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Informe Diagnostico de Caja CVT

Ing. Hernán David Mendoza

Alexander Bautista Vargas

Código: 66727

Universidad ECCI

Bogotá D.C

2018
Caja CVT

El variador continuo para la transmisión es muy utilizado en los ciclomotores. También se está
empezando a utilizar en los automóviles desde los años 60, aunque no ha tenido mucho éxito
hasta ahora. En teoría, las cajas de cambio de variación continua son la transmisión ideal, ya que
varían la relación de velocidades continuamente, por lo que podemos decir que es una
transmisión automática con un número infinito de relaciones. Esta característica nos permite
movernos en la curva de potencia máxima, algo imposible con las cajas automática o manuales, en
las que se produce un escalonamiento o salto entre las diferentes velocidades.
Un variador continuo es un sistema de transmisión que cuenta con dos poleas cuyo diámetro
interior efectivo es variable. La transmisión entre las dos poleas se realiza mediante una "correa"
elaborada con eslabones metálicos de forma que al variar el diámetro de las poleas se va variando
progresivamente la relación de desmultiplicación. Al ser la correa un elemento inextensible, la
apertura de una de las poleas implica la reducción del diámetro de la otra, aun asi, se consigue un
número infinito de desarrollos consiguiendo una variación continua de la marcha. De ahí que a
este sistema también se le denomine cambio automático de transmisión continua.

En la figura inferior se muestra la disposición de estas dos poleas. Si la cara desplazable de la polea
conductora que transmite el par del motor se acerca a la otra cara, el diámetro efectivo de la
polea se hace mayor. La correa al tener una longitud prácticamente constante gira en la polea
conducida en diámetros efectivos menores como consecuencia de la apertura de la polea
mediante el desplazamiento de una de sus caras por lo que la desmultiplicación será menor.
El cambio de anchura de poleas y por tanto de diámetro efectivo se realiza mediante un control
hidráulico que distribuye la cantidad de aceite a presión adecuada en cada instante. El control
hidráulico tiene en cuenta en todo momento parámetros como la posición del acelerador,
condiciones de utilización, velocidad del vehículo, régimen del motor y relación de
desmultiplicación. Este mismo aceite a presión sirve además para lubricar todo el conjunto y para
mantener tensada la correa de arrastre aplicando la justa presión sobre la polea conducida.
Las fallas más comunes en este tipo de transmisión son principalmente:

1. El vehículo se sobrecalienta y tiende a bloquearse a través de la computadora

2. Problemas en sensor de temperatura, así como en sensor A y B

3. El vehículo arranca muy lento, se siente muy pesado, como si el motor perdiera demasiada
potencia.

4. El vehículo simplemente no avanza

5. Demasiado ruido interno proveniente de la Transmisión.