Está en la página 1de 7

EPÍSTOLAS PAULINAS I

PROFESOR ÁNGEL ORTIZ

DEVOCIONAL: 2
EPÍSTOLA DE PABLO A
LOS CORINTIOS 4
___

Rita Graciela González


2
3

2 Corintios 4 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos
recibido, no desmayamos. Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no
andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de
la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.

Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está
encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los
incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo,
el cual es la imagen de Dios.

Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a


nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. Porque Dios, que mandó que
de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones,
para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea
de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados;
en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados,
pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de
Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque
nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús,
para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De
manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida.

Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo
cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, sabiendo que
el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos
presentará juntamente con vosotros.

Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la
gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.
Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va
desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.

Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más
excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino
las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se
ven son eternas.
4

Paráfrasis

Por lo tanto, realizando nosotros éste servicio no desfallecemos por la compasión


que hemos recibido.

Desistimos de lo que nos avergüenza, y no nos escondemos, tampoco actuamos


con artimañas ni modificamos la palabra de Dios, por lo contrario decimos la verdad
y nos apoyamos en vuestra conciencia delante de Dios.

Pero si nuestro mensaje de buenas nuevas está aún oculto, entre los que se pierden
está oculto. Pues el dios de éste mundo les ha enceguecido el entendimiento, para
que no puedan ver la luz brillante de éstas buenas nuevas que dan a conocer al
Cristo glorioso imagen viva de Dios.

Porque no nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como nuestro


Señor y nos declaramos servidores de ustedes por amor a Jesús.

Pues el mismo Dios que puso luz en las tinieblas, es que ha hecho brotar su luz en
nuestro corazón, y ésto para nuestra salvación para que podamos alumbrar a otros,
dándoles a conocer la gloria de Dios que brilla en el rostro de Cristo.

Pero ésta fortuna está en vasijas de barro, para que la magnificencia del poder sea
de Dios y de ninguna manera de nosotros, que aunque estamos afligidos con
diversos problemas, no nos apenamos; también en aprietos pero no agobiados;
acosado pero de ninguna manera indefenso; abatidos pero no destruidos; por donde
vamos llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús
se manifieste en nosotros.

Pues nosotros, mientras vivimos, nos arriesgamos a la muerte por causa de Jesús,
para que también su vida se muestre en nuestro cuerpo mortal. De ese modo, la
muerte actúa en nosotros, y en ustedes la vida.

Como dice la Escritura y en un mismo espíritu de fe: “Creí por lo cual hablé”,
nosotros también creemos por lo tanto así hablamos; entendiendo que el que
resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Él y nos exhibirá
juntamente con ustedes.

Todo lo sucedido ha sido para el bien de ustedes, pues cuando reciben muchos la
gracia de Dios, muchos son también los que dan gracias, para la gloria de Dios.

En consecuencia no desfallecemos; pues aunque éste nuestro hombre exterior se


va desgastando, el interior se renueva continuamente.
5

Porque éstas pequeñas adversidades circunstanciales provocan en nosotros, una


vida eterna mucho más grande y abundante.

Pues no nos fijamos en lo que no se ve, pues es efímero sino en lo que no se ve que
es eterno.

Situación particular:

Durante los dos últimos años del instituto, en el mismo tiempo, se presentaron
conflictos dentro de la congregación donde estoy, pasaron muchas cosas,
demasiadas; se fueron amigos entrañables, el pastor dejó el liderazgo vino otro
pastor, hubo cambios profundos que me dejaron fuera de toda actividad dentro de la
iglesia y finalmente volvió el anterior pastor a tomar las riendas de la iglesia. En éste
proceso también suceden cuestiones personales, la jubilación que se aproxima, los
hijos que ya crecieron y van adquiriendo total independencia, no tengo esposo
sumado a que mis mejores amigos de la iglesia se fueron, fui quedando sola, pues
que fue un cúmulo de cosas que obviamente me puso en crisis.

Crisis es crecer, y me replantee todo, hasta si haber invertido 5 años en el instituto


era lo que Dios había planeado para mí. Dude de todo, menos de Jesús. Y empecé
como desde el principio con Jesús, en una relación nueva completamente diferente.
Y estoy aún en ese proceso, cuando leí la paráfrasis me di cuenta que mi problema,
por cierto no menos grave es que había puesto mis mayores esfuerzos en hacer la
obra del Señor, no en conocer cada día más al Señor de la obra. Por años mis obras
pesaron más que mi relación con Jesús, no morí a mí misma, aún pensaba que las
obras cultivarían mi relación con Jesús, cuando es todo lo contrario.

Es mi relación con Jesús en primer lugar de todas las cosas, más que lo soy, más
que lo que hago, soy un reflejo de su Gracia, pero sólo voy hacer un buen reflejo si
me dedico con todas mis energías a ponerlo a Él, a mi Señor, a mi Padre, a mi Amor,
por sobre todas las demás cosas de la vida.

Pero la pregunta es ¿Cómo? Y la respuesta es inmediata tiempo a solas, tiempo


de calidad con Jesús, hablando con Él, escuchándolo sólo a Él a través de pasar
más tiempo con la Palabra de Dios. Hace un año empecé a escribir un diario
devocional, y en éste último tiempo lo he dejado de hacer, por cumplir con las
cotidianeidad y las obligaciones, y vuelvo a la vorágine dejando de ocuparme de los
más importante: ÉL. Quiero ser un buen reflejo de su amor hacia los demás, pero
ésto jamás lo voy a conseguir con mis fuerzas, ésto es obra de su Gracia, su Amor,
su Perdón, su Justicia lavando mis inmundicias día tras día.
6

A solas con Él como dice la canción de Jesús Adrián Romero donde mi apariencia
de piedad se desvanecen, las barreras caen y soy simplemente yo, la misma niña
que un día rezando a la virgen se preguntó porque no puedo hablar con Dios
directamente, y se resolvió a buscarlo. Vuelvo en éste tiempo a buscarlo sin el
servicio, sin discípulos, sin líderes, sin trabajo incansable tratando de cumplir metas,
solos Él y yo.

Las crisis nos hacen replantear metas, y es lo que estoy haciendo hoy, cambiando
mis metas, ya no es ser la mejor mamá y la mejor abuela, terminar el instituto, llevar
adelante el proyecto de la escuela dominical, ni estudiar canto, ni estudiar teología,
ni el Proyecto Jujuy, y mucho menos trabajar sin descanso como maestra, todo
éstas quedan subordinadas a una sola, pasar el mayor tiempo posible a solas con
Él.
7

Anexo

Es Por Tu Gracia
Jesús Adrián Romero

Cuando nadien me ve
En la intimidad
Donde no puedo hablar
Más que la verdad
Donde no hay apariencia
Donde al descubierto queda mi corazón
Allí soy sincero
Allí mi apariencia de piedad, se va
Allí es tu gracia lo que cuenta
Tu perdón lo que sustenta
Para estar de pie
// Y no podría dar la cara si no fuera por que soy
Revestido de la gracia y la justicia del señor
Si me vieran tal cual soy se enterarían que es Jesús
Lo que han visto reflejado en mi tan solo fue su luz
Y es por tu gracia, y tu perdón
Que podemos ser llamados instrumentos en tu amor
Y es por tu gracia, y tu perdón
Y justicia que va lejos de tu perfección //

Bibliografía
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado ©
Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.Ultima consulta 31 de octubre de 2019. 11.26 horas.

También podría gustarte