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Seminario Civil nº1.

Caso 1:

En este caso concreto, no podemos hablar de un concurso entre oferta y aceptación, es decir, no hay ningún contrato que les vincule. Se trata en todo momento de fases preliminares a la formación del contrato, caracterizadas por no vincular a las partes. Es por ello que Juan no podrá exigir responsabilidad contractual, pues no hay contrato. Sin embargo, los tratos preliminares sí que pueden generar un tipo de responsabilidad precontractual, especialmente cuando dichas negociaciones dan a entender que va a producirse un acuerdo. Por ello, la entidad bancaria es responsable por culpa in contrahendo, propia de la responsabilidad extracontractual. El tipo de IDyP que puede pedir es de interés negativo, es decir, Juan puede exigir que le indemnicen de tal manera que llegue a la misma situación como si jamás hubieran negociado (el coste de la matricula, su coche, casa, etc. Pero en cambio no puede exigir indemnizar posibles ganancias a las que ha tenido que renunciar).

Caso 2:

La manifestación del consentimiento (aceptación) no solo puede hacerse mediante declaración, sino que también puede llevarse a cabo mediante actos concluyentes. En este caso, el piloto de carreras muestra su intención de continuar con el contrato anterior de manera inequívoca, llevando el LOGO de la marca en todo momento: aceptación tácita.

Además, esto lleva haciéndose entre las partes desde hace más de cinco años, tal y como se ha indicado. Esto significa que sí que cabe entender prorrogado el contrato anterior.

Además, el nuevo contrato como tal no existe, ya que aun no se han acordado todos sus términos esenciales.

Si pepe abandona las negociaciones del nuevo contrato en principio no generaría responsabilidad ya que el art. 1255 del Código Civil protege la libertad para contratar y no contratar. Además, entre ellos dos ya rige el contrato anterior.

Caso 3:

El segundo motivo por el cual la empresa A se niega a devolver la prima no lo considero válido. El optante ha ejercido el desistimiento dentro del plazo que han acordado las partes, por lo que resulta indiferente si se han causado daños, a no ser que haya mala fe…

Sin embargo, considero que acierta en el primer motivo, puesto que era requisito en el contrato de opción que la resolución administrativa fuera firme, y no lo ha sido en este caso. Es por ello que considero que nos no tiene derecho a que le devuelvan la prima.

En verdad, el derecho de opción de compra permite al posible comprador escoger entre si ejercer la compra o no, y todo ello en un plazo determinado. El único error del comprador ha sido que la resolución administrativa no ha sido firme.

Caso 4

Sí que existe contrato entre las partes, pues ha habido concurso entre la oferta y la aceptación, hay acuerdo en los elementos esenciales (precio, objeto, cantidad…).

El contenido que integra el contrato es aquél en el que ha habido acuerdo:

A. Variedad

B. Cantidad

C. Precio

D. Fecha entrega

E. Lugar entrega

En la primera respuesta que hace TABACO a JCB diciéndole que el precio no puede bajar de dos, en este caso ha habido una contraoferta y no aceptación, ya que no coinciden en el elemento esencial del precio.

Esto nos lleva a la conclusión de que la contraoferta hecha por TABACO fue aceptada por

JCB.

El resto de cosas que integran el contrato son aquellos elementos no sustanciales (no esenciales) que en el momento de aceptar se han establecido. Esto es así porque en la aceptación no rige la regla del espejo, es decir, en el momento de aceptar se pueden establecer ciertos elementos que deberán formar parte del tráfico jurídico o que se aplicarían supletoriamente. Es por ello que en la respuesta inicial de TABACO a JCB no ha habido aceptación sino contraoferta, ya que se han cambiado elementos esenciales del contrato (el precio de 1,9 a 2).

Por tanto, entendemos que se aplican las condiciones generales establecidas por

TABACO.