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Fuerte como el acero, estable

como la piedra

Enseñanzas sobre los hombres de Yogui Bhajan

¿Se ha preguntado alguna vez por qué Yogui Bhajan enseñó tantas clases para
las mujeres, pero no para los hombres? De hecho, en 1978 comenzó a enseñar
un curso anual para los hombres. Por supuesto, estos cursos no eran tan largos
como los cursos de las mujeres, pero eran potentes y eficaces. “Yogui Bhajan
llegaba y enseñaba con toda la testosterona que puede conjurar sólo un yogui
maestro.” (Hari Jiwan S. Khalsa). Yogiji reunió los hombres y los desafió con un
mensaje directo y el ejercicio duro.

“Estar sentado entre los hombres en los Cursos para hombres de Yogiji era
totalmente cautivador. Nadie se movió mientras él hablaba. Toda una
habitación llena de hombres, cada uno único, con orígenes completamente
diferentes, sentados en silencio pasmados, con los ojos fijados en él. Entonces
él nos daría una kriya. El sudor y las lágrimas derramaban, el potencial se
lograba. Canciones resonaban en la estructura celular de uno, y creo que ya no
éramos los mismos después. Él siempre dijo que íbamos a entender más en el
futuro. Nunca habíamos oído estas palabras usadas para describir lo que
podríamos llegar a ser: amables, respetuosos, contenidos, conscientes,
sensibles, potentes, enterados, bellos y sabios. Esta visión del verdadero Yo del
hombre no figuraba en ninguna parte en los medios de comunicación. Después
de años de práctica todavía hallo sus enseñanzas tan vivas que nunca y siguen
calando para tocarme en mayores profundidades. ”
-Dharm S. Khalsa

Todo el material ha sido extraído de Hombre a Hombre: Una revista para el


hombre consciente de Yogi Bhajan.
Coraje y Compromiso

Aquí estamos en un curso para hombres. Queremos construir de ti un hombre


fuerte. No para que te conviertes en un “macho”; no para que te hagas auto-
destructivo, sino para que puedas manejar todos los desafíos que enfrentas.
Creemos que la fuerza del hombre está en el desafío: cuanto mayor es el reto,
mayor es la capacidad del hombre para hacerle frente, mayor es su logro en la
vida. El reto no es algo que te destruye; el reto es algo que te da una
experiencia.

Estamos obligados a tener un tipo diferente de fuerza. Estamos obligados a


tener dentro de nosotros lo que necesitamos. No podemos dejarnos ir con la
corriente libre de la locura. La vida requiere mucho más compromiso. La vida
necesita el fomento del compromiso y el compromiso necesita la fuerza de
carácter. El carácter necesita la fuerza de los valores y los valores tienen que
aprenderse de los sabios, y luego practicados y vividos.

Creo que eres lo suficientemente sabio como para responder a cada pregunta.
Tu fracaso es cuando no quieres comprometerte. Porque sin una base, sin
clavarte a la situación, nunca encontrarás la respuesta. Puede que deseas
tener la respuesta. Puede que la necesitas mucho, que intentas tener la
respuesta, pero sin tu núcleo, no hay respuesta. ¿Vas a vivir con esta mujer o
no? ¿Vas a estar con esta situación o no? Si vas a ser, pues sigue adelante con
todo!

En nuestra vida no creemos en el flujo de compromiso. El compromiso de la


vida es un flujo, y no guardamos el compromiso. Sólo guardamos la vida. No
guardas el compromiso de la vida y no guardas los valores de la vida. La vida
fluye con el fin de que desarrollas los valores. Y como va fluyendo la vida y
desarrollas tus valores, más y más profundo debe ser tu compromiso.

El poder de penetrar

Dentro de cada uno de nosotros hay una facultad para mover nuestra
personalidad. No importa si somos niños, adultos o ancianos. Sí nos movemos
y nos proyectamos. Queremos proyectar y conquistar. Esta en los
espermatozoides del hombre. Conquistar es tu facultad natural básica. Pero se
te olvida el aspecto más hermoso del asunto—tu espermatozoide conquistó el
huevo entrando en ella y convirtiéndose en una parte de ella. Nunca puede
conquistar el huevo, sino que tiene penetrarlo. El poder de penetrar es el poder
de base que te hace hombre.

En la relación de hombres y mujeres, tú haces lo mismo que hace tu esperma.


La naturaleza te dio el poder de penetrar, y la naturaleza le dio a ella el poder
de recibirte y liberarte de ese poder a través del cual tú deseas penetrar. Por lo
tanto, hay un equilibrio en la relación hombre/mujer. Tú estás motivado por tu
poder de ser copioso, de ser proyectivo, de entrar y penetrar. Luego te mueves
y te alivias—esto se llama eyaculación. Si nos fijamos en este acto humano
básico, se puede entender tu personalidad total.

Toda la acción de los espermatozoides es causada por el movimiento de su


cola. Tu ego es tu cola. Pon tu ego detrás de ti donde puede moverte. No lo
pongas en la delantera. Este es el secreto del éxito. Quien pone su ego detrás
penetrará. Esa es la lección principal que tú necesitas aprender como un
hombre. Los espermatozoides son la semilla masculina. Se mueve hacia
adelante, moviendo la cola. Pon tu ego detrás y sigue adelante. Si pones tu ego
por delante, nunca podrás penetrar.

Algunos de ustedes los hombres se han desmoronado por una mujer. Su


matrimonio fracasa y tú fracasas con él. Eso no es una respuesta verdadera.
Una mujer puede ser tu pareja, ella puede ser tu amor, ella puede ser tu vida,
ella puede ser tu cosa, pero ella no es tú. Cualquier cosa a que te sujetas te
privará de la libertad y te dará la esclavitud. Entonces no es un hombre, eres
un burro. La pregunta de la vida es simple: ¿Quién monta a quién? La pregunta
es que si una mujer, algunos niños, una novia, un proyecto, o cualquier
tentación es lo suficientemente potente que tienes que sujetarte a ella. Sólo
hay tres sujeciones del yo que son admisibles. Se trata de la sujeción a una
conciencia superior, la sujeción a la intuición, y la sujeción a Dios. Cualquier
otro sometimiento no se permite.

Según ustedes, un hombre es aquel que puede beber una botella entera de
whisky y mantenerse en pie. Esas todas son las historias de los viejos tiempos:
“Un hombre es un hombre que nunca atará su caballo e ir con dieciséis
mujeres.” ¿Te acuerdas de aquellas viejas historias acerca de cómo se
conquistó el oeste? Pero ahora la historia es diferente. La mujer es inteligente,
precisa, intelectual. Tiene personalidad, entorno, ambiente. Ella tiene la
comprensión y la educación. Ella no te necesita por dinero, por negocios, o
incluso para el sexo. Lo que estoy tratando de decirte es que el sentimiento
muy profundo, la expresión de que una mujer disfruta, que para ella es muy
relajante, muy creativa, muy relevante, es cuando se cree y entiende en su
profundidad que ella ha encontrado a un hombre; y que en el fondo de su
corazón, ella puede confiar en la sabiduría de aquel hombre. Entonces ella
puede olvidarse de todo lo que puede ser una desventaja para esa relación.

Valores y Virtudes

Un hombre en crecimiento se ve afectado en su integridad, su compromiso, su


dignidad y su comunicación por la diferencia entre su valor nominal exterior y
su valor interno. Si el valor de tu interior no coincide con tu valor nominal,
siempre estás en problemas. No hay que olvidar que el exterior es lo que uno
mira, pero el interior es lo con que tienes que tratar. La gente no se trata con
tu exterior—el exterior sólo da una impresión. Es el interior con lo que tratan.
Los valores internos son los valores reales con que la gente quiere
relacionarse. Por lo tanto, por favor, haz frente a tus valores internos y manten
tus valores nominales limpios e impresionantes.

Aceptar el desafío es el primer acto del hombre y la conversión de cualquier


adversidad en prosperidad es el segundo desafío del hombre. La crianza y el
cuidado es el tercer desafío del hombre. La bondad y la compasión es el cuarto
desafío del hombre. Ser noble y honorable es el quinto desafío del hombre.
Estos son los cinco desafíos que cada hombre tiene que aceptar en su vida
cada vez que vienen de frente. De lo contrario, puedes llamarte un hombre
pero no lo eres. Para ello, se necesita carácter, instinto, intuición, inteligencia y
conocimiento.

Tienes que ganar cada pedacito de tu vida—todo. Esta es la única manera de


crecer como hombre. Ganar tu mujer, ganar tu dinero, ganar tu casa, ganar tu
perspectiva, ganar tu progreso, ganar tu éxito. Aprende a ganar, no aprendas a
conseguir. No aprendas a conseguir. Cualquier cosa que consegues se te
perderá, lo que ganas será tuyo. Lo que se puede ganar, puede volver a ganar.
Lo que se obtiene, se puede perder. Hay una enorme diferencia entre las dos
facultades.

Un hombre que puede dar la impresión convincente de que está muy


comprometido con los valores nunca sufre. Tu vida no es una tira y jala
irrelevante. No es una molestia. Todo lo que tienes que hacer es encontrar los
valores. Eso es muy importante porque si no has encontrado los valores por ti
mismo como un padre, no puedes encontrarlos por tu hijo, tu nieto, tu vecino,
nadie.

No reacciona

El hombre no es lo que piensas que es el hombre: el hombre es una institución


de la gracia, no de reacción. Cuando reaccionas, no importa la tentación, o lo
fuerte que se pulsa el botón, no eres un hombre. La diferencia entre el hombre
y el animal es tan poco, hay una línea tan delgada que no lo crees. Si tú
reaccionas o provocas una reacción o pides reaccionar o haces reaccionar, tú
no eres un hombre. El hombre nunca reacciona a los ambientes, circunstancias
y presiones. El hombre acepta el reto y hace su propio camino. Me cuesta creer
que entiendes lo que estoy diciendo, porque lo que digo es que la gente se ve
como hombres, incluso tratan de actuar como hombres, aun hablan como
hombres, y ellos creen y sienten que son hombres, pero en realidad no lo son.

La pregunta es, ¿cuál es tu fuerza? ¿Cuál es tu grano?—no qué te hacen los


demás. La gente siempre va a hacer cosas, cosas raras, negativas. Siempre va
a ser celoso. Siempre mienten, pero las mentiras no duran mucho tiempo. Ellos
tratarán de hacerte caer. Su ira puede llegar a una capacidad, una animosidad
y venganza, entrelazadas en la vida de modo que tú no tienes nada por
alcanzar. Pero no te lo quites, sino que en lo que se te presenta, ríete
sólamente. Una mujer dijo a un hombre, “Oye, hijo de [xxx], bribón, idiota, ¡oh,
maldito diablo.” ¿Puedes creer que todo esto se dijo en una sola respiración?
Pero acaba de ver lo que su respuesta fue. ¿Sabes qué le dijo él? “Oiga, mire
qué guión más maravilloso”, y se alejó. Yo no lo podía creer. En toda mi vida yo
nunca había visto algo semejante. El hombre había sido acusado, abusado, y
enfrentado y dijo: ” Oiga, mire qué guión más maravilloso. No tiene que ver
conmigo”, y se alejó. No se molestó en decir «por qué me estás abusando?
¿Por qué se me acusa? ¿Qué mal he hecho? ¿Qué es esto? ¿Qué es aquello?»
Ni una palabra! Él dijo: ” Oiga, mire qué guión más maravilloso “, y se fue
sonriente. Eso se llama la resistencia.

La idea es que la gente sea fuerte y dejarles controlar sus debilidades. Cuando
se deseas evitar que el agua fluya en una dirección, se arma un dique para
detener el flujo y luego se abre un canal para que fluya en otra dirección. La
energía humana funciona exactamente de la misma manera. La paras de fluir
hacia el lado negativo o destructivo y tendrás la misma cantidad de energía
para fluir en una dirección positiva. Sólo recuerda: hay X cantidad de energía
en ti y tú eres su amo. Puedes usarla de la manera deseada y dirigirla hacia la
dirección que desees que vaya.

En la vida, los hombres se cuestionan, se desafían y se prueban. ¿Crees que


eres un hombre o no? Esa es la pregunta. ¿Puedes ser cuestionado por todo el
mundo y tener una respuesta para ello? ¿Y es tu respuesta: “Yo soy un hombre
del Infinito”? Si no quieres llamarte un hombre de Dios, entonces te llamas un
hombre del Infinito—entonces tu amor está con el Infinito y con nada más.

El hombre de éxito

O serás exitoso o que has nacido para ser miserable. No hay vuelta de hoja. Es
así de poderoso que el éxito está arraigado en ti. Tú no tienes miedo de tener
éxito, simplemente no quieres tener éxito, ya que nunca has disfrutado de lo
que es el éxito. No hay sustituto para el éxito y para tener éxito sólo hay una
cosa que hacer. Cuando hay emociones y sentimientos en el camino, saltar por
encima. Sólo recuerda, las emociones y los sentimientos son los tuyos, pero el
rendimiento también es tuyo—y el rendimiento tiene que ser perfecto. No dejes
que tus emociones y tus sentimientos y tus miedos y tus necesidades te
desvían de tu rendimiento. Que no se diluya ni se contamine. Tu vida está
destinada a tener éxito. El poder del éxito es tal que, si no en esta vida, en otro
lugar, en otro momento, en algún lugar debes tener éxito. El propósito del alma
es sentir el éxito y experimentarlo, y quedar satisfecho. Ese es el precio que se
paga por la separación de Dios.
Cuando las emociones y sentimientos se hacen cargo de prioridad en el trabajo
estás perdido. Tú no tienes lugar. Toneladas de dinero y millones de amigos y
una potencia extrema en tu posición, y aún serás el ser humano más infeliz y al
revés. El trabajo no es para nada sino para probar el éxito. Todo el sistema que
eres tú se está orientado hacia un solo punto: trabajar para probar el éxito. No
para demostrárselo a nadie, sino para demostártelo a ti. El trabajo es una
experiencia de auto-éxito. Cada vez que trabajas con la actitud de que el
trabajo es una experiencia de auto-éxito, serás un éxito. Es tu derecho
elemental. No hay sino un solo Dios y éste es el éxito a través de la experiencia
de tu trabajo. Tu trabajo, tu experiencia y tu éxito son una manifestación de ti
y, dentro de ti, de Dios. Debe ser tu logro principal, porque es tu derecho
primario.

Cuando el bloque interno del ego se comunica con la emoción, no importa cuán
sabio o cuán grande eres, tú te conviertes en auto-destructivo, y siempre que
tu ego y tu inteligencia se unan, te conviertes en éxitoso. No importa quién
eres. Tu ego es como el cable común de un interruptor de palanca; tus
emociones y tu inteligencia son los dos polos opuestos. Es sólo una cuestión de
bloqueo de la corriente a uno de los polos y permitir que fluya hacia la otra.

No tienes que tener problemas para tener éxito. Sólo tienes que fluir con la
energía de la vida. Sólo estar vivo es un éxito. Sólo vive, y una vez que vives,
deja a otros que vivan. Crearás tan buena voluntad tal que todo vendrá a ti.
Vivir, dejar vivir. Vivir, dejar vivir. Toda vida, toda la energía estará contigo
porque eres una energía viviente.

Ganar la confianza

Puede ser muy bien vestido, bien educado bien posicionado, bien equipado,
bien en todo, pero si no se gana la confianza, no habrás llegado. No hay
propósito en corresponder, en viajar muchas millas, en abrazos, besos y todo
aquello, cuando no hayas llegado en absoluto a la otra persona. Cuando
empiezas, luce bien, mírate en el espejo, busca en tu conciencia, busca en tu
inteligencia, mírate a ti mismo—de cuerpo, mente, y alma—y hazte una sola
pregunta: “¿Puedo ganar la confianza” Y, después de ganar la confianza,
puedes guardarla?

Nunca reacciono a nadie, porque todos ustedes me han dado su confianza a mí


y tengo que mantenerlo. Hay una cosa más que tienes que hacer: Tienes que
devolverla. Tienes que entregarla. La confianza no es nada si no la puedes
mantener. Mantenerla no sirve de nada si no la puedes entregar. ¿Por qué
debes ganar la confianza? ¡Para tener éxito! No hay éxito sin él. No estamos
aquí para aprender a ser un fracaso. Estamos aquí para aprender a tener éxito.

Para crear el éxito como un ser humano, hay que saber cómo hablar, por qué
hablar, cuándo hablar, y lo que hablar. Debes saber lo que estás transmitiendo.
Crees que puedes decir las cosas y salirte con la tuya. Si estás enojado, quieres
hablar con ira. Si no estás contento, quieres comunicar tu descontento. Si estás
asustado, quieres crear tu miedo. Si eres almibarado, quieres comunicarlo. En
realidad, todo lo que estás haciendo es comunicar tu estado de ánimo. Tú no te
estás comunicando. Es fácil de comunicarte. Simplemente dices, “Te quiero,
pero estoy enojado. No estoy en condiciones de decir por qué en este
momento, pero voy a hablar contigo más tarde.” Al menos de esta manera,
proteges a tu personalidad, y no comunicas tu enojo. El resultado de este tipo
de comunicación es que la otra persona siempre te tiene confianza.

Pregunto a aquellos de ustedes que viven por el yo emocional, ¿a dónde vas?


La credibilidad dentro de ti es tu credibilidad como un hombre. Lo que tú
quieres en la Tierra, lo que tú quieres como un hombre, es ser conocido como
un hombre. Entiéndelo. El propósito detrás de toda la riqueza que estás
utilizando, todas las posiciones sociales que estás utilizando, todas las
emociones que estás utilizando, todos los alborotos que estás utilizando es
porque deseas ser conocido como un hombre. Básicamente, si la gente no te
tiene confianza, no importa quién eres tú, tú no tienes ningún valor y ninguna
influencia. Como un hombre tienes que entender que sólo se te conoce como
un hombre si eres de confianza. Si no ganas la confianza de las personas con
quien te relacionas, no importa quién eres, o lo que posees, o lo que piensas
que puedes influir, no tienes nada que te encomienda como un hombre.
Entonces, ¿cómo puedes ser confiado? Tu palabra debe ser eterna. Para que tu
palabra sea definitiva, debes estar en contacto con su intuición. Tu virtud está
en tu intuición, no en tu emoción.

Mantener la confianza. Eso es lo que quiero decir cuando digo: “Mantenga el


paso”. Mantenga el paso significa mantener la confianza que fluye, mantener
la confianza en marcha, mantener la confianza viva, mantener la confianza en
aceleración. Mantener la confianza en la memoria de la otra persona siempre y
jamás. Luego, en última instancia, te convertirás en Dios. Te voy a dar el
secreto de cómo llegar a ser Dios. Cuando se te pide en el nombre de
confianza por otra persona, y tú pones y la entregas, tú eres el Dios. Cuando a
Dios se le pide en nombre de la justicia y la verdad, Dios lo entrega. Simple.

Sois los hombres de Dios. Qué lo reconozcáis.


Sois los hombres del Universo. Qué lo tratáis con él en la luz de Dios.
Sois hombres para ser hombres. Qué sentís el orgullo de él estáis en gracia.
Sois los hombres de éxito. Qué lo lográis.
Sois los hombres de sí mismos, de luz, y del respeto. Qué lo entendéis.
Sois los hombres de méritos. Qué vuestras virtudes sean conocidas.
Sois los hombres de conocimiento. Qué vuestra compasión se conozca.
Sois los hombres de determinación absoluta. Que vuestra bondad sea
conocida.
Qué seáis hombres de quienes el mundo, la Tierra, el Universo puedan estar
orgullosos.
Sat Nam.

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