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CIUDADANA:

JUEZ SEGUNDO DE PRIMERA INSTANCIA DE MEDIACION, SUSTANCIACION Y

EJECUCION DEL CIRCUITO JUDICIAL DE PROTECCION DE NIÑAS, NIÑOS Y

ADOLESCENTES LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO TACHIRA

SU DESPACHO.-

Yo, IRAIMA YANNETTE IBARRA SALAZAR, venezolana, mayor de

edad, titular de la cedula de identidad Numero V.-8.087.707 Abogada en ejercicio,

inscrita en el IPSA bajo el número 65803, Apoderada Judicial del ciudadano JULIO

CESAR GUERRERO FERNANDEZ, plenamente identificado en autos; ante Usted

con el debido respeto y acatamiento ocurro y expongo:

Ciudadano Juez como de las actas de este expediente se evidencia que nuestro

Apoderado está Solicitando la REIVINDICACION de un Inmueble con los linderos y

características descritos en el libelo de demanda ubicado en la Laguna, Sector La

Pajarita, Calle Bolívar, Urbanización Villa Laguna, Casa Numero 21, Municipio

Guasimos del Estado Táchira, y que quien lo ocupa es la Ciudadana DALIA

SOLEINE PINEDA HERNANDEZ, quien es venezolana, mayor de edad, titular de la

cedula de identidad Numero V.-15.990.692, hábil y con domicilio en la dirección

anterior, y con quien sostuvo una relación extra matrimonial y del cual tienen una hija

de nombre JULIANNY SOPHIA GUERRERO PINEDA, de Seis (06) años de edad,

como se señala en las actas de este Expediente, según Copia Simple de la partida

de Nacimiento Numero 56, de fecha Doce (12) de Mayo del año 2011; inmueble del

cual es su propietario, según documento que se encuentra inserto también en las

actas de este expediente y del cual paga sus gastos; como Condominio, Luz y Aseo,

de los cuales inserto Copia Simple para que se verifique lo antes señalado con letras

marcadas “A, B y C”; y que del mismo, paga Cuotas Extraordinarias y la

mensualidad por el Préstamo Hipotecario a la Caja de Ahorros del Banco

Bicentenario CAPREBICENTENARIO, del cual es su trabajador y beneficiario,


inserto marcadas con letra “D” dichos pagos; e inserto Recibos de Pago de los

meses de Enero, Febrero y Marzo donde se evidencia su sueldo quincenal marcados

con la letra “E”, así como la Constancia emitida por el Banco Bicentenario del Pueblo

donde desempeña el cargo de Cajero Integral, con un Sueldo Base de SETENTA Y

SIETE MIL BOLIVARES (Bs.77.000,00) MENSUALES, marcada con la letra “F” y

Pago del Crédito Personal Mensual, Crédito en Línea marcado con la letra “G”; todo

esto para que se evidencie Ciudadana Juez que aunque no vive en el inmueble

objeto de este litigio paga todas las cuotas correspondientes a su conservación, y

mantenimiento, así mismo consigno Copia Simple del Contrato de alquiler en Ureña

Municipio Pedro María Ureña del Estado Táchira, donde cancela la cantidad de

VEINTE MIL BOLIVARES (Bs.20.000,00) por una habitación en ese municipio y

lugar donde trabaja; y transferencia del pago del canon de arrendamiento marcada

con letra “H”.

Esta representación en virtud de lo alegado anteriormente pasa a hacer las

siguientes consideraciones:

PRIMERO: Ciudadano Juez es sabido en nuestra legislación se prevé que para

decretar una medida preventiva de las señaladas en el artículo 588, Parágrafo

Primero del Código de Procedimiento Civil, deben surgir elementos que la parte que

hace dicha solicitud haga pensar al juez de la causa que se está en presencia de que

la demanda incoada corra peligro de que exista riego manifiesto que quede ilusoria la

ejecución del fallo o que exista presunción grave del derecho que se reclama;

además de esto deben coexistir elementos y la realización material del derecho al


buscar una sentencia condenatoria.

Con relación a este punto la Sala Constitucional ha señalado: "la posibilidad de

dictar medidas cautelares innominadas, supone el ejercicio del poder cautelar

general que asiste a todos los jueces de la República, y que se dirige al eficaz

aseguramiento y prevención de los presuntos derechos deducidos en juicio

por las partes, tanto si se solicitan en la fase de cognición como en la de


ejecución" Sala Constitucional, Sentencia Nro. 83 del 09/03/2000
En base a lo anteriormente expuesto a lo señalado en el Artículo 588, parágrafo

Primero en concordancia con el artículo 585 del Código de Procedimiento civil que

señalan:

Artículo 585: Las medidas preventivas establecidas en este Título las decretará el

Juez, sólo cuando exista riesgo manifiesto de que quede ilusoria la ejecución del fallo

y siempre que se acompañe un medio de prueba que constituya presunción grave de

esta circunstancia y del derecho que se reclama.

Artículo 588: En conformidad con el artículo 585 de este Código, el Tribunal puede

decretar, en cualquier estado y grado de la causa, las siguientes medidas:

1° El embargo de bienes muebles;

2° El secuestro de bienes determinados;

3° La prohibición de enajenar y gravar bienes inmuebles.

Podrá también el Juez acordar cualesquiera disposiciones complementarias para

asegurar la efectividad y resultado de la medida que hubiere decretado.

Parágrafo Primero: Además de las medidas preventivas anteriormente enumeradas,

y con estricta sujeción a los requisitos previstos en el artículo 585, el Tribunal podrá

acordar las providencias cautelares que considere adecuadas, cuando hubiere

fundado temor de que una de las partes pueda causar lesiones graves o de difícil

reparación al derecho de la otra. En estos casos para evitar el daño, el Tribunal

podrá autorizar o prohibir la ejecución de determinados actos, y adoptar las

providencias que tengan por objeto hacer cesar la continuidad de la lesión.

“La idoneidad es la aptitud de la medida cautelar para cumplir su finalidad preventiva,

esto es, que se presente de tal manera que puedan precaver la futura ejecución o la

efectividad de la sentencia dictada (…)”.

Además es importante acotar, lo sustentado por el Tribunal Supremo de Justicia, en

Sala Constitucional, con respecto al uso del poder cautelar del Juez:

“Este juzgamiento excepcional se justifica por cuanto al poder cautelar del juez no

puede ser ilimitado ni absoluto, antes por el contrario, las medidas cautelares no

pueden infringir derechos constitucionales en grado de inhabilitar civilmente al


ciudadano sobre el cual ellas pesen, ya que las mismas fueron concebidas por el

legislador para garantizar la tutela judicial efectiva y, por ende, la seguridad jurídica

del justiciable. Esta es la premisa que, en criterio de esta Sala, debe orientar la

actuación de todos los jueces de la República en el uso de su poder cautelar

general.” (Sentencia Nº 1662, Sala Constitucional del 16 de junio del 2003).

Establecidas las anteriores consideraciones, pasa esta representación pasa a

analizar los requisitos exigidos en el artículo 585 del código de Procedimiento Civil

para el decreto de las medidas cautelares, como son la presunción del buen derecho

y el peligro en la mora: El referido artículo consagra dos requisitos esenciales para la

procedencia de la medida, conocidos en la doctrina como el Periculum in mora y el

fumus bonis iuris.

A este respecto el Tratadista Zuliano Dr. RICARDO HENRIQUES LA ROCHE, en su

obra Medidas Cautelares, páginas 187 y siguientes, opina:

"el peticionario de una medida que lo haga por la vía de causalidad, deberá probar

respecto a dos materias distintas. Una prueba versara sobre la pretensión de su

demanda, sobre las razones por la que intenta la acción, y otra versará sobre las

razones por la que embarga, valga decir, sobre el peligro de que por falta de una

oportuna aprehensión de bienes no se pueda llevar a cabo la ejecución forzosa. El

nuevo Código de Procedimiento Civil, exige ahora, en ambos casos, un juicio de

mera probabilidad (summaria cognitio) y por ello la enunciación latina de sendos

requisitos debe ser: fumus bonis iuris, y fumus periculum in mora (...)"

El fundamento o ratio legis del requisito legal de la presunción grave del derecho que

se reclama, radica en la necesidad de que se pueda presumir al menos que el

contenido de la sentencia definitiva del juicio será de condena pecuniaria que

conlleva la medida. En cuanto al peligro en el retardo o periculum in mora, opina el


citado autor que la otra condición de procedibilidad, peligro en el retardo, exige, como

hemos dicho, la presunción de existencia de la circunstancia de hecho que, si el

derecho existiera, serian tales que harían verdaderamente temibles el daño inherente

por la no satisfacción del mismo. Observa esta representación que con relación a la

medida de embargo solicitada sobre el bien objeto de litigio esta parte actora
cumple pormenorizadamente los requisitos de procedibilidad de la misma contenidos

en el ya citado artículo 585 ejusdem, dando cumplimiento a los requerimientos de

procedencia, es decir; se demuestra el fomus bonis iuris, que le es propio a este tipo

de juicio como lo es la acción reivindicatoria, por haber suficiencia en derecho del

documento base para la procedencia de la medida, cuestión que es una carga del

solicitante de la misma, según la jurisprudencia reiterada del tribunal Supremo de

Justicia, así como también la demostración del periculum in mora; el cual se ha

establecido de manera reiterativa en la doctrina y jurisprudencia patria como la

tardanza o morosidad que presuponen los procesos judiciales aunado a las

situaciones o condiciones propias a las cuales de momento estén provistas los

bienes condicionados bajo tal estado suspensivo, trayendo en si un evidente peligro

de que las futuras resultas del litigio de actas queden burladas y sea imposible su

ulterior ejecución al reasaltar la urgencia de resguardo del inmueble en pugna, en

consecuencia, de lo que se concluye que la solicitante de esta medida está dando

cabal cumplimiento con los extremos legales que confiere el artículo 585 del Código

de procedimiento Civil para el proveimiento de la medida cautelar de Embargo,

recordemos que este es un Procedimiento ordinario; y en virtud de que existe riesgo

manifiesto de que quede ilusoria la ejecución del fallo debido a que hay violación al

debido proceso.

SEGUNDO: Recordemos lo que señala nuestra carta magna en sus disposiciones:

Artículo 26. Todos tienen derecho de acceso a los órganos de administración de

justicia para hacer valer sus derechos e intereses, inclusive los colectivos o difusos, a

la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente.

El Estado garantiza una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente,

autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones

indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles.

Artículo 27. Todos tienen derecho a ser amparados por los tribunales en el goce y

ejercicio de los derechos y garantías constitucionales, aún de aquellos inherentes a

la persona que no figuren expresamente en esta Constitución o en los instrumentos

internacionales sobre derechos humanos. El procedimiento de la acción de amparo


Constitucional será oral, público, breve, gratuito y no sujeto a formalidad, y el juez

competente tendrá potestad para restablecer inmediatamente la situación jurídica

infringida o la situación que más se asemeje a ella. Todo tiempo será hábil y el

tribunal lo tramitará con preferencia a cualquier otro asunto y;

Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y

administrativas y, en consecuencia: 1. La defensa y la asistencia jurídica es un

derecho inviolable en todo estado y grado de la investigación y del proceso. Toda

persona tiene derecho a ser notificada de los cargos por los cuales se le investiga, de

acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios adecuados para

ejercer su defensa. Serán nulas las pruebas obtenidas con violación del debido

proceso. Toda persona declarada culpable tiene derecho a recurrir del fallo, salvo las

excepciones establecidas en esta Constitución y la ley. 2. Toda persona se presume

inocente mientras no se pruebe lo contrario. 3. Toda persona tiene derecho a ser

oída en toda clase de proceso, con las debidas garantías y dentro del plazo

razonable determinado legalmente, por un juez o tribunal competente, independiente

e imparcial establecido con anterioridad. Quien no hable castellano o no pueda

comunicarse de manera verbal, tiene derecho a un intérprete. 4. Toda persona tiene

derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las jurisdicciones ordinarias, o

especiales, con las garantías establecidas en esta Constitución y en la ley. Ninguna

persona podrá ser sometida a juicio sin conocer la identidad de quien le juzga, ni

podrá ser procesada por tribunales de excepción o por comisiones creadas para tal

efecto. 5. Ninguna persona podrá ser obligada a confesarse culpable o declarar

contra sí misma, su cónyuge, concubino o concubina, o pariente dentro del cuarto

grado de consanguinidad y segundo de afinidad. La confesión solamente será válida

si fuere hecha sin coacción de ninguna naturaleza. 6. Ninguna persona podrá ser

sancionada por actos u omisiones que no fueren previstos como delito, faltas o

infracciones en leyes preexistentes. 7. Ninguna persona podrá ser sometida a juicio

por los mismos hechos en virtud de los cuales hubiese sido juzgado anteriormente. 8.

Todos podrán solicitar del Estado el restablecimiento o reparación de la situación

jurídica lesionada por error judicial, retardo u omisión injustificados. Queda a salvo el
derecho del particular para exigir la responsabilidad personal del magistrado o juez y
del Estado de actuar contra éstos.

Con base a estos señalamientos Ciudadana Juez SOLICITO se dicte MEDIDA

IMNOMINADA de poder entrar al inmueble de su propiedad ubicado en la Laguna,

Sector La Pajarita, Calle Bolívar, Urbanización Villa Laguna, Casa Numero 21,

Municipio Guasimos del Estado Táchira, ya que como lo demostramos anteriormente

trabaja en la ciudad de Ureña, Municipio Pedro María Ureña del Estado Táchira, y

pernotar en el cómo su legitimo propietario, para así verificar las condiciones en que

se encuentra su inmueble por cuanto como se evidencia es SU PROPIETARIO y no

vive en el mismo; ya que de los elementos señalados por esta representación en los

artículos transcritos donde se prueba el Periculum in mora y el Fomus Boris Iuris, se

demuestra la trasgresión de normas de orden público es que solicito decrete la

Medida invocada CON LUGAR ya que se encuentran llenos los extremos de Ley y

los requisitos señalados en el articulo 585 y 588 del Código de Procedimiento Civil;

aunado a esto Ciudadana Juez quiero hacer de su conocimiento que esta Ciudadana

utiliza a mi menor hija para apoderarse del inmueble en cuestión sin ningún título de

propiedad como invasora.

Es por lo que en base a las consideraciones antes expuestas y en virtud de todo lo

anteriormente señalado y explanado y el Derecho a la Tutela Judicial efectiva que

reza: “La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consagra el

derecho a la tutela judicial efectiva (Art. 26), que no se agota, como

normalmente se ha difundido, (i) en el libre acceso de los particulares a los

órganos de administración de justicia para defenderse de los actos públicos

que incidan en su esfera de derechos, sino que también comporta, (ii) el

derecho a obtener medidas cautelares para evitar daños no reparables por el

fallo definitivo; (iii) derecho a asistencia jurídica (asistencia de letrados) en

todo estado y grado del proceso; (iv) derecho a exponer las razones que le

asistan en su descargo o para justificar su pretensión; (v) oportunidad racional

para presentar las pruebas que le favorezcan y para atacar el mérito de las que

lo perjudique; (vi) obtener un fallo definitivo en un tiempo prudente y, otra

garantía, hoy por hoy más necesaria ante órganos o entes contumaces a
cumplir con las decisiones judiciales, (vii) el derecho a obtener pronta y

acertada ejecución de los fallos favorables. "Sala Político Administrativa,

Sentencia Nro. 02762 del 20/11/2001”, solicito de carácter urgente el

restablecimiento de sus derechos como propietario en el inmueble antes señalado y

solicito que para se materialice la medida el tribunal se constituya y la ejecute para

salvaguardar los derechos de nuestro mandante así como poder realizar su incursión

al inmueble en virtud de que la ciudadana demandada cambio las chapas de las

cerraduras. Juro la Urgencia del Caso y habilito el tiempo que sea necesario.

Es justicia en la ciudad de San Cristóbal estado Táchira a la fecha de su

presentación.

LA ABOGADA APODERADA