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De las pasiones y lo errores del alma – Galeno

Por mi parte he establecido, en primer lugar, una diferencia entre error y pasión, afirmando que
el error es resultado de una falsa opinión, mientras que la pasión es una facultad irracional en
nosotros que no sigue la razón. (p.6)

Pue en la vida entera y en relación con todas las artes, es propio de todo hombre conocer los
grandes excesos y las diferencias en los asuntos o cosas, pero conocer las pequeñas es propio
de los prudentes y de los hombres hábiles. (p.8)

Sin embargo, esto llega a ser evidente para quien ha ejercitado previamente su alma y la ha
liberado de lo necesario para corregir todas las pasiones. Es incluso un defecto más grande no
evitarlas porque son pequeñas. (p.9)

Como dice Esopo, llevamos dos alforjas atadas a nuestro cuello: una delante con las cosas de los
otros, otra detrás con las nuestras; por esa razón vemos siempre las de los otros y somos
incapaces de ver las nuestras. (p.10)

Platón: quien ama es ciego ante lo amado

Si cada uno de nosotros se ama a sí mismo más que a cualquier otra cosa, será necesariamente
ciego para consigo mismo. (p.10)

Debido a que los errores surgen de una falsa opinión, mientras que las pasiones manan de un
impulso irracional, considero que uno debería primero librarse a sí mismo de las pasiones. (p.11)

En efecto, la cólera no es inferior en nada a la locura, como nos lo enseñan las acciones de las
personas irascibles, quienes hacen todas las cosas golpeando con la mano o con el pie,
desgarrando su ropa, lanzando miradas confusas, al punto que, como lo he dicho, se encolerizan
contra las puertas, las piedras y las llaves, destrozando unas y mordiendo y golpeando otras.
(p.25)

El camino, al comienzo, es penoso y laborioso, como todas las prácticas de los nobles ejercicios.
Si quieres adquirir la virtud contra el vicio, o la tranquilidad del alma contra las excitaciones del
cuerpo, ejercítate como te he indicado, avanzando en la moderación a través del control de sí.
(p.39)

Los griegos usan el término “error” en un sentido especifico y en sentido más general. En un
sentido especifico lo usan para indicar lo que es resultado de un juicio incorrecto y solo en
relación con la parte racional del alma. En un sentido general se refieren a “error” para indicar
los errores de la parte racional, y otras veces de manera general lo relacionan también con la
facultad irracional del alma. (p.66)

Este, entonces, es el primero y más grande error: opinar precipitadamente sobre el bien y el mal
en la vida humana, que surge por causa del amor propio, la vanidad, la presunción y la ambición.
(p.70)