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Instituto Tecnológico Superior de Panuco

Extensión el Higo Veracruz

Investigar cuáles son los países con los que


México tiene mayor relación de negocios
(importación y exportación) y cuáles son
los productos de mayor demanda para esos
países.

Carrera: Ing. Industrial

Asignatura: Mercadotecnia

Grado: 6to Sem Grupo: 612

Clave: INC-1004

Docente: MCA. Felipe Torres Martínez

Alumno: José Emmanuel Romero Ortiz


INTRODUCCION

Si en realidad la oportunidad florece en la incertidumbre, hemos entrado en una


fase de oportunidades. La economía mundial atraviesa por el quinto año de la
crisis, padeciendo los efectos perversos de la “Gran Recesión”. En muchos países
de la OCDE, el crecimiento económico sigue siendo bajo, las finanzas públicas se
encuentran debilitadas, el desempleo, especialmente entre los jóvenes, se
mantiene en niveles récord, mientras que las desigualdades siguen aumentando.
La situación es particularmente preocupante en Europa, donde la erosión de la
confianza de las empresas, los hogares y los mercados financieros sigue
afectando un crecimiento ya de por sí mermado por varios procesos simultáneos
de consolidación fiscal. Las grandes economías emergentes también están
perdiendo fuerza. La desaceleración simultánea de países como Brasil, China,
India y Rusia prueba que en una economía globalizada la interdependencia es
ineludible, con el agravante de que un menor crecimiento en estos países
amenaza con dificultar sus esfuerzos por reducir la pobreza. El desempeño
económico de los países en vías de desarrollo sigue estando muy por encima del
promedio de la OCDE; sin embargo, el crecimiento de la economía mundial en
2012 se acercará tan sólo a un 3.5%. En este contexto internacional incierto y
complejo, en el que soplan fuertes vientos de cambio, México atraviesa por una
transición política importante. El inicio de este nuevo ciclo le abre al país una gran
oportunidad para consolidar sus avances y acelerar su convergencia hacia
estándares de bienestar más elevados. A diferencia de muchos otros países,
México arrancará una nueva Administración con finanzas públicas sanas, inflación
controlada, un crecimiento que duplica el promedio de la OCDE, un sistema
bancario bien capitalizado, una red de acuerdos comerciales con 44 países y
mejoras regulatorias que favorecen el ambiente para los negocios. Al mismo
tiempo, el país enfrenta retos muy importantes en materia de competitividad
económica e inclusión social. Todo esto sucede en un momento en el que las
empresas transnacionales están buscando nuevos mercados y plataformas de
inversión ante la desaceleración en los países desarrollados, y ante el aumento de
los costos de producción en competidores directos como China.
DESARROLLO
Los flujos mexicanos de comercio y la inversión extranjera directa (IED) han
aumentado considerablemente en las últimas décadas y hoy representan una gran
proporción del PIB en México. Se cuentan entre las principales fuentes de
empleos nuevos y mejor pagados, además de que contribuyen de manera
significativa al desarrollo económico. La exportación de manufacturas ha sido
clave para el crecimiento de México y su inserción en los mercados mundiales.
Los productos manufacturados, particularmente los automóviles, remolques,
equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones, representan más de tres
cuartas partes de las exportaciones de mercancías del país. Cabe destacar que,
desde mediados de los años 90, la participación de México en la exportación
mundial de mercancías elevó su contribución al PIB mundial.

México está muy abierto al comercio y a la inversión extranjeros: se han suscrito


12 acuerdos de libre comercio con 46 países, y la inversión extranjera directa es
significativa. Con su ubicación estratégica, bajos costos laborales unitarios y mano
de obra cada vez más experta, México evoluciona paulatinamente para convertirse
en un centro de manufactura mundial. La experiencia indica que participar en las
cadenas globales de valor (CGV) y ascender en la cadena de valor contribuyen a
un crecimiento más rápido de la productividad (OECD, 2016).
A raíz del TLCAN, México se benefició con su integración en las CGV
principalmente como ensamblador de insumos manufacturados. En los últimos
años, el contenido nacional ha aumentado y el contenido importado ha disminuido
(Gráfica 19). Eso significa que en las exportaciones mexicanas está presente más
valor agregado nacional. Para obtener más valor agregado de su participación
mundial, México necesita mejorar aún más sus capacidades en cuanto a
conocimientos y actividades que exigen un alto nivel de competencias dentro de
las CGV (como el desarrollo de nuevos productos, la fabricación de componentes
básicos o el desarrollo de marcas), y disminuir más los obstáculos a la inversión
extranjera y el comercio de servicios en los sectores productivos que aún no están
bien integrados en las CGV, pero que tienen grandes ventajas comparativas.

Se han logrado muchos progresos para disminuir las barreras comerciales, facilitar
el hacer negocios y mejorar la reglamentación. Han disminuido los obstáculos a la
inversión extranjera y al comercio de servicios en sectores fundamentales de
manera notoria los medios de comunicación y las telecomunicaciones, pero
persiste una diferencia considerable con las mejores prácticas de la OCDE en casi
todos los sectores, como el transporte; aunque podrían reducirse en casi todos los
sectores, mediante reformas sistémicas. Una mayor homologación de las normas
con los socios comerciales podría generar un nuevo impulso a los flujos
comerciales.

México es el quinto exportador mundial de vehículos y un importante exportador


en el sector aeroespacial vinculado fuertemente a la especialización y acceso
educacional, que alcanza a 115 000 graduados de ingeniería cada año en
programas de ciencia y tecnología, lo que lo ubica en el sitio décimo segundo en el
mundo. Las exportaciones de México al mundo pasaron de 46 mil millones de
dólares en 1994 a 350 mil millones de dólares en el 2011. Las importaciones se
incrementaron de 80 mil millones de dólares a 350 mil millones de dólares, lo que
significa que la brecha comercial se ha reducido. Por otra parte, la participación
del comercio exterior en el PIB, que en 1994 era de 26%, se incrementó a 60% en
el año 2011. En el mismo periodo, la inversión extranjera directa como porcentaje
del PIB aumentó del 7% al 26%. La política comercial de México ha tenido un
efecto significativo desde el punto de vista de la agregación de valor en la
manufactura y en los servicios, acompañado acertadamente por políticas en
materia de infraestructura, regulación y educación. En la actualidad el 80% de sus
exportaciones corresponden a manufacturas.
Asimismo, este proceso de apertura ha generado mecanismos para el desarrollo
interno de otras actividades sectoriales. Por ejemplo, México logró generar
iniciativas para innovación ubicándose como líder regional en desarrollo de
tecnología vinculada al entretenimiento y energías renovables con potenciales
exportables en energía solar y eólica. Además, es líder de la región en
exportaciones de módulos fotovoltaicos.
CONCLUSION

En la medida en que se atiendan los grandes temas que afectan la competencia y


competitividad del país, se verá fortalecido el mercado interno y a la vez mejorará
su desempeño en el comercio exterior. Más aún, es previsible que este último
tenga un efecto multiplicador mayor en el crecimiento de México y el país logre
escalar en las cadenas globales de valor, donde hoy participa en varios sectores.
La pregunta relevante es cómo lograr una integración vertical mayor en los
procesos productivos internos para que nuestras exportaciones cuenten con
niveles más altos de contenido regional, sin que esto implique establecer medidas
proteccionistas que restrinjan las importaciones y mermen la competitividad. A la
vez se busca mantener la presencia con mayor participación y valor agregado en
las cadenas globales de valor. Las iniciativas internacionales han generado
cambios en el ámbito interno y han contribuido a consolidar estas
transformaciones gracias a que se instrumentan a través de acuerdos
internacionales, reformas legislativas y creación de instituciones, lo que dificulta
dar marcha atrás. Así como el TLCAN lo fue en su momento, iniciativas novedosas
y ambiciosas como el TPP y la Alianza del Pacífico pudieran contribuir a impulsar
algunas de las reformas estructurales pendientes.