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República Bolivariana de

Venezuela Universidad
Bicentenaria de Aragua
Vicerrectorado Académico
Facultad de Ciencias Administrativas y
Sociales Escuela de Administración de
Empresas

LOS BENEFICIOS DE LA MUSICOTERAPIA COMO


INTERVENCION PARA TRATAR A LOS ADULTOS
MAYORES CON ALZHEIMER EN LOS ANCIANATOS

Autor: Yeiny Cala

Noviembre de 2019
CAPÍTULO I

LOS BENEFICIOS DE LA MUSICOTERAPIA COMO


INTERVENCION PARA TRATAR A LOS ADULTOS
MAYORES CON ALZHEIMER EN LOS ANCIANATOS

SITUACIÓN PROBLEMA

Descripción de la situación contextual

La música es una herramienta de refuerzo y que acompaña cuando se está sufriendo


momentos difíciles a cualquier edad. Cuando se canta no se piensa, solo se siente. La música
ayuda a disfrutar del presente, colocando toda la atención, y a olvidarse durante un rato de
los problemas. La música permite experimentar placer. Esto no es una apreciación subjetiva,
sino que tiene un fundamento físico: escuchar música puede ayudar a aumentar los niveles
de serotonina, el neurotransmisor encargado de regular el estado de ánimo y el sueño, que
inhibe emociones negativas como la ira.

La música, además, es comunicación, es social, lo que permite compartir el placer, la


gratificación que supone la música, con otras personas. Así, cantar una canción en grupo
ayuda a fortalecer los vínculos afectivos dentro del grupo. De todos estos beneficios se sirve
la musicoterapia. La musicoterapia consiste en el uso de la música y sus elementos (ritmo,
melodía, armonía, timbre…) con finalidades terapéuticas, favoreciendo la comunicación,
mejorando la autoestima y el estado de ánimo, incentivando el movimiento, la expresión, la
creatividad, entre otros.

Actualmente, la musicoterapia se ha extendido por todo el mundo como una disciplina de la


salud. En nuestro país todavía se utiliza poco en la sanidad pública, pero en Estados Unidos
y en algunos países europeos es una disciplina integrada en el sistema sanitario que se utiliza
como tratamiento complementario en diversas enfermedades. La música puede tener un gran
impacto en cualquier persona, pero, además, en las personas mayores, tiene la capacidad de
liberar todo un torrente de memorias. Esta es una de las razones por las que la terapia musical
es uno de los tratamientos más eficaces para las personas mayores que sufren determinados
tipos de enfermedades o trastornos.

Actualmente se está investigando y se están utilizando técnicas clínicas de musicoterapia


neurológica para aplicarlas en el tratamiento de grupos de pacientes con diferentes
enfermedades: Parkinson, Huntington, Alzheimer, autismo, traumatismo cerebral, apoplejía,
etc. En las personas mayores con demencia, por ejemplo, la musicoterapia permite mejorar
la calidad de vida de las personas que la sufren:

 En las fases leves y moderadas de la demencia, la música puede contribuir a preservar las
capacidades cognitivas y funcionales (lenguaje, atención, memoria), retrasando la
dependencia.

 En las fases moderadas y avanzadas, la música permite a la persona desviar el foco de


atención de los estímulos que no es capaz de interpretar hacia a un estímulo que tiene
sentido y, por tanto, que ejerce un efecto calmante de la ansiedad. De esta manera, la
música ayuda a reducir algunos síntomas conductuales de la demencia, como la
agresividad física y verbal o el desee de deambular.

 En un estadio avanzado de la demencia, aunque la persona ha perdido la capacidad de


procesar el lenguaje, todavía mantiene la capacidad de procesar la música, y así la música
se convierte en una vía importantísima para conectarse con la propia identidad y para
comunicarse con el entorno, con sus cuidadores, activando la memoria biográfica y las
emociones asociadas a aquella música y facilitando la colaboración en las actividades
básicas como la alimentación o la higiene.

La música es un lenguaje universal. En todas las culturas y en todas las épocas el ser
humano ha desarrollado actitudes musicales. Hoy se sabe que la música tiene beneficios
terapéuticos: cuando escuchamos música se activan partes de los lóbulos temporales;
en la circunvolución temporal media existe una zona que se relaciona con la
identificación de una música conocida. Y si cantamos una canción que conocemos se
activan zonas del lóbulo frontal relacionadas con la memoria.
Un estudio realizado en 2009 (Petr Janata, Univ. California Davis) muestra como en el
córtex prefrontal medial de una persona sana existe un área que se activa cuando
escuchamos una música conocida y evocamos recuerdos autobiográficos. Esta área es
una de las que más tarde se deteriora en la enfermedad de Alzheimer. Este hallazgo es
especialmente valioso para ayudar a personas con esta enfermedad a recuperar
recuerdos asociados a experiencias positivas de su vida a través de la música.

Podemos decir que la música tiene efectos sobre múltiples áreas del cerebro a nivel,
tanto cortical como subcortical y, por lo tanto, activa una red muy extensa que tiene una
amplia cobertura de funciones. Existe cada vez más evidencia que nos permite conocer
los fundamentos psicológicos y fisiológicos para aplicar más y mejor la música de
manera terapéutica. El ritmo influye sobre la regulación de la motricidad, la melodía
tiene impacto sobre las emociones y la armonía está relacionada con aspectos
cognitivos. Otros elementos como la intensidad, el tono, el tempo, la altura y el timbre
se utilizan también para ayudar a regular estados de ánimo y aspectos fisiológicos .

La finalidad última de la musicoterapia es mejorar la calidad de vida de la persona. En


este caso la persona con demencia ya que mantiene la capacidad de procesar la música
después de haber perdido la capacidad para procesar el lenguaje, por lo que la música
se convierte, en las fases más avanzadas, en una importante vía para la conexión con su
propia identidad y la comunicación con su entorno más cercano, activando la memoria
biográfica, las emociones asociadas y ofreciendo la posibilidad de compartir una
experiencia propia con otro ser humano. Además, puede ser un estímulo que les
proporciona confort y que puede mejorar su contribución a las actividades básicas como
el aseo o la alimentación.

La música desvía el foco de atención de la persona de estímulos que no puede interpretar


a un estímulo que tiene sentido, y por tanto tiene un efecto calmante ante estados de
ansiedad en fases moderadas y avanzadas del proceso de demencia. Las actividades
musicales orientadas terapéuticamente aportan un sentimiento de éxito, mejorando la
autoestima en fases leves y moderadas. Se han realizado numerosos estudios con
resultado positivo sobre el beneficio de la musicoterapia para el mantenimiento de
algunas habilidades cognitivas como el lenguaje, la atención y la memoria en fases leves
y moderadas.

JUSTIFICACIÓN DE LA TEMÁTICA ESCOGIDA

A nivel personal, el tema lo he elegido ya que me parecía una propuesta bastante interesante
a la hora de hacer una recopilación de material, a la vez que enriquecedor para mi formación
terapéutica como psicóloga. Asimismo, es sugestivo conocer la existencia de terapias no
farmacológicas de las cuales se alcanzan beneficios. Otro de los motivos que me arrojó a este
tema es el aumento en la incidencia de esta patología en los últimos años debido al
envejecimiento de la población.

Bajo mi punto de vista, la música forma parte de nuestro día a día y nos hace poseer
sensaciones, emociones y recuerdos, que pueden hacer que una persona que comienza a tener
síntomas de esta enfermedad o ya la posea, manifieste una estimulación cognitiva ante ella.
Mediante ella nos pueden expresar sentimientos como rabia, frustración, alegría, nostalgia,
enojo, etc. ¿A quién no se le viene a la mente una persona o un lugar cuando escucha una
canción? ¿Quién no recuerda un momento de su vida con lo que ésta le transmite? Y esto no
sólo pasa con ellos, ciertamente yo también recuerdo mis canciones de la infancia con
nostalgia, aquellas que me ponía mi abuelo o que simplemente, escuchaba con mi madre de
camino al colegio.

Por otro lado, cuando me siento mal, una simple canción puede animarme el día o traerme
esa fuerza que tanto he necesitado. Incluso, ha logrado desahogarme en momentos en los que
no era capaz de hacerlo por mí misma y me encontraba con un gran peso dentro de mí.
También, creo que es un método de acercamiento en relaciones sociales, ya que podemos
interactuar con otras personas con igualdad de gustos musicales, sensaciones que le transmite
o simplemente disfrutar de ella en compañía. Finalmente he de decir, que a pesar de ser
consciente de que tanto las terapias anteriormente mencionadas como en la que se centra el
trabajo, no son curativas, si es verdad que en varios estudios he podido advertir la
ralentización de este proceso irreversible.

Así como la mejora de la calidad de vida de la persona afectada, debido a la disminución del
estrés, la depresión y los trastornos del comportamiento en ella. También, se ha demostrado
que aumenta la capacidad expresiva, mental y física del enfermo haciéndoles de nuevo
partícipes de su propia vida.