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4.

- ALMACENAMIENTO DE MATERIALES:
CONDICIONES DE SEGURIDAD
4.1.- INVENTARIADO DE MATERIALES: CONDICIONES DE SEGURIDAD

El inventariado es una actividad que tiene por objeto el recuento de stock de los materiales que de una
empresa. Por ello, la mayor parte de la actividad laboral relacionada con el inventariado se desarrolla en
almacenes o tiendas donde el producto se almacena en estantes y similar.
El correcto almacenamiento de los distintos materiales puede evitar, en gran medida, los
riesgos que se presentan con más frecuencia en los trabajos de inventariado como son: las
caídas, el deslizamiento de cargas, los golpes contra objetos, los golpes por caída de material,
etcétera, que pueden causar heridas, fracturas o problemas musculoesqueléticos a los
trabajadores y también limitar el desempeño de su actividad.

No existe reglamentación específica sobre almacenamiento de materiales, en general. En este


sentido, la legislación sólo contempla disposiciones que se refieren a los productos, por lo que
los aspectos relativos a la seguridad en el almacenamiento de materiales se basan
exclusivamente en criterios técnicos.

La práctica totalidad de los centros de trabajo, independientemente de su tamaño y actividad,


disponen de zonas específicas para almacenamiento de materiales. Las condiciones de
seguridad que deben cumplir se pueden aplicar tanto a grandes almacenes del sector logístico,
como a zonas destinadas al depósito de materiales en pequeñas y medianas empresas.

El sector de la logística en la actualidad tiene muchos retos y uno de ellos es el de la suficiente


previsión. Los sistemas de gestión de la producción “just-in time” ayudan a hacer frente a la
variabilidad de la demanda, disminuyendo al máximo las cantidades almacenadas de
inmovilizado y ajustando los márgenes de materias necesarias en el aprovisionamiento,
incidiendo positivamente en una disminución de costes. La idea, aplicable también a pequeñas
y medianas empresas, es almacenar lo mínimo necesario, con una previsión y planificación
adecuada, para poder abastecer las necesidades de los clientes; aunque, en ocasiones, esto
no es posible, pues puede resultar más económico hacer un gran acopio de materiales por el
menor coste de producto.

El diseño adecuado de las zonas destinadas a almacenamiento es fundamental de cara a una


disminución de futuros riesgos. La integración de estándares de seguridad en el almacén es pieza
clave en la política de prevención de riesgos laborales de la empresa. Se deben tener en cuenta, en
este sentido, los siguientes factores: la importancia de la unidad de carga, el sistema de almacenaje
escogido y el equipo de manutención.
En primer lugar, debemos conocer la unidad de carga. Es decir, si nuestro sistema consta
de paletas o contenedores, pues esto condiciona las posibilidades de almacenamiento y es
pieza clave en la estabilidad del mismo. Es recomendable, además, que las paletas o
contenedores utilizados estén normalizados, pues esto garantiza, por ejemplo, unas
condiciones de resistencia determinadas.

Las paletas y contenedores deben ser revisados y mantenidos adecuadamente y, dichos


controles, deben estar incluidos dentro del programa de mantenimiento específico. Es
importante, en este sentido, que los trabajadores estén debidamente formados sobre, por
ejemplo, el correcto manejo de las paletas con carretillas elevadoras para evitar riesgos de
rotura de las mismas.

La unidad de carga influye en los equipos de trabajo que se utilizarán para su manipulación (en
el uso de diferentes tipos de carretilla elevadora o de equipos manuales como las transpaletas,
etc.).

Por otro lado, la disposición de los materiales en los almacenes es, en sí, una actividad que
requiere una planificación adecuada. El flujo de materiales en el almacén debe ser gestionado
de forma ordenada, teniendo en cuenta, además de las zonas destinadas al almacenamiento,
las de entrada y salida de material, las de preparación de pedidos y las de circulación de
vehículos.

Estas zonas deben estar adecuadamente delimitadas y señalizadas. Es importante, por


ejemplo, separar zonas de apilado, donde se realiza una manipulación de materiales con
medios mecánicos, de las zonas de picking (zonas de selección y preparación de pedidos)
donde hay puestos de trabajo a pie, así como segregar las zonas destinadas a
almacenamiento en estanterías y las destinadas a aparcamiento de carretillas elevadoras, por
ejemplo.

Otro de los puntos clave son los accesos del almacén. Las zonas de recepción de mercancías
donde entren vehículos de gran longitud deben disponer de zonas específicas de tránsito y
aparcamiento, que deberían estar señalizadas. Un punto sensible en esta zona sería el muelle
de carga.

En las consideraciones generales de seguridad del emplazamiento, además de medidas


generales aplicables a cualquier centro de trabajo como orden y limpieza, condiciones
ambientales adecuadas, vías de evacuación y medios de protección contra incendios
convenientemente dimensionados y sin obstaculizar, etc, se debe tener en cuenta la
configuración de las vías de circulación interior en los almacenes.

En la mayoría de emplazamientos, coexiste la circulación de vehículos con la de personas y

ello obliga a que el diseño de dichas vías se configure respetando ante


todo al peatón. Se puede consultar documentación existente en este sentido, como la Nota
Técnica de Prevención 434. Como regla general, para determinar la anchura óptima de dichas
vías, se deben considerar las dimensiones de los vehículos que circularán y las holguras
suficientes para poder maniobrar. Los peatones deben circular por pasillos específicos y se
evitarán, en lo posible, curvas cerradas sin visibilidad (a no ser que estén dotadas de espejos)

Se respetarán, además, unos límites de velocidad, que no deberían superar los 10 Km/h,

salvo que, como resultado de la preceptiva evaluación de los riesgos, se determine


como aceptable una velocidad ligeramente superior, que en ningún caso superará los 20 Km/h.

La señalización de los sentidos de circulación en dichas vías, de los pasillos y los pasos de
peatones; la delimitación con franjas amarillas o blancas de zonas de almacenamiento y zonas
reservadas a parking de vehículos, así como la señalización de peligros de caídas, choques y
golpes con franjas amarillas y negras son medidas que se deben aplicar y que ayudan a
mejorar las condiciones de seguridad de los centros.

Es fundamental que las estanterías estén correctamente señalizadas con placas específicas que
indiquen la carga máxima total y por nivel, la fecha de la última inspección técnica y las unidades
de carga que se pueden almacenar.
En los últimos años, el almacenamiento en estanterías metálicas se ha normalizado. Se han
publicado diferentes normas UNE que regulan, por ejemplo, las diferentes revisiones de
elementos dañados, su uso y mantenimiento, y las condiciones estructurales y ensayos que
deben realizarse en este tipo de sistema de almacenaje. La normalización garantiza unos
estándares de calidad en la fabricación, la utilización y el mantenimiento de estanterías
metálicas, con lo que ayuda a disminuir los riesgos al mejorar la seguridad estructural de estos
sistemas.

El almacenamiento de cargas de grandes dimensiones como bobinas, tubos, perfiles y tablones


de madera debe realizarse en estanterías metálicas específicas para tal fin. En otros sistemas
como el almacenaje de cajas fuera de sistemas de paletizado y directamente en estanterías, se
recomienda para evitar riesgos de caída de objetos, la disposición de topes, así como la
instalación de mallas anticaída en las zonas cercanas a vías de circulación.

Los riesgos fundamentales en los sistemas de almacenaje automáticos deben mirarse desde la

óptica de cualquier equipo de trabajo. La normativa de comercialización de


maquinaria, así como el Real Decreto 1215/1997 se aplica, por ejemplo, a los transelevadores
que constan en estos almacenes, y es fundamental verificar las condiciones de seguridad de
los mismos bajo este prisma, así como incidir en acciones de formación e información para
evitar que los trabajadores realicen acciones inseguras.

Los sistemas de apilado fuera de estanterías deberían minimizarse. La disposición de


materiales fuera de estanterías debería realizarse de forma que se garantizase su estabilidad y
no hubiese riesgo de desplome. Se pueden encontrar recomendaciones técnicas de cómo
almacenar sacos, bidones, cajas, etc. fuera de estanterías, pero no se puede generalizar y lo
recomendable es realizar una evaluación específica de la estabilidad de las cargas apiladas,
que incluya pruebas “in situ”.

En la mayoría de emplazamientos, coexiste la circulación de vehículos con la de personas y ello


obliga a que el diseño de dichas vías se configure respetando ante todo al peatón.
Muchos fabricantes de estanterías están ofreciendo inspecciones técnicas anuales de las
condiciones estructurales de las estanterías e, incluso, emiten certificados al respecto.

Debemos tener en cuenta, por ejemplo, que la carga máxima en servicio de una europaleta es
de 1.500 Kg y que la altura máxima recomendada es igual al lado mayor de la base (1,2m). Así
mismo, es recomendable que el conjunto (paleta y carga) esté retractilado y flejado
convenientemente y que la carga se coloque uniformemente repartida.

En este sentido, la realización de revisiones periódicas es fundamental, tanto de las


condiciones de seguridad de las estanterías, como del estado de las paletas y de la unidad de
carga en general. Se debe dejar constancia escrita e incluir dichas revisiones en el plan de
mantenimiento preventivo.

Muchos fabricantes de estanterías están ofreciendo en este sentido inspecciones técnicas


anuales de las condiciones estructurales de las estanterías e, incluso, emiten certificados al
respecto.

Por último, y no menos importante, otro punto a destacar son las condiciones de seguridad en
los muelles de carga. Estos deben estar correctamente señalizados e incluir refugios para
evitar los riesgos de atrapamiento, sus rampas deben estar correctamente diseñadas para
evitar las caídas de los equipos de manutención, y sería conveniente, si los vehículos pesados
acceden al interior del almacén, tener contemplada la posibilidad de delimitar y señalizar el
puesto de supervisor de maniobras.

Con independencia del tamaño del almacén, los criterios de minimización de las cantidades
almacenadas y de delimitación correcta de las diferentes zonas son aplicables a todo tipo de
almacenamiento.
A continuación, trataremos un conjunto de medidas preventivas referidas a los trabajos de
almacenamiento e inventariado en interiores. Están planteadas desde un punto de vista muy
general, dirigidas tanto a los responsables de gestionar este tipo de labores, como a los
trabajadores que las realizan, y situando el caso práctico dentro del ámbito de la pequeña
empresa.

Riesgos para el personal de explotación del almacén

El personal de explotación está sometido a una serie de riesgos y fallos organizativos que se
exponen a continuación:

a. Caída de cargas sobre zonas de paso o trabajo debido a:

o Utilización de elementos de carga (paletas etc.) sin tener todas las garantías de resistencia y
puesta en servicio.
o Mal montaje de las cargas sobre los elementos de carga que permiten que sobresalgan de la zona
perimetral de los mismos. Este problema se acentúa si se conduce imprudentemente el vehículo
y el suelo está en mal estado (agujeros) o presenta pendientes o desniveles.
o Ausencia o dispositivo de retención defectuoso (redes, mallas, fundas, etc).
o Colocación defectuosa del elemento de carga sobre los largueros o su inadaptación a la
plataforma de carga.
o Colocación de la carga en alveolos ya ocupados previamente.
o Mala apreciación de la altura de colocación de la carga por parte del conductor del equipo de
transporte.

b. Hundimiento de las plataformas de carga por:

o Sobrecargas locales o generales que producen solicitaciones deformando algunos elementos de


la estructura. Estas sobrecargas tienen como origen el reparto inadecuado de las cargas sobre las
estanterías: cargas más pesadas situadas en las partes altas.
o No respetar los límites máximos de carga admisibles por desconocimiento del peso real de las
cargas manipuladas.
o Golpes o choques de las carretillas de elevación o de su carga provocando deformaciones de los
elementos de la estructura perjudicando la estabilidad del conjunto.
c. Golpes y atropellos diversos por vehículos de manutención debidos a:

o No existir plan de circulación que provoca choques entre carretillas y peatones en los pasillos de
servicio por donde deben pasar frecuentemente o estar trabajando en la confección o división de
las cargas, preparación de pedidos, etc.
d. Choques entre vehículos mientras circulan por los pasillos de circulación o maniobran
en zonas de espacio reducido.

e. Golpes entre vehículos y estructuras como consecuencia de que los pasillos son
demasiado estrechos para las características técnicas de las carretillas (anchura, radio de giro,
tipo de carga, etc.)

Medidas Preventivas

1. Procurar que la cantidad de materiales almacenados en los lugares de trabajo sea el mínimo
posible, arbitrando la debida organización de los procesos productivos y estableciendo los
acuerdos pertinentes con los proveedores y distribuidores: la prevención empieza por minimizar
la cantidad de materiales almacenados.
2. Seguir criterios ergonómicos y de seguridad en el diseño de los almacenes: aprovechar de forma
eficiente el espacio disponible para almacenar los materiales, facilitar el acceso al producto
almacenado y que los materiales se manipulen lo mínimo posible. Muchos de los accidentes o
los problemas de salud que sufren los trabajadores en las tareas de almacenamiento se deben a la
mala concepción y mantenimiento de los espacios.
3. Mantener ordenados los recintos destinados al almacenamiento, estableciendo criterios claros
(peso, tamaño, movilidad...) que faciliten tanto guardar la mercancía como recuperarla. Por
ejemplo: colocar el material más pesado en las estanterías inferiores, el más manipulable
(consumo, reposición), en las de en medio, y el menos usado, en las zonas más altas.
4. Mantener limpio el suelo de los almacenes para evitar resbalones o caídas accidentales. El
pavimento debe ser firme, resistente a la abrasión y los aceites y compatible con los materiales
que se deben almacenar.
5. Tener en cuenta que el lugar seleccionado como almacén disponga de una buena iluminación y
ventilación.
6. Procurar que los espacios reservados para las operaciones de manutención respeten el máximo
índice de rotación de las personas y de los medios mecánicos utilizados. Mantener los pasillos
despejados y no dejar en ningún momento obstáculos que sobresalgan de las estanterías.
7. Evitar zonas y puntos de congestión, así como implantar medidas que faciliten la localización y
el control de las cantidades almacenadas (mapas de situación de productos, etiquetas, rotulación,
etc.). Usar los equipos de manutención (carretillas manuales y elevadoras, traspaletas, apiladores
manuales...) más adecuados al tipo de almacén.
8. Evitar almacenar cajas apiladas unas sobre las otras si no se cuenta con una estructura contra la
que puedan apoyarse, puesto que la carga queda inestable y se favorece la caída del material y la
posibilidad de accidentes. Las cajas también pueden almacenarse contra la pared o en forma
piramidal, pero siempre verificando la estabilidad del apilamiento y, como máximo, hasta la
altura que alcance el equipo de manutención.
9. Almacenar las cajas y bidones en estanterías para obtener un mejor aprovechamiento del espacio
y una mayor seguridad en los trabajos de almacenamiento (facilitar tareas de manutención, evitar
golpes, caídas de la carga, etc.). Es recomendable el uso de estanterías normalizadas.
10. Almacenar los objetos rígidos sin embalar en contenedores seguros y resistentes. Los materiales
rígidos lineales deben almacenarse debidamente entibados y sujetos con soportes que faciliten la
estabilidad del conjunto, mientras que los tubos o materiales con forma redondeada han de
apilarse necesariamente en capas separadas mediante soportes intermedios y elementos de
sujeción, que eviten su desplazamiento o desprendimiento (estanterías o cubas dispuestas para tal
fin).
11. Controlar rigurosamente la resistencia estructural de las estanterías en función de la carga
máxima y otras solicitaciones previsibles como posibles impactos accidentales. Las instrucciones
de los fabricantes de las estanterías son esenciales, tanto en su concepción, diseño y montaje a
tenor de su finalidad, como en su utilización posterior.
12. Asegurar la estabilidad de la estructura de las estanterías sujetándolas a elementos estructurales
rígidos, tales como paredes de carga. Procurar colocar los materiales más pesados en la parte
inferior de las estanterías y debe estar estrictamente prohibido subirse por encima de las mismas.
El vuelco o rotura de una estantería es un accidente que puede ocasionar graves consecuencias.
13. Levantar el nivel más bajo de los estantes de tal forma que las cargas se almacenen a una altura
que no sea necesario agacharse (por debajo de la cintura), o bien colocar palés vacíos debajo de
la carga para aumentar la altura y usar ganchos o bastones para mover la carga.
14. Procurar que los proveedores entreguen productos en cajas estables con asideros, especialmente
en aquellos productos que sean extremadamente pesados. Con frecuencia, las personas que
realizan trabajos de almacenamiento tienen dificultades en la manipulación porque los
paquetes/carga no tienen sistemas de agarre, por lo que los trabajadores deben adoptar posturas
incómodas cuando los manejan.
15. Facilitar formación y conocimientos sobre los métodos seguros de manejar el material y la
forma correcta de utilizar las ayudas mecánicas disponibles. Además, se deben conocer los
riesgos laborales concretos que pueden derivarse de las tareas de almacenamiento, según las
características estructurales del almacén y las condiciones de seguridad del recinto (orden,
espacios, señalización...).
16. Realizar periódicamente un mantenimiento preventivo de las instalaciones, de los equipos de
trabajo y de los elementos utilizados en las operaciones de manutención (estanterías, cajas,
contenedores, palés...). La vida útil de un palé es sobre los cinco años, se puede reducir en
función del material o del trato recibido. Los que están en mal estado se deben eliminar, con el
fin de evitar riesgos y la transferencia de éstos a otros usuarios.
17. Los perfiles y planchas metálicas de considerable peso y tamaño deberían almacenarse en
estantes provistos de rodillo sobre los que se deposite el material, con ligera inclinación hacía el
interior, para evitar desplazamientos incontrolados y para facilitar su manejo cuando éste no se
realice con medios mecánicos. Es fundamental, cuando los perfiles se depositen
horizontalmente, situarlos distanciados de zonas de paso y proteger sus extremos. Las bobinas de
papel y cartón se almacenarán de forma directa, es decir, unas sobre otras sin ninguna limitación,
salvo la garantía de su estabilidad y facilidad de extracción.
18. Disponer el almacenamiento de sacos en capas transversales, con la boca del saco mirando al
centro de la pila. Si la altura llega a 1,5 metros, es aconsejable reducir el grosor equiparable al de
una pila. La construcción del apilado debe ser cuidadosa y conviene flejarlos por bloques cuando
puedan desprenderse. Utilizar envolturas de láminas de plástico retráctil mejora la estabilidad de
la pila.
19. En general, es recomendable flejar y retractilar todo tipo de materiales paletizados.
20. Señalizar las zonas destinadas al almacenamiento de mercancías, diseñando adecuadamente las
vías de circulación para que puedan pasar los equipos de manutención, así como tener en cuenta
la circulación de las personas, dejando pasillos y pasos específicos para peatones.

4.1.1- ALMACENAMIENTO EN ESTANTERÍAS

El almacenamiento en estanterías y estructuras consiste en situar los distintos tipos y formas


de carga en estantes y estructuras alveolares de altura variable, sirviéndose para ello de
equipos de manutención manual o mecánica. Las estanterías proporcionan ventajas
considerables en el volumen de almacenamiento por unidad de superficie y proporcionan un
fácil acceso y recuperación de bienes.

Existen distintos tipos de almacenamiento en estanterías y estructuras:

o Almacenamiento estático: sistemas en los que el dispositivo de almacenamiento y las cargas


permanecen inmóviles durante todo el proceso.
o Almacenamiento móvil: sistemas en los que, si bien las cargas unitarias permanecen inmóviles
sobre el dispositivo de almacenamiento, el conjunto de ambos experimenta movimiento durante
todo el proceso.
El fabricante deberá remitir un informe técnico que comprenda, entre otros, los datos
geométricos, plan de cargas que precise, la situación de las cargas pesadas, especificación de
los materiales y características de los diferentes elementos de la estructura.

Todas las instalaciones deberían tener un cuerpo máximo de 4 m. (anchura) y cargas iguales o
inferiores a 4.5 Tn. por par de largueros. Deberían añadirse en las estanterías pasos
peatonales perpendiculares a las hileras de almacenamiento cuando su longitud exceda de los
40 m. En una misma hilera, las distancias entre dos pasajes consecutivos no excederá de 20
m.

En estanterías fijas, que se carguen o descarguen con medios mecánicos, que no se


desplacen sobre vías, deben disponer de protecciones en las esquinas exteriores o que
coincidan con pasillos de transito, consistentes en una protección anti-embestidas de al menos
0,3 m. de altura de dimensiones suficientes para absorber los golpes y pintadas de un color
vistoso

Es fundamental también, asegurar un correcto arriostramiento de la estructura considerada en


condiciones de máxima carga. El vuelco de estanterías por ésta causa ocasiona la mayoría de
accidentes por inestabilidad. Como norma básica para el caso de estanterías no paletizadas se
deberán arriostrar cuando se supere la relación anchura/altura de 1/5 y tener la precaución de
sujetarlas a pared o elemento estructural fijo.

Principales riesgos

o Desplome o colapso de la estructura de la estantería, total o parcial, con caída de la carga sobre
pasillos o zonas de trabajo. Es el riesgo más grave.
o Caída de los elementos colocados en las estanterías.
o Caída en altura en trabajos de acceso para actividades como recogida de material, inventarios,
etc.
o Atropellos a peatones
o Choques entre vehículos en los pasillos de circulación
Medidas preventivas

o Las estanterías solo deben ser instaladas por personal competente.


o Se montarán la totalidad de los elementos especificados en el diseño de la fabricación.
o Deben tener especificada la carga máxima.
o Deben instalarse en suelos con resistencia adecuada y nivelados y deben estar fijadas al suelo.
o Cuando deban ser aseguradas al edificio, solo se hará en aquellos elementos que se demuestre,
mediante cálculos estructurales, que sean capaces de resistir las fuerzas aplicadas.
o Cuando las estanterías puedan ser golpeadas por carretillas elevadoras y otros vehículos, deben
ser protegidas mediante protectores de resistencia adecuada y colores llamativos.
o Deberán disponer de los sistemas de protección contra incendios adecuados a su altura, número
de alveolos, materiales almacenados, etc.
o Las estructuras metálicas deben ser puestas a tierra.
o Los pasillos deben ser lo suficientemente amplios para asegurar la circulación y manipulación
con los equipos mecánicos.
o Definir planes de circulación para los pasillos y señalizar claramente las vías de circulación.
o No cargue los niveles superiores con alturas superiores a las previstas.
o Las estanterías no deben ser alteradas ni reparadas sin consultar con el fabricante.
o Disponer de los equipos adecuados para el acceso a los niveles superiores.
o Disponer de procedimientos sencillos y rápidos para la comunicación de incidencias.
o Retirar los derrames de materiales sólidos o líquidos de manera inmediata. El suelo húmedo se
mantendrá señalizado.
o En los trabajos de preparación de cargas (picking) se mantendrá señalizada la zona de trabajo.
Este tipo de trabajo sólo se realizará en alturas superiores con los equipos de protección
adecuados.
o Siempre que sea posible se dispondrá de zonas adecuadas para la preparación de los pedidos,
señalizadas y delimitadas.
o Las estanterías deben ser inspeccionadas de forma periódica, mediante un adecuado programa de
mantenimiento y listas de comprobación.
o La estantería debe ser descargada inmediatamente cuando se detecte un daño que afecte a la
seguridad del sistema. Los daños se clasificarán por colores según su nivel (verde= solo requiere
vigilancia; ámbar = daño peligroso que requiere de acción pronta; rojo = daño muy grave de
acción inmediata).

Pasillos de circulación y de servicio

La anchura de los pasillos de sentido único debería ser como mínimo el de la anchura del
vehículo con carga aumentado en 1 m. En caso de circulación en ambos sentidos no debería
ser inferior a la anchura de los vehículos o de las cargas aumentada en 1.40 m. La anchura
mínima será de 1.20 m. La anchura de los pasillos secundarios será de como mínimo 1,00 m.

o No se debe almacenar nada en los pasillos de circulación.


o Para que las extremidades de los pies (parte baja de los montantes) no estén sometidas a golpes o
choques, deben instalarse protecciones en los pies de las escalas o bastidores a nivel del suelo y
de resistencia suficiente, fijados al suelo e independientes de sus pies según lo indicado en el
apartado estabilidad. Estas protecciones han de tener formas redondeadas y carecer de aristas
vivas.
o Es recomendable en los pasillos principales por los que circulan carretillas elevadoras, mantener
colateralmente a las mismas y de forma diferenciada zonas de paso exclusivamente peatonal.
Hay que extremar las precauciones en los entrecruzamientos de pasillos mediante señalización y
medios que faciliten la visibilidad, por ejemplo espejos adecuados.
o En los pasillos de circulación en los que se crucen carretillas y/o peatones se han de extremar al
máximo las precauciones.
o No circular con la carga elevada por los pasillos de circulación.

Las plataformas y escaleras deben tener barandillas de una altura mínima de 1 m, barra
intermedia y rodapies.

La resistencia de la barandilla será de como mínimo 150 kg/m. En los puntos de carga y
descarga de las plataformas se pueden instalar barandillas abatibles o desplazables. Las
barandillas no deben abrirse hacia afuera y deben disponer de elementos de seguridad que
impidan su abertura accidental.
Sólo en puntos de carga donde la barandilla esté retirada del borde de la plataforma, se
pueden colocar cadenas, siempre que haya una distancia de 0,80 m hasta el borde de la
plataforma.

El montaje lo debe hacer el constructor, estando prohibido utilizar elementos recuperados de


otras estanterías viejas sean del tipo que sean.

4.1.2- ALMACENAMIENTO SOBRE EL SUELO

Medidas preventivas:

o Almacenar únicamente en el espacio permitido y sobre palets.


o Colocar la mercancía de manera estable y según los criterios establecidos por el fabricante (no
apilar mas de x alturas, sentido en que tiene que estar orientadas las cajas, etc.).
o En el apilado manual de cajas a varios niveles, éstas se colocarán de modo que en cada caja no
coincidan los cuatro ángulos con los de la caja inferior.
o Las cajas de cartón deberán almacenarse sobre estantes o paletas para protegerlas de la humedad
y evitar su derrumbe.
o Los productos alargados mediante soportes especiales.
o Alinee las pilas de manera que entre ellas queden pasillos lo suficientemente anchos para el paso
de personas y/o carretillas. Preferiblemente longitudinalmente a las salidas.
o Los productos ensacados deberán ser almacenados en pilas de capas intercaladas, en las que las
bocas de los sacos se orientarán hacia la parte interior de la pila.
o Un posicionamiento de las mercancías por el grado de frecuencia de manipulación, volumen y
peso de la carga incidirá en una eficaz y adecuada manutención.
4.1.3- CIRCULACIÓN POR EL ALMACÉN LOGÍSTICO

CIRCULACIÓN EXTERIOR
La actividad llevada a cabo en los almacenes de logística implica la existencia de una
circulación de vehículos, así como la presencia de trabajadores tanto en las vías de circulación
como en zonas de maniobras.

Principales riesgos:

o Colisiones entre vehículos


o Golpes de vehículos con elementos fijos
o Aplastamiento de trabajadores por vehículos
o Atropellos de trabajadores
o Golpes y caídas de trabajadores con elementos fijos
o Caída de objetos transportados por vehículos sobre peatones
o Vuelco de vehículos con aplastamiento de peatones o conductores

Medidas preventivas:

Todos los riesgos relativos a la circulación exterior (de vehículos y personas) deben estar
contemplados en la evaluación de riesgos del centro de trabajo.

Se deberá establecer una coordinación de actividades preventivas entre todas las empresas
que concurran en un mismo centro de trabajo.

Medidas preventivas más habituales:

o Planificar y comunicar de manera adecuada las vías de circulación, aparcamientos, etc. Se


recomienda elaborar un Plan de Tráfico que contemple estos principios
o Considerar los periodos de tiempo en que coinciden mayor cantidad vehículos y peatones (horas
de entrada, cambios de turnos,…)
o Segregación: separar los vehículos de los peatones. Puede conseguirse mediante elementos
físicos (aceras, barreras) o mediante señalización. Siempre que sea posible se combinarán
elementos físicos y señalización.
o Implantar un sentido único de circulación, cuando sea practicable, que evite la realización de
maniobras (circulación marcha atrás, etc)
o Se diseñarán las vías de circulación de manera que evite la superposición de los flujos de
vehículos pesados, vehículos ligeros, equipos de manutención y peatones, evitándose
especialmente los cruces.
o Siempre que sea posible, se mantendrá el flujo de vehículos en el sentido natural de la vía, es
decir, hacia la izquierda
o Se debe evitar o limitar la necesidad de cambios de sentido y maniobras. Se debe ser consciente
de que las maniobras marcha atrás son una de las fuentes de mayor accidentabilidad en el sector.
o Se debe disponer de espacio adecuado para todos los tipos de vehículos que son usados en el
transcurso normal del trabajo. Las vías deben ser suficientemente anchas para el movimiento y
maniobras seguras de los vehículos más grandes, incluyendo los vehículos de visitantes.
o Las vías de circulación deben mantener el vehículo suficientemente alejado de puertas o entradas
que usen los peatones, o de las vías de los peatones que desembocan en ellas. En caso necesario,
se situarán protecciones de resistencia adecuada que impidan el acercamiento de los vehículos a
estos puntos.
o Las partes vulnerables del lugar de trabajo (columnas metálicas, postes eléctricos, tuberías, etc)
necesitan ser protegidos de los golpes de vehículos. Las protecciones deberán ser adecuadas al
tipo de vehículo que puede golpearlas, así como a la frecuencia y tipo de golpe esperado.
o Deben evitarse, o en su caso protegerse, las vías de circulación que pasen junto a instalaciones
peligrosas (tanques de combustible, productos químicos, hidrantes exteriores, etc)
o Las vías de circulación de vehículos y peatones deberán estar claramente señalizadas. Se
recomienda seguir la “Guía técnica sobre señalización de seguridad y salud en el trabajo” del RD
485/1997 publicada por el Instituto nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT)
o Puede ser necesario remarcar peligros en las vías de tráfico usando señales adecuadas (curvas,
intersecciones, cruces de peatones, limitación de velocidad máxima 20 km/hr, etc)
o Las superficies de las vías de circulación deben ser de un material adecuado, y deben ser
construidas con una resistencia adecuada para poder soportar las cargas que pasan sobre ellas o
que pueden quedar puntualmente sobre las mismas
o Se procederá a la reparación, tan pronto como sea posible, de desperfectos en las superficies de
las vías de circulación, baches, grietas, etc. No se permitirá la existencia de elementos que
sobresalgan del plano de la vía de circulación.
o Se mantendrá un adecuado orden y limpieza para evitar, entre otros, invadir las zonas o
circulación o que se presenten derrames
o Debe haber suficiente visibilidad en las intersecciones y los giros para permitir a los conductores
y peatones que puedan ver cualquier elemento que se acerque hacia ellos. Los pasos de peatones
deberán señalizarse horizontal y verticalmente.
o Se debe evitar la presencia de puestos de trabajo situados en las vías de circulación o junto a
estas
o Se deben de permitir unos márgenes de seguridad (conductores y vehículos raramente se
comportan de una manera “perfecta”)
o Las alturas recomendadas para vehículos y cargas es de 5,1 m con 0,30 m de margen. Se debe
señalizar cualquier zona de una vía de circulación con una restricción de altura
o En algunos almacenes, por sus propias características, deberá invadirse la vía pública en ciertas
maniobras (atraque de los camiones a muelles, carga y descarga, etc), y en estos casos se deberá
considerar que debemos proteger tanto a trabajadores como a miembros del público.

Puntos de acceso al puesto de trabajo

o La recepción de los peatones debe diseñarse para permitir un tránsito de peatones separado de las
vías de circulación de vehículos
o Se debe disponer, siempre que sea posible, de vías de entrada y de salida de vehículos y vías de
peatones completamente separadas de manera física
o Las casetas de control no deben generar puntos muertos de visibilidad a los vehículos. Los pasos
de peatones se situarán a suficiente distancia de obstáculos para permitir que los vehículos
puedan ver a los peatones
o Siempre que sea posible, las entradas y salidas deben tener una anchura adecuada.
Zonas de aparcamiento:

o Deben estar definidas y delimitadas de manera que los vehículos y los trabajadores se mantengan
separados de las vías de circulación.
o Se deben evitar las áreas incontroladas de aparcamiento, pues dan lugar a riesgos diversos
(ocupar parte de las vías de circulación, bloquear la visión de señales, etc)
o A la entrada de las instalaciones, debe indicarse a los conductores claramente que sólo pueden
aparcar en las zonas indicadas y cómo pueden reconocerlas
o Zonas de aparcamiento para turismos
o Cercano a los destinos previsibles (entrada de oficinas, vestuarios, etc) Si es posible, los
conductores que dejen su vehículo aparcado no deben tener que atravesar zonas
potencialmente peligrosas de trabajo o vías de circulación
o Como normal general, se debe: señalizar, tener una superficie nivelada, tener un buen
drenaje o evacuación de aguas pluviales, tener suelo no deslizante, mantenerse en buen
estado de orden y limpieza y tener buena iluminación
o Zonas de aparcamiento para vehículos pesados: camiones
o Se deben proporcionar plazas de aparcamiento de espera que podrán estar ubicadas:
cerca de las oficinas administrativas, en el interior del centro de trabajo o en el exterior
(en vías de circulación públicas)

Peatones:

o Cada centro de trabajo debe estar organizado de manera que los peatones y vehículos puedan
circular de manera segura. Debe haber segregación de las vías (que los vehículos y los peatones
sean mantenidos separados) siempre que sea posible.
o Se protegerán las vías de peatones mediante aceras, protecciones, etc Cuando no sea posible la
separación, se deberá señalizar
o Donde vehículos y peatones comparten una vías debe haber suficiente separación entre ellos
o Las vías y zonas anexas deben ser mantenidas en un adecuado orden y limpieza
o Se debe respetar, siempre que sea posible, la regla del recorrido más corto (el habitualmente
seguido por una persona de manera intuitiva)
o Se protegerán las vías de circulación de peatones contra las inclemencias meteorológicas
(pasarelas cubiertas o galerías cerradas)

Iluminación:

o El RD 486/1997 establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de


trabajo: “la iluminación de los lugares de trabajo deberá permitir que los trabajadores
dispongan de condiciones de visibilidad adecuadas para poder circular por los mismos y
desarrollar en ellos sus actividades sin riesgo para su seguridad y salud”. En cualquier caso, se
deberá cumplir con los niveles mínimos establecidos en el Anexo IV del mencionado RD.
o Se iluminarán todas las vías de circulación, áreas de maniobra, patio, intersecciones, vías de
peatones y áreas de peatones y, en general, todos los lugares donde los vehículos se muevan (ya
sean de manipulación de cargas, ligeros o pesados)
o La distribución y situación de las luminarias y luces es muy importante para evitar
deslumbramientos, ocultaciones de luces, etc
o Se deben evitar los cambios bruscos y súbitos en los niveles de iluminación.

CIRCULACIÓN INTERIOR
En el interior de los centros de almacenamiento logístico se produce movimiento a través
de los pasillos de tránsito, las rampas, puertas, etc de los equipos de manutención y algún
vehículo de transporte. También deben tenerse en cuenta los medios fijos de manipulación y
transporte (cintas transportadoras, plataformas elevadoras, etc). El hecho de circular y
manipular materiales conlleva la posibilidad de ocurrencia de diversos tipos de accidentes
(principalmente caídas, golpes, atropellos y choques)

Principales riesgos:
o Colisiones entre vehículos
o Golpes con elementos fijos, tanto de vehículos como de trabajadores
o Aplastamientos de trabajadores por vehículos
o Atropellos de trabajadores por vehículos
o Caída de objetos almacenados por pérdida de estabilidad, por golpeo, etc
o Caída de objetos transportados por vehículos sobre peatones
o Vuelco de vehículos con aplastamiento de peatones o conductores
Medidas preventivas:

Deben ser concebidas en el diseño del centro de trabajo teniendo en cuenta las características
del mismo, la actividad llevada a cabo, los medios de manutención empleados, etc

- Puertas y zonas de acceso

Los almacenes logísticos disponen de diferentes puntos de acceso al interior de su zona de


almacenamiento, tanto para peatones como para vehículos:

o Las puertas de acceso para peatones deberán ser protegidas mediante bolardos u otros elementos
contra los golpes por equipos o vehículos. Se dispondrán de zonas transparentes a la altura de los
ojos para permitir la visión del lado opuesto.
o Las puertas de acceso de peatones y de vehículos estarán separadas de manera independiente o
se separará físicamente el paso de peatones
o Las puertas de acceso de peatones y de vehículos deberán disponer de la señalización adecuada
de seguridad
o Las puertas y portones con visibilidad reducida deberán complementarse con elementos, tales
como espejos de alta visibilidad, etc
o Las puertas de equipos de manutención o vehículos deberán ser independientes para ambos
sentidos de circulación o se dotará de dispositivos u elementos que eviten las colisiones.

- Vías de circulación

De acuerdo con las necesidades, se establecerán las suficientes vías de circulación, de ancho
y altura adecuados, de forma que permitan la circulación segura a vehículos y trabajadores.
Medidas preventivas:

o Segregación de las vías de circulación de equipos de manutención, vehículos y peatones


o Barreras y barandillas para señalizar las zonas de cruce
o La circulación se establecerá en un sentido único, siempre que sea posible
o Debe evitarse la circulación marcha atrás de vehículos, siempre que sea posible
o Las vías de circulación de vehículos no deben pasar cerca de elementos tales como pilares,
estanterías, etc, o se protegerán de manera adecuada
o Evitar las curvas cerradas y sin visibilidad. En los casos en los que no sea posible, se deberán
establecer elementos que mejoren la visibilidad (como espejos panorámicos)
o Las curvas se diseñarán teniendo en cuenta el radio de giro mayor de los vehículos
o Son preferibles las tomas de vía alternadas que no incluyan más de tres direcciones, pues
disminuyen sensiblemente los riesgos de colisiones.
o Se evitarán los obstáculos y elementos en las vías de circulación de peatones, como tubos,
mangueras, rejillas, etc
o No se dejarán cargas u otros elementos que obstaculicen las vías de circulación. Se dispondrán
de lugares adecuados para la parada de vehículos con el fin de que no interfieran las vías de
circulación.
o En las vías de circulación utilizadas por vehículos automáticos sin conductor y que puedan
utilizarse simultáneamente por trabajadores, se deben establecer las medidas de seguridad
precisas para que los trabajadores no resulten lesionados por los vehículos.
o Los elementos del almacén como mesas para gestión de documentación, revisión de
devoluciones, etc. deberán estar protegidas.
o Las dimensiones de las vías de circulación deberán planificarse considerando número y
frecuencia de tráfico de vehículos, número y frecuencia de trafico de peatones, dimensiones de
los vehículos y cargas, etc. Las dimensiones mínimas recomendadas son:
o La altura de las vías de circulación deberá ser, como mínimo, la del vehículo o equipo de
manutención incrementada en 0,30 m.
o Se deben establecer las velocidades máximas de circulación, señalizándolas adecuadamente. Se
recomienda una velocidad máxima de 10 km/h en el interior de los almacenes.

- Señalización

La señalización debe hacerse de acuerdo a lo establecido en el Real Decreto 485/1997 sobre


disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el trabajo. Se
deberán señalizar:

o Las vías de circulación de peatones y de equipos de manutención o vehículos (pasos de peatones,


cruces, etc)
o Las zonas de estibas y playas o viales de almacenamiento para expedición o recepción frente a
muelles.
o Será necesaria la utilización de señales de tráfico verticales de stop, ceda el paso, prohibiciones,
altura máxima, peso máximo, etc., que pueden ayudar a mejorar la circulación de vehículos y
personas.
- Superficies de trabajo

La calidad del suelo es de gran importancia tanto en naves de almacenamiento como en las
zonas de servicios y oficinas. El uso intensivo de las superficies de trabajo en los almacenes
logísticos, tanto por circulación de vehículos como por las cargas que deben soportar, da lugar
a la aparición de suelos degradados, aparición de huecos, deterioro de registros o sumideros,
aparición de derrames o presencia de residuos, etc.

Por otro lado, las características de las superficies de trabajo pueden estar influenciadas por la
presencia o estado de muchos otros factores más o menos habituales en los almacenes
logísticos (productos derramados, revestimientos desgastados, grietas, baches, etc.). Las
principales características que deben considerarse son:

o La resistencia del suelo al desgaste y la deformación.


o Las características directamente relacionadas con la higiene (facilidad de limpieza, etc.) y
resistencia química.
o Las características acústicas y las relacionadas con las vibraciones.
o Las características de fricción, antiderrapantes, color, etc.
Medidas preventivas:
o Se deberán mantener los suelos en adecuado mantenimiento, tanto en nivelación como en
planeidad. Se repararán, tan pronto como sea posible, los desperfectos
o Las rejillas que se utilizan para recubrir canales, fosos, desagües, etc. y por las que circulan
vehículos y personas, deberán poder soportar la máxima carga posible a la que vayan a estar
sometidas.
o Las superficies de trabajo deben mantenerse en adecuado estado de limpieza.
o Se dispondrán los medios para evitar la circulación o eliminar las acumulaciones de hielo u otros
elementos climatológicos
o Se evitará el uso de rampas, desniveles, escalones u otros elementos, siempre que sea posible. Si
esto es inevitable, se recomienda el uso de rampas de inclinación adecuadas a lo establecido en
el Real Decreto 486/1997.
- Iluminación

Una buena iluminación facilita la percepción de la geometría y el entorno físico, la detección de


la presencia de otros usuarios y anticipar el camino que se debe seguir. Debe ser suficiente y
homogénea evitando, entre otros, los deslumbramientos y las zonas de sombras.

o En los almacenes logísticos se debe dar prioridad a la iluminación natural, puesto que es la que
satisface mayormente criterios de confort y seguridad, siempre complementada con iluminación
artificial.
o Se debe definir para cada zona o vía de circulación el nivel de iluminación adecuada. Se
recomienda:
• Las áreas y corredores peatonales 100 lux.

• Áreas de tránsito de vehículos / zonas de muelles 150 lux.

• Áreas de almacenes para la manipulación, embalaje y envío 300 lux.

o La iluminación debe comprender una adecuada iluminación de emergencia que permita a los
trabajadores, tanto una correcta evacuación como poder dejar su trabajo en condiciones de
seguridad, en caso de una pérdida o falta de iluminación en un momento dado.

4.2.- EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Para el manejo de equipos de manutención se deben utilizar los equipos de protección


individual obligatorios en el lugar de utilización de los mismos.

No obstante, con carácter general, indicar como equipos de protección individual necesarios:

o Chaleco y/o ropa de alta visibilidad,


o Calzado de seguridad.
o Guantes contra cortes, pinchazos, etc. Para la manipulación manual de cargas.
o Equipo de protección contra caídas en altura para operativas que así lo requieran tras su
evaluación.
o Solo debe utilizarse faja lumbar tras la evaluación específica y a criterio médico.
Son obligatorios los equipos de protección individual indicados en el manual de instrucciones de
los equipos de trabajo, que pueden ser diferentes en cada momento de utilización del mismo.
4.3.- OTROS RIESGOS EN LABORES DE INVENTARIADO

En las labores de inventariado hay implícitas por su naturaleza ciertas condiciones de trabajo
que conllevan sus propios riesgos:

o La bipedestación prolongada, dado que la propia actividad de conteo requiere estar de pie de
forma continua para alcanzar los distintos niveles a los que se encuentran los bienes a
contabilizar.
o El trabajo nocturno. Es muy frecuente, sobre todo en tareas de inventariado de negocios
abiertos al público, que ésta labor se realice fuera del horario comercial, y por tanto se desarrolle
de noche.
4.3.1.- BIPEDESTACIÓN PROLONGADA

Esta condición de trabajo puede provocar en el trabajador alteraciones físicas como problemas
circulatorios y afectación de articulaciones como cervicales, dorsales, lumbares, rodillas, caderas y
tobillos.
Para evitar mayores problemas que los inherentes a la postura en sí, aconsejamos las
siguientes medidas:

o Mantener una postura correcta, con la columna vertebral recta.


o Muévase todo lo posible y camine para evitar posturas estáticas. De vez en cuando es
recomendable realizar movimientos suaves de estiramiento muscular.
o Si el trabajo de inventariado va a desarrollarse sobre una única mesa de trabajo o mostrador, éste
debe estar a la altura de los codos, con las siguientes salvedades:

o Para trabajos que requieran mayor nivel de precisión, la mesa debe estar situada, más
alta que los codos, para disminuir el trabajo estático de los codos.
o Si lo que se necesita es imprimir fuerza, es conveniente que la mesa quede por debajo
de los codos. De este modo se permite una mayor fuerza muscular.
o En lo posible evite los movimientos bruscos y forzados del cuerpo. Es preferible rodear un
objeto que inclinar excesivamente la columna.
o Mantenga un pie en alto apoyado sobre un objeto o reposapiés y alterne un pie tras otro.
o Durante los periodos de descanso eleve las piernas para favorecer el retorno venoso.
o Utilice calzado cómodo, evitando los tacones altos.
o Es recomendable la utilización de medias compresivas.
4.3.2- TRABAJO A TURNOS Y TRABAJO NOCTURNO

El desempeño de la actividad laboral sometida a turnos y con horario nocturno influye en el


bienestar de las personas, en aspectos de su salud tanto a nivel físico como social,
especialmente cuando el trabajo se realiza de forma continuada.

Estos tipos de trabajo conllevan unos


determinados riesgos para la salud, potenciados por la perturbación de las funciones
psicofísicas debidas a la alteración del ritmo circadiano, cuyas principales causas son los
trastornos de sueño y las modificaciones de los hábitos alimentarios.
Algunos parámetros biológicos, como la secreción endocrina, la tensión arterial, las
secreciones digestivas y urinarias, la frecuencia cardiaca, etc., funcionan más lentamente
durante la noche, especialmente hacia las 23 horas de la madrugada.

En estas horas de disposición mínima para el trabajo, la persona se ve forzada a realizar un


esfuerzo en horas que serían de descanso.

La desincronización biorítmica y sociorítmica que se produce en estos tipos de trabajo afectan


principalmente al aparato digestivo y al sistema nervioso. Además, este último puede potenciar
a su vez los efectos negativos que sufre el aparato digestivo.

Las consecuencias de la interrupción de los ciclos circadianos digestivos vienen agravadas por
el hecho de que los trabajadores / as suelen comer a disgusto y con poco apetito por no poder
hacer la comida principal con la familia; a veces se saltan alguna comida, especialmente en el
trabajo a turnos (el desayuno después del turno de noche).

Desde el punto de vista nutricional, los alimentos están mal repartidos a lo largo de la jornada y
suelen ser de alto contenido calórico con abuso de la ingesta de grasas; en el trabajo nocturno
suele haber un aumento del consumo de café, tabaco y excitantes para combatir el sueño.

Las alteraciones más frecuentes que suelen darse en este tipo de trabajos son:

o Dispepsia.
o Gastritis.
o Colitis.
o Pirosis (ardor de estómago).
o Digestiones pesadas.
o Flatulencia.
o Úlcera de estómago.
o Aumento de peso / obesidad por modificaciones cualitativas de los alimentos (más grasas,
bocadillos, alcohol, etc.) y cuantitativas (exceso de lípidos y falta de glúcidos /hidratos de
carbono) cuando el ritmo metabólico es más bajo.

Recomendaciones

Cuando el trabajo a turnos o nocturno es inevitable, se procurará aplicar las


siguientes medidas preventivas:

o Siguiendo la clasificación de los alimentos en cuatro grupos realizada por la FAO/ OMS, para
conseguir una dieta equilibrada se debería comer diariamente dos raciones del grupo de la carne
(carne, pescado, huevos, leguminosas, frutos secos ...), dos raciones del grupo de la leche y
derivados (leche, mantequilla, queso ... ), cuatro del grupo de las hortalizas y frutas y cuatro del
grupo del pan y los cereales. Todo ello debe repartirse a lo largo del día teniendo en cuenta que
cada comida debe incluir alimentos de estos cuatro grupos.
o Si la empresa tiene restaurante o cantina, es aconsejable que la alimentación sea controlada por
el especialista en nutrición.
o Dejar abierto a ser posible, el restaurante de la empresa a fin de evitar que el trabajador/ a se
alimente a base de comidas frías, bocadillos, charcutería, etc.
o Aligerar el tipo de comida, disminuyendo la cantidad de lípidos y reemplazando los embutidos y
fiambres por pollo frío, queso y fruta fresca.
o Desarrollar un plan de educación sanitaria a fin de explicar a los interesados / as los principios de
una alimentación sana y modificar paulatinamente los hábitos alimentarios.
o Efectuar un reconocimiento médico previo encaminado a detectar antecedentes de trastornos
digestivos graves (colitis ulcerosa, ulcus gastroduodenal), alteraciones importantes de sueño y
personas con enfermedades específicas como la epilepsia que puede desencadenarse debido a la
fatiga y a la privación de sueño y la diabetes que puede verse agravada por alteraciones en los
hábitos alimentarios.
o Tener en cuenta que la inadaptación se detecta en los primeros meses, con lo que deberá hacerse
un seguimiento de estos trabajadores/as durante el primer año a fin de prevenir la aparición de
síntomas de no adaptación (dispepsia, alteraciones nerviosas y /o de sueño, etc).
o Evitar la exposición a estos tipos de trabajo en individuos menores de 25 años y mayores de 50
años.
o Prever una pausa lo suficientemente larga que permita tomar al menos una comida caliente
durante las horas de trabajo.
o Introducción de pausas muy breves para mejorar el estado funcional del trabajo nocturno.
o Reducir la carga de trabajo por la noche, ya que se necesita un mayor esfuerzo para conseguir los
mismos resultados que durante el trabajo diurno.
o Procurar realizar la comida principal en familia, a pesar de que hoy en día no es fácil llevarlo a
cabo, puesto que los dos miembros de la pareja suelen trabajar y en ocasiones el domicilio queda
lejos del centro laboral.
o Intentar adaptar el turno al ciclo circadiano del individuo (se aconsejan cambios entre las 6h. y
las 7h. de la mañana, entre las 14h. y las 15h. de la tarde y entre las 22h. y las 23h. de la noche).
o En el caso de trabajo a turnos son preferibles las rotaciones cortas (cada dos / tres días).
o Después de dos o tres turnos de noche consecutivos dar al menos una jornada completa de
descanso.
o Toda organización de turnos debe prever periodos de descanso libres de al menos dos días por
semana.