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UNIVERSIDAD SAN CARLOS DE GUATEMALA

CENTRO UNIVERSITARIO DE SAN MARCOS


CARRERA DE TECNICO EN PRODUCCION AGRICOLA

DOCENTE: ING. AGR. HENRY GIOVANNI BRAVO DE LEON


CURSO: BIOQUIMICA
CUARTO CICLO, SEGUNDO SEMESTRE 2019

TEMA DE EXPOSICION:
QUIMICA DE HORMONAS EN LA PRODUCCION AGRICOLA.

AUTORES CARNE
MARCOS DAMIAN CORZO RODRIGUEZ 201745507
DAVID JONATHAN GALVEZ VELAZQUEZ 201742365
MARCOS MANUEL MONZON VENTURA 201743384
LESLIE BAUTISTA BARRIOS 201746955
OTTO DAVID SANTIAGO GOMEZ 201844959
JOSUE HEJOVITO RAMIREZ VELASQUEZ 201643636

SAN MARCOS, GUATEMALA, 13 DE NOVIEMBRE DEL 2019.


Introducción:
Las hormonas vegetales son muy importantes para el crecimiento y desarrollo de
las plantas, tanto como la luz, los nutrientes, el agua y CO2, ya que estas hormonas
regulan las etapas de desarrollo de las plantas. Las hormonas vegetales son
sustancias orgánicas que se encuentran a muy baja concentración, se sintetizan en
un lugar de la planta y se traslocan a otro, que es donde ejercen sus efectos.
Algunas de las hormonas más importantes son las auxinas, citocininas, giberelinas,
auxinas y ácido abcísico, entre otras. Por tanto, estas hormonas vegetales, producidas
en un momento concreto de la vida de la planta y aplicadas en un punto concreto del
vegetal, producen una determinada acción y regulan fenómenos fisiológicos.

Las giberelinas se encuentran en todos los órganos, pero sobre todo en las semillas
inmaduras. La más conocida es el ácido giberélico.
El ácido abscisico, producido en hojas y frutos. Está relacionado con la capacidad
de ciertas plantas para restringir su crecimiento o su capacidad reproductora en
épocas desfavorables.
Las citoquininas promueven la división y la diferenciación celular.
Objetivos
General:
 Investigar a cerca de las hormonas vegetales.

Específicos:
 Conocer la química de hormonas en la producción agrícola.
 Identificar cuáles son las hormonas más utilizadas para la producción
agrícola.
 Aprender el uso de las hormonas vegetales en la producción agrícola.
¿Que son las hormonas vegetales?

Las hormonas vegetales o fitohormonas son compuestos naturales producidos en


las plantas y son las que definen en buena medida el desarrollo. Se sintetizan en
una parte u órgano de la planta a concentraciones muy bajas (˂ 1 ppm) y actúan en
ese sitio o se translocan a otro en donde regulan eventos fisiológicos definidos
(estimulan, inhiben o modifican el desarrollo). Los nutrimentos quedan fuera de este
término porque las plantas no los producen, sino los toman, así mismo los
aminoácidos y enzimas por encontrarse a mayores concentraciones en la
planta. En general las hormonas se encuentran en todas partes de la planta y en
todo momento, aunque eventualmente se concentran más en los sitios de mayor
demanda. ¿Qué regula los eventos fisiológicos en las plantas? Durante el desarrollo
de una planta tiene lugar una serie de eventos fisiológicos como la germinación, el
desarrollo vegetativo, y la formación de flores y frutos. Estos eventos se regulan a
partir de una orden genética de la especie o variedad, que indica a la planta el
momento y sitio específico de síntesis de fitohormonas para que éstas a su vez
regulen el evento fisiológico en cuestión y la aparición o no de un evento, o bien su
aparición parcial. La genética de la especie o variedad siempre va a estar
influenciada por el ambiente y manejo, por lo tanto, esto define el tipo de orden
genética y el tipo de compuesto que debe formarse en ese momento. Cada
hormona producida por la planta cumple varias funciones, algunas muy específicas,
y en otros casos deben actuar dos o más hormonas para regular un solo evento. La
presencia hormonal es crítica para que el evento se presente. Por el contrario, si
está ausente, en poca cantidad o en otro sitio distinto, el evento no se presenta o
se manifiesta muy pobremente. Sin embargo, las plantas no solo producen
fitohormonas, sino también otros compuestos como los aminoácidos, vitaminas,
enzimas, proteínas, etc., formándolos a partir del suministro de nutrimentos. Estos
compuestos no regulan como tal los eventos, pero si participan de una manera muy
significativa en su expresión. Hasta este momento existe mucha investigación en
relación a las hormonas vegetales, donde figuran las auxinas, giberelinas,
citocininas, etileno, y el ácido abscísico, como las más estudiadas. Otras hormonas
como las poliaminas, brasinoesteroides, jasmonatos, ácido salicílico y
estrigolactonas han sido menos estudiadas y utilizadas en campo, pero son igual de
importantes en la regulación de eventos fisiológicos y es claro que existen otros
compuestos del tipo hormonal en las plantas que apenas están siendo
caracterizados.
Las hormonas pueden actuar solas o en conjunto y pueden regular diversos
eventos fisiológicos, pero el punto clave es el balance entre ellas, algunas son
“protagónicas” de los eventos, pero necesitan de otras para ser más eficientes en
los procesos, de este hecho proviene el término “bioactividad” hormonal, que indica
la capacidad de una hormona para regular un evento fisiológico adecuadamente.
Las auxinas y su papel en las plantas Las auxinas son por excelencia hormonas del
crecimiento vía división y alargamiento (raíz, tallo, hoja, fruto, etc.) y particularmente
inducen la formación de raíces (ej. enraizamiento de esquejes). Participan en los
tropismos de las plantas, inhiben la senescencia o envejecimiento de los tejidos,
inhiben la brotación de yemas laterales (axilares) e inhiben la caída de órganos. Se
sintetiza auxinas a partir del aminoácido triptófano, siendo el ácido indolacético (AIA)
la auxina más relevante en cuanto a cantidad y actividad. Algunos nutrimentos como
el Zn y el B tienen estrecha relación con las auxinas, ya que su deficiencia resulta
en una menor cantidad de auxinas en el tejido, con lo que se reducen los procesos
de división y elongación celular. En varios cultivos el acortamiento de entrenudos
es característico, en parte por la baja síntesis de auxinas. Las giberelinas y su papel
en las plantas Las giberelinas son hormonas que estimulan el crecimiento
principalmente vía división y alargamiento celular, siendo protagónicas en este
último; regulan al proceso de germinación y en cucurbitáceas favorecen el desarrollo
de las flores masculinas. También intervienen en procesos de inhibición de
senescencia e inhibición floral y radical. En términos prácticos promueven el
alargamiento de entrenudos, aumentan el tamaño de frutos, inducen partenocarpia
en algunas especies frutales y retrasan maduración, entre otras cosas. Existen más
de 130 giberelinas en las plantas, pero muy pocas tienen actividad biológica, las
más destacadas son la GA₁, GA₃ y GA₄, todas presentan un movimiento acropétalo
(hacia arriba) y basipétalo (hacia abajo). Los nutrimentos como el N, Zn, B y Ca
tienen amplia relación con su síntesis y acción, de manera que deben estar en
niveles adecuados. Las citocininas y su papel en las plantas La raíz es el principal
órgano de síntesis de estas hormonas, aunque también se sintetizan en cualquier
tejido, sobre todo en sitios de intensa división celular. Activan el crecimiento de las
yemas laterales, estimulan el crecimiento de frutos, retardan la senescencia en
hojas y estimulan la movilización de nutrimentos. Existen varias citocininas naturales
de las cuales la zeatina, benciladenina y kinetina son las más importantes. Su
movimiento es preferentemente hacia arriba, aunque también se mueve hacia
abajo, todo depende del sitio donde se demanden con mayor intensidad.
Las hormonas etileno y ácido abscísico Estas hormonas no pertenecen a ningún
grupo y se consideran como compuestos individuales, y específicos en su presencia
y acción. El etileno y el ácido abscísico (ABA) regulan algunos eventos contrarios al
crecimiento y desarrollo de las plantas, pero también estimulan otros de regulación
metabólica importantes para la planta. La principal función del ABA está relacionada
con la regulación del cierre y apertura de estomas, y la inhibición de germinación y
del crecimiento, aunque también tienen efecto en la formación de antocianinas y
regulación de estrés abióticos. Los procesos de senescencia y caída de órganos o
abscisión son regulados por el etileno, y también actúa en la maduración de frutos,
inducción floral (flores femeninas en cucurbitáceas, mango, piña) y germinación; en
general el etileno se produce cuando existen condiciones adversas al crecimiento y
se sintetiza en cualquier tejido de la planta. Severas deficiencias de fósforo y potasio
promueven la síntesis de etileno.

Constitución de las hormonas vegetales


Auxinas
Hormonas que estimulan el crecimiento de la plantas, especialmente el tallo e
inhiben el desarrollo lateral de las ramas. El representante de estas hormonas es el
ácido indol acético, que normalmente se dice que proviene del triptófano, debido a
que su estructura tiene gran parecido a éste.

Citoquininas
Estas hormonas promueven la división y la diferenciación celular. Sus estructuras
moleculares poseen núcleo de adenina (anillos nitrogenados).
El grupo R puede ser: un alcohol alílico -HC = C –CH2OH CH3 Este grupo forma la
zeatina al estar en la citoquinina generalizada. El furano forma la quinetina. El anillo
bencénico forma la benzoaminopurina.
Giberelinas
Son hormonas que estimulan el crecimiento de la planta, actuando sinérgicamente
con las auxinas. El ácido giberélico es la hormona más conocida de esta clase de
compuestos Ácido Giberélico (GA)

Ácido Abscisico
Esta hormona tiene función antagónica a otras hormonas, como por ejemplo, es
inhibidora del crecimiento de la plántula y de la germinación de las semillas.
Estimula la senescencia de las hojas

Etileno
Es una hormona que estimula el crecimiento trasverso en las células de la planta;
estimula la maduración de los frutos, el envejecimiento de las flores e inhibe el
crecimiento de las semillas

Mecanismo de acción de las hormonas

Regulan procesos de correlación, es decir que, recibido el estímulo en un órgano,


lo amplifican, traducen y generan una respuesta en otra parte de la planta.
Interactúan entre ellas por distintos mecanismos:
 Sinergismo: la acción de una determinada sustancia se ve favorecida por la
presencia de otra.
 Antagonismo: la presencia de una sustancia evita la acción de otra.
 Balance cuantitativo: la acción de una determinada sustancia depende de
la concentración de otra

Tienen además, dos características distintivas de las hormonas animales, a) ejercen


efectos pleiotrópicos, actuando en numerosos procesos fisiológicos y b) su síntesis
no se relaciona con una glándula, sino que están presentes en casi todas las células
y existe una variación cualitativa y cuantitativa según los órganos. Las hormonas y
las enzimas cumplen funciones de control químico en los organismos
multicelulares.

Las fitohormonas pueden promover o inhibir determinados procesos.

Dentro de las que promueven una respuesta existen 4 grupos principales de


compuestos que ocurren en forma natural, cada uno de los cuales exhibe fuertes
propiedades de regulación del crecimiento en plantas. Se incluyen grupos
principales: auxinas, giberelinas, citocininas y etileno.

Dentro de las que inhiben: el ácido abscisico, los inhibidores, morfactinas y


retardantes del crecimiento. Cada uno con su estructura particular y activos a muy
bajas concentraciones dentro de la planta.
Mientras que cada fitohormona ha sido implicada en un arreglo relativamente
diverso de papeles fisiológicos dentro de las plantas y secciones cortadas de éstas,
el mecanismo preciso a través del cual funcionan no es aún conocido.

Uso de hormonas en la producción

Las hormonas se producen en cualquier parte de la planta y se transportan por toda


ella. Expresado de forma simplificadora, podríamos decir que se trata de señales
que pueden ser emitidas o recibidas por cualquier parte de la planta. Una hoja, por
ejemplo, puede enviar una señal a la punta de un tallo para que crezcan flores. Las
fitohormonas más conocidas en la producción agricola son la auxina, la giberelina,
la citocinina, el etileno y el ácido abscísico.

Auxina

La auxina se produce en los meristemos apicales de la planta (tanto aéreo como


en las raíces) e influye, entre otros, en la absorción de agua, la división celular y la
elongación de las células (reblandecimiento de la pared celular). Debido a su efecto
se suelen usar distintas formas de auxinas en los preparados estimuladores del
crecimiento radicular.
Giberelina

La giberelina fue aislada por primera vez en 1935 por el japonés Teijiro Yabuta. La
encontró en un hongo que desde hace siglos había causado pérdidas de producción
a los arroceros japoneses. Aunque, en primera instancia, la giberelina favorece el
crecimiento, más avanzada la temporada de cultivo hace aumentar la presencia
de frutos estériles.

Por lo general, la giberelina acelera el crecimiento por medio de la elongación


y división de las células. Estimula la germinación de las semillas y la formación de
flores en plantas de día largo. Entre otros, la giberelina se aplica en la fruticultura,
para contribuir al pleno desarrollo de peras o uvas no polinizadas.

Tallo agrietado a consecuencia de un crecimiento excesivo por aplicación de


giberelina.

También hay ciertas condiciones ambientales que pueden llevar a un aumento de


la producción de giberelina. De esta manera, por ejemplo, la falta de luz resulta en
plantas más largas y débiles. Otra condición influyente sería una distancia
lámpara/planta reducida. Una distancia demasiado corta puede causar que los
cogollos ya florecientes se estiren de nuevo y se vuelvan largos y delgados.

Planta femenina con flores masculinas por aplicación de giberelina.

Citocinina

El efecto de la citocinina se demostró por primera vez en 1913.


30 años después se descubrió que una sustancia natural presente en la leche de
coco era capaz de promover la proliferación celular en plantas. Finalmente, en 1955,
se averiguó qué hormona era la responsable de este efecto: la citocinina.

La citocinina se conoce como hormona que promueve la división celular. Estimula


el metabolismo y la formación de flores en yemas laterales lo que la convierte en
homóloga de las auxinas. Las concentraciones más altas de citocinina se
encuentran en los órganos más jóvenes de las plantas (semillas, frutos, hojas
jóvenes, ápices de raíz). Concentraciones altas de citocinina en un órgano o tejido
determinado llevan a un mayor transporte de azúcares a esta parte de la planta.

Etileno
La aplicación práctica del etileno se remonta al Antiguo Egipto donde se practicaron
cortes en los higos para acelerar su maduración. En 1934 se descubrió que las
plantas producen su propio etileno siendo capaces de regular ellas mismas la
maduración de sus frutos.
Desde el punto de vista molecular, el etileno es la fitohormona menos compleja y se
produce en todos los órganos de la planta. Se trata de una hormona gaseosa que
se transporta a través de los espacios intercelulares de las plantas. Promueve la
maduración de los frutos, cierto aumento de la talla y la abcisión (caída) de las hojas.

En determinadas especies vegetales, como la piña, el mango o el lichi, el


etileno estimula la formación de flores. La aplicación de etileno lleva a plantas más
pequeñas y un final muy temprano de la floración. Por la rápida maduración, los
cogollos se quedan pequeños, presentando los pistilos un típico color naranja-
marrón.

A la izquierda, una planta sin tratamiento; a la derecha, una planta tratada con
etileno.

Debido a la alta sensibilidad de las plantas al etileno, la concentración se expresa


en partes de etileno por mil millones de partes de aire (parts per billion, ppb). En los
tomates, las concentraciones de 10 ppb ya pueden tener efecto. Cuando flores que
ya están madurando entran en contacto con plantas jóvenes, existe el riesgo de una
maduración prematura de las plantas jóvenes, si el etileno producido les llega a
través del aire. Ventilando de vez en cuando (una vez al día) se puede evacuar el
etileno que se haya generado. Las concentraciones altas de etileno llevan
directamente al amarillamiento foliar.

El etileno se puede acumular también en las raíces si se mantienen demasiado


húmedas durante un tiempo prolongado. Posibles efectos son: la clorosis foliar, el
engrosamiento del tronco, la epinastia (curvatura hacia abajo) de las hojas y una
mayor susceptibilidad para enfermedades. En situaciones de estrés, por ejemplo,
en caso de enfermedades o daños, la planta produce más etileno y, en
consecuencia, se queda más pequeña y adelanta el final de la fase de floración.
También el estrés mecánico (por ejemplo, por corrientes de aire causadas por
ventiladores) puede causar una producción elevada de etileno que resulta en
plantas más pequeñas con troncos más gruesos. Si los ventiladores están
demasiado cerca de las plantas, causan un estrés excesivo que puede perjudicar el
rendimiento.

Ácido abscísico

El ácido abscísico se aisló por primera vez en 1963 y


debe su nombre a la palabra latina abscissio (abcisión). El nombre hace referencia
a la suposición que el ácido abscísico era responsable de la abcisión (caída) de las
hojas y de los frutos. No obstante, más tarde resultó que el etileno tiene una
influencia mucho más directa sobre este proceso.

El ácido abscísico es producido, entre otros, por los cloroplastos de hojas antiguas
y posee tanto propiedades inhibidoras (crecimiento) como estimulantes (síntesis de
proteínas de almacenamiento en las semillas). Si llega mucho ácido abscísico a los
ápices del tronco o de las raíces, la división de células se detiene y la planta entra
en latencia.

El ácido abscísico es una hormona muy importante en situaciones de estrés. Por


ejemplo, estimula el cierre estomático en caso de estrés hídrico causado, por
ejemplo, por altas temperaturas, una baja humedad ambiental y una CE demasiado
elevada del medio de nutrición.

La presencia de hormonas durante el desarrollo del fruto de tomate.


Conclusión
En conclusión, hemos aprendido sobre las hormonas vegetales, la importancia y
función que tienen estas en la producción agrícola. Estas son muy interesantes
aplicados sobre los cultivos cuando necesitan una respuesta contundente en
momentos donde el clima, el abonado o el suelo no son favorables.
Hemos conocido que las fitohormonas u hormonas vegetales más conocidas y
utilizadas en la producción agrícola son: la auxina, la giberelina, la citocinina, el
etileno y el ácido abscísico.
Así también la aplicación de hormonas vegetales al cultivo tiene su peso en
momentos concretos de la planta donde se exige una mejora de la asimilación
energética de la planta.
Bibliografía
 https://prezi.com/1gd4iv5s41_k/aplicaciones-de-las-hormonas-en-la-
agricultura-y-orticultur/

Extraído de https://www.intagri.com/articulos/nutricion-vegetal/las-
hormonas-vegetales-en-las-plantas - Esta información es propiedad
intelectual de INTAGRI S.C., Intagri se reserva el derecho de su publicación
y reproducción total o parcial.
 Díaz, M. D. 2017. Las Hormonas Vegetales en las Plantas. Serie Nutrición
Vegetal Núm. 88. Artículos Técnicos de INTAGRI. México. 4 p.
Azcon-Bieto.J and Talón, M. 2000. Fundamentos de Fisiología Vegetal. Mc
Graw Hill Interamericana, Madrid.
 Barcello Coll, J.; G. Nicolás Rodrigo; B. Sabater Garcia y R. Sanchez
Tames. 1992. Fisiología Vegetal. Editorial Pirámide. Madrid
 (CYT) NH Ciencia…Ahora, Nº 21, año 11, marzo a septiembre 2008