que la crueldad del niño se atenúe pues es quien le expresa lo malo
consentimiento17 hacia la "iniciación en uso de razón" son de sus actos y las repercusiones que tienen en su salud, de tal modo que le
muestra que un acto tiene consecuencias; ella refuerza el sentido del pecado
en el travieso Francisco. La madre rige en el cuarto de los antepasados y
15 ¡bíd.,p. 204. es quien se encarga de preservar su memoria y de hacerla respetar -notorio
16 Ibíd.,p.204. es, además, que haya heredado la nariz judaica, recordando de esa manera
17 Para infundir la norma en el niño los adultos hacen una especie de nego- también esa mezcla de religiones que hay entre sus antecesores. Finalmente,
ciación con él, que en muchos casos es tácita o si se quiere inconsciente. Tula gobierna en el servicio y en las cosas de la casa, es la que sobreprotege
Es así como el niño cumple con las restricciones para ganarse el amor de a Paquito y de cierta forma lo malcría.

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todos los que le rodean. El desprecio por el vestuario de su lonante de la discusión entre sus padres que saca a relucir
padre, llega a tal punto que cuando don Ignacio le regala i'cncores guardados, lo silenciado.
un carriel Paco le responde como si lo hubiera insultado: La madre revela la historia familiar: El Padre Villalares,
"¡Yo no es zambo, ni pión! -grité atragantado-. ¡Yo es pa .sacerdote que fue juzgado por la Inquisición en Cartagena
señor de saco!"21. Iguales reacciones adversas tiene ante v t|ue al decir de doña Beatriz Solsona era
sus hermanos que también laboran en el campo y los ve ¡Un santo como los que figuran en el almanaque!
"montaraces". Si lo acusaron, si lo hicieron morir fue como a los
En esa jerarquía afectiva que Paco ha establecido se mártires. [...] El padre era un santo y un sabio, más
puede ver cómo es principalmente por Vira, por su amor a humilde que la tierra que pisaba. [...] Del pie de
ella que accede a la socialización, al uso de razón. Cuan- altar no reclamó un centavo partido por la mitad;
no recibía diezmos ni primicias, ni sus bienes
do él comete alguna de sus diabluras, de sus crueldades,
fueron suyos: fueron de los pobres. Aquí vivió
la abuela se enferma y es así como Paco desea cambiar como un anacoreta: su alimento eran legumbres,
para evitar que su adorada Vira se enferme. Además esto cuando no ayunaba al traspaso; no probó más vino
infunde en él la idea de estar en deuda, de ser culpable de que el de consagrar, y hasta del agua del chorro
su debilitamiento. La creencia de que él es el causante de se abstenía. Su cama era esa cuja donde ustedes
sus dolencias es infundida por su madre: "Allá está mamita guardan sus arroces; esa cuja, pelada, escueta, con
dos troncos de algarrobo en la cabecera, que eran
muy mala, con la palpitación -me agregó luego- y sabe y
sus almohadas. Su vestido era un caracol de trapo
entendé que vos tenes la culpa y que la vas a matar con viejo, y debajo con un cilicio pegado a los ríño-
todas tus iniquidades"22. Estas mujeres importantes en la nes. De sus penitencias y maceraciones contrajo
vida de Paco son las encargadas -frente a la crueldad de muchas enfermedades, y enfermo lo sacaron para
Paco con los sapos-, de educarlo: la madre con su voz recia llevárselo a Cartagena... Este fue el malvado a
y su semblante de autoridad, Tula denunciándolo ante sus quien acusaron23.
padres y Vira con sus quebrantos de salud que preocupan I >os antepasados son sagrados para doña Beatriz y se
al niño. Además, a consecuencia de la conjunción de fac- i< u n;i iracunda cuando su esposo, don Ignacio Santos, hace
tores cuyo descubrimiento de las iniquidades de Paco es la una observación despectiva de ellos, aludiendo al ancestro
gota que rebosa el vaso, la madre ha hablado como nunca, (inlio Taita Gori-. Es gracioso este juego de palabras por-
contando la historia familiar suya y demostrando además que mientras su esposo tiene el apellido Santos, ella refiere
su temple, sus convicciones; con su discurso -para utilizar l< ••; minios de su propia familia, que él atropelladamente y tal
un eufemismo de cantaleta- doña Beatriz adquiere mayor M -/ sin intención acaba de despreciar. Así saca a relucir la
admiración por parte de Paco, no obstante saberse el de- -.nulidad de sus antepasados: "Y no fue el padre Villalares

21 Ibíd., p. 200.
22 lbícl.,p. 207. Huí., p. 208.

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Sonia Natalia Cogollo Ospina De la crueldad al sentimiento de culpa en Entrañas de niño..

el único santo, ni el único sabio de la familia: también lo fue superlativos teniendo en cuenta su alta exigencia estética26.
su sobrino, El Magistrado, mi tío Juan de Dios"24. Frente a los sapos y su ofensa a Cándida Rosa puede sentirse
Este momento, que es decisivo tanto para la familia superior, lo cual es simple inversión de su real estado de
como para la transformación de Paco, marca el inicio de inferioridad frente a quienes lo rodean. Ellos le sirven para
una lucha que comienza al interior del niño: por un lado descargar su hostilidad, su malestar por sentirse menos; la
no siente ningún remordimiento de haber martirizado a los agresividad que dirige a ellos es en realidad manifestación
sapos y sabe que no tenerlo es malo y por otro desea com- de una hostilidad hacia los familiares que lo ignoran pero
placer a su abuela siendo un niño digno de hacer la primera que no puede expresarles y toma como chivos expiatorios
comunión, que es asimilable al premio por la entrada en uso a estos que considera débiles. Con ellos puede ejercer un
de razón. A pesar de que él ha emprendido su formación poder, poder que le permite sentirse superior. Juega a ser
para llegar a esa meta, es tortuoso su aprendizaje, máxime el señor, el rey, el emperador que aniquila como Nerón o
teniendo esa identificación con esas figuras que representan Calígula. Ni siquiera su maestro Calasancio Muñetón escapa
en la historia de la humanidad la crueldad: Nerón, Calígula, a esos ideales de Paco:
Heredes. Es así como está en la disyuntiva del placer que le Era un personaje allá de quien no se sacaba nada
produce el castigo que les inflige a los feos sapos y el dolor en limpio: a ratos parecía viejo, a ratos mozo, a
de ser el causante de la enfermedad de Vira, de no darle lo veces cura, a veces sacristán, con frecuencia pinche
que ella desea. Como principal premisa tenemos entonces de cocina o cosa así. Tenía un corpachón fofo y
que es por la vía del amor a la abuela y por la deuda con- blandengo, a manera de gusano mojojoy: una cara
soplada, de una amarillez postemosa; unos ojos
traída con ella que Paco accede a la socialización, a vivir
zarcucios con pestañas erizas; mucha greña man-
en comunidad bajo unos preceptos que comprometen su tecosa echada sobre la frente y muchísima mugre
búsqueda de placer, de sentirse superior porque esa es la otra por orejas y cogote. El hombre hedía. Usaba la
explicación para su placer de tortura a los sapos que carecen camisa suelta, no diré lavada porque siempre se las
de hermosura y del escupitajo que le lanza a Cándida Rosa, vi sucias y con señales sangrientas de pulgas, sino
una niña que anhela ser su novia. Él es un niño solitario, que no conocieron almidón ni plancha; calzaba
alpargates con medias cochambrientas; sufría de
que se concibe feo puesto que heredó unas características
espundia y andaba como un elefante27.
físicas no muy deseables: una cumbamba prominente y una
nariz judaica idénticos a los de Taita Gori -otro torturador Su proceso de socialización es largo y pasa -además
pero de esclavos: "[los viernes] solía [...] desayunar a la de por esa escisión entre deber ser y deseo- por el uso de
cuadrilla de esclavos con una azotaina en que daba la san- formas sociales aceptadas para descargar la violencia: la
gre a la rodilla"25-; defectos físicos que para él pueden ser
l(i Esto se confirma con la escena en que de noche le parece que el reloj le dice
24 /tó/.,p. 208. Pa-co-fe-o-y-cum-bam-bón, Pa-co-fe-o-y-cum-bam-bón . Ibíd., p. 216.
25 Ibíd.,p. 199. 11 tbíd.,p.236.

KO 81
Sonia Natalia Cogollo Ospina De la crueldad al sentimiento de culpa en Entrañas de niño..

sublimación. Una "obra" que realiza ante la imposibilidad una misa para que alcance la salvación, para que su alma
de hacer con este profesor lo que con los sapos: pueda descansar. Esta figura que ha sido tan temida y que
.. .le mataba en efigie, como Morillo a los patriotas le ha causado tanto miedo a Paco pasa a causarle lástima
que se le escapaban. Ni más ni menos. Apenas y es otro ingrediente para que él se acerque a una actitud
pude garrapatear palabras en papel, pintaba ma- religiosa. Esto sucede justo antes de que su madre saque a
marrachos en un cuaderno y les ponía abajo, a mi relucir su versión del Padre Villalares, que para ella es un
modo y con mi ortografía: 'Este es el tigre que
santo que fue juzgado injustamente. Es por la versión de
se va a comer al maestro Calasancio'. 'Esta es la
serpiente de Moisés, que le picó en las espundias'. la madre que el Padre Villalares adquiera un estatus mayor
Y los culebrones, si no el difunto, a quien siempre ante el niño, pues además para ella el Padre Villalares no
representaba patiabierto, me quedaban muy paten- es un dios, pero sí es un santo, lo más cercano para nuestra
tes y ondeados"28. cultura a una divinidad.
Así mediante una conjugación de juego y arte puede Pero preguntémonos: ¿Qué sería de Paco si no accedie-
permitirse la hostilidad pero esta vez sin herir a nadie. ra a la conciencia?, ¿si no sintiera culpa?, ¿Qué pasaría si la
Pero en todo este proceso resulta fundamental la re- crueldad no tuviera un castigo, si no se buscara domeñar esa
creación que en su mente infantil hace el niño de la historia agresividad? Las respuestas son obvias: de los sapos pasaría
de algunos de sus antepasados, siendo éstos como bien lo a fustigar al resto de pares y de personas que considerara
señala Nietzsche, figuras con las que adquiere una deuda. sus enemigos y quién sabe hasta dónde llegaría.
Entre sus antepasados, por el lado materno tiene a un cura ¿Qué conviene una sociedad ética o una sociedad
que fue ajusticiado por el Tribunal de la Santa Inquisición, moral? Si bien Paco está inserto en una familia judeocris-
el Padre Villalares, de quien existen versiones encontradas: tiana, sus aprendizajes se pueden pensar por la vía ética, no
para el padre de Paco, don Ignacio Santos, él era un cura moral. Aprender a utilizar el arte y el juego como maneras
ambicioso que según rumorea la servidumbre dejó sus de expresar su hostilidad son formas éticas, no morales, de
entierros en la casa. Aquí interviene un elemento supers- enfrentarse a su naturaleza humana agresiva, son maneras
ticioso generalizado entre los habitantes de la casa porque que no obedecen a un grupo de poder, que no obedecen a
tanto los miembros de la familia como de la servidumbre los intereses de una institución. Paco no está pensando en
hablan del supuesto entierro. Este antepasado estimulará alcanzar el Paraíso, ni en ganar los favores de Dios sino que
la fértil imaginación de Paquito al tope de ser el causante sus intereses son más filiales, se relacionan con su afecto
de dos de sus desmayos. Después del supuesto asombro, por Vira y con sus propias motivaciones. De hecho él no
espanto, en que se le aparece el Padre Villalares, Paquito concibe sus actos como pecados, como lectores podemos
le hace una promesa a su ánima: la de rezarle y ofrecerle darnos cuenta de que son a causa de su insensatez, de su falta
de socialización. En ese proceso tendrá un papel decisivo
también un compañero del colegio: Jesusito Carmona, un
28 Ibíd.,p. 236. niño débil de quien se vuelve su mentor, su protector y que

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Sonia Natalia Cogollo Ospina De la crueldad al sentimiento de culpa en Entrañas de niño...

al poco tiempo de amistad morirá por enfermo. Paulatina- Referencias bibliográficas


mente Paco se supera a sí mismo y eso le merece un rito
de iniciación, aquel que marca tradicionalmente la entrada CARRASQUILLA, Tomás. Homilía N- 1. En: Obras completas.
en uso de razón, el ser consciente de los actos: la primera Tomo II. Medellín: Bedout, 1958. p. 664-672.
comunión. Para acceder a ella tiene que pasar por una serie . Homilía N- 2. En: Obras completas. Tomo II. Medellín,
Bedout, 1958. pp. 673-689.
de pruebas: la muerte de su amigo Jesusito Carmona, la
. Epístolas. En: Obras completas. Tomo II. Medellín,
propia enfermedad de Paco, las debilidades de su abuela
Bedout, 1958. pp. 764-772.
con los consiguientes temores y culpas que despiertan en I'REUD, Sigmund. El malestar en la cultura. En: Obras com-
el niño, un viaje después del cual encuentra su casa refor- pletas. Tomo III. Madrid: Biblioteca Nueva, 1996. pp.
mada, y simultáneamente la muerte de su abuela Vira y la 3017-3067.
desaparición de su amado perro Mentor. . El porvenir de una ilusión. En: Obras completas. Tomo
Podemos finalizar dándole la palabra a Carrasquilla y III. Madrid: Biblioteca Nueva, 1996. pp. 2961-2992.
su concepción sobre la infancia: . Más allá del principio del placer. En: Obras comple-
Un niño al nacer tiene la vida de todos los seres, tas. Tomo III. Madrid: Biblioteca Nueva, 1996. pp. 2507-
es un alma en potencia. La religión la consagra y 2541.
la inicia en la vida sobrenatural; pero no le infun- < íl'lERTZ, Clifford. La interpretación de las culturas. Barcelona:
de la conciencia. Según se vaya formando esta Gedisa, 1990. 4a reimpr.
facultad, constituyente del ser libre y espiritual, NIETZSCHE, Friedrich. La genealogía de la moral. Madrid:
eso será el alma de este hombre. ¿Y qué la forma? Biblioteca Edaf, 2004. 2a ed.
Cuanto la rodee y ella pueda recibir: desde la cara
de la madre, ese cielo de aquí abajo, hasta el de
arriba, límpido o nublado de su región; desde el
rumor del viento en las cortinas de la cuna, hasta
la música de las campanas; desde el canto con que
lo arrullan, hasta los versículos del Padrenuestro
con que lo despiertan... y así asao. Ya sabes tú, y
lo sabe todo el mundo, que la vida de la infancia
es indeleble en el alma.
Por eso el hombre será siempre el eterno niño. Un
alma es una estufa: arderá según sus condiciones
de combustión, según el combustible que le pon-
gan y el viento que le dé29.

29 CARRASQUILLA, Tomás. Homilía, No. 2, p. 681.

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