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Curso de Medidas

Eléctricas

Departamento de Sistemas y Control

Instituto de Ingeniería Eléctrica

Facultad de Ingeniería

Universidad de la República

Dr. Nicolás Pérez

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Medidas Eléctricas Teórico Cap. 1 Curso 2019

Versión 3.0 2019


Medidas Eléctricas Teórico Cap. 1 Curso 2019

Índice Temático

1. Introducción

2. Formato del curso

3. Instrumentos analógicos de aguja

4. Instrumentos digitales escalares

5. Incertidumbre y errores

6. Automatización de medidas

7. Osciloscopio analógico

8. Osciloscopio digital

9. Transductores

10.Puentes de Medida

11.Acondicionadores de señal

12.Ruido e interferencia

Glosario de términos y abreviaturas

Referencias
Medidas Eléctricas Teórico Cap. 1 Curso 2019
Medidas Eléctricas Teórico Cap. 1 Curso 2019

1. Introducción

Los procesos de medición representan una parte fundamental del trabajo del ingeniero.
Las medidas nos permiten cuantificar las magnitudes del mundo real y evaluar los
resultados de nuestros proyectos y diseños.

Con el creciente desarrollo de la informática, la simulación numérica y los programas de


diseño asistido por computador (CAD) se ha creado la ilusión de que virtualmente se
resuelve todo. Sin embargo necesitamos siempre conocer los datos del mundo real a
través de medidas y ensayos, así como necesitamos evaluar nuestros resultados. El
proceso de medida está en la base del método científico y la ingeniería. No puede ser
totalmente sustituido por la predicción o la simulación.

Lo que si se verifica, es las medidas cada vez más se realizan por medio de una interface
electrónica. Y cada día más, esta información termina digitalizada como un dato en una
computadora. Sin embargo hay sistemas de medida que se mantienen en su forma
original sin la necesidad de una medida eléctrica. Un ejemplo de esto es la regla, no
parece que la regla vaya a desaparecer en los próximos años, aunque esta media podría
realizarse con una interface electrónica. No todas las medidas terminan en medidas
eléctricas, pero gran parte de ellas si. Esto se logra mediante el uso de dispositivos que
convierten una magnitud física en una señal eléctrica. Estos dispositivos son llamados
transductores.

En este curso presentaremos los conceptos básicos de la instrumentación y las medias


eléctricas, comenzando con los medidores e instrumentos de lectura analógica. Los
instrumentos analógicos tienen una importancia no solo histórica. Todavía son una
opción barata y robusta cuando se quiere una lectura directa sin almacenar los
resultados. La indicación en una escala analógica generalmente es más fácil de
interpretar que la lectura de un de un número. Son instrumentos robustos, casi sin
mantenimiento y en muchos casos no necesitan alimentación externa. Todavía veremos
instrumentos analógicos un buen tiempo.

El material prosigue con los multímetros e instrumentos digitales, aquí se presentan


algunas de las arquitecturas utilizadas para la conversión analógica a digital (A/D) y
algunos ejemplos prácticos.

Se dedica un capítulo a las distintas interfaces de comunicación que se utilizan en


instrumentación y se describen algunos ejemplos de automatización de mediciones.
Estudiaremos algunos protocolos de comunicación habituales en los instrumentos y
microprocesadores.
Medidas Eléctricas Teórico Cap. 1 Curso 2019

Se estudian los osciloscopios tanto analógicos como digitales. El osciloscopio analógico


está siendo sustituido en la gran mayoría de las aplicaciones. Sin embargo, es un sistema
simple en el que se puede entender el funcionamiento de un tubo de rayos catódicos
(​TRC​) y permite entender el formato de los comandos de un osciloscopio digital. Los
osciloscopios digitales mantienen todavía los controles con el formato utilizado en los
analógicos.

Se destina un capítulo al estudio de diferentes transductores que convierten magnitudes


físicas en señales eléctricas. Aunque en general un transductor convierte una forma de
energía en otra, en este curso solo nos interesamos por los que dan como resultado una
magnitud eléctrica. Esta puede ser una tensión, una corriente o la variación de una
impedancia.

Posteriormente se estudian los puentes de medidas, fundamentalmente el puente de


Wheatstone. Se presentan algunos ejemplos de puentes de alterna, aunque su uso es
cada vez más limitado.

Finalmente, los dos capítulos posteriores refieren a los acondicionadores de señal y el


estudio del ruido y su apantallamiento.

2. Formato del curso


El curso de Medidas Eléctricas consta de un teórico junto con práctico de ejercicios de
seis horas semanales. En principio se hacen cuatro horas de teórico y dos horas de
práctico por semana.

Durante el desarrollo del curso se introducirán experiencias magistrales, esto es


realizadas por el docente en el aula. Estas experiencias refuerzan los conceptos del
teórico y servirán como base de algunos ejercicios del práctico.

Adicionalmente el curso tiene un laboratorio obligatorio para los estudiantes. El


laboratorio se forma grupos de tres estudiantes que tienen asignado un día para la
realización de cada práctica (Ver instructivo del laboratorio). Durante el semestre se
realizan tres prácticas:

● Multímetro
● Osciloscopio
● Transductores y puente de medida

La evaluación de las prácticas se realizará en tres instancias, un pre informe que será
defendido por un miembro del grupo durante la práctica. Un informe a posterior que
también será defendido por un miembro del grupo en forma de oral individual. En esta
Medidas Eléctricas Teórico Cap. 1 Curso 2019

instancia se requiere una presentación en formato digital. Finalmente se evalúa la


actuación del grupo en el laboratorio. De esta forma la nota del laboratorio es el
promedio obtenido por el grupo en todas las instancias, no hay una nota individual del
laboratorio.

El curso se aprueba con 25 puntos (6 de laboratorio) y se exonera el examen con 65 (9


de laboratorio).

Los puntos se obtienen de dos pruebas parciales y la calificación del laboratorio.

La versión actualizada de los capítulos de este material se hará disponible en la EVA a


medida que el curso se desarrolle.
3 Instrumentos analógicos de aguja

3.1 Introducción

Hasta finales de la década del ochenta los instrumentos habituales para realizar
medidas eléctricas eran analógicos. En la mayoría de los casos se trataba de
instrumentos que producen el giro de una aguja graduada proporcional al valor medio
de la corriente que atraviesa un bobinado. Hay otras variantes menos comunes,
proporcionales al valor eficaz o a la potencia consumida por una carga.

Existen entonces diferentes instrumentos analógicos que permiten medir magnitudes


eléctricas, pero en casi todos los casos se trata de un sistema que rota impulsado por un
par proporcional a la magnitud que se quiere medir. Este par se equilibra con un resorte
de torsión. Por ello, se estudia en primer lugar la dinámica general de los instrumentos y
luego se dan ejemplos de diferentes formas de generar el par externo. En este curso, se
verán instrumentos de imán permanente y bobina móvil, de hierro móvil y
electrodinámicos, en cada caso se detalla como el par de fuerzas es generado a partir de
las corrientes en el instrumento.

En este capítulo veremos algunos instrumentos analógicos para medida de tensión,


corriente y energía eléctrica. En muchos casos los dispositivos digitales han desplazado
a las versiones analógicas, pero su uso continúa vigente en algunas aplicaciones.

3.2 Dinámica de rotación

Los instrumentos estudiados en este capítulo presentan un movimiento de rotación


dependiente de un par externo M(t). Este par es función de la magnitud que se quiere
medir, corriente, tensión, etc.

La dinámica es esencialmente la de un cilindro o disco de momento de inercia Jo.


Suponemos una fuerza de fricción viscosa proporcional a la velocidad, con constante de
proporcionalidad D y un par restaurador de constante elástica K. Generalmente este par
se logra mediante un resorte de torsión, mientras que la fuerza de frenado puede ser
electromagnética o por fricción con un fluido.

La ecuación diferencial que gobierna el giro es la segunda cardinal en el eje, esta


puede escribirse de la forma
2
J o d 2θ + D dθ
dt
+ K θ = M (t) Eq. 3.1
dt

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Esta expresión puede escribirse en la notación normalizada de la forma
[Canales1997].

d2 θ
+ 2ξω n dθ
dt
+ ωn2θ = C M (t) Eq. 3.2
dt2

Aun cuando los términos elásticos y de pérdidas no corresponden exactamente a una


constante de proporcionalidad, este modelo es una excelente aproximación en la
práctica.

La ecuación característica de este sistema puede escribirse como

s2 + 2ξω n s + ω 2n = 0 Eq. 3.3

D
Donde ξ=
2√KJ o

ωn2 = K
Jo

1
C= Jo

Hay dos casos de especial interés para el término M(t), un valor constante o una
variación sinusoidal. En el caso de un par constante Mo, el ángulo alcanza un valor de
equilibrio proporcional a dicho par
Mo CM o
θeq = K
= ω 2n
Eq 3.4

Los polos del sistema están ubicados en

p = ωn ( −ξ ± j √ 1−ξ 2 ) Eq 3.5

Aquí se distinguen diferentes casos dependiendo del valor de la amortiguación


D. En general tanto la inercia Jo como la constante elástica del resorte restaurador son
parámetros fijos en el diseño del instrumento. Sin embargo existen diferentes maneras
de cambiar las pérdidas de energía, por ejemplo en el caso de un frenado
electromagnético con una bobina auxiliar, puede cambiarse la resistencia de dicho
circuito. El valor de D impacta directamente en la constante ​ξ​.

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ξ​ = 0 Sistema no amortiguado, dos raíces imaginarias conjugadas. Da una
respuesta sinusoidal pura.

​ ​<1
0<ξ Sistema sub-amortiguado, dos raíces complejas conjugadas. Da una
respuesta con sobretiro y oscilación amortiguada.

ξ​ = 1 Sistema críticamente amortiguado, dos polos reales iguales. Da la


respuesta creciente en el tiempo, sin sobretiro con un tiempo de subida
menor.

ξ​ > 1 Sistema sobre amortiguado, dos exponenciales reales diferentes. Cuanto


mayor es ​ξ​ m
​ ayor es el tiempo de respuesta del sistema.

En la práctica se utilizan valores de sub-amortiguado, típicamente del orden de 0.7,


de forma de tener una respuesta rápida con poco sobretiro. Ejercicios del práctico 1
tratan estas cuestiones.

Para el caso sub-amortiguado, la solución de la ecuación Eq. 3.2 como respuesta a


un escalón unitario y condiciones iniciales nulas, puede escribirse como en la ec. 3.6,
valiendo a partir de t = 0.

θ (t) = C [ −ξω n t
1− e 2 sen ω n
√1−ξ ( √1−ξ t + cos
2 −1 (ξ))] Eq 3.6

Figura 3.1 - Respuesta al escalón para diferentes valores de ​ξ​. Se tomaron normalizadas la amplitud y la
frecuencia natural a 1.

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El otro caso interesante es el de la respuesta sinusoidal pura. En este caso la
excitación externa puede escribirse como

M (t) = M o ejωt Eq. 3.7

CM o
θ (ω) = (ω 2n −ω 2 )+j2ξω n ω
Eq. 3.8

Figura 3.2 - Respuesta de frecuencia de sistema de segundo orden para diferentes valores de ​ξ​. Se tomaron
normalizadas la amplitud y la frecuencia natural a 1.

3.3 Instrumento de Imán Permanente y Bobina Móvil

El instrumento de imán permanente y bobina móvil, también llamado de cuadro


móvil o D’Arsonval, es uno de los instrumentos analógicos de deflexión de aguja más
comunes. Por ello y por su simplicidad constructiva será analizado su funcionamiento
en detalle.

El instrumento se basa en la fuerza ejercida sobre un conductor de corriente cuando


se encuentra en un campo magnético externo ​B.​ Dicha fuerza puede calcularse mediante
la expresión [Reitz 1984]

→ → →
F = I ∫ dl ⋀ B Eq. 3.9

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F = I LBsenα Eq. 3.10

La última expresión vale para un campo B constante en un conductor rectilíneo de


longitud L que forma un ángulo α con la dirección del campo. A partir de esta expresión
puede obtenerse el momento de fuerzas M sobre una espira de corriente en dicho
campo. Este momento es proporcional a área de la espira, la corriente por la espira y el
campo externo. Una cantidad que es útil en este análisis es el momento dipolar
magnético de la espira m→
. El momento magnético tiene como módulo la corriente por el
área de la espira A, es perpendicular al plano de la espira y el sentido viene dado por la
mano derecha en el sentido de la corriente.
→ →
M =m

⋀B Eq. 3.11

Lo que se quiere es construir un dispositivo que presente un M proporcional a la


corriente en la espira, de forma de obtener una deflexión angular proporcional siguiendo
la Eq. 3.4. A partir de la Eq. 3.11 resulta claro que debe utilizarse un campo B
perpendicular a la dirección del conductor de corriente. Esto evita un momento función
del ángulo entre la espira y el campo. Otro problema es que el módulo dependa de la
posición, la solución a este problema es construir el imán permanente de forma que el
campo sea radial al giro de la espira, o sea el ángulo entre m y B siempre es 90º y su
módulo constante. Dicho campo se obtiene razonablemente con la geometría de la
figura 3.3.

Figura 3.3 - Geometría de campo magnético en el instrumento D’Arsonval

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De esta forma obtenemos un momento de fuerzas sobre la bobina móvil
proporcional a la corriente por la espira. Asumiendo que el campo B es siempre radial y
de módulo constante independiente de la posición angular, el momento puede escribirse
como
→ →
M = N ABIk Eq. 3.12

Donde el único término variable es la corriente, el versor k es el eje de giro de la
bobina móvil.

Como se comentó en la sección anterior, la respuesta dinámica es ligeramente


sub-amortiguada, teniendo dos polos complejos conjugados. El sistema se comporta
como un filtro pasa bajo de segundo orden y generalmente se proyecta de forma que sus
polos están en el orden de 1 Hz.

De esta forma el sistema electro-mecánico filtra las componentes rápidas de la


entrada, siendo su respuesta para señales de alta frecuencia, el valor medio de la señal.
En la práctica el sistema responde al valor medio para la frecuencia de la red. Para
variaciones lentas del orden de 1 Hz debe considerarse la dinámica del sistema.

3.3.1 Uso como amperímetro

Como se ha mencionado en el apartado anterior, este tipo de instrumentos mide de


forma natural corriente eléctrica, produciendo una deflexión de la aguja proporcional al
valor medio de la corriente por la bobina móvil. Esto, en caso de variaciones rápidas de
la corriente comparada con la frecuencia del polo de dinámica del sistema.

Con una escala graduada puede medirse la corriente por la bobina. Sin embargo el
valor máximo queda determinado por la sensibilidad del instrumento y el ángulo de
deflexión máximo permitido. En general la corriente máxima de este tipo de
instrumentos puede variar de decenas a algunos cientos de µA.

Para extender el alcance de dichos instrumentos se colocan resistencias auxiliares


que permiten fijar un nuevo valor de la escala. Para ello debemos hacer un modelo del
instrumento que en este caso consiste en un amperímetro ideal en serie con su
resistencia interna.

La resistencia interna puede ser la propia del alambre de cobre utilizado para la
bobina o puede aumentarse su valor mediante una resistencia agregada en serie con el
amperímetro. Esto puede ser útil en el caso de corrientes grandes, pero con la desventaja
de aumentar la resistencia y las pérdidas de energía introducidas por el instrumento en el
circuito a medir.

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Figura 3.4 - Modelo de amperímetro, amperímetro ideal en serie con su resistencia interna.

La solución para aumentar el rango de corriente es colocar una resistencia en


paralelo con el instrumento, de forma que la corriente por el mismo sea la que produce
la deflexión máxima de la aguja cuando se aplica la corriente de fondo de escala en los
bornes externos del sistema.

Llamamos Ifs a la corriente de fondo de escala del instrumento, depende de la escala


a medir y varía de una escala a otra. Im es la corriente que produce la deflexión máxima
en el instrumento, es fija para todas las escalas y depende de la construcción del mismo.

De esta forma

Ifs = Im + Is Eq. 3.13

Donde ​I​s es la corriente por la resistencia shunt. La tensión en bornes de ​R​s en el


caso de aplicar la corriente de fondo de escala en la entrada es

V Rs = I m .Ri Eq. 3.14

De ​esta​ forma la resistencia shunt se determina como


V Rs I m .Ri
Rs = IS = I f s −I m Eq. 3.15

Figura 3.5 - Resistencia shunt para aumentar el rango de corriente

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Note que esta disposición extiende el uso del instrumento para corrientes mayores
que la escala natural del mismo. Para corrientes menores el uso está limitado por la
sensibilidad del instrumento y no puede reducirse artificialmente la escala mediante el
uso de resistencias. El instrumento completo puede modelarse como en la figura 3.4,
pero la resistencia interna se sustituye por el paralelo de R​i con R​s​. Esta resistencia
interna, del orden de ohmios, queda en serie con el circuito y puede introducir errores
apreciables en la medida de corriente en el caso de circuitos de baja resistencia.

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3.3.2 Uso como voltímetro

El instrumento puede utilizarse como voltímetro, para ello debe acondicionarse la


corriente por el instrumento de forma que sea proporcional a la tensión de entrada en el
rango seleccionado. De esta forma cuando se desea una escala de voltaje con ​Vfs​ de
fondo de escala, se coloca una resistencia en serie con el instrumento para adaptar la
corriente máxima al valor de tensión aplicado.

Figura 3.6 - Resistencia serie para uso como voltímetro

En este caso cuando se aplica el ​V​fs​ la corriente por el instrumento debe ser ​Im​ ​.

V F s = I m . (Ri + Rs ) Eq. 3.16


V Fs
Rs = Im
−Ri Eq. 3.17

Observe que el instrumento siempre mide corriente, el valor medio de la corriente


por la bobina, pero se adapta su entrada de forma que la corriente por él sea
proporcional a la tensión aplicada. La resistencia interna es la suma de ​R​i con ​Rs.​ El
circuito equivalente del voltímetro puede representarse como en la figura 3.7.

Figura 3.7 - Circuito equivalente de voltímetro.

Donde el voltímetro ideal tiene una resistencia interna infinita. Los voltímetros
analógicos introducen una resistencia en paralelo con la tensión a medir del orden de
decenas a cientos de kΩ, dependiendo de la impedancia del circuito esto puede
introducir un error apreciable en la medida de voltaje.

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3.3.3 Uso como instrumento de corriente alterna

Como ya se ha visto, para frecuencias mayores a 10 Hz puede considerarse que el


instrumento responde al valor medio de la señal aplicada. Por ello para realizar medidas
de alterna, tanto de corriente como de tensión, se introduce un rectificador para obtener
una señal con valor medio no nulo.

Figura 3.10 - Voltímetro de corriente alterna.

La figura 3.10 muestra el uso como voltímetro. El diodo ​D1​ rectifica la tensión
alterna que circula por el instrumento en el semiciclo positivo mientras que el diodo ​D2​
evita la sobretensión inversa y presenta la misma impedancia a la red en ambos ciclos
suponiendo ​Re​ ​>>R​i.​

Para una señal sinusoidal aplicada a la entrada el valor medio rectificado de media
onda puede calcularse como

V (t) = V p cos (ωt) Eq. 3.21

T /2
Vp
⟨V ⟩ = 1
T ∫ V (t) dt = π
0

De esta forma la aguja del instrumento indicará el valor medio que es igual al valor
de pico dividido por pi. Para graduar la escala se utiliza como representativo de la señal
alterna el valor eficaz


T
V ef f = 1
T ∫ V 2 (t) dt Eq. 3.22
0

Para el caso de entrada sinusoidal

Vp
V ef f = Eq. 3.23
√2

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De esta forma el valor medio (que es el que indica el instrumento) se expresa en
función del valor eficaz (que es el que se quiere medir)

√2
⟨V ⟩ = π
V ef f Eq. 3.24

Para expresar el voltaje en valores eficaces la escala del instrumento debe incluir
este factor. En el práctico de ejercicios se presentan los casos de medida de tensión y
corriente en alterna.

Figura 3.11 - Relación entre valor de pico, eficaz de la sinusoide completa y el valor medio rectificado
para una sinusoide de 50 Hz.

3.3.4 Respuesta a ondas no sinusoidales

Como se mostró en la sección 3.1 la respuesta de frecuencia de los instrumentos de


cuadro móvil es la de un sistema de segundo orden con polos complejos conjugados. La
frecuencia natural está en el orden de 1 Hz (aprox 6 rad/s). Por ello a frecuencias
mayores que las de la red, el instrumento es sensible sólo al valor medio de la señal.

Supongamos una señal periódica no sinusoidal de periodo fundamental To. Dicha


señal puede descomponerse en serie de Fourier de la forma

i (t) = I m + ∑ Ak cos (ω k t) + B k sin (ω k t) Eq. 3.25
1

T
1
Con Im = T ∫ i (t) dt
0
T
Ak = 2
T ∫ i (t) cos (ωk t) dt
0

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T
Bk = 2
T ∫ i (t) sen (ωk t) dt
0

Esta puede escribirse en su forma trigonométrica



i (t) = I m + ∑
1
√ (
A2k + B 2k cos ω k t + tg −1 ( ))
−B k
Ak
Eq. 3.26

Donde ω ​ ​k es ​k veces la frecuencia angular fundamental de la señal. En este caso la


Eq. 3.8 se escribe en función de la corriente, ya que el par es proporcional a la misma

C′
θ (ω) = (ω 2n −ω 2 )+j2ξω n ω
I Eq. 3.27

Las componentes del espectro del ángulo como función del tiempo pueden
expresarse como

C′
θo = I
ω 2n m
Eq. 3.28

θk =

C′
2
(ω 2n −ω k 2 ) +4ξ 2 ω 2n ω 2k √ Ak2 + B k2 Eq. 3.29

Este sistema atenúa los armónicos con un factor de 40 dB/dec de frecuencia, por
ejemplo para un instrumento con frecuencia natural de 1 Hz y amortiguamiento 0.7, la
componente de 50 Hz es atenuada unas 2500 veces mientras que el armónico de 100 Hz
es atenuado 80 dB o sea 10000 veces.

De esta forma, es claro que el sistema responde al valor medio de la corriente por el
instrumento. Como se discutió en el apartado anterior, en el caso sinusoidal podemos
escribir el valor medio en función del valor eficaz, lo que nos permite fijar una escala en
valores eficaces.

Sin embargo cuando se introduce una función no sinusoidal en este tipo de


instrumentos, el resultado puede diferir fuertemente del verdadero valor eficaz de la
señal.

A partir de la definición de valor eficaz puede calcularse el valor eficaz de una


función periódica en función de sus armónicos. Para el armónico k el valor eficaz es

A2k +B 2k
I ef f ,k = √ 2
Eq. 3.30

Mientras que para la señal completa tenemos

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√ √
T 2 2
Ak +B k
I ef f = 1
T ∫ i2 (t) dt = I 2m + ∑ 2 Eq. 3.31
0

Para caracterizar el contenido de armónicos de una señal se definen algunos


​ ,​ el factor de forma ​Fforma
indicadores prácticos como el factor de cresta ​Fcresta ​ y la
distorsión armónica ​HD​.
I pico
F cresta = I ef f
Eq. 3.32

I ef f
F f orma = I aav
Eq. 3.33

Donde ​I​aav es el promedio del valor absoluto de la corriente. Estas definiciones son
válidas para una tensión y una señal genérica. Para el caso de una sinusoide
I pico
F cresta = I pico = √2
√2

I pico
π
F f orma = √2
2I pico = 2√2
π

La distorsión armónica puede definirse para un armónico en particular


I ef f ,k
HDk = I ef f ,1
Eq. 3.34

Note que el armónico 1 es la fundamental de la onda. La distorsión armónica total


puede definirse de dos formas, la primera es respecto a la fundamental



THD ∑ HD2k Eq. 3.35
2

La otra forma, menos habitual de definirlo, es utilizando el valor eficaz de la señal.


Con esta segunda definición la THD es siempre menor que uno. La THD suele
expresarse en %. Veremos ahora la lectura de un instrumento cuando se aplica una señal
no sinusoidal como la de la Eq. 3.25. El instrumento responde al valor medio Im y no es
sensible al contenido de armónicos, sin embargo su escala está graduada asumiendo que
la señal original no tiene valor medio y que se trata de una sinusoide pura, Eq. 3.24. Es
fácil ver que la lectura siempre es menor que el verdadero valor eficaz de la señal y que
la diferencia está en el contenido de armónicos de la misma

En clase se verá el ejemplo de la medida del valor eficaz en el caso de una onda
cuadrada y una onda triangular.

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4. Instrumentos digitales escalares

4.1 Introducción

En esta sección estudiaremos los multímetros digitales. Los mismos tienen como
elemento central un conversor analógico-digital A/D. Este conversor permite la medida
del voltaje aplicado en su entrada, dando como resultado un número que puede ser
desplegado en un visualizador o procesado posteriormente.

Figura 4.1 Diagrama de bloques de un multímetro digital

A diferencia de los multímetros analógicos, estos instrumentos miden esencialmente


tensión, que es digitalizada en el conversor A/D. De esta forma el bloque de
acondicionamiento realiza la adaptación de la señal a medir a una tensión en la escala de
entrada del conversor A/D. Los conversores tienen un rango dinámico, esto es un
margen de variación de tensión en su entrada donde son capaces de medir. Esto es
similar a lo que se realiza en los instrumentos analógicos, pero buscando convertir la
entrada en una tensión dentro del rango dinámico del conversor. A continuación se
describen los bloques del sistema. Por simplicidad comenzaremos con el bloque de
muestreo y retención.

4.2 Muestreo y retención

El muestreo y retención (sample and hold, S&H) debe incluirse en la entrada de todo
conversor A/D. Para poder realizar la conversión el voltaje debe ser constante: si varía
durante la conversión, no se tiene un valor estable.

La solución a este problema es tomar una muestra de la tensión de entrada y mantenerla


estable durante el tiempo que demora la conversión. Todos los conversores demoran un
tiempo, que determina la frecuencia máxima de adquisición del sistema.

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Figura 4.2 Esquema básico de un sample and hold

La figura 4.2 muestra los elementos básicos del S&H. Primero se suele colocar una
etapa para adaptar la impedancia de entrada, si bien esto es estrictamente necesario en
todas las aplicaciones. Esta etapa consiste de un seguidor de tensión, con el cual se logra
una impedancia de entrada muy alta independientemente de la corriente que absorbe el
condensador para cargarse. Luego se coloca una llave analógica, con la que se deja
pasar la señal de entrada al condensador durante el tiempo suficiente para tomar la
muestra. Este tiempo debe alcanzar para permitir la carga del condensador de retención,
el cual es el encargado de mantener la tensión durante la adquisición. Durante este
tiempo se realiza la conversión en el A/D.

La figura 4.3 muestra una situación típica, en la que una señal analógica es muestreada
para su conversión en el A/D. A intervalos regulares, se toma una muestra que se
mantiene constante hasta el próximo ciclo de conversión.

Figura 4.3 Diagrama de tiempo para el S&H

En el diagrama de tiempos de la figura 4.3 puede observarse una señal de entrada al


sistema, en este caso una rampa de tensión. Debajo se muestra el disparo de la

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adquisición mediante un flanco D; generalmente se trabaja con disparos periódicos. Al
tiempo entre dos disparos, que corresponde a un ciclo completo de adquisición de un
dato, se le llama tiempo de muestreo. Su inversa es la frecuencia de muestreo,
parámetro fundamental en todo el análisis de señales digitales.

El disparo habilita la llave analógica durante un intervalo de tiempo t G, que debe ser
suficiente para que el condensador se cargue al valor de la entrada. La señal G está en
alto durante el tiempo que se habilita la llave. En principio, esto depende de la constante
de tiempo de carga, que es el producto de la capacidad C por la resistencia interna de la
llave analógica más la impedancia de salida del seguidor de tensión. Se asume que el
condensador está completamente cargado en 5 constantes de tiempo. Observe que el
seguidor de tensión independiza el cálculo de este tiempo del circuito externo.

Una vez cargado el condensador, la señal H habilita la conversión del A/D, que
permanece habilitada durante un tiempo tH, durante el cual el valor en la entrada del
A/D es constante. Al final de este tiempo debe poseerse un valor estable en la salida del
conversor. En principio,

𝑡𝑠 = 𝑡𝐺 + 𝑡𝐻 Eq 4.1

Este esquema es general de todos los sistemas de adquisición de señales analógicas.


Vemos que la constante de tiempo de carga del condensador de retención impone
limitaciones de velocidad a nuestra medida. Si la señal que se quiere muestrear tiene
componentes de frecuencia más altas que la constante de tiempo del S&H, la lectura
será errónea. Esto, que puede ser un problema en los sistemas de adquisición de alta
velocidad, no representa inconveniente para el caso de un multímetro digital. Estos, en
su versión más simple, miden valores constantes a la entrada, siendo que la medida de
alterna se convierte al valor eficaz por medio de un rectificador y un filtro pasa bajos.

En las aplicaciones más exigentes, donde se trabaja con verdadero valor eficaz (TRUE
RMS), la señal se digitaliza y se realiza el cálculo numérico del mismo. En general,
estos instrumentos están pensados para medir frecuencias de red y sus armónicos. Es
posible contemplar un gran número de armónicos de la frecuencia de la red, ya que la
electrónica actual alcanza sin problemas muestreos del orden de kHz.

Nuestro problema es diseñar un voltímetro, que debe dar un valor estable de la medida y
actualizarse en la escala humana, típicamente décimas de segundo. En general, tenemos
dos estrategias posibles para obtener un valor estable actualizado en décimas de
segundo. Una es intentar muestrear mucho más rápido que la señal de entrada y realizar
un promedio digital, esto es, sumar números. La otra opción es realizar la integración
analógica en la entrada de la conversión, lo que se logra con un filtro pasa bajos en la
entrada o tomando un tiempo tG grande para la retención.

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4.3 Conversores de analógico a digital (A/D)

En esta sección veremos diferentes arquitecturas para lograr la conversión de analógico


a digital. Un A/D convierte una tensión analógica, que puede variar de forma continua,
en un número digital. En general todos los conversores tienen tres parámetros que los
identifican, el número de bits Nb, la tensión de referencia Vref y el tiempo de conversión.

El número de bits Nb da la cantidad de niveles de tensión que el conversor puede


representar. Estos niveles se refieren a una tensión de referencia que se usa como tope
de la conversión Vref. La apreciación del conversor V puede calcularse como
𝑉𝑟𝑒𝑓
∆𝑉 = Eq 4.2
2𝑁𝑏

La apreciación V representa la incertidumbre debida a la cuantización del conversor.

En primera instancia, consideremos un conversor de Nb bits. Para valores de entrada


menores que V, la salida vale 0; para valores entre V y 2V, la salida es 1 LSB (Less
Significat Bit) y así sucesivamente. En este caso, la salida digital siempre es menor o
igual al valor de entrada, como se observa en la figura 4.4.

Figura 4.4 Incertidumbre de cuantización para un conversor de 3 bits [Ref. National]

Una situación preferible es la de la figura 4.5, donde se centra el resultado de forma de


dar valores mayores y menores al de la entrada. Esto se logra adicionando un offset de
½ LSB.

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Figura 4.5 Uso del offset para adaptar la entrada [Ref National]

La incertidumbre ahora puede expresarse como


∆𝑉
𝑄=± Eq 4.3
2

El margen total de incertidumbre incluye también los errores debidos a la calibración y


no linealidad del conversor. Por ello vemos muchas veces en la información del
fabricante un margen de 2 LSB como componente del error.

4.3.1 Conversor de Rampa Simple

La idea básica de un conversor de rampa es convertir la medida de tensión en una


medida de tiempo. Para convertir la tensión en tiempo, se realiza un circuito
integrador que carga un condensador hasta alcanzar el valor deseado. Para ello
revisemos el circuito integrador básico.

Figura 4.6 Circuito integrador

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La tensión de salida del circuito integrador puede expresarse como
−1 𝑡
𝑣𝑜 = 𝑅𝐶 ∫0 𝑣𝑖𝑛 (𝑡)𝑑𝑡 Eq 4.4

Cuando la tensión de entrada es una constante, la salida es lineal con el tiempo. Una
estrategia para medir la tensión de entrada es comparar este valor con la salida de la
rampa. La rampa se conecta a una tensión de referencia Vref.

Figura 4.7 Esquema básico del conversor de rampa simple

Al inicio del ciclo, la salida del integrador está en cero, con la llave LL cerrada. El ciclo
comienza abriendo la llave, momento en el cual se habilita un contador que mide el
tiempo y comienza la carga del condensador C. Este se carga linealmente hasta que la
salida vo del primer operacional alcanza la tensión de referencia. Cuando la salida del
integrador alcanza la tensión de referencia, la lógica de control realiza tres acciones:
para la cuenta, habilita el registro que da la lectura válida a la salida del contador y
resetea la llave. Luego el ciclo comienza nuevamente. De esta forma la tensión de
entrada puede expresarse en función del tiempo de cuenta Tc como
𝑉𝑟𝑒𝑓
𝑣𝑖 = 𝑇𝑐 Eq 4.5
𝑅𝐶

El número de ciclos que cuenta el contador es proporcional al tiempo y la frecuencia del


reloj fck

𝑁𝑐 = 𝑓𝑐𝑘 𝑇𝑐 Eq 4.6
𝑉𝑟𝑒𝑓
𝑣𝑖 = 𝑁𝑐 Eq 4.7
𝑅𝐶𝑓𝑐𝑘

Tenemos un conversor A/D que mide el voltaje contando ciclos con un factor de escala
que depende de la frecuencia del reloj y de constantes de diseño del instrumento. Un
problema de estos conversores es que no tenemos control sobre el tiempo durante el
cual se realiza la medida, depende del voltaje de entrada. En general, queremos que la
lectura se actualice con una cadencia fija, sin importar la medida. Otro problema más
grave es la dependencia con los valores de los componentes, en especial con el
condensador que es un componente de menor estabilidad que las resistencias.

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4.3.2 Conversor de Rampa Doble

El conversor de rampa doble presenta una solución a los problemas anteriormente


planteados. En este caso se trata de eliminar la dependencia de la constante RC,
imponiendo un ciclo de descarga. La carga se realiza en un tiempo fijo y la descarga a
tensión fija Vref.

Figura 4.8 Conversor de doble rampa

La operación es la siguiente. En el comienzo del ciclo, el condensador C está


descargado y la llave conmuta a la posición superior. El condensador comienza a
cargarse, produciendo una salida lineal negativa. La carga se realiza durante un tiempo
constante T1, el cual se fija en el máximo número de cuentas del conversor 𝑁1
𝑁
𝑇1 = 𝑓 1 . Eq 4.8
𝑐𝑘

Luego del tiempo T1, la llave se conmuta a la posición inferior y el condensador se


descarga con una rampa positiva a tensión constante. El valor inicial de la tensión del
integrador es
𝑣
𝑣𝑐 (0) = − 𝑅𝐶𝑖 𝑇1 . Eq 4.9

Con este valor inicial, la ecuación de la tensión del integrador evoluciona como
𝑣 𝑉𝑟𝑒𝑓
𝑣𝑐 (𝑡) = − 𝑅𝐶𝑖 𝑇1 + 𝑡 Eq 4.9
𝑅𝐶

Este proceso termina cuando la tensión de salida del integrador se anula. Llamando T2 al
tiempo de este segundo proceso a tensión constante, podemos despejar el valor de la
tensión inicial en función del mismo. Este tiempo es medido por un contador que se
habilita en el mismo momento que conmuta la llave, obteniendo la relación de la ec.
4.10, donde N2 es el número de cuentas del contador correspondientes al tiempo T2.
𝑉𝑟𝑒𝑓
𝑣𝑖 = 𝑁2 Eq 4.10
𝑁1

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Tenemos entonces un conversor que no depende de los componentes del integrador y
que realiza el ciclo de carga en tiempo constante T1. El contador mide directamente la
fracción de la tensión de referencia que corresponde a la entrada.

Figura 4.9 Diagrama de la tensión de salida del integrador

Este conversor es un poco lento para algunas aplicaciones, pero para uso como
multímetro es muy adecuado y permite una buena resolución.

4.3.3 Conversor de Aproximaciones Sucesivas

Una versión que permite definir el tiempo de conversión es el de aproximaciones


sucesivas. En este caso, la idea es comparar la entrada con una tensión generada
digitalmente. Para ello, se utiliza un conversor digital a analógico (D/A). Estos
conversores serán estudiados más adelante; para este punto, es suficiente saber que se
dispone de un bloque que convierte un número digital de Nb bits en una tensión
analógica. Dicha tensión cambia en pasos de Vref/Nb.

Figura 4.10 Esquema del conversor de aproximaciones sucesivas, ejemplo 4 bits.

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Descripción del funcionamiento:

1. La salida del comparador da:


 1 cuando el voltaje de entrada es mayor que la salida del conversor D/A
 0 en caso contrario
2. El ciclo de conversión comienza colocando un uno en el bit más significativo
(MSB), [en este caso, b3]
 Si la tensión de entrada es mayor que 𝑉𝑟𝑒𝑓 × 2𝑁𝑏−1 [en este caso 𝑉𝑟𝑒𝑓 × 23 ],
la lógica de control mantiene el 1 en este bit y pasa al siguiente bit
 Caso contrario, el bit se borra: toma valor 0
3. Próximo ciclo de reloj: lo mismo ocurre con el siguiente bit [en este caso b2]
4. Al cabo de 𝑁𝑏 ciclos de reloj [en este caso 4], se tiene en la salida del registro
un número binario correspondiente a la aproximación del voltaje de entrada
5. En este punto, se habilita un latch que mantiene el dato firme en la salida y
posteriormente se borra el registro de salida.

Ejemplo de funcionamiento:

Supongamos el conversor de 4 bits de la figura 4.10, con 𝑉𝑟𝑒𝑓 = 10 𝑉. La apreciación


10
de este conversor, 1 LSB, es = 0,625 𝑉. La tabla 4.1 presenta los umbrales de
24
conmutación del comparador con y sin agregar offset de ½ LSB.

Salida Vi Vi + offset
b3 b2 b1 b0 límite máximo límite máximo
0 0 0 0 0.625 0.3125
0 0 0 1 1.250 0.9375
0 0 1 0 1.875 1.5625
0 0 1 1 2.500 2.1875
0 1 0 0 3.125 2.8125
0 1 0 1 3.750 3.4375
0 1 1 0 4.375 4.0625
0 1 1 1 5.000 4.6875
1 0 0 0 5.6250 5.3125
1 0 0 1 6.2500 5.9375
1 0 1 0 6.8750 6.5625
1 0 1 1 7.5000 7.1875
1 1 0 0 8.1250 7.8125
1 1 0 1 8.7500 8.4375
1 1 1 0 9.3750 9.0625
1 1 1 1 10.0000 9.6875
Tabla 4.1 Niveles de conmutación del A/D de aproximaciones sucesivas. El rango de 𝑉𝑖 que da cada
salida digital queda comprendido entre el máximo de la salida anterior y el que se indica para cada salida.
El primer valor con el que se compara para 4 bits, siempre es el 1 0 0 0.

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Consideremos una tensión a convertir de 𝑉𝑖 = 7 𝑉 y el caso de offset en la entrada del
conversor. En la tabla 4.2 se detalla lo que ocurre en cada ciclo de reloj.

Ciclo de Resultado del Acción de la


Dato ADC 𝑉𝑖 mayor a … ?
reloj comparador lógica
1 1000 4.6875 V Si 1 Mantiene b3
2 1100 7.1875 V No 0 Borra b2
3 1010 5.9375 V Si 1 Mantiene b1
4 1011 6.5625 V Si 1 Mantiene b0
5 Copiar registro a la salida y borrar
Tabla 4.2 Método de aproximaciones sucesivas, qué ocurre en cada ciclo de reloj

El resultado es el valor medio del rango representado por la palabra binaria, con una
1
incertidumbre de ± 2 𝐿𝑆𝐵.

𝑠𝑢𝑝𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟 𝑖𝑛𝑓𝑒𝑟𝑖𝑜𝑟
𝑉𝑟𝑎𝑛𝑔𝑜 +𝑉𝑟𝑎𝑛𝑔𝑜 7.1875 𝑉+6.5625 𝑉
En este caso, el valor medio del rango es 𝑉𝐴𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜
⁄𝐷 = =
2 2

Resultado VA/D = 6,875 ± 0.3125 V.

Observar que este rango comprende al valor 𝑉𝑖 = 7𝑉 que se deseaba representar.

Finalmente, el sistema queda listo para iniciar un nuevo ciclo de lectura.

Notar que la tabla 4.1 da los valores de conmutación; los valores medios de los
intervalos con offset coinciden con los valores de la columna sin offset.

4.3.4 Conversor Flash

El conversor flash no se utiliza para la construcción de multímetros, pero se incluye


para dar una visión más completa del tema.

Este es el conversor más rápido, limitado por el retardo producido por las capacidades
de entrada de los componentes, haciéndolo la arquitectura preferida en altas frecuencias.

Consta de un conjunto de comparadores con niveles fijos de tensión, que son las
fracciones correspondientes al nivel de conmutación de cada conversor. De esta forma,
la conversión se realiza sólo limitada por el tiempo de propagación de los conversores y
de los decodificadores.

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Vref

Figura 4.11 Esquema del conversor flash, ejemplo 3 bits

La figura 4.11 nos muestra el esquema básico. Aquí resultan evidentes las desventajas
del flash. Hay que colocar 𝐶 = 2𝑁𝑏−1 comparadores para lograr 𝑁𝑏 bits de resolución
en la salida; además del costo y el volumen, estos comparadores cargan la entrada con
su impedancia de entrada, enlenteciendo la respuesta del sistema.

Se colocan, a una tensión de referencia, 2𝑁𝑏 resistencias iguales en serie. En el borne


superior de cada una de ellas, la tensión que aparece es la fracción de Vref
correspondiente al número de resistencia, lo que se puede calcular, viendo el diseño
como un divisor resistivo, con la ecuación 4.11.
𝑛
𝑉𝑅𝑛 = 2𝑁𝑏 𝑉𝑟𝑒𝑓 Eq 4.11

Si se aplica una tensión de entrada de 7 V con una referencia de 10 V, los primeros


cinco comparadores darán salida 1 y los tres últimos 0.

Esta etapa necesita una lógica de conversión a binario o BCD.

Una alternativa para reducir la cantidad de comparadores, es utilizar dos flash en


cascada. El primer flash determina los bits más significativos y el segundo resuelve sólo
la diferencia entre la entrada y el valor suministrado por el primer conversor. De esta
forma, se tiene un esquema que requiere solamente 𝑁𝑏 = 𝐶1 + 𝐶2 bits, utilizando 𝐶1 +
𝐶2 comparadores. En este caso, debe utilizarse conversor D/A y un circuito restador
auxiliar.

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Figura 4.12 Conversor flash en cascada. Note que la referencia del segundo conversor es la resolución del
primero. El primer conversor da los bits más significativos, mientras que el segundo da los menos.

a- Flash simple. b- Flash en dos etapas.


Para obtener 2𝑁𝑏 niveles, Para 2𝑁𝑏1 × 2𝑁𝑏2 = 2𝑁𝑏1+𝑁𝑏2 niveles,
o sea 𝑁𝑏 bits de salida, o sea 𝑁𝑏 = 𝑁𝑏1 + 𝑁𝑏2 bits de salida,
necesito 2𝑁𝑏 − 1 comparadores. nec. 2𝑁𝑏1 − 1 + 2𝑁𝑏2 − 1 comparadores.
En el caso de la figura, 𝑁𝑏 = 3. En el caso de la figura, 𝑁𝑏 = 4.

Figura 4.13 Comparación de las dos topologías de conversores flash planteadas. Por ejemplo, si se busca
una salida de 5 bits, la topología a requiere de 31 comparadores, mientras que la b se puede
formar con 3 en la primera instancia y 7 en la segunda, para un total de 10 comparadores.

Un ejemplo la relación entre las dos topologías se muestra en la figura 4.13, donde se
puede observar la cantidad de comparadores que se necesita en cada una para lograr 3
bits de salida.

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4.4 Conversores D/A

Puesto que los conversores D/A se utilizan en algunos puntos discutidos, se dará un
ejemplo de implementación de los mismos. Estos tienen como entrada un bus digital de
𝑉𝑟𝑒𝑓
𝑁𝑏 bits y dan un valor de voltaje de salida que puede variar en pasos de .
2𝑁𝑏

4.4.1 Conversor de Resistencias Ponderadas

Es conocido también como Conversor de Suma Binaria con Pesos o BWR (Binary
Weighted Resistor). En él se realiza un sumador con operacional, donde la ganancia de
cada entrada corresponde al peso en binario de cada bit.

Figura 4.14 Conversor D/A de resistencias ponderadas

Se considera que las entradas b0…b3 pueden tomar dos niveles, 0 o Vref. En este caso, la
salida puede expresarse como
𝑏 𝑏 𝑏 𝑏
𝑉𝑜 = 𝑅 (𝑅0 + 𝑅1 + 𝑅2 + 𝑅3 ). Eq 4.12
0 1 2 3

Eligiendo una relación del tipo

𝑅𝑜 = 24 𝑅; 𝑅1 = 23 𝑅; 𝑅2 = 22 𝑅; 𝑅3 = 2𝑅 Eq 4.13

Tenemos la relación del conversor


𝑏 𝑏 𝑏 𝑏3
𝑉𝑜 = (204 + 213 + 222 + ). Eq 4.14
2

Este conversor presenta el problema del diseño de la serie de resistencias, ya que se


deben seleccionar valores no estándar. Una alternativa a este diseño es el conversor
escalera, que se presentará como ejercicio del práctico.

En el práctico se ve otro ejemplo, el Conversor Escalera o R-2R.

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4.5 Visualización e incertidumbre

La salida usual de un multímetro digital es utilizando un display, en el que cada número


decimal representa un binario codificado. En general, los A/D internamente representan
números digitales de 𝑁𝑏 bits, por lo que la representación del display puede no ser
completa. Una manera de especificar esto es mediante el número que cuenta un
contador interno, que representa el número binario correspondiente a la salida. Esto es
llamado counts en la información del fabricante.

Por ejemplo, un sistema A/D de 11 bits puede representar 2048 valores, que codificados
en decimal pueden representarse mediante cuatro dígitos del display, donde el último
dígito no supera el valor dos. La estrategia seguida por los fabricantes es cambiar de
escala cuando el contador llega a 1999, en lugar de mostrar el 2 en el digito más
significativo. De esta forma se desarrolló la nomenclatura de tres dígitos y medio (3 ½).
En general, un instrumento de X dígitos y medio representa X dígitos enteros en los
menos significativos, mientras que el más significativo puede ser 1 o 0. Usando mayor
número de bits, podemos llegar a 4096 con 12 bits o 8182 con 13 bits. En estos casos,
se corta la cuenta en 3999 o en 5999, ambos casos son llamados de tres y tres cuartos (3
¾). De esta forma, un A/D de 4000 (o 6000, depende del fabricante) cuentas tiene una
representación de 3 ¾ dígitos.

Algunos fabricantes no especifican el número de dígitos, pero dan los valores de la


escala.

En cuanto a la incertidumbre de la lectura, el valor de fabricante incluye todas las


incertidumbres posibles para cada escala. Estas pueden ser linealidad, offset,
cuantización, entre otras.

El valor de la incertidumbre se da como la suma de dos o tres números: un % de la


lectura (% rdg), un % del fondo de escala (% fs) y un número de dígitos del menos
significativo (conuts).

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Figure 4.15 Fluke 179

En la figura 4.15, se muestran los datos dados por el fabricante del multímetro Fluke
179. Este es de 3 ¾ dígitos, en este caso 6000 counts, por lo tanto el mayor número
representado es 5999. Puede usarse el punto decimal, por ejemplo 59.99.

En cuanto a la incertidumbre, se da como un % de la lectura + un numero de dígitos.

Por ejemplo, si la lectura en la escala de Vdc es 30.25 V, ¿cuál es la incertidumbre?


Primero tenemos que determinar la escala del instrumento. En los multímetros digitales,
que suelen ser auto-rango, sabemos la escala por el punto decimal. Obviamente, la
resolución es 0,01 V, pero la incertidumbre es mucho mayor. En este caso es 0,09% de
la lectura + 2 dígitos:
0,09
∆𝑉𝑑𝑐 = 30,25 + 0,02 = 0,0273 + 0,02 = 0,0473 ≈ 0,05𝑉
100

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4.6 Cambio de escala

4.6.1 Funcionamiento general

Como en el caso del instrumento analógico, debe hacerse una etapa de adaptación para
usarlo en diferentes escalas como multímetro. Hay diversas estrategias para hacer el
cambio de escala; para expresar las ideas básicas, desarrollaremos el caso de un
multímetro basado en el A/D ICL7106. Un ejemplo parecido puede encontrase en el
multímetro comercial M830L. Este chip es un conversor de 3 ½ dígitos pensado, para
trabajar con una tensión de referencia Vref de 200 mV. El fabricante recomienda colocar
un filtro RC pasa bajos en la entrada para eliminar las variaciones de tensión.

Figura 4.16 Esquema del multímetro M830L

El contador del A/D cuenta de 0 a 1999 cuentas. El chip cuenta con un A/D de doble
rampa, con tensión de referencia Vref = 100 mV. El tiempo de carga del integrador T1
es de 1000 cuentas, de esta forma, de acuerdo a la Eq 4.11, para 2000 cuentas se tiene
una lectura de 200 mV. Las escalas de 10 A, 1000 Vdc y 750 Vac dan el fondo de
escala para 1000 cuentas o 750 cuentas. Los valores mayores están limitados por los
límites de operación del instrumento, se trata de un problema de aislación eléctrica, no
de lógica del conversor ni de factores de escala la reducción del rango en estos valores
altos.

El valor real de cada cuenta depende de la escala dada por el circuito de


acondicionamiento que se agrega al instrumento. En el display de salida, esto se indica
con la ubicación del punto decimal.

Como ejemplo, consideremos la escala de 200 mV, el valor de una cuenta es de 0.1 mV.
Si se quiere medir 57,7 mA, el contador contará hasta 577 y el punto decimal para
indicar 57,7 lo da el selector de escala.

El valor de una cuenta depende de la escala. En la escala de 20 V, cada cuenta vale


10 mV. Si queremos medir 15,3 V, el contador contará 1530 y el punto entre el 5 y el 3
lo pone la escala.

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Figura 4.17 Tiempos de carga y descarga del integrador. [ref datasheet]

4.6.2 Voltímetro DC

Para el uso como voltímetro de continua, se entra por el conector V/R/mA. La escala de
200 mV se conecta directamente a la entrada del filtro, note que la corriente DC por el
filtro es despreciable.

Figura 4.18 Circuito de escala para la medida de voltaje continuo.

Como el circuito de entrada del A/D no consume corriente apreciable, el cálculo es


directamente realizar un divisor de tensión, como se detalla en la tabla 4.3.

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Escala Divisor de tensión 𝑽𝑨/𝑫 Valor de una cuenta

100 𝑘Ω
2𝑉 𝑉 = 0,100 𝑉𝑖 1 𝑚𝑉
1 𝑀Ω 𝑖
10 𝑘Ω
20 𝑉 𝑉 = 0,010 𝑉𝑖 10 𝑚𝑉
1 𝑀Ω 𝑖
1 𝑘Ω
200 𝑉 𝑉𝑖 = 0,001 𝑉𝑖 100 𝑚𝑉
1 𝑀Ω
1 𝑘𝑉 (por asilación, pero 100 Ω
𝑉𝑖 = 0,0001 𝑉𝑖 1𝑉
f.e. diseñado para 2 𝑘𝑉) 1 𝑀Ω
Tabla 4.3 Cálculo del valor de una cuenta para distintas escalas.

4.6.3 Amperímetro DC

Para uso como amperímetro, lo que llega a la entrada del conversor ADC es la caída de
tensión producida por la corriente sobre una resistencia.

Figura 4.19 Circuito de escala para la medida de corriente continua. Para la escala de 10 𝐴 por lo general
se entra por un conector distinto que para las otras escalas.

El selector de escala pone a tierra el borne adecuado, de forma de variar el valor de la


resistencia los puntos del selector a tierra. De esta forma, cuando se selecciona la escala
el voltaje de fondo de escala que llega al conversor, Vadc, se comporta como se detalla
en la tabla 4.4.

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Escala Resistencia vista Voltaje de fondo de escala

200 𝜇𝐴 1 k 200 𝜇𝐴 × 1 𝑘Ω = 200 𝑚𝑉

2 mA 100  20 𝑚𝐴 × 100 Ω = 200 𝑚𝑉

20 mA 10  20 𝑚𝐴 × 10 Ω = 200 𝑚𝑉

200 mA 1 200 𝑚𝐴 × 1 Ω = 200 𝑚𝑉


10 𝐴 (por asilación, pero
0.01  20 𝐴 × 001 Ω = 200 𝑚𝑉
f.e. diseñado para 20 𝐴)
Tabla 4.4 Cálculo del voltaje de fondo de escala para las distintas escalas

4.6.4 Voltímetro AC

Para el uso como voltímetro de alterna debe compensarse el factor √2⁄𝜋 ≅ 045. En este
caso, el circuito es el de la figura 4.20.

Figura 4.20 Circuito de escala para la medida de corriente continua

Este instrumento tiene solo dos escalas de alterna. Como la entrada del conversor tiene
un filtro, la lectura corresponde al valor medio de la tensión de entrada. Igual que para
el caso del instrumento analógico, el valor medio se relaciona con el valor eficaz
mediante la Eq. 3.24

√2
〈𝑉〉 = 𝑉 = 0,45 𝑉𝑒𝑓𝑓
𝜋 𝑒𝑓𝑓
En este ejemplo la escala de 200 V

1𝐾 1𝐾
𝑉𝐴/𝐷 = 〈𝑉𝑖 〉 = 0,45 𝑉𝑒𝑓𝑓
451𝐾 451𝐾

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Esto da el fondo de escala de 200 𝑚𝑉 cuando colocamos una sinusoidal de 200 𝑉 𝑟𝑚𝑠 en
la entrada. Valen consideraciones similares al caso analógico para el uso en señales no
sinusoidales.

Note que la escala de 750 𝑉 está limitada por el valor de pico de la sinusoidal que tiene
750𝑉 𝑟𝑚𝑠 , el cual es aproximadamente 1000 𝑉𝑝 ; nuevamente la limitante en este caso es
la aislación eléctrica, por lo que el diseño se hace asumiendo que esa escala debería
corresponder a 2000 𝑉 𝑟𝑚𝑠 , ya que de otra forma el número de cuentas quedaría
desfasado con lo que se debe mostrar en el display.

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5 Incertidumbre y errores

5.1 Introducción

El proceso de medición está en la base de nuestra compresión del mundo. La medida


nos permite cuantificar las magnitudes del mundo físico y con ello construir modelos
matemáticos sobre las leyes que gobiernan los fenómenos físicos. Una ley física es una
relación entre magnitudes y las magnitudes sólo tienen sentido si somos capaces de
cuantificarlas, lo que se hace a través de la medida.

No es nuestro objetivo dar definiciones precisas ni profundizar sobre la teoría de las


magnitudes físicas y su medida. En este capítulo trataremos de ver algunos conceptos
básicos asociados a la evaluación de la magnitud, o sea la medida y la incertidumbre o
el error asociada a ella.

La evaluación del margen de validez de la medida es tan importante como el valor del
resultado; en el trabajo técnico muchas veces se olvida este hecho. Generalmente
hacemos la suposición implícita de que el número de cifras significativas que damos de
la lectura es tal que solo el último digito significativo es incierto; si no es este el caso,
debería darse el intervalo de valores posibles del resultado de acuerdo a la
incertidumbre en dicho valor. En este capítulo, intentaremos definir estos conceptos.

Ejemplo

Suponga que se mide una resistencia con un determinado procedimiento y que el


valor es 37,142 , con una incertidumbre de 0,1  asociada al instrumento de
medida. De acuerdo al fabricante del instrumento, el valor puede ser cualquiera
en el intervalo [37,042 – 37,242]. Posteriormente se comentará acerca de la
probabilidad de que ocurra un determinado valor. En la práctica, podemos hablar
de que la resistencia vale 37  y es razonable, ya que el 37 es una cifra segura y
a falta de más información quien lo lee supondrá que es ±1. Si damos una
precisión mayor, deberíamos especificar el margen de incertidumbre. Esto no se
ve muy elegante ni muy correcto, pero es lo que generalmente hacemos.

En este capítulo se tratará de conciliar los dos enfoques, el científico, donde cada
medida debe estar acompañada de un intervalo de incertidumbre y el técnico, donde se
da el valor y una cota de variación de la magnitud. Esta cota puede ser implícita o
explícita.
5.2 Concepto de error e incertidumbre

Problema de la nomenclatura

Hasta no hace mucho tiempo se hablaba de error y de la teoría de errores de medición


para estudiar el margen de validez de una medida. Aquí nos encontramos con un
problema filosófico; para definir error debería existir un “verdadero valor” de la
magnitud a medir en el sentido matemático, esto es, un número real que es la respuesta
“teórica” a la medida que se quiere realizar. Lamentablemente esto no existe, no hay un
verdadero valor asociado a una medida, siempre hay un margen de incertidumbre en lo
que medimos.

El antiguo concepto de error

Si bien aún tiene validez, se ha limitado su alcance. Antiguamente se hablaba de errores


groseros, errores sistemáticos y errores aleatorios.

 El error grosero corresponde a aquel introducido durante el proceso de medida


debido a la manipulación errada: una persona que se equivoca. Sabiendo o no a
priori que se está introduciendo un error, al detectar el problema luego de
obtenido el resultado, se puede corregir o cuantificar este error grosero y
descartar la medida si fuera el caso.
 El error sistemático corresponde a aquel introducido por los instrumentos o el
procedimiento de medida y que puede ser corregido a posteriori. Por ejemplo, en
la medida de voltaje RMS se introduce un diodo rectificador, el cual posee una
caída de voltaje de aproximadamente 0,65 V cuando conduce. La lectura será
inferior a la que debería ser de acuerdo al modelo del voltímetro en este valor.
Esto puede corregirse para cancelar el efecto, sin embargo, esta corrección
cambia el error por una incertidumbre en el problema. Otro ejemplo es la no
linealidad en la respuesta de un instrumento, caso en el que puede realizarse una
curva de calibración y corregir los valores de acuerdo a la misma.
 Errores aleatorios. Toda magnitud fluctúa su valor por causas aleatorias que
están fuera del control del operador. Fluctuaciones térmicas, ruido
electromagnético y vibraciones mecánicas, entre otros, pueden hacer que el
resultado de nuestra medida tenga pequeñas variaciones. Antiguamente
llamábamos a esto error aleatorio, sin embargo, no se trata de un error, sino de
nuestra imposibilidad de conocer todas las variables que afectan la medida. Hoy
en día, estos aspectos se consideran comprendidos en la incertidumbre. En
general estas fluctuaciones son pequeñas, pero si nuestro instrumento tiene una
apreciación pequeña, puede detectarlas.

Perspectiva actual

Como no existe un verdadero valor asociado a la magnitud, es incorrecto hablar de error


en el resultado. Lo que sí hay son errores de procedimiento y de modelado, que pueden
ser corregidos y por ello se trata de errores. Aquí caen los groseros y los sistemáticos.
Síntesis: error vs. incertidumbre

Resumiendo, actualmente se le llama error a lo que puede ser entendido, modelado y


corregido. Este concepto no involucra la diferencia respecto a ningún valor ideal,
simplemente reconoce que se erra en el procedimiento y puede hacerse la corrección.
Los errores, en la mayoría de los casos, no tienen sesgo estadístico.

A partir de determinada apreciación en una medida, se llega a un límite donde los


resultados fluctúan aleatoriamente y es imposible obtener un valor único. En este caso,
se habla de incertidumbre.

El error puede ser corregido, pero la incertidumbre no. La incertidumbre tiene


asociada una estadística que nos dice la probabilidad de que el valor de la medida caiga
en un determinado intervalo. La estadística pude obtenerse de forma directa o estimarla
a partir de datos y modelos. Existen diversas fuentes de incertidumbre, las cuales se
discuten con más detalle en la próxima sección.

Límites de incertidumbre a distintos niveles

1- Hay un nivel de apreciación en que una magnitud física deja de tener sentido
desde el punto de vista experimental.

A modo de ejemplo, en medidas de longitud y masa macroscópicas, no tienen


sentido resoluciones menores que el tamaño y la masa de un electrón
respectivamente. Puede discutirse el límite, pero es claro que existe, no podemos
asociar cualquier número real al resultado de una medida. Lo anterior es válido
aplicando razonamientos clásicos; el mundo microscópico es cuántico y
esencialmente probabilístico.

2- Un nivel más alto corresponde al objeto a medir (mesurando).

Por ejemplo, la longitud de una barra depende del paralelismo y el pulido de sus
extremos. También la masa de un objeto depende de la limpieza de su superficie.

3- Un nivel más alto corresponde a las fluctuaciones provocadas por la variabilidad


del ambiente de medida.

Siempre existen factores externos fuera de nuestro control: temperatura,


humedad, ruido electromagnético, vibraciones, etc. Puede lograrse algún control
sobre las condiciones, pero nunca es completo. Por ejemplo, se puede trabajar a
temperatura controlada, pero no es posible evitar la fluctuación térmica.

4- Otra fuente de incertidumbre es dada por la apreciación del instrumento de


medida.
Todos los instrumentos tienen un valor mínimo que permiten detectar.
Desconocemos el valor de la magnitud con una resolución menor que la del
instrumento. Hay casos especiales en que la adición de ruido aleatorio con
estadística conocida puede reducir esta incertidumbre. Se discutirá este caso más
adelante.

5- Existen otras fuentes de incertidumbre, como en el caso de obtener el resultado a


partir de un cálculo indirecto. Los datos ajenos a la medida en sí, por ejemplo
constantes físicas y medidas auxiliares, también tienen una incertidumbre, que
se trasladará a nuestro resultado.

5.3 Definiciones y estadística de incertidumbre

Daremos algunas definiciones para el análisis de incertidumbre basada en una


estadística asociada al resultado de la medida.1 En este punto, suponemos que todas las
fuentes de error fueron removidas de las medidas realizadas. La palabra incertidumbre
en este contexto refleja la imposibilidad de asignar un número real al resultado de una
medida.

El objetivo de una medida consiste en determinar el valor de un mesurando. La medida


implica la especificación del mesurando, el método y el procedimiento. En la práctica,
depende de la resolución que quiere alcanzarse con la medida. En general, el resultado
de una medida tiene un valor estimado (o más probable) y un margen de incertidumbre
o desconocimiento, generalmente asociado a una estadística.

La incertidumbre se divide en dos categorías:

 Incertidumbre tipo A: puede ser evaluada por métodos estadísticos mediante la


repetición de una serie de medidas. Se considera cuando la apreciación es menor
que la fluctuación aleatoria del valor a medir. Se toman n valores experimentales
para estimar el valor más probable y la incertidumbre.

 Incertidumbre tipo B: Todas las que no son A:

 Falta de definición en el objeto a medir


 Aproximaciones en los cálculos y modelos
 Influencia del operador
 Incertidumbre en los datos de constantes y parámetros
 Resolución limitada de los instrumentos
 Uso de factores de corrección
 Otros

1La referencia fundamental es el documento “Evaluation of measurement data — Guide to the


expression of uncertainty in measurement” producido por el Joint Committee for Guides in
Metrology.
En el ejemplo del diodo en la medida RMS del apartado anterior, se tiene una
incertidumbre tipo B debida al factor de corrección. El voltaje del diodo depende de la
temperatura, la corriente en el circuito, ruido eléctrico, etc. Entonces, al asignarle un
valor para eliminar el error, se introduce una incertidumbre.

En la incertidumbre tipo B también hay un valor más probable y una estadística, solo
que se obtienen de forma indirecta a partir del conocimiento de la fuente de
incertidumbre y la experiencia del observador.

Cálculo de la incertidumbre

 Evaluación estadística de la incertidumbre tipo A:

Se considera que para determinar el valor de una magnitud X a partir de xi mediciones,


la mejor estimación es tomar el valor medio.

∑𝑛
𝑖=1 𝑥𝑖
Valor medio: 〈𝑥〉 = Eq 5.1
𝑛

∑𝑛
𝑖=1(𝑥𝑖 −〈𝑥〉)
2
Desviación estándar: 𝜎𝑜𝑟𝑖 = √ Eq 5.2
𝑛−1

Donde se han tomado n mediciones. La desviación estándar 𝜎𝑜𝑟𝑖 se toma generalmente


como un indicador de la dispersión de los valores respecto al promedio. Puede tomarse
un múltiplo de 𝜎𝑜𝑟𝑖 como incertidumbre de la medida, dependiendo del intervalo de
confianza que se desee. Por ejemplo, para una distribución gaussiana, el intervalo ±
está asociado con una probabilidad del 68%, mientras que uno de ±2 con 96%.

Cuando realizamos una serie de medidas, decimos que tomamos una muestra del
universo de valores posibles. Este conjunto tiene media 〈𝑥〉 y desviación estándar ori.

Si dividimos el conjunto en subconjuntos de 𝑝 valores cada uno, obtenemos un nuevo


conjunto cuyos elementos son los valores medios de cada subconjunto. El conjunto de
subconjuntos tiene la misma media que el original, pero una desviación estándar 𝜎𝑚𝑒𝑑
menor, estando las desviaciones estándar relacionadas por la ec. 5.3.
𝜎𝑜𝑟𝑖
𝜎𝑚𝑒𝑑 = Eq 5.3
√𝑝

Podemos reducir la cantidad de subconjuntos haciendo crecer 𝑝. El máximo valor es


𝑝 = 𝑛, que en la práctica se toma como desviación de la media. Un problema del
práctico aclara estos conceptos.

Tomamos el valor de 𝜎𝑚𝑒𝑑 como la incertidumbre tipo A asociada al valor estimado


de la magnitud. Parecería que tomando un número grande de medidas puede reducirse la
incertidumbre por el factor que se quiera, pero esto choca con la posibilidad de
mantener el experimento constante durante un tiempo largo.
 Evaluación estadística de la incertidumbre tipo B:

No se dispone de un conjunto de datos numéricos, por lo que debe asumirse que la


magnitud varía según una determinada distribución de probabilidad. En este curso
consideraremos dos distribuciones de probabilidad posibles para nuestras variables: la
distribución de densidad uniforme y la distribución gaussiana.

Genéricamente

Llamando 𝑝(𝑥) a la función de densidad de probabilidad de la variable aleatoria x, la


probabilidad 𝑃[𝑥1 ,𝑥2 ] de que una medida caiga en el intervalo [𝑥1 , 𝑥2 ] es
𝑥
𝑃[𝑥1 ,𝑥2 ] = ∫𝑥 2 𝑝(𝑥)𝑑𝑥 . Eq 5.4
1

A partir de la densidad de probabilidad, el valor medio puede calcularse como



〈𝑥〉 = ∫−∞ 𝑥. 𝑝(𝑥)𝑑𝑥. Eq 5.5

Al valor de 𝜎 2 lo llamamos varianza. Para el caso continuo, se la puede calcular como


el valor medio de (𝑥 − 〈𝑥〉)2 , como se muestra en la ec. 5.6.
∞ ∞
𝜎 2 = ∫−∞(𝑥 − 〈𝑥〉)2 . 𝑝(𝑥)𝑑𝑥 = ∫−∞ 𝑥 2 . 𝑝(𝑥)𝑑𝑥 − 〈𝑥〉2 . Eq 5.6

5.3.1 Distribución de densidad uniforme

La densidad uniforme supone que todos los valores en un determinado intervalo [a, b],
en particular cada intervalo de diferencias, dx, poseen la misma probabilidad.

Figura 5.1 Densidad uniforme de probabilidad

1
𝑝(𝑥) = 𝑏−𝑎 , para a < x < b
Función de densidad de probabilidad: { Eq 5.7
𝑝(𝑥) = 0 , para otro caso

𝑏−𝑎
Desviación estándar: 𝜎= Eq 5.8
2√3
5.3.2 Distribución Normal o Gaussiana

Siendo su función de densidad de probabilidad como la de la figura 5.2, su expresión


normalizada es la de la ec. 5.9, en función del valor medio y la desviación estándar.

(𝑥−〈𝑥〉)2
1 −
𝑝(𝑥) = 𝑒 2𝜎2 Eq 5.9
√2𝜋𝜎

Figura 5.2 Densidad de probabilidad gaussiana

5.4 Incertidumbre y margen de seguridad dependientes del instrumento

Cuando realizamos una medida en la práctica, generalmente tomamos un valor único.


La información de que disponemos es la del fabricante del instrumento, que nos da un
margen de validez de la medida; se cubre de errores sistemáticos, que se sabe que
existen, pero sería muy costoso corregir y cubre los márgenes de incertidumbre. De esta
forma, bajo lo que muchas veces el fabricante llama “error”, se engloban la
incertidumbre y errores de diversa causa.

¿Cómo proceder? No sabemos cómo corregir los errores sistemáticos y, lo que es peor,
no sabemos su peso dentro del error del fabricante. Tenemos dos alternativas: suponer
una estadística y que todo el intervalo es incertidumbre o definir un margen de
seguridad dado por los valores máximos del fabricante, como una cota para los valores
posibles. El primer enfoque es mejor para instrumentos de calidad, mientras que el
segundo es más conservador y puede ser útil en el caso de instrumentos donde se
supone que pueden existir errores sistemáticos importantes.

Instrumentos de mala calidad

No podemos asegurar que, en un punto particular de la escala, la distribución de


incertidumbre esté centrada en el valor leído: puede incluso variar dependiendo del
punto de la escala en que se toma la lectura. El segundo enfoque es conservador en la
mayoría de los puntos de la escala, pero al menos estamos del lado seguro.
Instrumentos de calidad

Identificamos dos fuentes de incertidumbre: la apreciación finita del instrumento y la


incertidumbre de medida informada por el fabricante. Para determinar la
incertidumbre de la medida a partir de esto, debe suponerse una estadística y calcular la
desviación estándar.

 Cálculo para densidad de probabilidad gaussiana

La incertidumbre de medida podría también ser gaussiana, con un intervalo de


confianza de un determinado porcentaje. Esto es, el fabricante nos da un valor que
corresponde a 𝑘𝜎, donde 𝑘 es un factor de cobertura para asegurar un determinado
porcentaje en el intervalo. En este caso hablamos de incertidumbre extendida. La
siguiente tabla muestra valores posibles de k y la probabilidad asociada.

Intervalo de confianza [%] Factor de cobertura (k)


68.27 1
90 1.645
95 1.960
95.45 2
99 2.576
99.73 3
Tabla 5.1 Factores de cobertura para cálculo de incertidumbre extendida en distribución
gaussiana.

Como en el caso anterior, el resultado pertenece al conjunto [𝑀 − 𝑚, 𝑀 + 𝑚]. Podemos


𝑚
asumir que  = 𝑘 , conociendo el intervalo de confianza.

 Cálculo para densidad de probabilidad uniforme

A falta de más datos, puede suponerse esta distribución. Si el valor leído por el
instrumento es 𝑀 y el fabricante dice que el margen de validez es 𝑚, esto significa que
el resultado pertenece al conjunto [𝑀 − 𝑚, 𝑀 + 𝑚]. Si se supone la estadística
uniforme, la desviación estándar es

𝜎 = 𝑚⁄ .
√3

Es importante tener en cuenta que, en las hojas de datos, los fabricantes informan:
 𝑚 para la incertidumbre de medida
 2𝑚 para la apreciación

Para el cálculo de la incertidumbre extendida, se tiene en cuenta la siguiente tabla.


Observar que 𝑘 = √3 implica tomar el intervalo completo, por lo que el intervalo de
confianza da 100%.
Tabla 5.2 Factores de cobertura para cálculo de incertidumbre extendida en distribución
uniforme.

 Combinación de ambas incertidumbres

La varianza total en este caso es la suma de las varianzas, teniendo ambos factores el
mismo peso.

2 2
𝜎 = √𝜎𝑚𝑒𝑑 + 𝜎𝑎𝑝𝑟 Eq 5.9

 Combinación con incertidumbre tipo A

Si en este instrumento además se realiza una serie de medias para evaluar las
condiciones ambientales y la fluctuación del resultado, esta da una incertidumbre de
tipo A, cuya varianza se suma dentro de la raíz en la Eq. 5.9.

5.5 Cálculo de la incertidumbre y margen de seguridad combinadas

En muchos casos, las magnitudes se expresan a partir de una fórmula de cálculo, dónde
se miden algunas variables y se obtienen otras de tablas o datos de fabricantes. Esto es,
la magnitud 𝑦 es función de otras magnitudes 𝑥𝑖 .

𝑦 = 𝑓(𝑥1 , 𝑥2 , … , 𝑥𝑖, , … ) Eq 5.10

Si cada una de las variables tiene una varianza 𝜎𝑖2 , en el caso de variables
estadísticamente independientes se tiene
𝜕𝑓 2
𝜎𝑦 = √∑ (
𝜕𝑥𝑖
) 𝜎𝑖2 . Eq 5.11

El margen de incertidumbre asociado a la magnitud 𝑦 es la varianza obtenida de 5.11.


En el caso de que las magnitudes tengan correlación estadística, deben considerarse las
covarianzas.
En el caso de una medida realizada con un instrumento de calidad, procedemos de esta
manera, agregando al final un factor de cobertura para dar un margen de confianza del
porcentaje deseado.

En caso de mayor duda sobre los datos, puede calcularse una cota o margen de
seguridad de la forma

𝜕𝑓
∆𝑦 = ∑ | | ∆𝑥𝑖 . Eq 5.12
𝜕𝑥𝑖

Esta estimación es más conservadora que 5.11, pero es mucho más simple de utilizar, ya
que considera sólo los valores extremos del intervalo y de esta forma se está del lado
seguro.
Medidas Eléctricas Teórico Cap. 6 Curso 2018

6 Osciloscopio analógico

6.1 Introducción

En el estudio y análisis de problemas eléctricos es importante la visualización de


la variación temporal de la tensión y la corriente. Antiguamente se utilizaban
registradores electromecánicos para este fin. Estos instrumentos ya casi no se utilizan en
la práctica.

Figura 6.1 Registrador electromecánico de temperatura y humedad.

En las primeras décadas del siglo 20, el osciloscopio de rayos catódicos, TRC,
comenzó a ser utilizado y se convirtió en una herramienta fundamental para el análisis
de señales eléctricas. Actualmente estos osciloscopios están siendo desplazados por
modelos digitales y estos a su vez por tarjetas de adquisición con una interface de
software que permite el análisis directamente en el computador.
Aun así, el osciloscopio es ampliamente utilizado y sus mandos básicos
responden a la lógica utilizada en los equipos de TRC originales. Por ello, dedicaremos
un capitulo al estudio del osciloscopio basado en TRC.

Un osciloscopio TRC es un dispositivo electrónico que permite la visualización


de una señal eléctrica que varía en el tiempo en una pantalla de fósforo sensible. El
elemento central de osciloscopio es el tubo de rayos catódicos TRC, en el cual un haz de
electrones excita una película emisora de luz. La posición del haz depende del voltaje
aplicado en un sistema de placas. Para impulsar el haz de electrones con energía
suficiente para producir iluminación en el fosforo, se utiliza una fuente de alto voltaje.
El TRC se describe en detalle en la próxima sección.
Un osciloscopio tiene una entrada de tensión, que es acondicionada para
alcanzar el nivel de voltaje necesario para las placas del TRC. Dependiendo del modelo,
puede poseer más de un canal para visualizar las señales. Los modelos más comunes
presentan dos canales.
Otro elemento fundamental es la base de tiempo, al mismo tiempo que se
despliega la señal en la vertical de la pantalla, la horizontal es barrida por una base de
tiempo conocida. Esto nos permite determinar el período de una determinada oscilación
en la pantalla.

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Medidas Eléctricas Teórico Cap. 6 Curso 2018

Para tener un osciloscopio, sólo falta decidir cuándo comienza el barrido


horizontal. Tenemos que sincronizarlo con alguna característica de la señal o con un
instante determinado de tiempo. Esta función la hace el bloque “trigger”, que se encarga
de disparar el barrido horizontal según lo seleccionado por el usuario.

Figura 6.2 Diagrama de bloques de un osciloscopio TRC

En las siguientes secciones se describirán los bloques funcionales y finalmente la


operación del osciloscopio.

6.2 Tubo de rayos catódicos

El tubo de rayos catódicos es el elemento central del osciloscopio analógico. En él un


haz de electrones se acelera con un campo eléctrico de forma de ganar energía cinética
suficiente para excitar fotones en un material fluorescente. El TRC consta de tres etapas
diferenciadas: un cañón de emisión de electrones, un sistema de deflexión que permite
desviar el haz de electrones y una pantalla con material fluorescente que emite luz al
incidir el haz. El siguiente diagrama muestra los elementos fundamentales de un TRC.

Figura 6.3 Elementos de un TRC

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Medidas Eléctricas Teórico Cap. 6 Curso 2018

6.2.1 Cañón de electrones

El cañón de electrones se encarga de cuatro funciones: generar una nube de


electrones, acelerarla, enfocarla y regular su intensidad. La nube de electrones se logra
mediante el calentamiento con filamento de un cátodo emisor.
El cátodo emisor es generalmente un metal recubierto de óxido. Al aumentar la
temperatura, los electrones de la banda de conducción del metal ganan energía cinética
suficiente para abandonar el material y convertirse en electrones libres formando un gas
de electrones en la superficie del metal. La energía mínima para que un electrón escape
del material es una característica del mismo y es llamada función de trabajo, W.
Si el metal se mantiene aislado, se forma un equilibrio entre la densidad de
electrones de la nube y el potencial del metal que queda cargado positivo. Sin embargo,
si se da un camino de retorno a los electrones, puede establecerse una densidad de
corriente que depende esencialmente de la temperatura y la función de trabajo del
material. La ecuación de Richardson-Dushman (6.1) expresa esta relación.
𝑊
2 −𝑘𝑇
𝐽∝𝑇 𝑒 Eq 6.1

Aquí 𝑘 es la constante de Bolzman (1,3 x 10-23 J/K). A bajas temperaturas, la


emisión es pequeña, pero a partir de los 1000 K hay muchos metales que tienen una
emisión considerable. El tungsteno es muy utilizado por su alto punto de fusión, su
función de trabajo es 4,5 eV (1 eV equivale a 1,602 x 10-19 J).

Una vez emitida, la nube de electrones se acelera con un campo eléctrico


constante. Suponiendo que la velocidad inicial del electrón es despreciable, puede
estimarse como en la ecuación 6.2.

2𝑞𝑒 𝑉
𝑣𝑒 = √ ≈ 6𝑥105 √𝑉 Eq 6.2
𝑚𝑒

La energía necesaria para producir luz en la pantalla depende de la función de


trabajo del material fluorescente. Típicamente, son necesarios de cientos a miles de
voltios. Por esto, el cañón de electrones dispone de una fuente de alto voltaje en la etapa
de aceleración.

Figura 6.4. Detalle del cañón de electrones. La tensión de alimentación del filamento es
6,3V y la alta tensión para acelerar el haz es de 2750 V.

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Medidas Eléctricas Teórico Cap. 6 Curso 2018

Luego del sistema de aceleración, viene un conjunto de placas destinado a


enfocar y controlar la intensidad del haz.

Figura 6.5 elementos del cañón de electrones.

En la figura 6.5 se ve el cátodo emisor y un sistema de rejillas de alto voltaje


llamadas anillos de enfoque. El voltaje de estas rejillas difiere ligeramente y se regula
mediante mandos externos.

Entre el cátodo y el primer ánodo, se introduce una rejilla de control, un


potencial negativo en esta rejilla rechaza los electrones emitidos en el ánodo. De esta
forma, con un pequeño voltaje en la grilla de control, podemos controlar la intensidad
del haz limitando la cantidad de electrones que son acelerados. Este principio es similar
al utilizado en las válvulas triodo, antepasado del transistor.

El alto voltaje es un parámetro de diseño del tubo y en general no tenemos


acceso a su control. El alto voltaje se utiliza para que los electrones ganen energía
cinética suficiente para producir luz en el material del tubo. De esta forma, tenemos un
haz de electrones de alta energía en el interior del tubo. Si hay moléculas de gas en el
interior, los choques producirán ionización e incandescencia en el interior del tubo. Por
ello usualmente el tubo tiene vacío, con una ligera presión de gases no ionizantes.

Existen una o dos rejillas adicionales que permiten controlar el foco y el


astigmatismo del haz. Nos permiten conformar el haz de forma que se vea como un
punto concentrado en la pantalla. Por la geometría del tubo y las rejillas, el haz no es
perfectamente recto, sino que tiene una cierta curvatura, que varía con la sección del
haz, habiendo varias trayectorias posibles para llegar desde el cátodo a la pantalla
emisora. Las diferencias son muy pequeñas, pero producen un punto extendido en la
pantalla, lo que llamamos desfocalizado. La idea de estas rejillas de enfoque es

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Medidas Eléctricas Teórico Cap. 6 Curso 2018

concentrar el haz de forma lo más puntual posible, lo que se logra introduciendo campos
eléctricos concéntricos al haz, que modifican ligeramente su trayectoria.

6.2.2 Placas de deflexión

Llamamos deflexión del haz al mecanismo que nos permite dirigirlo a un punto
particular de la pantalla. En el caso del osciloscopio, la deflexión es eléctrica. Esto es, se
genera un campo eléctrico que permite desviar el haz. En el caso de un TRC de
televisión, la deflexión se hace por medio de bobinas que generan un campo magnético.
Para el cálculo de la posición en la pantalla, se supone una deflexión
electroestática con campo eléctrico uniforme. Esto no es exactamente cierto, ya que el
campo varía cuando la señal aplicada es variable en el tiempo. Si la velocidad de los
electrones es tal que el tiempo de tránsito en las placas es mucho menor que el período
de la señal, puede suponerse el campo electroestático. Esto introduce una limitación
fundamental en el ancho de banda. Un problema del práctico trata de este asunto.

Figura 6.6 Sistema de deflexión electroestática

En el sistema de la figura 6.6, suponemos la deflexión en el plano vertical, dónde


el campo eléctrico se aplica según el eje z. Las fuerzas que actúan sobre el electrón son
la gravedad, el campo magnético de la tierra y el campo eléctrico producido por las
placas de deflexión. En un primer análisis, supondremos que se canceló el campo
magnético de la tierra mediante una bobina de compensación que genera un campo
igual y contrario. Se tratará este punto más adelante. Tampoco consideraremos la fuerza
de gravedad, ya que se trata de electrones, con masa 9,1x10-31, por lo que la fuerza
gravitatoria es varios órdenes de magnitud inferior a la electroestática.
Bajo estas hipótesis, el problema es una partícula que ingresa a las placas de
deflexión con velocidad inicial vo y se le aplica la fuerza eléctrica de la ecuación 6.3,
donde qe es la carga del electrón, ℎ la distancia entre las placas y Vp el voltaje aplicado
a las mismas.

𝑉𝑝
𝐹⃗𝑒 = 𝑞𝑒 𝑘 ⃗⃗ Eq 6.3

Como no consideramos ni la gravedad ni la fuerza producida por el campo


magnético de la tierra, el cálculo es el mismo para la deflexión horizontal y para la

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vertical. La ecuación 6.3 nos da una fuerza constante cuando el voltaje aplicado es
constante. De esta forma, en el tramo correspondiente a las placas tenemos un
movimiento uniformemente acelerado, que tiene trayectoria parabólica. Al salir de la
zona de las placas, el haz sigue una trayectoria rectilínea hasta impactar en la pantalla.
Utilizando la ecuación 6.2 para el cálculo de la velocidad horizontal del haz,
puede demostrarse que la coordenada de la posición del haz respecto al centro del tubo
es lineal con el voltaje aplicado a la placa, siguiendo la ecuación 6.4, la cual se propone
resolver en un problema del práctico.

L L Vp
y=[ (D + 2) V ] Eq. 6.4
2h a

Como puede verse, la sensibilidad del tubo es inversamente proporcional al


voltaje de aceleración. La ecuación nos muestra que el osciloscopio puede utilizarse
para medir voltajes, porque la posición del haz en la pantalla es proporcional al voltaje
aplicado en la placa. El factor de proporcionalidad depende de la geometría y del voltaje
del cañón acelerador.
El cálculo realizado es para poder estimar las magnitudes involucradas, en la
práctica. Las placas pueden no ser dos planos horizontales, sino formar un cono o una
sección plana y un cono. La idea es la misma, pero es más complicado el cálculo del
punto de impacto en la pantalla. Utilizando los valores típicos de un TRC, puede
calcularse el orden de magnitud del voltaje de deflexión vertical, que puede variar de
decenas a poco más de cien voltios.

6.2.3 Pantalla fluorescente

Un material fluorescente es capaz de emitir luz cuando los electrones menos


ligados de su estructura son arrancados de la misma. El proceso en este caso es el
siguiente: los electrones del haz impactan sobre la placa, la energía cinética de estos
electrones es mayor que la función de trabajo del material fluorescente por lo que
electrones del mismo son arrancados de la estructura. Estos electrones quedan en un
estado de energía superior al de la placa. Al regresar los electrones a su estado estable
en la placa, liberan un fotón de luz. La frecuencia de la luz emitida depende de la
diferencia de energías entre los estados del electrón.
Este proceso es sumamente rápido, para ver una imagen persistente en la
pantalla, el haz debe recorrer continuamente la misma, repitiendo la imagen. Existen
tubos especiales con permanencia mayor, que utilizan materiales fosforescentes con
emisión retardada.

Figura 6.7 Pantalla de osciloscopio

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Se ha convertido en un estándar el uso de pantallas rectangulares 10 x 8, que


tienen 8 divisiones en la vertical y 10 en la horizontal.
Cada división de la pantalla se subdivide en cinco partes, por lo que la
apreciación puede estimarse como el valor de la escala en V/div o ms/div dividido por
cinco. Dependiendo del operador, puede estimarse una apreciación menor, pero siempre
existe la limitación del ancho del haz.
Una característica que suele presentarse en la pantalla son las líneas que indican
el 10 % y el 90 % de la grilla vertical. Estas permiten por ejemplo determinar tiempos
de subida de pulsos. Generalmente, se toma como mínimo la tercera división hacia
abajo y como máximo la tercera división hacia arriba. Esto corresponde a 30
subdivisiones, en la tercera subdivisión se marca el 10 % y faltando tres para el máximo
el 90 %. Hay osciloscopios que utilizan un rango menor de la pantalla marcando el 90
% en la segunda división vertical y el 10 % en la segunda hacia abajo. El utilizar un
rango menor de la pantalla asegura una mayor linealidad en la respuesta.
Finalmente, debe existir un mecanismo para que el haz de electrones cierre el
circuito y de un camino de retorno al cátodo. Generalmente, esto se logra con un
recubrimiento de pintura conductora con base grafito en el cono posterior a la pantalla.
Observe en la figura 6.8 el recubrimiento de pintura de grafito en la parte del cono del
tubo. Esta pintura se conecta al electrodo positivo del cañón acelerador, de forma de
tener un potencial uniforme en la región de la pantalla y tener el camino de retorno. Esta
pintura conductora se conoce por el nombre de un producto comercial Aquadag
(Aqueous Deflocculated Acheson Graphite). La película presenta una resistencia, que
puede variar de cientos de Ω a algunos 𝑘Ω.

Figura 6.8. Película de Aquadag que recubre el TRC

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6.3 Canales de entrada y amplificación vertical

Los osciloscopios analógicos suelen presentar uno o dos canales de entrada. El


diagrama de la figura 6.9 muestra los bloques constitutivos del sistema de entrada y
amplificación vertical.

Figura 6.9. Diagrama de bloques del sistema vertical

Cada canal de entrada tiene la opción de conectar directamente a los atenuadores


o pasar por un filtro pasa altos que elimina la componente de continua. Generalmente la
frecuencia de este filtro se encuentra entre uno y diez Hz. Un selector (LL1 y LL2)
permite seleccionar el acoplamiento del canal de entrada. Note que la opción de colocar
la entrada a tierra no afecta el circuito a medir, se pone a tierra la entrada del atenuador
pero no la entrada del canal.
A continuación, tenemos un bloque de atenuación que permite fijar la escala de
voltaje necesaria. En las escalas más bajas de mV/div puede existir un preamplificador
adicional para mejorar la relación señal-ruido. En el resto de la escala se utilizan
divisores resistivos, generalmente en dos etapas, una que selecciona un factor 1 2 5 y la
siguiente que selecciona un factor 1 10 100. Estos factores se seleccionan con el control
Volt/div.
Luego se tiene un preamplificador de ganancia fija, que se suma a una tensión
continua. La misma permite ajustar el nivel medio de la señal en la pantalla. Note que
cuando la entrada del canal se pone a tierra con la llave LL1 o LL2, la tensión a la salida
del preamplificador es el nivel de DC. Este nivel se fija con un control en el panel del
osciloscopio para cada canal.
El canal 2 posee la posibilidad de invertir la señal antes de enviarla al
amplificador de alto voltaje. Esto se selecciona con la llave LL3, accesible desde el
panel.
La etapa final es un amplificador de ganancia fija, que eleva el voltaje al nivel
necesario para la deflexión del haz. Como se comentó en el apartado anterior, se
requiere un nivel del orden de 100 V.

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Medidas Eléctricas Teórico Cap. 6 Curso 2018

Para seleccionar el canal a visualizar, se dispone de una llave LL4, que permite
seleccionar CH1 o CH2. Note que el osciloscopio tiene solo un haz de electrones y
puede representar una única tensión en cada instante.
En el modo de operación de un canal simple, la llave LL4 selecciona el canal.
Cuando quieren visualizarse los dos canales al mismo tiempo, LL4 es conmutada por el
osciloscopio. Existen dos formas de conmutar los canales: ALT presenta un barrido de
cada canal alternativamente. Esto es, un barrido completo del haz lo hace en el CH1 y el
siguiente en el CH2. Quien decide la conmutación es el circuito de barrido horizontal.
La otra alternativa es el modo CHOP. En este caso, se dispone de un oscilador de
frecuencia fija, que conmuta el haz entre los dos canales, varias veces por barrido.

Figura 6.10. Efecto del modo CHOP en las señales visualizadas

Un control adicional, que no se muestra en el diagrama, es la posibilidad de


sumar ambos canales. Eso se logra con un sumador analógico y se selecciona con el
control ADD. Utilizando el modo ADD y el inversor del canal dos, puede realizarse la
resta entre dos voltajes cualesquiera del circuito a medir. Note que la tierra es común a
ambos canales y común a la red eléctrica.

6.4 Circuito de barrido horizontal

Para poder visualizar señales eléctricas en función del tiempo, debe disponerse
de una base de tiempo conocida. Esto se logra aplicando una señal en forma de diente
de sierra en las placas horizontales. El periodo de esta señal es conocido, de forma que
el tiempo de barrido determina los segundos por división de la grilla.
Hay dos formas de lograr el tiempo de barrido. La señal de diente de sierra debe
ser lineal desde un mínimo, correspondiente al extremo izquierdo de la pantalla, hasta
un máximo, correspondiente al extremo derecho de la misma.
En la figura 6.11 se muestran los diferentes estados de la señal de barrido
horizontal. Esta comienza con un disparo del trigger, cuyos diferentes modos se
comentarán en la próxima sección. Lo relevante es que se recibe una señal de disparo y
el barrido horizontal se establece durante todo el tiempo marcado como 1. Al ser un
voltaje lineal con el tiempo, el haz recorre la pantalla a velocidad constante, por lo que
podemos graduar la escala horizontal en unidades de tiempo. El tiempo del barrido se
ajusta con un mando disponible en el panel del osciloscopio Time/div.

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Figura 6.11 Señal de barrido horizontal

Cuando el voltaje horizontal alcanza su valor máximo, el haz llega al extremo


derecho de la pantalla. Durante el tiempo 2, el haz retorna a su posición en el extremo
izquierdo de la pantalla. Note que el diagrama está fuera de escala, generalmente este
tiempo es corto comparado con el barrido horizontal. Para no ver la línea del haz
retornando en la pantalla, se utiliza una señal aplicada en el control de intensidad del
haz. Recuerde que existe una rejilla en el TRC que controla la intensidad del haz.
Aplicando un pulso negativo a la rejilla, llamado señal de blanking, se corta el haz de
electrones durante el tiempo de retroceso del mismo.
Existe un tiempo mínimo antes de poder disparar el haz nuevamente, marcado
como 3. En algunos osciloscopios este tiempo mínimo puede ajustarse mediante un
mando en el panel, llamado hold off. Esta función es útil para visualizar secuencias de
pulsos.
Existen dos formas de modificar el tiempo del barrido horizontal: cambiar el
periodo de la señal o utilizar una ganancia para saturar la señal en un tiempo menor y
así reducir el barrido. Al igual que en el circuito vertical, los factores de base de tiempos
utilizados son 1, 2, 5. Por ejemplo, las escalas de un osciloscopio pueden ser [. 1 𝜇𝑠,
. 2 𝜇𝑠, . 5 𝜇𝑠 … 1 𝑠, 2 𝑠, 5 𝑠]. Un ejemplo de cómo hacer estas escalas es utilizar
diferentes frecuencias en el generador de diente de sierra para realizar los saltos
decimales y realizar los saltos 1, 2, 5 cambiando la ganancia. La figura 6.12 ilustra este
concepto.
Otro caso en el que puede utilizarse amplificación para lograr el cambio de base
de tiempo es en la función x10 Mag. Esta amplifica diez veces la base de tiempo,
permitiendo ver detalles finos en el tiempo. Este es un control accesible con un swich en
el panel del osciloscopio. La posición horizontal o delay se ajusta con el nivel de DC de
la base de tiempo, que también esta accesible en el panel.

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Figura 6.12 Uso de factor de ganancia para cambiar la base de tiempo

6.5 Circuito de disparo

Para poder visualizar una señal estable en la pantalla, debemos tener un


sincronismo entre el barrido horizontal y el vertical. Si no existe el sincronismo, cada
barrido comienza en un punto diferente de la señal, lo que produce una imagen que se
mueve dependiendo de dicho punto.
La cuestión a resolver es dónde comenzar el barrido. Básicamente, hay cuatro
formas de hacerlo: Automático, Normal, Línea y Externo. Algunos modelos incluyen
formas más avanzadas de sincronismo, que dependen de la aplicación. Por ejemplo, hay
osciloscopios que tienen un sincronismo específico para señales de televisión analógica.

6.5.1 Modo Normal

El modo normal permite elegir un nivel de disparo y una pendiente. Esto es, el
disparo solo se realiza cuando la señal cruza un determinado nivel de tensión con un
determinado flanco. Tanto el nivel de tensión como el flanco son ajustables desde el
panel.
Si no se da la condición de disparo, el osciloscopio no realiza barrido.

6.5.2 Modo Automático

Tiene una doble condición de disparo. La misma que el modo normal y un


temporizador. Si se da la condición de disparo antes del tiempo del temporizador,
dispara normal, si se alcanza el tiempo del temporizador antes que la condición de
disparo, se dispara por tiempo.

6.5.3 Modo Línea

En el modo Línea se dispara sincrónico con la red eléctrica. En nuestro caso 50


Hz. Es útil para visualizar fenómenos producidos por la red, como ruidos e
interferencias, además de la propia señal de la red eléctrica.

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6.5.4 Modo Externo

El trigger tiene una entrada de sincronismo externa, a la cual se le coloca una


tensión cuadrada (o pulsos), generalmente de nivel TTL. Esta entrada es utilizada
cuando la señal a medir proviene de un generador o un equipo con salida de
sincronismo.

6.6 Puntas de prueba

Al momento, hemos considerado el funcionamiento interno del osciloscopio. Sin


embargo, la entrada debe conectarse de alguna manera al circuito a medir.
Habitualmente se utilizan cables coaxiales para realizar la conexión. El cable coaxial
presenta un apantallamiento del ruido eléctrico en la entrada. Sin embargo, introduce
una capacidad adicional al circuito de entrada.

Figura 6. 13 Cable coaxial y conectores BNC macho

Los conectores utilizados en todos los osciloscopios modernos son del tipo
BNC, siendo la entrada el osciloscopio BNC hembra y los cables BNC macho. En la
práctica, los cables coaxiales pueden presentar capacidades de decenas a pocos cientos
de ohm. Esta capacidad queda en paralelo con el condensador de entrada, por lo que se
suma al mismo.
Una alternativa generalmente utilizada para conectar el osciloscopio es el uso de
puntas x10. Estas puntas presentan dos ventajas útiles en muchas aplicaciones:
aumentan la impedancia de entrada y compensan la capacidad de entrada. La figura 6.14
muestra un modelo típico de punta de prueba.

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Figura 6.14 Punta de prueba de osciloscopio

Aplicamos una tensión sinusoidal a la entrada de la punta. La tensión en el


osciloscopio se mide idealmente en la resistencia de entrada, Ro, la cual modela la
impedancia de entrada del mismo y es un valor estandarizado en 1 M. La capacidad de
entrada depende de la red de compensación utilizada en el atenuador de entrada y varía
de un modelo a otro; en general el fabricante informa este valor. Esta capacidad es del
orden de decenas de pF. Para el cálculo de la tensión de entrada a una determinada
frecuencia, tenemos las siguientes ecuaciones.

𝑅𝑝
𝑍𝑝 = Eq. 6.5
1+𝑗𝜔𝑅𝑝 𝐶𝑝

𝑅𝑜
𝑍𝑖 = Eq. 6.6
1+𝑗𝜔𝑅0 (𝐶𝑜 +𝐶𝑎𝑗 +𝐶𝑘 )

𝑍𝑖
𝑉𝑜𝑠𝑐 = 𝑉𝑖 Eq. 6.7
𝑍𝑖 +𝑍𝑝

A continuación se da la condición para que esta tensión no dependa de la frecuencia.

𝑅𝑝 𝐶𝑝 = 𝑅0 (𝐶𝑜 + 𝐶𝑎𝑗 + 𝐶𝑘 ) Eq. 6.8

De esta forma, ajustando el valor de Caj puede lograrse compensar la punta de prueba.
En el práctico de ejercicios se detallan estos efectos en el dominio del tiempo y la
frecuencia. En la práctica, la punta se ajusta con una señal, generalmente disponible en

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el panel del osciloscopio, que da una onda cuadrada de frecuencia y amplitud conocida.
Se mueve el Caj hasta lograr que la respuesta sea cuadrada.

Figura 6.15. A punta sobrecompensada, B punta subcompensada, C punta


correctamente compensada

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7 Osciloscopio digital

7.1 Introducción

En este capítulo se tratarán los aspectos relevantes en el funcionamiento de un


osciloscopio digital. Se resaltarán las características específicas del osciloscopio digital,
en particular los modos de adquisición, trigger y almacenamiento de la señal.

El elemento central de un osciloscopio digital es el conversor A/D. Esencialmente


el osciloscopio se compone de los siguientes bloques

Figura 7.1 Diagrama de bloques de un osciloscopio digital

La etapa de ganancia–atenuación inicial es similar a la del osciloscopio analógico.


La diferencia principal, del punto de vista del usuario, es que el paso de ganancia suele
tener una graduación más fina. Usualmente se presentan las opciones 1-2-5, como en los
analógicos y una opción continua, subiendo en pasos de a uno. Algunos opcionales que
presenta el canal de entrada son: posibilidad de cambiar la impedancia de entrada de
1 𝑀Ω (valor por defecto siempre) a 50 Ω; posibilidad de configurar el factor
multiplicador de la punta, para visualizar en la pantalla el valor corregido.

Luego del bloque de entrada, tenemos el conversor A/D. Al igual que lo estudiado
para el multímetro digital, el A/D tiene: una etapa de sample & hold, el conversor
propiamente dicho y un buffer de salida con banderas de status. Las arquitecturas del
conversor son las que permiten alcanzar tasas de muestreo altas: flash y aproximaciones
sucesivas.

Todo el proceso es controlado por un microprocesador, que se encarga de


inicializar la conversión, gestionar la copia de datos del buffer del A/D y realizar
operaciones con los datos. También se encarga de gestionar la comunicación con el PC
y las configuraciones del usuario.

Los datos son desplegados en pantalla con una determinada resolución de pixeles;
hay un registro de video y una tarjeta de video para procesar los datos a ser visualizados

Finalmente, tenemos la memoria de datos, donde se almacenan las señales


digitalizadas para ser transmitidas al PC o para su uso posterior. En la operación normal
del osciloscopio no se almacenan las señales anteriores: los datos se escriben en la
memoria de video con la resolución de la pantalla y se descartan. Para almacenar una
señal, debe enviarse un comando específico al osciloscopio; en algunos modelos esta
operación se llama digitalizar, ya que los datos anteriores se descartan. Los datos
digitalizados quedan disponibles para transmisión. Cuando se envía el comando de
digitalizar, se comienza una adquisición nueva de la señal, por ejemplo, si está en modo
AVERAGE, se descartan las muestras anteriores y se adquiere todo el set nuevamente.

7.1 Modos de adquisición (ACQUIRE)

Los osciloscopios digitales poseen diferentes modos de adquisición de datos. Esto


es, los datos que adquiere el conversor D/A se guardan en la memoria de datos
utilizando diferentes técnicas. Es importante entender que hay dos registros diferentes
donde se almacenan los datos, uno en el conversor A/D (o una copia de este en el
microprocesador) y otro en la memoria de digitalización. Los datos en las dos memorias
pueden corresponder a intervalos de tiempo diferentes. Hay una tercera memoria que se
forma con los datos que se muestran en la pantalla de video. Estos datos no se
almacenan en forma permanente. Para almacenar datos en la memoria de datos, hay que
hacer una operación de lectura, esto se llama digitalizar la señal.

Hay cuatro modos básicos de adquisición en los osciloscopios digitales: SAMPLE,


AVERAGE, HIGH RESOLUTION y PEAK DETECT.

SAMPLE. Es el modo más intuitivo. Los datos del conversor A/D se copian
directamente en la memoria de datos una vez que se manda la orden de digitalizar. La
resolución vertical es el número de bits del conversor y la frecuencia de muestreo es la
misma. Generalmente, el osciloscopio adapta su frecuencia de muestreo cuando se elige
una escala de tiempo.
AVERAGE. El modo de promedio. Realiza la media de N señales sobre una ventana
deslizante. Para esto, el usuario define el número de promedios N. La suma se escribe
en la memoria de datos, mientras el número de señales es menor que N, se muestra la
suma parcial dividido el número de señales. Cuando se supera N, se descarta siempre la
más antigua y se incorpora una nueva a la suma. Esto da una cierta inercia en los
cambios de la pantalla del modo AVER. La resolución vertical aumenta en el modo
AVER, ya que el intervalo entre muestras se divide entre N. En general se toma una
potencia de 2 para el número de promedios, de esta forma, si 𝑁 = 2𝑛 , la nueva
resolución vertical es el número de bits original más n.
HIGH RESOLUTION. El modo de alta resolución funciona cuando tenemos una
digitalizadora más rápida que la frecuencia de muestreo a utilizar en la señal de datos.
Esto hace que podamos asignar el promedio de los puntos vecinos a la muestra. La
resolución vertical aumenta con el número de muestras promediadas.
PEAK DETECT. Como en el modo H-RES, deben tenerse más datos en el conversor
A/D que los necesarios en la señal. En este modo se escriben dos registros, uno con el
máximo del intervalo correspondiente a la muestra y otro con el mínimo.
Ejemplo de aumento de la resolución haciendo promedios:

Considere dos números binarios de dos bits cada uno, A y B. De esta forma, A
puede valer [0, 1, 2, 3] y B lo mismo. Se representa como [00, 01, 10, 11] el conjunto de
valores posibles tanto de A como de B. Si realizamos el promedio de A con B, el
número de valores posibles es de [0, 0.5, 1, 1.5, 2, 2.5, 3]. La representación binaria de
este resultado requiere 3 bits que pesan 21, 20 y 2-1 respectivamente. El conjunto binario
de los resultados es [000, 001, 010, 011, 100, 101, 110]. Note que el conjunto no es
completo, ya que no tenemos el caso de 3.5, correspondiente al 111.
Como conclusión, al promediar dos números binarios, todos los niveles intermedios
se dividen entre dos. Puede decirse que la resolución aumenta en un bit, aunque el valor
extremo no está comprendido en el conjunto (3.5).

Es fácil verificar que, si promediamos cuatro de estos números, el conjunto de


valores posibles será [0, 0.25, 0.5, 0.75, 1, 1.25, 1.5, 1.75, 2, 2.25, 2.75, 3]. Tenemos 12
valores, que dividen cada nivel intermedio en cuatro. Los equivalentes binarios
necesitan 4 bits para su representación, que pesan 21, 20, 2-1 y 2-2 respectivamente. El
conjunto resultante es [0000, 0001, 0010, 0011, 0100, 0101, 0110, 1000, 1001, 1010,
1011, 1100]. De esta forma, al promediar cuatro números, cada nivel se divide en cuatro
y el número de bits aumenta en dos, siempre con la salvedad de que no se obtienen los
números mayores que 3.

Generalizando, si se promedian m números de n bits, la apreciación del promedio


es como si tuviéramos m + n bits en la digitalización. Si el número no fuera potencia de
2, el resultado es que cada intervalo se divide entre el número de promedios.

7.2 Métodos de muestreo

El muestreo corresponde a seleccionar las muestras en el conversor A/D. En los


osciloscopios comerciales, se utilizan básicamente tres técnicas de muestreo.

REAL TIME SAMPLING. La más intuitiva es el muestreo en tiempo real, que toma
secuencialmente las muestras de la señal y las convierte, en tiempo real. El tiempo de
conversión en el A/D debe ser menor al período de muestreo, por lo que se necesitan
conversores rápidos. Esta es la única forma de muestreo que permite adquirir
transitorios no repetitivos, ya que toda la señal se muestrea en tiempo real.

MUESTREO EN TIEMPO EQUIVALENTE SINCRÓNICO. Una forma de resolver el


problema de la velocidad del conversor A/D es utilizar el llamado muestreo en tiempo
equivalente. La técnica se basa en dos conceptos: primero, la señal a visualizar debe ser
periódica, ya que se tomarán muestras en diferentes ciclos. Segundo, el conversor posee
en su entrada un bloque de S&H rápido, para tomar la muestra, que es mantenida el
tiempo necesario para la conversión A/D. De esta forma, lo que debe ser rápido es el
S&H, después el conversor puede demorar mucho más tiempo, ya que el próximo dato
se toma en el siguiente ciclo.

Como ejemplo, supongamos que nuestro sistema digital tiene un reloj de 1 GHz,
disponemos de un conversor A/D de aproximaciones sucesivas de 8 bits y el S&H tiene
un tiempo de muestra de 0.2 ns (tiempo en que la llave está cerrada para adquirir la
muestra). Esto significa, que se necesitan entre 9 y 10 ciclos de reloj para realizar una
conversión A/D, el décimo ciclo se usa para transferir el dato y habilitar la próxima
adquisición del S&H. De esta forma, podemos muestrear en tiempo real hasta 100 MHz.
Para lograr un muestreo en tiempo equivalente a 1 Gs, si la señal es periódica, podemos
adquirir un subconjunto de puntos espaciados 10 ns (100 MHz), en el próximo ciclo de
trigger podemos retardar la adquisición un ciclo de reloj y adquirir otro subconjunto
espaciado 10 ns. El proceso se repite hasta completar todos los puntos faltantes de la
señal. En 10 ciclos de trigger se completa el muestreo. En tiempo equivalente, podemos
llegar hasta la velocidad del reloj del A/D, lo que debe ser rápida es la conversión S&H.

Figura 7.2 Muestreo en tiempo equivalente sincrónico

MUESTREO EN TIEMPO EQUIVALENTE ASÍNCRONO. A la técnica anterior se le


llama muestreo en tiempo equivalente sincrónico, porque los puntos se adquieren de
forma sincrónica respecto al trigger. Esto dificulta la posibilidad de tener datos
anteriores a la señal del trigger (pre-trigger). Una variante, llamada muestreo en tiempo
equivalente asíncrono, consiste en registrar el conjunto de datos con la técnica del
muestreo equivalente, pero utilizando un punto arbitrario como inicio de la señal. De
esta forma, la adquisición no se dispara con el trigger, sino que el instante de trigger se
ubica a posteriori en el vector de datos. Esto nos permite visualizar datos antes y
después del trigger, dándonos la opción de pre-trigger.

Otro factor determinante en la estrategia de muestreo es la posibilidad de compartir


o utilizar más de un conversor A/D. En la práctica, puede utilizarse un conversor para
varios canales de entrada, donde la frecuencia máxima de adquisición sólo se obtiene
cuando se utiliza un único canal, ya que cuando se usan varios debe dividirse entre el
número de canales. De esta práctica, debe observarse que puntos correspondientes a una
misma posición en los vectores de datos no corresponden al mismo instante, sino que
hay un desfasaje de un ciclo de reloj en cada punto debido a la multiplexación.

Figura 7.3 Entradas multiplexadas. Varios canales de entrada son digitalizados por un
único conversor A/D.
En el otro extremo, podemos tener más de un conversor A/D para digitalizar un
canal. Por ejemplo, en un osciloscopio de dos canales tenemos un conversor A/D de 1
Gs por canal. Estos pueden combinarse, para muestrear un único canal a 2 Gs o
muestrear los dos simultáneamente a 1 Gs. Esta técnica es conocida como interleaved.

Figura 7.4. Especificación de los osciloscopios de alta velocidad de la serie 4000 de


Keysight.

Esta técnica puede implementarse, por ejemplo, activando un conversor en el flanco


de subida del clock y el otro en el flanco de bajada.

Figura 7.5 Muestreo utilizando interleaving de dos D/A

7.3 Ancho de banda y frecuencia de muestreo

Es importante resaltar la diferencia entre el ancho de banda y la frecuencia de


muestreo del equipo. El ancho de banda corresponde a la electrónica analógica del canal
de entrada. Generalmente, se le coloca un filtro pasa bajos para limitar dicha banda, los
valores típicos están entre 50 y 200 MHz, pero hay osciloscopios que permiten alcanzar
frecuencias mayores. Como siempre, el ancho de banda se refiere a la frecuencia de
-3dB o 0,707 de la amplitud.

Un concepto diferente es la máxima frecuencia de muestreo de la digitalizadora,


que permite reconstruir señales hasta la mitad de la frecuencia de muestreo, pero no
resuelve los problemas de atenuación ni solapamiento.

Como regla práctica se recomienda utilizar un ancho de banda cuatro veces la


frecuencia más alta del espectro a medir y una frecuencia de muestreo cuatro a cinco
veces el ancho de banda. Vea en la tabla de la figura anterior los anchos de banda y las
frecuencias de muestreo de las digitalizadoras.

7.4 Profundidad de la memoria.

Otro parámetro a tener en cuenta es cuántos datos puedo almacenar en la memoria.


Independientemente de los registros internos para hacer operaciones y el utilizado en
video, el osciloscopio posee registros de datos donde guarda la señal digitalizada. Estos
registros se escriben cuando se manda al osciloscopio un comando de digitalizar.
También puede realizarse esta operación desde el panel.
Los datos digitalizados pueden ser transmitidos por las interfaces de comunicación,
guardarse en memoria del micro o salvarse en una memoria externa.

7.5 Métodos de disparo.

Además de los métodos de disparo disponibles en los osciloscopios analógicos,


NORM, AUTO, EXT, LINE, se tienen modos adicionales que realizan medidas más
elaboradas sobre la señal de entrada. En el caso del osciloscopio digital, la señal puede
estar adquiriéndose y evaluando su valor durante todo el tiempo, decidiendo el punto de
“disparo” a posteriori. Aquí, disparo no significa inicio de la adquisición, sino que
significa punto de referencia para almacenar los datos o desplegarlos en pantalla.

De esta forma, podemos disparar por ancho de pulso, tiempo de subida, repetición
de un patrón, etc. La siguiente figura muestra algunos métodos de disparo utilizados.

Figura 7.5. Métodos de disparo avanzados


7.6 Cursores y operadores matemáticos.

En general, los osciloscopios digitales poseen formas de obtener información


numérica de los datos desplegados en la pantalla sin necesidad de medirla en la escala
directamente. La apreciación de las medidas viene dada por la resolución vertical del
conversor A/D en el modo SAMPLE o aumentada por los promedios en el modo HRES
y AVER. La más elemental es el uso de cursores. Se dispone de dos cursores
horizontales y dos verticales. Los horizontales marcan tiempo y diferencia de tiempo
entre ellos, generalmente nos indican también el inverso

Figura 7.6. Ejemplo de cursores verticales y horizontales en un osciloscopio Hantek.

El osciloscopio da la posibilidad de realizar medidas en la pantalla de algunos


parámetros predefinidos. Por ejemplo, puede medirse voltaje pico a pico, voltaje eficaz,
período, frecuencia, tiempo de subida, ancho de pulso, etc. El menú de medida cambia
de un modelo a otro.
Figura 7.7. Ejemplo de menú de medida en un osciloscopio Hantek

Finalmente, podemos decir que los osciloscopios digitales cuenta con una gran
variedad de operadores matemáticos sobre las señales en pantalla, pudiendo además
utilizar operandos guardados en memoria. Se destaca el uso de la FFT, como forma
rápida de visualizar los espectros durante la medida.
9 Transductores

9.1 Introducción

En este capítulo se tratarán algunos transductores comúnmente utilizados en


aplicaciones industriales y de medición de parámetros físicos. Aunque un transductor de
forma general convierte un tipo de energía en otro, en este curso consideraremos
aquellos que convierten una magnitud física como temperatura o deformación en una
magnitud medible eléctricamente, como voltaje o corriente.

El capítulo se organizará por tipo de magnitud física. Estudiaremos sensores de


temperatura, deformación (lineal y angular), presión y campo magnético. Al final se
harán algunos comentarios sobre sensores completos, con salida acondicionada para
lectura en dispositivos electrónicos.

9.2 Transductores de temperatura.

La temperatura es una medida de la energía cinética promedio de las moléculas de


un sistema, el estado de vibración y de agitación de las moléculas influye en casi todas
las propiedades del medio. Estudiaremos tres tipos de transductores de temperatura: la
resistencia de un metal, la resistencia de un semiconductor y las termocuplas.

9.2.1 Modelo de conducción de un metal

Estudiaremos el origen de la resistencia eléctrica de un conductor y su relación con


la temperatura, mediante un enfoque esencialmente clásico: la descripción cuántica de
los niveles de energía se utiliza sólo de forma cualitativa.

Un conductor es un material que posee portadores de carga libres. En un sólido,


estos portadores son electrones, los cuales se organizan por niveles de energía en los
átomos. Cada nivel permitido posee dos estados de spin. El principio de exclusión de
Pauli nos dice que sólo puede haber un electrón en cada estado. Los estados se ocupan
ordenadamente desde los niveles de menor energía, más próximos al núcleo. En un
sistema compuesto por muchos átomos, los niveles se desdoblan en bandas de energía.

Figura 9.1. Niveles discretos de energía en un metal. A temperatura cero K, sólo los estados más bajos
están ocupados.

1
Hay dos niveles de energía que se destacan. El nivel de Fermi 𝐸𝐹 , es el mayor nivel
ocupado en el átomo a temperatura cero, o sea sin energía térmica. La función de
trabajo 𝑊, corresponde a la energía mínima que hay que dar para desprender al electrón
del metal. En la figura 9.1 pueden visualizarse estos niveles.
La banda de energía ocupada más alta es la de valencia. Sus electrones son
responsables por la actividad eléctrica y química del átomo. En un sólido, los electrones
de la banda de valencia pueden estar ligados a los átomos de la estructura o libres dentro
de la misma, formando un gas de electrones dentro de sólido. En promedio, cada átomo
del sólido tiene la misma cantidad de electrones que de protones en el núcleo, lo que los
hace eléctricamente neutros, pero los electrones del nivel más energético son libres de
moverse en la estructura del sólido. A este nivel, se le llama banda de conducción.

Tenemos entonces tres tipos de materiales, que se describen gráficamente en la


figura 9.2: conductores, semiconductores y aislantes.
 En un conductor, la banda de conducción y la de valencia están solapadas:
siempre hay electrones en la banda de conducción. En un enfoque clásico, puede
pensarse en un gas de electrones capaz de producir una corriente eléctrica en una
red de iones positivos fijos.
 En un semiconductor, en cambio, no hay electrones libres a temperatura 0 K,
pero a medida que aumenta la temperatura se excitan electrones que son capaces
de conducir. Entonces, la existencia de portadores depende de la temperatura o
de impurezas que se agreguen en la red.
 Un aislante, por otro lado, tiene un salto de energía grande que no puede ser
sorteado dando energía térmica a la red; se necesita gran cantidad de energía
para logar liberar portadores de carga.

Figura 9.2. Banda de conducción y de valencia para diferentes materiales.

De esta forma, en un conductor metálico los átomos se agrupan en una red


periódica. Los enlaces entre átomos vecinos pueden pensarse como fuerzas elásticas, en
torno a la posición de equilibrio. La distancia interatómica es una función de la red en sí
misma y de la temperatura. Al aumentar la temperatura, los átomos de la red vibran
más, aumentando la distancia media entre las posiciones de equilibrio. Esto se refleja en
un aumento del volumen (dilatación) y en una disminución de la densidad.
Dentro de esta red, hay un gas de electrones como portadores de carga libres, para
formar una corriente en el caso de que se aplique un campo eléctrico externo.

2
Modelado

La densidad de corriente 𝐽⃗ se define como el flujo de portadores de carga que


atraviesan una sección del material por unidad de tiempo. La eq. 9.1, expresa 𝐽⃗ en
función de la carga y la velocidad de los portadores.

⃗⃗⃗⃗⃗⃗
𝐽⃗ = 𝑛𝑒 𝑞〈𝑣〉 Eq. 9.1

Aquí 𝑛𝑒 es el número de electrones libres por unidad de volumen, q la carga del


electrón y 〈𝑣〉 la velocidad media de la nube electrónica. 𝐽⃗ es una magnitud
macroscópica, asociada a cada punto del volumen.

Un campo eléctrico constante actuando sobre la nube electrónica produce una


fuerza constante que acelera los electrones. Esto se corresponde con una velocidad que
crece linealmente con el tiempo, lo que es contradictorio con nuestra experiencia. La ley
de ohm, que es una ley empírica, nos dice que cuando se aplica un campo eléctrico
constante, la corriente eléctrica es constante. Recuerde que la densidad de corriente se
relaciona con la corriente macroscópica como

𝐼 = ∫ 𝐽⃗ . 𝑛⃗⃗𝑑𝑠 Eq. 9.2

La ley de ohm relaciona J con E de la forma

𝐽⃗ = 𝑔. 𝐸⃗⃗ Eq. 9.3

El parámetro g es constitutivo del material y es llamado la conductividad eléctrica.


A mayor g, más conduce el material a un mismo campo eléctrico.

Un modelo detallado de la conducción eléctrica implica el uso de la mecánica


cuántica y la teoría de bandas. Sin embargo, un modelo clásico simple explica las
características esenciales del problema.
El modelo de Drude supone una red de iones fijos y un gas de electrones que
pueden moverse libremente por ella. Debido a que la red tiene defectos y a que vibra
térmicamente, los electrones chocan en un intervalo de tiempo medio, que se supone
constante en el modelo. En valor medio, estos choques producen un frenado
proporcional a la velocidad media y a la masa de los electrones inversamente
proporcional al tiempo medio de choque. La dinámica de un electrón puede escribirse
como en la eq. 9.4 a), con su solución en régimen, que corresponde a la velocidad media
que se establece cuando se aplica un campo eléctrico constante, dada en 9.4 b).

⃗⃗〉
𝑑〈𝑣 𝑚
𝑚 = 𝑞. 𝐸⃗⃗ − 〈𝑣⃗〉 Eq. 9.4 a)
𝑑𝑡 𝜏

𝑞𝜏
〈𝑣⃗〉 = . 𝐸⃗⃗ Eq. 9.4 b)
𝑚

Sustituyendo 9.4 b) en la ecuación 9.1, se deduce la ley de Ohm (Eq. 9.5).

3
𝑛 𝑞 𝜏 2
𝐽⃗ = 𝑒 . 𝐸⃗⃗ Eq. 9.5
𝑚

Deducimos que, debido a los choques, la densidad de corriente a campo eléctrico


constante también es constante y la proporcionalidad, que es la conductividad en gDC, es
lineal con el tiempo medio entre choques. Para el caso de un campo eléctrico sinusoidal
aplicado al material, la ecuación 9.4 a) permite calcular la resistencia en alterna. Puede
demostrarse que
𝑔
𝐷𝐶
𝑔(𝜔) = 1+𝑗𝜔𝜏 . 𝐸⃗⃗ Eq. 9.6

Cálculo de la resistencia eléctrica para un alambre conductor

Aplicando un voltaje V en los extremos del alambre tenemos un campo eléctrico E


proporcional al mismo. La densidad de corriente J puede relacionarse con la corriente
mediante 9.2. De esta forma

𝑉 = 𝑅. 𝐼 Eq. 9.7
𝜌𝐿
𝑅= Eq. 9.8
𝐴

𝑚
𝜌=𝑛 2𝜏
Eq. 9.9
𝑒𝑞

donde se ha introducido la resistividad del material en  [Ω.m], A es el área de la


sección transversal del conductor y L su longitud.

9.2.2 Efecto Joule

Es bien conocido que, al circular una corriente eléctrica por un conductor con
resistencia no nula, la temperatura del cuerpo aumenta. Decimos que hay calor generado
por efecto Joule. Para modelar el efecto Joule usamos nuevamente el modelo de Drude.
Suponemos un cilindro de alambre conductor en el cual se aplica un voltaje constante y
que produce un campo eléctrico constante y uniforme en su interior. El campo eléctrico
aplica una fuerza constante sobre los electrones libres, entregando una potencia media a
cada electrón, que se calcula como es habitual

𝑃𝑒 = 𝑞𝐸⃗⃗ . 〈𝑣⃗〉 Eq. 9.10

Esta es la potencia mecánica entregada a un electrón por la batería, que es quien


aplica la fuerza eléctrica. Si tenemos un volumen cilíndrico 𝐴 × 𝐿, el número de
electrones contenido en el será

𝑁𝑒 = 𝑛𝑝 . 𝐴. 𝐿 Eq. 9.11

La potencia promedio entregada al volumen se obtiene multiplicando

𝑃 = 𝑃𝑒 . 𝑁𝑒 = 𝑞𝐸⃗⃗ . 〈𝑣⃗〉. 𝑛𝑝 . 𝐴. 𝐿 Eq. 9.12

4
Observando las definiciones de corriente y voltaje en función del campo eléctrico y
la densidad de corriente, podemos escribir

𝑃 = 𝑉. 𝐼 Eq. 9.13

De esta forma reconocemos que la potencia eléctrica es la potencia entregada por la


batería a los electrones de conducción. Surgen las preguntas de cómo acumulan energía
estos electrones y cómo esta potencia cambia la temperatura del conductor.
La respuesta a la primera pregunta es que, en el caso de los conductores metálicos,
podemos considerar despreciable la contribución de los electrones libres frente a la
vibración de la red en el entorno de la temperatura ambiente. La temperatura será una
medida de la energía de vibración de la red. Entonces, la nueva pregunta es cómo se
transfiere la energía de los electrones libres a la red. La respuesta está nuevamente en
los choques, los electrones ganan energía de la batería que los acelera con el campo
eléctrico y luego se la entregan a la red cuando chocan. Se asume como hipótesis que la
velocidad de los electrones se pierde luego de cada choque, volviéndose a acelerar
desde cero.

9.2.3 Resistencias variables con la temperatura (RTD)

Consideraremos ahora el uso de una resistencia metálica como transductor de


temperatura o RTD (Resistance Temperature Detector). La resistencia de un conductor
puede depender de la geometría o la resistividad de acuerdo con Eq. 9.8. Supondremos
que la dilatación térmica es de un orden despreciable respecto a las variaciones de
resistividad del conductor. En función del modelo desarrollado en Eq. 9.9, vemos que la
resistividad puede variar por un cambio en el número de electrones de conducción o por
un cambio en el tiempo entre choques .
Como se mencionó, en un conductor metálico la banda de valencia y la de
conducción están superpuestas. De esta forma, no hay un cambio del número de
portadores con la temperatura en un metal. Los cambios en la resistividad se explican
por cambios en el tiempo medio entre choques. Cuando el metal se calienta, su red vibra
con mayor amplitud, por lo que disminuye el tiempo medio entre choques. Una
disminución del tiempo medio entre choques da un aumento de la resistividad, de
acuerdo a la Eq. 9.9.
Para metales en un rango bastante amplio de temperaturas, puede asumirse una
relación lineal entre la resistencia y la temperatura (en Kelvin), de la forma

𝑅 = 𝑅0 (1 + 𝛼∆𝑇) Eq. 9.14

Tres metales comúnmente utilizados como resistencia variable son el platino, el


cobre y la plata. En la tabla 9.3.1 se presenta la resistividad, el coeficiente de variación
con la temperatura y el rango de uso aconsejado

Parámetro Platino Cobre Plata


 a 23 C [Ω.m] 1.1x10-7 1.68x10-8 1.59x10-8
α [K-1] 0.0038 0.0039 0.0038
Rango de uso [ºC] -200 a 850 -200 a 260 ----------
Tabla 9.3.1 – Metales usualmente utilizados como RTD

5
Las más utilizadas en la práctica son las resistencias de platino. Los valores
habituales encontrados son resistencias de 100 y 1000 Ω a 20ºC, que se denominan
PT100 y PT1000 respectivamente. El símbolo que se usa en los diagramas eléctricos
para las resistencias variables con la temperatura se muestra a continuación.

Figura 9.3. Símbolo RTD.

Las RTD son lineales en un rango amplio de temperaturas, robustas y repetitivas.


Por ello son frecuentemente utilizadas en aplicaciones industriales. Sin embargo,
presentan una sensibilidad baja (coeficiente α), por lo que en aplicaciones donde no es
crítica la linealidad o la estabilidad pueden ser remplazadas por resistencias basadas en
semiconductores.

9.2.4 Termistores

Cuando se quiere una sensibilidad mayor, puede utilizarse un semiconductor que


varía su resistencia con la temperatura. Son los llamados termistores, vocablo que
proviene de la contracción de Thermally Sensitive Resistor. En este caso tenemos dos
comportamientos diferentes: dispositivos que la resistencia disminuye con la
temperatura, NTC (Negative Temperature Coefficient) y dispositivos que aumentan su
resistencia con la temperatura, PTC (Positive Temperature Coefficient).

Figura 9.4. Evolución con la temperatura de un PTC y un NTC.

Los PTC se utilizan principalmente como fusibles o calentadores. En general,


poseen una temperatura a la cual se produce un punto de inflexión, luego de la cual la
característica R(T) tiene pendiente positiva. Al no ser utilizados como medidores de
temperatura, no los estudiaremos en detalle.

Veamos ahora una explicación cualitativa para el comportamiento de un NTC.


Como se mencionó en 9.2.1, los semiconductores no poseen electrones en la banda de
conducción a bajas temperaturas. Cuando la temperatura aumenta, se generan pares
electrón-hueco (el hueco corresponde al espacio del que fue arrancado el electrón, que
queda con carga positiva), que posibilitan la corriente en la banda de valencia y en la
banda de conducción. Como se ve en la Eq. 9.9, un aumento en el número de portadores

6
implica una disminución de la resistividad. El aumento del número de portadores sigue
una estadística con la temperatura, que hace que la resistencia del termistor pueda
aproximarse por una exponencial en un rango amplio de temperaturas. La aproximación
usual para la resistencia en función de la temperatura se escribe como
1 1
𝐵( − )
𝑅 = 𝑅0 𝑒 𝑇 𝑇𝑜 Eq. 9.15

Aquí Ro y To son la resistencia y la temperatura en un punto fijo sobre la curva.


Observe que este punto puede ser cualquiera. Se debe trabajar con las temperaturas en
Kelvin. Los parámetros no son independientes, ya que la ecuación puede reescribirse
como
−𝐵 𝐵 𝐵
𝑅 = 𝑅0 𝑒 𝑇𝑜 𝑒 𝑇 = 𝐴𝑒 𝑇 Eq. 9.15

El parámetro A queda determinado en forma única para la curva, cualquier par


consistente de Ro-To dan el mismo valor de A. Como se ve, la respuesta es claramente
no lineal. Sin embargo, puede linealizarse la respuesta con la elección adecuada del
circuito de medida, tema que se trata en los ejercicios de práctico.

Otra cuestión a ser estudiada es la sensibilidad de estos transductores. La


sensibilidad puede expresarse como
𝐵
𝜕𝑅 −𝐴𝐵
𝑆 = |𝜕𝑇 | = | 𝑒𝑇| Eq. 9.16
𝑇2

Observamos que en ese caso la sensibilidad depende de la temperatura, distinto que


en el caso de las RTD. Geométricamente, la sensibilidad representa la pendiente de la
exponencial, la cual es mayor a temperaturas bajas y tiende a cero en temperaturas altas.

Figura 9.5. Símbolos esquemáticos de termistores PTC y NTC.

9.2.5 Termocuplas

Consideraremos el transductor de temperaturas formado por la unión de dos


metales diferentes, llamado comúnmente termocupla. Hay tres efectos termo-eléctricos
asociados a la conducción en metales: el efecto Seebeck, el efecto Peltier y el efecto
Thompson.

7
Descripción de los efectos

 Efecto Seebeck (1822). En dos metales homogéneos, unidos con sus extremos a
diferentes temperaturas, aparece una corriente eléctrica proporcional a la diferencia
de temperaturas.
 Efecto Peltier (1834). Cuando una corriente eléctrica fluye en una unión de dos
metales, se libera o absorbe calor en la juntura, dependiendo del sentido de la
corriente. A diferencia de lo que ocurre en el efecto Joule, el calor liberado es
proporcional a la corriente, no a su cuadrado. Este efecto se utiliza en sistemas de
enfriamiento, por ejemplo para refrigerar microprocesadores.
 Efecto Thompson (1851). Si se calienta un extremo de un trozo de metal, aparece
en él una diferencia de potencial proporcional al gradiente de temperaturas. La
constante de proporcionalidad depende del metal considerado.

Explicación del principio de funcionamiento

Nos concentraremos en el efecto Seebeck, que es utilizado en la medida de


temperaturas. Para poder explicarlo, necesitamos del conocimiento de los niveles de
energía mostrados en la figura 9.1.

Cuando tenemos dos metales aislados (fig. 9.6 a), cada uno de ellos presenta un
nivel de Fermi y una función de trabajo características del material. El nivel de Fermi
nos da una idea aproximada del nivel medio de energía de los electrones en la banda de
conducción. La función de trabajo nos dice la energía mínima necesaria para que un
electrón abandone el metal, lo cual es dependiente de la temperatura: a mayor
temperatura, menor será la energía necesaria para extraer los electrones.
Cuando dos metales con funciones de trabajo distintas se ponen en contacto (fig.
9.6 b), se produce un flujo de carga que crea un potencial eléctrico entre ellos. Es el
llamado potencial de contacto.

Cuando los metales están separados, sus niveles de Fermi son diferentes, dependen
de la energía del nivel superior ocupado a temperatura cero. Si ponemos los metales en
contacto, hay dos gases de electrones a diferente potencial, de esta forma los electrones
fluyen del estado de mayor energía hacia el de menor energía.
¿Cuánto vale esta diferencia de potencial? El equilibrio se restablece cuando el
campo eléctrico compensa la diferencia entre las funciones de trabajo de ambos metales.
Recuerde que la función de trabajo representa la energía para llevar un electrón del
metal hacia el aire fuera del mismo, pero en este caso no se produce un salto hacia el
aire, sino hacia otro metal, siendo la resta 𝑊𝐴 − 𝑊𝐵 el nivel de energía del salto. Este
salto debe ser compensado por la diferencia de potencial eléctrico entre ambos metales.
𝑊𝐴 −𝑊𝐵
𝑉𝐴𝐵 = Eq. 9.16
𝑞

En una primera aproximación, podemos suponer que las funciones de trabajo varían
de forma aproximadamente lineal con la temperatura, cada una con una pendiente
característica del material. De ésta forma, la diferencia de potencial que aparece en la
unión depende de la temperatura.

8
a) Para dos metales diferentes separados. b) Se ponen en contacto los metales: los
niveles se igualan y aparece un potencial
proporcional a la función de trabajo.

Figura 9.6. Niveles de Fermi y funciones de trabajo

Aplicación a la termocupla

Para utilizar esta propiedad para la medida de temperatura, podemos colocar dos
metales unidos en dos puntos, con una unión a T1 y la otra a T2 (fig. 9.7 a). La corriente
por los alambres es proporcional a la diferencia entre los potenciales de contacto y en
primera aproximación proporcional a T.
Medir la corriente no es muy práctico, por lo que generalmente se abre el circuito y
se mide el voltaje. Una posibilidad es abrir el circuito en T2 (fig. 9.7 b), que
corresponde a la temperatura ambiente y medir T1 respecto a ésta. Este montaje es más
práctico, pero inconvenientemente la temperatura ambiente no es conocida. Para tener
una medida precisa es necesaria una compensación, que puede ser analógica, utilizando
un circuito con un termistor o una RTD, o por software, realizando una medida y
compensando numéricamente.
Una solución al problema es utilizar una temperatura T2 conocida o de referencia
(fig. 9.7 c). Esto puede lograrse o con una mezcla de hielo-agua, situación útil en
medidas de laboratorio, o con una unión termostatizada electrónicamente con un sistema
de control de temperatura realimentado.

Para un rango de temperaturas cercanas a la temperatura ambiente, la relación


puede aproximarse por una recta

𝑉 = 𝑆(𝑇2 − 𝑇1 ) Eq. 9.17

donde S es el coeficiente de Seebek. Para rangos grandes de temperatura, la relación es


no lineal y puede aproximarse por un polinomio en T. Una expresión que se sugiere en
la bibliografía1 es

𝑉 = 𝐶1 (𝑇2 − 𝑇1 ) + 𝐶2 (𝑇22 − 𝑇12 ) Eq. 9.18

1
Ramón Pallas, "Transductores y Acondicionadores de Señal”.
9
a) La corriente es proporcional
a la diferencia de
temperaturas. Efecto Seebek.

b) Medida respecto a la
temperatura ambiente

c) Medida con temperatura de


referencia.

Figura 9.7

Existen diversos pares de metales comúnmente utilizados para la fabricación de


termocuplas. A cada par se le denomina con una letra característica. La tabla 9.3.2
muestra los coeficientes de Seebek para diferentes pares de metales comerciales,
mientras que la figura 9.8 muestra las curvas voltaje-temperatura asociadas.

Tabla 9.3.2 – Tipos de termocupla comerciales

10
Figura 9.8. Curvas voltaje – temperatura para diferentes pares de metales.

Consideraciones prácticas para el conexionado de las termocuplas

 Los metales intermedios no influyen en el voltaje final, siempre que se encuentren a


la misma temperatura. Si hay un metal 3 entre el metal 1 y el metal 2 de la figura
9.7 y las dos uniones están a la misma temperatura (por ejemplo una soldadura en el
extremo), el metal 3 no influye, porque hay dos potenciales iguales y contrarios.

 Cuando quiere extenderse la conexión a puntos lejanos para realizar la medida, se


utilizan “cables compensados”. Estos cables son de material más barato que los
termopares, pero con coeficentes de Seebeck similares, de forma de no generar
nuevas fem termoeléctricas. El cable se usa para llegar a la temperatura ambiente.

11
 En un sistema como el de la figura 9.7 solo importa la diferencia de temperatura en
las uniones, no las temperaturas intermedias en los alambres.

 Si se conecta más de un par en serie, se forma una termopila con la suma de los
voltajes de cada par individual. Los extremos deben estar a la diferencia T.

Figura 9.11. Montaje de termopila serie.

9.2.6 Modelo dinámico de la temperatura de un transductor

Se ha estudiado la respuesta eléctrica de diferentes transductores cuando cambia su


temperatura. ¿Cuál temperatura estamos midiendo realmente? Si el sistema está en
equilibrio y no está generando calor, puede decirse que se mide la del ambiente.

Cuando ocurre un transitorio, el sistema tiene un tiempo de demora antes de llegar


al equilibrio. Por otra parte, cuando hay potencia disipada en el dispositivo, se genera
una temperatura interna superior a la externa, fenómeno llamado autocalentamiento.
La ecuación térmica que incluye estos dos factores puede escribirse como

𝑑𝑇
𝑚𝐶 𝑑𝑡 = 𝑃 − 𝐾(𝑇 − 𝑇𝑎 ) Eq. 9.19

Donde m es la masa del sensor, C la capacidad calorífica por unidad de masa, P la


potencia generada por autocalentamiento, K la conductividad térmica en 𝑊/º𝐶 y 𝑇𝑎 la
temperatura ambiente. La figura 9.12 ayuda a visualizar la situación. La solución de
régimen es
𝑃
𝑇 = 𝐾 + 𝑇𝑎 Eq. 9.20

Esto nos permite evaluar el error por autocalentamiento, conociendo la


conductividad térmica.2 La solución transitoria es

𝑃 𝑡 𝑃
𝑇(𝑡) = (𝑇𝑖 − 𝐾 − 𝑇𝑎 ) 𝑒 − ⁄𝜏 + (𝐾 + 𝑇𝑎 ) Eq. 9.21

donde Ti es la temperatura inicial a la que se encuentra el transductor.

2
Note que se está utilizando la conductividad térmica, a diferencia de lo que suele
hacerse en electrónica de potencia y cálculo de disipadores, dónde se utiliza la
resistencia térmica, que es inversa de la conductividad.
12
Figura 9.12. Temperatura interna y externa al transductor.

9.3 Transductores de desplazamiento y deformación.

En este punto estudiaremos distintos transductores de medida de desplazamiento y


deformación mecánica. Los tipos estudiados serán las galgas extensomérticas, los
potenciómetros, los transformadores lineales, los capacitores para medida de ángulos y
los codificadores ópticos.

9.3.1 Galgas extensométricas (Strain Gauges)

Resistencia de un conductor

Repasaremos rápidamente el cálculo de la resistencia de un cilindro conductor.


Consideremos un cilindro de un material conductor al que se le aplica un campo
eléctrico constante.

Figura 9.13. Cilindro conductor 𝑉𝑏 > 𝑉𝑎 .

Como hipótesis simplificadoras, suponemos que una batería externa aplica una
diferencia de potencial en los planos a y b, de forma que 𝑉𝑏 > 𝑉𝑎 y el campo eléctrico es
como se dibuja en la figura.
Como se desarrolló en el punto 9.2.1, el modelo de Drude permite relacionar la
conductividad eléctrica con los parámetros microscópicos del conductor y predecir la
ley de Ohm: densidad de corriente proporcional al campo eléctrico. El campo eléctrico
se obtiene de la circulación
𝑎
𝑉 = 𝑉𝑏 − 𝑉𝑎 = ∫𝑏 𝐸⃗⃗ . ⃗⃗⃗⃗
𝑑𝑙 = 𝐸. 𝐿 Eq. 9.22

La corriente macroscópica I se relaciona con la densidad de corriente J, como

13
𝐼 = ∫𝑆 𝐽⃗. 𝑛⃗⃗𝑑𝑠 = 𝐽. 𝐴 Eq. 9.23

Aquí n es el versor normal a la superficie en la dirección del campo eléctrico.


Sustituyendo en la ley de Ohm,

𝐽⃗ = 𝑔. 𝐸⃗⃗ Eq. 9.24

Como 𝑔 es un escalar, ambos campos son colineales y podemos igualar sus


módulos.
𝐼 𝑉
= 𝑔. 𝐿 Eq. 9.25
𝐴

𝐿 𝜌𝐿
𝑉 = 𝑔𝐴 𝐼 = 𝐼 = 𝑅𝐼 Eq. 9.26
𝐴

La ecuación 9.26 nos da la resistencia de un conductor cilíndrico, que es


proporcional a la resistividad, a la longitud e inversamente proporcional al área de la
sección transversal del alambre. La resistencia puede variar entonces con la
temperatura, la presión o con la deformación mecánica del alambre. Considerando solo
la deformación, podemos escribir la variación de la resistencia como

∆𝑅 ∆𝜌 ∆𝐿 ∆𝐴
= + − Eq. 9.27
𝑅 𝜌 𝐿 𝐴

De esta forma, necesitamos saber qué ocurre cuando un alambre se deforma.


Cuando se aplica una fuerza entre los extremos del alambre, se produce una
deformación mecánica. Esto produce cambios geométricos (aumenta la longitud y
disminuye la sección), haciendo que cambie la distancia entre los átomos de la red, por
lo que el tiempo medio entre choques cambia, con el consiguiente cambio en la
resistividad. Por ello, los tres términos de la Eq. 9.27 son significativos.

Ley de Hooke, Módulos de Young y de Poisson

Para pequeñas deformaciones se cumple la ley de Hooke (Eq. 9.28 a), que relaciona
la tensión mecánica  (fuerza por unidad de área) con la deformación  (cambio de
longitud por unidad de longitud).

𝜎 = 𝑌𝜀 Eq. 9.28 a)

Δ𝐹
𝜎= b)
Δ𝐴

Δ𝐿
𝜀= c)
𝐿

La constante de proporcionalidad 𝑌 es llamada módulo de Young. Para los


materiales elásticos Eq. 9.27 es la ecuación constitutiva que rige el comportamiento en
pequeñas deformaciones.

14
Figura 9.14. Ensayo de tracción de un material. La pendiente es una característica del material.

En la figura 9.14 se ve la zona de comportamiento elástico, donde la deformación


es reversible. Todas las celdas con strain gauge trabajan en esta zona, que es lineal.
Cuando se estira el alambre, su sección disminuye. La relación entre la deformación
longitudinal y la radial está dada por el módulo de Poisson 𝜇.
∆𝑟⁄
𝜇 = − ∆𝐿⁄𝑟 Eq. 9.29
𝐿

Calcularemos los términos de Eq 9.27 en función de la deformación  para


pequeñas deformaciones.

 Cambio en el área:

∆𝐴 𝜋[(𝑟+∆𝑟)2 −𝑟 2 ] ∆𝑟
= =2 Eq. 9.30 a)
𝐴 𝜋𝑟 2 𝑟

∆𝐴
= −2𝜇𝜀 b)
𝐴

Donde la Eq. 9.30 b) surge de sustituir el módulo de Poisson en 9.30 a).

En pequeñas deformaciones puede demostrarse que si el volumen se conserva, el


módulo de Poisson vale 0,5.

 Cambio en la resistividad:

Para entender qué ocurre con la resistividad 𝜌, veremos cómo cambia la densidad
de masa cuando el alambre se estira. Para ello calculamos la variación de densidad de
masa m en la deformación. La densidad de masa es masa sobre volumen, por ello su
variación relativa es

∆𝜌𝑚 ∆𝑉
= Eq. 9.31
𝜌𝑚 𝑉

Ya que la masa es constante. El cálculo de la variación de volumen implica

∆𝑉 ∆𝐿 ∆𝑟
= +2 = (1 − 2𝜇)𝜀 Eq. 9.32
𝑉 𝐿 𝑟

15
Observamos que la densidad relativa es lineal con la deformación, en particular,
una recta por el origen. Hay tres casos:
 𝜇 < 0.5: la densidad de masa crece al deformarse
 𝜇 = 0.5: la densidad de masa no cambia, esto significa que el volumen es
constante, como ya se había anunciado
 𝜇 > 0.5: la densidad de masa disminuye al deformarse.

Como se observa en la tabla 9.3.3, los materiales en general tienen un módulo de


Poisson menor que 0.5. ¿Qué significa un aumento de la densidad de masa? Que los
átomos de la red del metal están más cerca uno de otro, o sea que la misma masa está en
un volumen menor. Una menor distancia implica un menor tiempo medio de choques de
los electrones contra la red, determinante en la resistividad eléctrica. Recordando la
ecuación Eq. 9.9:
𝑚
𝜌=
𝑛𝑒 𝑞 2 𝜏

Una disminución en el tiempo medio entre choques implica un aumento de la


resistividad eléctrica.

Resumiendo, cuando estiro el alambre este disminuye su volumen, con ello


disminuye la distancia entre los átomos de la red, entonces disminuye el tiempo medio
entre choques de los electrones con la red, como se vio en el modelo de Drude, llevando
a un aumento de la resistividad eléctrica. Todo esto se condensa en una constante
empírica C para pequeñas deformaciones, donde las relaciones son lineales.

∆𝜌 ∆𝑉
=𝐶 Eq. 9.33
𝜌 𝑉

Tabla 9.3.3- Módulos de Young y Poisson para distintos materiales.

16
C se llama constante de Bridgman y vale de 1,3 a 1,5 para aleaciones de cobre,
llegando a 4,4 para el platino. Sustituyendo cada término en 9.27, se obtiene la relación
de la Eq. 9.34.

∆𝑅 ∆𝜌 ∆𝐿 ∆𝐴
= + − = 𝐶(1 − 2𝜇)𝜀 + 𝜀 + 2𝜇𝜀 = 𝐾𝜀 Eq. 9.34
𝑅 𝜌 𝐿 𝐴

La variación relativa de resistencia es proporcional a la deformación y la constante


K es la constante de galga. En la práctica, la constante de galga es del orden de 2.

En el caso de galgas semiconductoras, la física es más compleja y el efecto


piezoresistivo no se aproxima linealmente como en 9.33. En estos casos, se utilizan
aproximaciones empíricas cuadráticas para la relación resistencia-deformación.

En la práctica, las galgas se construyen con un alambre fino y largo, pero con una
geometría que permite fijarla en un área pequeña.

Figura 9.15. Ejemplo de galga uni-axial.

La figura 9.15 muestra una galga unidireccional, que trabaja en la dirección que
queda horizontal en la figura. Note que los segmentos perpendiculares a esta dirección
son mucho más anchos y más cortos, lo que introduce una resistencia mucho menor, lo
que la hace insensible a deformaciones perpendiculares.

Figura 9.16. Ejemplo de galgas bi-axiales y circulares

17
Para medir con una galga, debe prestarse atención a la técnica de pegado de la
misma. Se pueden medir magnitudes como fuerza o presión a partir de la deformación
de una pieza metálica donde se pega la galga. En este caso, hay que conocer la relación
entre la magnitud a medir y la deformación.

9.3.2 Potenciómetros

Un dispositivo simple para la medida de posición, tanto lineal como angular, es el


uso de potenciómetros. En este caso, tenemos una resistencia cuyo valor varía con la
posición. El caso más común es el de los potenciómetros lineales

Figura 9.17. Potenciómetro lineal y angular

Definiendo una variable  igual al recorrido del potenciómetro dividido el recorrido


total, podemos escribir la resistencia en función de la posición de la siguiente forma

𝑅12 = 𝑅𝑜 𝛼 Eq. 9.35 a)

𝑅23 = 𝑅𝑜 (1 − 𝛼) b)

Los potenciómetros son una forma simple y barata de medir posición. Dado que el
contacto es deslizante, se dispone de un número limitado de operaciones.

9.3.3 LVDT

Otro dispositivo que permite la medida de desplazamientos es el Transformador


Diferencial de Variación Lineal (LVDT de su sigla en inglés). Para entender el
funcionamiento de este dispositivo, vemos la figura 9.18a.

a) Esquema eléctrico b) Diagrama constructivo


Figura 9.18. LVDT

18
Suponemos un sistema magnético, donde un primario es alimentado con una
corriente sinusoidal de amplitud constante. Un núcleo de material ferromagnético puede
deslizarse en el eje entre los bobinados.

En el diagrama constructivo de la fig. 9.18b vemos que tenemos la bobina de


primario en el centro y dos secundarios a los lados. Al desplazarse el núcleo
ferromagnético en el eje central, cambia el acoplamiento entre el primario y los
secundarios. Podemos realizar un análisis simplificado del circuito.

Intensidad de campo magnético

Se impone una corriente sinusoidal en el primario, siendo las corrientes en los


secundarios despreciables en el cálculo del flujo magnético.

∮ ⃗⃗⃗⃗⃗⃗⃗⃗⃗⃗
𝐻(𝑡). ⃗⃗⃗⃗ 𝑑𝑙 = 𝑁𝑖(𝑡) Eq. 9.36

Suponiendo despreciable el campo fuera del núcleo y siendo ln la longitud el núcleo


ferromagnético, se obtiene el resultado de la ecuación 9.37:

𝑁.𝑖(𝑡)
𝐻(𝑡) = Eq. 9.37
𝑙𝑛

Flujo de campo magnético

El campo H es proporcional a B, llamándose permeabilidad magnética a la


constante de proporcionalidad. De esta forma, el flujo del campo magnético es el de la
ecuación 9.38, donde 𝐴 es el área de la sección transversal del núcleo y ℛ es su
reluctancia.

⃗⃗ . 𝑛⃗⃗. 𝑑𝑠 = 𝜇 𝑁.𝑖(𝑡) 𝐴 = 𝑁.𝑖(𝑡)


Φ = ∯𝐵 Eq. 9.38
𝑙 𝑛 ℛ

Cálculo de la tensión en el secundario

A partir de aquí calculamos las fem E1 y E2. Para el cálculo se supone que el núcleo
está centrado en el medio de las dos bobinas y que la zona de campo B no nulo cubre
ambos bobinados, los cuales tienen el mismo número de vueltas Ns. En este caso, se
considera que el núcleo es del mismo largo que el transformador3. De esta forma las fem
se salida son:

𝑑Φ 𝑁𝑠 𝑁 𝑑𝑖
𝐸1 = 𝐸2 − 𝑁𝑠 =− Eq. 9.39
𝑑𝑡 ℛ 𝑑𝑡

𝑁𝑁
El término ℛ𝑠 representa la inductancia mutua. En este caso, ambas mutuas son
iguales, mismas vueltas y mismo campo.

3
En el ejercicio propuesto en el práctico, el largo del núcleo es menor.

19
¿Qué ocurre cuando el núcleo se desplaza?

Supongamos que se desplaza una distancia x en la dirección de E1. En este caso, la


tensión 𝐸1 permanece igual, porque todas las vueltas de su bobinado están en la zona
donde hay núcleo; sin embargo, en E2 queda una porción del bobinado descubierto. Las
vueltas efectivas del bobinado 2 pueden calcularse como

𝑙2 −𝑥
𝑁2 = 𝑁𝑠 Eq. 9.40
𝑙2

Donde l2 es la longitud del secundario. De esta forma, la tensión de salida queda

𝑁𝑠 𝑁 𝑁𝑠 𝑁 𝑑𝑖 𝑁𝑠 𝑁
𝐸𝑠 = 𝐸1 − 𝐸2 = − ( − (𝑙2 − 𝑥)) =( 𝜔𝐼) 𝑥. 𝑠𝑒𝑛(𝜔𝑡) Eq. 9.41
ℛ 𝑙2 ℛ 𝑑𝑡 𝑙2 ℛ

Note que la única diferencia que ocurre cuando el pistón se desplaza hacia el
bobinado 2 es un cambio de signo, eso viene reflejado en una inversión de fase a la
salida. Tenemos una tensión de salida de amplitud proporcional al desplazamiento del
pistón, cuya fase depende de la dirección del desplazamiento. Hay diversos circuitos
para realizar la detección de esta señal. El más simple es rectificar ambas tensiones y
dar como salida la resta de ambas tensiones, como se muestra en la fig. 9.19.

Figura 9.19. Circuito acondicionador de señal para un LVDT

9.3.4 Capacitores variables

Así como podemos utilizar la variación de la resistencia eléctrica como transductor,


podemos también utilizar la variación de la capacidad de un sistema. La capacidad de
un sistema de dos conductores relaciona la carga en una de sus placas con la diferencia
de potencial entre las mismas. Cada placa tiene una carga igual y contraria, por lo que la
carga neta es cero. El caso más simple es el del condensador de placas planas

20
Figura 9.20. Condensador de placas planas

Para calcular la capacidad, vinculamos el campo eléctrico con la diferencia de


potencial y la carga mediante la circulación y la ley de Gauss

𝑑
⃗⃗⃗⃗ = 𝑉0 − 𝑉𝑑 = ∆𝑉 ⇒ 𝐸 = ∆𝑉
∫0 𝐸⃗⃗ . 𝑑𝑙 Eq. 9.42
𝑑

𝑄 𝑄
∯ 𝐸⃗⃗ . 𝑛⃗⃗. 𝑑𝑠 = 𝜀 ⇒ 𝐸 = 𝐴𝜀 Eq. 9.43
0 0

Despejando de la definición de capacidad Q = C V se tiene:


𝜀0 𝐴
𝐶= Eq. 9.44
𝑑

De esta forma, hay tres magnitudes que pueden variar, cambiando la capacidad. Por
ejemplo, se supuso que el condensador está en vacío, pero puede introducirse otro
dieléctrico. En general, la capacidad de un medio con un dieléctrico distinto del vacío es
mayor; suele entonces utilizarse la constante dieléctrica relativa de la forma

𝜀 = 𝑘𝜀0 Eq. 9.45

Podemos obtener un condensador variable cambiando el área en que las placas


están enfrentadas. Esto puede utilizarse para medias angulares, habiendo sido muy
utilizado en sistemas de sintonía, donde debe ajustarse el valor de una capacidad.

Figura 9.21. Condensador variable de placas paralelas

Para el cálculo de la capacidad, definimos el ángulo  como el ángulo de giro del


rotor respecto al estator.

𝛼
𝐶(𝛼) = 𝐶𝑝 + 𝐶0 (1 − 𝜋) Eq. 9.46

21
Aquí se ha introducido la capacidad parásita 𝐶𝑝 , que aparece entre los conductores
mismos cuando están completamente desenfrentados.

Otro caso en que puede utilizarse un condensador variable es en la medida del nivel
de un líquido. Queda propuesto un ejercicio del práctico con esta aplicación.

9.3.5 Codificadores ópticos

Una forma muy directa de obtener una realimentación de posición angular es


utilizando un codificador óptico. El mismo consiste de un disco recortado, que bloquea
o permite pasar la luz de uno o más sensores formados cada uno por un par fotodiodo-
emisor, según su posición angular.

a) Simple

b) Con detección de
sentido

Figura 9.22. Codificador óptico

Su versión más simple se muestra en la figura 9.22a, la cual tiene un único par
fotodiodo-emisor, por lo que el codificador da información absoluta de velocidad
instantánea de giro y posición relativa. Podemos saber cuánto avanzó el giro, pero no
cuál es la posición actual. Tampoco disponemos de información sobre el sentido de
giro. Esto último puede lograrse de forma bastante simple utilizando dos pares de
fotodiodo-emisor, como en la figura 9.22b. En este caso, dependiendo del sentido de
giro, un par se ilumina primero que el otro.
Existen variantes de codificadores que identifican un punto de referencia, o
versiones más elaboradas que dan la posición absoluta en código binario. La siguiente
figura muestra diferentes variantes de los codificadores

22
Figura 9.23. Codificadores ópticos de varios niveles. Cada nivel precisa un par óptico de detección.

9.4 Transductores piezoeléctricos

Los materiales que utilizamos habitualmente en ingeniería pueden describirse por


una ecuación constitutiva elástica y una ecuación constitutiva eléctrica. Desde el punto
de vista elástico y para pequeñas deformaciones, los materiales suelen cumplir con la
ley de Hooke, que relaciona la tensión mecánica T con la deformación S. T y S son los
mismos que los utilizados en el estudio de los strain-gauge, fuerza por unidad de área y
deformación unitaria; aquí se utiliza la notación habitual para mecánica de sólidos. La
ley de Hooke se escribe como
𝑇 = 𝑐. 𝑆 Eq. 9.47

Aquí hemos considerado la deformación unidimensional, en general la tensión


mecánica y la deformación son tensores de rango 2 y c es un tensor de rango 4, pero
para la comprensión del efecto piezoeléctrico consideraremos el caso más simple
posible, que es unidimensional. Construiremos un modelo que, si bien permite entender
las relaciones fundamentales entre las variables, claramente no representa toda la
complejidad del efecto piezoeléctrico.
Al aplicar un campo eléctrico 𝐸⃗⃗ en un medio material, este se polariza. Esto
significa que aparecen dipolos eléctricos que se orientan en la dirección del campo. El
vector polarización eléctrica 𝑃⃗⃗ mide la resultante de los momentos dipolares por unidad
de volumen. Dependiendo de cómo se orienten estos dipolos, se obtiene una densidad
de carga debida al ordenamiento dipolar. Al igual que en la ley de Gauss, esta densidad
de carga de polarización 𝜌𝑝 , se relaciona con el vector P de la siguiente forma
𝜌𝑝 = −∇. 𝑃⃗⃗ Eq. 9.48

23
La ley de Gauss relaciona la divergencia del campo eléctrico con la densidad de
carga total.
𝜌 𝜌 +𝜌𝑃
∇. 𝐸⃗⃗ = 𝑡𝑜𝑡𝑎𝑙 = 𝐿𝑖𝑏𝑟𝑒 Eq. 9.49
𝜀 0 𝜀 0

A partir de aquí, se define el desplazamiento eléctrico D como el vector que


depende sólo de la distribución de carga libre

∇. (𝜀0 𝐸⃗⃗ + 𝑃⃗⃗ ) = ∇. 𝐷


⃗⃗ = 𝜌𝐿𝑖𝑏𝑟𝑒 Eq. 9.50

En algunos casos, la ley de Hooke no describe totalmente la relación entre la


deformación y el esfuerzo. Algunos materiales se polarizan eléctricamente cuando se
deforman. Este efecto, llamado efecto piezoeléctrico directo, se manifiesta por ejemplo
en la aparición de cargas de polarización en la superficie de un medio deformado. Este
es un fenómeno lineal, la polarización cambia de signo cuando el signo de la
deformación cambia.
La piezoelectricidad es un fenómeno microscópico complejo, asociado a la simetría
de las moléculas que constituyen el material o las redes cristalinas, pero puede
plantearse un modelo simple, que da información cualitativa del fenómeno.
Los átomos y moléculas en un sólido se apartan de sus posiciones de equilibrio
cuando el medio se deforma. Este desplazamiento genera un momento dipolar y,
dependiendo de la simetría, el promedio por unidad de volumen puede ser distinto de
cero, por lo que tenemos una polarización macroscópica resultante de la deformación.
El efecto piezoeléctrico directo siempre está acompañado del efecto piezoeléctrico
inverso: cuando el material se somete a un campo eléctrico externo, se deforma. El
efecto inverso no solo es lineal, sino que queda determinado por la misma relación que
el directo.
El efecto piezoeléctrico puede incluirse en las ecuaciones constitutivas de la
siguiente manera: a la ley de Hooke hay que adicionar un término dependiente del
campo eléctrico, al que llamamos 𝑒. Para la ecuación constitutiva eléctrica, tenemos que
agregar un término proporcional a la deformación, veremos a lo largo de este punto que
este tiene valor – 𝑒.

9.4.1 Modelo simple

Para plantear nuestro modelo, suponemos una situación unidimensional, donde


partículas cargadas están ligadas por fuerzas elásticas de constante K. Esto puede ser
una manera simple de pensar en la situación de equilibrio para una molécula.
Suponemos que la carga total del sistema es nula, pero están distribuidas de manera no
simétrica con respecto al centro. El referencial está centrado en la carga +.

24
Mq (M+N)q Nq
K K
- + -
L
Figura 9.24. Modelo simple para el efecto piezoeléctrico

Para obtener la expresión del desplazamiento eléctrico D cuando se deforma el


sistema, aplicamos una fuerza 𝐹 externa al sistema. Como suponemos las constantes
elásticas iguales, tenemos igual desplazamiento mecánico de cada extremo.

Mq (M+N)q Nq
K K
F F
- + -
L
L L

Figura 9.25. Deformación producida por una fuerza externa

Se tiene:

 (𝑀 + 𝑁)𝑞 - Carga total de la molécula


 𝑛 - Número de moléculas por unidad de volumen

Cuando el sistema no está deformado, la polarización macroscópica 𝑃𝑒 es no nula

Pe 
p ei

nV
MqlM  NqlN  Eq. 9.51
V V

Después de la deformación

Pe  nMqlM  l   NqlN  l  Eq. 9.52

Entonces el cambio de polarización entre ambos estados de deformación es


Pe  n Mql  Nql   nqN  M l Eq. 9.53

Esta variación en la polarización es la producida por la fuerza externa y es


proporcional a la deformación. Llamamos e al coeficiente de proporcionalidad
e  nq  N  M l
∆𝑙
∆𝑃 = 𝑒 = 𝑒𝑆 Eq. 9.54
𝑙

25
El desplazamiento eléctrico en ausencia de deformación D   o E  P , se
modificará con el aumento de polarización

𝑃 = 𝜒 𝑆 𝐸 + Δ𝑃 = 𝜒 𝑆 𝐸 + eS Eq. 9.55

𝐷 = 𝜀0 𝐸 + 𝜒 𝑆 𝐸 + eS = εS E + eS Eq. 9.56

Con lo que obtenemos la nueva ecuación constitutiva

𝐷 = εS E + eS Eq. 9.57

Ahora estudiaremos que ocurre cuando se aplica un campo eléctrico externo, como
en la figura 9.26.

Mq (M+N)q Nq
K K

F1 - + - F2

E
Figura 9.26 Campo eléctrico aplicado.

Sobre los extremos aparecen fuerzas debidas al campo eléctrico, estas fuerzas se
equilibran con una igual y contraria aplicada en la carga positiva. Como la tensión es la
fuerza normal por unidad de superficie

𝑞𝑀𝐸
𝑇1 = − 𝑛𝑉 = −𝑞𝑀𝐸𝑛𝑙 Eq. 9.58 a)
𝐴

𝑞𝑁𝐸
𝑇2 = 𝑛𝑉 = 𝑞𝑁𝐸𝑛𝑙 b)
𝐴

Δ𝑇 = 𝑇2 + 𝑇1 = 𝑞(𝑁 − 𝑀)𝐸𝑛𝑙 = 𝑒𝐸 c)

Utilizando la ley de Hooke, la tensión total debe ser


𝑇 + Δ𝑇 = 𝑐 𝐸 𝑆 Eq. 9.59

De aquí obtenemos la ecuación constitutiva mecánica


𝑇 = 𝑐 𝐸 𝑆 − 𝑒𝐸 Eq. 9.60

Los coeficientes cE y S son la constante elástica a campo cero y la permitividad a


deformación cero.

26
Vemos en este modelo que la piezoelectricidad está asociada a la falta de simetría
respecto al centro y que en este caso puede existir un momento dipolar en ausencia de
campo externo.

9.4.2 Aplicación a transductores de ultrasonido

Los transductores piezoeléctricos tienen variadas aplicaciones: en sistemas de


ignición, como actuadores de precisión y como generadores de ondas para generar
ultrasonido de potencia. Una de las aplicaciones más comunes es su uso como emisores
y receptores de ultrasonido. Todas las imágenes médicas y de inspección por
ultrasonido en ensayos no destructivos (NDT), utilizan este tipo de transductores. Se
estudiará el caso más simple de un transductor para NDT.
Primeramente veremos el elemento central del transductor: una cerámica
piezoeléctrica.

Figura 9.27- Cerámicas piezoeléctricas

La cerámica funciona como un resonador con los dos bordes iguales. Si la


velocidad de propagación es 𝑣 (aprox. 4000 m/s para el material PZT, normalmente
utilizado en transductores) y su espesor es h, el modo fundamental de resonancia está en
𝑣
𝑓0 = 2.ℎ Eq. 9.61

La ecuación 9.61 permite calcular el modo fundamental de resonancia, pero la


misma se produce también en todos los armónicos impares. Los armónicos pares no
pueden ser excitados eléctricamente, debido a la simetría de la pieza. Los principales
modos de resonancia de la impedancia eléctrica de una cerámica de este tipo se
ejemplifican en la figura 9.28.

27
Figura 9.28 Modos de resonancia de una cerámica

Los modos radiales RA, son de baja frecuencia; el modo espesor TH (thickness) es
el de mayor frecuencia. También hay modos que son acoplados entre RA y TH. Si esta
misma cerámica se excita sinusoidalmente, su superficie vibra con amplitud apreciable
en las frecuencias de resonancia, como se muestra en la figura 9.29, tanto para el caso
experimental como para el resultado de una simulación de elementos finitos, técnica que
se utiliza para realizar el modelado de los transductores.

Figura 9.29 Amplitud de vibración en el punto central de la cerámica.

A partir de la cerámica, se construye un transductor agregando una capa de material


absorbente en la parte trasera y una capa de adaptación o matching en la delantera,
como se muestra en la figura 9.30.

Figura 9.30 Elementos de un transductor para NDT.

A partir de estos transductores, se generan señales de ultrasonido que permiten


hacer inspección de materiales. Típicamente, estos transductores se excitan con un pulso
del orden de 100 V y la señal recibida es del orden de milivolts, siendo necesario un
equipo especializado para realizar la excitación y la recepción de estas señales.

28
29
10 Puentes de medida

10.1 Introducción

En este capítulo veremos una forma habitual de acondicionamiento de señal, que es


el uso de puentes de medida. ¿Qué ventajas tiene el uso de un puente? Hay dos
configuraciones básicas: en equilibrio y fuera de este. En equilibrio, se trata de igualar
el voltaje entre dos ramas, técnica de comparación. Fuera del equilibrio, se trata de
obtener un voltaje proporcional a pequeñas variaciones de un componente.
Veremos tres ejemplos de puentes en equilibrio: el puente de Wheatstone, en
corriente continua y los puente de Maxwell y Hay en alterna. Fuera de equilibrio se
analizará sólo el puente de Wheatstone.

10.2 Puentes en equilibrio.

Las medidas en equilibrio realizan la comparación entre dos magnitudes. Por


ejemplo, en el caso de la balanza de platillos, se comparan directamente las masas y la
medida no depende de la precisión del medidor ni de su linealidad, sólo depende de la
sensibilidad para detectar el cero y del patrón de comparación.
En el caso eléctrico, se trata de igualar dos voltajes. Por ello, la detección dependerá
de la sensibilidad del instrumento para detectar el cero.

10.2.1 Puente de Wheatstone

El puente de Wheatstone consta de cuatro resistencias, como muestra la figura 10.1.


En su configuración de equilibrio, se trata de equilibrar el voltaje en continua entre las
dos ramas del puente.

Figura 10.1 - Puente de Wheatstone.

Ajustando el valor de R2, conociendo R1 y R3, puede obtenerse el valor de la


resistencia desconocida Rx. En el equilibrio 𝑉𝐵 = 𝑉𝐷 , por lo que tenemos
𝑅2 𝑅𝑥
𝑉𝑅 = 𝑉𝑅 Eq. 10.1
1+ 𝑅2 3+ 𝑅𝑥

De aquí se deduce la condición de equilibrio del puente

𝑅2 𝑅3 = 𝑅1 𝑅𝑥 Eq. 10.2

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Como estamos detectando el equilibrio, alcanza con poseer un instrumento sensible
en la detección del cero.

Antiguamente, las resistencias desconocidas se ajustaban en forma manual, había


cajas selectoras por década de resistencias.

Figura 10.2 - Puente de Wheatstone antiguo, con cajas de década para las resistencias.

Versiones más recientes poseen un sistema automático de selección de las


resistencias de equilibrio.

Figura 10.3 - Puente de equilibrio automático.

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10.2.2 Puente de Maxwell

Puede implementarse un esquema análogo para circuitos de alterna, en este caso las
resistencias de la figura 10.1 se reemplazan por impedancias, por lo que la condición de
equilibrio queda
𝑍2 𝑍3 = 𝑍1 𝑍𝑥 Eq. 10.3

Tenemos muchas maneras de elegir las impedancias.

Figura 10.4 - Puente de Maxwell.

El equilibrio debe plantearse en complejos, por lo que deben igualarse parte real y
parte imaginaria de la Eq. 10.3.

𝑅1
𝑅2 𝑅3 = (𝑗𝜔𝑅 ) (𝑅𝑥 + 𝑗𝜔𝐿𝑥 ) Eq. 10.4
1 𝐶1 +1

Igualando ambas partes, obtenemos una condición de equilibrio que permite despejar
ambos valores desconocidos. Observar que en cuanto a la resistencia es la misma
condición que para el puente de Wheatstone.
𝑅2 𝑅3
𝑅𝑥 =
{ 𝑅1 Eq. 10.5
𝐿𝑥 = 𝑅2 𝑅3 𝐶1

El ajuste de estos puentes es más complejo que el de continua, ya que tiene dos
grados de libertad y debe hacerse una aproximación iterativa al equilibrio.

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10.2.3 Puente de Hay

Una versión semejante, que es útil para medir impedancias de Q alto, esto es Rx
pequeña, es el llamado puente de Hay. Note que un valor de Rx pequeño implica un
valor de R1 muy grande, lo que dificulta la sensibilidad del puente.

Figura 10.5 - Puente de Hay.

En este caso, la condición de equilibrio implica

𝑅 𝑅 𝑅 𝐶 2 𝜔2
𝑅𝑥 = 𝑅1 2 𝐶2 2 𝜔
3 1
2 +1
1 1
{ 𝑅 𝑅 𝐶
Eq. 10.6
𝐿𝑥 = 𝑅2 𝐶22 𝜔3 21+1
1 1

10.3 Puente de Wheatstone fuera del equilibrio.

Una alternativa frecuentemente utilizada en el puente de Wheatstone es la medida


fuera del equilibrio. Para ello, consideraremos que en la figura 10.1 la resistencia
desconocida puede expresarse como

𝑅𝑥 = 𝑅𝑜 + 𝑟 Eq. 10.7

Donde quiere medirse la variación de la resistencia a partir de un valor de equilibrio


Ro. En los ejemplos, consideraremos Ro>>r.1

La tensión en la salida del puente puede expresarse como

𝑅2 𝑅𝑥
𝑉0 = 𝑉 [𝑅 −𝑅 ] Eq. 10.8
1+ 𝑅2 3+ 𝑅𝑥

Suponiendo que se quiere salida cero para el caso que 𝑟 = 0, se tiene nuevamente la
relación
𝑅2 𝑅3 = 𝑅1 𝑅0 Eq. 10.9

1
En el práctico hay un ejercicio para evaluar el efecto de no considerar esta hipótesis.

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Sustituyendo Eq. 10.9 en Eq. 10.8:

−𝑅1 .𝑟
𝑉0 = 𝑉 [(𝑅 ] Eq. 10.10
1+ 𝑅2 )(𝑅3+ 𝑅0 +𝑟)

La sensibilidad es la medida de los cambios en la salida debidos a cambios en r,


como se muestra en la Eq. 10.11, donde se desprecia r en la expresión frente a Ro.

𝜕𝑉 𝜕 −𝑅1 .𝑟 𝑅1
𝑆 = | 𝜕𝑟0 | = 𝜕𝑟 𝑉 [(𝑅 ] = −𝑉 [(𝑅 ] Eq. 10.11
1+ 𝑅2 )(𝑅3+ 𝑅0 +𝑟) 1+ 𝑅2 )(𝑅3+ 𝑅0 )

Sustituyendo Eq. 10.9 en Eq 10.11:

𝑅1 𝑅2
𝑆 = −𝑉 [(𝑅 ] Eq. 10.12
1+ 𝑅2 )(𝑅1 𝑅𝑜 +𝑅2 𝑅0 )

Si queremos hallar un máximo de la sensibilidad respecto a 𝑅1 , realizamos la


derivada parcial:
𝜕𝑆
𝑆 = |𝜕𝑅 | Eq. 10.13
1

En el práctico se pide realizar este cálculo y demostrar que la condición de máximo


se da para 𝑅1 = 𝑅2 . De Eq. 10.9 vemos que entonces 𝑅3 = 𝑅𝑜 . Podemos utilizar las
cuatro resistencias iguales en el equilibrio. Para el caso de las cuatro resistencias iguales
en el equilibrio, la salida puede aproximarse por la Eq. 10.14, correspondiendo a una
recta por el origen.

𝑉
𝑉0 = − [4𝑅 ] 𝑟 Eq. 10.14
0

Si se utiliza más de una resistencia activa en el puente, puede aumentarse la


sensibilidad, así como compensar variaciones térmicas. Hay problemas del práctico para
reforzar estos conceptos.

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