Está en la página 1de 13

UNIVERSIDAD PRIVADA “TECNOLOGÍA DE

LOS ANDES”

 NOMBRE: Alan Ruiz Ocampo

 PROFESOR: Wilfredo Hermoza Orosco

 TEMA: Ley Orgánica Del Poder Judicial

AÑO: 2019
1
INTRODUCCIÓN

Este trabajo está encargado de presentar la ley orgánica del poder judicial con los
principios generales del artículo 1 al 24 y la organización del poder judicial artículo 25.
La Ley Orgánica del Poder Judicial vigente, tiene su origen en el Decreto Supremo N°
017-93-JUS promulgado el 28 de Mayo de 1993 y publicado el 2 de Junio del mismo
año. Consta de 304 Artículos, 1 Disposición Complementaria Única y 33 Disposiciones
Finales y Transitorias.

El artículo 139° de la Constitución Política del Perú señala que el Poder Judicial, a través
de sus Órganos Jurisdiccionales: "es el único llamado a administrar justicia en todo el
territorio nacional, con excepción de la extensión jurisdiccional y el derecho
consuetudinario, precisado en el artículo 149° de la Carta Magna".

2
LEY ORGÁNICA DEL PODER JUDICIAL

POTESTAD EXCLUSIVA DE ADMINISTRAR JUSTICIA. Como bien sabemos el Poder


Judicial pertenece al Poder Estatal, por cual no debe estar sometida, sino más bien que
contribuya con el desarrollo de la nación, mediante la unión de la Constitución y las
leyes. Solo se puede establecer jurisdicción independiente del Poder Judicial con el
arbitral y la militar.

Comentario:

El Poder Judicial es, de acuerdo a la Constitución y las leyes, la institución encargada


de administrar justicia a través de sus órganos jerárquicos que son los Juzgados de Paz
no Letrados, los Juzgados de Paz Letrados, las Cortes Superiores y la Corte Suprema
de Justicia de la República. El funcionamiento del Poder Judicial se rige por la Ley
Orgánica del Poder Judicial que establece su estructura orgánica y precisa sus
funciones. La Constitución Política del Perú en su artículo 138º, señala: "La potestad
de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por el Poder Judicial a través de
sus órganos jerárquicos, con arreglo a la Constitución y a las Leyes." La obligación de
administrar justicia, conocida también como la "obligación prestacional del servicio
público de Injusticia", que, en nuestro ordenamiento jurídico compete a los órganos
jurisdiccionales, surge de la potestad que en forma excluyente asume el Estado, la
misma que aparece claramente contenida en el artículo 138° de la Constitución Política
del Perú.

AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL. El Poder Judicial, la


organización del organismo Judicial y la función jurisdiccional deben desarrollarse sin
influencia, intervención o injerencia alguna, garantizando con ello sean absolutamente
libres con respecto a otros organismos o dependencias del Estado, personas
particulares e instituciones de diversa naturaleza, en sus decisiones. Es autónomo en lo
político, administrativo, económico, disciplinario e independiente en los jurisdiccional, su
ejercicio debe estar regido solo por la constitución y el texto único ordenado de la ley
orgánica del poder judicial.

Comentario:

La autonomía e independencia judicial son términos de gran relevancia dentro de la


rama judicial en la estructura y organización del estado. La autonomía e independencia
de los jueces bajo ninguna medida puede significar soberanía ya que esto implicaría
que por encima de ellos no existiría ningún superior cosa que es totalmente un error,
salvo en la autonomía judicial que si existe un superior y es el estado. Cuando nos
referimos a autonomía e independencia observándolo sin sentido crítico podríamos
decir que los jueces son quienes tienen el poder dentro del estado, pero cuando
analizamos los términos podemos observar que dicha autonomía e independencia
hacen relación a esa investidura que en el ejercicio de su función el cual es de impartir
justicia estos merecen. Toda decisión judicial debe ir fundamentada en lo que establece
la ley haciendo obviamente una interpretación correcta de la misma. En fin podemos
decir que la autonomía e independencia son facultades que se reafirman con el respeto
de las leyes.

3
OBJETO DE LA LEY. La presente Ley determina la estructura del Poder Judicial y
define los derechos y deberes de los Magistrados, los justiciables y los auxiliares
jurisdiccionales, para asegurar el cumplimiento y pleno respeto de las garantías
constitucionales de la administración de justicia.

Comentario:

Esta ley define los derechos y deberes de los magistrados, quienes son los encargados
de administrar justicia; de los justiciables, que son aquellos que están siendo juzgados
o quienes están solicitando justicia; y de los auxiliares jurisdiccionales que son las
personas encargadas de brindar apoyo a la labor de los integrantes de la magistratura.

Estructura:

 El Poder Ejecutivo, representado por el Presidente de la República


 El Poder Legislativo, representado por el Presidente del Congreso
 El Poder Judicial, representado por el Presidente de la Corte Suprema de
Justicia.

Según la Constitución y las leyes, el Poder Judicial tiene la función de ejercer la


administración de justicia a través de sus diferentes instancias: Salas Supremas, Salas
Superiores, Juzgados.

Son deberes de los Magistrados:


 Resolver con celeridad y con sujeción a las garantías constitucionales del
debido proceso;
 Administrar justicia aplicando la norma jurídica pertinente, aunque no haya sido
invocada por las partes o lo haya sido erróneamente;
 A falta de norma jurídica pertinente, los Magistrados deben resolver aplicando
los principios generales del Derecho y preferentemente los que inspiran el
Derecho Peruano;
 Convalidar los actos procesales verificados con inobservancia de formalidades
no esenciales, si han alcanzado su finalidad y no han sido observados, dentro
del tercero día, por la parte a quien pueda afectar;
 Sanear en materia civil, agraria y laboral las irregularidades y nulidades del
proceso, dictando el auto de saneamiento procesal correspondiente, conforme
a ley;
Derechos de los magistrados:
 La independencia en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales;
 La estabilidad en el cargo, de acuerdo a la Constitución y las leyes;
 A ser trasladados, a su solicitud y previa evaluación, cuando por razones de
salud o de seguridad debidamente comprobadas, no sea posible continuar en
el cargo;
 La protección y seguridad de su integridad física y la de sus familiares;

4
CARÁCTER VINCULANTE DE LAS DECISIONES JUDICIALES. PRINCIPIOS DE LA
ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA. Todo individuo y autoridad es obligatorio que
acepten y ejecuten la determinación de las decisiones judiciales o de índole
administrativa, emanadas de autoridad judicial respectiva competente, sin poder
apreciar su contenido, ni reducir sus efecto, ello está bajo a caer en responsabilidad sea
civil, penal o administrativa. Ninguna autoridad sea cual fuera su rango, esto abarca
externamente de la organización jerárquica del Poder Judicial, por ninguna causa puede
avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional. Las resoluciones con
potestad de cosa juzgada, no se puede dejar sin efecto, ni modificar su contenido, ni
demorar su ejecución

Comentario:

En ese sentido, es preciso señalar que el aspecto vinculante no es la decisión específica


para el caso puntual, sino el criterio base del que se valió el juzgador para tomar la
decisión. Son argumentos contenidos en la decisión pero que son criterios auxiliares o
complementarios. Ahora bien, en atención de dicha fuerza vinculante el precedente
genera en los jueces que resolverán casos similares en el futuro el deber de observar el
criterio esencial establecido al momento de fallar. De esta manera, los tribunales y
jueces no pueden contradecir ni desvincularse de las sentencias resueltas con
anterioridad, caso contrario, vulnerarían principios constitucionales tan elementales
como la igualdad.

DIRECCIÓN E IMPULSO DEL PROCESO. Los magistrados, sin importar su rango o


denominación, en su calidad de impulsor del proceso, ejercen competencia, es
ineludible a impulsar de oficio, excepto la reserva procesal expresa.

Comentario:

El principio de dirección representa la parte contraria del Principio Dispositivo, por el


cual el Juez era esencialmente pasivo, limitándose tan sólo a observar la actividad de
los sujetos procesales y resolver en consecuencia. Así, el Principio de Dirección se
constituye en la manifestación pura del sistema Inquisitivo, por el que el papel del Juez
investiga los hechos valiéndose de todos los medios a su alcance con dicho propósito;
ello a fin de formarse una opinión y resolver el conflicto o la incertidumbre jurídica. En
ese sentido, el principio de impulso procesal se viene a constituir como un elemento de
dinamicidad dentro del proceso. Esto quiere decir que el Juez tiende agilizar el proceso,
y conducirlo en forma independiente a los actos realizados por las partes.
PRINCIPIOS PROCESALES EN LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA. Todo proceso
judicial, cualquiera sea su denominación o especialidad, debe ser sustanciado bajo los
principios procesales de legalidad, inmediación, concentración, celeridad, preclusión,
igualdad de las partes, oralidad y economía procesal, dentro de los límites de la
normatividad que le sea aplicable.

Comentario:

En virtud al Principio de Inmediación el juzgador se encuentra en la obligación de


mantener un trato directo e inmediato con la actuación de las partes dentro del proceso
(en las audiencias por ejemplo), respecto de los hechos alegados por éstos, de los
medios probatorios que pudieran ofrecer, y en general, respecto de toda las formas
posibles de establecer un medio que permita al Juez arribar a una decisión fundada en

5
la convicción real y natural como producto de la valoración de las actuaciones de las
partes. Sin que ello signifique el incremento de las actuaciones procesales, en razón a
que el Principio de Concentración postula el desarrollo del proceso en un menor uso
posible de actos procesales, concentrándolos o agrupándolos en un solo acto, por
reiterativos o inútiles. No restringiéndolos o eliminándolos como propone el Principio de
Economía Procesal en razón a la inutilidad o a lo innecesario que pudiera resultar su
desarrollo (esto último no debe afectar el derecho de defensa ni a la realización de
ciertos actos de obligatorio cumplimiento) El Principio de Celeridad Procesal pregona la
realización de los actos procesales dentro de los plazos establecidos en la ley; de ese
modo se constituye como un mecanismo de control frente a las maniobras dilatorias,
proponiendo la adopción de una determinada medida o sancionándolas.
TUTELA JURISDICCIONAL Y DEBIDO PROCESO. Toda persona posee tutela
jurisdiccional y las garantías de un debido proceso pleno, la cual representa el ejercicio
y satisfacción de los derechos. Mediante el cual el estado lo suministra, facilita,
promueve y sostiene el funcionamiento apto.

Comentario:

El derecho a la Tutela Jurisdiccional efectiva, es uno de los derechos fundamentales y/o


constitucionales que tiene todo sujeto de derecho (persona natural, persona jurídica,
concebido, patrimonio autónomo, entes no personales, etc., teniendo estos la situación
jurídica de demandante o demandado según el caso) al momento de recurrir al órgano
jurisdiccional (juez en representación del Estado) a fin de que se le imparta justicia,
existiendo garantías mínimas para todos los sujetos de derecho que hagan uso o
requieran de la intervención del Estado para la solución de su conflicto de intereses o
incertidumbre jurídica; utilizando para ello el proceso como instrumento de tutela del
derecho sustancial.

DEBERES PROCESALES DE LAS PARTES. En el proceso judicial tienen el deber de


comportarse con lealtad, probidad, veracidad y buena fe, todos los que participan. Si
sucede lo contrario los Magistrados deben de sancionar dichos actos.

Comentario:

Buena fe y ejercicio regular de los derechos establece que las partes deberán actuar en
juicio con buena fe, y no ejercer abusivamente los derechos que les conceden las leyes
procesales .La norma procesal se halla basada en el Principio de moralidad,
comprensivo de los Principios de buena fe, lealtad, veracidad y probidad, que consiste
en el conjunto de reglas de conducta, presididas por el imperativo ético, a que deben
ajustar su actuación en el proceso todos los que en él intervengan: jueces, partes,
terceros, abogados, procuradores, funcionarios judiciales, etc. Este principio procesal
tiene como propósito adecuar el proceso a la naturaleza de sus fines, evitando
actuaciones arbitrarias, maliciosas o temerarias. Los litigantes y sus abogados tienen la
obligación de actuar en juicio con buena fe y no ejercer abusivamente los derechos, por
una parte, y por la otra, los jueces tienen también el deber de prevenir y sancionar todo
acto contrario a la lealtad, probidad y buena fe.

FACULTAD SANCIONADORA DEL JUEZ. Los Jueces, pueden sancionar mediante:


multas, pedidos de suspensión o destitución, de todas las personas que se conduzcan
de modo impropio, actúen de mala fe, planteen solicitudes dilatorias o maliciosas y en

6
general, cuando falten a los deberes señalados en el artículo anterior, así como cuando
incumplan sus mandatos, porque de una u otra forma afecta el proceso. Esta capacidad
se les asigna también a los abogados.

Comentario:

Con la finalidad de garantizar la eficacia de todo el sistema normativo resulta necesario


que la Administración Pública ostente suficientes facultades coercitivas para garantizar
su cumplimiento El Juez, en uso de sus facultades, puede requerir a la parte para que
retire la frase que considere ofensiva o descomedida, ya sea hacia su persona o a la
contraparte. Este requerimiento puede hacerse bajo apercibimiento (v.g. imposición de
multa o informar al Colegio de Abogados sobre dicha conducta). Cuando las partes
interaccionen con otras, o se dirijan al Juez o auxiliares de justicia (ya sea de manera
verbal en una audiencia o diligencia, o escrita en sus recursos), deben comportarse con
cortesía y respeto. Debiendo las partes conducirse en forma “civilizada” durante su
tramitación, pues es muy fácil, además de común, que el furor generado por el propio
litigio genere en las partes comportamientos inadecuados e irrespetuosos. Atendiendo
a las facultades coercitivas del Juez, éste puede requerir el cumplimiento de las citadas
obligaciones a las partes dictando los apercibimientos de ley, ya sea que los obligue a
asistir haciendo uso de la fuerza pública, o imponiéndoles una multa por resistirse a
cumplir con sus mandatos, ello sin perjuicio de tomar en cuenta la conducta procesal de
éstas al momento de resolver. El Juez, como director del proceso, no solo tiene la
facultad de exigir una conducta adecuada a los partícipes del mismo, sino también tiene
la potestad de castigar aquellas actuaciones contrarias a lo establecido por la norma.

PRINCIPIO DE PUBLICIDAD. DERECHO DE ANÁLISIS Y CRÍTICA DE LAS


DECISIONES JUDICIALES. Los Procesos Judiciales, es público, con excepción lo que
la Constitución y las leyes disponga. Asimismo tienen la misma naturaleza los registros,
archivos y copias de los pertenecientes al proceso expirados que se conserven. Toda
persona debidamente identificada puede acceder a los mismos para solicitar su estudio
o copia certificada, con las restricciones que establece la ley. Cualquier decisión judicial,
recaída en un proceso expirado, puede ser objeto de análisis y crítica, con las
limitaciones que expresamente la ley señala.

Comentario:

Además de representar una garantía de la administración de justicia, constituye un


medio por el cual la imparcialidad que debe caracterizar al órgano jurisdiccional, será
expuesta de manera pública .Esto respecto de ciertos actos procesales (las audiencias
por ejemplo) En las que cualquier tendrá libre acceso. Esta es una Garantía
Constitucional de la Administración de Justicia novedosa y hasta cuestionable como tal.
Puede inscribirse dentro del concepto genérico del “control público” de la judiciabilidad
y legalidad de los fallos y decisiones judiciales. El respeto a la autonomía y exclusividad
en la función jurisdiccional no implican infabilidad en la función, y aunque la cosa
juzgada, protege la imperatividad de los fallos judiciales haciéndolos siempre y en todo
momento ejecutables, ello no impide que el justiciable, dentro de los límites que la ley
impone (respecto a las personas, al orden público, a las buenas costumbres y a la propia
cosa juzgada) que pueda formular un público análisis y crítica de lo que pueda
considerar errado.

INSTANCIA PLURAL. Hay que recalcar que este principio se da en garantía tanto de
los que piden tutela jurisdiccional como aquellos que se encuentran en la parte contraria,

7
garantía a que el fallo emitido pueda revisarse a fin de que no se cometan
arbitrariedades o perjuicios.

Las resoluciones judiciales son susceptibles de revisión, con arreglo a ley, en una
instancia superior. La interposición de un medio de impugnación constituye un acto
voluntario del justiciable. Lo resuelto en segunda instancia constituye cosa juzgada. Su
impugnación sólo procede en los casos previstos en la ley.

Comentario:

La Pluralidad de instancia constituye un principio y a la vez un derecho inherente a la


naturaleza propia de la función jurisdiccional. Esta materia se encuentra prevista en el
inciso 6 del artículo 139 de la Constitución vigente, en los siguientes términos: “Son
principios y derechos de la función jurisdiccional La Pluralidad de la Instancia”. La
instancia se entiende como una de las etapas o grados del proceso. En puridad, se trata
del ejercicio del derecho al recurso impugnatorio. Así, lo que resulta cautela do es que
las decisiones de los jueces y tribunales, una vez terminada una etapa del proceso,
pueda ser objeto de una ulterior revisión que tiene en cuenta su actuación y el fallo. La
pluralidad de instancia permite que una resolución sea vista en una segunda y hasta en
una tercera instancia. Es decir, existe la posibilidad de que un error, deficiencia o
arbitrariedad contenida en una resolución expedida por un órgano jurisdiccional de
instancia menor, pueda ser subsanado, dice García Toma. Se considera que las
instancias superiores están dotadas de un mayor nivel de conocimiento jurídico y de
experiencia funcional. La instancia plural es además una seguridad para el propio juez,
ya que los fallos de resultar correctos habrán de ser corroborados por el superior
jerárquico. En cambio, si las decisiones son equivocadas como consecuencia de la
existencia de cualquier tipo de deficiencia o insuficiente interpretación de la ley, dicho
superior habrá de enmendadas.
La existencia de la pluralidad de instancia permite alcanzar los dos objetivos siguientes:

a) reforzar la protección de los justiciables ante el error, incuria o negligencia del ente
juzgador.
b) Establecer un control intra-jurisdiccional de los órganos superiores sobre los
inferiores, en relación a la calidad y legalidad de las resoluciones expedidas.
En nuestro país, los grados de la administración de justicia ordinaria teniendo en
cuenta su rango de inferior a mayor jerarquía- son los siguientes:
- Jueces de paz.
- Jueces de paz letrados.
- Jueces de especialización (civiles, penales, de trabajo, etc.).
- Las Cortes Superiores.
- La Corte Suprema de Justicia.
MOTIVACIÓN DE RESOLUCIONES: Todas las resoluciones, con exclusión de las de
mero trámite, son motivadas, bajo responsabilidad; exige que los jueces sustenten sus
resoluciones con razonamientos lógico-jurídicos sobre las cuestiones de hecho y de
derecho en que se apoyen. Toda sentencia debe tener una motivación debida, que debe
ser expresado por el juez oportunamente.

8
Comentario:

Desde el punto de vista del lenguaje enunciativo, viene al caso citar la acepción
pertinente que el Diccionario De La Lengua Española asigna a la palabra Motivación.
Esa acepción que elegimos, entre otras, es la de: "Acción y efecto de motivar". A su vez,
también según el citado Diccionario, la palabra Motivar tiene como una de sus
significaciones la de: "Dar o explicar la razón o motivo que se ha tenido para hacer una
cosa”. El artículo 135 de la Constitución Política del Perú consagra como Principio de la
función jurisdiccional el derecho la debida motivación de las resoluciones judiciales , el
que está destinado a garantizar a los justiciables la obtención de una respuesta
razonada motivada y congruente con las pretensiones oportunamente formuladas ,en
cualquier tipo de proceso , de tal manera que puedan conocer cuál ha sido el proceso
mental, es decir la deliberación que ha seguido internamente, para arribar a una decisión
que resuelva la controversia, decisión que no puede estar sustentada en le libre albedrio
del juez sino en datos objetivos tanto de los hechos, como del ordenamiento jurídico. El
deber de motivación es sin duda una expresión de la labor jurisdiccional, de allí que la
obligación de motivar adecuadamente una resolución judicial permita a la ciudadanía
realizar un control de la actividad jurisdiccional, y a las partes que intervienen en el
proceso conozcan las razones por las cuales se les concede o deniega la tutela concreta
de un derecho o un específico interés legítimo.

SUPREMACÍA DE LA NORMA CONSTITUCIONAL Y CONTROL DIFUSO DE LA


CONSTITUCIÓN. De conformidad con el Art. 138 de la Constitución, cuando los
Magistrados al momento de fallar el fondo de la cuestión de su competencia, en
cualquier clase de proceso o especialidad, encuentren que hay incompatibilidad en su
interpretación, de una disposición constitucional y una con rango de ley, resuelven la
causa con arreglo a la primera.

Las sentencias así expedidas son elevadas en consulta a la Sala Constitucional y Social
de la Corte Suprema, si no fueran impugnadas. Lo son igualmente las sentencias en
segunda instancia en las que se aplique este mismo precepto, aun cuando contra éstas
no quepa recurso de casación.

En todos estos casos los Magistrados se limitan a declarar la inaplicación de la norma


legal por incompatibilidad constitucional, para el caso concreto, sin afectar su vigencia,
la que es controlada en la forma y modo que la Constitución establece. Cuando se trata
de normas de inferior jerarquía, rige el mismo principio, no requiriéndose la elevación en
consulta, sin perjuicio del proceso por acción popular. (*) Ver artículo 138 de la
Constitución Política de 1993

Comentario:
En el ámbito del Estado de derecho se podría definir de forma amplia. Se podría afirmar
que: Estado de derecho es aquel que sujeta su comportamiento a las normas jurídicas.
Es aquel que se subordina al ordenamiento jurídico y en primer lugar a la Constitución,
al ordenamiento constitucional como norma jurídica suprema. Podría decirse que el
Estado de derecho es aquel que se subordina a la Constitución como norma suprema y
al resto del ordenamiento jurídico de ese Estado. La esencia del método difuso de
control de constitucionalidad radica en la noción de supremacía constitucionalidad y en
su efectiva garantía, en el sentido de que si hay actos que colinden con la Constitución,
ellos son nulos y como tales tienen que ser considerados por los tribunales, los cuales
son, precisamente, los llamados a aplicar las leyes. El significado de Control Difuso es

9
el de una facultad constitucional concedida a los órganos revestidos de potestad
jurisdiccional para revisar la constitucionalidad de las normas, haciendo prevalecer la
Constitución sobre la ley y ésta sobre cualquier otra norma de rango inferior.

FACULTAD DEL JUSTICIABLE A USAR SU PROPIO IDIOMA. Las actuaciones


judiciales se efectúan en castellano. Cuando el idioma o dialecto del justiciable sea otro,
las actuaciones se realizan ineludiblemente con la presencia de intérprete. Por ningún
motivo se puede impedir al justiciable el uso de su propio idioma o dialecto durante el
proceso.

Comentario:

Podemos iniciar el análisis de este punto tomando como referencia el extremo final del
artículo 2º inciso 19 de la Constitución, que establece lo siguiente: “Todo peruano tiene
derecho a usar su propia idioma ante cualquier autoridad mediante un intérprete. Los
extranjeros tienen este mismo derecho cuando son citados por cualquier autoridad”. Es
importante señalar que el empleo del idioma materno ante cualquier autoridad mediante
un intérprete “constituye un derecho en sí mismo con su propio contenido, pero también
es parte del derecho a la propia identidad cultural, al ser el idioma un eje de la cultura
ya que permite la inserción en una cultura y la interacción social, conocer el mundo y
poder nombrarlo. Perspectiva es que se configuran los derechos lingüísticos, como
aquellos destinados a proteger la identidad étnica y cultural de la que son titulares tanto
peruanos como extranjeros, lo cual origina la obligación estatal de adoptar medidas
legales que sean eficaces en su implementación, a efectos de que ningún ser humano
quede desprotegido e impedido en el pleno ejercicio de sus derechos fundamentales.

INDEPENDENCIA JURISDICCIONAL DEL MAGISTRADO. Los Magistrados son


independientes en su actuación jurisdiccional dentro de su competencia. Ninguna
autoridad, ni siquiera los Magistrados de instancia superior, pueden interferir en su
actuación. Están obligados a preservar esta garantía, bajo responsabilidad, pudiendo
dirigirse al Ministerio Público, con conocimiento del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial,
sin perjuicio de ejercer directamente los derechos que les faculta la ley.

Comentario:
El poder judicial es independiente de toda otra autoridad en el ejercicio de sus funciones.
Este principio tiene dos alcances. Uno positivo, en cuanto a que el Poder Judicial es
libre, soberano y autónomo de los demás órganos del Estado. Un aspecto negativo, en
el sentido de que el órgano jurisdiccional no puede intervenir y ejercer las atribuciones
de los órganos ejecutivo y legislativo. Sin duda, que, desde el punto de vista de las
funciones estatales, no existe una total independencia del órgano jurisdiccional, dado
que en el Estado moderno no hay una separación absoluta de las funciones ejecutiva,
legislativa y jurisdiccional. Cada uno de los órganos del Estado realiza en forma
preponderante cualquiera de esas funciones, pero no en forma excluyente. Sin
embargo, lo importante está en señalar que aquella función jurisdiccional, ejercida en
forma principal por el órgano jurisdiccional (poder judicial), se realiza en forma soberana
y autónoma.

10
ESPECIALIDAD DEL MAGISTRADO. La especialidad de los Magistrados debe
mantenerse durante todo el ejercicio de su cargo, a menos que soliciten su cambio
expresamente y previas las evaluaciones correspondientes.
Con el ingreso a la Magistratura, se adquiere el derecho a mantener la misma
especialidad, a postular a los diversos cargos en la misma o superior jerarquía judicial,
sin que la especialidad pueda ser considerada en su perjuicio.
Comentario:
Para que exista una recta administración de justicia, se requiere jueces y fiscales
preparados, capacitados y especialistas en determinadas materias, donde desarrollarán
sus tareas jurisdiccionales y resolverán los conflictos que se presenten. La tendencia
moderna y democrática es que los magistrados desempeñen sus funciones en el área
que dominan.
QUEJAS DE HECHO. Las quejas de hecho por responsabilidad funcional son de
competencia exclusiva de la Oficina de Control de la Magistratura y del Consejo
Ejecutivo del Poder Judicial, con excepción de la calificación previa a que se contrae el
Art. 249º de la Constitución.
(*) Ver inciso 3 del artículo 154 de la Constitución Política de 1993
Comentario:
Aplicar la sanción de destitución a los vocales de la corte suprema y fiscales supremos
y, a solicitud de la corte suprema o de la junta de fiscales supremos, respectivamente,
a los jueces y fiscales de todas las instancias .la resolución motivada y con previa
audiencia del interesado, es inimpugnable.
SANCIÓN POR RESPONSABILIDAD FUNCIONAL. Los Magistrados sólo son pasibles
de sanción por responsabilidad funcional en los casos previstos expresamente por la
ley, en la forma y modo que esta ley señala.
Comentario: Las sanciones se imponen previo proceso disciplinario. Las sanciones y
medidas disciplinarias se anotan en el registro de medidas disciplinarias pude ser un
Apercibimiento; Multa, Suspensión; Separación; y, Destitución.
CARÁCTER VINCULANTE DE LA DOCTRINA JURISPRUDENCIAL. Las Salas
Especializadas de la Corte Suprema de Justicia de la República ordenan la publicación
trimestral en el Diario Oficial "El Peruano" de las Ejecutorias que fijan principios
jurisprudenciales que han de ser de obligatorio cumplimiento, en todas las instancias
judiciales.
Estos principios deben ser invocados por los Magistrados de todas las instancias
judiciales, cualquiera que sea su especialidad, como precedente de obligatorio
cumplimiento. En caso que por excepción decidan apartarse de dicho criterio, están
obligados a motivar adecuadamente su resolución dejando constancia del precedente
obligatorio que desestiman y de los fundamentos que invocan.
Los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la República pueden excepcionalmente
apartarse en sus resoluciones jurisdiccionales, de su propio criterio jurisprudencial,
motivando debidamente su resolución, lo que debe hacer conocer mediante nuevas
publicaciones, también en el Diario Oficial "El Peruano", en cuyo caso debe hacer
mención expresa del precedente que deja de ser obligatorio por el nuevo y de los
fundamentos que invocan.

11
Comentario:
Las normas procesales por ser de naturaleza de derecho público, tienen carácter
imperativo .salvo las excepciones señaladas en la propia ley.Para aplicar un precedente
jurisprudencial se requiere que el caso en cuestión sea similar al debatido, lo que
significa que las normas jurídicas aplicables sean sustancialmente las mismas. En este
sentido tendría un rol normativo para casos futuros. Las resoluciones posteriores
deberán ajustarse a los términos de lo resuelto anteriormente para asuntos similares.
ACCIÓN CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA: La acción contencioso-administrativa de
que trata el Art. 240 de la Constitución se rige, en cuanto a sus reglas de competencia,
procedencia y procedimiento, por su propia ley.
(*) Ver Artículo 148º de la Constitución Política de 1993.
Comentario: las resoluciones administrativas que causan estado son susceptibles de
impugnación mediante la acción contencioso administrativo. La acción contencioso
administrativa como se denomina en nuestra legislación, permite el control jurisdiccional
de los actos administrativos, teniendo un carácter impugnatorio. El contencioso
administrativo importa la solución judicial al conflicto jurídico que crea el acto de la
autoridad administrativa que vulnera derechos subjetivos o agravia intereses legítimos
de algún particular o de otra autoridad administrativa, por haber infringido aquéllas, de
algún modo, la norma legal que regla su actividad y a la vez protege tales derechos o
intereses. También se refiere a una definición moderna que establece que el
contencioso administrativo es un medio para dar satisfacción jurídica a las pretensiones
de la Administración y de los administrados afectados en sus derechos por el obrar
público.
GRATUIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA COMÚN. La Administración de
Justicia es gratuita para las personas de escasos recursos económicos, y para todos los
casos expresamente previstos por ley. Se encuentran exonerados del pago de tasas
judiciales:
Comentario: por este principio el estado concede gratuitamente la prestación
jurisdiccional, sin perjuicio de que el litigante vencido totalmente en un proceso, en su
caso, el litigante de mala fe, debe abonar las costas, costos y multas, de ser el caso. El
acceso a la justicia sirve para enfocar dos propósitos básicos del sistema jurídico por el
cual la gente puede hacer valer sus derechos y resolver sus disputas, bajo los auspicios
generales del estado, dichos propósitos deben orientar a contar con un sistema
accesible para todos; y que brinde resultados invidual y socialmente justos .bajo esta
óptica resulta declarativa la gratuidad de la administración de justicia y la defensa
gratuita para las personas de escasos recursos que regula el artículo 139 inciso 16 de
la constitución política, pues consideramos que existe un acceso a la justicia igualitario
de derecho mas no de hecho.

12
CONCLUSIÓN

En conclusión Podemos decir que el poder judicial, desarrolla las funciones


jurisdiccionales que la Constitución y las leyes le otorgan, muestra la potestad exclusiva
que tiene de administrar justicia en nuestro país con una autonomía e independencia
porque eso es el objeto de la ley que es asegurar el cumplimiento de las garantías
constitucionales y el de un debido proceso y no se debe impedir al justiciable el uso de
su propio idioma o dialecto durante el proceso.

Además los magistrados son los que dirigen un proceso y por lo tanto deben impulsarlo
porque es inherente a su función y también las sanciones que se les impone. Siempre
en un proceso debe existir lealtad, probidad, veracidad y buena fe de las partes y de los
abogados. Y el estado debe dar la prestación de la gratuidad de la administración de
justicia para los litigantes de escasos recursos. Así como el principio de publicidad en el
cual toda audiencia es pública. Y la instancia plural que es susceptible a revisión.

13