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SERVICIOS SOCIALES COMPLEMENTARIOS (SSC)

La Ley 100 de 1993 que regula el Sistema Integral de Seguridad Social en Colombia,
tiene por objeto garantizar los derechos irrenunciables de la persona y la
comunidad para obtener la calidad de vida acorde con la dignidad humana,
mediante la protección de las contingencias que la afecten”, para ello buscará
“garantizar la cobertura de las prestaciones de carácter económico, de salud y
servicios complementarios” que se desarrollarán con base en dicha normatividad.
De manera particular, señala que dentro de sus objetivos está no sólo reconocer las
prestaciones económicas y de salud de aquellas personas que en virtud de la
existencia de una relación laboral o de su capacidad de pago les permita estar
afiliadas al Sistema, sino también, atender la prestación de los servicios sociales
complementarios establecidos en los términos de este reglamentación. Así, el
Sistema Integral de Seguridad Social tiene a cargo el cubrimiento de contingencias
económicas, de salud y los servicios sociales complementarios (en adelante SSC) en
los términos y bajo las modalidades que se desarrollan en dicho estatuto.

El Libro Cuarto de la Ley 100 de 1993 contempla los SSC, lo cual resulta significativo
en la medida en que cada uno de los libros previos corresponde a los (sub) sistemas
que al final hacen parte del Sistema Integral de Seguridad Social. Es decir, que
desde el punto de vista de organización de la regulación, los SSC no hacen parte ni
del Régimen General de Pensiones (en adelante SGP), ni del Sistema de Salud (en
adelante SGSSS) ni de Riesgos Laborales (en adelante SRL), son pues un conjunto de
prestaciones suplementarias y adicionales a éstos aunque sí del Sistema Integral de
Seguridad Social.

El desarrollo legislativo actual de los SSC contempla además del auxilio señalado, la
pérdida de la prestación especial por vejez (artículo 259), el reconocimiento,
administración y control (artículo 260), y el establecimiento de otros SSC para la
tercera edad (artículo 262) en materia de educación, cultura, recreación y turismo.
Indiscutiblemente todos dirigidos a la población de adultos mayores, sin señalar en
este último caso la situación de pobreza. Finalmente, la Ley 100 de 1993 en su
artículo 263 autoriza a las entidades territoriales para que de manera
independiente creen y financien con sus propios recursos un plan de subsidio al
desempleo.
SISTEMA GENERAL DE PENSIONES (SGP)
De acuerdo con el artículo 10 de la Ley 100 de 1993, el SGP tiene como objetivo
garantizar el amparo de las contingencias de la vejez, la invalidez y la muerte
reconociendo las pensiones respectivas. Para acceder al reconocimiento de cada
una de estas prestaciones, la Ley ha establecido una serie de requisitos de acuerdo
con el régimen al que pertenezca el afiliado16. De esta manera, la principal fuente
de financiación de las prestaciones proviene de los aportes que realiza cada
afiliado.

PROGRAMA DE PROTECCION SOCIAL AL ADULTO MAYOR

El Programa de Protección Social al Adulto Mayor es un auxilio para los ancianos cuya
finalidad es la de brindar un apoyo económico equivalente hasta del 50% de un salario
mínimo legal mensual vigente19 (en adelante SMLMV). Su objetivo es otorgar subsidios a
la población adulta mayor que se encuentre en estado de indigencia o extrema pobreza,
mediante la entrega de un subsidio económico monetario o en especie para atenuar el
impacto de la insuficiente generación de ingresos y de la exclusión social. Teniendo en
cuenta que el Decreto 3771 de 2007 reglamentó la administración y funcionamiento del
FSP23, es este el punto de referencia para acceder a los subsidios otorgados por el
Programa de Protección Social al Adulto Mayor.

SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL EN SALUD (SGSSS)


Su objetivo es regular el servicio público esencial de salud y crear condiciones de
acceso de toda la población al servicio en todos los niveles de atención.
El SGSSS ha tenido un importante tratamiento normativo con regulaciones
nacionales y de entidades intervinientes en el desarrollo del mismo, así como un
abundante tratamiento jurisprudencial que hacen complejo su análisis. Teniendo
en cuenta que el objeto del presente son los SSC, se ha considerado presentar un
planteamiento general, que podrá variarse en función de la posición que se asuma
respecto de los alcances y objetivos de los SSC.
SISTEMA DE SUBSIDIO FAMILIAR

El Decreto 118 de 1957 estableció la obligatoriedad del pago del subsidio familiar a
partir del 1º de octubre de dicho año, radicando la obligación en cabeza de los
empleadores. La Ley 69 de 1966 especificó que los empleadores que estuvieren
obligados al pago del subsidio, lo deberían hacer a través de las cajas de
compensación familiar (en adelante CCF); haciendo claridad que no era posible su
pago de manera directa salvo en el caso de los trabajadores de empresas mineras,
agrícolas y ganaderas. Así las cosas, la prestación del subsidio familiar primero
respondía a la voluntad y acuerdos con el empleador para dar lugar a un pago de
carácter obligatorio en cabeza de los empleadores, que pagaban primero de
manera directa y después a través de las CCF.