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Carlos Vega, eminente musicólogo ar­

gentino de renombre internacional,


posee una la•rgo y fecundo trayectoria
como investigador de la problemática
4) BIBLIOTECA DE AMERICA
de lo música, lo danzo y los instru­
mentos aborígenes y folklórícos sud­
americanos, Se ha ocupado también
de lo músico profano de los siglos
XII y XIII, perfeccionando un método
original poro lo lectura de la notación
musical antiguo. Aclor de artículos y
monografías, algunos traducidos a
otros idiomas; entre sus libros figuran
Los instrumentos musicales aborígenes
y criollos de la Argentina y Bailes
tradicionales argentinos. Por este últi­
mo recibió el Premio Nacional de
Historio y Folklore en 1948.

E L HI MN O N ACIO NA L A RGE N TI N O

El proceso c(e lo creación del himno nocional de lo Argentino ha sido


objeto de tradiciones e investigaciones contradictorios. Ello se debe
- afirmo el -autor de este trabajo - al hecho de que existieron varios
himnos,
Corlas Vega comienza por separar y transcribir literolmenfe todos los
documentos referentes a cada versión, esclareciendo así la forma en
que se gestó el himno definitivo. Incluye un interesante y documentado
capitulo sobre lo importancia del himno en la época de su creación y
de su difusión por el continente. Lo canción argentino - nos dice Vega -
fue antaño el himno de lo libertad en casi todo América. En los pági­
�os dedicados o .los autor2s de la canción patrio destaco que
de Bias Porero fue uno largo y fecundo consagración o la�
a'ffisticos del Plato, Esboza su tesis inédito sobre las fuentes
doras de lo poesía y de lo música del himno y, en el capítv
refuto la difundido teoría de que fue creado en 1812. Ilustran
dos version.es históricas completos, lo casi desconocida de 18,
de 1860 - lo actual_ con lo transcripción oficial poro niños y

EDITORIAL UNIVERSITARIA DE BUENOS AIRES


B. A. 191
EL HIMNO NACIONAL ARGENTINO

Digitalización
& OCR por:

Biblioteca
Erik Satie
1ra edición
Junio 2016

Comunidad Digital Autónoma


bibliotecaeriksatie.blogspot.com.ar
Carlos Vega

El Himno Nacional
Argentino
CREACIÓN - DIFUSIÓN - AUTORES
TEXTO - MÚSICA

BIBLIOTECA DE AMÉRICA/LIBROS DEL TIEMPO NUEVO EUDEBA EDITORIAL UNIVERSITARIA DE BUENOS AIRES
PREFACIO

Muchos autores han escrito páginas diversas sobre el


himno nacional argentino. Parecería innecesario retomar
el tema, y no es así. Creemos que aún pueden añadirse
palabras indispensables y notas ignoradas u olvidadas.
En primer lugar, cas,i todos los trabajos mejor docu­
mentados se han hecho a raíz de las discn;pan�ias que pro­
dujo la reforma de 1927. Están los aportes enmarcados por
Esta edición ha sido revisada por el autor
las ideas que sostienen los autores; las _contribµci<;mes se
limitan a los aspectos que inter�san en ese momento, y su
carácter polémico, inevitable entonces, hace que .los textos
rebasen ampliamente los términos de una exposición objeti­
va. Nuestra labor se reduce á una breve ordenación de las
constancias y los trámites relacionados con la creación de
los cantos nacionales en armonía con los documentos exhu­
mados hasta hoy, y a :¡a ·reprodt.1cción de los· clocumentos
mismos. Esta relación cOntiene toda la verdad que el mé­
todo histori�gráfico peIJTiite .extraer de las. piez4s documen­
tales disponibles. · La int�rpre:tación recta -lisa. y ll�ma-
· ·
no deja lugar a otra algu na.
En segundo lugar, no. se ha prestado especial atenci6n
a la trascendencia continental que a su tiempo tuvo nues­
© 1962 tro himno y a la extraordinaria eficacia de la función que
EDITORIAL UNIVERSITARIA DE BUENOS AIRES - Florida 656 cumplió allí donde la Revolución· exaltó · los espíritus. y
Fundada por la Universidad de Buenos Aires promovió· la esperanza o los beneficios de . la libertad. El
himno argentino no fue una música oficialmente administra­
Hecho el depósito de ley da por funcionarios tranquilos; fue un canto impresionante,
IMPRESO EN LA ARGENTINA - PRINTED IN ARGENTINA enardecido de emoción, por i gual significativo para' fos. se-
,_ .11 '.f.. :;,,

7 ·,
ñores, para los humildes y hasta para los esclavos de las tina (R. Levene), t. VIII, 796). Fue insuficiente, como
ciudades y los campos de América. Se buscaba en sus pala­ era de prever. No es poca la importancia de estos hechos.
bras y en sus notas tensión guerrera o ambiente civil y se Por lo pronto, resulta que es discutible hasta el año en
lo entonaba espontáneamente como para acogerse a su pro­ que fue compuesto el himno y se enuncian dudas sobre
tección. Para más clara conciencia de estos hechos casi quien ordenó su creación. Además., el autor del libro men­
desconocidos concertamos un capítulo sobre la difusión del cionado pide una reforma de los textos destinados a la
himno a base de documentos en la mayor parte exhumados enseñanza, y es posible que� si no se insiste en desvirtuar
por nosotros. la hipótesis, las autoridades acepten una versión que no
Todos convendrán en que ésta es buena oportunidad respaldan los documentos conocidos. Pero como podría
para un breve recuerdo a los autores de nuestra canción aducirse que la nueva versión prevé esos documentos y los
natal. Lo hice. En cuanto a don Vicente López y Planes, reinterpreta con mayor penetración, hemos considerado
me he limitado a resumir los datos más significativos de las necesario añadir, como primer apéndice, un capítulo de
biografías conocidas, a detallar las circunstancias de la aclaraciones destinado a probar que no cabe distinta inte­
creación y a ofrecer mi opinión sobre la fuente nutricia lección de los hechos. El segundo apéndice se refiere a un
principal del poema. Con respecto a don Bias Farera, he notable arreglo del himno elaborado hacia 1848 por el gran
puesto en orden y asociado los documentos que han hallado pianista y compositor argentino Juan Pedro Esnaola. Fue
otros autores con los pocos que he exhumado yo mismo hallado, puesto en valor y parcialmente publicado por nos­
y, sin olvidar lo que podemos admitir de las tradiciones otros en 1936. Como parece que el original se ha perdido,
publicadas antaño, he coordinado una biografía en que se no quedan sino una fotografía completa -buena, aunque
percibe la andanza y el destino del artista. Además, revelo no del todo clara- y la copia manuscrita y revisada de

himno. Con esto termina el corpus; pero añado cuatro


por vez primera la fuente musical en que abrevó nuestro nuestro archivo que reproducimos ahora con acotaciones.
El tercer apéndice comenta y ofrece lo que no puede omi­
· apéndices indispensables u oportunos. tirse: el himno nacional argentino de don Vicente López
Hace algún tiempo se publicó un libro cuyo autor y Planes y don Bias Parera ( 1813), ya reajustado el texto,
quiso anticipar en un año la creación de nuestro himno. la música de acuerdo con el arreglo que hizo en 1860 para

vigentes. En fin, añadimos la versión actual en si bemol


Pudo el caso pasar inadvertido, pero, muy al contrario, esas adultos el mismo Juan Pedro Esnaola, versiones oficiales
páginas llegaron a muchos interesados desconocedores del
tema y las nuevas proposiciones han sido reconocidas, celc­ para voces infantiles que adaptó y difunde el Consejo Na­
ptadas y difundidas. Muchos profesores las están enseñando cional de Educación.
en sus cátedras, varios musicólogos e historiadores las han Nos ha movido a retomar el tema la oportunidad del
aprobado y hasta se ha escrito una obra de teatro en que 1509 aniversario de la Revolución, que es a un tiempo mis­
fa acción reproduce la novedad. Un compositor muy re­ mo la del centenario de la versión de Esnaola.
nombrado anotó que la demostración del libro tiene "la
Buenos Aires, julio de 1960.
C. V.
·fuerza de la evidéncia". En 1946 opusimos esta afirmación:
"Nuestro himno fue concebido, creado y musicado íntegra­
mente en el año 1813. La existencia de tres ensayos ante­

cárentes de base documental" (Historia de la Nación Argen-


riores ha originado absurdas confusiones por completo

8 9
I

LA CR!i:ACióN DEL HIMNO

Los trámites del himno nacional argentino son historio­


gráficamente incomprensibles si no se ordenan y separan los
documentos correspondientes a los cantos patrióticos que
lo precedieron. Los acontecimientos de la Independencia
inspiraron n1J.merosas poesías patrióticas. Cuatro de ellas
tuvieron música entonces y recibieron uno, dos o los tres

que para claridad de la exposición, voy a llamar aquí can­


nombres sigll.ientes: canción, marcha, himno. Nada más

ciones a las clos primeras composiciones, e himnos a las dos


últimas. Ten.emos, así, cuatro capítulos:

LAS DOS CANCIONES

1810. Marcha patriótica texto de Esteban de Luca, música de


un "ciudadano". '
1812. Canción texto de Saturnino de la Rosa, música de Blas
Farera. '

Los DOS HIMNOS

1812. Primer himno texto de Fray Cayetano Rodrígu ez, música


de Blas Parera. '

11
181 3 . Segundo hímno, texto de Vicente López y Planes, mus1ca Parera. Cosa muy posible. tos documentos probatorios
de Bias Farera. Este es el definitivo, en versión de Juan son: 1 9 ) , para el texto, los versos publicados en la Gazeta;
Pedro Esnaola ( 1860 ) .
29 ) , para la música� la indic<11ción de que se "está arre­
No importan objetivamente los nombres de marcha, glando" inscripta en el mismo periódico. La obra se cantó
canción o himno, repetimos. Nos interesa separar conven­ intensivamente hasta la adopción del himno actual, y pare­
cionalmente las dos primeras de los dos últimos porque el ce que se ha perdido su primitiva música.
proceso de los himnos siempre ha sido objeto de grandes
confusiones.
SEGUNDA CANCIÓN, 1812

PRIMERA CANCIÓN LA POESÍA. Consta que e l 2 6 de mayo de 1 8 1 2; por


invitación del Cabildo, tres niños entonaron una canción
LA POESÍA. El primer canto patriótico que obtuvo patriótica en presencia de las autoridades naci:onales y mu­
música es obra de Esteban de Luca y fue publicado por la nicipales en acto al que asistió "don Saturnino de la Rosa,
autor de la canción" . . .
Gaze'ta de Bu.enos-Ayres del 1 5 de noviembre de 1 8 1 0,
n 9 24, pág. 382. Empezaba con la estrofa del coro, así:
LA MÚSICA. Acompañaba también a los niños "don
Sud americanos Bias Parera compositor de la música'\ . .
Mirad ya lucir Tenemos, pues, una segunda canción patriótica, con
De h dulce patria versos de Saturnino de la Rosa y música de Bias Parera.
La aurora feliz.
El documento que lo prueba es el acta del acuerdo capitu­
lar del 29 de mayo de 1 8 1 2, que dice:
Y la primera de sus cuatro estrofas decía:

La América toda "Se apersonaron en la Sala los tres niños que entonaron la
Se conmueve al fin, canción patriotica el beinte y seis por la noche en el
Y á sus caros hijos tablado publico á presencia del Govierno, Camara,
Convoca á la lid ; Cavildo, y demas corporaciones llamados Don Gerva­
A la lid tremenda
Que vá á destruir sio Arzac, Don Jose Antonio Rodríguez Vida, y Don
A quantos tiranos José Maria Rodríguez Vida con Don Bias Farera com­
La osan oprimir. positor de la musica, y don Saturnino de la Rosa autor
de la cancion, y demas versos que recito en aquel
LA MÚSICA. Esta canción tuvo su música. La leyenda acto; hizo presente que presentaba los niños á conse­
con que se publicó en la Gazeta de Buenos-Ayres decía : cuencia de haversele asi prevenido por el Exmo. Ca­
M.archa patriótica compuesta por un ciudadano de Bue­ vildo manifestando al propio tiempo que havia sufrido
nos-Ayres, p,ara cantar con la música, que otro ciudadano un quebranto considerable, con respecto á sus ningu­
está arreglando . No se dice quién musicó la canción ni se nas facultades en el renglon de las achas que sirvieron
ha documentado la afirmación de que fue el propio Bias á la comitiva por haver sido destrozadas la mayor

12 13
parte de ellas y perdidose muchas; significó tambiert Estas son, en fin, las dos primeras canciones patrióti­
sus deseos de que se imprimiese la cancion para mayor cas argentinas : una, de 1810_, probable efusión espontánea
gloria de la Patria. Y los SS. les dieron las gracias, y del poeta Esteban de Luca con música de autor descono­
acordaron que á cada uno de los niños se les entreguen cido, y otra de 1812, versos de Saturnino de la Rosa y
beinte y cinco pesos para un vestido, girandose el co­ música de Bias Farera, como queda dicho y probado. Los
rrespondiente libramiento por dos de los SS. Capitu­ autores no percibieron honorarios, y en el caso de la segun­
lares con intervencion de la contaduría, y previnieron da canción consta que "los SS. les dieron las gracias".
en el acto á Don Saturnino de la Rosa presente cuenta Faltan pues los siempre útiles documentos de pago. Nó­
del quebranto q. e há padecido en la cera, y que tese el ante�edente de estas dos canciones y veamos los
arreglando la cancion y poesías con todo lo <lemas lo dos himnos.
presente del mismo modo para tratar de su impresion."
(Archivo General de la Nación. División Colo n ia,
Sección Gobierno. Acuerdos del Cabildo de Buenos
.Aires, ]812, Libro 68, Sala IX, C. 28, A. 1, NP 18, PRIMER HIMNO, 1812
folio 1 73v.)
No satisfacen ya las canciones de Esteban de Luca y
de Saturnino de la Rosa. Se desea un himno que esté a
De acuerdo con la disposición precedente, don Satur­ tono con el pensar y el sentir del momento.
nino de la Rosa entregó la cuenta por las destrozadas o
perdidas antorchas con que se engalanó la comitiva, y el
Cabildo, según el acta del 2 de junio de 1812, ordenó LA POESÍA. El día 22 de julio de 1812 el Triunvirato
el pago en estos términos : envía al Cabildo un oficio en el que le pide mande hacer
un himno nacional. El texto de este documento fue publi­
cado por La Gazeta Ministerial del Gobierno de Buenos­
"Presentó Don Saturnino de la Rosa la cuenta que se le
Ayres dos días después, el 24 de julio de 1812, bajo el
previno del quebranto que padeció en el renglon de
título de "Oficio del gobierno al Cabildo". La parte sus­
las hachas, que sirvieron en el acom:p añamien!o, y
tancial de los parágrafos referentes al himno dice que
candón patriótica en la noche del bemte y seis de
Mayo ultimo, firmada por Don José �aria Errasquin,
importante q'Üarenta y cinco pesos, seIS reales : Y los . . . "nuestro estado político dicta la necesidad de dar el
SS. mandaron se les satisfagan, girandose á su favor primer paso á esta reforma, y al efecto estima como
indispensablemente necesario el dar un nuevo impulso
pitulares con intervencion de la contaduría." (!bid,
el correspondiente libramiento por dos de los SS. Ca­
á las impresiones que ofrecen los sentidos, bien con­
IX, 28, 1 , 18, folio 1 78 v.) vencido, que los sentimientos y costumbres se hallan
siempre en razon de la influencia que recibe de los
objetos publicos que se le presentan, y de que no hay
No han aparecido hasta hoy los versos y la música de corazon que no lleve en si mísmo el testimonio de la
esta segunda canción. Perdieron valor cuando la Asamblea actividad de estos resortes capaces de inflamar al pue­
del año 181-3 tuvo por "única" la canción de López y blo, y regenerar su espíritu, ha creído de la m �yor
Planes. importancia, el que en todos los espectaculos pubhcos
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15
se entone ai princ1p10 de ellos, con la dignidad que de Fray Cayetano música cantable y el regidor se pone de
corresponde la marcha dé la patria, debiendo en el nuevo en campaña para cumplir la orden. Todo lo dicho
entretanto permanecer los concurrentes en pie y desto­ se funda en este párrafo del acta capitular respectiva:
cados. A mas de esto conceptua de igual importancia
el que en las escuelas de primeras letras se cante to­ "El Señor Regidor encargado de hacer -componer el himno
dos los días al fin de sus distribuciones un himno á la Patria que segun lo prevenido en oficio del beinte
patriotico, y que en un dia señalado de cada semana y dos de Julio proximo pasado deven entonar los Ni­
concurran a la plaza de la victoria todos los estudian­ ños semanalmente, y cantarse al principio de las repre­
tes de primeras letras presididos de sus maestros y sentaciones Teatrales para inflamar el espíritu publico,
puestos al rededor de la piramide del 25 de mayo, presentó la que havia formado el Reverendo Padre
repitan los himnos de la patria, con todo el decoro y Provincial de Franciscanos Fray Cayetano Rodríguez ;
aoatamiento que exige esta augusta deidad de los Y los SS. para dar el devido lleno á aquella Superior
hombres libres ; á cuyo efecto recomienda muy eficaz­ disposicion, ordenaron se mande poner en musica can­
mente el patriotico zdo de V. E. el que se encargue table, sencilla, y magestuosa, de modo que pueda ento­
de mandar hacer una composición sencilla, pero ma­ narse facilmente por los niños y las demas clases del
gestuosa é imponente, del himno que deben entonar Pueblo; y al efecto comisionaron al Señor Regidor
los jovenes diaria y semanalmente." Don Manuel José García." (Archivo G eneral de la
"El gobierno espera dd zelo de V. E. que por la inmediata Nación. División Colonia, Sección Gobiema, Acuer­
inspeccion que tiene en estos establecimientos contri­ dos del Cabildo de Bu e nos Aires, 1812. Libro 68,
huira por su parte á que se realizen con el mejor exito Sala IX, C. 28, A. 1, NP 1 8, Folio 227.)
las medidas indicadas, para que inflamado el espíritu
del pueblo con tan tiernas y frecuentes impresiones, En esta sesión de agosto 4 estaba presente el propio
ninguno viva entre nosotros sin estar resuel[to] á morir doctor Vicente López y Planes, según el acta misma.
por la causa santa de la libertad."
"Dios guarde á V. E. muchos años Buenos Ayres julio 22 LA MÚSICA. Para realizar esta nueva parte de su mi­
de 1 8 1 2.= Feliciano Antonio Chiclana = Juan Mar­ sión el Regidor García lleva a Blas Farera el texto de Fray
tin de Pueyrre,dón =Bernardino de Rivadabia =
Ni­ Cayetano y el músico se aplica a la composición del himno
colas Herrera. Secretario =
Al Excmo. cabildo de en agosto y setiembre de 1812. Terminada la obra, Parera
esta capital." ( pp. 63-64) . pasa al Regidor la cuenta por su trabajo y por la ense­
ñanza a los niños que debieron cantarla. Este documento
El Cabildo, en cumplimiento de la iniciativa guber­ dice así :
namental, resuelve comisionar al Regidor Manuel José
García para que encomiende la creación del texto. El ca­ "Cuenta sobre el Ymporte del Hymno Patriotico mandado
bildante se lo pide a Fray Cayetano Rodrígu ez, el fran­ componer por el Excmo. Cabildo.
ciscano lo hace en la última semana de julio de 1812, el
comisionado lo presenta a su corporación en la sesión del "Por la composición d el Hymno Patriotico Original
4 de agosto, el Cabildo ordena que se ponga a los versos á grande Orquestra con Violines, Viola, Flautas, Fago-

16 17
tes, Trompas, Bajo y Contrabaj o ; como tambien por Bernardo Pintos . . . . . . . . . ..... ........ 5
Maestro Pimienta . . . . . . . . ..... ........ 5
la enseñanza de los niños Cantores $ 1 00. Alzaga . . . . . . . . . . . . . . . . . ..... ........ 3
"Buenos Ayres Octubre 2/8 12. Melgarej o . . . . . . . . . . . . . . ..... ........ 3
Bias Parera.
«Nota: Queda a la Consideracion del Excmo Cabildo "Idem Por el Ensayo de dha funcion á que asistieron los
tores." (Archivo General de la Nación, División Co­
la Gratificación que deverá darse á los Niños Can­ Musicos siguientes:
lonia. Sección Gobierno, Cabildo de Buenos Aires. M aestro Manuel Espinosa . . . . . . . . . . . . . . 2
Propios 1 812-J 8 1 5, Leg. NP 1 5, S. IX, C. 19 A. 1 0 id. Pedro Antonio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
N P 5, N P 156.) id. Remigio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Eulogio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Segovia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
El Regidor García retiene la cuenta, porque faltan Federico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
otras diligencias que originarán nuevos gastos. No consta Antonio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
la primera ejecución del himno por los niños cantores para
su aprobación por el Cabildo ; pero está documentado que Buenos Ayres Novre 3/8 1 2
el día 1 9 de noviembre de 1 8 1 2, con los dos niños y una Blas Parera."
gran orquesta, el himno se ejecutó en el Palacio de Gobier­
no para que lo oyeran y aprobaran las autoridades supe­ (lbíd, IX, 1 9, 1 0, NP 5.)
riores. Se acredita lo dicho con la nota del Regidor que
veremos después y con la nueva cuenta de Bias Parera Con esta nueva cuenta en su poder, el Regidor García
que reproducimos a continuación : oficializa por medio de una nota al Cabildo las gestiones
a que ha dado término, es decir, que al texto de Fray Ca­
·'Cuenta en que se expresan los salarios pagados á los Musi­ yetano Rodríguez le ha puesto música el maestro Bias
cos en los diai[s] de ensayo, y Canto del Hymno Patrio­ Parera y que el compositor le ha pasado las cuentas que
tico mandado componer por el Excmo. Ayuntamiento adjunta. El texto de la nota dice así :
de Orden Superior y executado en la noche del l 9 de
Nobre de este año A saver. "Exmo. S.or
Comisionado por V. E. en acuerdo de 4 de Agosto
Maestro Poso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
id. Manuel Espinosa . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
para q. hiciese poner en musica cantable, sencilla y ma­
id. Pedro Antonio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 gestuosa, el Himno a la Patria q. segun lo prevenido
id. Rernigio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 en Sup.or oficio de 22 de Julio ant.or deben entonar
Eulogio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 los niños semanalmente, y cantarse al principio de las
Segovia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Antonio el Inglés . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 representaciones teatrales para inflamar el espíritu pu­
Federico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . S blico; se halla compuesta ya aquella por el Profesor
Cosme . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 Don Bias Parera, quien me há presentado la adjunta
Guillermo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 cuenta de su trabajo, y asimismo otra por separado de
Víctor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Por una obertura y el contrabaj o . . . . . . 4 la orquesta q. fue preciso reunir p.a el ensaio de la

18 19
cancion, q. se verificó el 1 9 del corr.te en el Palacio de "El Tesorero de Propios satisfará á D.n Blas Farera la
Gob.no las que acompaño a V. E. p.a q. se sirva acor­ cantidad de ciento noventa y nueve pesos en esta for­
dar su pago, ó lo q. corresponda segun su merito. ma : los ciento sesenta y siete pesos por la composición
Dios g.e á V. E. m.s años. Bu . os Air . s Nov. re 6 de 1812. del Himno Patriotico á Grande Orquesta que de orn.
füano Señor Man.l José Garcia sup.or de 22 de Julio anterior deve cantarse semanal­
Exmo Cav.do Just.a y Regim.to." mente en las funciones teatrales para inflamar el espi­
(Ibíd, IX, 19, J O, N9 5.) ritu Publico ; trabajo de enseñar los dos niños que
deven cantarlo, y salarios pagados a los musicos q.
El Cabildo, pues, recibe las cuentas por la música que asistieron a los ensayos ; y los treinta y dos pesos res­
Bias Farera puso al texto de Fray Cayetano Rodríguez y tantes para gratificar con ellos a los expresados niños
por los honorarios de los músicos que la ejecutaron ante que dieron principio a Cantarlo ante el sup.or Govier­
las autoridades y ordena su liquidación. El acta del corres­ no el dia 1 9 del corr. te Cuio pago interv.do por la
pondiente acuerdo capitular fechada el 6 de noviembre Contad.a y puesto á continuacion el competente recivo,
de 1812, dice: será de havono al tesorero con arreglo a lo acordado
en este dia. Buenos Ayres 6 de Noviembre de 1812.
"Se recibió un oficio del Señor Don Manuel Garcia, a que "Son 199 p.s
acompaña para que el Ayuntamiento determine lo Manuel De Lezica
conveniente, dos cuentas, una de Don Blas Farera Fermin Tocorna]
importante cien pesos por la composición del Himno Con mi interv.on
Fatriotico original á grande orquesta ; como tambien Viz.te Mariano de Reyna
por la enseñanza de los niños cantores, dexando á dis­
crecion del Cabildo la gratificacion que haia de darse R.vi fha. ut supra

(lbíd, IX, 19, J O, N9 5.)


Bias Farera"
á los niños, y otra del mismo importante sesenta y
siete pesos por los salarios pagados a los musicos en los
dias de ensayo y canto del himno patriotico: Y los SS.
mandaron se paguen al referido Farera los ciento se­ Ya tenemos el primer himno nacional, poesía de Fray
senta y siete pesos a que ascienden una y otra cuenta, Cayetano Rodríguez,, música de Bias Farera. El clérigo
y que á cada uno de los dos niños se les dén de grati­ creó el texto entre el 25 de julio y el 3 de agosto de 1812;
ficacion diez y seis pesos, girandose por todo el corres­ Parera hizo la música entre los primeros días de agosto y
pondiente libramiento por dos de los SS. Capitulares los últimos de setiembre, y percibió sus honorarios el 6 de
noviembre del mismo año 1812. Este primer himno em­
a la Superioridad a los efectos convenientes." (Archi­
con intervención de la Contaduría, y dandose cuenta
pieza a cantarse de acuerdo con las indicaciones del decreto
vo Gener(l)l de la Nación. División Colonia. Sección
inicial y así corre ese año hasta su fin y el de 1813 hasta
Gobierno. Acu erdos del Cabildo de Buenos Aires. 1812.
marzo. Pero como el ·cumplimiento de las instrucciones
Libro 68, Sala IX, C. 28, A . 1 , NV 1 8, folio 327 v.)
sobre las oportunidades de su ejecución resultó pesado
y aun excesivo en cuanto a los escolares, el gobierno reco­
El correspondiente libramiento está concebido en los mienda que lo canten sólo una vez por mes en día festivo.
siguientes términos: El correspondiente documento prueba, de hecho, la vigen-

20 21
cia del primer himno. Es el acta capitular del 20 de marzo Otro es el momento de López y Planes. Por primera
de 1813 que reproducimos a continuación en cuanto nos vez un ejército realista avanza camino de nuestra capital,
interesa: y es contenido. La tensión pública se eleva. Belgrano vence
en Las Piedras, Tucumán y Salta. Rondeau triunfa en
"Se recivio un oficio del Señor Governador Intendente fe­ Cerrito, San Martín en San Lorenzo. El poeta puede
cha diez y seis del que corre en que para su cumpli­ cantar legítimas glorias y proclamar sin embozos la libertad
miento inserta la Soberana resolucion comunicada al ambicionada. El texto de Fray Cayetano Rodríguez ha
Supremo Poder Egecutivo del tenor que sigu e: Re­ envejecido en solo un año. Es necesario hacer un nuevo
cuerdese al Supremo Poder Egecutivo el cumplimiento himno. Ahora hay con qué "inflamar el espíritu público".
de lo mandado con anterioridad por el Govierno Pro­
visorio, en orden á que antes de empezar los espec­ LA POESÍA. Con fecha 6 de marzo de 18 13 la Asam­
taculos publicos se cante la cancion patriotica por el blea General encomienda a don Vicente López y Planes
orden y circunstancias que entonces se previnieron; el texto de un nuevo himno. Consta en el documento de la
pero restringiendose la concurrencia de los niños de las Asamblea que reproduciremos en seguida. La parte corres­
Escuelas á cantar á la Piramide, á sola una vez al mes, pondiente dice :
en un día festivo precisamente. Y los SS. encargaron
en el acto muy especialmente á los SS. Diputados de "Aprobada p . r esta A . G. la cancion q . e p. r com1S1on de
Escuelas el ·cumplimiento de esta Soberana resolucion' este Sob . o Cuerpo en 6 de Marzo ultimo, há trabajado
. .
prevm1endoles pasen ordenes mui estrechas á los pre- el Diputádo Lopes" . . .
ceptores de primeras letras para que egecuten puntual­

su observancia." (Ibíd, 1813. Libro 69, Sala IX, C.


mente lo determinado, deviendo estar á la mira de El poeta se entrega a la obra, termina su canc1on

29, A. 3, N 3, folio 83 v. )
-al cabo de vanas tentativas- el 9 de mayo de 1913 y la
presenta a la Asamblea General Constituyente. La Asam­
blea, en su sesión del 1 1 de mayo de 1813, acuerda su
Este es el Himno que pidió el Triunvirato y tramitó aprobación.
el Cabildo. Todo esto queda probado con el documento que el
mismo 1 1 de mayo de 1813 dirige la Asamblea al Triun­
virato. El texto original no se ha encontrado, pero conoce­
mos la nota que el Triunvirato dirige a los gobernadores
SEGUNDO HIMNO, 1813 intendentes de las Provincias Unidas con fecha del día
siguiente, en que el mencionado documento faltante se re­
El Himno de Fray Cayetano Rodríguez y Bias Farera produce íntegramente. Dice así la nota:
no satisface. La Revolución ha entrado, con el año 1813,
en la etapa heroica. El movimiento de Mayo fue casi in­ "Hemos recivido con fha de hayér la Soberana Declaración
cruento al comienzo. Los éxitos iniciales fueron contrarres­ q.e sigue
tados por acciones adversas. Con muy poco cuenta Fray La A. G . C. [Asamblea General Constituyente] de las
Cayetano entonces para elaborar su canto patriótico. Prov.s unidas del Río de la Plata há expedido el de-

22 23
creta sig.te " = Aprobada p.r esta A. G. la cancion Asamblea y ordena los honorarios a Parera "por la canción
q.e p.r comision de este Sob.o Cuerpo en 6 de Marzo Patriótica Nacional, mandada formar por esta Asam­
ultimo, há trabajado el Diputádo Lopes, tengase p.r blea" . . . Y como paga la música, reconoce que la encargó,
la unica marcha nacional, debiendo p.r lo mismo sér de hecho, al pedir la "canción", o aprueba un trámite
la q.e se cante en todos los actos publicos, y acom­ oral. Los documentos que legalizan el pago perfeccionan
pañese en ,copia certificada al S. P. E. al efecto de lo la prueba. He aquí el primer documento :
prevenido en el presente decreto = Lo tendrá asi en­
tendido al S. P. E. p.a su debida observancia "La Asamblea Gral. Constituyente de las Prov.as Unidas
y cllmplim.to. B.s Ay.s 11. de Mayo de 1813 = Juan del Ria de la Plata en sesion de este día há expedido
Larrea Presidente = Hipolito Vieytes Secret.o" el decreto sig.te
Dirigimos á V. S. copia de la expresada cancion p.a q.e "El Supremo Poder Executivo mandará entregar del
transmitida á q.nes corresponda en el territorio de su tesoro del Estado, doscientos pesos á D. Bias Parera
mando, sirva á los fines q.e dispone la Sob.a Asam­ importantes la música, y ensayo de los niños que han
blea, á inspirár el inestimable caracter nacional, y puesto en exercicio en las fiestas Mayas la cancion
aquel heroismo y ambician de gloria q.e há inmorta­ Patriotica Nacional, mandada formar por esta Asam­
lizado á los hombres libres. blea Gral."
Dios gue á V . S . m.s a.s B.s Ay.s Mayo 12 . de 18 13. "Lo tendrá asi entendido el S.P.E. para su devida
Ant.o A. Jonte observancia y cumplimiento. Buenos Ayres 19 de Ju­
Jose Julian Perez nio 1813.
Nicolas Rodrig.z Peña Vic.te Lopez Hipolito Vieytes
Juan Man.! de Luca Presid.te Sec.o
Sec.o de g.no int.o
Al Supremo Poder Executivo de estas Provincias."
Al Gov.or Intend.te de la Prov.a"
( Cfr. facsímil en La Prensa , mayo 25 de 1935 ) . Archivo General de la Nación, Sección Gobierno,
Asambtea General Ca:rtstituyente, Sala 10, C. 3, A. 8,
LA MÚSICA. La orden de que se ponga música al texto NQ 9, f. 281. )
de López está implícita en la disposición de que "se can­
te", expresa en el documento con que la Asamblea aprueba Se ha conservado hasta el borrador del documento
el poema en carácter de "única marcha nacional". No que el Poder Ejecutivo ( el Triunvirato) envía a los minis­
puede cantarse ni puede ser marcha sin música. Se pro­ tros de hacienda en razón de la orden precedente :
cedió de acuerdo, sin más, y fue Bias Parera quien recibió "Con la posible preferencia entregarán Vds a D.n Blas
el pedido de musicar los versos. El artista se aplicó a la Parera la cantidad de 200 p.s q.e importó la musica,
tarea hacia el día 12 de mayo y la terminó a la semana, y ensayo de los niños q . e han puesto en exercicio en
pues debió ensayar luego el coro que la cantó el 28. La lás fiestas Mayas la cancion Patriotica Nacional man­
prueba concreta -aparte el simple hecho de que nuestro dada formar por la S. A. G. segun lo há resuelto
himno tiene música de Parera- se produce mediante los esta y comunicado asi a este S. P. E., tomandose
documentos del pago. El primero emana de la propia razon en el Tr.al de cuentas.

24 25
(!bid, Sala 10, C.3, A .8, N9 9, f9 28,2 . )
A los Min.ros g.s de Rae.da Dios G. Junio 3 /1813" El himno se cantó públicamente por vez primera la
noche del viernes 28 de mayo, en el Teatro. La Gaceta
Ministerial publica el martes 8 de junio de 1 813 en pliego
El texto definitivo apenas se aparta del borrador en aparte una extensa crónica de las fiestas mayas. La parte
detalles : pone la suma con letras, elimina la voz "se?ú�" que nos interesa, correspondiente al día 28, dice:
y difiere en las abreviaturas. Tiene la misma fecha Jumo
3 de 1813 y, después de un explícito "Dios g�arde, a Vd. "Se dió principio con una loa patetica, ingeniosa y moven­
ms. as.", aparecen las firmas y la toma de razon as1 : te: en seguida una comparsa de niños ricamente ves­
tidos al traje indiano entonó con suavísimas, y acom­
Nicolas Rodriguez Peña Jose Julian Perez pasadas voces la cancion patriótica, que oyó el
Antonio Alvarez Jonte Manuel Jose García concurso de pie : se terminó con grandes vivas, y ale­
Sec gres exclamaciones."
Tomose razon en el Tribunal de Cuentas
El himno nacional argentino ha empezado a cumplir
Buenos Aires, Junio 4 de 1813.
su alta función.
Justo P. Linch"
Cabe aquí todavía, a modo de resumen, un sucinto
recuerdo de los documentos y de lo que prueban, pero
El correspondiente recibo del músico está redactado
limitado a los dos últimos himnos ; porque son sus trámites
en estos términos:
los que han confundido a tantos historiadores.
"He recibido de los Ministros Generales de Ext0. y Ha­
cienda del Estado los doscientos pesos que se expresan PRIMER HIMNO, 1812,
en esta relacion. DE FRAY CAYETANO RODRÍGUEZ y BLAS FARERA,
Buenos Aires, 5 de mayo [léase Junio] de 1813." ENCARGADO POR EL 'J'RIUNVIRATO
Son $ 200.-"
Julio 2 2 de 1812. - La Gazeta Ministerial reproduce la
En fin, el asiento de la Contaduría confirma el pago : nota en que el Triunvirato ha pedido al Cabildo la
creación de un himno.
En el margen izquierdo : "5 de Junio N 9 5 2 7 Hacienda Agosto 4 de 18 1 2 . - Acta capitular. El regidor García
del Estado d. Bias Farera" . Texto : "Son data dos­ ha obtenido el texto de Fray Cayetano Rodríguez y
cientos p.s entreg-ados en virtud de Sup.or or.n de 3 recibe orden de que le haga poner música.
del pres.te a D.n Bias Farera p.r el costo de la muzica Octubre 2 de 1 812. - Bias Farera pasa la cuenta al regi­
y ensayo de la Cancion Patriotica Nacional segun dha. dor "Por la Composición del Hymno Patriotico Ori­
orden q.e original acompaña . . . . . . . . $ 200.- ginal á Grande Orquestra" .
Gonzalez Araujo Noviembre 3 de 1812. - Bias Farera pasa al regidor una
Bias Farera" segunda cuenta por honorarios de los músicos.
(Archivo General de la Nación, Se cción Gobierno . Noviembre 6 de 18 1 2 . - El regidor García informa que
Manual de Coin taduría, 1813.) Bias Farera compuso la música y eleva las cuentas.

26 27
Noviembre 6 de 1812. - Acta capitular. Acusa recibo de Junio 5 de 1 8 13. - ( Esta vez sin error) . Un asiento de
las cuentas, ordena su pago y gratifica a los niños can­ Contaduría por los doscientos pesos "por el costo de
tores. Recibo de Parera. la música y ensayo" . . .
Junio 8 de 1 8 13. - La Gaceta Ministerial comenta que el
Estos documentos permiten seguir paso a paso todos himno se cantó el 28 de mayo de 181 3.
los trámites referentes al himno de 18 12, desde la solicitud
de los versos hasta la ejecución de la obra a gran orquesta Con los documentos de que dispone el historiador se
y el pago al compositor. tienen todos los datos necesarios -sin la falta de un solo
nombre- para establecer el proceso de los himnos de Fray
SEGUNDO HIM NO, 1813 Cayetano Rodrígu ez y Blas Parera ( 1812 ) , por un lado, y
DE VICE N TE LÓPEZ y BLAS PARERA de Vicente López y Bias Parera ( 18 13 ) , por el otro. El
EN CARGADO POR LA A SAM BLEA primero fue encargado por el Triunvirato; el segundo por
la Asamblea General Constituyente. En consecuencia, el
Junio 1 1 de 1813. - El Triunvirato se dirige a los Gober­ Himno Nacional Argentino fue compuesto en 1 8 1 3 y por
nadores trascribiéndoles una Declaración de la Asam­ orden de la Asamblea.
blea General Constituyente en que consta:
a) Que el 6 de marzo de 1813 la Asamblea enco­
mendó a don Vicente López la creación de una
Canción patriótica.
b) Que el texto de esa canción fue aprobado por
la Asamblea con el agregado de que debe tener­
. ' · .. ·se por única marcha nacional.
· c) Que la Asamblea decide que "se cante" , lo cual
implica la gestión de la correspondiente música.
Junio lQ de 1813. - Se sobrentiende que la música se le
encargó a Blas Parera porque es suya la que estamos
cantando y porque el 1 Q de junio la propia Asamblea
General Constituyente pide al Poder Ejecutivo la en­
trega de doscientos pesos a Parera "por la música y
ensayo de los niños que han puesto en eiercicio en las
fiestas Mayas la Canción Patriótica Nacional, manda­
da :formar por esta Asamblea General."
Junio 3 de 181 3 . - El Triunvirato manda pa gar la suma
"qu e importó la música y ensavo de los niños" . . .
(Juniol 5 de 1 8 1 3. - Blas Parera firma el recibo por "los
doscientos pesos que se expresan en esta relación". El
documento dice., por error, Mayo 5.

28 29
nocido-- que se entonaba en cualquier fecha y en cual­
quier lugar, apenas la emoción, el sentimiento o la alegría
despertaba en los pechos.
II H. M. Brackenridge, secretario de una misión oficial
norteamericana que vino a nuestro país en 1 8 1 7, perma­
neció en Buenos Aires buena parte de ese año y del si­
LA DIFUSIÓN DEL HIMNO guiente. Observó las cosas del Plata, requirió informes y
reunió luego su material en dos volúmenes que publicó en
1820. Cuenta que en el trayecto de Montevideo a Buenos
Aires tuvo a varios argentinos por compañeros de viaje,, y
que la víspera del desembarco, a la tarde, los porteños,
"después de haber tomado una copa de algún estimulante,
atacaron una de sus canciones nacionales, que cantan con
Un himno oficial, impuesto por decreto, enseñado tanto entusiasmo como lo habríamos hecho nosotros
obligatoriamente en las escuelas, incluido en las ceremonias, con nuestro Hail, Columbia!". "Yo los uní en mi corazón
puede carecer de significación y de sentido, puede ser to­ -añade-, enteramente incapaz de participar en el con­
talmente impopular. El himno nacional argentino, muy cierto con mi voz. El aire era algo lento [somewhat slow],
al contrario, no fue una música de fondo para los actos pero intrépido y expresivo {yet bold and expressive]. Las
oficiales, un canto obligado para escolares urbanos ; fue palabras de la primera estrofa y el coro, eran como sigue:
otra cosa -cosa muy distinta- que la menuda investiga­
Oíd mortales el grito sagrado
ción histórica revela para un poco de sorpresa y algo más
de satisfacción ciudadana·*. No vamos a emprender aquí Y el viajero norteamericano copia el texto de ambos,
la fácil búsqueda de crónicas mayas. Todos sabemos que dando luego una versión inglesa, tal vez la primera. Dice
el himno se cantó en Buenos Aires y en el interior . . . "se­ después: "Este himno, yo fuí informado, ha sido compuesto
manalmente", . . . "al principio de las representaciones tea• por un abogado llamado Lopes, ahora miembro del con­
trales para inflamar el espíritu público" y con motivo de greso, y es universalmente cantado en toda ocasión, en
los aniversarios nacionales; pero acaso interese recordar todas las provincias de La Plata, tanto en los campamentos
la forma y circunstancias -a veces extrañas- en que se de Artigas, como en las calles de Buenos Aires; y es ense­
ejecutaba, el entusiasmo que producía y -detalle nada co- ñado en las escuelas como parte esencial de la educación
de la juventud".
1* En un artículo que publiqué en el diario La Prensa el 24 Brackenridge describe más adelante una fiesta en la
de mayo de 1 936 anticipé una parte de los datos que documen­
tan la dispersión de nuestro himno por Sudamérica ; el 5 de junio plaza de la Victoria: "Las banderas de Chile y de las
de 1 944 di una conferencia, cosa más amplia, sobre el mismo Provincias Unidas, fueron desplegadas en el cabildo, y la
tema del himno y su dispersión con el patrocinio del Museo Ar­ independencia de Chile públicamente anunciada por ban­
gentino de Ciencias Naturales, y su entonces director me pidió
que revisara y completara el texto para una publicación. Inme­
po, o proclamación, en la plaza. La pirámide de la revo­
diatos sucesos y largos estudios que me absorbieron después poster­ lución fue elegantemente adornada con banderas, y variedad
garon hasta ahora la conclusión del trabaj o. de patrióticas inscripciones". Explica después: "En segui-

30 31
da [de otro acto] los mnos de las diferentes escuelas mar­ de grandes linternas ; se detenía en cada esquina y eJecu­
charon con banderas, en diferentes compañías, en número taba el aire nacional ; y los curiosos que la acompañaban
de seis u ocho centenares, por lo menos. Formaron un en gran número� gritaban enseguida : ¡ viva el general
cuadro vacío, encerrando la pirámide y vivificaron la can­ Brown !, ¡ viva la patria ! " . Y más adelante : "Un coro de

tecimiento [el 9 de julio] a cantar al pie de este obelisco


ción nacional ; cada lado del cuadro cantaba una estrofa jóvenes viene cada año, el día del aniversario de este acon­
en sucesión y todos juntos el coro, agitando al mismo tiem­
po sus banderas". El viajero preguntó a un niño qué [la pirámide de Mayo] el himno patriótico del país com­
aprendía en la escuela, y éste le contestó : " ¡ Escribir, contar puesto poI1 D. Vicente Lopez".
y cantar a la patria ! " Arséne Isabelle estuvo en Buenos Aires de 1830 a 1 833.
D e las observaciones transcritas interesa en primer Todo lo observó el viajero francés, pero la redacción de su
lugar, su impresión sobre el movimiento del himno: algo libro denuncia excesivo cariño por las descripciones de
lento, pero intrépido -o ardoroso, o valiente- y expresí­ d'Orbigny. Alterando el orden de las cláusulas, dice lo

ha comparado con razón a nuestra Marsellesa."


yo. (Lo oyó a los cuatro años de su creación de quienes que acabamos de leer y añade : " ¡ Himno sublime ! que se
tal vez fueron instruidos por el propio Farera) ; y en se­
gundo lugar, que se cantaban varias o todas las estrofas, y El Himno Nacional fue precioso instrumento de la
no solamente la primera. unidad argentina. No sé en qué medida contribuyó a
No es muy difícil comprender el profundo fervor con mantenerla, pero es exacto que estuvo siempre por sobre
que en aquellos tiempos se coreaba el himno. El país es­ los idearios de las guerras civiles o los intereses de las agru­
taba en guerra ; y no sólo la libertad dependía de la suerte paciones políticas.
en las batallas, sino la dicha de los hogares mismos, pues
En plena época de Rosas -según Ramos Mejía­
El Argos de Bue7/)¡)s Aires dice en 1822 que, con mo­
estaban sus hombres en los ejércitos comprometidos.
una banda de negros celebraba los triunfos federales ejecu­
tivo de la fiesta patria, doce jóvenes, uniformados de blan­ tando el himno en las casas de los unitarios : "Se introdu­

pladita, ensayada garbosamente por el clarinete director,


co y celeste� "se colocaron á inmediacion de la Pirámide cían de rondón en el zaguán de la calle y, previa una tem­
frente á la Fama [una alegoría], y á presencia de un pue­
no Nacional, º� como se decía entonces, la Canción de la
comenzaba el martirio de una audición, en la cual el Him­
blo inmenso, todo el mundo con el sombrero en la mano'
Patria, quedaba destrozada como si se tratara del más vil
entonaron el himno de la Patria" . . . "La plaza de la Vic-
toria fué regada en este instante con lágrimas de gozo,
que nosotros vimos y vertimos a la vez." de los unitarios."
Al año siguiente refiere el mismo periódico que du­ Cuando el general José María Paz se evadió de Bue­
rante los actos que -con retardo, por la lluvia- recorda­ nos Aires en abril de 1840, tuvo por compañeros inespe­
ban la fecha patria, los niños de las escuelas, al pie de la rados, en el lanchón que los llevaba, a varios jóvenes uni­
pirámide, "al entonar con las músicas el himno nacional" ... tarios poco disciplinados. El cauto guerrero tuvo mucho
Alcide d'Orbigny nos ha dejado referencias concretas que hacer para reducir la algarabía con que los muchachos
sobre sucesos de 1827 y 1829: "En uno de los primeros días arriesgaban el éxito de la evasión, y aun debió oponerse al
de Febrero -escribe- :fuí testigo de un gran regocijo. Por proyecto de que "se entonase a grandes voces la canción
la tarde la música militar recorría las calles, acompañada nacional" -escribe el general en sus memorias-.

32 33
El marino norteamericano David G. Farragut, de paso gaucho humilde, ei negro, el mestizo y el indio avecin­
por Buenos Aires en 1842, tuvo ocasión de presenciar el dado, hasta en las ciudades distantes y en la remota cam­
desfile militar anual que se realizaba en homenaje a Ro­ paña.
sas. "Las tropas se alineaban -traduce Ernesto J . Fitte­ En 1 8 15, el general San Martín, gobernador de Cuyo
frente a mi tienda, en número de tres mil. Cuando los ofi­ en Mendoza, expidió una circular a los maestros en que,
ciales más antiguos se acercaron trayendo el retrato del para infundir en los niños el espíritu de un pueblo libre
Gobernador, todas las cabezas se descubrieron y la banda y virtuoso., "cumplirá Vd. exactamente -les dice- desde
ejecutó el himno nacional. Las señoras de la familia vtr­ la semana actual la superior orden relativa a que todos
nieron a continuación, y se arrodillaron ante el altar". los jueves se presenten las escuelas en la Plaza Mayor a
Armand de B*·* *, joven francés que acompañó al doc­ entonar la canción nacional."
tor Philips en sus viajes, asistió en Buenos Aires a las fiestas El 25 de Mayo de 1825, primer aniversario posterior
del 25 de mayo de· 1845 y nos dejó la animada descrip­ a Junín y Ayacucho, fue conmemorado en la misma ciu­
ción que voy a resumir: dad de Mendoza con grandes festejos. Con referencia a
Un francés residente le ofrece el balcón de una casa una parte del programa, dice El Eco de los Andes : "Se
amiga sobre la plaza de la Victoria, y Armand admira dio principio al baile con la canción de la MARCHA NACIO­
las inscripciones, símbolos, trofeos y guirnaldas de ban­ NAL ; el entusiasmo que ella exitó se puede apenas sentir,
deras que decoran la pirámide y la plaza toda. Edificios pero jamás explicar."
adornados, un anfiteatro frente al Cabildo con las gradas Robert Proctor, que pasó en 1823 de Buenos Aires a
ocupadas por lujosas damas. Tropas de a pie y de a caballo ; los Andes en viaje de negocios, narra el episodio de que
carniceros, carretilleros, aguateros, mazorqueros, hordas de fue testigo en la posta del Arroyito del Sauce -un de­
indios Pampas, gauchos; domina el color rojo. Suenan las sierto fortín de soldados santafesinos-, con las siguientes
fanfarras y llega el dictador entre las aclamaciones del palabras:
pueblo. Se instah ante el Cabildo, al pie de la tribuna .
. . . "entramos en un rancho largo con banco de adobe
Aquí escribe Armand : rodeando todo el cuarto, y nos miraban los soldados
semisalvajes, vestidos con viejas chaquetillas y pon­
"A una señal de Rosas, los clamores cesaron, una sinfo­ chos, como si fuéramos monstruos y no prójimos."
nía militar [tal vez la introducción] fué ejecutada ; des­ "Así que nuestro retiro fa descansar] hizo desaparecer
pués un coro de jóvenes, alineados alrededor de la la reserva producida por nuestra presencia� los sol­
pirámide, entona el himno patriótico compuesto por dados, muy alegres, intimaron con el correo y los peo­
don Vicente López. Esta vez el himno fué repetido nes, excitados por un poco de bebida que les envié.
por las diez mil personas, al menos, que cubrían la Finalmente empezaron a hacer música y nos dedicaron
plaza. Este canto, que se ha comparado con la Mar­ la siguiente canción nacional bien conocida en todo
sellesa, tiene algo de imponente [a quelque chose d'im­ el territorio de la República" . . . Se cantaba con gran
posant] que causa una profunda emoción." brío y como de costumbre acompañada con guitarra.
Sin asombro debemos comprobar esa emoción que el Oíd mortales el grito sagrado."
pueblo le comunicaba y el oyente sentía. Cantaban el etcétera

34 35
Soldados gauchos sernisalvajes, enquistados en remoto El Universal de Montevideo anuncia el 2 7 de mayo
fortín pampeano, cantan con guitarra el himno nacional de 1830 una gran función lírica de la compañía Tani,
un día cualquiera, un 24 de marzo de 1 823. que . . . "Empezará con el primer himno que se cantó en
Nuestro himno fue así el canto de la emancipación, América a la libertad, la hermosa marcha de Oid mor­
acento común en campos adversarios durante las luchas tales el grito sagrado!". Y el 8 de octubre del mismo año
internas, voz espontánea de la esperanza, aun entre las da cuenta de que en las fiestas conmemorativas de la
clases más modestas, en todo el territorio nacional. Jura, se cantó el Oid mortales. Nos lo informa Lauro
Ayestarán.
La Banda Oriental del Uruguay tuvo por himno pro­ Parece innecesario apuntar que nuestro canto nacional
pio el nuestro mismo hasta 1832, en que se ejecutó el se popularizó en Chile. Fue con el Ejército de los Andes,
primero del país vecino. si no antes, y se ejecutó en las solemnidades y en las re­
El 2 1 de agosto de 1 8 1 4, después del sitio, en el acto uniones populares.
de reapertura del teatro de Montevideo, se tocó en el Vicente Pérez Rosales, memoralista chileno, al re­
Uruguay por vez primera el Himno Nacional Argentino. cordar la fiesta que sus familiares ofrecieron en 1 8 1 7 a
Muchas señoras, que no lo conocían, permanecieron sen­ los vencedores de Chacabuco, en Santiago de Chile, cuen­
tadas, y el cronista de El Sol de las Provincias Unidas les ta lo siguiente: "Escusado me parece decir cuál fue el
llamó la atención : "Pero hemos tenido que notar que las estruendo que produjo en Santiago este alegre i para en­
señoras que estaban en los palcos no se pararon al tiempo tonces, suntuosísimo sarao. Dio principio con la canción
de recitarse la Canción Patriótica ; este descuido no pa­ nacional argentina entonada por todos los concurrentes
rece autorizado por la delicadeza del sexo, que nunca es a un mismo tiempo, i seguida después con una salva de
más amable que cuando se le ve tomar interés y demos­ veintiún cañonazos que no dejó casa sin estremecerse en
trarlo en las cosas que son nacionales. Nos acordarnos que todo el barrio". Más adelante agrega : "Dos veces se can­
las Señoras de Buenos-Ayres se ponen en pie para oír la tó la canción nacional arjentina i la última vez lo hizo el
canción Nacional, y lo mismo hacen las Damas Inglesas.'' mismo San Martín. Todos se pusieron de pie, hízose in­
Las señoras contestaron dignamente en el mismo periódico troducir en el comedor dos negros con sus trompas, i al
que, si hubieran sabido, . . . "en vez de proceder a una son viril i majestuoso de esos instrumentos, hízose oir elec­
mera imitación, para cuyo efecto carecíamos de antece­ trizando- a todos la voz de bajo, áspera pero afinada y
dentes, huviera V. presenciado con quan vivo interés y entera, del héroe que desde el paso de los Andes no había
respeto nos apresurábamos a dar públicas muestras de la dejado de ser un solo instante objeto de jeneral venera­
llama patriótica, que arde en nuestros corazones" . . . - ción".
dicen-; y añaden que ha sido en parte injusta la censura, Por algún tiempo siguió cantándose allí, en todos los
porque debieron haberlas prevenido. actos, la música de nuestro himno con su propia letra. Des­
También en la campaña oriental se ejecutaba nues­ pués, antes de que San Martin partiera al P.,yrú, en julio
tro Himno. Ya vimos que, según H. M. Brackenridge de 1819, el Gobierno pidió a los poetas chilenos adecuadas
. . . "es universalmente cantado en toda ocasión, en todas estrofas para el JJropio himno. Dos meses más tarde, el
las provincias de La Plata, tanto en los campamentos de Dr. Vera y Pintado presentó los flamantes versos que ha­
Artigas, como en las calles de Buenos Aires" . . . bía creado, pero a lo largo de un año todavía, el poema
36 37
chileno siguió cantándose con la música del himno ar­ juramento Cívico de cada clase habrá un breve intermedio
gentino. en que se toquen las marchas nacionales del Perú, Chile
La letra y música primero, música con otro texto des­ y Buenos Aires" . . .
pués, fue nuestro canto nacional el canto nacional chileno No es raro que en los actos patrióticos de países con­
hasta agosto de 1820, en que el texto del Dr. Vera con movidos por idénticos acontecimientos, se incluyan los him­
música de Manuel Robles integró el primer himno nacio­ nos de todos ; pero es que el canto argentino era el canto
nal de Chile. de libertad de los pueblos, de las masas mismas, en todas
Pero aún subsistió el argentino en las filas del pueblo. partes. Se explica, aunque sorprende, que nuestro himno
El capitán inglés Basil Hall, de visita en una casa de fa­ haya podido llegar hasta el confín del continente. Consta
milia cerca de Valparaíso, un 1 8 de enero de 182 1 , des­ que en Venezuela se cantaba ya en 1818.
cribe el siguiente cuadro: "Una joven tocaba el arpa, otra Un militar inglés de los que se incorporaron a los ejér­
la guitarra, mientras algunas cantaban con sus voces pene­ citos de la Independencia --el capitán Vowell- publicó
trantes la canción patriótica del día". Ya veremos cómo en Londres sus observaciones sobre la vida campesina y la
esta c.anci6n patriótica del día es el himno nacional ar­ guerra anticolonial de Venezuela. Refiere que un buho­
gentino. nero francés encontró al general Páez con sus llaneros "ce­
lebrando un jolgorio en lugar remoto del bosque". Circuló
Se comprende que nuestro himno se haya ejecutado la bebida y. . . "Los llaneros, cuyo ánimo subió en breve
también en el Perú. Como en Chile, fue introducido allí a punto de canto, entonaron con regocijo frenético el him­
por el ejército libertador, cuyas bandas de música lo lan­ no nacional favorito, obra de un fraile dominico de Bue­
zaron en todas partes y cuyos soldados lo entonaron en nos Aires, pero universalmente adoptado en Sur América :
todas las ocasiones. El mismo Robert Proctor, que oyó el ¡ Oíd mortales el grito sagrado : "
himno argentino en las pampas, como vimos, dice que
nuestra canción nacional era . . . "bien conocida en todo Y el militar reproduce la primera estrofa y el coro. Aña­
el territorio de la República, tanto como en Chile y el de en seguida . . . "Sería difícil imaginar el efecto producido
Perú". por estos versos, cuyo aire es singularmente bello, al ser
Sin duda, el himno argentino resonó en los regocijos cantados en coro por más de quinientos llaneros, todos los
iniciales del Perú liberado, pero, conociendo el pensamien­ cuales son amantes de la música y poseen regulares voces."
to de San Martín, recordando la importancia que el ge­ En Colombia, en tierras que hoy pertenecen a la Re­
neral atribuía a los símbolos patrios y su respeto por la pública de Panamá, se pudo asistir en 1822 a la escena
autonomía de los pueblos, no debe extrañar que él mismo, que un marino británico describe con las siguientes pa­
tal como creó la primera bandera peruana, expidiera en labras:
Lima, apenas asumió el protectorado, un decreto invitan­ "Era una noche de luna espléndida y el césped que se
do a los mú�icos y poetas del país a componer su propio había dejado crecer en la plaza estaba cubierto de grupos
himno. Sin embargo, aún después de adoptado el nuevo de negros esclavos, sentados unos, y otros bailando en gran­
canto participa el nuestro en algunos actos. Así, el decreto des círculos, al son de la música ruda producida golpean­
de convocatoria a los agraciados con la Orden del Sol, do cáscaras de coco con un palillo ; mientras, todos, los
suscrito el 24- de abril de 1 822, dice que : "Concluido el danzantes y los sentados, coreaban una canción en tono

38 39
muy agudo, pero con voces no discordantes. Parecía ser qué fronteras, sobre no importa qué campos, porque el
alguna fiesta y para celebrarla se habían así congregado". ideal implícito en su acento era el ideal de América so­
"Quedé chasqueado a medias, no descubriendo nada berana.
particular o lastimero en la música; por el ·contrario, era Los símbolos patrios representan una totalidad espi­
sumamente viva y parecía resultado de alegría cordial. ritual e ideológica y una realidad geográfica inabarcables,
Muchos de los grupos cantaban, no sin gusto e intención, en conjunto, por los sentidos. La unidad de ideas, senti­
la canción patriótica del día, mucho tiempo ha conocida mientos y aspiraciones, la conciencia colectiva de la con­
en los estados independientes del sur, pero recientemente gregación cívica en que se funda la nacionalidad, se com­
importada al istmo. El estribillo de la canción era ¡ Liber­ prende y se respeta y se defiende en los símbolos ciuda­
tad ! ¡ Libertad ! ¡ Libertad ! " . . . danos. Nuestro himno es hoy uno de los símbolos nacio­
Una noche de luna los pobres negros cantaban en nales, el más profundo; pero, atravesando límites, en tiem­
Panamá el himno nacional argentino. No sé si esos des­ pos y en campos de epopeya, fue, con su hermosa música,
venturados sabían ya que al paso de los ejércitos vence­ con sus estrofas pujantes, divisa de la confraternidad ame­
dores se promulgaban los decretos que redimieron de la ricana, intérprete del común sentimiento de libertad con­
esclavitud a todos los de su raza. tinental.

Tal fue nuestro himno. Época de ilusiones y de es­


peranzas; época de realizaciones trascendentes, los ameri­
canos vivieron en alta y durable tensión cívica. Y este
canto no fue el canto de las conmemoraciones, sino el in­
térprete inmediato, actual y vivo de la efusión. Por eso
era, según las impresiones que Brackenridge anotó en 18 1 8.
"universalmente cantado en toda ocasión" . . . ; por eso es-
cribió Robert Proctor en 1823 que era . . . "bien conocido
en todo el territorio de la República, tanto como en Chile
y Perú"; por eso dijo Basil Hall que era popular . . . "en
todas las provincias de La Plata", y lo llamó la . . . "pieza
de moda en la actualidad". Por eso llegó hasta el istmo
de Panamá y hasta Venezuela.
Es fácil imaginar, por las referencias que hemos ha­
llado y reunido, la enorme difusión continental del himno
nacional argentino. Azares de lejanas andanzas, exceso
de prolijidad en la narración, nos dejaron esos pocos da­
tos ; pero basta con ellos para ·comprender cómo la canción
patriótica que lanzó Buenos Aires "para inflamar el es­
píritu público", llevó el calor de Mayo mucho más lejos
de lo que imaginaron sus creadores, por sobre no importa

40. 41
tinguidos. Es entonces cuando se le presenta la coyuntura
de la inmortalidad.
En 1 8 13 la Asamblea le pidió a don Vicente López y
III Planes las estrofas para un himno nacional. No debemos
abrigar la menor duda de que la misma corporación soli­
citó igual concurso a fray Cayetano Rodríguez. Lo dice
LOS A UTORES DEL HIMNO Vicente Fidel López, el hijo, el historiador ; y lo dice por­
que se lo oyó al padre muchas veces. E! pedido a López
se le hizo el 6 de marzo, según la declaración oficial ; y a
partir de este momento puede seguirse la legítima narra­
ció n que Lucio V. López, el nieto, escribe a base de la
autobiografía del abuelo.
Desde el alba de la Revolución los poetas frecuen­
ALEJANDRO VICENTE LÓPEZ Y PLANES ·* . El autor de taron metros inánimes, como la silva o el hexasílabo sin
las estrofas del himno nació en Buenos Aires de un hidalgo cuerpo o el moderado endecasílabo. López intentó las fór­
santanderino, Domingo López, y de una dama porteña, mulas acentuales pálidas de las medidas cortas y esos mol­
doña María Catalina Planes, el 3 de mayo de 1 784. Hizo des quisieron imponerle mansedumbre. Él mismo no sabía
sus primeros estudios en esta ciudad. Todavía adolescen­ si sus pensamientos, aún confusos, sin duda avanzados,
te, corrió a defender su tierra invadida y, distinguido en serían compartidos por sus conciudadanos. Corrían horas
la conducción de un grupo de patricios, fue ascendido a de gran incertidumbre : grados diversos de adhesión al rey;
capitán. Es poeta de nacimiento: canta la victoria, y su matices de fe en España ; ideas varias sobre la emancipa­
poema El triunfo .arge ntin o acredita la excelencia de su ción total . . . Era necesario decir palabras exactas, aclarar
numen. y estimular conceptos indefinidos, orientar las pasiones,
rosigue sus estudios en la Universidad de Chuquisaca, afirmar los rumbos invertebrados, coovdinar las emociones
.� ciudadanas, prever el destino de un pueblo. El poeta es­
Bolivia, y regresa con su flamante título de doctor en le­
yes y sus 25 años en ristre, ya bien probados allá en la taba doblemente contenido y desanimado, y un momento
infructuosa conspiración de 1809. Ataca entonces �on los climático adverso acentuaba su laxitud. Así llegó el día
revolucionarios en 18 10; es secretario de la primera ex­ 8 de mayo, en que decidió asistir a una representación
pedición al norte, secretario del Primer Triunvirato sín­ teatral. Se daba esa noche un drama francés sin duda
dico del Cabildo en 1812, y la Asamblea General Cons­ escrito por entonces para exaltar en Francia sentimientos

nombra el nieto del poeta, Antonio y CleopaJtr.a. Porque


tituyente lo cuenta después entre sus miembros más dis- propicios,, y es muy posible que la obra haya sido la que

'* El conocido historiador Ricardo Piccirilli en afortunada también en el mundo romano de aquellos tiempos se ha­
búsqueda, halló en la Iglesia de la Merced el· a'cta de bautismo blaba de la tiranía de los procónsules, de Cicerón y del
del p rócer. Se labró con fecha 9 de mayo de 1 784 y su consulta partido de la libertad, del Primer Triunvirato o del adve­
_
permite avanzar en precisiones : añade al conocido nombre de la
madre, el de María, y el bautizado figura en ella como "nacido nimiento del Segundo Triunvirato, del Partido Republi­
de cinco á seis días", es decir, el 3 ó el 4 de mayo. Parece que cano . . . Antonio y Cleopatra se dieron muerte cuando sus
entre los familiares se festejaba el día 3. dominios perdieron la libertad. Es verosímil que el espec-

42 43
L'etandard sanglant est levé ( Marsellesa)
táculo se haya iniciado con La Marsellesa; ya diremos por Su estandarte sangriento levantan (Himno )
qué. El drama se prestaba para incisivas alusiones a la
realidad política argentina. Y aquellos lejanos hechos his­ El estandarte sangrante que se levanta allá es el de "la
tóricos y estas resonancias locales se desprenden con cla- . tyranie", y quienes lo levantan aquí son "los fieros tiranos",
ridad de las palabras del nieto : "Todos los pasajes pa­ que provocan "a la lid más cruel". ¿ No oís bramar a esos
trióticos del drama eran de oportunidad y se aplaudían feroces soldados ? -pregunta el francés. "En nuestros bra­
aplicados a las cosas y a los sucesos." Sí ; a los intensos zos quieren degollar a nuestros hijos, a nuestras esposas" :
días que estaba viviendo Buenos Aires. Pero el poeta había
oído el apasionado pronunciamiento del pueblo en el tea­ Entendez vous, dans les campagnes,
tro y su posición estaba definida ; además, había escucha­ Mugir ces féroces soldats?
do fogosos pasajes marciales y resonaban en su alma los lls viennent jusqu'a dans nos b ras
metros heroicos aclamados por los espectadores. El pá­ Egorger nos fils, nos compagnes.
rrafo de Lucio V. López es insustituíble : . . . "salió del
teatro con el cerebro ardiente, el corazón palpitante, el Y el himno :
pecho henchido de inspiración. Puede decirse que el him­
no había nacido en aquel momento." Lo que sigue es cosa ¿ No los veis sobre México y Quito
arroj arse con saña tenaz.? [etc.]
de vértigo. Se le agolpan los versos al poeta ; aprieta el ¿ No los veis devorando cual fieras
paso, llega a la casa y se vuelca en las cuartillas como Todo pueblo que logran rendir ?
quien suelta brasas. No duerme. Por la mañana corre al
encuentro de sus amigos ; lloran sobre los versos en que El tema del "vil invasor", que abarca la mitad del
amanece la Nación ; los recitan en las tertulias encumbra­ himno, es consecuencia literaria y adecuación retroactiva
das y los aplauden los gobernantes, la sociedad culta, los de los "vils despotes" austríacos a que se refiere La Mar­
allegados. Es probable que Parera mismo haya oído en­ sellesa", pues vienen los invasores a hollar "tantas glorias"
tonces el nuevo himno:, como dicen las tradiciones, y que -que no se habían producido cuando invadieron- meses
lo hayan instado a ponerle música. después de su derrota total. La adaptación es visible.
En el teatro, o fuera del teatro, es evidente para mí
que don Vicente López oyó entonces La Marsellesa; y creo "Esos tigres sedientos de sangre" del himno son "to­
que nunca se han notado las concordancias de la canción dos esos tigres que, sin piedad" . . .
francesa con el himno argentino, tanto en los versos como
en la música *. También Rouget de Lisle canta a la li­ Tous ces tigres qui, sans pitié,
bertad : Déchirent le sein de leur mére . • •
Liberté, Liberté cherie
y la reacc10n del francés se enuncia en el estribillo =. A �as
armas marchemos. ( Como en Jovellanos, en quien m-
y el verso del estandarte es casi una traducción literal ; , . :
fluyó La Marsellesa : "A las armas, va1·ientes astures ,, )
'* En cuanto al poema, Angel J. Battistessa m� informa que
ha llegado a la misma conclusi6n, y que se refiere al tema en un Aux armes citoyens!
ensayo que tiene e.n prensa. Marchons !

44 45
POll DtCRETO SO:BEkANO Dt ONC.€ D:EL CóRlUENTt
El valiente argentino a las armas SB HA ORDENADO QUE LA SIGUI ENTE CANClON
Corre ardiendo con brío y valor.
SJ!A EN LAS PROVINCIAS ONlDA.S LA ÚNICA
dice López y Planes, que también sigue la estructura de
Rouget de Lisle : una estrofa de ocho versos con. un es­ MARCHA PATRIOT I CA.
tribillo de cuatro. Sobre esta base, con las conocidas re­ Üid , mortales el grito ugrado Vuemos campos yá pisa- contando
miniscencias de Jovellanos -que le dio el metro- y con Lil,c¡rrad , libertad , libertad: Tantas glorias hollar vencedor.
todo lo de su pueblo y suyo propio, nuestro poeta creó el Oid el ruido de rotas cadenas: Mas los bravos, que onictos juraro�
Ved en trono a la noble igualdad. Su feliz libertad sostener,
formidable poema argentino en la noche del 8 al 9 de mayo Se levanta en la faz de la t icrra A estos rigres sed ientos de sangre
de 1 813. Una nue•a glorioia n1cion Fuertes pechos sabrán oponer.
Así, en la plena euforia del hallazgo, pasan los días Coronada ,u cien de l a u reles, Sean tflrlJOS los laurt/11 �.
Y á sus plantas rendido un Leoo. El valiente Argentitto á lu armas
9 y 10. El 1 1 don Vicente López y Planes presenta su him­ CORO Corre ardiendo con brío y valor:
no a la Asamblea General Constituyente. Los aplausos de S,an tltrllQs lo, ;auulu, El clarin de la guerra , qua! trueno
los miembros y las voces de la barra interrumpen la lec­ Qu, supi-s conuguir: En los campos del Sud resonó.
tura y estallan al final. Sin duda alguna �pues lo escribe Cor�s dt gloria vicamo:, Buenos - · A y res se opone á la frente
Ojurt"'61 ,on glori4 ',,,,,,ir. De los pueblos de la ínclita union,
el hijo del poeta- fray Cayetano Rodríguez "declaró que Y con brazos robustos desgarr
no tenía pronto ni presentaría el suyo, porque su opinión De los nuev,o s campeones los rostros Al ibérico altivo Leon.
era que debía sancionarse por aclamación el que acababa Marte mismo parece animar: Sean 1t1rnas los laure/11 Ó-•
de leerse." La Asamblea aprobó el himno nacional ar­ La grandeza se anida en sus pechos: San J ose , San Lorenzo , Suipacha,
A su marcha todo hacen temblar. A mbas Piedras , Salta , y Tucumáh,
gentino, y la barra salió a la calle declamando : Se commuevcn del Inca las rumbas, La Colonia y las mismas murallas
Y en sus huecos revive el a rdor, Del tirano en la bimda Oriental,
Oíd mortales el grito sagrado Lo que vé renovando á sus hilo: Son letreros eternos que dicen:
Libertad, Libertad, Libertad. De la Patria el antiguo esplendor. Aquí· el brazo ·argentino triunfó:
S,11,, tllNU>• los laur,/11 6-c. Aquí el fiero opresor de la Patria
La nueva y gloriosa Nación fue proclamada antes por Per o sierras y muros se si enten Su cerviz: orgullosa dobló.
la poesía que por los políticos o los diplomáticos. lte-tumbar con horrible fragor: S,a,, tftrnos /01 J11ur1ús &c.
Todo el pais 1e conturba por gritos La victoria al guerrero :1.r �entino
Cargos de gran responsabilidad y honor desempeñó De ven�anza , de guerra , y furor. Con ,us álas brillantes cubrió,
don Vicente López y Planes. Fue secretario de gobi�rno F.n los lleros tiranos la envídia Y azorado á su vista el tirano
del general Pueyrredón, director supremo en 1 8 1 6 ; dipu­ Escupió su pestífera hiel , Con infamia a la fuga se dió;
tado por Buenos Aires al Congreso Nacional en 1 8 1 7 y en Su C5tand.ute sangriento levantan Sus banderas . rns armas se rinden
Provocando á la fid mas cruel. por trofeos a la l ibertad,
1 825; presidente interino de la República en 1 827 por de­ S,a,, ,t,rtJO'J lo� laur,les &t". Y sobre alas de gioria alza el pueblo
cisión del Congreso; ministro de Manuel Dorrego en 1 828. ,No los veis sobre Mcxico , y Quito Trono digno á su gran magesrad.
Durante la dictadura fue presidente del Superior Tribunal A rrojuse con salla tenaz? Stan 11,rnos Jo, Ja ur,/11 &c .
;;Y qua! lloran bafíados en sangre Desde un polo basta el otro resuena
de Justicia de la Provincia y disfrutó entonces, en la pau­ Potosí , COl:hibamba , y la Pu ? De la fama el son6ro clann,
sada pobreza que compartió con Lucía Riera� su esposa, ¡No los veis sobre el triste Caracas Y de A mérica el nombre emcdando
los secretos beneficios de su sobresaliente cultura literaria Luto , y llantos , y muerte c�pardrl Le, rcpíte, mortales oid:
y científica. Poseía el inglés, el francés, el alemán y el ita­ ¡No los veis devorando qua ! fieras Yá su trono dignisÍlllO abrieron
Todo pueblo, que logran rendir l Las provincias unid:1.s del Sud.
liano, y era tal el prestigio de su nombre que todas � as S,a,, ttrrnoJ los laur,ln &,. Y los l ibres del mundo re�pondcn
tendencias de todos los tiempos supieron respetar su J e- A vosotros se a1reve A rgentinos Al gran pueblo a rge11tino sal ud.

46
=
'.ru orgullo del vil imbasor: S1an tftrnos los laur,ln &c.
Es copia Dr B,rnarJo V,l,z . Secretario del Gobierno de Intendencia.
lJuengs - A7rn ,miyo 1 4 ,/, 1 8 1 3. l111pr1nta de NífUJ1 Erpósitos.
rarquía intachable. También fue mm1stro de Relaciones en el dia [de] nuestro Patron San Roque y los dos dias
Exteriores algún tiempo, hacia el final de la época de Ro­ siguientes por su trabajo y un peso al negro por le­
sas, y en 1852, después de la dictadura, fue gobernador bantar los fuelles cuias dos partidas hacen la espresa­
interino de Buenos Aires. Era el patriarca de las encruci­
da cantidad de los Diez y nuebe pesos.'' ( Cuentas muy
jadas. Murió a los 72 años, el 1 0 de octubre de 1856, en
claras. )
la alcoba donde nació. Su espíritu, tenso en el himno,, flo­
rece en todos los labios. Otro alguno llegó a tanto. Y es
Después, en agosto 10 de 1803, Parera suscribe un
porque don Vicente López y Planes fue el poeta, nada
nuevo recibo de diez y ocho pesos por su actuación como
más ; y ni siquiera hace falta añadir que fue el poeta de
la libertad. organista, también en Montevideo. ( Cf. La música en el
Uruguay, I, 138. )
BLAs PARERA. Blas Parera ( o Perera) nació en Bar­ El primer testimonio de su actuación en Buenos Ai­
celona de Ramón Perera y Bernarda Morat en 1 7 7 7 y, res está en un pliego de 1803-1804 -que se conserva en
atraído por la música desde temprana edad, hizo estudios el Instituto de Estudios de Teatro- sobre la concesión del
relativamente completos en su propia ciudad natal, ya en­ flamante Teatro Provisional de Comedias al "cómico de
tonces centro artístico de categoría, sin duda. Ideas polí­ profesión" J oseph Speciali y sobre los miembros de su com­
ticas y sociales, sucesos bélicos adversos ( 1 795 ) , desconfor­ pañía. Otorga tal beneficio el virrey del Pino con fecha
midad con el régimen que impuso a su país un ministro im­ 25 de julio de 1803. Pegada a un folio de 1804 hay una
popular -obrando sobre un espíritu capaz de reacciones "Lista de los sueldos de la Comp.a Comica" y, entre
exageradas- habrían determinado su viaje transatlántico galanes, apuntador, damas y "cantarines" aparece un . . .
cualquiera haya sido la razón inmediata. "Musico . . . . . . . . . . . . . . Dn Bias Farera"
Joven, de unos veinte años, Blas Parera llegó a Bue­
nos Aires en 1797 a bordo de la fragata Rosario y se in­ El 15 de. noviembre de 1803 Parera firmó contrato
corporó a la entonces modesta vida musical de Buenos Ai­ como "primer músico, maestro compositor y director de
res. Trabajó aquí en lo que era posible: como maestro orquesta". Este trabajo fijo le proporcionó sus buenos se­
de teoría, de piano, de violoncelo, como organista en las senta pesos por mes y el producto de un beneficio anual
iglesias y, más tarde, como director de conjuntos orques­ desde entonces o desde los ensayos previos al estreno hasta
tales para el teatro o para fiestas o funciones de índole la invasión inglesa de 1806. De acuerdo con el reglamento,
vana. el Maestro de Orquesta --;en este caso Blas Parera- debía
En forma ocasional o en razón de corta residencia, "ordenar y prevenir todo lo que sea relativo, [a la] exe­
Parera trabajó en Montevideo. Lauro Ayestarán nos da la cuc10n de las piezas, á la Elección De ellas, a la asistencia
siguiente orden de pago y recibo, de agosto 19 de 1802, de los Profesores" . . . y cuidar todos los días "el ensayo
que se conserva en la iglesia de San Francisco de dicha de las Tonadillas, y otras piezas empleándose una hora
ciudad: a lo menos", preparar a los cantantes "con quince dias de
anticipacion" y llevar cuenta de la asistencia de ''los múcicos
"Herm.o Sindico sirvase mandar pagar á D.n Bias Perera para que se les descuente el sueldo" . . . Sus obligaciones
la Cantidad de Diez y nueve p.sos por aver tocado fl y derechos, dictados por él mismo en su contrato, eran:
organo en la función de las quarentaoras que se hizo . . . "enseñar a solas dos partes de teatro, hasta dar cum-

48 49
plimiento a las funciones respectivas del mes, y además Sesenta pesos fuertes. Y l a nómina de sus músicos.
componer y enseñar cada medio año, las músicas de car­ Me interesa reproducir esta lista porque importa compa­
tillas, sin más interés que el mencionado, pero quando se rarla con la de los que ejecutaron los himnos una decena
me comicione en múcica particular, se me deverán pagar de años después :
dichas composiciones aparte de mi sueldo : mas, no se
deverá conocer por director de la Orquesta, á otro que a Bernardo Pintos . . . . . . . . . . . . . Primr Violin 30
mi" . . . "y me obligo á demás á tocar en la Orquesta en Roque Pintos . . . . . . . . . . . . . . . . Primer Vin 30
Apolinario Pimienta . . . . . . . . . . . Primer Vin 25
todas las funciones, y ensayos, ya el clave, ó yá Violonchelo : Manuel Espinosa . . . . . . . . . . . . . S egundo Vn 25
Deviendo esta Contrata conservar su fuerza por tiempo Pedro Jose Pintos . . . . . . . . . . . . Segundo Vn 25
de dos Años Comicos, contados desde la primera repre­ Pedro Antonio Fernandez , . . . . . Segundo Vn 25
sentación, y desde la fecha de hoy, hasta verificarse dicha, Antonio Ribeiro . . . . . . . . <• • • • • • flauta 25
Antonio Mesquita . . . . . . . . . . . . I d em 20
se me deverá adelantar lo suficiente á mi manutención en Andres Lema . . . . . . . . . . . . . . . . . Oboe 25
calidad de empréstito, que se me deverá descontar insen­ Domingo Rosendo . . . . . . . . . . . . Idem 25
ciblemente, y sin perjuicio, desde el dia que empiese á dis­ Jose Alzaga . . . . . . . . . . . . . . . . . . Trompa 25
frutar mi sueldo." Y firma Parera con tres testigos. Mtro Poso . . . . . . . . . . . . . . . . . . Violón 25
El Indio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Viola 15
M e he detenido en estos pormenores para dejar esta­ Raimundo Gil . . . . . . . . . . . . . . • Contrabajo 30
blecidas, no sólo las obligaciones profesionales del maestro,
sino también, la insuficiencia de sus recursos económicos, Como se ve, seis o siete de estos músicos que actuaron
es decir, la relativa pobreza que soportó siempre ; y esto por 1 804- 1 806 a las órdenes de Parera, se encuentran de
· explica por qué cuando, ya casado, debió invertir una se­ nuevo en la orquesta que estrenó el himno de 1 81 2 y, segu­
mana o más en la composición y orquestación de cada ramente, el de 1 8 1 3 -x- .
uno de los himnos, se vio obligado a presentar sus cuentas
por el tiempo que no pudo utilizar en sus tareas produc­ Entre acordes y alumnos, el maestro sintió la amena­
tivas. En este punto conviene añadir que los empresarios za de las invasiones inglesas y se alistó en el tercio de los
. hicieron cuestión a Parera, o no le pagaron lo. acordado ; catalanes. Guerrero ocasional, trocó luego el fusil por la
y esto, que refuerza lo antedicho, engendró un pleito y nos batuta y retomó su ritmo armonioso.
proporcionó opiniones sobre el artista : que "tiene en el . En una casona situada en Belgrano y Chacabuco al­
arte la suficiencia necesaria para enseñar, y que su asis­ quilaba Parera una sala a la calle. En ella recibía, sm
tencia há sido siempre cumplida, á excepción de vno u
otro dia que se ha demorado vna hora poco mas o menos, '* Antes que Parera, actuó en tal cargo el "maestro compo­
de la citada para el ensayo general" . . . El testigo añade sitor Antonio Aranaz", cuyos esclavos músicos integraban la or­
que nunca fue multado o apercibido por falta de cumpli­ questa ya en ,1 7 8 7. Después, en 1 790. Aranaz dirigía un con­
miento, bien que no haya cumplido su compromiso de to­ junto formado por dos primeros violines, dos segundos, u n bajón,
dos oboes y dos trompas. El maestro se ausentó a poco andar,
car el clave o el violoncelo. Los demás testigos se expiden y entre él y Parera es probable que haya actuado "El Sr. del país"
en parecidos términos. -dicen los documentos-. ( Cf. José Torre Revello, Los teatros . . . ,
En otra lista de la época reaparece : Revista de Filología Hispánica, VII, 1 , p. 4 1 ; y J. Luis Trenti
Rocamora, El teatro en la A mérica Colonial, Buenos Aires, 1 947,
"Bias Parera Mtro de Musica 60 . - -" pp. 159 y 1 7 1 - 1 76.

50 51
catalán autonomista no amengua su rectitud ni es contra­
duda a sus alumnos y, por otra parte, daba lecciones a dictoria en momentos de tan intrincada situación política
domi'�ilio a estudiantes de buena posición social y atendía y social, tanto en España como en la Argentina. Po� otra
el coro de alumnas del colegio de · niñas huérfanas que él parte, es posible que, por entonces, Parera se haya m�or­
mismo conducía desde el órgano. Joven, de unos 30 años, porado emotivamente a la vida del lugar, pues, con qumc�
"y de rostro agraciado", el maestro se enamoró de . una o diez y seis años de residencia quien vino a los 20, era casi
de sus coristas, Facunda del Rey, y al cabo de un estimu­ tan porteño como barcelonés.
lante intercambio visual de intenciones, el galán buscó la Por ser el único compositor culto, es probable que le
mediación de un cabildante y se formalizó el contrato haya puesto música también a la canción primera, a la de
matrimonial. Parera se casó en la iglesia de San Nicolás 1 8 1 O; es decir que, en este caso, habría sido el músico
en 1 809 y del matrimonio nació, el 3 1 de mayo de 1 8 1 7, de las cuatro canciones o himnos de la Revolución. Acla­
un niño a quien bautizaron con el nombre de José Ma­ madas por la Asamble<\- General Constituyente el 1 1 de
nuel Parera. * mayo de 1 8 1 3 las bellas estrofas de don Vicente López
No fue el maestro catalán, ni como hombre ni como y Planes, fue necesario ponerles música. Una vez más se
artista, un personaje de ascendiente social. S � presencia acudió a Blas Parera, y el músico catalán se asoció con
en los salones debió tener el carácter de concesión por su sinceridad a una empresa que él pudo haber supuesto tan
condición de artista y de maestro de las niñas de la casa precaria como las anteriores, pero que esta vez estaba _ des­
o, en cierto modo' considerarse como complemento de sus tinada a inmortalizar su nombre. Seguramente el mismo
actividades profesionales. Tengo dudas de que fuera ami- día 1 1 o cualquiera de los inmediatos siguientes Parera
.
go de encumbrados ciudadanos porteños, como dice al �na recibió el texto de López y Planes con el encargo de que
tradición, salvo aproximaciones afectivas de compatriotas le pusiera música. Por sobre divagaciones o anticipos que
Jiberales. Desaliñado y poco diligente, parece que fue un haya ofrecido en alguna tertulia o en el piano de tal fami­
bohemio no muy adaptado y un poco reacio. Su indudable lia lo natural es que el músico se haya llevado el texto a
talento musical, sus grandes condiciones de compositor, su su ' casa, y que allí, solo, concentrado, se haya aplicado a la
sensibilidad y sus conocimientos técnicos -no profundos, densa y honda tarea; y es muy probable que, ya terminado
pero suficientes- le abrieron paso como hombre necesario el himno, lo haya tocado y enseñado aquí y allá, con sa­
y útil. Blas Parera fue el profesional indispensable. De tisfacción de autor aplaudid�, antes de la aprobación oficial.
acuerdo con sus sentimientos liberales, el maestro coincidía Tal quieren algunas tradiciones, y no es imposible.
con el ideario básico de la Revolución, y esta adhesión del Es mucho lo que se ha dicho sobre las influencias mu­
sicales que sintió el himno. Se le han encontrado afinida­
des con pasajes de Scarlatti, Haendel, Glück, Haydn, Mer­
* Casi todos estos datos y otros proceden :._al parecer- de

cadante, Mozart, Beethoven, Clementi, Spontini, Verdi,


un acta matrimonial, y fueron publicados en 1 9 1 8 en el diario

etcétera. Pero no se ha reconocido hasta hoy la fuente


La Razón por el j efe de publicidad de una importante casa comer­

principal del poderoso estímulo. Voy a hablar de esto con


cial de Buenos Aires. Se incluyen en esta reseña como "verosí­

brevedad a modo de anticipo.


miles a confirmar", porque no desentonan, en general ; al contra­
rio, perfeccionan noticias anteriores. Una tradición publicada en

Blas 'Parera recibió del poeta un mar de vibrantes cuar-


. 1 8 7 5 nos anticipó que Parera se casó "con una joven huérfana

tillas patrióticas para musicar. ¿En qué piensa un compo-


de la casa de Expósitos" -el artículo de 1 9 1 8, que da tantos

sitor ante el compromiso nada común de hacer un himno.


nombres no recoge el de los padres de ella-, y el hijo argentino,
ya viejC:, fue entrevistado por un publicista, sin gran provecho,
dicho sea de paso.

52 53
nacional ? Piensa en las características particulares de las los temas. La melodía del himno empieza con una anacru­

sonido de su modelo y al llegar al si culminante desciende


estrofas que tiene en las manos y en los grandes modelos sis casi idéntica a la francesa *, asciende hasta el mismo

por los mismos grados de La M.arsellesa con idénticos va­


musicales del género. ¿ Cuál era su modelo obligatorio?

había iniciado una revolución trascendente contra la tyra­


No había que buscarlo. Pocos años antes un pueblo europeo

nie y por la santa liberté, l' e galité, la fraternité; había atri­


lores ( una octava abajo) . La melodía del coro también se
funda en la anacrusis, y la introducción sintetiza en su

el si culminante de La 1.Warsellesa. Hasta el repique del


buido nueva significación al poema de Rouget de Lisie cláusula inicial -clarinada de atención- la anacrusis y
contra los austríacos ; lo había enderezado contra la mo­
narquía de Luis XVI y había llenado el mundo con su final de la segunda frase ( notas chicas ) es idéntico en

el de Vicente López, fue La Marsellesa. En las estrofas


recia marcha patriótica. El modelo de Blas Parera, como ambas canciones. Obsérvese el paralelo que ofrecemos ;
no hace falta más.
del poeta argentino leía -como hemos visto-- conceptos, ,
La m a r�t>llai�t: El hi111110 urw'nlinu
palabras y hasta algún verso entero del poema francés ; ( ,·eriiióu ant igua J 1 \ll'rsiout·� Luca v �tolina 1

Libertad, libertad querida


El estandarte sangrante es levantado. r�wr�*ª#� �--&trt�tt�
Bias Parera tiene en sus manos una especie de marse­ �r��tiE c:fEif:c�tif��
�c--=-

llesa argentina. Está orientado. La música del poeta-com­


positor francés preside su obra. �:==11�}�$-1::ciqJfJ E�F� =-cc,-ccf:���ié
�'i
Rouget de Lisie había creado su canto heroico en

La Marsellesa posterior a la original y anterior a la ofi­


1 792 con inmediato suceso ; la revolución francesa se apro­ Para esta comparación me sirvo de una variante de
pió de su contenido y consagró el nombre del autor en
documentos apologéticos ; todo esto en plena guerra con cializada, con introducción larga, sin fecha ; y en cuanto
los monárquicos y cuando Parera maduraba su viaje al al himno,, utilizo las copias que conservaron las familias
Plata. Joven y liberal, el músico catalán conoció la epopeya de Luca y Molina, proscriptas por adulteradas con ofensa

marcha en su propia tierra natal . La Marsellesa le dio el


de la República Francesa y sintió la pujanza de la gran pública de sus respetables poseedores, pero sin duda alguna

impulso, el espíritu, la estructura, el singular carácter a un * La anacrusis de La Marsellesa primitiva -cuya forma es
tiempo heroico y sentimental, las fórmulas rítmicas funda­ rarísima- consistía, rítmicamente, en semicorchea, corchea punti­
mentales y varias constelaciones de altitudes de valor temá­ llada y semicorchea'¡, exactamente como la de la estrofa y la del
coro de algunas versiones primitivas de nuestro himno. La can­
tico. Sobre estos elementos primos Bias Parera elaboró el ción francesa también sufrió un largo proceso d e modificaciones
himno argentino. pequeñas, hasta que en 1 887 el gobierno francés fij ó una versión
Lo primero que creó el compositor -es lógico y lo algo distante d e la original, más o menos lo que ocurrió entre
saben los compositores sin preguntárselo a nadie- fue la nosotros. Blas Parera conoció, sin duda, versiones de La Marse­
llesa ya un tanto , s eparadas de la primitiva. Pero en esta obra
música para las estrofas y el coro ; l a introducción es casi nos limitamos a enunciar la doble relación del himno con la
siempre la consecuencia del cuerpo oral, se escribe después canción francesa, y no abordamos el estudio mismo. Hora llega­
y tiene generalmente la finalidad de anunciar y ambientar rá, si llega.

54 55
copias auténticas y pnrmtrvas y, por lo mismo, más seme­ de Don Juan. Marcos Portugal había pasado de Lisboa a
jantes a La Marselles8,. Las diferencias de valores, mani­ Nápoles en 1 792 y después de acrecentar sus recursos téc­
fiestas entre los dos comienzos que reproducimos, se deben nicos a las órdenes de Doménico Cimarosa, escribió varias
principalmente a que la una tiene versos de nueve sílabas óperas que fueron estrenadas con éxito en todos los teatros
y la otra de diez. Como Parera adoptó también la medida de Europa, incluso en los de la lejana San Petersburgo -
( el compás) de la francesa, tiene que dividir valores para dice Renato Almeida-. Blas Parera vio llegada la ocasión
atender las sílabas excedentes -entre otras cosas-. La de aproximarse a su admirado colega mayor y estudiar con
anacrusis de La Marsellesa ( las tres notas iniciales) recorre él en Río. El 6 de julio de 1813, semanas después de haber
todo el himno y le imprime un carácter que nos llega de­ concluido el himno, se dirige a las autoridades argentinas
bilitado por modificaciones posteriores. Pero sobre esos en estos términos: "D.n Bias Parera� Profesor de Música
elementos rítmicos y de altitudes el compositor tuvo am­ Suplica á V. E. se digne permitirle pasar al Río de Janeyro,
plio campo para insertar el rico caudal de fórmulas prefe­ donde existe el Inmortal Marcos Ant.o Portugal, de cuya
ridas en su época -el lenguaje de su tiempo-, y es cierto instruccion espera poder extender sus conocim.tos en un
que entre diversas reminiscencias europeas se perciben reso­ arte en q. puede ser util á esta Cap.!" Al pie dice: "6-Con­
nancias de los maestros italianos, especialmente a través cedido." Si fue a Río, es lo cierto que volvió pronto.
de Muzio Clementi, como se ve en algunos de los para­ Rodeado de honores -y acaso de rencores y estre­
lelos que publicó Víctor de Rubertis. Pero también es cier­ chez-, Blas Parera siguió viviendo en Buenos Aires al
to que Bias Parera, libre de todo recuerdo, se eleva sobe­ cuidado de su familia, de sus discípulos y de esas actua­
ranamente en la continuidad, y que a expensas de su propia ciones incontroladas -funerales, grandes saraos� asesora­
grandeza de alma produce la bella y fuerte cláusula de mientos, etcétera- productivas e inadvertidas. Por indi­
"Las provincias unidas del Sud" y enhebra las dos nobles cación d e don Víctor M. Díaz, extinto funcionario del Ar-
y sentidas frases siguientes en un proceso que culmina en 1,hivo General de la Nación, pude consultar y publicar
la magnífica primera repetición de "Al gran pueblo ar­ hace afros un documento desconocido en que reaparece
gentino salud". Eso, y mucho de todo lo demás. El him­ Bias Parera en 1815. El comando del regimiento número
no tuvo un vigoroso poeta y un inspirado compositor. No 7 de libertos encargó a don Eusebio Barcala la compra y
en vano se asegura que nuestro himno es uno de los remisión de música e instrumentos para su uso. Barcala
mejores. pasa la cuenta siguiente:
Blas Parera se reconocía sensibilidad y capacidad su­
ficientes para empresas de mayor envergadura. El lirismo ''Razón de los gastos causados en el conocim.to y embío
italiano renacía con gran vigor y era la ambición de oyen­ de los lnstrum.tos de Música p. a el Regim.to N9 7
tes y creadores. La ópera podía proporcionar a los autores existente en el Perú, cuyo encargo se hizo a D. Eusevio
gloria y fortuna, y el autor del himno tenía conciencia de Barcala.
la limitación de sus medios profesionales. Lejos ya de la "Prim.te 12 p a Dn Blas Parera pr el reconocimiento
adolescencia no abandonaba la esperanza de emprender que practicó de la música . . . . . . . . . . . . . . . . ,, 1 2".
estudios de perfeccionamiento. Procedente de Europa, ha­
bía llegado a Río de Janeiro el entonces famoso compositor Y siguen otros gastos.
portugués Marcos Portugal y, acogido con devoción y reco­ En el año 1818 don Blas Parera regresó a España.
nocimiento, gozaba de crédito y alta privanza en la corte José Torre Revello halló en el Archivo General de Indias

56 57
la nota inicial de un expediente en el que, desgraciadamente,
pronto lo encontramos solo, justamente en el "país ene­
faltan las foj as de mayor interés. Por . este documento
migo", mirado con desconfianza pero recibido por las auto­
sabemos que Parera llegó a C ádiz y que se le permitió resi­
ridades españolas.
dir en dicha ciudad con vigilancia. Debemos recordar que ·
Parece configurarse la hipótesis de que Parera tuvo
en 1 8 1 8 España estaba en plena guerra con Sudamérica,
que irse de Buenos Aires. Meses antes de su partida el
y que cualquier pasajero procedente de Buenos �ires debía
gobierno argentino -recuérdese que � ¡ país e � taba en gue­
ser recibido con precauciones . Probablemente iba Par� ra
rra- exige a todos los españoles residentes JUra� ento de
a Barcelona y no a Cádiz, pero los documentos que pudie­
fidelidad a la patria naciente y de morir por su mdepen­
ron haber aclarado su situaci.ó n y su destino no han apa­
cia total, y legalizar su adhesión mediante la carta de ciu­
recido. Reproduzco la nota de 1 8 1 8 tal como la publicó
dadanía. Los clérigos que no la sacaron fueron expulsa­
Torre Revello en Logos ( 1 954) :
dos por decreto especial justamente cuando se embarcó
Parera. Podría ser que la adopción de la nacionalidad ar­
"Ex ( celentísi ) mo S ( eño ) r.
gentina hubiera sido imposición de 1:1 asi � do du_ra para el
Con el Pasaporte cuya copia es adjunta ha llegado a .
catalán y acaso la causa de su extranarmento sub1to. Por­
esta Plaza D. Bias Parera, el qua!, como también D .
gue Parera no llega a Barcelona, sino a cualquier puerto,
Esteban Fernandez que trae igual procedencia han
al primero ; y llega solo, con eventual compañero en igua­
d eclarado lo que expresan las otras dos copias que
les condiciones, formulando declaraciones sobre los motivos
igualmente paso á manos de V. E. para su debido
de su viaje, tan especiales, que los funcionarios consideran
conocim ( ien ) to y por si gusta elevarlo al Soberano
interesantes para el rey mismo. Se sospecha, sin embargo,
de S. M . ; estos Yndividuos, les hé permitido residir en
que sea un agente secreto y queda provisionalmente en Cá­
esta Ciudad encargando a los respectivos Comisarios
de los Barrios á que pertenecen las Casas en que vi­ diz bajo discreta vigilancia.
ven vigilen sus conductas, y esten a la mira de sus Todos desearíamos que el viaje de Parera no hubiera
tenido relación con la guerra. Porque, una vez más, ten­
operaciones.
. _ . dríamos que entristecernos de ingratitud ante el recuerdo
Dios gu ( ard ) e. a V. E. m ( ucho ) s a ( no ) s. Cadiz 2
del artista que fue arrancado de su hogar por generales
de Ag (os ) to de 1 8 1 8 .
medidas de precaución seguramente extrañas a . su conducta,
Ex ( celentísi ) mo. S ( eño) r.
El Marq (ué) s de Castelldomus y que se alejó dejándonos en el himno la más profunda
efusión de su espíritu, mientras todo el continente se estre­
Ex ( celentísi ) mo S ( eño ) r Primer Secretario de Estado
mecía con la música eterna de al gran pueblo arg entino
y del Despacho"
salu d.
Este indispensable documento cierra el ciclo de Bias
Parera en el Plata. Pero se abren a la investigación aspec­
tos · de interés histórico y humano.
Parera tenía su hogar, su esposa joven y bella -com o
.
·que fue eJegida entre nu merosas c �ntan tes suyas-: su h � ­
. .
jito de un año más de vemtc de residencia en el pa1s, ami­
. gos, profesión ' distinguida en que era el primero, y de

58
último, ha trabajado el diputado López, téngase por la
única marcha nacional." Esto es terminante y no siente la
oposición de ningún otro documento. Pero hay más : la
APÉNDICE PRIMER/O versión del propio hijo del poeta, don Vicente Fidel López,
que todo lo supo y oyó en su hogar pocos años después.
Escribe en su Manual de Historia A rgentina ; " . . . la Asam­
A CLARACIÓN NECESARIA blea encargó a Fray Cayetano Rodríguez y a don Vicente
López, indicados ya por obras análogas en los años ante­
riores, que presentasen dos himnos para elegir el que había
de ser consagrado como "Himno Nacional". Abierta la
sesión del 11 de Mayo ( 1 8 1 3 ) '* el señor López presentó
su canto heroico. Desde la primer estrofa prorrumpieron
con estrépito los aplausos de los diputados y de la barra.
Hemos dicho que se ha intentado anticipar en un año El señor Rodríguez declaró que no tenía pronto ni presen­
la fecha natal de nuestro himno. Don Mariano G. Bosch, taría el suyo, porque su opinión era que debía sancionarse
historiador del teatro argentino, publicó un libro titulado por aclamación el que acababa de leerse. La Asamblea
compwestd, e1n 1813 ni por o rden de la Asam blea� Buenos
El Himno Nacional / (La Canción NacÍO'nal) / No fué lo aclamó en el acto" . . . ( Lección XIV.) Es aquí donde
Vicente Fidel se llama "hermano único del Himno Na­
Aires, 1937. Parece indispensable examinar las razones que
Además: la historiografía cuenta con un minucio¡¡o
cional."
aduce el libro y los documentos que cita en apoyo de su
tentativa. Se trata de una obra de confusa lectura y entre­ .
verados capítulos, pero un desbrozamiento inicial puede relato del "sobrino del himno", esto es, del doctor Lucio
V. López, nieto de don Vicente, hijo del historiador, escri­
aislar y demarcar sus principales caminos.
tor él mismo, capaz de valorar un testimonio. Como es
Digamos ante todo que la obra revela el conocimien­ sabido, don Lucio publicó sin firma en el diario Su d Amé­
to - de los testimonios escritos en que se funda la línea de
rica el 5 de mayo de 1 884' una bella narración fundada
los hechos tal como se difunden y admiten hoy, y añada­ )
.
en un "sumario" del propio autor del himno. Se titula El
mos en seguida que no aporta ningún documento nuevo,
Him no A rgentino / (Cómo se escribió / A prop_ósito del
ni siquiera el que reproduce a gran tamaño. Limitada a
centenario de su autor) . Reproduzco algunos párrafos sus­
una reinterpretación general de los escritos en conexión
tanciales :
con episodios imaginados, la empresa revisionista parece
difícil y en realidad no fue cumplida. La afirmación de "Cuenta don Vicente Lopez en un sumario de su bio­
que nu�stro himno �e escribió un año antes, en 18 12, se grafía, que en Abril de 18 13, fué comisionado por la
desvanece con sólo rever los documentos que hemos orde­ Asamblea de las Provincias Unidas para presentar una
nado y reproducido en su lugar. Recuérdese el principal, ma11cha nacional. El autor del himno, que acaba de cum­
la Soberana Declaración de la Asamblea del 1 1 de mayo plir su primer centenario, tenía entonces 29 años. Las
de 18 13 : "Aprobada por esta Asamblea General la canción l
que por comisión de este Soberano Cuerpo en 6 de Marzo * La fecha de 1 8 1 3 entre paréntesis fue añadida por el pro­
pio autor que citamos, no por nosotros.
60
61
invasiones inglesas le debían ya su Triunfo Argentino; "En a quellos días -prosigue el nieto-- el teatro era
poema épico" . . . la fragua del entusiasmo en que se templaban los patriotas
El nieto se refiere a la casa de la calle Perú 295, en como lo fué por muchos años hasta 1 8 1 8 . Todos los pasa­
que nació y murió el abuelo, y a la mesita y al tintero que jes patrióticos del drama eran de oportunidad y se aplau­
utilizó; y añade : "El poeta desde fines de Abril pedía dían aplicados á las cosas y á los sucesos. Después del 2Q
inspiración a las musas y cuenta él mismo, -interrumpo .a cto, Lopez, deshaciéndose de sus amigos que procuraban
al nieto para observar que por segunda vez es el propio retenerlo, salió del teatro, con el cerebro ardiente, el cora­
don Vicente, "él mismo", quien habla a través de su bio­ zón palpitante, el pecho henchido de inspiración. Puede
grafía- que una atmósfera húmeda y pesada que influía decirse que el himno había nacido desde aquel momento.
notablemente en su sistema nervioso, lo traía laxo y abatido Su gran obertura, oid mortales, abrió la grande escena de
desde días atrás, sin luz ni nervio en la mente. Varias la canción ; la inspiración había tomado su vuelo soberano,
veces,, sin embargo, ensayó sobre el papel golpeando en con el metro valiente y marcial que había sonado al oido
vano en el parche épico dos ó tres estrofas en el metro en del poeta, apagando el metro flébil, pastoral, anacreóntico
que Luca había escrito aquella carución patriótica publi­ de Luca y de Rodríguez, reflejo tímido de los versos del
cada por la Gaceta en Noviembre de 1 81 0 y que comen­ delicado Arriaza. Por l a calle, Lopez, con paso acelerado,
zaba así : procuraba llegar pronto á su casa, porque las estrofas, una
La América toda detrás de las otras, se presentaban á sus labios, se amon­
S e conmueve al fin ;
tonaban y desparramaban buscando la hoja de papel en
pero ni la inspiración, ni el metro, ni el poeta mismo se que debían vaciarse. Llegó a su casa a las diez de la noche,
mostraban dignos de la epopeya revolucionaria que ya en encendió la luz, la familia dormía, y allí sobre la mesa, casi
1 8 1 3 había batido a los españoles en Tucumán y Salta, vertiginosamente, cayeron una á una las octavas que un
en el Alto Perú, en San Lorenzo, y en la Banda Oriental. año después debían sonar en todos los ejércitos argentinos
El poeta arrojaba la pluma descorazonado, sin ánimo, ren­ y ocho años después en toda la América del Sud. Lopez
dido por una esterilidad de numen que lo hacía desfallecer." no durmió aquella noche, leyó y releyó sus estrofas ; su
Cuando uno lee las precedentes palabras de don Lucio entusiasmo, su excitación, no le permitieron enmendar los
entiende que, por la intimidad de su contenido, no pueden versos débiles de que algunas de ellas se resienten."
venir sino de la biografía del propio don Vicente. Su aba­ Otra vez los detalles minúsculos y preciosos están re­
timiento y, sobre todo, los ensayos que hizo en otro metro, velando la fuente biográfica original que el nieto conoce y
son detalles del más puro carácter autobiográfico. Después sigue. De este modo sabemos cómo el 8 de mayo de 1 8 1 3
nos da el nieto la razón del impulso triunfal : "La noche López fue a u n espectáculo teatral e n que oyó decasílabos
del 8 de Mayo, Lopez se puso su frac de grandes cuellos heroicos ; cómo, ya inspirado, se fue rápidamente a su casa;
y solapas, abierto sobre la esponjada pechera de valen­ cómo desechó, ¡ es claro ! , los débiles hexasílabos de sus
cianas, se cubrió en su capa roja, y atravesando la calle precursores ; cómo adoptó el decasílabo pujante -esto fue
solitaria del Perú, casi á oscuras entonces y con no pocos el éxito-- y se lanzó a escribir el himno a las diez de la
pantanos, llegó á las puertas de la Casa de comedias, noche ; cómo, presa de vértigo, redactó las octavas, todas ;
donde los actores del tiempo, Morante entre ellos, daban el en fin,, cómo no durmió aquella noche leyendo y releyendo
Antonio y Cleo p atra de Ducis" . . . su encendido himno.

62 63
Todos estos pormenores y otros que omito, -es nece­ rentes a varios otros aspectos accesorios, no podemos excu­
sario repetirlo-- son específicamente autobiográficos ; si no, sarnos de continuar el examen del caso, por lo menos en
deberíamos admitir que Lucio, el hijo del historiador, el cuanto a lo que más importa. La tesis no es grave en sí
nieto respetuoso y orgulloso, urdió un novelón sacrílego. misma, pero la tramitación intelectual de la obra es tan
Los documentos relativos a este suceso, mudos en archivos oscura que supera la capacidad de discriminación de los
inexplorados, no se conocían cuando escribió el nieto ; sin lectores comunes y hasta de los eruditos confiados. Lo
embargo, la narración coincide enteramente con ellos. Ape­ grave es que la nueva versión se esté enseíj.ando en muchas
nas se puede observar una demora entre la decisión de la partes.
Asamblea de encomendar un himno, marzo 6, y el encargo
de hacerlo a López, ya en abril ; pero estos veinticinco Leemos en la obra citada que "todos los escritores y
días pueden haber transcurrido por cualquier razón: las hasta los maestros al dictar sus lecciones, dieron siempre
consultas para la elección de los poetas, la ausencia tem­ en repetir, como si esto fuera una voz corriente y bien sa­
poral de alguno, la ocurrencia tardía de incluirlo a López bida, que s egún la tradición y lo que escribió Lucio Vi­
-muchacho entonces de veintinueve años, el menos famo­ cente López, nieto del autor., fué del teatro de donde éste
so; o un error de la biografía . . . - No sé qué, ni me placen sacó la inspiración que le faltaba momentáneamente para
las hipótesis, pero la diferencia carece de importancia. componer el Himno Nacional", y además, que "cierta no­
He omitido numerosos párrafos de Lucio, no menos che que el poeta asistía a una representación teatral de
impregnados de verdad, y evito más comentarios sobre los Morante, sintió alumbrarse de pronto en su mente la luz
transcriptos. En definitiva, tenemos aquí, a través del de la inspiración. y escribió la primera estrofa del "Oid
nieto, el testimonio de don Vicente López y Planes de que mortales" ( pág. 7).
su himno fue escrito todo de una vez durante la noche del Esto -y ya el enunciado es inexacto en parte-, y
8 ·al 9 de mayo de 1813. Justamente al cabo del proceso nada más que esto, bastó al autor del libro para imaginar
referido, el día 1 1, el himno fue presentado a la Asam­ lo siguiente : ,
blea y aprobado por aclamación.
Estos elementos historiográficos complementarios -la a ) que la obra era el "melodrama" de Morante titu­
nota del hijo, la narración del nieto-- bastan por sí solos lado El 25 de Mayo . estrenado en el Coliseo Provisional
para quitar toda validez y prosperidad a la suposición de el 24 de mayo de 1812 ( doce) ;
que el himno se escribió en 1812 *. Pero como el libro que b) que, en consecuencia, la primera estrofa del him­
comentamos adereza razones y reproduce documentos refe- no nacional argentino y toda su música fueron escritas en
1 8 1 2 y no en 181 3.
De modo que la simple suposición de que fue una
'* También invalidan definitivamente la extraña versión de
que el poeta lo escribió en Salta, en el mismo año 1 8 1 2, con obra de Morante ( 18 12) la inspiradora de López encen­
motivo del c ombate de Las Piedras. López no anotó ni un solo dió diez capítulos de negación en todas direcciones y con­
verso antes de 18 1 3. En 1 944 el señor Luis Cánepa publicó un tra todos. Por lo pronto y desde ya los manifiestos funda­
libro titulado Histo ria del himno nacional argentino en que rebate mentos del libro están alterados. Ni la tradición ni Lucio
estas afirmaciones revisionistas con inteligencia y óptima infor­
mación. Con respecto a la variante salteña, el señor Gánepa ha V. López dijeron nunca que el melodrama era "de Mo­
demostrado que el poeta no estaba en Salta, por entonces, sino rante" ; tampoco han dicho jamás que el poeta escribió
en Buenos Aires. antes sólo "la primera estrofa" 11uy lejos de eso, esta-

64 65
blecen que la obra fue A ntonio y Cleopatra, de Ducós,
gregado en la Plaza. Aparecían los tribunos, los patriotas,
los de chiripá y bota de potro, los soldados, los que repar­
que el poema se escribió íntegro en una noche y que todo tían divisas celestes y blancas, hasta las mujeres. Se discutía,
ocurrió en el año 1813, muy de acuerdo con los documen­ se arengaba, se aplaudía. Partían comisiones al Fuerte"
tos. ¿ Qué otra razón aduce el libro? Ninguna. ¿ Qué do­
El 25 de Mayo' hablaba mucho de la libertad, de las rotas
( pp. 13- 14 ) . El autor sigue imaginando: "el melodrama
cumento ? Ninguno. Contra todas las constancias cono­
cidas, la nueva hipótesis pretende que la obra fue otra y cadenas, de la tiranía: de la igualdad, la fraternidad y
de 1812. exhibía las escenas ocurridas dos años antes en la Plaza,
El "melodrama'' de Morante es la piedra fundamen­ en los cafés, frente al Cabildo, los tumultos de la mucha­
tal de toda la construcción historiográfica de don Mariano chada, la "mozada", que gritaba: ¡ Viva la Patria ! j Ca­
Bosch: "de pronto hallé allí, y con alguna sorpresa, el se­ bildo abierto ! " . . . (pág. 15 ) . Bosch llega incluso a supo­
creto de los orígenes de nuestro Himno Nacional con sus ner frases de los actores. Leamos: "Algún personaje
autores y gestores" -dice en la página 1 1-. Y pues es tal principal decía: "'Y ahora cantemos con fervor nuestro
la importancia de la pieza, corresponde que le dediquemos Himno patrio y que esta sea desde hoi en adelante la única
todo el espacio necesario. canción oficial que se cante en esta nación" ( pág. 14 ) .
Bosch no conoció el inspirador "melodrama" de Mo­ Aquí es imprescindible insertar nuestro asombro de que el
rante. Lo único que en torno se sabía hace dos décadas autor del libro haya hecho pronunciar a alguien en 1812
es que Morante mereció un premio por las "nobles ideas la advertencia con que la Asamblea aceptó el texto del
ciue ha manifestado de patriotismo y ardientes deseos de que himno en el año 1813 : "téngase por la única marcha n acio­
el público abrigue los mismos ¡entimientos", según el res­ nal, debiendo por lo mismo ser la que se cante" . . . -como
pectivo acuerdo del Cabildo, que lo premió. Sin embargo, vimos-. Pero el autor del libro va más lejos: se entonó
el autor del libro nos revela, no sólo la naturaleza e impor­ "con fervor nuestro Himno patrio" ( pág. 1 4 ) y "Libertad,
tancia de la obra, no sólo su ambiente y carácter, sino libertad, libertad, se cantaba". (pág. 19). Y la nueva Na­
también un esbozo del argumento, numerosas escenas y ción surgía "despojándose de las cadenas que antes la
hasta palabras de las que dijeron los actores. Todo pura agobiaban: las habían roto" ( pág. 14) . Todo o parte de
la pif"za se llamaba El 25 de Mayo, se estrenó la víspera
y llana fantasía, se comprende. Desde el momento en que esto en "versos elocuentes" -supone el autor q ue comen­
tamos-. En una palabra : don Mariano Bosch le atribuye
y se premió al autor por sus ideas patrióticas, cualquiera al melodrama un contenido en que figuran temas del him­
puede afirmar sin riesgo que se vivaba a la Patria, que se no que López y Planes compondría un año después ; más
entonaban canciones patrióticas y se exhibían los colores claramente, convierte el himno en melodrama, para poder
azul y blanco cuyo uso había reconocido el Triunvirato convencernos de que, al revés, el poeta del himno se inspiró
poco antes. Pero fuera de estas manifestaciones obligato­ en el melodrama. Ya lo hemos visto: libertad, libertad,
rias se requiere alguna guía para no perderse en la infinitud libertad, rotas cadenas, tiranía, igualdad . . . sin que falte
de las posibilidades. la sugestión para el decreto del año 1813 en que se declara
Veamos cómo imagina Bosch el "melodrama" : "una única marcha nacional . Perfecto. Por lo demás, Bosch
dignísima obra., llena de santo amor a la libertad, a nues­ imagina un melodrama denso, especie de ópera, con abun­
tra América" . . . ( pág. 1 1 ) , "repleta de alusiones a la liber­ dante música compuesta por Morante y por Farera (pági­
tad de América, al gobierno propio de estas provincias del na 15). Una obra importante en que los ··actores cantan y
Río de la Plata" . . . "En la obra aparecía el pueblo con-
67
·66
recitan versos en dos, tres o más actos, porque fue la prin­ Alzira, y que fué recibida con nutridos aplausos por la mayor
cipal de la noche. El propio autor nos da a entender que parte del auditorio. La primera escena representa a América dolo­
hubo un sainete al final (pág. 16) . Ambiente local, el rida por sus hijos y tratando de desp ertarlos repetidas veces del
estúpido letargo en que están postrados. Mientras ella deplora
pueblo en la Plaza de Mayo, las escenas de 1810, gauchos su lamentable suerte, aparece una figura e indaga la causa de su
de chiripá, discusiones, comisiones al Fuerte . . . -como pesar. Informada de lo que tanto la afli7,e ella promete elevar
hemos leído-. su energía y vigor, a que han honrado los hombres más animo­
Pues bien; nada de todo eso ocurrió; nada de eso sos - ¿ Y quien sois vos, pues tanto os j actais de vuestro poder ?
- Yo soy el :Espíritu de la Independencia Americana - Avanza y
contenía el "melodrama" . Esa noche se dio en· el teatro a su voz todos los Americanos se levantan con violento arreba­
la tragedia Alcira, de Voltaire y, después, un breve entre­ to. - ¿ Qué vida nueva es ésta ?, dicen ellos, estamos extasiados
més -precisamente el "melodrama" de Morante- en dos e inspirados !, dirige nuestros pasos, o Ente Celeste, por ti vivimos,
cortas escenas. Lejos de ser realista , el entremés era una y por ti viviremos - Se retiran entre gritos de Viva la Patria.
alegoría cuya figura protagónica simbolizaba el "Espíritu "La segunda escena representa la sala del Virrey en la cual
él, en situación, se ve cercado de varios d e su séquito, y cada
de la Independencia Americana" y casi todo ocurría entre uno de ellos tiene por nombre un vicio. Conversan con respect<,
emblemas y personificaciones. Lo sabemos porque, segu­ a los medios y maneras de sacar dinero por todas las prácticas
ramente en previsión de ulterioridades, intervino aquí la abominables para retirarse a España con fortunas iguales a su
Providencia : un conocedor de aquel episodio, el diplo­ rapacidad. Entra de repente en la sala una visita que no gusta
mucho. El Virrey pregunta indignado y despectivo - ¿ Quién sois
mático brasileño Joao Rademaker, tuvo la singular ocu­ vos que os atrevéis a entrar aquí sin mi licencia ? - Yo soy el
rrencia de anotar o retener o leer los desconocidos porme­ Espíritu de la Independencia Americana - Aniquiladlo, Aniqui­
nores del "melodrama" de Morante con el objeto de comu­ ladlo mis fieles esclavos - La empresa no es tan fácil, dice el
nicar a Lord Strangford, embajador inglés en Río, el estado
Geni� sonriéndose, y a su llamado, la sala queda en u n instante
atestada de sus animosos sectarios. El Virrey es arrancado de su
del espíritu porteño con respecto a la Independencia, y su asiento, y w comitiva queda por el suelo.
carta de junio 10 de 1812 -de que han dado ya sintética "El Genio presenta d,espués al Público l a nueva bandera nacio­
noticia algunos historiadores ,�-- se conserva en el Archivo nal que es azul celeste y blanca, y el entremés acaba con Canciones
General de la Nación ( S. VII, 1 7-2-3, n9 68). La parte Patrióticas, cantadas, rezongadas, y berreadas por todas las partes.
'(Ue nos interesa, sin cortes y en traducción literal., dice
así: Todo esto y poco más (para finalizar, la bandera espa­
ñola se despide del Río de la Plata) , vió y cuenta Joao
"Para dar a V. Ex.a alguna idea del modo de pensar de Rademaker con algún escepticismo sobre alegorías, porque
los habitantes de este país describiré algunas escenas de una Come­ a continuación dice: "Y hablando seriamente" . . .
dia, o mejor dicho, Entremés, que sucedió a la representación de
Como se ve, el entremés -así lo llama Rademaker­
* Enrique de Gandía, Buenos Aires colonial, ed. Claridad, era una breve alegoría seudoclásica de rudimentario asunto
Buenos Aires, 1 960 ; Vicente Gesualdo, Historia de la música en la y afectada elocución. No había gauchos de chiripá pidien­
A rgentina, ed. Beta, Buenos Aires, 1 96 1 . Muchos autores creen -
y nosotros no tenemos dudas- que la pieza patriótica el Beinte J'
do Cabildo abierto, no se cantaba "nuestro himno patrio",
cinco de Mayo que premió el Cabildo el día 2 9', es la misma ni ocurría cosa alguna de las que Boch imaginó en un
obrita que describe Rademaker diez y siete días d espués del es­ extenso melodrama, excepto las consabidas expresiones pa­
treno. Rad emaker se hizo presente el 26 de mayo. Si no vió nin­ trióticas propias de la fecha. Hubo entusiasmo público

sugestiva Antonio y Cleopatra que el propio autor del


guna representación del entremés, parece evidente que obtuvo
el libreto. Habría tenido noticias de la reacción popular y el y grandes aplausos. Obra por obra, parece mucho mas
caso le interesaba profesionalmente, como se ve.

68 69
se refiere al ejército realista que bajó hasta los llanos de
himno, a través del nieto, considera su fuente inspiradora Tucumán y capituló en Salta. Ninguna acción de 1812
de 1813 : "Todos los pasajes patrióticos del drama -escri­ o anterior pudo merecer los alardes de ese verso. La bata­
be el nieto- eran de oportunidad y se aplaudían aplica­ lla de Suipacha, de 181 1 , está anulada por el contraste de
dos á las cosas y á los sucesos." No se comprende por qué Cotagaita,, y el combate de las Piedras, en el Uruguay, si
el autor citado, para fundar el himno, rechaza la obra no carece de volumen, no significa la rendición del león.
que realmente se dió a su tiempo e inventa o exagera otra En julio o agosto de 1 8 1 2, cuando el libro supone que don
anterior forzándolo todo. Vicente López escribe la primera estrofa, el país está vivien­
Es cosa natural que el 24 de Mayo de 1812 se haya do semanas amargas : el ejército portugués amenaza en
representado una obra patriótica ; pero de ninguna manera territorio oriental, las tropas argentinas han abandonado
parece lícita la consecuencia de que por eso y entonces, en el sitio de Montevideo, los realistas han recibido refuerzos
1 812, se haya compuesto el himno de 1 813. Las contra­ de ultramar y el aludido ejército invasor baja del Alto
riedades que el autor del libro debe sufrir para adelantar Perú mientras Belgrano se retira con los restos de las divi­
en un año la creación del himno y los recursos que elabora siones vencidas, a cuyo mando renunció Pueyrredón un
para eludir adversas constancias documentales son cosa sin­ par de meses antes. Nadie podrá decir que éste es el mo­
gular en la histociografía argentina. mento de proclamar que la gloriosa Nación se levanta
"coronada su sien de laureles" y que "sean eternos los lau­
El himno nacional se escribió en 1813, tal como dicen reles / que supimos conseguir" . En cuanto al complot de
los documentos y las tradiciones. Por su texto es un himno abril de 1 8 1 2, es inadmisible que una operación policial
de 1813, inconcebible en 1 8 1 2. Todas las personas infor­ nocturna y el subsiguiente fusilamiento de Alzaga y los
madas saben muy bien que el himno de López representa suyos -necesidad sin gloria y sin lucha- pueda hacer
el momento de la indep e ndencia ( 1 813) -ambición extre­ exclamar al poeta que la gloriosa nación tiene a sus plan­
ma, poco difundida y harto prematura en 1 8 1 2- ; pero tas rendido un león.
esto a un lado, basta recordar, para saber cuándo se escri­ En cambio, es muy otra la situación en 1 8 13, y sus
b�ó, que sus estrofas mencionan las acciones de San Lo­ definitivos acontecimientos vibran todos en el himno de
renzo y Salta,, ambas de 1813, y Las Piedras, Tucumán, López desde la primera hasta la última estrofa. Su unidad
etc., que son de 1812 pero posteriores al 4 de agosto en cronológica es completa.
que, según el libro citado, se habría escrito el himno. Vencidos los realistas en Salta y anulados los restos
Para eludir esta primera e insalvable dificultad pre­ mediante un juramento ; derrotados en el río de la Plata
tende el nombrado autor que López escribió en 1812 sola­ y en la costa de San Lorenzo ; significativamente procla­
mente la primera estrofa y el coro, y lo demás en 1 813. mado el 25 de Mayo como fiesta inicial de la Revolución ;
Recuérdese que el nieto nos dice, siguiendo la autobiografía en fin, declarada la Asamblea General Constituyente ruer­
del abuelo, que ante la mesa del poeta "casi vertiginosa­ po nacional soberano, todo en 1813, entonces sí pudo el
mente cayeron una a una las octavas" y que el autor no poeta exclamar en la primera estrofa :
durmió esa noche leyendo y releyéndolas. Pero son inne­
cesarias estas afirmaciones. El verso de la primera estrofa Se levanta a la faz de la tierra
( llevado después a la última ) : una nueva y gloriosa Nación
coronada su sien de laureles
Y a sus plantas rendido un león
71
';()
Y para confirmar la unidad total del himno ' esta idea ¿ Que no hay constancia alguna de que Farera musicó
inicial retorna en la última estrofa : el himno de Fray Cayetano en 1 8 1 2 ? Es necesario invalidar
esta afirmación de una vez. Recuerde el lector los sigu ien­
Ya su trono dignísimo abrieron tes párrafos de documentos que he reproducido íntegros :
las Provincias Unidas del Sud
a ) Agosto 4 de 1 8 1 2. Acuerdo del Cabildo : "El Señor Regi­
El hijo del poeta, al recordar en páginas suyas la dor encargado de hacer componer el himno de la Patria" . • • "pre­
soberanía que asume el Cuerpo, dice que esta estrofa salu­ sentó la que havía formado . . . Fray Cayetano Rodríguez ; Y los
da "al pueblo soberano y a la asamblea". Miembro de la
SS . . . ordenaron se mande poner en música cantable sencilla y
magestuosa" . . .
corporación era el poeta, y su hijo tenía muchas razones
para saber a ciencia cierta el significado de tales versos. b ) Noviembre 6 d e 1 8 1 2 : Del Regidor al Cabildo : "Comi­
Ademas, él mismo dijo y escribió que oyó estas cosas a su
sionado por V. E. en Acuerdo de 4 d e Agosto [es el de las líneas
precedentes] para que hiciese poner en música cantable, sencilla
padre. y magestuosa el Hymno a la Patria" . . . "se halla compuesta ya
Nadie le pidió a López y Planes un himno en 1 8 1 2 · aquella por el Profesor Don Bias Parera" . . .
nadie sabe si fue o no al teatro y vio el entremés de Mo�
rante; pero es indudable que no pudo escribir el himno en El autor citado conocía perfectamente estos documen­
1 8 1 2 quien estampó las ideas, los sentimientos y los suce­ tos intergiversables de 1 8 1 2, · pero tenía que ignorar su
sos de 1 � 13, incluso en la primera estrofa y en el coro. contenido porque esa mús-ica de Farera para el himno de
En cambio, consta documentalmente -como hemos visto-­ Fray Cayetano la necesitaba él para el himno de don Vi­
que la Asamblea encomendó al poeta la canción el 6 de cente López, que suponía escrito en 1 8 1 2. Ningún docu­
marzo de 1 813 Y que la aprobó el 1 1 de mayo. Hasta el mento de este año menciona a López. Todas las fuentes
_ . confirman que don Vicente no intervino hasta el año 1 8 13.
prop10 autor dice en sus notas biográficas, a través del •
nieto, que hizo el himno de un tirón en 1 8 13. Todo esto La tradición de que Fray Cayetano retiró o no presentó
aparte, se ha conservado la serie completa de los docu­ su himno no se refiere al que hizo en 1 8 1 2, sino al concur­
mentos de tesorería referentes a la música. so de 1 813, y procede de las memorias del poeta a través
del hijo y del nieto. Si el lector mide bien el alcance de
Don. Mariano G. Bosch, autor del libro que comen­ estas pruebas verá cómo se desintegra la hipótesis del
tamos, mega los documentos existentes, invoca documen­ mencionado libro. Hay un himno de Fray Cayetano y Blas
tación que no �denti_fica o reproduce y esgrime como argu­ Farera ( 1 8 1 2 ) ; pero los documentos revelan, además, el
mento la propia tesis que somete a discusión. Si el lector proceso del himno actual, de Vicente López y Bias Pare­
r�cuerda sus _libros sobre historia del teatro puede muy ra ( 18 13 ) .
. . El lector sabe que los trámites del himno que hicieron
bien sentirse impres10nado ante párrafos como éste' sobre
los dos himnos presuntamente creados en 18 1 2 : Fray Cayetano y Bias Parera están documentados paso por

"{! no lo �ompuso Fr. Cayetano Rodríguez, y una canción


paso desde el 22 de julio de 1 81 2, en que el Triunvirato
pidió el himno, hasta el 6 de noviembre de 1 8 1 2 en que
don Vicente Lopez y Bias Parera. Éste nunca musicó como se cobró Parera sus honorarios y se gratificó a los niños. Hay
comprende , bie 1;- , e ) Himno del franciscano, como ha ' l legado a
creerlo al,gun h1stonador. No hay constancia alguna de semejante
seis documentos. Se preguntará el lector, sin duda, cómo
_
cosa ; y s1 de que aquel lo retiró al escuchar la canción de López' se puede hacer para insertar el proceso del himno de 1 81 3
su colega de Cabildo" ( pág. 33 ) . entre esos documentos d e 1 8 1 2.

, 72 73
Hemos visto que el Regidor García, encargado por el
Cabildo de solicitar el himno, obtuvo las estrofas de Fray ( el libro dice el 29) el Cabildo le pide un himno a Fray
Cayetano y las entregó el 4 de agosto de 1 8 1 2 ; y sabemos Cayetano y antes del 4 de agosto, en una decena de días,
que, en razón de nueva orden, le hizo poner música por don Vicente López crea su himno y Parera le pone la mú­
Parera, y que el músico, pasó su cuenta el 2 de octubre sica -toda la música actual-, hace la instrumentación,
del mismo año. Don Vicente López no aparece todavía, ensaya a los cantantes, hace las partichelas, dirige a los
como vimos. instrumentistas, y la obra clandestina que nadie ha pedido
Pero el autor de la nueva teoría necesita que aparez­ se canta en los corredores del Cabildo para aniquilar a
ca, y es entonces cuando concibe un extraño episodio según Fray Cayetano. El sacerdote habría resuelto entonces reti­
el cual don Vicente López, en complicidad con el corre­ rar su himno -que acababan de aprobar los cabildantes­
gidor García, elabora un plan secreto "para presentar y y ponerse a llorar en el corredor ( págs. 32 y 70 ) .
hacer aprobar la Canción ya compuesta" por él, en 1 8 1 2. Todo esto y mucho más han leído y aceptado los pro­
Ahora, como esta canción, que consiste en la primera fesores, musicólogos e historiadores que difunden la nueva
estrofa y el coro, no ha sido musicada, Bosch debe admitir teoría. Para mejor comprensión del caso veamos cómo
que Parera, cómplice también del raro complot, le puso cuenta el episodio el propio autor del libro y del episodio:
música a ocultas. Nadie le había pedido la poesía a López, "El Regidor García, íntimo amigo de López, le había
como hemos dicho; nadie le había encargado la música avisado oportunamente del rival que le había salido en la
a Parera, que era un profesional y cobraba por su trabajo. persona del doctor seráfico. López, hombre de teatro de
He aquí un himno clandestino que, mediante un plan toda su vida, pudo bien fácilmente obtener de Morante
incalificable, habría sido cantado sorpresivamente por un ( autor de la originaria idea) , las facilidades necesarias.
coro de niños y hombres en los pasillos para que lo oyeran Bias Parera, también adherido al teatro desde tiempo atrás,
los estupefactos cabildantes que salían de la sesión en que musicó la Canción y ensayó a los niños, de boca de los
acababan de aprobar el texto de Fray Cayetano y enco­ cuales ( como ya habíalo hecho otra vez el mismo Parera
mendar la música. Y ese coro, después de esperar en los -mayo 26 de ese año--) al salir los cabildantes, oyeron
corredores con Blas Parera a la cabeza, habría tenido que el canto que empezaba: "Oid mortales, el grito sagrado"
cantar la melodía sola en un pasillo, con dos o tres instru­ de libertad. Y el estribillo. Dos o tres músicos del teatro
mentos portátiles, sin atriles, sin sillas, sin piano o clave de Morante, acompañaban ese canto, y · otros actores lo
y por lo tanto, sin el menor decoro artístico ni perspectiva corearon" ( pág. 33 ) . Todo esto en 1 8 1 2.
alguna, en singular competencia con otro himno que, para Tal es la extraña acción que el libro atribuye a don
colmo, aún no tenía música. Esto es lo que imaginó don Vicente López y Planes contra su "rival". El autor lo
Mariano Bosch para llevar el Himno de 1 8 13 a 1 8 1 2. cuenta como si hubiera ocurrido y no cita en su apoyo
Dice: "Se cantó en los corredores y a la salida de los -como sabemos- ni un solo documento, ni una endeble
cabildantes" . . . ( pág. 46) . tradición oral. Fantasía pura. Desde este punto en ade­
El autor del libro que comento no se detiene a medir lante el libro seguirá tropezando a cada paso con los docu­
las dificultades de su plan. Parera habría tenido que hacer mentos que jalonan la verdadera historia normal y lógica
secretamente la música y, con no menor misterio, reunir de estos dos himnos. Porque es ahora cuando empiezan
un grupo de cantantes y ensayarlos en voz baja por lo a obrar contra "su plan" los documentos que completan
menos una semana entera. De modo que el 22 de julio el ciclo del himno de 1 8 1 2 y todos los del himno de 1 8 1 3 .
Si l a nueva teoría n o s e desplomara por s í misma,
74
75
bastarÍa para hacerlo cualquiera de los documentos poste­ nueva orden a favor de Bias Parera por el Himno que
riores. El primero que le crea trabajoso problema es la hizó con don Vicente López. Se extiende por:
cuenta de octubre 2 de 181 2 por el "Hymno Patriotico
Original a grande orquesta" referente a la música -nega­ "la musica y los ensayos de los niños que ��n puesto en
da por Bosch- que escribió Parera para los versos de ejercicio en las fiestas Mayas la Canc10n Patriotica
Fray Cayetano, o sea para el primer himno, come hemos Nacional mandada formar por la Soberana Asamblea
demostrado. A cierta altura del libro que refutamos apa­ Constituyente" . . . ( Junio 1<1 de 1813) .
rece una gran hoja plegable en que se reproduce fotográ­
ficamente la correspondiente orden de pago del Cabildo a Es lógico, pues hay dos himnos. Los documentos im­
Parera por dicho himno, ensayos y ejecutantes, expedida piden eliminar la canción de 181 2, obra de Parera y Fray
el 6 de noviembre de 1 8 1 2 . Es un documento publicado Cayetano, para insertar en su lugar la de 1 8 13.
antes y muy bien conocido ; nosotros lo reprodujimos entre ¿ Y qué aduce el libro ante el obstáculo del doble pago?
los del primer himno, en penúltimo término. Esta orden Mientras explica su hipótesis, el autor añade, con r � dac­
se nos enrostra como la prueba de que entonces se satis­ ción oscura, que la música ( clandestina ) para el himno
ficieron los honorarios de la música que Parera habría de López "no la cobró nunca" Pare�a (pág . 4 1 ) . P� ro
hecho ocultamente para los versos que habría hecho ocul­ .
de 18 1 2 es el de la música única para el himno de López,
resulta que hay dos cuentas por dos himnos. Si ese recibo
tamente don Vicente López en 1812, según el episodio
imaginado por el autor. · qué cobra Parera en 1 8 13? ¿ Cómo se explican los dos
El intento se anula fácilmente. En primer término, la :ecibos? Pues, el libro nos dice que el primero, de 18 12,
orden no concuerda en nada con los detalles de la ejecu­ habría sido por la composición del himno a gran orquesta,
ción clandestina que el autor nos refirió. En segundo lugar, y el segundo, de 1813, ¡ por las copias ! ( págs. 60-61 ) .
el himno de 1812 fue encargado por el Cabildo y el de · Cómo ? El recibo dice "por la música y ensayo de los
1813 fue solicitado por la Asamblea. Esta orden de 1812 �iños", y el asiento de contaduría confirma : "por el costo
se refiere al himno del Cabildo y al texto de Fray Caye­ de la muzica y ensayo de la Canción Patriotica Nacional" .
tano, pues las dos cuentas correspondientes -antes repro­ Nadie habla de copias. Esa música de 181 3 * sería -den­
ducidas aquí- dicen así : tro de la teoría nueva- la misma que Parera habría hecho
en 1 8 1 2 para gran orquesta y voces. _ Ya se habían e � tre­
"Cuenta sobre el Ymporte del Hymno Patriotico mandado gado al gobierno la partitura y las partichelas_ p ara el piano,
componer por el Excmo. Cabildo" etc. ( Octubre 2 para los instrumentos y para las voces de nmos y adultos ;
de 1812) . porque si Parera cobró por el himno en 1 8 1 2, tuvo que
"Cuenta en que se expresan los Salarios pagados a los ofrecer algo más que su afirmación de haberlo hecho ;
Musicos en los días de ensayo y Canto del Hymno tuvo que entregar -y entregó, sin duda- l� s pape_1es
Patriotico mandado componer por el Excmo. Ayun­ pautados. Y si en 1 8 1 3 cantaron el mismo himno solo
tamiento :[el Cabildo] de Orden Superior" . . . ( No­ unos niños en traje indiano, es claro que no hubo nece-
viembre 3 de 1812) .
* Cuando escribo "el himno de 1 8 1 3" "el actual", "nuestro
Son los documentos del primer himno, del .de 18 1 2,. himno", etc., lo hago nada más que para �aracterizar la obra en
Ahora ocurre, es claro, que en 1813 aparece la otra, la busca de clari dad.

76 77
si ? ad de sacar nuevas copias, pues la vers10n de 1812 se
hizo para gran orquesta y voces. Además, hasta es muy bió". Sí, se ordenó, pero no la escribió Lopez, smo Fray
probable que los niños hubieran aprendido de oído, si eran Cayetano.
otro� , o m �s, que los del año anterior. Se explica que Curiosamente, el autor trata de anular esta firme
. iniciativa de la Asamblea misma convirtiéndola en una
nadie menc10ne tales copias. Por centenares las sacarían
después los copistas, no sólo para las escuelas locales sino orden para que López retome su canción y la "Trabaje",
para las provincias. Ciertamente estorbaba demasiad� este así, con mayúscula, bastardilla y esas comillas indicado­
seg�ndo recibo por la música de 18 13 ( la actual) ; porque ras de que reproduce esta voz de un documento; y no
nadie creerá que es posible eliminarlo diciendo que se existen ni la voz ni el documento. El único testimonio del
otorgó en pago de copias. Todo esto sin hablar de los caso, la declaración de la Asamblea, no es una orden de
importes: en 18 12 , por el himno a gran orquesta, Parera que se "trabaje" la canción sino la conformidad del Cuerpo
cobró $ 100.-, y en 18 13, por las supuestas copias, habría con la canción "que ha trabajado el diputado Lopes'\ es
cobrado $ 200.-, en ambos casos incluida la enseñanza decir, con la canción que ya ha hecho, y nada dice de
de los niños. otra ya hecha a medias que debe completar. Varias veces
reproduce el libro esta ocurrencia de que la Asamblea no
Ahora el libro tiene que enfrentarse con la Asamblea ordena un himno nuevo sino que se "trabaje" el viejo,
del a�o 13, que encarga un himno, pide que "se cante", supuestamente escrito en 18 12.
es dec11'., que se le ponga música, y aprueba las estrofas de Pero como la Asamblea dice "que ha trabajado", vamos
a superar la diferencia del tiempo verbal y a considerar
López en la sesión de mayo 1 1 de 18 13. El autor men­
el contenido. ¿ De dónde sacó el autor que trabajar quiere
cionado -que no mide el peso adverso de las dificultades decir ampliar, extender, modificar, corregir? Trab ajar quie­
acumuladas- reitera que no existen las actas de la sesión re decir hacer, simplemente. Nos lo enseña la Real Aca­
de ese día y que nadie sabe lo que ocurrió. Sí, pero todo el demia. Después de las acepciones intr. l, ocuparse, y 2,
mundo conoce la nota del Triunvirato a los Gobernadores solicitar, nos dice en 3: "Aplicarse uno con desvelo y cui­
fechada el día siguiente, en que se reproduce la Soberana dado a la ejecución de alguna cosa." Y tr. : "Formar, dis­
Declaración de la Asamblea aprobando la canción de Ló­ poner o ejecutar una cosa, arreglándose a método y crden."
pez y se recuerda que el texto patriótico se pidió el 6 de Como se ve, ninguna de las acepciones de trabajar es alguna
marzo, dos meses antes. de las cuatro que le convenían y enunció el autor ( ampliar,
¿ Qué di <:e el libro a todo esto ? Repite que la can­ extender, modificar, corregir) . "Formar", dice el Triun­
., . virato en seguida ; la canción "mandada formar por la
c10n y su mus1ca estaban hechas desde que la cantaron
en los pasillos en 1812, que en 1813 sólo se trató de com­ Soberana Asamblea Constituyente".
pletar� a para consagrarla y que -expresa- "con completo Trabajar, en su legítimo sentido de hacer, no es tér­
conoc1m1ento de todo lo ocurrido el año anterior encar­ mino usado hoy por nosotros, pero todos los que han revi­
garon al Diputado Lopez, autor de aquélla y �a bien sado documentos saben que en las propias actas oficiales
. . se emplea desde siglos atrás con esta acepción. Y fuera
cono �ida en 1 � cmdad, que la "Trabaje", es decir, que la
amplie, la extienda, modifique, corrija, etc., teniendo en de las actas, en cualquier país de habla española, no im­
cue?t� los nuevos sucesos heroi.:os ocurridos en el país des­ porta cuándo. Un recuerdo a manera de ejemplo: en unn
de 3ul10 Ide 1812] en que se ordenó escribirla y él la escri- de las copias del Mercurio Peruano de abril 5 de 1 792
( pág. 231 ) , que conserva nuestra Biblioteca Nacional, hay
78
79
-
según la o rde n capitula r
habí a fo rma do " fray C ay etano,
u n artíc lo a nónimo cuy o autor confie sa luego la paterni­
� que h emos rep roduci do. . . , .
p a gi -
d ad median te u na n o ta man uscrita qu e dice: "e3 trabajado e posi bl segu i y c omen t�r la s mtrmc �das
No r
libro. Y y o p iens o que,
s e
po r mí". Hasta l a segu nda mit a d del siglo pasado se usó n as del libro. Fuera preciso o tro
en é y rep rodu je e n el
en todas p artes, inclu s o aplic ado a l a s cosas materiales · como bast an l os do cumentos que ord
o bjeciones ? p orme ­
capítul o primer o , re dundan ya nuevas
atención. Lea cualqu iera., por ejemplo, l a s Afemorias del
inco n tables mues tras hall ará el interesado con sól o presta;
so q ep an to d a v1a.
n ores . P o cas co nsideraciones ac a
general Gregario Aráo:z de Lamac/irid, ( ed. Bibl. Ayacu­
u
a enhe? rar r a_zon a­
Mucha s páginas dedica el autor
esp c o al pnmer himno,
cho ) , y hallará pasajes co mo los que siguen. El gen eral mien tos indocumenta d os. Con r e t
y Bla Pare r , p eg a: "¿ cómo e �
del ejército del norte "ma ndó delinear y abrir los fo sos de al de Fray Cayetan o a r unt

a Lóp ez trab ajar l a


s
re moto recuerdo ", m
u na ciud a d e l a a p o cas cu a dras al sur del pueblo y se tr aba­ qu e de él ni de su mús ica quedó ni
j a ron en ell a cuartel es para to dos lo s cuerpos " . . . ( pági­ mención . . . "cuan d o se le enca rga
( pág. 67 ) . E sto dice e l auto r
na 1 1 7 ) . Al general Lamadrid le adj udica ro n un a man­ c anción n acion al". . . etc.
casi 1 � _t? talidad d e
z ana : "Tomé posesión de ell a y me p use inmediatamen te extraña do ; y sabía que se h a perdido
., de la Civihdad, de la
a hac er trabajar el ma teri al y o mi smo con m is soldados la mú sic a del t e atro , de lo s s alones
ni lo s origin ales d e la _letra
pagándoles como a unos peones , y con él tra bajé en seguid� guerra. N o se han co ns ervado
ning u de las cuatro ca n ci one s
una a zo tea con tres h a bi t acio nes al fren te de la calle, mi­ ni los de l a mú sica de n a
o los del himno que
rando al Norte. Cerqu é de tapia los cuatro costados, cons­ patrióticas ; también se han p erdid
o Sab at er *. Algo
truí yo mismo un jardín en el frente d el E ste que mirab a escribió en Sal ta en 1813 fray M arian
l prim i iva s . c?p ias d e � � s
más : han desaparecido hast a as t
a la a lameda y m andé trab aj ar cua tro piezas más en el c tr com p os 1c1ones p atno ­
originales de la músic a de l as ua o
in terior" , . . (pág. 181). Desp u és, en la provincia de Bue­ ad o por
auto r s e man if ie st a extrañ
no s Aires : "Compré allí medi a cuadra al frente y una de t ic as. ¿Cómo e s que el
de Fr y C y etan o y
l a pé rdida del primer himn o, obr a
a a
fondo , en el c entro de l a gu ardia o de s u población , y hech de o habe r men cio­
Blas P arera ? Y en c u ant o a l o n
t r ab ajé una ca s a" . . . "Compré t ambién u n terreno para ri r, es clar o q ue no p odía
nado la As amble a el him n o ante o
chacra a l a o rilla de l a población, trab ajé en él un a o dos cu ando fue ne ce-
pieza s de tapial" . . . (pág. 289) . Ni el materi al de Tucu ­ incomod ar al au to r gratuitamente ; pero
mán, n i l as tres habitacio nes, ni las cuatro piezas del in te­
·* Hubo un t erc er himno. E l gen e ral Ge rónimo E sp e jo entre­
rior ; ni la c asa, ni la pieza o dos de ta pial que hizo en la gó a do n Antonio Zinny c?p ias d � docum e ntos 9u e revel �n l a
Gu a rdi a d el M o nte, es taban hech as en parte y debió com­ .
terce r a ( o quinta ) compos1 c1 0n musical par a un himno nac 1 0?�l;

es trabajar: hacer. Cuando l a As amblea comu nic a que


plet arl as ; l as hizo so bre la tierra limpia, tot almen te. Esto El doctor F el iciano Chicl ana, gob e rn ado r de S alta en 1 8 1 3, p 1d10
esa música al sac e r d ot e español Mariano Sabat e r, en tanto el
Cabi l d o sol i c i t aba l a colabor a ción d e l mismo r eligioso p a ra la
apr�eb_a la c a nción "que _ ha trabaj a do el diputado Lopes" en señanza escolar. Acaso anduvo r e miso e l sa ce r dot e , porqu e las
no mdic a _ que la h a ampli a d o , sin o q ue l a h a hecho. Y por auto ri d ad e s l o ap remia ron primero y l o d e sterraron d e spués. � ray
_
eso el Trmnvirato , al extender en el mismo año 1813 la Sabater se qu e j ó por not a al general Belgrano Y el exp e d 1 e ?te
,
t e rminó con la r e nuncia d e Chiclana y con l a an � ed1�ha reve) ac16_n
correspo ndie n te orden de p a go a Parera h a bla d e "la Can­ del ú ltimo himn o, inédito y p e r d ido . . (V. Anto� 10 Zmny, Hzs•t ona
ción Patriotic a Nacion al m a ndad a rondar por la S ober ana de los Gobernadores de las Pro vin cias A rgentinas, vol. V, Sal ta
Asam�l ea Co nstituyente ". Ex act ame nte c omo el 4 de ago sto y Jujuy, págs. 42-47, e d. LCA, Bu e nos Ai re s, 1 92 1 .
.
del ano anterior cuando fue pre sentado el himno "que
81
80

sario no dejó de h:1ccT la oportuna y delicada alusión : En el libro citado se emplea la táctica de enfrentar a los
"téngase por únic;i e ::rcha nacional" la de López. De las errados con los veraces y esgrimir la contradicción para
tres anteriores � ".'.o una tenía proceso y aprobación oficia­ desacreditarlos a todos. Muchas páginas dedica el autor a
les: la de Fray Cayetano y Parera, que se cantó durante este gozoso enfrentamiento. Pero al mismo tiempo apro­
muchos meses. La indirecta era bastante directa. vecha para su hipótesis las inválidas versiones modernas
En toda reconstrucción de sucesos pasados se tropieza de los que padecieron confusión por ese doble juego de
siempre con la ausencia de detalles y con el desconoci­ documentos.
miento de las pequeñas razones en que se fundan los hechos. De ninguna manera hay que pensar, por otra parte,
Esto es lógico y no maravilla a nadie. El autor desperdiga en que las frases que don Mariano Bosch reproduce entre
por su libro numerosas preguntas inútiles en torno al ver­ comillas contengan los términos del texto citado. Ya recor­
dadero proceso del himno: ¿ Cómo se perdieron ?, ¿ cómo damos el "Trabaje", que realmente es "ha trabajado".
no se le encargó a López?, ¿ por qué no se pide un segun­ Ahora es oportuno recordar, a título de muestra, cierto
do himno?, ¿ cuándo compuso Parera su música?, ¿ López párrafo de un historiador que Bosch transcribe entre comi­
ignoraba el encargo? Después de una buena colección de llas. Doy a continuación el texto original y la "cita":
preguntas carentes de sentido, el autor concluye : "Se está
viendo que no es posible suponer semejante cosa. Es ab­ TEXTO VERDADERO
surdo." (pág. 69) . "Semejante cosa" es que el himno
actual se haya compuesto en 1813, fecha que nos dan "Segun divulgadas tradiciones,
los documentos y -mediante la pluma de sus descendien­ Esteban d e Luca llevó a la tertulia de
tes- el poeta que creó el texto. Habría costado muy poco doña María Sanchez d e Thompson
los versos del himno que aclamó la
preguntarle al autor cómo es que nadie dijo ni anotó ja­ Asamblea el 1 1 de mayo de 1 8 1 3 . Bias
más que nuestro himno se escribió en 1812, y por qué, a la Parera, que se encontraba en el salón,
inversa, todos expresan que se hizo en 1813. Pero el autor fué instado a ponerle música."
cree que puede anular esta coincidencia con sólo decir que TEX'I'O QUE DA Bo s c H
están equivocados y que padecen la obsesión del año 13.
En el libro que impugnamos se considera exacta y "según la tradición
obligatoria la suposición de un himno completo y clandes­ fué Luca quien llevó a la tertulia de
tino cantado en 1812 por sorpresa en los pasillos, ante azo­ Misia Mariquita Sanchez de Thompson
los versos del Himno que aclamó la
rados cabildantes que se iban a sus casas., y en son de Asamblea del año 1 3" . "Bias
anacrónica docencia retrospectiva, el autor emprende una Parera que se encontraba en la sala,
general acción punitiva contra todos los historiadores, me­ fué invitado a ponerle música" . . .
morialistas, escritores, músicos, musicólogos, etcétera, que
se han ocupado del himno de acuerdo con la lógica, los Son siete líneas. Como se ve, las siete han sido alte­
documentos y las tradiciones. Naturalmente, antes de una radas por don Mariano Bosch. Las alteraciones serán o no
expurgación y ordenación de todos los escritos de la época, fundamentales en este caso, pero cualquier escritor tiene
cuando se ignoraba que hubo dos himnos, los dos con derecho a exigir del transcriptor., no sólo el contenido, sino
música de Parera, no era difícil confundir documentos, y la forma, su estilo. Baste con el ejemplo; porque son nume­
algunos autores incurrieron en pequeños errores de detalle. rosos los autores citados, confrontados, adulterados y nega-

82 83
dos. Además, también están adulterados en su libro los por don Mariano C. Bosch. Compárese la cita reproducida
documentos antiguos que reproduce. antes por Bosch con el verdadero texto del historiador :
Y esto para terminar. Cuando Bosch cuenta cómo
los cantantes del teatro prestaron su colaboración al plan
preparado para cantarles a los cabildantes en los pasillos
. . . "llegó a la Asamblea el rumor popular que aplaudía unas
estrofas compuestas por el diputado López. Ese pueblo de las
en 1812 el supuesto himno clandestino, nos presenta, al fin, plazas que hiciera la revolución de Mayo, sabía ya de memoria
el testimonio de un historiador. Escribe Bosch ( literalmen­ y recitaba con entusiasmo aquel sublime esfuerzo de la inspiración :
te ; las comillas internas son suyas y garantizan el texto aquel inmenso grito de patriotismo" . . . etc.
reproducido) :
Aclaremos que se trata de una exagerada e intras­
Don Ángel Justiniano Carranza, en conocimiento de este cendente tradición de que Pelliza se hizo cargo y volvamos
hecho y comentándolo, dice : '1El mismo pueblo que hiciera dos al caso. La adulteración del documento y las palabras con
años antes la Revolución, sabía ya de memoria aquella inspira­ que se nos presenta son intencionales; no hubo error. Por­
que una vez que la "cita" produce el impacto previsto,
ción ;" . Ante los balcones del Cabildo : "aquel inmenso grito d e
_
patriotismo ensenando a l mundo l a s trozadas cadenas de la· servi­
dumbre ; al León de Castilla rendido, y las palmas de la victoria el autor vuelve sobre el punto� páginas adelante, para in­
sobre la frente juvenil de la nueva y gloriosa Nación". ( Bosch ' sistir y para dar la fecha omitida. Reproduce entonces
cita, páginas 25-26 ) . parcialmente la misma cita de la página 25, pero con nue­
vas alteraciones : el pueblo ( las comillas son de Bosch ) . . .
En otras circunstancias muy otro habría sido el tono
de nuestro comentario. Para quienes siguen al extinto autor "Sabía ya de memoria aquella inspiración y cantó ante los
y atribuyen vitalidad a sus páginas basten las refrenadas balcones del C abildo, aquel grito de patriotismo" ; confunde las
acotaciones que siguen. fechas solamente -añade Bosch- porque también sufre la obse­

. El documento reproducido es fundamental para la


sión de todos, creyendo que fue en 1 8 1 3 . . . (pág. 3 3 ) .
tesis de Bosch, porque revelaría que un distinguido histo­
riador, ex director del Museo histórico, conocedor por Solamente : "confunde las fechas solamente". Como
tradición de aquel episodio del himno en los pasillos, co­ si hubiera otra cuestión en todo esto ; como si ésa no fuera
menta el caso y afirma que el pueblo que hizo dos año,s la cuestión capital. Pero esto quiere decir que cuando
an tes la revoluciión de 1 8 1 0. , es decir, el pueblo de 1812, Bosch hizo la cita en que agregó la frase dos años antes
sabía el himno de López y Planes que suponíamos compues­ sabía que la escena era de 1813. Ahora añade a su cita
to en 1813. anterior una nueva frase que tampoco está en el original
Examinada la desconcertante prueba resulta ' primero' de Pelliza : "ante los balcones del Cabildo". Y nos llama
, la atención sobre ella : "pero nótese de que habla de "los
que el parrafo transcripto no es de Carranza sino de Ma-
riano A. Pelliza ; segundo, que en ningún lugar consta que balcones del Cabildo" (pág. 34) . Con esto elimina la
su autor conociera y comentara la presentación del himno Asamblea y el año 1 3, y la gente canta -no recita- la mú­
en los pasillos en 18 1 2 ; tercero., que Bosch ha omitido las sica del himno.
líneas anteriores que ubican todo eso en tiempos de la La tentativa fue completa: el pueblo, que conoció en
Asamblea, esto es, en 1 8 1 3 y, finalmente, que la frase 1812 el himno de López y Planes, se nos presenta can­
clave dos años antes ha sido agregada al texto de Pelliza tándolo ante los balcones del Cabildo. Todo esto a base
de citas con alteraciones, añadiduras y omisiones perfecta-
84
85
mente calculadas. En el ánimo del lector y en el mío hay
una sola impresión : el caso es penoso.
Don Mariano G. Bosch ( 1 865- 1 948 ) fue un esforzado
investigador de la historia del teatro. Publicó varias obras
APÉ NDICE SEGUNDO
importantes, por vez primera elaboradas sobre la base de
minuciosas crónicas periodísticas antiguas y de libretos y
documentos diversos, e iluminó el antiguo tráfago de los PRIMER ARREGLO DE ESNA OLA, h. 1 848
escenarios argentinos. Por eso merece bien de la cultura
nacional.
Vivió mucho don Mariano. Ya septuagenario, conci­
bió la teoría de que el himno se hizo un año antes y se
lanzó a probarla sin ninguna prueba. Era previsible el re­
sultado de tal empresa. No obstante, debemos recordar con
la benevolencia posible al meritorio historiador -esta vez Las pocas versiones pnm1t1vas del himno que se han
tan afectado por la fatiga de los años-, sin aprobar sus conservado muestran diferencias, en algunos casos, conside­
métodos ante los estudiosos que vienen. Por mi parte de­ rables. Suele ocurrir esto en arte. Con respecto a la creación
ploro estas páginas necesariamente claras, obra de una de Parera hubo, sin duda, cambios diversos durante varios
obligación profesional ineludible, pero aquí no se trata de años, obra del mismo autor. Opiniones, consejos, sugeren­
don Mariano G. Bosch, sino del himno nacional, y en asun­ cias de contertulios, en el primer momento; retoques es­
to de tal monta, todos, especialmente quienes aceptan y pontáneos del creador, luego ; dictados de la experiencia
divulgan la nueva tesis, debemos persistir en la colaboración. docente, después., determinaron las modificaciones que co­
Bosch pidió en su libro a las autoridades de la Nación nocemos y las que presumimos. Terminado el "ciclo
que rectificaran la historia del himno nacional ; yo pido Parera'' con el alejamiento del compositor, siguieron los
que se deje como estaba. Y estaba bien, en sus lineamien­ "arreglos" por semejantes razones. En general , estos cam­
tos generales: el himno nacional argentino fue escrito en bios d e antaño, a menudo prácticos -sin escritura- no
1813 y por orden de la Asamblea. dejaban huellas. En cuanto a las alteraciones del himno
posteriores a los tiempos de su creador, las circunstancias
me han acompañado de suerte que puedo documentar la
previsible existencia de un "ciclo Esnaola". Los historia­
dores notaron la ausencia de versiones o copias laboradas
e r:t�e _1830 y 1860, en que se produce la versión después
ohc1ahzada, pero ocurre que hallé un arreglo muy impor­
tante, hecho., precisamente entre ambos términos, por Juan
Pedro Esnaola. Di en 1936, noticia de su presencia, con
f?tografía de dos páginas, y voy a comentarlo y a reprodu­
cirlo ahora íntegramente por primera vez de copia revisada
y autografiada.
Entre los álbumes musicales que Esnaola llenó para

86 87
Manuelita Rosas hay uno que nos interesa especialmente. "Oid mortales el grito sa g rado �

1 ,
Tapas recubiertas de cuero roj o, guardas, dibujos y rose­ Himno Nac10nal Argentino
tas doradas ; alegorías, vivan estos y mueran aquellos, con­ (Música del Mae¡¡tro Bias Farera . Arregl�do p oi.' D . Juan P . Esnaola)

tiene el álbum cerca de treinta obras manuscritas por ( HACIA 184SJ

Esnaola. Entre composiciones originales del músico argen­ MAESTOSO

tino, y romanzas, barcarolas, cJlüetos y arias de óperas cono­


cidas, se halla una copia titulada O íd m ortales el grito moo l
sagrado - Himno Nacional Argentino . E s posible determi­

:· ;:" :�
nar la fecha aproximada de esta versión. En la página
inicial del álbum puede verse una alegoría datada el 1 7 de

: :, :::: :�wi:: :: �1: �


marzo de 184 7; más adelante se encuentra una canción l
de Esnaola dedicada a Manuelita Rosas el 24 de mayo de u
� ��
1847, día de su cumpleaños y, al final, después del himno,
otras dos obras del compositor argentino, fechadas en el "'
mismo día aniversario, de los años 1849 y 185 1 . Aunque

� ¡:: :. 1. 1: 4:: :�1 :° P rT 1


se hallan en el álbum canciones de Esnaola mucho más
antiguas, es evidente que éstas y todas las otras páginas J ¡
fueron escritas entre 1847 y 185 1 . Recuérdese que el de

c:: ::.l i! 1: 1
1
este año fue el último aniversario de Manuelita en la
Argentina. El himno se halla entre obras dedicadas por

: l. : �
el autor en 1847 y 1849.
Los álbumes de Manuelita fueron examinados por va­ 1
rios investigadores. Sin embargo, acaso porque era otro el
objeto de sus preocupaciones, ninguno ----que yo sepa­

f : m_;= ' wrn !t- 1; ·C 1


prestó atención especial a este arreglo del himno hecho
por Esnaola unos doce años antes de que el gobierno le 1
encomendara la unificación que realizó en 1 860. No po­
demos precisar el año en que lo hizo, pero, con certeza, la
copia no es anterior a 1847 ni posterior a 1849. Lo llama­
remos el arreglo de 1848, en do mayor. Y es posible que
ésta sea la fecha de la recomposición, año más o menos. o � �d mor'

La situación de este arreglo entre todas las versiones


conocidas es complicada si se desciende al detalle, pero O � id mor
una frase puede reconocerla de modo general: se aparta
de las copias primitivas ( Luca y Molina) en dirección al I
arreglo de 1860, aunque no es siempre un paso intermedio.
La versión de 1848 permite ver con más claridad la posi­
ción del arreglo que hizo Esnaola en 1860.

88 89
- -- -b�¡c��
-- ---==�í!:cE�*�
plan - ta5 ren di - do "un !� - óu, ya �us plan - tas rcn di - do un ló-

-:ta - les Ji · ber -tad, l i - b�:r - 1a�1

tas re11¡ di -
.. ta l í - bcr- tad. li- bcr - tad

co - rO - na - su. sien de lau· - re - les ya sus


- ón,
·ruu. - do de ro - tas ca - & - na� ·ved en ; tro - no·a 1 ,la , no - blc j gual dad

- ón, cc - rc - na - da su· sien de Jau - re - les y1a sus

plan. - .tas rcn ·di do un le - ón. co - ro - na .,. qa SU sic:n de Jau .

Jau .

- re - ks tils rcn-di - do un le - ón.

90 91


.
les q �e su·· p1 fl:l<?S COD - se .. _guir que : ·_sU¡ ... _ pi- mÓs . con-- se·

que su - p_i- J;nos _ con - fiC_ •


lento ad libitum

- guir Co- ro "" na - rí�


/":\ , S o/o

Co.- 'fO - na - dos de glo - iria


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"
-rir o ju • re - mos con glo ·- ria mo·:- rir
Sean o · - ter - nos los lau. '"

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I l

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1 1
f f

92 93
arreglo de 1860 no renunc10 sino parcialmente a los reto­
ques anteriores, y esto, en homenaje a constancias primiti­
vas y a sus propios recuerdos. El arreglo de 1848, comple­
APÉNDICE TERCERO to y ya escrito para dos voces, es la base del que Esnaola
hizo en 1860, bien que haya introducido nuevas reformas
con prescindencia de los documentos, como hemos dicho.
SEG UNDO ARREGLO DE ESNA OLA, 1 860. Bias Parera es el padre del himno nacional; pero el himno
es hijo adoptivo de Juan Pedro Esnaola, que lo vivió.
En 1927, por iniciativa oficial, se produjo una infeliz
tentativa de restauración del himno. La oposición general
indujo al gobierno a nombrar una segunda comisión -no
más apta- y el cierre de la discrepancia fue el decreto
del 25 de setiembre de 1928 que determina la vigencia
Este arreglo reproduce muchas de las modificaciones
del arreglo de 1860 con algunas condiciones. Lo reprodu­
que se encuentran en el anterior. Aparte las importantes
ciremos a continuación porque, a través del amplio decreto
coincidencias parciales de ambas versiones, el segundo arre­
de los símbolos ( abril 24 de 1944), continúa en plena
glo se aleja del primero en dos sentidos : en primer térmi­
vi.r;encia, y porque da instrucciones sobre la ejecución.
no, el autor advierte cuánto se había distanciado de las
versiones primitivas que, sin duda, recordó o consultó, y Artículo 1 9 - Adóptase como único oficial el texto de
da resuelta marcha atrás procurando aproximarse a ellas; la versión musical del Himno Nacional Argentino hecha
en segundo lugar, se desentiende de todo y avanza sobre las por el maestro Juan P. Esnaola, y editado en 1860, con las
modificaciones de 1848 en dirección nueva y original. siguientes indicaciones : 19. En cuanto a la tonalidad, adop­
Hay que tener presente que Esnaola no se propuso tar la de "si bemol" que determina para la parte del canto
hacer una restauración sino un "arreglo" . Un arreglo que el registro adecuado a la generalidad de los voces. 29. Re­
lleva su firma. Con entera libertad pudo hacer lo que qui­ ducir a una sola voz la parte del canto. 39 Conservar
so, excepto un himno nuevo. Fue prudente. Quiso respe­ los compases que interrumpen la estrofa, pero con la re­
tar la melodía primitiva y, en efecto, son pocas las modifi­ comendación de que no deben ejecutarse. 49 Darle forma
caciones que introdujo. Más músico y más técnico que . rítmica al grupo correspondiente a la palabra "vivamos".
Parera, retocó la armonización sin timidez y añadió ador­ Los demás artículos exigen esa versión en los actos
nos muy agradables, en su opinión. oficiales, encargan las partituras orquestales a técnicos
Juan Pedro Esnaola vivió arreglando el himno. Nota­ del Estado y agradecen a la Comisión asesora.

1860, en mi bemol ( apto para voces de mujeres) , según el


ble compositor y virtuoso, acaso nunca se atuvo estricta­ Damos a continuación copia facsimilar del arreglo de
mente a la copia que conoció en la niñez. Con seguridad
la sabía de memoria. Obligado a ejecutarlo con gran ejemplar primitivo adquirido por la Caja Nacional de Aho­
frecuencia, habría ido introduciendo paulatinamente pe­ rro Postal para el Museo Histórico Nacional, donde se
queñas reformas. y al cabo de treinta años de experiencias conserva ; y, además, el transporte del mismo a si bemol
registró en el álbum de Manuelita Rosas las modificacio­ mayor para voces de hombres y niños adoptado por el Con­
nes que consideró mejor logradas. Cuando debió hacer el sejo Nacional de Educación.

94 95
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PREFAC�O .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7

I. La creación del himno . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11


Las dos canciones, 11 ; Los dos himnos, 11 ; Primera
canción, ,12; Segunda canción, 1812, 13; Primer himno,
1812, 15; Segundo himno, 1813, 22.

II . La difusión del himno 30

III. Los autores del himno 42

APÉNDICE PIDMER!O. Aclaración necesaria . . . . . . . . . . 60

APÉNDICE SEGUNDO. Primer arreglo de Esnaola, h. 1848. 87

APÉNDICE TERCERO. Segundo arreglo de Esnaola, 1860. 94

109
SE ACABÓ DE IMPRIMIR
EN DIClEJ\iBRE DE 1962, EN LOS
TALLERES GRÁFICOS VERDAD, S. R. L.
SENILLOS;\ 1535, BUENOS AIRES

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