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2.

12 CEBADA

La cebada (Hordeum vulgare L.) es una especie tolerante a distintos estreses abióticos y tiene
un ciclo de desarrollo relativamente corto. Estas características permiten que la cebada se
pueda cultivar en condiciones ambientales que no son apropiados para otros cultivos (Mufioz,
2007). Adicionalmente a esta adaptación ecológica, el principal producto que se obtiene de la
cebada es el grano, que puede ser usado para la alimentación animal, para la elaboración de
cerveza, malta y para la alimentación humana. La paja y el follaje son también usados como
forraje para los animales (Forster y Powell 1997; citado por Mufioz, 2007). Además, tiene
considerable importancia actualmente en la producción de bioetanol.

La cebada se puede clasificar según distintos criterios, siendo los más comunes:

Hábito de crecimiento: la cebada puede ser de invierno o de primavera. Las de invierno, o de


ciclo largo, requieren vernalización para florecer, mientras que las cebadas de primavera, o de
ciclo corto, no requieren un periodo de vernalización.

Morfología de la espiga: la cebada puede ser de dos o de seis hileras. En las primeras, las
espiguillas laterales son estériles y las centrales fertiles, mientras que en las de 6 hileras todas
las espiguillas son fértiles.

Uso final: las cebadas pueden clasificarse según su uso final en malteras, alimenticias o
forrajeras. Las primeras se utilizan para la elaboración de malta que se emplea en la obtención
de cerveza y otras bebidas ·alcohólicas, en la producción de azúcares y de preparados para
productos alimenticios. Las segundas por su mayor valor proteíco, fibras dietéicas (beta
glucanos) y alto contenido de carbohidratos se emplean en alimentación humana como granos
perlados y harinas para panificación. Las terceras se utilizan básicamente como forraje para los
animales.

Por cubierta de grano: existen cebadas con cariópsides vestidos o con cáscara (lemma y palea-
envolturas florales no se deprenden en la trilla) y cebadas con cariópsides desnudos o sin
cáscaras (lemma y palea se desprenden del fruto en la trilla). Las cebadas cubiertas 6
generalmente se cultivan en Europa, EE.UU., Australia y las cebadas desnudas son cultivadas al
sudeste de Asia y en la región andina. En cebadas desnudas, los rendimientos son menores
que los del tipo cubierto en parte por la disminución del porcentaje de cáscara que representa
un 12 - 13 por ciento del grano (Leonard y Martín, 1963; Kent, 1971; Huarcaya, 1990). La
cebada desnuda no es apropiada para el malteo, pero si es de importancia en la alimentación,
ya que poseen una alta digestibilidad (94%) a comparación de las cebadas cubiertas (83%)
(Evers & Kent, 1994). (Vasquez, 2015)

2.13 CULTIVO DE CEBADA

La cebada (Hordeum vu/gare L.) constituye una fuente importante de calorías y proteínas. Es
una especie con capacidad de adaptación a condiciones desfavorables, convirtiéndose así en el
sustento de miles de agricultores de la sierra del Perú que viven en extrema pobreza. En dicha
región se le consume de múltiples maneras, como en la elaboración del pan, harina, morón y
otras formas.

Cerca del 13% de la producción mundial de cebada es destinada para el alimentación humana,
especialmente en la India y países del oeste de Asia y del norte de África. Una fracción similar
es empleada para la elaboración de malta (Evans, 1993; Gómez-McPherson, 2001). En América
Latina la producción promedio desde 1990- 1992 fue de 1. 7 millones de toneladas, destinado
el 70% para malta. Los principales productores son Argentina, México y Uruguay. En los países
del Cono Sur la producción de cebada excede las necesidades de uso doméstico,
permitiéndoles exportar granos de cebada y malta (Gómez-McPherson, 2001 ).

La superficie sembrada de cebada grano a nivel nacional ha tenido un ligero incremento en los
últimos diez años, pasando de 145 800 ha durante la campaña agrícola 2003-2004 a 1156 800
ha en la campaña 2012-2013. El rendimiento promedio nacional se ha incrementado muy poco
en el mismo periodo, alcanzando un valor de 1418 kg/ha durante el año 2013 (MINGARI,
2013). Esto ha resultado en un incremento en la producción durante los últimos años, de 193
700 t el año 2003 a 214 500 ten el año 2012; volumen que no es suficiente para abastecer la
demanda interna.

La cebada en el Perú se cultiva principalmente en la región Andina. Los departamentos de


mayor producción son: La Libertad, Junín, Huancavelica, Ancash, Cajamarca, Huánuco,
Apurímac, Ayacucho y Cusco. Para el caso del departamento de Junín, el cultivo de cebada
ocupa un lugar importante en los sistemas productivos junto con la papa, el maíz y los pastos
(MEM y Gobierno Regional de Huancavelica, 2005, Quispe, 2007). (Chuco, 2014)